‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’, la pancarta presente en el partido en Andorra

Quizás el estreno de la competición en LaLiga Hypermotion 2026-27 se tendría que haber aplazado para la AD Ceuta. Un equipo al que se le ha echado encima el inicio de la temporada en un momento en el que se encuentra más pendiente de la delicada situación que se vive en la ciudad a causa de una de las mayores crisis migratorias que se recuerdan en la historia de este país.

Un primer partido marcado por el fútbol… y la defensa de la ciudad


Nadie en la AD Ceuta afrontaba la visita a Andorra en el primer partido de la temporada con ánimo de jugar al fútbol. Tampoco José Juan Romero, su entrenador, que se encargó de recalcar por todos los medios posibles su indignación con la decisión por parte de LaLiga de continuar adelante con la celebración de este primer encuentro.

Aun así, les tocó responder con profesionalidad y comparecer en el Estadi Municipal d’Encamp donde su afición como siempre le acompañó a pesar de las circunstancias. Lo hizo cantando, animando y, sobre todo, reivindicando la defensa de su ciudad en estos duros momentos que, después de todo, es la prioridad absoluta de la ciudad por encima del fútbol.

Una pancarta reivindicativa


Junto a la portería que custodió Guille Vallejo durante el transcurso de la primera mitad, un grupo de aficionados de la AD Ceuta colocó una pancarta en defensa de la ciudad. ‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’, rezó.

Un mensaje que pudieron leer los presentes en el Estadi Municipal d’Encamp y, más allá de los límites de este campo de fútbol, también pudo llegar a todos aquel que siguió el partido por televisión. Un mensaje que sigue siendo muy necesario que llegue a todo el mundo para que se conozca la situación que vive a diario la ciudad autónoma de Ceuta.

Porque más allá del resultado y de lo que ocurra sobre el terreno de juego, la presencia de la AD Ceuta en Andorra terminó convirtiéndose en un altavoz para una ciudad que atraviesa momentos especialmente difíciles.

Sus jugadores cumplieron con su obligación profesional, pero su afición recordó que, en esta ocasión, había algo mucho más importante que tres puntos: poner el foco sobre Ceuta, defenderla y hacer visible una realidad que, como reclamó José Juan Romero, no puede seguir pasando desapercibida.

Juan Vivas pide unidad, firmeza y templanza a las barriadas frente a la crisis de la frontera

El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha mantenido este sábado una reunión de trabajo con representantes de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) y de una quincena de asociaciones vecinales de la ciudad.

El objetivo principal de este encuentro ha sido la constitución de un grupo de trabajo permanente diseñado para conocer de primera mano la situación real de las distintas barriadas tras la crisis fronteriza registrada el pasado 30 de julio.

Durante su intervención, el presidente Vivas ha trasladado a los líderes vecinales que, ante el escenario actual, es imperativo actuar con unidad, firmeza y templanza. Ha hecho un llamamiento explícito a no perder la compostura y a continuar defendiendo los intereses de Ceuta desde la serenidad y la responsabilidad institucional y ciudadana.


Participación institucional y demandas para reforzar la frontera del Tarajal


En esta reunión de alto nivel han participado, junto al presidente, el vicepresidente primero Alejandro Ramírez, los consejeros Alberto Gaitán, Nabila Benzina y Nicola Cecchi, así como la viceconsejera Mina Mohamed. Este equipo de gobierno ha puesto en marcha un canal directo de comunicación y coordinación con el movimiento vecinal con el fin de evaluar de manera constante las necesidades y preocupaciones que existen en los diversos barrios de la ciudad.

Asimismo, Juan Vivas ha informado detalladamente sobre las peticiones realizadas para reforzar los medios en la frontera. Entre estas medidas destaca la solicitud de presencia de Frontex en el Tarajal y la imperiosa necesidad de agilizar la tramitación de los expedientes de devolución. Estas acciones se consideran fundamentales para contribuir a la normalización de la situación en la ciudad autónoma.


