¿Vacaciones por Navidad?: este es el tiempo que puedes dejar sola a tu mascota en casa

Con la llegada de la Navidad, muchos vecinos de Ceuta aprovechan estos días para desplazarse fuera de casa durante varios días, visitando familiares o amigos en la Península o en Marrruecos. Sin embargo, la Ley de Bienestar Animal recuerda que los mascotas no pueden permanecer solas sin supervisión.

Aunque los gatos son animales más independientes que los perros, que según la ley solo pueden estar solos un día, la normativa es clara: superar el plazo, de 3 días en el caso de los gatos, vulnera las obligaciones básicas de cuidado y puede acarrear sanciones administrativas.

Las autoridades locales pueden actuar ante denuncias vecinales o inspecciones.

Supervisión obligatoria de las mascotas

Que un perro lleve el calificativo de “mejor amigo del hombre” no es casualidad. Desde 2023, España reconoce oficialmente a las mascotas como seres sintientes y parte del núcleo familiar.

La normativa ha endurecido la lucha contra el abandono y el maltrato, e introduce obligaciones importantes para los tutores, el término que sustituye a “propietarios”, como el seguro de responsabilidad civil obligatorio y el futuro curso de capacitación.

Dentro de este marco legal, la ley fija límites muy claros sobre cuánto tiempo puede estar un animal solo en casa.

La ley establece que los animales de compañía deben recibir atención, control y supervisión periódica, y que las vacaciones no eximen de responsabilidad. Si un propietario planea ausentarse más de tres días, debe dejar al animal al cuidado de otra persona, ya sea un familiar, un cuidador o un servicio profesional.

Esta supervisión implica que una persona responsable compruebe el estado de salud, bienestar y condiciones de vida del animal dentro del plazo establecido. Incluso con dispensadores automáticos de comida, agua o varios areneros, la ausencia prolongada sin supervisión sigue siendo una infracción.

La limitación de tres días está recogida de forma expresa en el artículo 27 de la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. Esta norma prohíbe “dejar sin supervisión a cualquier animal de compañía durante más de tres días consecutivos”, estableciendo un marco legal específico que protege a los gatos frente a la desatención.

La ley también diferencia a los perros, para los cuales el plazo sin supervisión es más estricto, fijado en un máximo de un día. La regulación subraya que la supervisión no solo abarca alimentación, sino también condiciones de higiene, salud y seguridad del animal.

Sanciones económicas y medidas adicionales

Dejar a un gato solo durante más de tres días puede considerarse una infracción grave, especialmente si hay riesgo para su bienestar o falta de supervisión real. En estos casos, la Ley de Bienestar Animal contempla multas de entre 10.001 y 50.000 euros, dependiendo de la gravedad del incumplimiento.

Además de la sanción económica, las administraciones pueden imponer medidas complementarias, como la retirada del animal o la inhabilitación para la tenencia de mascotas, en los supuestos más graves.

Esto subraya la importancia de planificar con antelación el cuidado de las mascotas durante las fiestas navideñas.

Importancia de la supervisión incluso en vacaciones

Aunque los gatos son animales autónomos, no están exentos de necesitar compañía y cuidados regulares. La ley busca evitar situaciones de sufrimiento, abandono o riesgo para la salud que puedan derivarse de ausencias prolongadas.

Durante la Navidad, las ausencias suelen ser más prolongadas, por lo que se hace aún más necesario garantizar que los animales estén bajo supervisión responsable, asegurando su bienestar y cumpliendo con la normativa vigente.

Responsabilidad y bienestar animal

La entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal refuerza la obligación de los propietarios de cumplir con cuidados adecuados y supervisión periódica de sus mascotas, especialmente durante las festividades. Cumplir con estas normas protege a los animales y evita multas elevadas y medidas adicionales de sanción.

Así, la normativa establece un marco claro que obliga a los dueños de gatos a no dejar a sus mascotas solas más de tres días consecutivos, garantizando su bienestar y fomentando la responsabilidad en la tenencia de animales de compañía.

El ceutí Álvaro García, inmerso en un cortometraje con proyección nacional

Álvaro García Rey, director de Ceuta de tan solo 24 años, se encuentra inmerso en la producción de un cortometraje de ficción concebido con un objetivo claro y ambicioso: competir en el circuito de festivales nacionales e internacionales más prestigiosos y aspirar, incluso, a una preselección para los Premios Goya.

Este es un proyecto autoral al que se le está poniendo “especial cariño” en cada fase del proceso y que representa, para su creador, mucho más que un simple trabajo académico.

Ganador de varios premios

García Rey no es un desconocido en el ámbito cultural de la ciudad. A pesar de su juventud, acumula ya ocho Premios Juventud en distintas disciplinas, entre cortometraje, música joven y poesía, y ha sido reconocido con el Premio Talento de la Ciudad en el ámbito de la cultura.

