Vecinos de la barriada Parques de Ceuta se muestran indignados por una situación que consideran inadmisible. Desde hace ya más de una semana, en una de las zonas cercanas a los contenedores hay acumulada basura, en este caso sobre todo son colchones.
En varias provincias españolas se había barajado la posibilidad de que los vecinos tiraban al contenedor los colchones para evitar el contagio del coronavirus. Pero en esta barriada parece que pasa lo mismo, pero el perjuicio está en que ninguna empresa los ha recogido.
En una de las zonas de tránsito de personas, los vecinos tienen que superar los obstáculos de la basura para pasar. En este lugar de la barriada Parques de Ceuta se acumulan entre otros, dos colchones y tablones de una tarima flotante.
Objetos que, a priori, deberían estar en un domicilio para instalarse o por el contrario destinarlo a la basura pero no en el lugar que ahora mismo está. Uno de los vecinos de la barriada señala que “es insostenible esta situación, esta acumulación de basura lleva ahí más de una semana y nadie viene a recogerla. Creo ya que es necesario que se la lleven porque van a empezar a salir bichos con los problemas posteriores que pueden traer”. No es la primera vez que estos vecinos se quejan por una situación similar, pero en otras ocasiones se dirigían las quejas a la suciedad en el suelo por excrementos de animales.
Ahora que cada vez salen más personas a la calle debido a que las restricciones son menores, los vecinos reclaman que la barriada esté más limpia y no se acumule este tipo de suciedad. “Hay muchos niños en la calle y no es necesario decir que así no debe estar la zona”, resalta otro vecino.
La barriada de Parques de Ceuta espera que en estos días se retire este tipo de objetos de la calle.
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Quejas vecinales sobre el mal estado de la acera
El estado de alarma ha provocado un parón en nuestras vidas y eso ha hecho que toda la ciudadanía esté atenta a cumplir las órdenes y hacer estrictos para no contagiarse del coronavirus. Este hecho ha provocado también que por parte de la Ciudad haya descuidado algunas barriadas, para centrarse en la pandemia del COVID-19 y ha dejado descuidado diferentes puntos de las barriadas de Ceuta, como en este caso vecinos de la ciudad reclama en el mal estado de la acera.
Concretamente, los vecinos que conviven en el Polígono Virgen de África, Manzanera y avenida Barcelona se quejan del estado de su acera después de la realización de una obra y de no terminarla de manera adecuada.
En estos lugares se llevó a cabo la retirada de algunas farolas, lo que provocó el destrozo de las losetas y por lo tanto el deterioro del acerado. Este estado lleva así alrededor de 15 o 20 días y se encuentra en tan mal estado que puede provocar alguna caída de las personas que circulan por el lugar y tuviera que ser atendido.
Cabe recordar que ahora se puede salir a pasear o hacer deporte, en los horarios establecidos (de 6:00 a 10:00 horas por la mañana y de 20:00 a 23:00 horas por la noche) y son lugares muy transitados ya que conviven muchas personas por la cantidad de edificios existentes.
Delegación de Gobierno pide a la FPAV la devolución de las 8.000 mascarillas
La entrega de mascarillas por parte de la Delegación de Gobierno en Ceuta a la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos sigue siendo un quebradero de cabeza. Después de que Francisco Segado, presidente de la Federación, explicara que no podría realizar este reparto de 8.000 mascarillas porque eran insuficientes, pidió a Delegación un aumento. La contestación ha sido que “no se le podía repartir más y que se le devolviera esa entrega para poder utilizarla en otros repartos”. Por lo tanto la FPAV va a devolver las 8.000 mascarillas que habían sido entregadas por Delegación de Gobierno por lo que los vecinos de las distintas barriadas donde se pretendía hacer ese reparto se quedarán sin ellas.
García Segado ha indicado a El Faro que, al menos, se necesitaban 60.000 para garantizar un reparto justo. Por ejemplo, solo el Centro necesita 7.000 o el Príncipe más de 10.000. ¿Cómo hacer un reparto si solo han recibido 8.000 mascarillas? Ya sin tan siquiera hacerlo, el presidente de la FPAV tuvo que escuchar comentarios falsos sobre que ya se habían dado protecciones a algunas personas algo que negaba rotundamente Segado.
