¿La izquierda radical o la derecha más peligrosa?, por Carmen Echarri

Las críticas unánimes vertidas contra ese engendro llamado ICD por su gestión de la Milla Urbana (por expreso deseo de la familia no me voy a referir al caso que todos hemos conocido) son, a juicio del consejero de Deportes, Emilio Carreira, producto de la izquierda radical. No sé qué entenderá el popular por “radical”, si meterá o no en el mismo saco a todos los críticos con la gestión deportiva o solo se referirá a los que más le han increpado.

Sea una cosa u otra, resulta chocante que alguien del PP nos venga a acoplar calificativos de radicales a los que engloba en una izquierda extrema solo por dejar negro sobre blanco lo que ha sido una auténtica vergüenza. En ese sentimiento creo que ha existido una amplia unanimidad por el ridículo y el bochorno público de un ICD que ya nos tiene acostumbrados a pésimas gestiones internas. Pero esta nos dolió particularmente.

A esa expresión de dolor se le bautiza como izquierda radical y lo dice quien representa a uno de los partidos más radicales que existen. Un partido al que en Ceuta no hay quien le tosa y quien ha osado hacerlo puede empezar a contar sus días de destierro absoluto. Un partido que juega a la zanahoria y el palo, que adopta decisiones en base a impacto, impresiones o gustos aunque nos afecten a todos.

Que tira de proyectos faraónicos o los anula sacándose de la manga excusas o informes idealmente prefabricados. Eso es el ejemplo de una derecha que se autodenomina moderada pero que ni ellos mismos saben lo que son. Pero sí que tienen algo claro: hay una izquierda radical que les odia únicamente por dejar en evidencia la más absoluta de las nulidades seguida del desprecio en forma de ‘el perdón o reconocimiento del fallo me genera sarpullidos’. Perfecto.

Si eso es la izquierda radical prefiero estar rodeada de millones de radicales de izquierdas que de demócratas capaces de moldear a su antojo hasta lo que dictamina la voluntad popular por muy errática que sea. La historia está en la hemeroteca de los últimos 20 años.

La Guerra de Ifni-Sáhara 1957/58: La Compañía Expedicionaria de Intendencia de Melilla, por Antonio Herrero Andreu

La logística rebasó todos los límites por lo que con toda urgencia se trasladaron unidades, como en este caso de Melilla


Araíz de los ataques a los territorios de Ifni-Sahara, el Estado Mayor Central del Ejército ordenó el envío de batallones expedicionarios, grupos de artillería, caballería así como compañías expedicionarias de intendencia, transmisiones y sanidad.

Ello supuso que la guarnición de Sidi Ifni que apenas sobrepasaba los 2.000 soldados con la llegada de estas unidades expedicionarias se aumentó en algo más de 7.000 soldados, y para ello, lo que es la logística rebasó todos los límites por lo que con toda urgencia se trasladaron unidades, como en este caso fue la Compañía Expedicionaria de Intendencia de Melilla.

Embarque en el ‘Ciudad de Salamanca’

Rafael García Jiménez, mi buen amigo Coronel de Intendencia, y su esposa Juana María González Martínez, licenciada en Magisterio y Filosofía y Letras, en el libro escrito por ambos ‘Una tumba sobre Ifni’, en el prólogo del libro emociona leer lo que son verdades como catedrales que así dice: “A nuestra generación, la ignorada, la silenciada que ha sostenido y aupado a España con el pluriempleo trabajando sábados y domingos. La que admiró un día a los alemanes y odió a los ingleses. La que empezó a conocer luego a los norteamericanos y también a los alemanes y a los ingleses”.

Y sigue con esas verdades: “Y formando un todo porque todos los somos, mujeres y hombres, a los soldados voluntarios y de reemplazo españoles verdaderos protagonistas de dos guerras también silenciadas Ifni y Sahara”.

En la mañana del 6 de enero de 1958 en el puerto de Melilla atracaba el buque de Trasmediterránea ‘Ciudad de Salamanca’ y poco antes en el patio del Cuartel de Intendencia del Barrio de El Real salía la Compañía Expedicionaria de Intendencia con diez caballos y ochenta y un mulos, al mando del capitán Luis Ayora Alonso, y los tenientes Ricardo Salazar Andújar, Antonio Martínez y Rafael García Jiménez, coronel recientemente fallecido.

Apenas había anochecido a bordo del ‘Ciudad de Salamanca’, la compañía de Intendencia estaba acomodada en el buque con el ganado y armamento y munición con la misión en Ifni de atender a los millares de combatientes que con anterioridad tantas penurias habían tenido que soportar.