Seguridad ciudadana y servicios públicos esenciales


La reunión ha servido también para abordar de forma exhaustiva la prestación de los servicios públicos esenciales, centrando el foco especialmente en las áreas de limpieza y mantenimiento urbano. De igual forma, se han analizado las propuestas y demandas vecinales en materia de seguridad, que se ha convertido en una de las principales inquietudes manifestadas por los residentes tras los acontecimientos vividos en las últimas semanas.

El nuevo grupo de trabajo tiene como funciones principales: realizar un seguimiento continuo de la situación en todas las barriadas de Ceuta, reforzar la colaboración entre la administración de la Ciudad Autónoma y las asociaciones vecinales y contribuir a la adopción de medidas efectivas para el bienestar ciudadano.

Finalmente, la Ciudad ha remarcado que este esfuerzo se mantendrá hasta que se recupere la normalidad perdida el 30 de julio. Según se ha expuesto en el encuentro, dicha normalidad solo podrá alcanzarse plenamente una vez que hayan sido retornadas o devueltas todas las personas que cruzaron de forma irregular y masiva la frontera del Tarajal durante aquella jornada.

El diputado del PSOE, Melchor León, pide la dimisión del delegado del Gobierno

“Ahora toca hablar claro. Ahora toca Ceuta”. El diputado del Grupo Parlamentario Socialista y vicepresidente de la Asamblea, Melchor León, ha utilizado su perfil de redes sociales para hablar después de la clara crisis focalizada en el partido y que le tiene a él de protagonista además de a su compañero de filas y Grupo, Sebastián Guerrero.

“Llevamos semanas viviendo una situación límite. Lo digo sin rodeos. Si por decir la verdad me abren expediente o me expulsan, me da igual. Lo que no puedo hacer es callarme mientras mi ciudad se cae a pedazos”, apunta en referencia a la crisis abierta en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes, que ha puesto en evidencia la gestión del propio PSOE, su partido, al frente del Gobierno de la Nación.

“Ceuta necesita que esto se arregle ya. Necesitamos que nuestros niños puedan volver a salir a la calle tranquilos, sin miedo. Necesitamos que no haya más robos, ni más agresiones, ni más violaciones. Necesitamos que la gente pueda caminar por sus calles sin mirar atrás, y que nuestros comercios puedan levantar la persiana sin miedo a lo que pueda pasar. No podemos vivir más con incertidumbre en nuestra propia ciudad”, prosigue.

Crítica directa al delegado del Gobierno y pide su dimisión


“Esto no es política, esto es dignidad. Es el derecho básico de cualquier ceutí a vivir en paz en su propia tierra”, avanza León.

En su reflexión apunta directamente al delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, también secretario general del PSOE.

“Y hay algo que tengo que decir con todas las letras. El delegado del Gobierno no puede seguir mirando para otro lado. Mientras esta ciudad se desangra, con 28 millones de euros en pérdidas, fiestas suspendidas, comercios cerrando y vecinos que ya no reconocen sus calles, él ha antepuesto sus intereses personales y su carrera política al bienestar de Ceuta”.

“Un cargo que no da la cara ante su gente en el peor momento de las últimas décadas no puede seguir representando a los ceutíes”, expone.

“Por eso pido, alto y claro, su dimisión. Ceuta merece a alguien que la defienda, no que la administre desde la distancia”.

“Y que quede clara una cosa más. No voy a permitir que el Gobierno nos siga mintiendo. Aquí estamos las ceutíes y los ceutíes, y Ceuta tiene quien la defienda y defienda la verdad”.

“No voy a dejar de decir lo que pienso por miedo a las consecuencias dentro de mi propio partido”, explica.

“Primero está mi ciudad. Primero está Ceuta”.

El origen de este conflicto

El PSOE está en crisis política derivada de la entrada de miles de personas desde Marruecos.

Precisamente, este paso lo da León cuando el Gobierno de la Nación está más que señalado, al igual que el secretario general del partido, también delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.

Se está ante una pequeña revolución en el seno de la estructura del PSOE con recelos entre ejecutiva y Grupo Parlamentario.

El hecho es que, sin que nadie haya dado una explicación pública del motivo, el Grupo Parlamentario Socialista ha ejecutado el cese de todos los representantes oficialistas en los consejos de administración de las empresas municipales.