Son 60 asociaciones vecinales, y un reparto de solo 8.000 es impensable para garantizar una mínima igualdad. Esto le llevó a que la FPAV a anunciar a que no iban hacer el reparto hasta obtener más porque no querían hacer un reparto “injusto” y mucho menos tener problemas con ningún presidente ni los vecinos de las barriadas. Según afirman a El Faro, Delegación de Gobierno le ha asegurado que “no hay más mascarillas” y es el motivo de la devolución. Desde la FPAV están a la espera a que vayan a recogerla de sus instalaciones.
El reparto de mascarillas entre los ciudadanos se está llevando a cabo desde el pasado jueves por distintos puntos de la ciudad. Voluntarios de Cruz Roja y Protección Civil, junto a policías nacionales y locales han estado ayudando en esta labor para intentar llegar al máximo número de trabajadores y ciudadanos de nuestra ciudad.
Vecinos de Pabellones del Mixto, con miedo a que se derrumben sus casas
Vecinos de Pabellones del Mixto se encuentran desesperados. Desde hace cuatro años llevan luchando para que les arreglen una avería de agua que sufren en sus viviendas y que ha provocado muchos desperfectos en su hogar. Los desperfectos se han visto incrementados cuando unos inquilinos han ocupado la planta de arriba, lo que ha provocado que de nuevo el agua se desborde por sus paredes.
Estos vecinos quisieron denunciar a El Faro, que han hecho continuos escritos a la empresa de mantenimiento Eulen y a la del agua Acemsa, pero hacen caso omiso y el problema cada vez es mayor.
La cocina, el cuarto de baño y la terraza son las partes de la casa que más alteradas se han visto por estas continuas goteras. “Tenemos que tener los electrodomésticos desenchufados por miedo a que haya un cortocircuito. Y las goteras han provocado que se tengan que tirar muebles porque lo han destrozado”, explicó Paqui Casado, vecina del Mixto.
A pesar de estar en esta situación, no encuentra una respuesta a su problemática y si respuestas evasivas. “Llevamos tiempo denunciando este caso y nadie nos hace caso. Nos dicen que no tienen trabajadores ahora mismo disponibles para venir a arreglar el problema y lo peor es que el tiempo pasa y cada vez la situación es peor”.
Por otra parte, la vecina del Mixto denuncia que su marido se encuentra mal de estado de salud y tiene que dormir enchufado a un aparato que le ayuda a la respiración. “Ya tiene una edad y no se encuentra bien de salud. Tiene que dormir por la noche con el aparato conectado y a mí me da miedo por si puede saltar la luz. Esto me ha provocado hasta crisis de ansiedad y he tenido que ir al médico”.
Además no tiene los recursos económicos para poder hacer una obra de este calibre. “Mi marido ya está jubilado y mi hija está en paro y tiene que venir todos los días a comer a casa. Me dicen desde las empresas que me gaste el dinero en la obra y se me devolvería pero no tengo de dónde sacar el dinero y tengo miedo que se me venga la casa abajo”, finalizó Casado.
La plantilla de las Brigadas Verdes apuesta en asamblea por quedarse en la FPAV
Más de cien de los 146 trabajadores con que cuentan actualmente las Brigadas Verdes de Ceuta han acordado este lunes por la tarde por abrumadora mayoría rechazar la opción de que Tragsa se haga cargo de la gestión del convenio que hasta ahora ha llevado la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV). Tras más de una hora de asamblea, 94 de los presentes se han mostrado contrarios a esa alternativa y partidarios de quedarse con la FPAV.
Solo once han votado a favor de abandonar la FPAV ante el riesgo de que sus “problemas económicos” con la Ciudad acaben degenerando en una imposibilidad legal de seguir recibiendo dinero público por deudas con la Administración.
Según ha detallado Juan Luis Aróstegui, la Federación ya ha reconocido que debe 51.000 euros a la Ciudad por falta de justificación. La Administración le ha concedido una fórmula de fraccionamiento del pago, pero la FPAV debe obtener ahora ingresos con los que hacer frente a esa mora, que no puede sufragar con los 3,5 millones que recibe anualmente para las Brigadas Verdes.