Hay una anécdota que narra el coronel Rafael García Jiménez que reviste misterio o quizás humor. En el embarque en el Puerto de Melilla se contabilizaron en dicha Compañía Expedicionaria de Intendencia que habían embarcado ochenta y un mulos y sorpresa al anochecer cuando llegaban a Sidi Ifni en el recuento solo había ochenta mulos, que se evaporó o que en la travesía se arrojó al agua. Esto es lo sucedido, narrado por el coronel Rafael García Jiménez.

Una labor de la intendencia poco valorada y silenciada, que con muchas dificultades ellos llegaban a las posiciones lo mismo con víveres, agua o mantas para combatir el frío del desierto.

Los convoyes a les posiciones

Eran finales de enero de 1958 cuando la Compañía Expedicionaria de Melilla desde el Acuartelamiento de la Isleta en Las Palmas de Gran Canaria embarcaba de nuevo con destino a Sidi Ifni y a través de redes y grúas iban abandonando el buque tropas y ganado y el avituallamiento para las misiones que iban a realizar. Provisionalmente se instalaron en una factoría de pescadores y anexo en otro alojamiento se instalaron los caballos y mulos de la compañía.

Resultaba muy complicado el abastecer a los centenares de soldados que cubrían las posiciones, pero la llegada de esta compañía Expedicionaria de Intendencia fue como un regalo venido del cielo. Aquellos esforzados soldados con los mulos, aljibe y otros vehículos puntualmente les llegaba la comida, el agua y la alegría que trasladaban estos soldados de intendencia a sus cientos y cientos de compañeros que defendían en las trincheras el honor de España.

Con gran razón el coronel Rafael García Jiménez tenía estos recuerdos: “Dentro del anonimato que es patrimonio del trabajo de la intendencia”, y así es el trabajo de las Fuerzas Armadas esa digna tarea del soldado, donde los esfuerzos, sacrificios y riesgos solo quedan en el corazón de ellos y en los historiales. Y para comprobarlo más reciente fueron los más de 200 soldados de la ‘UME’, en el incendio de La Gomera-Tenerife. Sofocado el incendio cuando se retiraban a su paso por los pueblos camino del muelle, cientos de vecinos se agolpaban a lo largo de la carretera, les despedían con lágrimas en los ojos y aplaudían a estos abnegados soldados, cuyo mejor premio que se llevaban era esta muestra de cariño y la satisfacción del deber cumplido.

Los meses de enero a julio de 1958 fueron de una intensa actividad para los hombres de la compañía de Intendencia de Melilla. En todas las operaciones que realizaban los mulos trasladaban desde ametralladoras a morteros y hasta alambre de espino para fortificar las posiciones, así como víveres, agua y municiones y hay que tener en cuenta que había que atender a más de 10.000 soldados, multiplicándose con los hornos de intendencia que suministraban diariamente pan para dos millares de Soldados.

Ese bien tan preciado como es el agua y necesario para el ser humano, los soldados de intendencia lo llevaban por pistas, algunas de ellas impracticables, con mucho esfuerzo y sentido del deber, las alegrías llegaban a las posiciones con los aljibes de agua.

En sus memorias el hoy coronel Rafael García Jiménez, entonces teniente, que en julio de 1958 la compañía Expedicionaria de Intendencia de Melilla embarcaba en el Buque ‘Cabo de Hornos’ hacia Melilla, al alejarse de Sidi Ifni ‘La Intendencia de Melilla entraba en la historia’.

22-M Claves, por Juan Luis Aróstegui

Hace un año que se produjo el detonante. De manera súbita e insospechada, un amplio colectivo de empresarios, personas de orden de toda la vida, afines cuando no integrantes del núcleo del poder local, estalló en forma de concentración a las puertas del Ayuntamiento. Allí, micrófono en mano, y alzados en una improvisada tarima, denunciaban el acelerado deterioro de nuestra economía augurando el “fin de de Ceuta” si la administración no era capaz de reconducir el morrocotudo caos que convulsiona diariamente el espacio fronterizo.

Era un diagnóstico compartido por todos los partidos políticos (menos el PP), por todos los agentes sociales, y por cualquier ciudadano con un mínimo de inquietud sobre la situación de nuestra Ciudad. La preocupación (por el futuro), la indignación (por el presente), y el orgullo (de no dejar morir a la tierra que se ama) hicieron confluir a organizaciones y entidades diversas (e incluso oponentes) para movilizar a la ciudadanía de manera rotunda y sostenida hasta hacer comprender al Gobierno la necesidad imperiosa y vital de solucionar este conflicto que mantiene sobrecogida y desesperada a la Ciudad.