Comenzó estudiando Imagen y Sonido en Ceuta, continuó con Producción Audiovisual y actualmente cursa estudios de Realización Audiovisual en Sevilla, ciudad donde se llevará a cabo íntegramente el rodaje de este nuevo cortometraje.

Vocación artística

El proyecto nace con una clara vocación artística y emocional. “El cortometraje propone explorar el duelo, la memoria y la fragilidad de la percepción humana”, evitando respuestas cerradas y apostando por la ambigüedad narrativa.

La historia se articula desde la sutileza, avanzando progresivamente hacia un clímax visual y sonoro de gran intensidad, dejando al espectador una experiencia abierta a la interpretación.

La trama gira en torno “a una joven que pasa un día junto a su madre, donde lo cotidiano se torna inquietante, y la realidad parece desdibujarse, revelando una experiencia emocional intensa que desafía la percepción y el tiempo”.

Una historia creativa

El espectador nunca llega a saber con certeza qué es real y qué no, uno de los grandes pilares creativos del proyecto.

Según explica el propio director, Álvaro García Rey, la historia está narrada desde la perspectiva del sueño de una joven que ha sufrido un shock postraumático tras la muerte prematura de su madre.

“Todo es narrado desde el sueño de la hija, alterando partes de realidad y partes de sueño, una especie de paranoia”, señala García Rey.

Una actriz ceutí

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A través de este enfoque, el corto aborda temas universales como el paso del tiempo, la pérdida, el sentido de la vida y la contradicción emocional que surge al amar intensamente sabiendo que todo es finito.

La actriz protagonista elegida ha sido la ceutí Marina Gómez Muñoz, de 19 años, quien actualmente residente en Málaga. A pesar de su juventud, Marina cuenta ya con una trayectoria destacada en lo audiovisual.

Con trayectoria

Su trabajo más reciente, “Ave María Putísima”, ha sido premiado a Mejor Dirección en un festival internacional de cine en la India y a Mejor Actriz en el Festival Internacional de Marbella.

García Rey destaca que su elección no fue casual: “La seguía desde hace tiempo y yo personalmente la llamé para el proyecto porque siempre quise colaborar con ella”.

El enfoque técnico

El enfoque técnico del cortometraje está cuidadosamente diseñado para acompañar la carga emocional de la historia. El equipo busca transformar lo cotidiano en algo extraño, con un ritmo narrativo que evoluciona de lo lento a lo inquietante, pasando por la tensión hasta llegar a un clímax emocional intenso.

La luz, las sombras, los objetos y el diseño sonoro jugarán un papel fundamental en la creación de esa atmósfera perturbadora. El final, fiel al espíritu del proyecto, será ambiguo y abierto a la interpretación del espectador.

El equipo

El equipo técnico está formado por jóvenes profesionales y colaboradores cercanos al director. Junto a Álvaro García Rey en la dirección, destacan Pablo Carballo Clavijo como director de fotografía, Jaime como sonidista y mixer, Mariam Cruz Ponce y Elena Sabelete Díaz en ayudantía de dirección y script, y Pilar Quesada Torres y Alejandra al frente de la dirección de arte, escenografía y vestuario

 La producción, el making off y el marketing correrán a cargo de Rafael Cuadro, mientras que la postproducción y el montaje serán responsabilidad de Antonio Plaza y del propio director.

Un cortometraje que apunta alto

En cuanto a su recorrido en festivales, el proyecto apunta alto. Entre los objetivos se encuentran citas de primer nivel como el Festival de Málaga, SEMINCI, el Festival de Cine de Madrid, el Festival Internacional de Cine de Huesca, ALCINE, ZINEBI, IBAFF o el Festival de Sevilla, entre otros.

La estrategia prioriza festivales que valoren el cine de autor, el riesgo narrativo y la identidad visual, claves para una futura preselección a los Goya.

Su sueño, aunque todavía en construcción, sería consolidarse como director de cine y seguir llevando historias personales y universales a la pantalla.

La pista de hielo: un lugar para todos donde reír y soñar

Después de dos largos años de espera, Ceuta vuelve a disfrutar de una de las actividades más esperadas por las familias durante estas fechas: la pista de patinaje de hielo.

Su regreso ha supuesto una noticia cargada de ilusión para infantiles, jóvenes y adultos de la ciudad, convirtiéndose en un punto de encuentro donde la diversión, las risas y alguna que otra caída forman parte de esta divertida experiencia.

Para todas las edades

Público de todas las edades ha vuelto a ponerse los patines para intentar deslizarse sobre el hielo y recuperar esa sensación de libertad y dominio de esta actividad que muchos echaban de menos.