La asamblea de este lunes ha transcurrido sin incidentes y durante la misma se ha dado lectura a la carta en la que la consejera de Medio Ambiente, Kissy Chandiramani, respondió a las preguntas que sobre el mantenimiento de sus sueldos y categorías, entre otros extremos, le había transmitido el Comité de Empresa.
Pese a que el Gobierno de la Ciudad se comprometía al mantenimiento de las condiciones laborales y salariales y renovaba su apuesta por dar “estabilidad” al proyecto, la plantilla ha rechazado la vía de Tragsa para conseguirlo.
El pasado viernes, en el Consejo de Gobierno, la Ciudad «no contempló» la municipalización que reivindicaba el comité de empresa, «porque no asegura que estos puestos de trabajo sean par las personas que actualmente están en las brigadas verdes”.
800 firmas para dar una calle en Ceuta a Mustafa Mohamed
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha solicitado formalmente que una calle de Ceuta lleve el nombre de Mustafa Mohamed, el dirigente vecinal de Vicedo Martínez, tesorero de la Federación de Asociaciones de Vecinos de nuestra ciudad que falleció el pasado 14 de noviembre.
Desde esta formación señalan «su compromiso con los vecinos y vecinas» de Ceuta y «su incesante lucha». Por todo ello, la formación localista inició una campaña de recogida de firmas de personas que apoyen la causa para dar notoriedad y reconocimiento a D. Mustafa Mohamed, «un gran vecino».
En poco tiempo se recogieron alrededor de 800 firmas, las cuales el MDyC adjunta en la solicitud para que una de las calles de la ciudad lleve su nombre.
Tal y como recuerdan, Mustafa Mohamed, ceutí que falleció a los 58 años de edad, fue vicepresidente de la barriada Vicedo Martínez y tesorero de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Ceuta.
“Mustafa era conocido por todos por ser una persona luchadora por la mejora de su barriada y entregada a los vecinos. Precisamente falleció por una parada cardiorespiratoria en el momento en que se encontraba reunido con el área de Fomento e integrantes de la entidad vecinal”, recoge el MDyC en la nota en la que explica su solicitud.
Un encuentro que mantiene vivo el espíritu del barrio de La Libertad
Con el fin de no perder los lazos derivados de la convivencia por más de 50 años, los vecinos y exvecinos del barrio de la Libertad, Varela-Valiño, Solís y San Daniel, se han reunido, por tercera vez, en una comida que ya empieza a convertirse en tradición. Este domingo se llegaron a juntar un total de 57 personas, que a través de una proyección de diapositivas recordaron esos bonitos años en la barriada, cuando todos formaban parte de una gran familia.
Juan Matías Fernández, antiguo vecino de la barriada, explica que llevan más de mes y medio con la organización de este almuerzo, en el que el plato fuerte suelen ser estas imágenes del pasado que luego comparten a través de sus grupos de Facebook. “La gente se lo pasa muy bien. La idea es no perder esa amistad, la vecindad que siempre hemos tenido todos muy buena”, comentaba.
Es la tercera reunión que organizan los vecinos y que en esta ocasión se ha dedicado, de manera especial, a los colegios y los maestros de su etapa escolar, proyectando un vídeo alusivo a estos años de su vida. Les ha acompañado don Juan Rafael García, quien fue durante más de 40 años su maestro, y que se trasladó desde la Península para recibir el homenaje de sus exalumnos y el agradecimiento por esta dedicación y entrega.
Muy emocionado, el invitado de honor recordaba su etapa como docente en Ceuta y, especialmente, en la barriada Varela donde ejerció 42 años de los 45 que dedicó a esta profesión. Casi todos los comensales de esta reunión fueron alumnos suyos y agradece que la edad y su memoria aún le permitan acordarse de todos ellos, tanto de lo bueno como de las travesuras de aquel entonces, bromeaba el maestro. Cree que es envidiable que haya iniciativas como estos encuentros y cree imprescindible que haya personas que los sigan promoviendo.
“Para mí es Varela y he estado 42 años. Le he dado clase a padres, a abuelos, a hijos… a todos. Por lo tanto, para mí es muy emotivo y al pasar los años, reencontrarme con todos y recordar detalles… Es una cosa bastante fuerte emotivamente”, confesaba el maestro ya jubilado.
