Las obras del embalse del Infierno comenzarán a mitad de septiembre

Las obras de emergencia en el embalse del Infierno, que acometerá la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), darán comienzo la segunda quincena de septiembre, a falta únicamente de la entrega del material que actualmente se está fabricando.

Con la finalización de los trámites requeridos para el inicio de esta obra, la CHG desarrollará el proyecto denominado ‘Reparación del desagüe de fondo de la presa del Infierno’, cuyo objetivo es la sustitución de varios elementos, cuyo deterioro, debido a su antigüedad, suponen un riesgo ante la posible fuga de agua que pueda llegar a provocar inundaciones en las inmediaciones de la presa.

El proyecto tiene un coste de 463.000 euros, que correrán a cargo de fondos de la Confederación.

La obra consiste en la sustitución de las cuatro compuertas que administran la entrada de agua a la tubería desde la que se lleva a cabo el suministro a toda la ciudad. También contempla la colocación ‘vista’ de las compuertas, un sistema que permitirá un mejor mantenimiento y la comprobación inmediata de la presencia de alguna anomalía.

Tiene un coste de 463.000 euros a cargo de la Confederación Hidrográfica

Otra de las actuaciones a desarrollar será la sustitución de las tuberías de desagüe de fondo.

Una vez comience la obra se estima que estará finalizada el próximo mes de noviembre.

Aunque en un principio la obra no supondrá cortes en el suministro de agua, en caso de ser necesario interrumpir el abastecimiento, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir coordinará con la entidad responsable del avituallamiento de agua, la sociedad municipal Acemsa, la planificación de dicho suministro.

El proyecto estará dirigido por el ingeniero de la CHG, José Manuel Marcos, y dará comienzo con el sellado de las compuertas a cargo de submarinistas para interrumpir el suministro del agua a la tubería principal de la presa.

Los Rosales celebra este fin de semana sus fiestas con algunas novedades

La barriada de Los Rosales ya celebra este fin de semana sus fiestas pese a que continúa, como el resto de barriadas de nuestra ciudad, sin recibir ningún tipo de subvención.

Pero la junta directiva de la Asociación Familiar que preside José Ríos Ruiz ha hecho un esfuerzo y buscando apoyos en la calle y en la propia barriada y ha conseguido organizar unas fiestas donde tienen cabida todos los vecinos.

Estas fiestas han comenzado esta mañana con los niños como los auténticos protagonistas, con la tradicional fiesta del agua que ha abierto la jornada desde las 10:30 horas, seguido por una merengada y varios concursos organizados por la compañía de animación ‘Pedacitos de Diversión’.

Estos juegos se prolongarán hasta las 14:00 horas cuando todos los niños reciban una comida totalmente gratuita por parte de la asociación.

Por la tarde a las 20:30 horas se cerrará la jornada sabatina con los castillos hinchables en la zona baja del local social de la barriada.

El domingo le tocará el turno a las mujeres con su tradicional fiesta donde tendrán una paella acompañada por varios entremeses, bebidas y todo ello amenizado por la Orquesta Tropicana, colaboradora habitual de la asociación.

Durante la fiesta se sortearán regalos donados por diferentes firmas comerciales de la ciudad y se organizará un bingo con varios regalos. Las asistentes recibirán un regalo por su asistencia.
Las fiestas se cerrarán a las 21:00 horas con la ofrenda floral a la virgen en la Plaza Ramón de la Cruz.

Ceuta, combinado de tradiciones y ejemplo modélico de convivencia

Por momentos, tenemos el sentimiento que este trocito de tierra española es una población distante o, quizás, enclaustrada en sus limitaciones, sin mayor atractivo que la valiosa situación geofísica que ostenta. Sin embargo, la historia agitada que le ha precedido, ha originado un entorno etnográfico apasionante.

En consecuencia, desde hace más de dos mil años, este espacio ha sido considerado como puerto de especial calado en la comercialización de la cuenca mediterránea, lo que le ha aportado un caudal de refinamientos culturales. Señas de identidad que, a lo largo y ancho de este texto, se repetirá como una de las singularidades más significativas de esta tierra, quedando justificada en la idiosincrasia de esta urbe.