Fruto de este empeño se recogieron miles de firmas, se celebraron reuniones, se convocaron manifestaciones… El resultado de todo esto es que el próximo día 22 de mayo, un año después, volveremos a la calle a gritar por el futuro de este pueblo herido y olvidado. La situación ha empeorado ostensiblemente. Tan sólo la resignación, que empieza a ser furtivo protagonista, ha podido suavizar la escalada de protestas (ya hay muchas personas que piensan que nada de lo que se haga podrá cambiar un fatídico destino predeterminado).

Pero los datos son concluyentes. Durante este año, Ceuta ha visto reducida su actividad en un veinte por ciento. Estos datos (espeluznantes) son oficiales y conocidos (extraídos de los servicios tributarios de la Ciudad y de la recaudación de la Autoridad Portuaria por el tránsito de mercancías).Es una barbaridad, entre otros motivos porque esta cifra, elocuente por sí misma, traducida a la dinámica social tiene una repercusión aún mayor. No digamos ya en el plano psicológico.

Frente a la conmoción generalizada el PP ha respondido con una irritante indiferencia. Que nadie termina de comprender. “No entiendo por qué no hacen nada. No lo difícil, sino lo que está en su mano” Así se expresaba un empresario recién incorporado a la dirección de su asociación en la reunión preparatoria de la manifestación del 22M. Es la clarividencia de la ingenuidad. Es difícil aceptar aquello que quiebra el sentido común.

El PP ha construido un relato aparentemente coherente (es lo que se llama una falacia) para resistir en su posición inmovilista basado en cuatro argumentos.

Uno. Quienes organizan, lideran y agitan la protesta tienen intereses espurios, ya sean políticos o económicos, y su verdadera finalidad es erosionar el PP (en unos casos para obtener prebenda y en otros, votos).

Dos. Los promotores de la revuelta ignoran por completo los entresijos de un conflicto muy complejo, cuyas claves desconocen por completo (en contra posición con el Gobierno que domina todos los registros aunque muchos de ellos no se puedan explicar públicamente). Por eso, en realidad, “no saben de qué hablan”.

Tres. Llevan a la opinión al borde del abismo psicológico. Es muy duro asumir que el Gobierno de tu propio país se desentiende de tus problemas y te abandona a tu suerte. La sensación de orfandad es, en sí misma, estremecedora. Es infinitamente más tranquilizador pensar que el Estado “te protege”, y que existe interés y que “se está haciendo todo lo que se puede”.

Así, entre descalificaciones (burdas), promesas (falsas) y halagos a la ciudanía (recurso muy socorrido cuando no existen argumentos para sostener una posición política), han intentado contener la riada de hartazgo popular.

Tan sólo una parte de su relato es cierta. Solucionar el problema de la frontera requiere un acuerdo con Marruecos, que este país, por razones obvias (su pretensión anexionista) no está dispuesto a alcanzar (se niega rotundamente a proporcionar oxigeno económico a Ceuta). Pero la intención de que este hecho explique satisfactoriamente su inmovilismo encuentra dos reparos insalvables.

El primero, porque tampoco acomete lo que sí entra en el ámbito de sus competencias exclusivas (sólo se puede calificar de ridículo que el Presidente de la Ciudad, rodeado de ministros anuncie la presencia permanente de la Guarda Civil en la 352, y al día siguiente el propio cuerpo lo desmienta rotundamente).

Y por otro lado, porque no se puede decir simultáneamente que “las relaciones con Marruecos atraviesan por el mejor momento de la historia” y la “colaboración de Marrueco con los intereses de España es total”; y que “Marruecos no transige en hablar sobre el problema de la frontera de Ceuta”. Para que las tres afirmaciones sean ciertas, hay que concluir que entre los “intereses de España” no se incluye arreglar los “problemas de Ceuta”.

Dicho de otro modo, el Gobierno de la Nación, del PP, ha llegado a la conclusión de que no merece la pena “tensar la cuerda por Ceuta y Melilla”. O, como dirían los castizos, “han vendido Ceuta”. Y lo pretenden mitigar o disimular con nuevas gotas de anestesia en forma de dinero fresco en los bolsillos de los ceutíes, en especial de los empleados públicos blindados de toda contingencia (aumentando la bonificación del impuesto sobre la renta y del transporte marítimo a los residentes, a pesar de su ineficiencia).