La pista ha vivido una gran acogida por los todos los ceutíes, hecho que confirma las ganas que había de su vuelta. Nieves Sedeño, encargada de la pista de hielo, se ha mostrado muy satisfecha con el recibimiento de los caballas.

“La verdad es que estamos muy contentos y esperamos que siga así”, decía Nieves.

Precios

Según ha trasladado la encargada, el precio del viaje es de 7 euros por una duración de 30 minutos. Esta tarifa permite que muchas familias puedan acercarse a disfrutar de la actividad.

Horarios

En cuanto a los horarios, la pista abre en turno de mañana, de 11:00 a 14:00 horas; y por la tarde, de 17:00 a 22:00 horas, ofreciendo un amplio horario para quienes no pueden acudir en cualquiera de los dos turnos.

Uno de los aspectos más llamativos es la variedad de edades que se animan a patinar sobre la pista de hielo. Por las mañanas, según ha relatado Nieves, predominan “los niños más pequeños”, así como a primera hora de la tarde también.

Jóvenes a la caída de la tarde

A partir de las 18:30 horas la pista se va llenando de adolescentes y personas “más mayores” que no quieren perderse la oportunidad de patinar.

En todos los turnos hay una similitud: las caídas. De estas nadie se libra, comentaba Nieves entre risas.

Muchos de los usuarios ya habían patinado años anteriores pero tras dos años de sequía han perdido práctica.

Los protagonistas: los niños

Los verdaderos protagonistas de la tarde de este lunes han sido los niños, quienes se arman de valor y, aunque no dominen en su totalidad -ni un poquito- el arte del patinaje, ellos se echan a la pista como si fueran patinadores profesionales, regalando caídas muy graciosas.

Algunos necesitaban de pingüinos de agarre para coger técnica. “Voy sujeto a un pingüino porque se me da mal patinar”, confesaba uno de los pequeños, aunque añadía que está aprendiendo y que, pese a no dominarlo, disfrutaba mucho.

Risas y diversión

Las caídas, lejos de suponer un obstáculo, fomentan las risas y la diversión, dejando una imagen graciosa para todos.

“Sí, las caídas son graciosas”, decía un grupo de niñas, mientras se agarraban a la barra para no caerse. El espíritu de compañerismo se engrandece dentro de este recinto.

El frío en las manos

También hay quienes, pese al frío, se mostraban tan entusiasmados que ni lo notaban. “No, yo no tengo frío”, afirmaba un niño que patinaba en manga corta, asegurando que lo importante es pasarlo bien.

Otros reconocen que lo que más molesta tras una caída son las manos, sobre todo por el frío del hielo, pero aun así no pierden las ganas de seguir patinando.

La echaban de menos

Algunos jóvenes confiesan que ya habían venido en años anteriores y que echaban mucho de menos esta actividad. “Hacía falta ya”, decía una chica que aseguraba haberse caído muchas veces, aunque ya estaba acostumbrada.

Para otros, esta es su primera vez, una experiencia nueva que recordarán con especial cariño. “Es la primera vez que vengo y lo estoy pasando muy bien”, comentaba una de las jóvenes, mientras que otra reconocía tener algo más de experiencia.

Un espacio de ocio

La pista de patinaje se convierte así en un espacio de ocio donde pasarlo en grande, donde se fomenta el deporte, la convivencia y el disfrute en familia.

Tal y como señalaba su encargada, “es algo diferente, un sitio donde puedes venir en familia o con amigos, te lo pasas bien y hay muy pocas cosas así para los niños en Ceuta”.

Tras dos años de sequía, el hielo vuelve a ser protagonista y, con él, las sonrisas de todos los niños que la esperaban ansiosos.

Un taller de repostería cierra el Proyecto Anual de Miramar Alto

La Asociación de Vecinos de Miramar Alto celebró en la tarde de este domingo un taller de repostería con el que puso el colofón a su Proyecto anual 2025. Un proyecto fue promovido y comenzó de la mano de Pepe Ramos, el antiguo presidente de esta barriada fallecido el pasado mes de febrero.

Por este motivo, fue una tarde repleta de emociones y también de diversión para los más pequeños, que fueron los protagonistas de este taller de repostería infantil que se desarrolló en el local de la Asociación de Vecinos de Miramar Alto.

Un total de 25 participantes

El taller de repostería infantil que puso el colofón al Proyecto anual 2025 contó con la participación de 25 niños y niñas de Miramar Alto, quienes vivieron una dulce tarde acompañados por sus familias y vecinos de la barriada.

Durante dos horas, los pequeños se pusieron manos a la obra para elaborar una tarta y también dulces con temáticas navideñas. Todo ello de la mano de Btisam Aiad Hossain, una vecina y miembro de la Junta Directiva de la Asociación que fue la encargada de dirigir este taller y enseñar a los pequeños los secretos para que se convirtieran en unos auténticos reposteros.

