Ceuta necesita volver a la normalidad. Y la necesita YA

Ceuta ha recibido durante estos días la visita de distintos representantes del Gobierno de España y, hoy mismo, la del presidente del Senado, Pedro Rollán.
Desde UGT Ceuta agradecemos todas y cada una de esas visitas. Que representantes de las instituciones del Estado vengan a nuestra ciudad, conozcan sobre el terreno lo que estamos viviendo y escuchen directamente, algunos más que otros, a una sociedad que lleva semanas soportando una situación absolutamente extraordinaria es importante.
Valoramos especialmente la presencia del presidente del Senado. Para una ciudad como Ceuta, la Cámara de representación territorial tiene una significación que va mucho más allá del protocolo. Si alguna vez cobra todo su sentido que las instituciones encargadas de representar la realidad territorial de España miren hacia Ceuta, es precisamente ahora.
También hemos escuchado palabras que sabemos pronunciadas desde el convencimiento y desde el corazón. Las de la ministra de Defensa, Margarita Robles, han sido especialmente claras y contundentes al afirmar que una situación como la vivida no puede volver a producirse y al evocar lo que nunca debería ser tan necesario decir: que Ceuta es España, «españolísima», y que nuestra seguridad es también la seguridad de todos. A muchos ciudadanos peninsulares parece que se les olvida que estos inmigrantes no han invadido Ceuta para quedarse aquí; quieren desplazarse a España y a Europa, por lo que es un dilema de TODOS Y TODAS, no es una complicación de Ceuta. Hablamos de la frontera de otro país con España y con Europa, y como tal se debe afrontar.
De la misma manera que agradecemos esas presencias, debemos señalar también las ausencias. Y echamos especialmente de menos que la ministra de Igualdad todavía no se haya desplazado a Ceuta ante las denuncias de agresiones sexuales sufridas por mujeres y menores migrantes durante esta crisis. Una situación de semejante gravedad merecía, a nuestro juicio, su presencia sobre el terreno. Pero Ceuta necesita ahora dar un paso más.
Porque las palabras reconfortan, la presencia institucional importa y la solidaridad se agradece. Pero ninguna de ellas, por sí sola, devuelve la normalidad a una ciudad. Ceuta necesita soluciones y las necesita YA. Lo decimos desde UGT, pero también como trabajadores y trabajadoras, como padres y madres y, sencillamente, como ciudadanos y ciudadanas de Ceuta.
Septiembre está a la vuelta de la esquina. En poco más de tres semanas comenzará un nuevo curso escolar. Y entonces las grandes declaraciones institucionales darán paso a preguntas muchísimo más sencillas, pero también mucho más difíciles de responder para miles de familias ceutíes.
• ¿Podremos mandar a nuestros hijos e hijas al colegio con absoluta tranquilidad?

• ¿Estarán seguros durante el trayecto hasta sus centros educativos?

• ¿Estarán nuestros colegios e institutos preparados para recibirlos y desarrollar su actividad con
plena normalidad?

• ¿Habremos recuperado para entonces nuestras calles, nuestros barrios y nuestros espacios
públicos?
No podemos llegar al comienzo del curso improvisando respuestas.
Las familias necesitan certezas. Los trabajadores de la enseñanza necesitan certezas. Y nuestros niños y jóvenes tienen derecho a comenzar el curso con normalidad, sin que una situación excepcional termine formando parte de una cotidianeidad que jamás deberíamos aceptar como normal.
Recuperar la economía también es recuperar Ceuta Existe además otra preocupación que, desde una organización sindical, tenemos la obligación de poner encima de la mesa: el empleo y el futuro económico de nuestra ciudad.
Durante estas semanas hemos hablado, necesariamente, de seguridad, fronteras, inmigración, menores y relaciones con Marruecos. Pero las consecuencias de una crisis de esta magnitud no desaparecen cuando dejan de aparecer las imágenes de Ceuta en las televisiones nacionales.
Y aquí debemos hacernos algunas preguntas incómodas:
¿Qué imagen de Ceuta quedará después de todo esto?
¿Qué pensará una empresa que estuviera estudiando instalarse en nuestra ciudad?
¿Qué garantías de estabilidad percibirá quien esté valorando invertir aquí, desarrollar un proyecto empresarial y crear puestos de trabajo?
Y hay otra pregunta que quizá nos preocupe todavía más:
¿Qué ocurrirá con las empresas que ya están en Ceuta? ¿Podemos dar por hecho que ninguna reconsiderará su presencia en nuestra ciudad ante el temor de que situaciones como la vivida puedan repetirse? Nuestros comercios, nuestra hostelería, nuestros autónomos y nuestras pequeñas y medianas empresas han soportado durante estas semanas una situación que ellos no provocaron. Han visto alterada su actividad y han trabajado, cuando han podido hacerlo, en un escenario de enorme incertidumbre.
Y detrás de cada negocio hay mucho más que una persiana:
• Hay trabajadores.
• Hay nóminas.
• Hay familias.
• Hay empleo.
Por eso, desde UGT Ceuta no vamos a permitir que esta dimensión de la crisis quede relegada a un
segundo plano.

El presidente de nuestra ciudad, Juan Vivas, ha insistido precisamente en estos días en algo fundamental: recuperar la normalidad significa también preservar la confianza y garantizar el futuro económico de Ceuta.
Y en eso coincidimos plenamente.
Porque recuperar Ceuta no consiste únicamente en resolver la emergencia que tenemos delante.
Consiste en recuperar la confianza
• Confianza para caminar por nuestras calles.
• Confianza para que nuestros hijos vayan al colegio.
• Confianza para abrir cada mañana un comercio.
• Confianza para visitar Ceuta.
• Confianza para invertir en Ceuta.
• Y confianza para quedarse en Ceuta.
No queremos acostumbrarnos a vivir en la excepcionalidad. Por eso necesitamos una respuesta del Estado que no termine cuando desaparezca la emergencia inmediata.
Ceuta necesita un verdadero plan de recuperación y garantía, con medidas concretas, calendario y
recursos suficientes.
Un plan que garantice la seguridad y el control efectivo de nuestras fronteras; que permita recuperar plenamente nuestros espacios públicos; que asegure el comienzo del curso escolar con todas las garantías; que refuerce los servicios públicos y a sus trabajadores, que llevan semanas soportando una presión extraordinaria; y que incorpore medidas específicas para proteger nuestra actividad económica, nuestras empresas, nuestros autónomos, nuestro comercio y, por encima de todo, nuestro empleo.
Y necesitaremos también recuperar nuestra imagen exterior.
Ceuta no puede quedar asociada para el resto de España y de Europa exclusivamente a las imágenes dramáticas que hemos vivido durante estas semanas.
Porque Ceuta es muchísimo más. Somos una ciudad de trabajadores y trabajadoras, de empresarios, de autónomos, de convivencia y de esfuerzo.
Somos una ciudad europea en el norte de África que quiere crecer, atraer inversiones, generar empleo y ofrecer un futuro a sus jóvenes.
Y eso también hay que protegerlo.

No queremos acostumbrarnos a vivir excepcionalmente.
No queremos aprender a convivir con la incertidumbre.
No queremos que nuestros hijos normalicen situaciones que jamás deberían ser normales.
Y tampoco queremos que, cada cierto tiempo, Ceuta tenga que recordar al resto de España que los
problemas de esta ciudad son también problemas de Estado.
Agradecemos las visitas.
Agradecemos las palabras.
Agradecemos la solidaridad y los compromisos expresados durante estas semanas.
Pero ahora necesitamos algo más.
Necesitamos decisiones. Necesitamos recursos. Necesitamos garantías.
Necesitamos recuperar nuestra economía, nuestra seguridad, nuestras calles y nuestra vida cotidiana.
Necesitamos volver a la normalidad más absoluta.
Y después de todo lo que Ceuta ha soportado, creemos que no estamos pidiendo ningún privilegio.
Estamos exigiendo algo mucho más sencillo:
Poder vivir, trabajar, educar a nuestros hijos y construir nuestro futuro con la misma tranquilidad y
las mismas garantías que cualquier otro ciudadano de España.
Ceuta ha escuchado muchas palabras durante estas semanas.
Ahora necesita respuestas. Y las necesita YA.