Desmenuzando escuetamente las épocas acaecidas en este territorio, los anales nos refieren que los primeros moradores fueron los fenicios, paulatinamente lo reemplazaron los griegos focenses, a los que, más tarde, le sucedieron los cartagineses. Posteriormente, tras la supremacía romana, esta ciudad pasaría a depender de los vándalos y visigodos, a los cuales, momentáneamente se la despojaron los bizantinos de Belisario, para en seguida, ser sometida por las dinastías que tenían su origen en Marruecos y por las taifas o reinos musulmanes independientes de la Península Ibérica, que tuvieron como centro a este enclave.

Otro de los matices que influyen fruto de la historia guerrera de quiénes han pasado por esta extensión, dicen referirla a estrechos lazos con las huestes. Esta mención la detallan los historiadores, cuando a mediados del siglo V d. C., se aprecia que los vándalos en su tanteo por instaurar el reino vándalo norteafricano, anduvieron por Septem. Un periodo que no deparó demasiadas reformas estructurales, sino más bien, la conservación del asentamiento romano hasta la aparición en el siglo VI d. C., de los bizantinos.

Precisamente, a raíz de los hechos referidos, Ceuta comienza a ofrecer una estampa considerablemente militar. Evidencia apoyada en aspectos como la reorganización derivada de la creación de una guarnición permanente, o, la presencia de una flota de dromones y el restablecimiento de las defensas existentes.

Ya, en el siglo XV, esta superficie formó parte del Reino de Portugal, que, como resultado de las cláusulas del Tratado de Lisboa, finalmente, en 1668 fue entregada a España.

Por tanto, desde tiempos antiquísimos, Ceuta ha sido muestra visible en la travesía y estela de pobladores, súbditos, linajes, lenguas, culturas y creencias. Historialmente, mientras se combatía en otros puntos de la Tierra, en Abyla o Septem Frates, prevalecía la calma.

Actualmente, este escenario se rubrica en la Comandancia General de Ceuta, plaza constituida por un acervo de unidades que aglutinan estilos, modos y algunas de las reseñas más laureadas del ejército español. Una milicia donada diariamente con alta representación y protagonismo en lugares emblemáticos de la ciudad, que simultáneamente hacen gala de la fidelidad como su mayor virtud.

Un ejército y una sociedad como la de Ceuta, que persisten hermanados y en perfecta sintonía, ante la satisfacción de unas Tropas que se adornan a costa del comportamiento ejemplar y de la capacidad sin límites, en el cumplimiento del deber.

Corresponde entonces considerar, que, en la demarcación norteafricana ribereña del mediterráneo, esta zona se convirtió en el paradigma ideal de riqueza cultural. Distinción que es motivo de satisfacción general, si la voluntad de la naturaleza tuvo a bien, que en este dominio se fraternizasen África con el viejo continente y en esto se fundiesen el levante del océano atlántico y el poniente del mar mediterráneo.

Así, unos siglos después, las huellas de sus ocupantes han querido hermanar y unir con fuertes vínculos afables a cristianos con musulmanes, o a judíos con hindúes, o inversamente, entre todos, como representantes de esta sociedad.

Pero, igualmente, al hombre y a la mujer con los hombres y las mujeres que cohabitan esta tierra.

O, tal vez, al presente con la perspectiva preferente del mañana: la tolerancia.

Este es, hoy por hoy, el mayor de los empeños de esta hospitalaria ciudad, inmensa en el frenesí de ideales, que se introduce en los corazones y mentes de quién la transita libremente por sus arterias, y que, como habitualmente hace, se reviste de sociabilidad.

Y es que, en esta diversidad cultural reproducida en la solidaridad que sublima a cuáles quiera de los vientos que la acaricia, se atina su personalidad. Un valor en alza del que todos sus ciudadanos y ciudadanas se complacen, al ser reflejo vivo de la justicia, la igualdad entre hombres y mujeres, concordia, amistad y acceso a los bienes culturales.
Lo contrario, sería deshonrar a la propia historia que le ha antecedido.

Consecuentemente, tras unas etapas detrás que nos aproximan a nuestros días, la ciudad de Ceuta ha tolerado discrepantes desencuentros geopolíticos, transformándose desde 1986 en porción territorial de la Unión Europea, hasta amoldarse a diversos procesos funcionales y simbólicos con el país vecino.

Y, cómo no, contrarrestando el reclamo territorial, que aún persiste.