A través de dos grupos de Facebook, en los que se aglutina más de mil personas, se organizan estas comidas que se llevan a cabo tanto en verano como ahora, próximo a las fechas navideñas.
Un trabajo en equipo, como en su día les enseñaron sus progenitores, cuando les inculcaron que en el barrio todo había que hacerlo en comunidad. Es en verano cuando más gente se reúne, viviéndose verdaderos momentos de emoción, cuando personas que ni siquiera viven ya en Ceuta, viene de visita y se reencuentran con esta gran familia.
“En verano cuando llega la gente está todo el mundo abrazándose; eso es lo que más nos gusta. Hay unos abrazos muy grandes de la gente que vienen de fuera, que no se ven desde hace muchísimos años y esto para nosotros es motivo para que se siga haciendo”.
Gracias a las redes sociales, todos los que no están en Ceuta pueden mantener el contacto con sus antiguos vecinos, recordando anécdotas e historia de su vida en estas barriadas. “Luego lo ponemos en Facebook y gente de toda España se vuelca, porque los que no pueden venir participan por Facebook, dicen muchas cosas agradables y eso es lo importante, no perder la unión”, cree Matías.
Cada vez son más los que no se quieren perder estas reuniones, tanto ahora en Navidad como en verano, donde recuerdan aspectos felices de su niñez y en, esta ocasión, de su paso por la escuela en estas barriadas.
Vecinos de San Amaro critican que solo se ilumine por Navidad “una parte” de Ceuta
La iluminación de las calles en época navideña es un símbolo para los vecinos que recuerda las fechas entrañables que se acercan y conmemoran la festividad. Esto es lo que los vecinos de la barriada de San Amaro de Ceuta alegan que no están disfrutando dado que “la Ciudad ha excluido esta zona de poner decoración navideña”.
El presidente de la asociación vecinal, Manolo Díaz, expresa que del mismo modo que se han instalado elementos de iluminación ornamental en lugares como Hadú o la avenida del Ejército español, “otra parte” de Ceuta se ha quedado fuera refiriéndose a la zona de Baeza y Maestranza.
“No pedimos un árbol ni las luces de la plaza de los Reyes, pero pagamos impuestos como el resto de ceutíes y tenemos derecho a disfrutar de las luces como todos”, sentencia Díaz y añade que solo algunas luces en alguna farola sería suficiente, “al menos tener algo”, manifiesta.
Los vecinos no entienden las razones de que otros años sí se hayan instalado luminarias y este año San Amaro se haya descartado del plan. El portavoz vecinal incide en que la mayoría de residentes de la zona celebran la festividad cristiana, por lo tanto, excluye la religión como una de las posibles causas de no haber decorado su barriada.
La asociación de residentes de San Amaro ha tramitado una queja a la Federación de Vecinos de Ceuta donde ha comprobado que no son los únicos molestos con el proyecto de la Ciudad para iluminar algunas de las calles con motivo de las fechas navideñas. De hecho, sus quejas son similares ya que alegan que lugares que otros años sí contaban con algún elemento, no han sido decorados sin existir una razón aparente.
En Ceuta, el pasado viernes se inauguró de forma oficial el alumbrado especial de Navidad tanto en la barriada de Hadú como en el centro de la ciudad.
Vecinos de Príncipe Alfonso piden más seguridad para el autobús
La Asociación de vecinos de la barriada Príncipe Alfonso solicita medios para prevenir los incidentes vandálicos en el trayecto que realiza el autobús al regresar del instituto. En concreto, se han referido al tramo que comprende entre las 13.45 y las 14.45 horas, cuando los jóvenes acuden a sus casas a la hora de comer. “Todos los años pasa lo mismo y queremos adelantarnos al inicio de las rutas para evitar que ocurra algún problema” indicó Abdelkamil Mohamed, Kamal.
Este problema ya fue denunciado por este colectivo en el pasado, cuando los conductores de autobús de la línea ocho de la empresa de Hadú-Almadraba denunciaron los repetidos incidentes. Esto ocurría en algunas paradas conflictivas donde varios menores esperaban la llegada del bus para lanzar piedras al autocar amenazando la seguridad de los pasajeros y realizando destrozos en el vehículo.