Yolanda Aparicio Rendón
Secretaria General de UGT Ceuta.

Luna Blanca reparte más de 2.700 comidas calientes al día entre inmigrantes

El reparto de alimentos se ha convertido en una de las imágenes más repetidas en Ceuta. En las naves del Tarajal conviven hombres, mujeres, niños y niñas que llegaron a la ciudad durante las entradas masivas y que ahora permanecen a la espera de saber cuál será su futuro.

Hasta allí se ha desplazado El Faro para conocer de cerca el trabajo que desarrolla la ONG Luna Blanca.

La entidad comenzó a repartir comida en su propia sede el pasado 31 de julio y mantuvo este servicio hasta el domingo.

Posteriormente, el sistema de atención cambió y la asociación dejó de realizar allí los repartos, aunque continúa prestando ayuda en otros puntos de la ciudad.

El reparto


El reparto de comida en las naves del Tarajal se ha llevado a cabo a las 15:00 horas a través de 5 miembros de Luna blanca y bajo la protección de la Policía Nacional, que además de ofrecer seguridad a la zona indicaba a todas las personas que aguardaban en cola el itinerario que debían seguir.

Eran cientos de niños, niñas, jóvenes, hombres y mujeres los que esperaban para recibir un táper de comida caliente.

Barriadas, mujeres y niñas


La portavoz de Luna Blanca, Halima Ahmed, explica que la organización mantiene actualmente una intensa labor humanitaria.

La asociación colabora con diferentes espacios habilitados en barriadas como La Reina, Príncipe Alfonso, Ferrocarril y Los Rosales, donde se han creado lugares seguros especialmente para mujeres y niñas.

En total, Luna Blanca asegura que gestiona una media de más de 2.700 comidas diarias, además de atender a alrededor de una treintena de familias directamente desde sus instalaciones.


Lentejas, habas, arroz y pollo


La comida que se ofrece busca cubrir una necesidad tan básica como fundamental: un plato caliente. Lentejas, crema de habas o arroz con pollo forman parte de los menús que se preparan para quienes necesitan asistencia.

Cuando los recursos lo permiten, el reparto se completa con fruta, yogur y pan. Cuando no hay posibilidad de incorporar estos alimentos, se entrega igualmente el plato principal.

Una enorme demanda


En las naves del Tarajal, donde se concentra un número importante de personas, la organización se enfrenta además a una dificultad añadida: la enorme demanda.

Ahmed relata que basta con que unas pocas personas comiencen a solicitar comida para que en cuestión de segundos se forme una multitud.

“Te piden comida, no te piden nada más”, resume la portavoz, que reconoce que uno de los momentos más duros se produce precisamente cuando los alimentos se terminan mientras todavía quedan personas esperando.


“Es una situación de mucha tensión”


La responsable de Luna Blanca reconoce que la situación está afectando también psicológicamente a quienes trabajan sobre el terreno.

“Nosotros lo estamos pasando mal psicológicamente”, explica Ahmed, que habla de una situación marcada por la tensión y, sobre todo, por la incertidumbre.

La posibilidad de que la situación se prolongue durante semanas aumenta la preocupación de quienes están prestando asistencia.

Ayudar también es escuchar


El trabajo de Luna Blanca va mucho más allá de entregar un plato de comida. La asociación también realiza curas, acompaña a personas al médico, facilita duchas y ropa y presta apoyo psicológico y orientación.

Una parte importante de esa labor consiste simplemente en sentarse y hablar con quienes permanecen en Ceuta. Muchos preguntan qué pueden hacer o qué les aconsejan ante una situación que no comprenden y que, en muchos casos, está muy lejos de las expectativas que tenían al llegar.


Historias humanas


Ahmed insiste en que no todas las personas tienen la misma historia. Como ejemplo, relata el caso de una mujer cuyo hijo padece una enfermedad y que habría llegado a Ceuta buscando una solución médica que no encontraba en su país.

Además de las naves del Tarajal, la asociación también asiste a varios asentamientos improvisados de inmigrantes. En algunos de ellos predominan mujeres y menores que buscan un espacio donde sentirse seguros.

Ahmed también denuncia que algunas personas estarían aprovechándose de la necesidad de quienes han llegado para cobrar cantidades elevadas por espacios donde dormir o por productos básicos.

Una labor que continúa pese al desgaste


La situación ha obligado a las asociaciones a redoblar esfuerzos mientras los recursos son limitados y deben seguir dando cobertura a las familias más necesitadas de Ceuta.

Luna Blanca mantiene su compromiso de continuar proporcionando alimentos y asistencia mientras sea necesario.

La escena que se repite cada día es sencilla no es agradable, son personas haciendo cola para recibir un plato caliente, voluntarios intentando organizar el reparto y una demanda que supera en ocasiones la capacidad disponible, y todo esto en un escenario precario y rodeado de olores insoportables debido a la falta de higiene.

Carta del COMCE para el Defensor del Pueblo ante la crisis en Ceuta

Excmo. Sr. Defensor del Pueblo:

Desde el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) nos dirigimos a usted tras conocer la actuación de oficio iniciada por la institución que representa ante la situación que continúa viviendo nuestra ciudad.

Valoramos que el Defensor del Pueblo haya decidido interesarse directamente por lo que está ocurriendo en Ceuta. Precisamente por ello, y aprovechando su iniciativa, consideramos imprescindible trasladarle también la dimensión sanitaria y asistencial de esta emergencia, una realidad que afecta tanto a las miles de personas que permanecen en nuestra ciudad en condiciones que distan de ser dignas como al conjunto de la población ceutí y a un sistema sanitario sometido desde hace semanas a una presión absolutamente excepcional.

Aquí hay personas que necesitan protección y hay un sistema sanitario que necesita ser protegido para poder seguir atendiéndolas. Ambas realidades son inseparables.

Ceuta cuenta con un único hospital para toda su población, una red asistencial limitada por las propias características del territorio y dificultades estructurales para atraer y mantener profesionales sanitarios. Nuestra ciudad está considerada, además, zona de difícil cobertura médica, una realidad previa a esta crisis que no desaparece cuando surge una emergencia, sino que aumenta nuestra vulnerabilidad ante ella.

Sobre esa estructura sanitaria ha recaído de forma repentina la atención derivada de la llegada de decenas de miles de personas y la permanencia todavía en Ceuta de miles de ellas, entre las que se encuentran menores, mujeres y niñas en situaciones de especial vulnerabilidad.

Y existe una cuestión que, desde el punto de vista médico, nos preocupa especialmente: desconocemos el estado sanitario de buena parte de estas personas.

Desconocemos en numerosos casos sus antecedentes médicos, patologías previas, tratamientos, situación vacunal o necesidades de seguimiento. A ello se suman las condiciones higiénico-sanitarias extremadamente precarias en las que muchas llevan días permaneciendo.

No hablamos de estadísticas. Hablamos de seres humanos.

Hablamos de personas que necesitan alojamiento, higiene, alimentación, protección y asistencia sanitaria. Hablamos de menores. De mujeres. De niñas. Y hablamos también de situaciones de especial vulnerabilidad que requieren una respuesta institucional acorde con su gravedad.