Asumiendo, numerosas complejidades en relación a la inseguridad permanente, derivados en su amplia mayoría de desbarajustes en los estados que subyacen a sus límites fronterizos.
Del mismo modo, con anterioridad a la aceptación de la Carta Magna de 1978 que estableció en España el Estado de las Autonomías, Ceuta cambió su patrón territorial al transformarse en el año 1995 en Ciudad Autónoma.

Ello, a pesar que la Constitución reconoce en su Disposición Transitoria 5ª, el derecho a constituirse en Comunidad Autónoma.

Paralelamente a las observaciones referidas, tal como discurre en el resto de las autonomías de España, este día, se eleva a la categoría de institucional. Toda vez, que la festividad del Día de Ceuta, incomprensiblemente, ha dejado de estar contenido en el calendario festivo como en años precedentes.

Llamamiento que hago en estas líneas, ante el convencimiento que esta celebración, otorgaría a la ciudad mayor lustre y acentuación en la preeminencia de la participación ciudadana, y con ello, más concienciación en los diferentes ámbitos del quehacer público ceutí.

Pero, el retrato cotidiano de esta población en la conmemoración del Día de la Autonomía, es la toma de conciencia en materias que incurren con preocupación en quiénes habitamos y amamos a esta tierra, y, a quiénes en el fondo, la tenemos cobijada en el alma.

Me refiero a cuestiones que en los instantes reales que vivimos, ante la gravedad de los acontecimientos que se suceden, parecen agrandarse por segundos. Entendemos, que este territorio es un área limítrofe que separa a dos márgenes bien definidos: A España de Marruecos y a Europa de África.

O, más bien, a la riqueza o superabundancia, de la miseria o ruina.

Hago mención en estos últimos días a la inmigración irregular, que marca un antes y un después, plasmada en asaltos con inusitada violencia, tal como lo describen las fuentes oficiales y, que, irremisiblemente han hecho agravar la tensión migratoria del Sur.

Episodios que se repiten en la divisoria contigua, formando parte de un lastre conclusivo, en interminables escapes de personas desde diversos estados africanos al encuentro desesperado del anhelo europeo. Debiendo hacer frente esta ciudad, a segmentos poblacionales migratorios indecisos a su influencia y a desafíos identitarios iniciados desde dobles y, en ocasiones, complicadas afinidades.

Una línea accesible como la de Ceuta demasiado penetrable, que no simplemente bifurca la seguridad de España y el país alauita, sino que separa a dos continentes excesivamente desiguales. Dos tierras, en las que la escasez más extrema en una de ellas, redunda por añadidura, pudiendo ser evitada con tan solo superar un límite.

Situaciones complejas como las vividas en estas últimas horas, a las que habría que añadir variables intervinientes como elementos punzantes, cal viva, ácido, excrementos y sangre e incluso, escindiéndose la alambrada de espino de la valla fronteriza, que, sin duda, ponen en riesgo a los agentes que custodian intachablemente el perímetro.

Vaya desde aquí, el reconocimiento, apoyo y respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en especial, a los siete agentes de la Guardia Civil heridos recientemente.

Al mismo tiempo, no pueden quedar al margen de lo expuesto, variables de primer orden, como el terrorismo internacional que señala a Ceuta entre sus propósitos principales o el crimen trasnacional como el comercio ilícito de personas o armas, o de apelativos que incurren sobre este mismo territorio como actividades ilegales, delincuencia o mercancía transfronteriza denominada el bulto, que, aunque nos aflija reconocerlo, recae en el rasgo distintivo de la ciudad.

Prácticas que según los criterios que concurren, estigmatizan a Ceuta y la hace ser cómplice de ilegalidades.

Pese a ello, hoy, esta tierra se dispone en espacio común, visibilizada en un proyecto de convivencia, donde jamás han existido ciudadanos de segunda.

Lo más sorprendente, es que, entre todos y todas, se ha modulado una sociedad multicultural, afín en aspiraciones como embrión comunitario. Si bien, en instantes puntuales han podido concurrir exiguas discrepancias, no se constatan muestras o indicios de cultura hegemónica al respecto.

Es decir, ninguna de las confecciones que conviven, se observan por encima de la otra. Todas, se hacen iguales, enarbolando con convicción los derechos fundamentales de las personas. Donde el respeto y la aceptación del otro, algo tan sencillo de definir, pero tan difícil de plasmar, es la fórmula soberana por antonomasia.