Falta una última clave para entender este endiablado jeroglífico. ¿Por qué el PP permanece impertérrito ante lo que debería suponer una debacle electoral? Porque tienen la absoluta certeza de que no lo será. Piensan que los ceutíes seguirán votándolos a pesar de todo. En condiciones normales, en cualquier otro lugar del mundo, una gestión como la que están desarrollando en esta legislatura los condenaría irremisiblemente a ser extraparlamentarios.

Sin embargo ellos trabajan desde la más profunda convicción de que volverán a ganar. Es probable que pierdan la mayoría absoluta. Sólo teóricamente. Porque ese extravagante y anaranjado amasijo de mamarrachos de nuevo cuño recogerá en las urnas la ridícula “rebelión” de los más hastiados (que buscan “otra” derecha) para devolverles el poder (como si de una simple transacción comercial se tratara).

Este diagnóstico está fundamentado en dos premisas. Una. La extrema debilidad de la alternativa. La oposición está confusa, insegura, fragmentada, y enfrentada. Es complicado que en una coyuntura como la actual, marcada por la incertidumbre, la ciudadanía otorgue su confianza a quien no sabe lo que quiere. Es imposible articular una mayoría social desde la inquina mutua. Dos. La vigencia del argumento electoral por excelencia del PP durante (casi) las dos últimas décadas. Miles de ceutíes (desde el episodio del islote del Perejil) tienen la certeza de que el PP es el único partido que puede frenar la “invasión musulmana”.

Y esta es una razón muy por encima de cualquier otra en la conciencia de la “Ceuta profunda”. Incontestable, Capaz de sublimar las mayores atrocidades imaginables.
Por eso la estrategia del PP pasa, ahora, por cultivar este terreno. Lo demás, importa más bien poco. Ojalá, esta vez, se equivoquen. O mejor dicho, esperemos que los ceutíes, esta vez, estén a la altura de las circunstancias (históricas).

El PP pretende enterrar esta Ciudad mientras sus propios habitantes, mustios y en silencio, les ayudan a echar las últimas paladas. Resistiremos. Nos tendrán que enterrar vivos. El día 22 de Mayo, nos vemos en la calle. Por Ceuta. Siempre.

Editorial: ¿Pondrá Melguizo problemas?

Cuando Díaz Melguizo llega a Ceuta hay que echarse a temblar. A lo mejor, por esta razón, en esta ocasión no le han preparado ningún contacto con los medios de comunicación y han preferido que todas las reuniones que tenían pasaran sin que casi nadie se enterara.

Pues bien, en la mañana de hoy tiene un encuentro con la consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales, Mabel Deu, para hablar sobre el proyecto de paso elevado sobre Arroyo Paneque.

Los lectores se preguntarán cuál es la relación entre el Ingesa y el paso elevado de Arroyo Paneque. La situación que se plantea es que, a lo mejor, la obra de la Ciudad tiene alguna relación con el espacio trasero del centro de salud de Otero. Por lo visto, hasta ahora, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria nunca había planteado ninguna duda, pero en estos momentos las ha puesto encima de la mesa. Y además vienen con toda la artillería, encabezada por Díaz Melguizo.

Confiemos en que el ente sanitario nacional no ponga trabas a una obra necesaria para nuestra ciudad y que en poco o en nada les perjudicaría. Pero con Melguizo en una reunión todo es más que posible.

Los empresarios valoran sus reuniones con Vivas y Cucurull y confían en mantener más

La CECE espera ahora que las soluciones planteadas con el Vial de Puente del Quemadero lleguen «cuanto antes»


El Comité Ejecutivo de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha valorado los encuentros que mantuvo esta semana con el presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, y el delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, en las que se han tratado «de manera clara» la situación económica de Ceuta.

Entre los temas tratados se destaca el del carril del estrechamiento del final de la N-352 y la zona de embolsamiento. Las autoridades confían en que el tráfico y las retenciones disminuyan con la puesta en marcha de esta vía alternativa que los empresarios confían que se ponga en marcha «cuanto antes».

«Relativo a la frontera del Tarajal nos informaron que una vez solucionado un asunto burocrático de la zona de embolsamiento, se hará todo lo posible para que se agilicen dichas obras, teniendo su puesta de funcionamiento lista para el próximo 30 de junio», detalla la CECE en un comunicado.