Así, ella fue la encargada de guiar a los participantes para que, paso a paso, conocieran todos los secretos para obtener un resultado muy delicioso que conquiste el paladar de aquellos que prueben sus postres.

Por su parte, los niños se mostraron muy entusiasmados con esta actividad y, a la vez que aprendían, disfrutaron de una tarde vecinal entre varias generaciones.

Reconocimiento por su entrega y dedicación

A lo largo de la tarde, desde la Asociación de Vecinos de Miramar Alto quisieron reconocer a la monitora del taller de repostería, Btisam Aiad Hossain, por su entrega y dedicación para hacer de esta barriada un lugar mejor para todos, implicándose con los niños y también los mayores.

Como reconocimiento, le hicieron entrega de una placa conmemorativa por su esfuerzo e implicación. Un detalle que ella recogió muy emocionada ya que no se esperaba este detalle en esta jornada final del Proyecto Anual 2025.

​Además, José María Ramos Marín, actual presidente de la Asociación de Vecinos, destacó que el éxito de esta jornada no habría sido posible sin el trabajo incansable de personas clave como Mohamed Faridi e Iman Salah Bunuar.

“Junto a nuestra maestra repostera Btisam, han dado el 100%. Su capacidad de organización y su calidad humana han sido el motor de este taller”, expresó Ramos.

Mucho más que un taller de repostería

Por otro lado, desde la Asociación de Vecinos de Miramar Alto han destacado que esta actividad va mucho más allá de la repostería, ya que sirvió para vivir una jornada de convivencia en la barriada, disfrutando y aprendiendo unos de otros.

“Al igual que una buena receta requiere que cada ingrediente se integre en el momento justo, la elaboración de estos dulces en grupo ha enseñado a los niños el valor de la cooperación. En la cocina, como en el barrio, el resultado más dulce siempre se consigue cuando se trabaja con un objetivo común, paciencia y coordinación”, aseguran.

Este taller de repostería ha puesto el broche de oro al Proyecto anual 2025 de esta asociación de vecinos. El mismo ha contado con diversas actividades a lo largo de todo el año que no hubieran sido posible sin la contribución de los socios y socias, así como sin la subvención de la Ciudad Autónoma de Ceuta, gestionada a través de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos.

Como colofón, José María Ramos Marín, presidente de la barriada, quiso enviar un mensaje de agradecimiento y futuro, dando, en primer lugar, las “gracias a los padres por depositar su confianza en las actividades que humildemente organizamos. Esa confianza nos transmite ilusión para crear el proyecto del año 2026, donde la implicación vecinal será imprescindible”.

Además, añadió, “animamos a todas las familias a que colaboren y aporten sus ideas, puesto que el barrio es de todos y cada esfuerzo merece la pena para hacer de este rinconcito de Ceuta un lugar mucho mejor. Por último, tengo que darle las gracias a mi padre por haberme transmitido sus valores y el camino a seguir en este bonito sendero del movimiento vecinal, sin él no habría habido inspiración alguna”, concluyó.

Castigo fronterizo: la canción denuncia por el caos del Tarajal

Ya se ha escrito demasiado. Se ha contado y opinado de todo. Lo que sucede en la frontera entre Ceuta y Marruecos es una auténtica locura o un castigo fronterizo.

Así se llama la canción que ha creado Abdelkamil Mohamed Kamal, quien fuera hasta hace bien poco el presidente de la asociación de vecinos del Príncipe Alfonso.

Hombre comprometido con causas sociales y también con la frontera.

De hecho, Kamal puso en marcha una plataforma de protesta para conseguir mejoras. Aquellos males todavía persisten.

“Que nadie venga a decir normalidad”. Así comienza la canción. “Aquí lo que hay… es CASTIGO. Castigo consciente. Castigo diario. Y si me callo… ¿quién lo dice? Bismillah… abrimos la herida”.

Una alusión a las colas «que no terminan»

“Esto no es frontera. Horas de espera. La gente revienta en colas que no terminan. Y ellos diciendo normal, como si no vieran las ruinas”.

“Esto no es fallo… esto está hecho adrede. Si quisieran arreglarlo, hermano… hace tiempo pueden. Cierran carriles porque sí, te marean por deporte, como si la gente no importe”.

Letras que definen lo que está pasando en jornadas especialmente duras como la de este domingo con 7 horas de bloqueo en Loma Colmenar.

“Madres llorando bajo el sol porque no hay ni un baño. Ancianos temblando. Y tú me dices funciona, ¿funciona para quién? Si mi pueblo se rompe… y ellos dicen todo bien”.

“Esto no es normalidad. Nos castigan vivos. Somos olvidados. Pero si seguimos de pie… Esto es castigo… castigo directo. Un sistema podrío. Mi voz no calla… mi barrio respira, y si ellos no hablan… yo quemo la mentira”.