Siendo un punto de inflexión en lo puntualizado, el mandato razonado y procedente de la administración local y de las comunidades religiosas institucionalizadas, en apoyo de la diversidad cultural al amparo de los valores democráticos, donde prevalece ejemplarmente el discurso de la cordialidad.

Una localidad que, al estar en contacto permanente con varias lenguas y dialectos, sabe definir a las mil maravillas el carácter sociolingüístico. En este sentido, conjuntamente al castellano como lengua oficial, se hacen presentes el darija, la jaqueitía y el sindhi.

Unas condiciones lingüísticas de pluralidad favorables que acrecientan la riqueza multicultural en un escenario propicio a la diversidad.

De manera, que, sin titubeos, se excluyen los posibles desafectos, en el uso de diferentes códigos lingüísticos asociados a cada cultura.

En esta repartición demográfica, encontramos a dos comunidades cuantitativamente mayoritarias: la cristiana y la musulmana, ambas inconfundibles por sus raíces, religiosidad e idioma nativo, y otras, minoritarias que ni mucho menos pierden el protagonismo, la población judía e hindú, y, con menor representación, la etnia gitana. Un patrimonio cultural e identitario que en el trajinar diario de sus pasos por vías, avenidas o calzadas, destila diálogo interracial, pluscultural, multilinguístico, interreligioso y multiétnico, que lejos de motivar desunión, suscita armonía.

Expresiones religiosas como piedras vivas en la vida cotidiana de los fieles y constituidas en claves a la ciudad, ocupan un lugar en la mística como condición social y vínculos con el entorno o en sus deidades, siembran el conocimiento mutuo y el acogimiento de la integración.

En definitiva, una convivencia afianzada que, si bien, por momentos pueda verse supeditada a pequeños roces provenientes del trato interpersonal, está presente en el terreno social, económico y político.

Por lo tanto, los espacios de interacción social, a modo, de solemnidades o conmemoraciones festivo-religiosas acumuladas a lo largo de los siglos, son fiel reflejo en los modos de vida de católicos, árabes, judíos e hindúes que ayuda a valorar con sensatez los valores que le amparan.

De ahí, que, en fiestas tan señaladas como la Navidad, el Ramadán, la Hanuká o el Diwali, las calles o barrios se engalanan con luces y adornos, para poner de relieve los rituales propios de cada cultura y el respeto mutuo con mensajes tan representativos como: “Feliz Navidad”, “Feliz Ramadán”, “Feliz Hanuká” o “Feliz Diwali”.

Hoy, tras siglos de invasiones, asedios, batallas, asaltos y conquistas que han llevado a este territorio a ser ciudadela, atalaya, vigía, reducto, fortaleza o presidio, Ceuta perdura como espejo de convivencia avalado por su imagen cultural, étnica y sociológica.

Indudablemente, desde entonces, el semblante de este enclave ha variado ampliamente, el tejido urbano ha aumentado inducido por la necesidad de progreso en una urbe como la ceutí, cuyo crecimiento irremediablemente se halla condicionado por la disponibilidad de espacio y medios. También, porque se ha modernizado con infraestructuras que le otorguen el impulso preciso a la ciudad.

Con todo y tras las últimas circunstancias acontecidas, es indiscutible la necesidad de fijar nuevas políticas que vayan encaminadas a mejorar las dificultades habidas a nivel económico, en las que se origine una variación en los objetivos, por razón de la singularidad de Ceuta, como frontera Sur de Europa en África. Pero, de igual forma, una reconsideración en las prioridades que acaben con las inestabilidades y que desplieguen nuevas perspectivas, que han de ser integradas en las estrategias de acciones futuras desde el respeto de los derechos humanos.

Un rincón como Ceuta, que es referente clarificador para el mañana de una humanidad que, por motivos de la globalización, en breve, exhibirá numerosas y nuevas realidades multiculturales.

Porque, en el fondo de los factores expuestos y de los asuntos analizados, este peculiar territorio que nos funde a la Madre Patria, que es España, continúa siendo y será, ejemplo extraordinario de convivencia multiétnica-racial-religiosa, a merced de las generaciones venideras.