Las administraciones trasladaron a la CECE que la actividad en el paso de Tarajal II seguiría mejorando si todas las comunidades de propietarios del polígono pusiesen en marcha sus propios planes de seguridad privados. Por lo pronto, ambas autoridades defendieron la mejora de la imagen de este paso fronterizo mediante las distintas medidas adoptadas.

Entre estas medidas se recordó la obligatoriedad de realizar el porteo con carrito, separar el porteo de hombres del de mujeres, o la instalación de vallas antiavalancha, además del rigor aplicando medidas contra el fraude.

Bajada del IPSI de servicios profesionales y empresariales


Tras las alegaciones presentadas por la CECE de incluir también a la limpieza privada y en el transporte, las autoridades han confirmado que se tramitará la aprobación definitiva de la rebaja del 9 al 6 por ciento del impuesto en un Pleno Extraordinario el próximo viernes.

La Consejería de Economía de la Ciudad también ha trasladado a la CECE la próxima convocatoria de un encuentro del Observatorio de Comercio para analizar la propuesta de bajada del IPSI importación.

A contrarreloj para salvar a Ghizlan

Enfermos Sin Fronteras ha iniciado una batalla por una joven marroquí de 24 años que, desde hace dos, sufre un grave tumor que le deforma el rostro. Sólo una operación en la Península puede ayudarla


Es una situación desesperante y los minutos corren en contra de Ghizlan Bekkour, una joven de 24 años natural de Castillejos, que sufre una terrible enfermedad que le ha deformado el rostro.

La rabdomioscarcoma ocular de la que fue diagnosticada hace dos años le está arrancando poco a poco la vida si nadie hace algo por remediarlo.

La asociación Enfermos Sin Fronteras consiguió que fuera operada en Rabat, donde le extirparon un ojo y parte de la boca, siendo necesario colocarle una prótesis para que pudiera comer.

Ahora, el agresivo tumor que sufre se ha reproducido y Ghizlan pudo ser trasladada al Hospital Universitario de Ceuta, donde permaneció ingresada unos días, aunque los médicos han advertido que su caso no puede tratarse en la ciudad y que sería necesario su envío a la Península.

Pero una importante traba se interpone en su salida hacia un centro hospitalario en Sevilla donde podría tener una oportunidad: la joven no está incluida en el sistema de la Seguridad Social y su derivación desde nuestra ciudad es, por tanto, inviable.

Enfermos Sin Fronteras ha iniciado una lucha contrarreloj para que Ghizlan pueda ser operada en Sevilla y salve así su vida. “Queremos hacer un llamamiento para que algún facultativo se ofrezca a tratarla en la Península, porque si conseguimos una cita médica nos podrían hacer un visado”, señala una de las integrantes de la asociación, Sora Abselam. Y es que esa es, precisamente otra de las trabas a las que se enfrenta Ghizlan, “nos están negando un visado o el pase en la Comisaría que nos permitiría trasladarla hasta Sevilla”, se lamenta otra de sus miembros, Sineb Mohamed.

Tanto Ghizlan como todos aquellos que han iniciado esta carrera por su vida se enfrentan a todo un cúmulo de dificultades que van minando el ánimo de la joven. “Ella se encuentra muy mal, con muchos dolores, antes de ingresar el jueves en el Hospital Universitario ni siquiera podría tragar. Estamos pasándolo muy mal y su familia está destrozada”.

Visiblemente emocionadas y con lágrimas en los ojos, las tres mujeres saben que esta puede ser la última oportunidad para Ghizlan y que toda ayuda es poca. Es por ello que, mientras esperan esa llamada de la Península, hacen un llamamiento a la ciudadanía para costear los medicamentos y los traslados a Rabat donde la joven debe realizar sus revisiones. Toda donación es bien recibida y quien desee colaborar puede hacerlo en la sede de Enfermos Sin Fronteras, sita en Avenida Reyes Católicos, 31. Y es que como dice Sora: “No podemos dejarla así”.

Imagen de Ghizlan que la asociación ha querido mostrar para visibilizar la grave situación de la joven.

Alumnos del ‘Juan Carlos I’, campeones nacionales de un concurso de la ONCE

Victoriosos en la categoría ‘A’ en la que compiten estudiantes de 3º y 4º de Primaria de toda España. Hicieron un cartel en el que reflejaban cómo hacer una escuela inclusiva


Un concurso del Grupo Social de la ONCE ha concluido con un galardón para los estudiantes de Primaria del colegio Juan Carlos I de Ceuta. La competición preveía que los más jóvenes diseñaran un cartel y los más mayores un corto audiovisual sobre qué hay que hacer para conseguir una escuela «para todos», inclusiva.