“En la cumbre hablaron… de todo menos de ti. Menos del que cruza a currar, del que no puede huir. Ni España ni Marruecos soltaron una palabra. Porque admitir el desastre… les mancha la cara”, recogen las letras de Kamal.

“Pero la verdad está ahí… lo hacen conscientemente, torturan a fuego lento… al pueblo inocente. Te devuelven sin motivo, te paran sin razón. Esto no es desorden… es diseño perverso. Un castigo diario pa’ tenerte disperso. Nos quieren cansados, rotos, divididos. Pero aquí seguimos…”.

Cada vez está extendiéndose más la idea de que todo está premeditado y que existe el interés de que la frontera no funcione.

“Esto no es normalidad. Nos castigan vivos… Somos invisibles… Pero si tocamos la mesa… Esto es castigo… y lo grito sin miedo. Mi gente resiste. Mi voz revienta… mi barrio ruge. Y si ellos no cambian… el pueblo los juzgue”.

“Normalidad dicen… Que vengan a vivirla. Que crucen nueve horas. Que aguanten el desprecio. Aquí no hay gestión… Aquí hay castigo”, finaliza la canción.

El Sarchal, “como las favelas de Brasil”

La barriada del Sarchal, en Ceuta, vuelve a situarse en el foco de la preocupación vecinal debido al deterioro de sus infraestructuras y, especialmente, al estado del cableado visible en sus calles.

Los residentes denuncian una situación de abandono que se prolonga desde hace años y que, lejos de mejorar, se agrava con el paso del tiempo, generando riesgos para la seguridad y afectando a servicios básicos como el teléfono o el acceso a internet en las últimas horas.

La Ciudad, informada

Tanto el presidente de la asociación de vecinos de la barriada, Julio Cajal, como una vecina indignada por el estado de la misma han comparado el Sarchal con las favelas de Brasil.

Por otro lado, el presidente ha comunicado que ya ha dado aviso a la Consejería pertinente y esta ha contestado que “iría la guardia de Alumbrado”.

Un cable caído

Uno de los últimos incidentes que ha encendido las alarmas ha sido la caída de un cable que ha terminado rozando el suelo. Una vecina de la barriada ha explicado que el cable llevaba varios días colgando hasta que finalmente se ha roto al paso de un coche.

Según su testimonio, la situación era peligrosa desde primera hora del día. “Estaba el cable en el suelo desde esta mañana, que si pasa alguien con una moto se queda ahí pegado”, advertía con temor a que se hubiera producido un accidente.

Barriada incomunicada

Como consecuencia directa de esta incidencia y del estado de los cables, según creen los vecinos, parte de la barriada se ha quedado incomunicada.

“Estamos sin internet ni teléfono en la barriada”, ha lamentado la vecina, detallando que “desde el número 88 hacia abajo no disponen de conexión” desde la noche del sábado.

El cable llevaba colgando alrededor de diez días y, finalmente, al pasar un coche, ha terminado de romperse por completo. Para los vecinos, este incidente no es un hecho aislado, sino un ejemplo más de una problemática estructural que se arrastra desde hace mucho tiempo.

“Cables que ni sirven”

“Así llevamos años. Hay cables que ni sirven y ni sabemos cuál es el de la luz”, ha denunciado la vecina, quien ha descrito un una situación de cableado aéreo caótica que cruza fachadas y postes de madera en mal estado.

El miedo a que estos postes se caigan es otra de las preocupaciones constantes entre los residentes, que temen que cualquier día pueda producirse un accidente.

Obra inacabada

Las quejas no se limitan únicamente al cableado. La vecina también se ha referido al estado del muro de la barriada, que ha sido intervenido recientemente para su reconstrucción.

Aunque el arreglo ha sido recibido con ganas, el resultado final ha generado decepción. El trabajo, según denuncia, está inacabado en su parte final y presenta una terminación que deja mucho que desear.

“No se ha terminado y las piedras se han dejado tiradas”, ha explicado, señalando que la imagen que ofrece la zona es de dejadez y falta de planificación.

Una barriada olvidada

Para los vecinos, el Sarchal es una barriada completamente olvidada. La residente ha señalado que es consciente de que existe un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) pendiente que contempla la reestructuración de la zona, pero considera inaceptable que, mientras ese proyecto llega, algo que puede demorarse años, no se acometan arreglos básicos.

“Hasta entonces, ya que esto puede durar años, deberían arreglar algunos aspectos, ya que cada vez presenta un aspecto peor el Sarchal”, ha relatado.

“No podemos esperar a que el Plan General de Urbanismo esté porque no sabemos cuándo estará y la barriada necesita más atención”, ha subrayado la residente del Sarchal.