En donde Dios, Allah, Yahveh y Brahma, dan fe irrefutable de ser diferente como ninguna otra, mientras que los cautiva el perfume sutil de olor a azahar de los naranjos que enjoya a esta heredad, se aderezan plazoletas, tallas, relieves y bustos que hablan por sí solos; empedrados, paredes, muros y baluartes que aún se resisten al lance de las colonizaciones; reductos que marcan el curso de una historia que se prolonga en el tiempo; escondrijos que contrastan enigmáticos secretos nunca conocidos y parajes que ponen al descubierto la complicidad cautelosa de las Columnas de Hércules.

Y es que, todas las civilizaciones circulantes consabidas, suspiraron por este recinto cosmopolita, como plaza estratégica y puerto contiguo del continente africano a la Península Ibérica, porque, más bien, interesaba ocupar a Abyla, la de los fenicios, luego, a Eptadelfos, la de los griegos y, posteriormente, a Septa, cuando fue cartaginesa, romana, goda y árabe, hasta la que hoy es la Ciudad Autónoma de Ceuta, precursora por entonces del apogeo y prosperidad, que sin tregua, se retroalimenta solidariamente de los valores de convivencia, para cautivar en quién se complazca, de su hechura intercultural.

Caballas pedirá el reconocimiento para el Arzobispo de Tánger

El grupo político Caballas presentará al pleno de la Asamblea una moción para que se reconozca públicamente la labor que desarrolla con los inmigrantes el arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, “como claro exponente de la defensa de la dignidad de los seres humanos y de la solidaridad sin exclusiones, como principios rectores de la convivencia”.

En concreto, en la exposición de motivos se indica que “Ceuta no es una excepción, sino más bien al contrario en el tema de la inmigración, por su situación geográfica se ha convertido en foco de polémica y atención permanente de propios y extraños. Los masivos asaltos a la valle, producidos en julio y agosto, así como el modo de gestionarlos han sido objeto de análisis y valoración no sólo en España sino en todos los países europeos”.

Reconoce el grupo localista del pleno autonómico “tenemos que reconocer que por momentos da la impresión de que el discurso antiinmigración, que antepone la mal llamada eficacia en la protección de las fronteras al respeto de los derechos humanos, deshumanizando la política y pulverizando el principio de solidaridad, se está convirtiendo en hegemónico”.
Por ello consideran que es precio poner en valor y destacar aquellos discursos y acciones ejemplares que abogan por no abandonar nunca, bajo ningún concepto, la defensa de la dignidad de los seres humanos como principio inmutable.

De ahí que se quiera ese reconocimiento para el Arzobispo de Tánger que siempre ha mantenido una postura de defensa de la situación de los subsaharianos que intentan entrar en nuestro país utilizando cualquier método.

Danza vertical en el Revellín

La Consejería de Educación y Cultura ha programado para mañana domingo, día 2 de septiembre, el espectáculo Uno, de la compañía catalana Delrevés, cuyos miembros presentarán una espectacular propuesta de danza vertical sobre la pared del Teatro Auditorio del Revellín.
Este espectáculo al aire libre comenzará a las 22.30 horas en la Plaza Nelson Mandela, una vez concluido el acto institucional con motivo del Día de Ceuta.
Uno, incluido en la programación de Platea y que llega a Ceuta de la mano de la compañía Delrevés, se desarrollará sobre la pared del Teatro Auditorio Revellín, en la que actuarán tres bailarines especializados en la danza vertical.
Delrevés fue fundada en Barcelona por Saioa Fernández y Eduardo Torres. Comenzó su recorrido artístico a mediados del 2007. A lo largo de estos años, ha forjado una sólida carrera internacional, mostrando su trabajo en cuatro de los cinco continentes. Delrevés aporta una nueva visión de la danza vertical, creando un lenguaje propio e innovador, por el cual es conocido y valorado.
Partiendo cada uno de diferentes disciplinas dentro de las artes escénicas su principal objetivo es la fusión de diversos lenguajes artísticos, como la danza contemporánea, las artes digitales, el teatro y la danza vertical, utilizando la arquitectura como soporte del movimiento.
El espectáculo Uno habla de la importancia de pertenecer, de estabilizar el desequilibrio, de tener todo bajo control, del miedo a mirar, a las miradas, de conocerte, del miedo, fusionando el lenguaje físico personal y la danza clásica, que se traslada a un plano vertical.