En una reunión llevada a cabo sin presencia de la diputada del PSOE Hanan Ahmed, se ha procedido al cambio de todos los vocales, exponiendo “motivos organizativos”.

Así, en los consejos de administración de Acemsa, Amgevicesa y Obimasa figura desde este mismo viernes como representante socialista Sebastián Guerrero, mientras que en los de Hotel Puerta de África, Parque Marítimo, RTVCE, Servicios Turísticos y Servilimpce, lo hace Melchor León.

Los únicos asistentes a la reunión en la que se acordaron los ceses de personas afines al secretario general Miguel Ángel Pérez Triano fueron los diputados Sebastián Guerrero y Melchor León, que representan las siglas del PSOE.

Esto ha llevado a que la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE haya dictado una resolución tras el conflicto surgido entre la Ejecutiva Regional y el Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Ceuta.

Advierte que puede aplicar medidas disciplinarias si no anulan esa decisión. Lejos de hacerlo parece que el conflicto va a más.

Ahora más que nunca sobra un pacto de Gobierno con Vox

Ante la propuesta de Vox de formar un Gobierno de coalición con el Partido Popular, creo que ha llegado el momento de hablar claro. La crisis que atraviesa Ceuta exige responsabilidad, estabilidad y unidad, pero también obliga a preguntarse por qué algunos descubren ahora la necesidad de un pacto que durante tanto tiempo no han defendido.

Quiero dejar claro, además, que estas palabras las suscribo exclusivamente como ciudadano de Ceuta, desde mi propia responsabilidad y sin hablar en nombre de ningún partido político ni organización.

Y precisamente por eso considero importante señalar que nunca he votado al señor Juan Vivas ni he formado parte de su proyecto político. Reconocer ahora su esfuerzo y su capacidad para mantener a Ceuta en pie en una situación tan complicada no responde a ninguna afinidad partidista, sino a una cuestión de honestidad y responsabilidad.

Vox ha podido comprobar durante esta crisis que Juan Vivas cuenta con un amplio respaldo de la sociedad ceutí por la manera en que está afrontando una situación extraordinariamente difícil por la presión migratoria, y haciéndolo además sin contar con el respaldo que nuestra ciudad debería estar recibiendo del Gobierno de la Nación.

Y quizá sea ahí donde haya aparecido el miedo escénico de Vox.

Porque cuando se comprueba que la ciudadanía respalda a quien está dando la cara, cuando se ve que la sociedad permanece unida y cuando se acercan unas elecciones, resulta fácil cambiar de estrategia y presentar como una propuesta de responsabilidad lo que puede parecer, sencillamente, una operación de supervivencia política.Vox.

Pero decir esto no significa negar los errores que ha cometido el Gobierno de la Ciudad. Los ha habido, y algunas áreas no reaccionaron con la rapidez, la coordinación o la eficacia que una situación de estas características exigía en sus primeros momentos. Es necesario reconocerlo y exigir que se corrija, porque Ceuta no puede permitirse fallos cuando la presión sobre sus servicios y sobre sus ciudadanos es tan extraordinaria.

Pero una cosa no puede ocultar la otra. Criticar aquello que no se ha hecho bien no significa desconocer el valor, el esfuerzo y el empeño que Juan Vivas y su Gobierno han puesto al frente de la Ciudad para mantenerla en pie. Con aciertos y errores, con cosas que deben mejorarse y otras que deben reconocerse, el presidente ha estado ahí, dando la cara en los momentos más difíciles.

Y, pese a todo, Ceuta sigue en pie.

Eso también hay que decirlo. Porque hacer oposición, incluso desde la ciudadanía, no consiste en negar la realidad, sino en señalar lo que debe corregirse sin dejar de reconocer aquello que se está haciendo bien.

Durante años se ha intentado hablar de “las dos Ceutas”. Sin embargo, esta crisis ha demostrado exactamente lo contrario: Ceuta está unida, sin distinción de credo, origen o ideología, cuando tiene que defenderse y afrontar una situación de extrema gravedad.

La inmensa mayoría de los ciudadanos de Ceuta respeta la legitimidad democrática de todos los partidos políticos, incluido Vox. Esa es precisamente la esencia de una sociedad democrática: respetar el derecho de cada ciudadano a pensar, votar y defender sus ideas.