El Sarchal, como las favelas de Brasil

También se ha pronunciado el presidente de la asociación de vecinos, Julio Cajal, quien ha comparado en reiteradas ocasiones la situación del cableado con escenarios de precariedad, como las favelas de Brasil.

“El Sarchal es, en cuanto a cableado, lo más parecido a la favela de Brasil”, ha afirmado. También ha recordado otras demandas históricas de la barriada que siguen sin respuesta: “Seguimos esperando el local social, aparcamientos y juegos para los niños”, ha concluido.

A la espera de actuación

Según ha explicado, desde la asociación se ha dado aviso a la Consejería correspondiente, desde donde les han comunicado que enviarían a la conocida como “guardia del alumbrado” para solucionar el problema del cable caído.

Aunque esta actuación podría resolver la incidencia puntual, tanto el presidente como los vecinos coinciden en que el problema real sigue vivo.

El estado general de los cables colgantes continúa siendo una preocupación constante y una muestra del abandono que sienten los residentes de El Sarchal, quienes reclaman soluciones reales.

Sueños y supersticiones: así se agotan los últimos décimos de la Lotería de Navidad

A pocas horas de que los niños de San Ildefonso canten los números más esperados del año, Ceuta vive una de esas tradiciones que se esperan cada diciembre: la compra llena de ilusión de los últimos décimos de la Lotería de Navidad.

Hay ilusión, supersticiones y, sobre todo, muchas pequeñas historias que construyen un ambiente mágico en las horas previas al sorteo.

Últimos presentimientos

En la calle se respira ese ambiente tan particular de víspera navideña. Hay quien reconoce que ya tenía su lotería comprada desde hace tiempo, pero no ha podido resistirse a volver a la administración motivada por un último presentimiento.

No son pocos los que acumulan varios números entre sus manos. Familias, amigos, compañeros de trabajo… compartir lotería ya es una cita que hay que cumplir, aunque también hay quien la ve como un regalo perfecto antes de la llegada de la Navidad.

Entre 60 y 100 euros

“Tengo lotería ya comprada, lo que pasa es que quería hacer un regalito y de última hora digo, venga, le voy a regalar un décimo de lotería, a ver si hay suerte”, cuenta una ceutí que, como tantos otros, aprovecha el último día para regalar ilusión.

En líneas generales, los ceutíes han gastado entre 60 y 100 euros en lotería, ya sea para uno mismo o compartida, aunque hay quienes han alzado el presupuesto hasta 300 euros, realizando una apuesta fuerte a la suerte.

Terminaciones que gustan: 5 y 7

Una vecina reconoce llevar “seis o siete” décimos entre propios y compartidos, y explica que en su entorno hay terminaciones que gustan especialmente, como “el 5, ya que es una terminación que gusta mucho, al igual que el 7”.

Frente a esto, también hay números que parecen estar malditos, como los terminados en 00 o el número 2, pocas veces elegido por los compradores.

Otros optan por una compra más reservada, sin dividendos. Cuatro décimos, ochenta euros y todos para uno mismo. “Ya si me toca algo, le daré a la familia, aunque sea un besito”, bromeaba un vecino.

“Siempre hay que repartir dinero, no hay que ser avaricioso”, añadía este simpático hombre.

Números buscados con propósito

Los números, a pesar de que algunos son elegidos al azar, otros tantos son diana de fechas y citas importantes: fechas de nacimientos, números que “dan buen rollo”, “números de clubes de fútbol”, etc.

El 56 es un número que gusta bastante, así como el 8, o incluso el 69.

Por otro lado, la superstición aparece constantemente en las conversaciones previas al sorteo de la Lotería Nacional. Hay quien jamás compraría un número terminado en 00, quien desconfía de los números repetidos y quien evita comprar los números más bajos.

Pero también están los soñadores. Un ceutí confiesa haber acudido a la administración a última hora a por un número acabado en tres porque lo había soñado: “Mi intuición… lo he soñado y he venido por él”. Para él, como para muchos, todos los números “están en el bombo” y la esperanza es lo último que se pierde.

Administración ‘La Caballa de la Fortuna’

La Administración de Lotería nº1 de Ceuta, conocida como ‘La Caballa de la Fortuna’, se convierte estos días en un pequeño hervidero de ilusión. Abierta hasta el último momento, apura la venta de los décimos que han quedado por vender.

Desde esta administración el balance es positivo, se ha vendido más lotería que el año pasado y se nota que “la gente este año está más motivada a comprar lotería”.

Números más demandados

Las terminaciones más demandadas vuelven a repetirse en este establecimiento, el 13 sigue siendo el rey de las peticiones, junto a números ligados a la Ciudad como “el del Ayuntamiento, el 19.586, que se ha vendido en su totalidad; y el de la AD Ceuta”

De igual manera, son demandados los números vendidos en los colegios, institutos, cofradías y entidades locales.