El año pasado, el comité de seguridad de la empresa decidió cesar el refuerzo que realizaba la ruta habitual en la franja que coincidía con la salida de las clases además de no detenerse en las citadas paradas. Esta decisión afectó a un gran número de personas que utilizaban el transporte público para desplazarse. Tras negociaciones entre la Ciudad, las fuerzas de seguridad y la empresa, se reanudó el servicio.
A fin de evitar situaciones como las vividas en el último trimestre de 2018, esta barriada pide a la Ciudad que se establezcan medidas de seguridad de cara al inicio de las clases que empiezan esta semana. El portavoz de los vecinos mantiene que situaciones como las vividas “no pueden repetirse” haciendo alusión tanto al vandalismo como a la decisión de cesar el servicio en la zona.
Este verano, en distintos puntos de la ciudad, los autobuses de la compañía Hadú-Almadraba ya fueron apedreados en varias ocasiones, provocando numerosos daños materiales e incluso algunas heridas a pasajeros que viajaban en ese momento.
Vecinos de calle Álvarez exigen a Acemsa que repare las humedades de sus garajes
Viven entre humedades y hasta hace escasos meses rodeados de un pestilente olor. Son los vecinos del bloque 3 de la calle Álvarez de Ceuta que en febrero de 2018 comenzaron a notar cómo, a través un agujero de la escalera de la planta baja, se filtraba hasta el garaje una pequeña cantidad de aguas fecales que con la llegada de las lluvias se vio incrementada hasta anegar completamente los dos niveles de aparcamiento del edificio.
“Era horrible, porque las paredes se llenaron de bichos y tuvimos que usar botes y botes de insecticidas que no perjudicaran a nadie porque hay un vecino operado de la vista y niños pequeños. No podíamos ni respirar por el olor de las aguas fecales”, explicó la presidenta de la comunidad de vecinos del bloque, Teresa Pérez.
Hasta en tres ocasiones han tenido que fondear los garajes y abrir una arqueta de la que tuvieron que extraer gran cantidad de escombros. “El agua incluso caía a través de una caja de luz que podía haberse incendiado”.
Además, el ascensor permaneció tres meses paralizado por riesgo a que se produjera un accidente. “El técnico nos dijo que había que pararlo porque nos íbamos a electrocutar si subía el agua”, comentó la presidenta de la comunidad de vecinos.
Tras meses indagando la procedencia de las aguas fecales, los vecinos localizaron un posible origen de estos vertidos. “Justo detrás de la pared del inmueble, en la calle Tetuán, había un boquete sin alcantarilla tapado con un bloque de hormigón que daba a nuestra pared”.
Finalmente, y después de meses intentando localizar la causa que provocaba las humedades en los garajes y del pestilente olor que se introducía en las viviendas del bloque, Pérez conjeturó el posible motivo. “Los vecinos que viven allí me dijeron que en 39 años jamás habían tenido saneamiento y era ahora cuando estaban haciendo las obras para colocar las tuberías. Es por eso por lo que, al no haber saneamiento, las aguas fecales se filtraban a nuestro bloque”, apuntó.

La colocación de la red de saneamiento en la calle Tetuán puso fin al vertido de aguas fecales en el bloque de calle Álvarez, pero el rastro de tantos meses de filtraciones marcaron inevitablemente las dos plantas de aparcamiento.
Tras las peticiones a Acemsa de restaurar la zona afectada, Pérez lamenta que no han obtenido respuesta. “Vino un técnico de Acemsa con un cubo de pintura para pintar las paredes y nos negamos hasta que no se arreglara la humedad provocada por la falta de una red de saneamiento en la calle Tetuán”.
Las escaleras también tienen la huella de las filtraciones. “Están negros, oxidados y rotos por la zona de abajo y nos dicen que es problema de antigüedad pero el edificio solo tiene 30 años”.
Los vecinos exigen que el edificio vuelva al estado anterior a las filtraciones y que se haga cargo el responsable, en este caso Acemsa. “Si estamos perjudicados por una calle trasera, ¿por qué tenemos que pagarlo nosotros?”, se pregunta Pérez.
Los doce vecinos que residen en este bloque piden una solución cuanto antes y dejar atrás los meses en que sus garajes se convirtieron en una charca pestilente.













