Sobre aguas residuales

En los ecosistemas urbanos se produce un doble proceso de entrada y salida de todo tipo de materias líquidas, sólidas y gaseosas. El sobreconsumo y la sobrepoblación son dos de los factores que más influyen en el volumen y diversidad de los residuos generados en las ciudades. Se trata de un proceso lineal en el que las inputs de recursos se transforman en outputs de aguas negras, basuras y gases contaminantes. En la naturaleza este proceso no es lineal, sino circular. Todos recordamos, o deberíamos hacerlo, aquella lección de la asignatura de ciencias naturales en la que nos explicaban el ciclo integral de agua. Este modelo ideal es generalmente alterado por el ser humano. Las aguas procedentes de la lluvia son almacenadas en embalses y luego distribuida por una compleja red de distribución hasta llegar a nuestras casas. Previamente son tratadas para clorificarlas y eliminar posibles agentes patógenos. En Ceuta todo el proceso se complica, ya que el fuerte desequilibrio entre la capacidad de nuestros embalses y la demanda de agua es compensado con la producción de este recurso hídrico en la planta desalinizadora. Esta artificialización de la generación de agua tiene un alto coste ecológico y económico. Es mucha la cantidad de energía que requiere esta planta para funcionar, generando un incremento de la emisión de gases efecto invernadero. No hay que olvidar el vertido de salmuera asociada a la desalinización del agua marina. Este vertido, aunque controlado, es inevitable que provoque alteraciones en el medio marino.

Estando el ciclo del agua tan antropizado es normal que las redes de distribución y saneamiento requieran un constante mantenimiento. Sin embargo, tales inversiones no suelen estar entre las prioridades de las autoridades políticas. Entre gastarse una importante cantidad de dinero en levantar las calles y meter tubos nuevos y abordar una intervención urbana resultante en el centro urbano los políticos lo tienen claro. Vivimos inmersos en una constante campaña electoral. Las apariencias son mucho más importantes que lo real. Vestimos caros ropajes y complementos urbanos (farolas, plantas ornamentales, etc…) que cubren un cuerpo urbano podrido por dentro. Las arterias que llevan el agua limpia a todos los rincones de Ceuta están en tal mal estado que las fugas son cuantiosas. El estado de la red de distribución llegó a ser tan precario que las pérdidas rozaron el 60%. Después de algunas inversiones se ha conseguido reducirlas a una cifra que supera por poco el 40 %. Bien es cierto que una parte de estas pérdidas no se deben a la situación de la red de distribución, sino al significativo porcentaje de personas que por una u otra causa no pagan sus recibos del agua o mantienen tomas ilegales.

Respecto a las “venas” que canalizan las aguas que han pasado por nuestros hogares, industrias o comercios y han sido contaminadas la situación no es menos preocupante. Obligados por la Unión Europea, y con un gran retraso, Ceuta se dotó de una planta de tratamiento de las aguas residuales. Por fin contamos con unos “riñones” que limpian las aguas antes de devolverlas al mar, pero el sistema venoso sigue siendo claramente deficiente. De poco vale una EDAR si las aguas negras que debe tratar se pierden por el camino y siguen contaminando los ecosistemas marinos. Sería un dato relevante el conocer el volumen de aguas residuales tratadas en la EDAR y compararlo con el de las aguas introducidas en la red de distribución.

Uno de los principales problemas en materia de tratamiento de aguas residuales es el de los barrios o núcleos urbanos que carecen de red de saneamiento o la que tienen es tercemundista. El caso más preocupante es el de la barriada del Príncipe Alfonso. Roza ya lo escandaloso y ridículo el permanente anuncio de los nueve o diez millones de euros que llevan años prometiendo para dotar a esta populosa barriada de una adecuada red de saneamiento. Cualquier persona sensata entiende que no debe ser fácil diseñar y acometer una actuación de esta envergadura en una barriada que ha crecido sin una mínima planificación urbana. Lo lógico hubiera sido primero urbanizar este espacio, trazar las calles y dotarlo de los servicios de agua, saneamiento y luz. Pero no podemos cambiar el pasado. En todas las ciudades se han generado barrios al margen de las normativas urbanísticas. Sólo nos queda intervenir en ellos y dotarlos, al menos, de los medios básicos que garanticen la salubridad de estas barriadas.