Desde el COMCE hemos advertido igualmente de la necesidad de reforzar la prevención y la vigilancia epidemiológica. No porque afirmemos que existan determinados brotes, sino porque desconocer el estado sanitario de una población tan numerosa, sometida además a condiciones higiénico-sanitarias precarias durante un periodo prolongado, obliga a extremar la prevención.

Prevenir no es alarmar. Prevenir es hacer medicina.

Pero nuestra preocupación no termina en quienes han llegado. También tenemos la obligación de hablar del pueblo de Ceuta y de su derecho a seguir recibiendo una asistencia sanitaria digna, accesible, segura y de calidad.

Los recursos sanitarios son finitos. Los profesionales también. Cuando una ciudad de las dimensiones y singularidades de Ceuta, con un único hospital y dificultades estructurales para cubrir determinadas plazas médicas, debe asumir de manera repentina las necesidades sanitarias derivadas de una emergencia de esta magnitud, la presión extraordinaria no desaparece porque los profesionales consigan responder a ella: la soportan ellos y la soporta todo el sistema sanitario.

Nuestros médicos y el resto de profesionales sanitarios han realizado un esfuerzo extraordinario. Se han ampliado horarios, se han reforzado dispositivos y se han incorporado profesionales de otras categorías, mientras quienes ya estaban aquí han tenido que asumir una carga de trabajo excepcional y, en determinados casos, doblar turnos e incrementar números de guardias para poder responder a las necesidades asistenciales.

No podemos normalizar que la respuesta ante una emergencia dependa indefinidamente del sobresfuerzo de quienes ya sostienen diariamente nuestra sanidad.

Hasta tal punto existe necesidad asistencial sobre el terreno que el propio Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ha tenido que realizar un llamamiento entre sus colegiados para encontrar médicos voluntarios dispuestos a prestar asistencia a mujeres y niñas acogidas provisionalmente en el CEIP Reina Sofía, en la barriada del Príncipe Alfonso.

Lo hacemos porque somos médicos y porque cuando una persona necesita asistencia nuestra vocación nos obliga a responder. Pero también debemos decirlo claramente:

La solidaridad y la vocación de nuestros médicos no pueden convertirse en el dispositivo sanitario de una emergencia de estas dimensiones.

Hemos trasladado ya nuestra preocupación al Ministerio de Sanidad, del que depende directamente la gestión sanitaria de Ceuta a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Solicitamos expresamente la presencia de la ministra en nuestra ciudad para que pudiera conocer personalmente lo que estaba ocurriendo, escuchar a los profesionales y comprobar sobre el terreno las necesidades existentes.

La respuesta recibida por parte del Ministerio no ha estado, a juicio de este Colegio, a la altura de la situación que le trasladamos.

Frente a una preocupación esencialmente médica, asistencial y humana, hemos recibido fundamentalmente cifras, porcentajes, inversiones y estadísticas.

Los datos son necesarios. Pero los datos no atienden pacientes.

Tampoco sustituyen el conocimiento directo de una realidad que nuestros médicos están viviendo diariamente.

Por todo ello, y aprovechando la actuación de oficio que usted mismo ha decidido iniciar, solicitamos formalmente al Defensor del Pueblo que incorpore de manera expresa la emergencia sanitaria y asistencial de Ceuta a sus actuaciones y que, dentro de sus competencias, reclame a las administraciones responsables una respuesta extraordinaria acorde con una situación que también lo es.

Ceuta necesita más refuerzos médicos y sanitarios.

No podemos pretender que una ciudad con un único hospital, con dificultades estructurales para cubrir determinadas especialidades y con una plantilla que ya afrontaba importantes problemas antes de esta crisis pueda asumir indefinidamente esta presión únicamente a costa del esfuerzo de sus profesionales.

Consideramos necesario un despliegue sanitario extraordinario sobre el terreno, suficientemente dimensionado y diferenciado de los recursos asistenciales ordinarios de Ceuta, que permita atender dignamente a las miles de personas que permanecen en la ciudad sin trasladar toda esa presión al Hospital Universitario y a los centros de salud.

Y entendemos que, ante una emergencia de esta magnitud, deben ponerse sobre la mesa todas las herramientas disponibles.

Desde la instalación de un hospital de campaña hasta la posibilidad de desplegar un buque hospital, solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) o movilizar cualquier otro recurso extraordinario que pueda contribuir a garantizar asistencia sanitaria, prevención, higiene y protección.

No corresponde a los médicos decidir qué dispositivo operativo debe movilizarse, pero sí nos corresponde advertir cuando consideramos que los recursos existentes no son suficientes y exigir que se estudien todas las alternativas disponibles.

Del mismo modo, consideramos imprescindible establecer un mando único y una verdadera coordinación interministerial.

Lo que está sucediendo en Ceuta afecta simultáneamente a Sanidad, Interior, Migraciones, Defensa, protección de menores y a diferentes niveles de la Administración.

Una emergencia de estas características no puede abordarse mediante respuestas fragmentadas, competencias dispersas y actuaciones independientes mientras Ceuta y sus profesionales soportan las consecuencias sobre el terreno.

Hace falta coordinación. Hace falta capacidad de decisión. Hace falta saber quién dirige la respuesta.

Y, sobre todo, hace falta actuar con la rapidez que exige una emergencia y no limitarse a gestionarla conforme pasan los días.

No estamos planteando una elección entre quienes han llegado y quienes viven en Ceuta. Todo lo contrario. No podemos proteger a unos desprotegiendo a otros.

Las personas que permanecen en nuestra ciudad tienen derecho a unas condiciones higiénico-sanitarias dignas y a recibir asistencia cuando la necesiten.

Y los ciudadanos de Ceuta tienen exactamente el mismo derecho a que esta emergencia no deteriore la atención sanitaria que reciben ni comprometa la capacidad de respuesta de su único hospital y de sus centros de salud.

Defender ambas cosas no es incompatible.

Es exactamente la misma obligación: proteger el derecho a la salud de todas las personas.

Señor Defensor del Pueblo, acudimos a usted desde la preocupación y también desde la desesperación de quienes llevan semanas advirtiendo de una situación excepcional y consideran que la respuesta sigue sin ser proporcional a su magnitud.

Usted ha decidido actuar de oficio porque considera que existen motivos suficientes para conocer qué está ocurriendo en Ceuta.

Nosotros le pedimos ahora que mire también hacia su sanidad. Que escuche a sus médicos. Que conozca las condiciones en las que están trabajando. Que pregunte qué está ocurriendo fuera de los centros sanitarios. Que compruebe si las miles de personas que permanecen en nuestra ciudad están recibiendo una atención sanitaria adecuada.

Y que valore si una ciudad de las características de Ceuta puede seguir soportando esta emergencia únicamente con sus estructuras ordinarias reforzadas o necesita una respuesta sanitaria verdaderamente extraordinaria.

Por ello, solicitamos su intervención para que, dentro de las competencias de la institución que representa, se reclame a las administraciones responsables el refuerzo inmediato de los recursos médicos y sanitarios, un dispositivo asistencial extraordinario sobre el terreno, el estudio de la instalación de un hospital de campaña y de otros recursos disponibles —incluidos un posible buque hospital o la intervención de la UME— y el establecimiento de un mando único y una coordinación interministerial efectiva.

Desde el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ponemos nuestra institución y nuestro conocimiento de la realidad sanitaria local a disposición del Defensor del Pueblo para aportar cuanta información considere necesaria.

Porque después de semanas de emergencia, Ceuta necesita algo más que resistir. Necesita respuestas.

Necesita recursos. Necesita coordinación. Necesita refuerzos. Necesita capacidad asistencial extraordinaria.