Pero respetar la legitimidad de un partido no significa compartir todos sus discursos ni aceptar determinadas formas de hacer política.

Lo que una inmensa mayoría de ceutíes jamás compartirá es un discurso que señale, estigmatice o genere rechazo hacia todo aquello que huela a musulmán o a islam; los mensajes de confrontación que pretenden enfrentar a unos ceutíes con otros; ni la mentira enmascarada de patriotismo para hacer pasar la división por defensa de España.

Y no podemos olvidar de dónde venimos. Desde Vox se ha utilizado el término “quintacolumnistas” para referirse a ciudadanos españoles de confesión musulmana. Ese lenguaje cuestiona la lealtad de españoles por su religión y alimenta precisamente la división que hoy la realidad de Ceuta ha desmentido.

Porque esos ciudadanos son españoles, son ceutíes y forman parte inseparable de nuestra ciudad.

Ser español no exige tener una determinada religión. Y defender España no requiere señalar a ningún español por la religión que profese.

Se puede hablar de fronteras, seguridad, inmigración y de los problemas que afectan a Ceuta con firmeza y sin complejos. Lo que no necesitamos es convertir esos problemas en una excusa para alimentar el odio, la división o la confrontación entre quienes compartimos como españoles una misma ciudad.

El patriotismo no necesita enemigos internos. La defensa de España no necesita señalar a españoles. Y la verdad no necesita disfrazarse de odio para hacerse escuchar.

Por eso, de cara a las próximas elecciones, conviene decirlo alto y claro: lo que sobra en Ceuta no es convivencia, pluralidad ni entendimiento. Lo que sobra es el discurso del odio, del racismo, de la división y de la mentira que Vox fomenta.

Como dice el refrán, “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Pero Ceuta no puede permitir que una crisis de esta magnitud se convierta en el caladero electoral de nadie.

Yo sí defiendo un pacto de Gobierno. Pero no un pacto para salvar a ningún partido de sus problemas electorales, sino un pacto para resolver los problemas de los ceutíes.

Un acuerdo estable, amplio y basado en compromisos concretos para defender nuestras fronteras, exigir al Estado los recursos que corresponden a Ceuta, proteger nuestros servicios públicos y garantizar la convivencia.

Porque Ceuta no necesita dos bloques enfrentados. Necesita un Gobierno fuerte, estable y unido.

Y si ahora Vox descubre la necesidad de ese pacto porque ha comprobado el respaldo que tiene el señor Juan Vivas y el fracaso del discurso de la división, quizá convenga recordar que los pactos se hacen por responsabilidad con la ciudad, no por miedo a las urnas.

La unidad no puede ser una estrategia electoral de última hora. Tiene que ser una convicción, y Vox no la tiene.

Vecinos de Otero y el centro de educación infantil África, contra centros para inmigrantes

Las familias y vecinos que residen cerca del antiguo almacén de la fábrica de harinas de Otero, en Ceuta, así el centro de educación infantil África han mostrado su rechazo a que en las proximidades se ubiquen centros para acogida de los inmigrantes que aún permanecen en la ciudad.

Ambos han remitido comunicados oficiales para dejar constancia de ello, en respuesta a las medidas buscadas por la administración tras la entrada masiva del 30 de julio.

El mensaje del centro de educación infantil África


En el caso del centro de educación infantil África, resaltan su “firme rechazo ante la posible instalación” de ese centro cerca de sus instalaciones, en la Estación del Ferrocarril.

“La ubicación de este recurso no es compatible con el entorno de seguridad y tranquilidad que necesitan nuestros menores”, exponen.

“Nuestro centro acoge diariamente a niños y niñas de corta edad, que tienen derecho a desarrollarse en un entorno protegido y seguro”.

“Su instalación generaría una situación de impotencia, inseguridad e incertidumbre entre trabajadores y familias”, añade el centro.

«El bienestar de los menores que deben estar por encima de cualquier consideración»


Desde la entidad se pide que se descarte esa ubicación y se busque una alternativa alejada de un centro de educación infantil, abogando por la protección y bienestar de los menores “que deben estar por encima de cualquier consideración”.