La circunstancia actual es que las aguas residuales que genera la populosa barriada del Príncipe Alfonso se vierten en las vaguadas que rodean a este núcleo urbano o son recogidas de manera precaria en la parte baja de Arcos Quebrados. Esta precariedad es la que explica los continuos vertidos de aguas residuales en la cercana playa de la Almadraba. Este hecho no suele trascender a los medios de comunicación, excepto cuando los vertidos son de una naturaleza extraordinaria. Esto fue precisamente lo que sucedió el día de la fiesta del Sacrificio. Las aguas se tiñeron de sangre y la estampa resultó dantesca. Las autoridades medioambientales tuvieron que actuar para contener este foco de contaminación y que no afectara a la salubridad de los usuarios de la playa. Sobre este hecho caben hacer dos reflexiones: la primera, la necesidad u obligación de cumplir las normativas sanitarias y ambientales que prohíben el vertido en la red de saneamiento de sustancias contaminantes, sanitarias o biológicas. Las tradiciones religiosas deben adaptarse a las leyes medioambientales y de salud pública. Hay que reconocer que se han avanzado mucho en este aspecto en Ceuta con la instalación de carpas habilitadas en el espacio urbano y con la organización de un sistema de recogida de los desechos de vísceras y otras partes no aprovechadas para el consumo humano, pero aún queda un largo camino por recorrer. Por desgracia sigue ocurriendo que las bolsas con restos de animales aparezcan junto a los contenedores de basura orgánica o en lugares no habilitados.

Después de lo ocurrido en la playa de la Almadraba habrá que diseñar y ejecutar un plan para la recogida de las aguas con restos biológicos durante la jornada de la fiesta del Sacrificio. No será fácil lograrlo. Si les soy sincero no se me ocurre una manera de conseguirlo que sea asequible y viable. Habrá que confiar en el conocimiento y experiencia de los técnicos municipales del área de salud pública. Seguro que encuentran una solución satisfactoria.

La segunda cuestión relacionada con los hechos que venimos comentando es la urgente necesidad de acometer, de una vez por toda, el proyecto de instalación y mejora de la red de saneamiento en la barriada del Príncipe Alfonso. No es de recibo que en pleno siglo XXI un núcleo urbano de las dimensiones y densidad de ocupación del Príncipe carezca de algo tan básico como un sistema de canalización de aguas negras. Estamos hablando de una infraestructura de primera necesidad de la que depende la salud y el bienestar de muchos ciudadanos y la evitación de la contaminación de los suelos y las aguas marinas. Es algo mucho más urgente que remodelar una Gran Vía que estaba en perfecto estado

La Gimnástica debuta en el ‘Murube’

La Gimnástica Ceuta comienza esta tarde la temporada 2018/2019 enfrentándose a otro debutante en la categoría como es el CD Tiro de Pichón de Málaga.
El encuentro ha sido programado para las 17:30 horas en el estadio federativo ‘Alfonso Murube’ y estará dirigido por el colegiado ceutí de Tercera División, Dris Ahmed Amgait.
El partido se presenta con mucha incertidumbre porque poco o nada se ha sabido de la pretemporada del conjunto gimnasta que dirige Alejandro Álvarez aunque se sabe que realizó una captación de jugadores en nuestra ciudad durante dos semanas y que un total de ocho futbolistas se mantienenen en la plantilla de la pasada temporada cuando se consiguió el ascenso al grupo cuarto de la División de Honor de Juveniles.
Pero lo que tienen claro en el seno de la entidad gimnasta es que la victoria ante un rival que con casi toda seguridad estará peleando por conseguir la permanencia en la categoría, es clave y muy importante de ahí que los jugadores están mentalizados en conseguir los tres puntos en juego esta tarde.
Por su parte, el CD Tiro de Pichón de Málaga debuta en el grupo cuarto de la División de Honor de Juveniles con mucha ilusión y con ganas de dar muchas alegrías a los muchos seguidores que tiene tanto en Málaga como en toda la provincia.
Además el conjunto malagueño ha viajado a Ceuta tras proclamarse campeón del torneo organizado por el CD 26 de Febrero después de ganar en cuartos de final a los también malagueños del CD Vázquez Cultural, luego derrotó en semifinales al actual campeón liguero, el Málaga CF y en la final ganó al CD San Félix.
Aunque la competición liguera es otra cosa, la Gimnástica Ceuta no puede confiarse y tendrá que saltar al césped del ‘Alfonso Murube’ concentrado y con el único objetivo de sumar los tres puntos en juego.
El técnico gimnasta Alejandro Álvarez no ha dado lista de convocados con lo que tiene citados a todos sus futbolistas dos horas antes del encuentro para sacar los dieciséis y los descartes en este primer encuentro liguero de la nueva temporada.
Hoy además de este encuentro también se juega el Recrativo de Huelva que recibe al Séneca CF a las 18:45 horas mientras que a las 19:30 se enfrentarán la UD Almería ante el ICD La Cañada Atlético.
Para las 20:00 horas han quedado programados el CF Rusadir que recibe en ‘La Espiguera’ al campeón, el Málaga CF mientras que el Granada CF juega como local frente a la UD Tomares.