También hay números que cuesta más sacar, sobre todo, los que llegan nuevos a la ciudad y no tienen una historia detrás, aunque desde la administración explican que “no hay así tampoco un número que se haya quedado exageradamente tirado”.

La ilusión está repartida por igual.

En esta administración recuerdan con cariño los quintos premios repartidos en 2016 y 2017 y no esconden el deseo de que este año llegue algo más grande. Repartir suerte, dice Jorge Sevilla, quien está al frente de ‘La Caballa de la Fortuna’, se vive “casi como que te toque a ti”.

Mientras tanto, los clientes siguen entrando y saliendo hasta que la administración cierre sus puertas con la suerte ya echada.

Presupuestos variados

Algunos gastan 20 euros “solamente”, otros reconocen apuestas más fuertes de hasta 300. Hay quien compran números de media España, desde Soria hasta Córdoba, y quien confía únicamente en los décimos de Ceuta.

Planes humildes si toca el gordo

Los planes, si toca el gordo, son modestos y humildes, como “tapar huecos”, “ayudar a la familia”, “viajar un poco o, simplemente, compartir la felicidad”.

Así, entre risas, deseos y algún que otro número secreto, “vaya a ser que toque y se entere todo el mundo”,  Ceuta se despide de la espera para dar paso a la recepción de la ilusión.

Los décimos ya están en los bolsillos y la suerte está echada. Ahora solo queda que suenen las voces del sorteo y que, al menos por un día, la ilusión sea la protagonista del día en los corazones de todos.

La historia del creador de la Estrella de Belén del Monte Hacho

En lo más alto del Monte Hacho, cuando diciembre cae sobre Ceuta y el aire se vuelve más frío, hay una luz que no solo alumbra la noche, acompaña a todos los ceutíes en la oscuridad, una Estrella de Belén que no parpadea y que se mantiene fija anunciando la llegada de la Navidad.

Para muchos ceutíes es un símbolo, para otros un faro más de valor en la ciudad, que con carga emocional anuncia el nacimiento del Hijo de Dios.

Para su creador, Andrés Jesús Carlo Martínez Palacios, conocido por todos como ‘Tato’, es la materialización de un sueño hecho realidad, de una vida entera hecha de raíces, tradición y amor por Ceuta y el portal de Belén.

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La Navidad no era una fecha más

Andrés nació el 2 de enero de 1939 en la calle Alfau número 4. Hijo de Ceuta, así se denomina, del barrio, y parte de una familia numerosa de ocho hermanos, creció entre juegos de niños y una fuerte tradición navideña profundamente arraigada, especialmente enfocada en el montaje del portal de Belén.

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La Navidad no era una fecha más en casa, era como ese ritual que no puede faltar cuando llega un momento señalado.

El Belén ocupaba un lugar central en su hogar, construido con musgo recogido en los húmedos muros de las Murallas del Monte Hacho, según cuenta su hija, Amparo Martínez Selva, quien reafirmó la tradición que continuó inculcando su padre en el seno familiar, aunque avisa de que hoy en día esta acción es ilegal, ¡no lo hagan!

Elementos con magia

En sus belenes, cada elemento era especial, lo formaba con arena de playa, piedras, harina o ramitas y se servían de cajas de cartón para dar forma a las montañas, castillos y caminos que lo conformaban.

Esta tierna y dulce infancia que recuerda durante el periodo de Navidad estaba marcada por la ilusión, la imaginación. La fe fue heredada y él mismo fue creando su historia que, poco a poco, iba formando los cimientos que darían vida a la idea de la estrella que décadas después iluminaría el Monte Hacho.

Sueño frustrado: ser militar

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Andrés estudió bachillerato en Ceuta. En este último conoció a la que sería su mujer y el amor de su vida, con quien creó una dulce familia de tres hijos: Patricia, Amparo y Manuel.

‘Tato’ intentó entrar en el Ejército del Aire, pero no estaba en los planes de Dios este camino para él. Aún así, el espíritu militar nunca lo abandonó, convirtiéndose en legionario de honor y miembro activo de las banderas regulares.

Un vínculo castrense profundo

Estudió Magisterio, ingeniería técnica, hizo las milicias universitarias, fue alférez de caballería y mantuvo siempre un vínculo profundo con el mundo castrense, hasta el de hoy, donde se le puede observar en paradas militares de gran importancia. Andrés se autodefine como “un militar de paisano”.

En 1967 ingresó en el Ayuntamiento de Ceuta, institución a la que dedicaría 42 años de su vida.

Fue el jefe de los Servicios Técnicos, responsable del alumbrado público, del tráfico, de los semáforos, del crecimiento luminoso de una ciudad que comenzaba a llenarse de luz.