Y necesita que las instituciones del Estado actúen mientras la emergencia está ocurriendo, no cuando haya terminado.

Atentamente,

Dr. Enrique Roviralta
Presidente Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE)

El PSOE reconoce la solidaridad de las barriadas con las niñas ante el “abandono” de la Ciudad

El PSOE de Ceuta quiere trasladar su más sincero y profundo agradecimiento a los vecinos de las barriadas de la periferia por el esfuerzo humano y solidario que están sosteniendo, con sus propios medios, desde el estallido de la crisis.

Los vecinos de barrios como Sidi Embarek, El Príncipe, Los Rosales o La Reina han sido, estas semanas, la primera y muchas veces la única red de protección real para cientos de menores, especialmente para las niñas y adolescentes más expuestas, que llevan ya dos semanas en condiciones precarias.

Las barriadas han asumido las tareas


Campos de fútbol habilitados por las barriadas como refugios improvisados para mujeres y niñas inmigrantes, muchas de ellas en situación de extrema vulnerabilidad; vecinos asumiendo trabajos de limpieza pública e incluso labores de vigilancia para proteger a las menores, estos son solo tres ejemplos de una respuesta ciudadana ejemplar que merece reconocimiento público, no el silencio y la política de brazos caídos del Gobierno local.

Desde las filas socialistas preguntan al Gobierno qué va a hacer con los 25 millones de euros transferidos por el Gobierno central para la atención a menores no acompañados, porque, de momento, son los vecinos de las barriadas de la periferia quienes han asumido esa responsabilidad.

El PSOE denuncia también la falta de limpieza de la periferia


Además, recorridos realizados por miembros del PSOE de Ceuta por las barriadas de la periferia de la ciudad han constatado sobre el terreno lo que los vecinos llevan semanas denunciando: calles sin barrer, contenedores desbordados y ausencia de los dispositivos de limpieza y desinfección que la Ciudad asegura tener desplegados.

El desfase entre lo que anuncia el Gobierno de Vivas y lo que ven a diario los vecinos de la periferia no es una percepción: es una realidad que compromete la salud pública en el peor momento posible.

El PSOE de Ceuta considera intolerable que, mientras las familias de estos barrios comparten su comida, su agua y sus casas con menores, los servicios públicos básicos hayan desaparecido precisamente allí donde más se necesitan: en los barrios donde se concentra la mayor parte de la población inmigrante y donde vive también la mayoría de los ceutíes.

Los menores no acompañados dependen de Juan Vivas


La atención a los menores no acompañados es, por ley, una competencia de la Ciudad Autónoma de Ceuta, no del Gobierno central, pero no está cumpliendo con su deber. “Son menores, muchas de ellas niñas adolescentes en situación de especial riesgo, cuya protección corresponde en primer término a la Ciudad”.

No es de recibo que un Gobierno que tanto exige a Madrid sea incapaz de ejercer con eficacia las que sí tiene atribuidas, lamentan los socialistas: “Antes de pedir nada a Madrid, Vivas debería explicar por qué los barrios de la periferia llevan dos semanas sin que pase un camión de la limpieza, y por qué son los propios vecinos y no la Ciudad, que es la competente en la materia, quienes están cuidando de esas niñas.

Ceuta no puede seguir funcionando gracias a la generosidad de su gente mientras su Gobierno mira para otro lado y se dedica a aprovechar la crisis para cargar contra el Gobierno de la Nación”.

La secretaria de Política Institucional y adjunta a Organización, Sandra López Cantero, ha trasladado el reconocimiento de la organización socialista a las asociaciones vecinales y de mujeres que están coordinando la ayuda material en los barrios, y ha anunciado que el PSOE de Ceuta pondrá a su disposición la estructura del partido para canalizar donaciones y apoyo allí donde la Ciudad no está llegando.

El PSOE de Ceuta exige al Gobierno de Vivas que active de inmediato un plan de choque de limpieza y salubridad para toda la periferia, que refuerce con personal y presupuesto propios el área de menores para garantizar la identificación y protección de todos los niños, con especial atención a las niñas en riesgo.

Javier García, psicólogo: “Existe un riesgo importante de ruptura social en Ceuta”

La crisis que está viviendo Ceuta desde la entrada masiva de inmigrantes hace ya algo más de dos semanas está afectado a los ciudadanos en todos los ámbitos.

Muchos de ellos aseguran tener miedo e inseguridad a la hora de salir a la calle. También hablan de ansiedad ante la sensación de incertidumbre de lo que va a pasar.

De todo ello hemos hablado con Javier García, psicólogo del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes y vocal del Colegio Oficial de Psicología de Ceuta.

Estamos viviendo una situación sin precedentes aquí en Ceuta. La ciudadanía siente miedo e inseguridad. ¿Cómo afecta todo esto a su salud mental?

Como tú comentas, estamos teniendo reacciones normales en situaciones que no son normales. Todo ese miedo que vemos ahí, que la gente por la calle nos comenta, es normal en estas situaciones. Esos síntomas a nivel físico, ese cansancio, ese miedo, ese estado de ánimo caído, esa persona que vemos que llora cuando cuenta la situación en la que está…Es totalmente normal.

A nivel cognitivo, esa parte, esas pesadillas e ideas recurrentes y ese miedo incapacitante que llega a ser en algunas ocasiones, es normal en este tipo de situaciones.

Luego, a nivel de comportamiento, cuando la gente no se siente protegida, lo que tiende es a intentar auto protegerse.

Entonces, si lo asemejamos a un modelo que hay que explica el duelo, que es el de Kübler-Ross, la primera fase sería la de negación y la sociedad ceutí está en ese estado de negación.

Nos han enseñado que cuando yo necesito algo, el Estado me lo va a proporcionar; y de pequeño, estamos acostumbrados a que cuando algo me duele, tengo una persona que me ayuda.

Sin embargo, nosotros hemos pedido ayuda a quien supuestamente no tiene que ayudar y no nos han ayudado o no nos están ayudando. Entonces, esa primera fase es la del shock, la de aquí qué está pasando, que yo pido ayuda y no me ayudan.

Eso va a producir en la gente una reacción de incredulidad, de por qué yo no, por qué si Ceuta es solidaria no son solidarios con nosotros, por qué nadie me tiene en cuenta…

El problema de eso es que la segunda fase de ese modelo es la ira. Cuando la gente no se siente escuchada, va a pasar a protestar, a querer tomarse la justicia por su cuenta y esa fase, si no somos capaces de mediar eso antes, va a llegar. Y, de hecho, ya estamos viendo comportamientos de la gente que quiere incitar a otra persona.

Yo creo que ya estamos en esa fase de ira.

Si utilizamos este modelo como base de lo que estamos explicando, cada persona va a tener su evolución. ¿Todo el mundo va a pasar la fase de ira a la vez? No.

Hay gente que lo hará verbalmente y, de hecho, ya estamos viendo insultos continuos. Cada vez que viene algún miembro del Gobierno por aquí la reacción de la gente es insultar.

También hay otra gente que se va a quedar así y otra gente que va a manifestar esa ira mediante comportamientos. ¿Comportamientos de qué tipo? Agresiones, supuestamente auto defenderme, personas que, supongo que conocerás algunas, llevan spray de pimienta encima cuando sale, personas que llevan un tipo de arma pequeña cuando sale…Y estaría bien recordarle a la gente que yo creo que ese uso no es legal. Y que nosotros, aunque estemos en la situación que estemos, tenemos que respetar la legalidad que está vigente.

Entonces, con ese tipo de comportamientos, aunque yo lo considere que es autodefensa o que es algo preventivo, hay que tener cuidado.