Desde el centro de educación infantil se espera que sea atendida esta petición.

Los vecinos de la antigua fábrica de harinas


En el caso de los vecinos próximos a la antigua fábrica de harinas, exponen que no quieren allí un centro que se había pensado para acoger a las menores y mujeres que ahora se encuentran en asentamientos como el Príncipe o Sidi Embarek.

“El inmueble elegido se encuentra entre dos barrios con edificios militares y en pleno entorno urbano y residencial, rodeado de zonas en las que viven cientos de familias, niños, jóvenes y personas mayores”, exponen.

Esta decisión no afecta únicamente a los vecinos situados inmediatamente junto al inmueble. La preocupación se extiende a Manzanera, Polígono, Estación, Sardinero, Puertas del Campo y al resto de barriadas próximas, cuyos vecinos consideran que la “instalación de un centro de estas características en ese punto puede comprometer la tranquilidad, la convivencia y la percepción de seguridad de toda la zona”, añaden.

Además, “hablamos de un área con todo tipo de servicios esenciales: colegios, institutos, centro de salud, hogar del jubilado y otros equipamientos utilizados diariamente por menores, familias y personas mayores”.

 A dos semanas del inicio del curso escolar


A ello se suma un hecho especialmente preocupante: en apenas dos semanas comienza el curso escolar.
“Miles de desplazamientos de niños y adolescentes volverán a producirse cada mañana y cada tarde por estas calles para acudir a colegios e institutos. Las familias no aceptamos que una decisión de esta naturaleza pueda adoptarse sin valorar de manera seria cómo afecta a la seguridad y tranquilidad de esos trayectos y de los centros educativos próximos”, indican.

“Si las administraciones no son capaces de ofrecernos garantías reales, suficientes y convincentes, muchas familias nos veremos obligadas a plantearnos no enviar a nuestros hijos a colegios e institutos mientras consideremos que su seguridad puede estar comprometida”.

“No se trata de una decisión que ninguna familia quiera adoptar, pero la seguridad de nuestros hijos está por encima de cualquier otra consideración”.

“Las familias entendemos que la Administración tiene la responsabilidad de atender y gestionar las situaciones migratorias, pero también tiene la obligación de hacerlo buscando emplazamientos adecuados y sin imponer este tipo de instalaciones en zonas residenciales densamente pobladas y rodeadas de centros educativos, sanitarios y sociales”, indican.

Paralización inmediata de la habilitación de este centro


Los vecinos exigen la paralización inmediata de la habilitación del antiguo almacén de la fábrica de harinas como centro de acogida y la reubicación del recurso en otro emplazamiento adecuado.

También que no se produzca el traslado de usuarios a estas instalaciones mientras no se revise la ubicación, así como información pública y transparente sobre quién ha tomado esta decisión, cuál será la capacidad del centro y qué criterios se han utilizado para escoger este inmueble.

“No es cuestión de mejorar las condiciones del centro, ni aumentar la vigilancia, es de ubicación”.

“Consideramos que este lugar no es adecuado para albergar un centro de estas características por encontrarse integrado en una zona residencial, educativa, sanitaria y social utilizada diariamente por miles de ciudadanos”, añaden.

“Las familias defenderemos nuestro derecho a vivir con tranquilidad y utilizaremos todas las vías legales, administrativas, institucionales y de movilización ciudadana pacífica que estén a nuestro alcance para solicitar que esta decisión sea rectificada”.

Mónica García aborda este domingo en Ceuta la situación sanitaria tras la crisis

La presencia del Gobierno de España en Ceuta volverá a intensificarse los próximos días cuando se cumplen algo más de dos semanas de la entrada masiva del pasado 30 de julio.

La ministra de Sanidad, Mónica García, se desplazará este domingo a la ciudad para conocer de primera mano y sobre el terreno el impacto de la crisis en los servicios sanitarios, mientras que el lunes será el turno de Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que abordará con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, la evolución de la situación humanitaria.

Se trata de dos visitas con competencias directamente relacionadas con algunas de las principales consecuencias que ha dejado la crisis: la presión sobre el sistema sanitario y asistencial y la situación de las personas migrantes que todavía permanecen en Ceuta.