Así lo ha dado a conocer hoy el jurado nacional en un acto celebrado en el Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Madrid, al que han asistido 150 escolares participantes en el concurso.

Los pequeños ceutíes se han impuesto en la categoría ‘A’, en la que compiten estudiantes de 3º y 4º de Primaria de toda España. El trabajo galardonado ha sido titulado ‘Reinventemos juntos una escuela para tod@s’.

El concurso puso a disposición de los escolares herramientas para trabajar sobre aspectos tan relevantes como la educación emocional, la inteligencias múltiples, el uso de las nuevas tecnologías, el rediseño de espacio escolar o la diversidad en el aula.

Cs critica que la Ciudad descargue su responsabilidad con González de la Vega en la oposición

«A los grupos de la oposición no se les ha facilitado ninguna documentación sobre las circunstancias económicas y personales de los afectados»


El edificio número 4 de la calle González de la Vega se ha convertido «en un asunto espinoso» para el Gobierno de la Ciudad, según Ciudadanos. «Parece no saber qué hacer o no atreverse a hacerlo, y ha decidido traspasar sus responsabilidades a los grupos de la oposición haciendo uso de la Comisión Local de la Vivienda», ha denunciado la formación naranja en un comunicado.

Para este grupo, la convocatoria de la Comisión Local de la Vivienda es «completamente irregular»: «con carácter urgente y extraordinario, sin orden del día, y para discutir una propuesta que no estaba redactada ni documentada».

El Gobierno, ha asegurado la agrupación de Javier Varga, «quiere trasladar responsabilidades a alguien que le proporcione una salida, o bien busca un culpable de lo que sabe que irremediablemente tendrá que hacer». También ha reprochado que esta «situación conflictiva» es fruto «de los sucesivos Gobiernos de Vivas».

En la Comisión, el consejero de Fomento de la Ciudad, Néstor García, pidió propuestas a los grupos de la oposición «sin aportarlas él por su parte y sin hacernos llegar ni la más mínima información ni documentación sobre las circunstancias de cada una de las familias allí alojadas».

«El mismo consejero admitió, a insistencia nuestra, que no estaban documentadas siquiera las citaciones que al parecer enviaron a las familias afectadas ni las reuniones mantenidas ni las ofertas de vivienda que dicen haber hecho a estos vecinos», ha expuesto Cs. «Sólo terminaron comunicándonos la existencia de un informe de ocupación con violencia de dos de los pisos en 2012 sin que, también en este caso, el Gobierno actuara en ningún sentido».

La Comisión no ha adoptado ningún tipo de decisión salvo la exigencia al Gobierno de que documente todo el conflicto. «En estas condiciones, es imposible tomarse mínimamente en serio ni la más disparatada de las propuestas que pueda presentar el Gobierno de la Ciudad y nos hacemos una idea de cómo ha funcionado esta Comisión antes de que tuviéramos representación en la misma», ha concluido el partido.

CSI-F denuncia que las medidas contra el fraude en Ceuta «son insuficientes»

«Estamos ante una administración tributaria local desfasada y con graves carencias informáticas y en recursos humanos». En estos términos se ha expresado la Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSI-F) por la situación que atraviesa el Organismo Autónomo de Servicios Tributarios de Ceuta (el OAST). En un duro comunicado, la organización ha denunciado que las medidas contra el fraude llevadas a cabo en la ciudad «son insuficientes».

El escrito se ha dirigido más concretamente contra la situación del OAST, ya que critican las graves carencias tecnológicas y en personal de la entidad: «No se actualizan las máquinas contadoras de efectivo, no se adecúan las instalaciones de pago en ventanilla en atención a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales…». «Desde la sección local del CSI-F entendemos que el incremento de ocho efectivos en plantilla es solo un recurso mediático para callar voces».

«Un ahorro económico para la administración»

El sindicato entiende que Ceuta sufre una administración tributaria «desfasada», con menos funcionarios ejerciendo que hace 20 años, «con más competencias» pero menos trabajadores. «Y si dijéramos que esta reducción de personal se debe a la evolución de los sistemas informáticos y a la reducción de impagos lo entenderíamos», asume la organización, que también reseña que no ha sido así.

CSI-F también ha criticado con dureza la actitud de la Ciudad con respecto al OAST porque entiende que lo que pretende la administración local es conseguir un «ahorro económico usando auxiliares para todo».