Muchos ceutíes hablan del miedo que sienten a salir a la calle, a ir al parque con sus niños o a la playa. ¿En qué momento pasa de ser una reacción normal a un problema que te impida continuar con tu vida?

El miedo es una emoción adaptativa que nos permite sobrevivir. Cuando yo veo un riesgo, mi cuerpo me va a indicar si yo puedo afrontar ese riesgo o si es mejor no afrontarlo porque no tengo herramientas para hacer frente de manera exitosa a esa situación.

El problema del miedo es cuando se vuelve incapacitante. ¿Cuándo se vuelve incapacitante? Cuando yo creo que no tengo herramientas para superar esa situación.

Entonces, estamos viendo casos donde la gente sale con miedo a la calle y gente que decide no salir a la calle porque considera que la situación le desborda. Ese medio incapacitante es un problema porque tú te consideras que no eres capaz de solventar eso y encima la situación en la que estás, la persona que tiene que ayudarte, no te ayuda. Entonces, tú te sientes totalmente indefenso.

¿Eso es incapacitante? Totalmente, y va a llegar un momento en el que nosotros tendremos que hacer dentro de esta nueva normalidad nuestra vida lo más normal posible.

Nos ha cogido en una etapa en la que estamos de vacaciones muchos, en la etapa veraniega donde no hay muchas responsabilidades, pero a la vuelta de nada empieza el cole y el trabajo.

Entonces, si no somos capaces, hay mucha gente que no va a querer ir a trabajar, mucha gente que no va a querer llevar al niño al cole y eso sí se va a convertir en un problema de mayor magnitud.

Porque, ahora mismo, si la gente no sale a la playa, no tiene obligación de hacerlo, pero cuando vuelva a trabajar, si tú no vas a trabajar tiene una repercusión a nivel laboral y luego a nivel económico en tu propia casa.

Por tanto, supongo que el número de personas de bajas laborales incrementará.

También se están dando muchos casos de ataques de ansiedad o de pánico. ¿Cómo se puede gestionar eso?

Otra de las consecuencias de esta situación es el aumento de consumo de fármacos. Eso ya lo vimos durante el COVID y lo volveremos a ver a continuación.

¿Cómo afronto eso? La afrontaré como cualquier otra situación parecida. ¿Qué ocurre? Que ya nos manifiestan desde los servicios de salud que están sobresaturados.

Entonces, claro, volvemos a esa situación de shock. Lo que yo espero es que cuando yo me encuentre mal, vaya al médico y el médico me atienda. ¿Qué me puedo encontrar en esta situación? Que yo me encuentro mal y el médico no me va a atender.

¿Por qué? Porque hay saturación y está saturado porque hay muchas personas que han venido a la ciudad.

Unos le dan más una vertiente humanitaria, otros le dan más una vertiente de invasión y ni siquiera hemos sido capaces de llamarlo todos de la misma manera lo cual genera un conflicto en la sociedad.

Los militares, policías, sanitarios y trabajadores que están en primera línea viviendo esta situación, ¿se van a poder recuperar de esto?

Pueden pasar dos cosas. Una, se llama síntoma de burnout, del estar quemado, donde tú al estar expuesto a esa situación de manera prolongada, a una situación de estrés, empiezas a sentir esa sintomatología de cansancio y fatiga a nivel físico y el considerar que tú no eres capaz de llevar eso.

También hemos visto manifestaciones de un grupo de personas voluntarias que está ofreciendo ayuda en el que manifiestan que ya no pueden más. Eso, sin embargo, aunque tiene sintomatología parecida, es otro cuadro que sería la fatiga por compasión, que ocurre cuando tú te expones a situaciones de ese tipo. Situaciones de personas que están a nivel humanitario necesitadas, tú te ofreces 100% y empiezas a ver que tú no tienes recursos suficientes para atenderlos, pero tu vínculo emocional no te permite desligarte, no te permite despersonalizar, sino que al final son historias personales de cada uno que tú no puedes abandonar.

Entonces, lo que han manifestado es que yo quiero dejar de hacer esto, pero no puedo dejar de hacerlo. Por tanto, como no puedo, necesito que alguien me ayude o me releve para seguir haciendo esto, porque emocionalmente tampoco me puedo desligar de las personas con las que ya me he comprometido.

¿Y esto se supera algún día?

¿Eso se supera? Solo no. Si te refieres a si yo me levanto un día y eso se me ha olvidado, no. No se me ha olvidado porque las historias personales no desaparecen y porque de esas historias habrá algunas que vayan bien y algunas que vayan mal.

En el fondo todos van a tener la misma sintomatología. La persona que tiene miedo porque lo considera una invasión y el que considera que es una crisis humanitaria y que hay que tenderlo, están pasando los mismos síntomas. O sea, que al final tienes dos grupos de personas que piensan distinto sobre algo pero que los dos están pasándolo igual de mal.

¿Qué ocurre? Que las respuestas a esa situación son incompatibles. No existe el echarlos y el quedarse. O se les echa o se quedan. Entonces, uno de los dos colectivos va a ver que todo ese esfuerzo sirvió para nada. Y eso no se va a llevar bien.

Por tanto, existe un riesgo importante de ruptura social en Ceuta porque ya se está politizando y ya hay como dos categorías, tú que eres del centro o de la periferia. Yo soy de Ceuta.

Además, se está sectorizando, parece ser, con cristianos y musulmanes y derecha e izquierda, pero ni todo el mundo que dice que se piren son de derecha ni todo el mundo que está ayudando para que se queden son de izquierda.

No va así, pero socialmente se va a ver así. Entonces, como te decía, el riesgo de ruptura yo lo veo grande. Y el problema de eso es que luego, cuando esta gente se pire, porque se pirarán, no sé si para allá o para allá, pero se pirarán, nosotros vamos a tener que juntarnos.

Pero es cierto que, mientras en el centro la situación mejoraba un poco, los vecinos de las barriadas sentían cierto abandono.

A nivel de custodiar, ¿es más fácil custodiar una isla o la otra parte? O sea, del Puente Cristo para el centro, a no ser que te vayas al Monte Hacho, todos son edificios cerrados. No hay jardines, entonces no tienes dónde esconderte.

Por otro lado, yo creo que aquí en la parte del centro ha habido muchas menos conductas de apoyo hacia ellos. Entonces la gente, entiendo que necesita comer, y va a estar cercana a los sitios donde se le acoge.

También hay vecinos manifestándose contra el Centro de Internamiento de Extranjeros en sus barriadas. ¿Esa reacción también entra dentro de la normalidad?

Claro, la gente no quiere nada. No quieren que estén aquí, quieren que se vayan todos.

Cambiando de tema, estamos expuestos a una sobreinformación. ¿Eso puede ser perjudicial?

Claro. Ten en cuenta que eso, primero, es una cosa voluntaria. Yo decido si veo o no veo y yo también elijo qué quiero ver y qué no quiero ver. ¿Qué ocurre? Que mi estado emocional me va a llevar a una cosa o a otra.

Yo tengo necesidad de información. Todo el mundo necesitamos saber qué está pasando y tenemos, por un lado, a Gobernación que nos dice, no creas bulos, sino créete la información oficial; y por otro lado es que no hay información oficial. Si tú no me cuentas nada y yo necesito saber, recurro a otra fuente. ¿Qué ocurre? Que las fuentes a veces no son fiables.

¿Por qué? Porque ahí todo el mundo conocemos y hemos visto situaciones o imágenes que te dicen que están pasando en Ceuta y no son de Ceuta.

Yo le recomendaría a la gente que vea información que sea objetiva y que no se sobreexponga. Y que sea selectivo con las cosas que ve y que cuando vea que me sobresalto o me sobrecojo, no siga viendo el teléfono.