Mónica García, este domingo


La agenda de la ministra de Sanidad comenzará a las 11:30 horas, con una reunión con el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez, y la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Isabel Muñoz.

A las 12:30 horas está previsto su encuentro con Juan Vivas, mientras que a las 13:30 horas ofrecerá una rueda de prensa en la sede de la Delegación del Gobierno.

Posteriormente, García visitará el Centro de Salud Otero y el Hospital Universitario de Ceuta, donde mantendrá encuentros con la Junta de Personal y representantes del Colegio de Médicos. También tiene previsto reunirse con representantes de organizaciones sociales.

Su visita se produce después de que la entrada masiva pusiera a prueba la capacidad de respuesta de los servicios sanitarios de la ciudad, que tuvieron que atender un elevado número de personas durante las primeras horas y días de la crisis.

En el ámbito sanitario, la crisis también ha obligado a mantener un importante dispositivo asistencial. Los centros de salud, el SUAP, el 061 y los servicios de urgencias han tenido que asumir un volumen extraordinario de atenciones desde el inicio de la entrada masiva, con decenas de asistencias y traslados en los primeros días.

A esta presión se suma la preocupación por el riesgo sanitario derivado de la concentración de un elevado número de personas en condiciones de hacinamiento, con especial vigilancia ante posibles brotes de enfermedades transmisibles, lo que ha obligado a reforzar la prevención, la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta de los servicios sanitarios, que a efectos de los profesionales sigue siendo insuficiente para la presión asistencial soportada.

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EFE

Saiz abordará el escenario humanitario


El lunes llegará a Ceuta Elma Saiz, cuya visita estará directamente vinculada a la gestión de la situación migratoria.

La ministra se reunirá a las 10:30 horas con Juan Vivas en el Palacio de la Asamblea para analizar la evolución de la situación humanitaria, evaluar las necesidades actuales y abordar las demandas planteadas por la Ciudad. Saiz comparecerá ante los medios a las 11:45 horas en la Delegación del Gobierno.

Su desplazamiento llega en un momento en el que continúa pendiente la gestión de las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva, especialmente los menores no acompañados, cuya situación requiere procedimientos específicos antes de determinar su posible retorno o traslado.

Cinco ministros habrán pasado por Ceuta


Con las visitas de García y Saiz, serán cinco los ministros del Gobierno de Pedro Sánchez que habrán viajado a Ceuta desde el inicio de la crisis, a los que hay que sumar al propio presidente del Gobierno.

El primero fue Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, que acompañó a Pedro Sánchez en su visita a la ciudad el 31 de julio, apenas un día después del inicio de la entrada masiva. Sánchez visitó la frontera del Tarajal y mantuvo una reunión de coordinación con Vivas y responsables de los dispositivos desplegados. Posteriormente, esta misma semana, repitió visita a la ciudad para el seguimiento de esta crisis.

También se han desplazado a Ceuta la ministra de Defensa, Margarita Robles, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que mantuvo un encuentro con Vivas para abordar, entre otras cuestiones, la coordinación con Marruecos y la situación de los marroquíes y subsaharianos que permanecen en la ciudad, además de Ángel Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.

A ellos se sumarán ahora Mónica García y Elma Saiz, elevando a cinco los titulares de departamentos ministeriales que han pisado Ceuta durante esta crisis.

El Gobierno ha anunciado además que Grande-Marlaska, Robles, Albares y Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, comparecerán próximamente en el Congreso para explicar la gestión de la crisis iniciada el 30 de julio.

De esta forma, Seguridad, Defensa, Política Territorial, Exteriores, Sanidad y Migraciones han quedado directamente implicados en la respuesta del Ejecutivo a una crisis que ha obligado a movilizar recursos extraordinarios y que, más de dos semanas después, continúa teniendo importantes consecuencias para la ciudad en una situación que está aún lejos de solución.

Las imágenes de las detenciones de subsaharianos en Marruecos

Marruecos ha confirmado la detención de más de cerca de 300 inmigrantes que buscaban la entrada a Ceuta sorteando el perímetro fronterizo con Marruecos. La mayoría son de origen subsahariano, tal y como recogen los medios de comunicación del vecino país.