El Deportivo Ceutí FS disputa dos amistosos en tierras malagueñas

El Deportivo Ceutí FS que dirige Joaquín ‘Quino’ Gallardo y que repetirá esta temporada 2018/2019 en el grupo décimoséptimo de la Tercera División continúa con su pretemporada de cara al inicio liguero del próximo 15 de septiembre cuando visitarán en tierras cordobesas al Pozoblanco FS.
El cuadro unionista disputará hoy dos encuentros amistosos fuera de nuestra ciudad para ir calibrando el equipo y ver la evolución de los jugadores tras las semanas que llevan trabajando.
El primero de los partidos amistosos lo disputará a partir de las 12:00 horas en la localidad malagueña de Alhaurín El Grande donde se enfrentarán al Amifto Alhaurín FS del grupo décimooctavo de la Tercera División.
Por la parte, a las 17:00 horas en Málaga se enfrentarán a un rival de superior categoría como es el Atlético Carranque que milita en el grupo quinto de la Segunda División B junto a la UA Ceutí FS.
‘Quino’ Gallardo podrá ver el trabajo de sus jugadores entre ellos las últimas incorporaciones como Álvaro Mesa que llegó cedido de la AD Ceuta FC o el último fichaje Adrián Barriga ‘Adri’que aportará experiencia a una plantilla muy joven y donde podría entrar la próxima semana el ex jugador del CD Puerto, Musa que se encuentra muy cerca de incorporarse al plantel unionista.
Decir también que el Deportivo Ceutí de División de Honor Juvenil también disputará un amistoso en tierras malagueñas frente al equipo senior del Málaga Futsal.

La Federación ha convocado dos cursos de monitor

La Federación de Fútbol de Ceuta, a través de la Escuela de Entrenadores, ha convocado dos Cursos de Monitor para la temporada 2018/2019.
El primero de los dos cursos programados, se impartirá entre semana de lunes a jueves en horario de 17:00 a 20:00 horas, teniendo su inicio el lunes 10 de septiembre y finalizando el jueves 20 de septiembre.
También se oferta un segundo curso diseñado para todos aquellos que no puedan acudir en horario intersemanal. El mismo, tendrá lugar en horario de fin de semana los viernes de 17:00 a 20:00 horas y los sábados por la mañana de 10:00 a 14:00 horas, iniciándose el próximo sábado 8 de septiembre hasta el sábado 22 de septiembre.
Ambos cursos tienen una duración de 24 horas lectivas y se realizarán en el aula de formación de la ‘Ciudad del Fútbol de Ceuta’. Facultarán a todos aquellos que logren superarlo a poder dirigir equipos de fútbol, fútbol 8 y fútbol sala hasta categoría Infantil en competiciones autonómicas.
El precio fijado es de 60 euros abonables por los interesados en la sede de la FFCE junto al boletín de inscripción, el cual también tiene también su versión digital y descargable en la web de la misma (ww.ffce.es).
Las asignaturas que se impartirán en estos cursos serán Medicina Deportiva, Metodología, Técnica, Táctica, Reglas de juego, Preparación física y equipamiento deportivo,Psicología y Dirección de equipos, un total de nueve asignaturas.
Aquellos alumnos que no cumplan todos los requisitos estimados, no podrán optar a conseguir la titulación, por lo que se presenta fundamental reunir los siguientes requisitos exigidos:

– Ser mayor de 16 años
– Haber abonado la cuota de inscripción
– Entregar dos fotos tamaño carné
– Entregar solicitud de inscripción
– Fotocopia del DNI.

Comunicar también sobre el Curso de Entrenador que en las próximas fechas la Federación de Fútbol de Ceuta ofertará la pre-convocatoria de los Cursos de Entrenador Básico, Avanzado y Profesional (nivel 3), sujetos a un número mínimo de alumnos por curso convocado.