La situación no va a empeorar o mejorar por lo que yo vea en el teléfono. Y si la cosa empeora, me voy a enterar, pero no hace falta que sea el primero en enterarme.

¿Crees que Ceuta se va a recuperar a nivel emocional y psicológico de esto?

¿Qué es para ti recuperarse? ¿Nosotros hasta el 28 de julio éramos como antes del COVID?

Yo creo que hay una brecha importante que nosotros ahora mismo estamos rascando o podemos dejar de rascar. O sea, cuanto esto más se segregue, peor va a ser luego juntarse.

Esto puede convertirse en un moros y cristiano si no somos capaces de callarnos la boca o de hacer ver que también hay una parte humanitaria. Es verdad que hay que echarlos de aquí, pero mientras habrá que darles de comer. ¿Quién le tiene que dar? No lo sé, pero tú no serías capaz de dejar morir a nadie porque también ves ahí a niños.

¿Por qué le ha tocado a los de ese barrio y no a los de aquí? La gente lo interpreta como que de aquí le han hecho para ponérselo allí. Yo creo que no es tan así.

Ellos moralmente en el fondo son hermanos y la religión creo que forma aquí un papel fundamental. Ellos no van a ser capaces de decirle a un hermano no te voy a dar de comer.

Entonces claro, su sobrecarga va a ser mucho mayor porque es verdad que lo están sufragando ellos, pero a nivel emocional yo no puedo dejar de darle de comer a un hermano.

Un ejemplo de eso son los campamentos que han montado para mujeres y niñas en diferentes barriadas.

¿Cuántas mujeres y niñas negras has visto en el campamento? Yo solo he visto musulmanas o marroquíes. ¿Eso es casualidad? Que obviamente todo el mundo haría lo mismo y si yo veo que a una niña que la están agrediendo habrá que protegerla.

¿Piensa que esta situación va a durar mucho tiempo?

Sí, porque no es fácil y si hay que echarlos legalmente es lento.

¿Qué mensaje le gustaría trasladar a la ciudadanía para mantener la calma y sobrellevar esta crisis de la mejor manera posible?

En situaciones de crisis, varita mágica no hay.

A nivel de comunicación sí le diría a la gente que es lícito tener miedo, porque es una emoción, pero que seamos conscientes de que mi miedo se lo puedo contagiar a gente que no tiene tanto miedo como yo, y que ese miedo, en la medida de lo posible, no tendría que llegar a ser incapacitante, porque si yo me incapacito y no puedo hacer nada de lo que hacía antes, toda esa repercusión va a ir contra mí.

También creo que estamos en una situación en la que debe imperar la prudencia y la racionalidad y seguir haciendo mi vida lo más normal que pueda, siendo precavido y tomando las precauciones que sean necesarias por el bien mío y para el bien de mi comunidad.

En la época del COVID, ¿cómo se salió de esta situación? Pues mucho apoyo comunitario. Si yo tengo que salir y mi vecino tiene que salir, a lo mejor podemos salir juntos.

Luego, objetivizar el riesgo. ¿Es una situación realmente preocupante o de violencia continua? A lo mejor depende de la zona en la que viva y habrá momentos del día en los que haya mayor o menor riesgo para hacer cualquier tipo de comportamiento y otro en el que menos.

Entonces, yo creo que eso es lo que hay que objetivizar, porque el miedo irracional no es positivo para nadie.

Horario y dónde ver el FC Andorra-Ceuta: un partido «que no se debería jugar»

Es momento de La Liga Hypermotion. Es momento de la Agrupación Deportiva Ceuta. Va a dar comienzo a la segunda temporada del equipo caballa en la segunda división desde su vuelta en 2025.

El equipo, el FC Andorra. El viaje más complicado, al inicio, un alivio para el devenir de la temporada.

También, es un partido complicado para los caballas. El Ceuta pone rumbo al norte con la mente en casa, en su hogar, en su gente. Un partido que debe ser algo más. Un partido que jamás se debió de haber jugado y que, de alguna manera, debe de ser un impulso para el ánimo ceutí, para su visibilidad y para la imagen de su pueblo.

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Horario y dónde ver el FC Andorra-AD Ceuta


La cita de esta jornada 1 dará el pistoletazo de salida este sábado en el Encamp a las 17:00 horas.

El duelo liguero cruzará a los dos mejores equipos ascendidos de la Primera RFEF de la temporada pasada.

Cadenas y EN DIRECTO de El Faro de Ceuta con el minuto a minuto


El encuentro se retransmitirá a través de diferentes canales: DAZN (Plan Fútbol), Movistar Plus+, Canal LALIGA TV Hypermotion mediante múltiples operarios como Orange, Vodafone, Amazon Prime y DIGI TV con su Pack Deportes, en el que tendrán acceso a todos los partidos en sus canales LALIGA TV HYPERMOTION 1, 2, 3.

Además, podrá seguir el minuto a minuto en el EN DIRECTO que hará El Faro de Ceuta desde las 15:30 horas.

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“Si fuera por mí, el Ceuta no jugaría”


A horas para que dé comienzo el choque, lo que más ha llamado la atención, lo que ha resonado a nivel nacional, y no solo en la esfera futbolística, han sido las palabras de José Juan Romero en la rueda de prensa previa. “Necesitamos hacer una reivindicación de lo que está pasando aquí. Es muy fuerte, si fuera por mí, el Ceuta no jugaría en estos momentos”, expresó el técnico sevillano.

“Debemos de dar un golpe en la mesa y decir lo que está pasando, parece ser que más allá de nuestras fronteras poca cuenta se le echa”, añadió Romero. El de Gerena además se hizo eco del desamparo y la tristeza generalizada que se está viviendo en la ciudad autónoma. “Sé de amigos que tienen a sus hijos que no quieren salir. En fin, esto es más grave de lo que fuera se está transmitiendo y nadie hace nada”, espetó.

Estas declaraciones, más que un grito de socorro, son un aliento de resistencia. Una de las personalidades de la sociedad ceutí más conocidas, alzando la voz sin miramientos por su ciudad.

Este partido, que muchos comparten su inviabilidad para entrar en las preocupaciones diarias de los vecinos de Ceuta, tiene que servir para algo más. La ciudad, sumergida en una crisis sin precedentes, metida en una tragedia laberíntica, con decenas de miles afectados, con su vida condicionada por una invasión, tiene a su embajador, el fútbol, para alzar la voz.

Ceuta, que tanto se ha estado valiendo para darle lustre a su imagen a través del deporte, deberá ayudarse de él para que todo el país vea la llamada de auxilio. La Agrupación Deportiva, ahora más que nunca, será la imagen de un pueblo que quiere agarrarse a cualquier esperanza, destrozado moralmente y con sentimiento de abandono, para salir adelante.

El fútbol, el llamado “cosa más importa de las cosas menos importantes”, “fiesta popular” o ”pan y circo”, según quién lo diga, debe ser ahora la manifestación a nivel nacional de un pueblo. Un partido para dar fuerza a Ceuta.

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El rival, el Andorra: sus claves


Yendo a la materia deportiva, en el encuentro estarán los jugadores del FC Andorra para tratar de evitar que los caballas rasquen puntos en el debut. El equipo andorrano se ha reforzado con buen criterio y, además, cuenta con jugadores destacados en sus filas. Aunque también ha perdido a piezas importantes del curso pasado.

El equipo tricolor ha perdido piezas importantes, pero ha logrado mantener a muchas que siguen y serán claves para los de Carles Manso.