Bajo su responsabilidad pasaron miles de puntos de luz y numerosas y complejas obras que hoy forman parte del paisaje urbano: la Casa Trujillo, el Foso, las Murallas, la Casa de los Dragones, etc.

El nacimiento de una estrella

La Estrella de Belén nació de toda la historia de su vida: de su infancia, de su pasión belenística, de su oficio como ingeniero del alumbrado y de una idea que fue procesándose con paciencia.

“No fue un impulso repentino”, asegura Andrés. La chispa surgió tras un congreso de alumbrado en Ávila, al contemplar sus murallas iluminadas, suceso que lo motivó a querer llevar luz a las Murallas de la Fortaleza del Hacho.

Una idea que se convertiría en tradición

Y más tarde, la que sería la idea que comenzaría una tradición sellada, ¿por qué no darles un sentido especial en Navidad? La estrella apareció entonces como algo natural, como si estuviese escrito en el destino de la ciudad y Dios hubiera encontrado en Andrés el camino para llegar a ella.

El proyecto fue complejo y trajo alguna que otra anécdota. Dibujos, estudios técnicos, permisos militares, ampliaciones de transformadores, obra civil, discusiones incluso familiares sobre la orientación de la estela, etc. Pero nada que no se pudiera superar para conseguir un objetivo claro.

“Alguna vez me dije: ‘esto no se va a poder realizar’, y al final es que soy un poco cabezota. Lo conseguí”, relata Andrés.

Andrés lo pensó todo

Nada fue sencillo. La ubicación debía respetar la zona militar, no interferir con otras luces, no romper equilibrios estratégicos. Andrés lo pensó todo: desde dónde se vería mejor, San Antonio, Sarchal, los caminos, hasta cómo evitar sombras que mancharan la imagen.

“Mi sentimiento militar es que el centinela tiene que ver sin ser visto”, comenta el creador de la Estrella respecto a las hazañas que debió idear para la colocación estratégica de su creación.

Una idea gestada

La idea, según afirmó Andrés, se gestó durante año y medio, la ejecución material, de septiembre a diciembre. La estrella quedó finalmente instalada entre 2001 y 2003, cuando Andrés era responsable de Industria.

El día que la vio encendida por primera vez se llevó a su nieto Carlos con él para vivir este histórico momento de la mano de su descendencia y, literalmente, también estaba dejando huella en el Hacho. La emoción fue indescriptible.

No era solo una obra ni un adorno navideño: era un sueño cumplido, una satisfacción profunda, la certeza de haber llevado a lo alto de Ceuta algo que nacía del corazón.

Cada Navidad vuelve a mirarla

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Cada Navidad vuelve a mirarla, aunque sea desde la distancia, como quien reconoce a un viejo amigo, asegura Andrés, porque llevó luz a donde él quería.

La estrella pronto se arraigaría a Ceuta como una tradición, y tal vez pocos conozcan a Andrés Martínez, pero sí que son observadores de la Estrella que alumbra la noche ceutí en Navidad.

Se ha convertido en sello de identidad de toda una ciudad y en un símbolo del que presumir, pues escasas fortalezas pueden lucir una Estrella de Belén en sus Murallas cuando el nacimiento de Jesús llama a la puerta.

Infancia entre Belenes

Marineros, vecinos, familias enteras la esperan cada año. Su propia familia vive ese legado con orgullo. Su hija Amparo recuerda los belenes gigantes de la infancia, las luces de colores bajo el corcho, los ríos de papel de plata, los pozos con espejos, etc.

Y cómo no iba a ser así viniendo de un padre cuyo trabajo principal cada Navidad en el Belén que sus hermanos mellizos creaban era adelantar los Reyes Magos avanzando cada día un poco más hasta la llegada del nacimiento.

Anécdotas entrañables

Recuerda incluso anécdotas entrañables, cómo una de sus nietas mojaba la tostada en la arena del Belén y se la comía. Para ellos, la estrella del Monte Hacho es historia familiar, símbolo de tradición, de unión, de una fe sobrenatural.

Andrés no impone tradiciones, pero las defiende con su ejemplo. Se declara “católico, apostólico y romano”, amante de la Navidad y firme en su deseo de que lo propio de la Navidad no se pierda.

Luz en lo más alto

 

Cree que las tradiciones sobreviven al tiempo si se viven, si se cuidan, si se transmiten. La estrella, para él, siempre estará viva mientras se mire con cariño y no falte al nacimiento.

Cada noche, cuando la oscuridad cae sobre Ceuta y la Estrella de Belén vuelve a encenderse en el Monte Hacho, no solo alumbra un lugar, da vida a una historia.

La de un niño que miraba con ilusión el portal de Belén en su infancia, la de un ingeniero que llevó luz “a donde quería”, la de un ceutí que quiso dejar en lo más alto una luz para que nunca se apague la tradición y la fe cristiana siempre esté presente.