No se ha dado un balance final de cifras, tampoco de heridos, tras un operativo en el que ha habido incidentes con empleo de material antidisturbio.

Así también se ha procedido al arresto de 61 personas por incitar a la migracion ilegal, dijeron a EFE fuentes de Seguridad marroquí.

Durante toda la mañana se han llevado a cabo varias actuaciones en los montes para evitar el acercamiento de cientos de subsaharianos hacia nuestra ciudad. In situ se han ofrecido varios eventos en directo por parte de medios de comunicación marroquíes.

Ha habido despliegue de helicóptero, además de las fuerzas policiales y de la Gendarmería en el lugar.

La Policía ha establecido una especie de operativo para evitar que pudieran aproximarse al vallado con Ceuta, procediendo a bloquear su avance a 3 kilómetros.


Las informaciones de la Guardia Civil


Los movimientos de subsaharianos son los que se preveían este 15 de agosto y antes. De hecho, la Guardia Civil manejaba desde el pasado fin de semana informaciones sobre grupos importantes de inmigrantes asentados en la zona de Beliones, así como en los montes de Castillejos.

Durante toda la jornada, se ha dispuesto de mayor seguridad en toda Ceuta, pero de manera específica se ha centrado la atención en el vallado, precisamente por esas sospechas de que los intentos de entrada se pudieran llevar a cabo por este lugar.

Es lo mismo que sucedió en anteriores ocasiones: Marruecos blinda la entrada de sus nacionales mostrando que su papel de control fronterizo lo cumple, pero difunde el extra de medios de los que debe echar mano para controlar un asunto que es competencia de Europa: los movimientos migratorios de subsaharianos.

La política termina aplicándose en zona de fronteras con situaciones como las vividas este sábado. Marruecos saca pecho para que nadie le afee que no cuida a sus súbditos, a sus propios nacionales, pero por otro lado escenifica un papel por el que Europa debería estarle agradecido… solo falta concretar con qué.

De la playa del Trampolín a las naves del Tarajal: las crisis tras la entrada masiva en Ceuta

La playa del Trampolín, con casi 100 cabañas en donde permanecen inmigrantes de distintas nacionalidades, se ha convertido en uno de los puntos que causa mayores preocupaciones tanto en el ámbito sanitario como de seguridad.

Hoy por hoy ofrecen la visión más dura tras la crisis que ha azotado a Ceuta desde que el pasado 30 de julio y días antes, Marruecos no ejerciera un obligado control de sus arenales, lo que derivó en cuantiosas entradas por vía marítima.

La imagen es tercermundista, impropia de esta época e inviable en cuanto a su permanencia en el tiempo. Que día tras día siga permitiéndose la existencia de lo que ya es otro CETI no oficial no hace sino incrementar la tensión que repercute primero en quienes viven en estas condiciones y, segundo, en el entorno de viviendas de ceutíes que se topan con esta visión.

La Delegación del Gobierno ha puesto sobre la mesa varios espacios para acoger a todas las personas que se encuentran ahora mismo desperdigadas en asentamientos. Este núcleo poblacional en el Trampolín es el prioritario por las condiciones de insalubridad y los problemas sanitarios que pueden producirse.


Asistencias sanitarias


El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) mantiene activo el dispositivo sanitario especial coordinado con la Delegación del Gobierno para atender a los inmigrantes.

En el caso de la playa del Trampolín se cuenta con refuerzos de Cruz Roja. Ahí se han registrado 86 asistencias, en jornada de tarde, durante el dispositivo de reparto de alimentos.

El Ingesa tiene activado su Plan de Catástrofes Externas al Hospital Universitario de Ceuta en su Nivel 1 (tiene 3 niveles) desde el 31 de julio.

Este nivel corresponde a un escenario en que el centro sanitario aún puede dar respuesta a la situación con los recursos de los que dispone sin necesitar aumento de personal o recursos materiales.


La situación en las naves del Tarajal


De esta playa a las naves del Tarajal. El polígono se ha convertido en escenario de colocación de chabolas improvisadas donde duermen niños, madres y adultos.

Al margen de las naves habilitadas, el exterior de las mismas se ha convertido en una hilera de asentamientos en donde las condiciones de salubridad son deplorables.