La defensa seguirá contando con Gael Alonso como mariscal, pero se perderá el primer tramo de temporada por lesión. Seguirán, aun así, Carrique y Martí Vilá. Como piezas indiscutibles del mediocampo, seguirán el turco Efe Akman y Marc Domènech. Ambos volverán a ser tricolores tras una gran temporada pasada en La Liga Hypermotion. Y en el tema del ataque, aunque han sufrido salidas importantes, el goleador, Lautaro de León, sigue ahí, en plantilla.

Salidas importantes han tenido las siguientes: Josep Cerdá al RCD Mallorca, Dani Villahermosa al Oviedo y el fin de la cesión de Kim Minsu, tres de los mejores jugadores, con total diferencia, del entorno.

El FC Andorra, a pesar de las salidas, se ha reforzado con talento. El equipo del Principado, hasta la fecha, ha realizado 14 fichajes. A destacar las incorporaciones de Pau López, portero más que experimentado, internacional y con trayectoria en el fútbol europeo; Jordi Cano, máximo goleador de Primera RFEF; Lautaro Spatz, central con gran trayectoria y proyección; y Nacho Quintana, clave para que ascendiera el CD Eldense.

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Bajas en el Ceuta


Con la plantilla corta, con un parón en los fichajes a costa de la invasión, Ceuta enfrenta un partido con las siguiente baja, confirmadas por José Juan Romero: Capa y Josema, una baja que el de Gerena considera “muy sensible”, ya que acabó siendo el pivote titular durante una pretemporada que ha valorado como “muy buena”.

Okoro, Daniel Más, Adrián Romero y Josemi Gómez son los jugadores premiados por el míster para que den un salto adelante y gocen de una gran oportunidad en Andorra.

El equipo caballa viajará con buenas sensaciones en lo futbolístico y con la certeza de que necesitan ser grandes embajadores de Ceuta en esta complicada situación que atraviesa la ciudad. Tras ganar por 2-1 al Málaga en el festivo XII Trofeo de Feria, toca el primer choque de nivel.

Hace exactamente un año, el Ceuta estaba a las puertas de un partido muy especial, quizá el que más en su historia. Era la vuelta a la Segunda División casi medio siglo después y los gusanos y las mariposas revoloteaban en todos los estómagos. Fue un partido para el recuerdo por lo emocionante y significativo y duro, puesto puede que fuera, futbolísticamente hablando, el peor de aquel curso. Un vapuleo por parte del Valladolid en el José Zorilla.

Ahora, un año después, el escenario es increíblemente dispar. Primero, porque este Ceuta llega con un rodaje y conocimiento de la categoría brutal, todo tras un año histórico y mágico. Y segundo, por ser un partido enmarcado por las dudas, la incertidumbre y el dolor de un pueblo.

Gerard Piqué, sobre las complicaciones para inscribir antes del Ceuta: “Creo que no habrá problema”

Antes del estreno de la competición frente a la AD Ceuta, Gerard Piqué ha hecho una aparición ante los medios a modo de previa para ofrecer declaraciones en condición de presidente del FC Andorra. Piqué hizo balance de la pretemporada del equipo andorra, además de exponer las sus expectativas principales de cara a la nueva temporada en LaLiga Hypermotion.

El Andorra apunta alto en una nueva temporada en Segunda


Una competición en la que, después de asegurar la permanencia la temporada pasada, espera continuar creciendo hacia arriba y a seguir aspirando con ambición. Eso sí, con prudencia. El play-off, de momento, no parece una opción que tenga en mente. “Tenemos que hablar de hacer una gran temporada. No nos ponemos límites, pero de ahí a hablar de play-off creo que queda muchísimo«, destacó.

Aprender de la experiencia del curso pasado y mantener la línea fue la clave que defendió el presidente. Sobre todo la del tramo final, en la que el FC Andorra encadenó cuatro victorias consecutivas pese a que tres pinchazos en forma de tres derrotas en las últimas jornadas le dejó una sensación un tanto amarga.

Un mercado desconocido pero convincente


Ahora, de cara a esta nueva temporada, Gerard Piqué se mostró convencido de que la plantilla volverá a competir al máximo nivel. Incluso aseguró que algunos de los nuevos fichajes sorprenderán a la afición a lo largo de la temporada.

Hasta doce incorporaciones ha realizado hasta el momento: Hugo Solozábal (Getafe CF B), Moro Sidibé (Atlètic Lleida), Andoni López (SD Ponferradina), Juan Sebastián (Real Zaragoza), Nacho Quintana (CD Eldense), Randy Schneider (Winterthur), Jordi Cano (CE Europa), Pau López (Real Betis), Julian Rijkhoff (Ajax de Amsterdam), Lautaro Spatz y Hugo López (Villarreal CF B), además de Enes Sali (FC Dallas).

Muchos jugadores procedentes de Primera RFEF, además de otros tantos que llegan de otras ligas europeas e incluso del extranjero. Aun así, Piqué ha valorado este balance del mercado de verano de forma muy positiva. El presidente del FC Andorra se ha mostrado convencido de que la plantilla volverá a competir al máximo nivel y ha asegurado que algunos de los nuevos fichajes sorprenderán por su rendimiento a lo largo de toda la temporada.

“Se ha hecho un gran trabajo. Hemos incorporado a muchos jugadores que quizá la gente aún no conoce mucho, pero estoy convencido de que rápidamente se ganarán el cariño de la afición y harán una gran temporada«, afirmó.

Todos podrán debutar en esta primera fecha de competición ante la AD Ceuta una vez se han sorteado los problemas para poder inscribir. Al menos, la mayoría. “Esperamos que para el sábado se puedan inscribir los máximos posibles. Creo que no habrá problema«, sostuvo Piqué.

Un llamamiento a la afición


Ya por último, Gerard Piqué quiso hacer un llamamiento para que acompañe al equipo tricolor durante toda la temporada. “La gente se lo pasará bien con el equipo”, aseguró. «Necesitamos aún más la ayuda de todos, que la gente lo sienta suyo, porque los jugadores representarán al club y al país como se merece«, concluyó Piqué.

Todos tenemos derecho a sentirnos seguros en nuestras calles, parques y barriadas

Vivo en Arcos Quebrados y en los últimos días, la situación que estamos viviendo ha hecho que salir por determinadas zonas de la barriada nos genere mucha inseguridad. Hay zonas con plantas y matorrales muy grandes donde pueden esconderse personas y pasar por esos lugares sin saber quién puede estar allí provoca miedo, especialmente cuando vas sola o cuando está anocheciendo.

Pero esto no es solamente una preocupación mía, ni quiero que se quede en mi barriada. Creo que es una preocupación que afecta a muchas personas de Ceuta.

Hay niños pequeños que no deberían tener que quedarse en casa por miedo y que deberían poder bajar al parque y jugar tranquilamente. Hay padres preocupados por sus hijos, jóvenes que tienen miedo de caminar solos, personas mayores que no se sienten seguras y vecinos de diferentes barriadas que simplemente quieren poder salir de sus casas con tranquilidad.

Ceuta es nuestra ciudad y todos tenemos derecho a sentirnos seguros en nuestras calles, parques y barriadas. No quiero señalar ni criminalizar a todas las personas inmigrantes, pero sí creo que la situación actual requiere una respuesta y que las autoridades deberían aumentar la vigilancia y tomar medidas para garantizar la seguridad de los vecinos.

No queremos vivir con miedo. Queremos poder salir a la calle, que nuestros niños puedan jugar en los parques y que nuestras familias puedan vivir tranquilas.

“La gente está con ganas de llorar”: la impotencia de los ceutíes crece día a día

Ya ha pasado medio mes desde la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta que tuvo lugar el pasado 30 de julio. Desde ese momento, los vecinos vieron alterada su rutina y la normalidad que existía antes de aquella jornada todavía parece lejos de recuperarse.