Estas con algunas de las consecuencias derivadas de la entrada masiva del 30 de julio, las imágenes más duras que exigen de una reacción inmediata para, primero, evitar que sigan en la calle y, segundo, eliminar focos de auténtica alerta sanitaria y de inseguridad.

Sobre esto existen denuncias de sindicatos tanto policiales como de la sanidad.

Así intentan el cruce de Marruecos a Ceuta cientos de subsaharianos

Inmigrantes subsaharianos acompañados de guías marroquíes han buscado desde la madrugada de este sábado la incursión en los montes más próximos al perímetro que separa Marruecos de Ceuta. Pretendían así acercarse a la ciudad movidos por quienes los alentaban al cruce.

Este 15 de agosto, los movimientos de masas no han tenido como protagonistas a nadadores marroquíes, pero sí a todos los subsaharianos que buscaban el pase.

Los vídeos grabados desde Marruecos recogen esa presión en los montes y los intentos de acercamiento al entorno de la valla con Ceuta.

Mientras el mar estaba controlado, donde se centraban los intentos de pase se focalizaban en los montes de Castillejos.


La lectura que se saca de este control de subsaharianos


De esto se saca una lectura clara: Marruecos visibiliza ante España y el resto de países que tiene controlados a sus nacionales, a los marroquíes, que asegura su papel de control fronterizo.

Pero de igual manera busca mostrar que la inmigración subsahariana, ajena a su país, le exige refuerzos extraordinarios por desarrollar un papel de gendarme que Marruecos mantiene que no le corresponde, al ser un problema de corte europeo.

Ese es el trasfondo de la jornada desarrollada este sábado en el que Marruecos publica el freno de la llegada de cientos de inmigrantes del África subsahariana y el control absoluto en el mar para impedir salidas de los súbditos marroquíes.

Estos últimos los incluye en su responsabilidad como país, pero respecto de los subsaharianos presiona argumentando que ejerce un papel bajo responsabilidad global.

Los próximos días serán claves para comprender qué lecturas se sacan de esto y qué difusión de su trabajo fronterizo hace el vecino país.


Los hechos ocurridos este sábado: el blindaje en el mar y la quiebra de seguridad en la valla


Un número muy importante de subsaharianos se acercaba desde primera hora de la mañana a las montañosas y boscosas de los alrededores de este punto de Marruecos. Lo hacían topando con importantes medidas de seguridad.

⁠Las autoridades marroquíes mantenían vigiladas las zonas próximas a la frontera y los puntos considerados más sensibles ante posibles intentos de entrada irregular. En el mar, los agentes desde los arenales impedían otros movimientos.

El despliegue cerca de la valla está integrado por agentes de la Policía, miembros de la Gendarmería Real y fuerzas auxiliares. Actúan en zonas montañosas, en las áreas próximas a la frontera, zonas costeras y de los alrededores del paso fronterizo del Tarajal.

Se han producido cargas para impedir la entrada de estas personas que buscaban el cruce a Ceuta movidos por las llamadas a esas inmigraciones irregulares por Benzú y Tarajal.

En torno en la una de esta tarde, la Policía marroquí sigue conteniendo a gran cantidad de subsaharianos a unos 3 kilómetros del perímetro fronterizo de Ceuta.

Se están practicando detenciones de inmigrantes y hay vigilancia de helicóptero de la Gendarmería Real de Marruecos. Siguen los controles en los montes.

Miles de efectivos para evitar un nuevo cruce masivo


El dispositivo desplegado por Rabat cuenta con miles de efectivos de seguridad y tiene como objetivo impedir el cruce masivo hacia Ceuta que había sido convocado para este sábado a través de redes sociales.

La convocatoria se produce después de la tragedia registrada durante los pasados 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado hacia la ciudad autónoma.

Según las organizaciones humanitarias citadas por EFE, al menos 141 personas murieron durante aquellos acontecimientos.

El operativo marroquí mantiene así una intensa vigilancia en los alrededores de Castillejos y de la frontera con Ceuta ante la convocatoria difundida en redes sociales, mientras el centro de la localidad permanecía este sábado en calma.