Entre los ceutíes, la sensación de miedo, incertidumbre e inseguridad es una constante. Sobre todo, entre las personas mayores y las familias con niños pequeños.

Así nos lo han trasladado los propios vecinos, quienes exigen soluciones inmediatas y piden al Gobierno central que actúe ya para que Ceuta vuelva a ser la misma del 29 de julio.

“No estamos seguros”


Un matrimonio que se encontraba por la calle, al preguntarle cómo están viviendo esta crisis, han señalado que “malamente, como todo el mundo. No se puede ir a los sitios con comodidad, no estamos seguros ni tranquilos”.

Esto les ha obligado a salir “menos y cuando no esté oscuro, y nuestros hijos están siempre pendientes porque nos han cortado la libertad”.

Así, para él, “mientras no los echen o se vayan”, en referencia a las personas inmigrantes que aún permanecen en la ciudad de forma irregular, “no hay solución. Ya está el señor Juan Vivas harto de decirlo”.

“Ya puede venir el ministro, la ministra o quien quiera, la solución es que vayan”, insiste.

Por su parte, otra mujer manifestó que “somos mayores y nos da miedo salir a la calle. Tengo una vecina que no se atreve a salir para nada. Entonces, esto es bastante duro lo que estamos pasando”.


“La gente está con muchas ganas de llorar”


En la Plaza de África, un matrimonio pasaba la mañana junto a su nieto sentados en un banco.

Allí han hablado con El Faro y han trasladado que, por lo que hablan con sus vecinos, “la gente está muy desanimada y con muchas ganas de llorar. Hay mucha impotencia de no saber lo que va a pasar con nuestra ciudad”.

Y es que, aunque en el centro de la ciudad hay un número menor de inmigrantes deambulando por sus calles, lamentan que “el extrarradio está saturado y Ceuta es todo”.

Esto hace que “todas las personas con las que hablo las veo con mucha ansiedad. La gente tiene muchas ganas de llorar y mucho miedo porque no nos dan soluciones”, reiteraba.

Sobre esto último, considera que “está viniendo mucha gente, pero, ¿qué soluciones nos dan? Ninguna”.

Estos abuelos también piensan en los más pequeños, a quienes “les hemos quitado que puedan salir a la calle o ir a la playa. No hay derecho. Nos han quitado nuestra tranquilidad, nuestra paz y nuestra convivencia”.

En definitiva, “hay gente que tiene mucho miedo y no tiene ganas de salir. No hay derecho a que vivimos con esta incertidumbre en la ciudad”.

A pesar de todo esto, confían en que “vamos a resistir” y Ceuta volverá a ser la misma de antes.


“¿Ven las caras cómo las tenemos?”


Al preguntarle a otro ceutí cómo le está afectando esta situación, su respuesta ha sido “¿ven las caras cómo las tenemos? Familiares que no pueden salir, el banco cerrado…”

Para él, “tenemos un presidente que es un cobarde. Estamos invadidos y nos han dejado de la mano de Dios. Aquí lo que tienen que hacer ya es de una puñetera vez llevarse a todo el mundo para allá porque no se puede ni salir a la calle a las nueve de la noche. Es imposible”.

“¿No le da vergüenza a este tío, que está de vacaciones, que se está quemando toda España y estamos aquí invadidos? Ya está bien. ¿Cómo vamos a estar abandonados aquí?”, se preguntaba con indignación el ceutí.

“Me encuentro mal, como todo el mundo”


Otra vecina de la ciudad también ha manifestado encontrarse “mal, como todo el mundo”.

En ese sentido, le gustaría “que alguien me pudiera explicar por qué a todos estos invasores de Marruecos, entre ellos 1.700 que indultó el rey de Marruecos para celebrar su aniversario y los tenemos entre nosotros por todos los rincones de Ceuta, no los ponen en la frontera”.

Además, ha querido poner sobre la mesa “que las leyes son para unos sí y otros no. Para nosotros, los españoles y los ciudadanos de a pie y gente de bien, las leyes las tenemos que cumplir a rajatabla, pero cuando viene un invasor, aquí no hay ley que se respete. Aquí se hacen hogueras, que ya han provocado algún incendio también…No sé, es una situación muy difícil de entender”.

Tanto que considera que “es la misma o quizá peor” que al principio porque “los ceutíes estamos cargando con unas emociones que ya nos sobrepasan. Tenemos ansiedad y mucha preocupación porque vemos que la situación no está mejorando y que día a día puede ir a peor”.

“La cosa ha cambiado poco”


En último lugar, uno de los loteros que se encuentra cada día en el Paseo del Revellín ha indicado que, aunque por suerte a él no le han hecho nada ni ha tenido ningún incidente, lo está viviendo “con preocupación porque es una invasión que le ha hecho mucho daño a la ciudad”.

 Además, lamenta que la gente mayor o familias con niños pequeños “tienen mucho miedo” por que no saben a quien tienen a su lado.

Dos semanas después del inicio de la crisis, este vecino considera que “la cosa no ha cambiado mucho. El presidente de aquí no puede hacer mucho y tenemos un Gobierno que nos tiene un poquito vendidos”, ha concluido.

Con todo ello, se puede ver que la ciudadanía ceutí está cansada y vive con miedo una situación que se alarga más de semanas y a la que no ven fin.

Carta abierta a Don Julio Salom Herrera

CARTA ABIERTA A DON JULIO SALOM HERRERA, TENIENTE GENERAL, JEFE DEL MANDO DE CANARIAS DEL EJÉRCITO DE TIERRA Y COMANDANTE DEL MANDO OPERATIVO TERRESTRE

Estimado don Julio Salom, tuve el honor de conocerle y estar a sus órdenes en el CIR SANTA ANA DE CÁCERES corriendo el verano de 1986, cuando Ud. era Alférez de la Academia Militar de Zaragoza en prácticas y yo un alumno aspirante a alférez de complemento, grado que alcancé en 1988 en la Academia de Infantería de Toledo.

Allí aprendimos muchas cosas de Ud. Repetía aquello de que el militar lo es hasta estando en calzoncillos, nos hablaba de la entrega a la Patria hasta derramar la última gota de nuestra sangre o del artículo 8 de la Constitución, que dispone que Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión principal garantizar la soberanía e independencia de España y defender su integridad territorial.

Hoy lo he podido ver en televisiones y redes sociales en la comitiva que acompañaba a nuestra ministra de defensa, Margarita Robles, en Ceuta, poniendo cara de circunstancias mientras oían a los ceutíes lamentarse y llorar pidiendo auxilio al gobierno y al ejército español, ante la situación de abandono que sufren desde hace ya muchos días por parte de este gobierno y presidente criminales que gobiernan nuestra patria.

Me da seguridad y confianza que sea Ud. precisamente quien ocupe el puesto de tanta responsabilidad que actualmente ostenta. Sólo le pido y le recuerdo que no debe olvidar el juramento que hizo en su día. Defienda con honor y lealtad nuestras plazas de Ceuta y Melilla y España se lo reconocerá, de lo contrario se lo demandará. Dios quiera que la reacción no sea tardía.

Esperamos que no nos defraude y que nuestra Patria algún día se lo premie y que no se lo tenga que demandar.

Todas nuestras esperanzas en Ud. y los patriotas españoles. Tenga muy presente que nuestro alto Tribunal Supremo va a entender más pronto que tarde de un posible delito de Alta Traición, imputado al presidente de Gobierno.

Que Dios nos ayude a todos en la coyuntura.

¡¡¡Viva España, temida y honrada!!!

 Antonio Jesús Herreros del Saz

Alférez de Complemento de la IMEC (promoción 1988)