Ceuta indefensa

El título de estas líneas, Ceuta indefensa, puede parecer improcedente si la situación de la ciudad se contempla desde una perspectiva estrictamente militar. España dispone de Fuerzas Armadas profesionales, preparadas y plenamente capaces de cumplir las misiones que constitucionalmente les corresponden. Lo mismo puede afirmarse de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, cuyos miembros han demostrado reiteradamente disciplina y profesionalidad en una frontera de extraordinaria complejidad.

La indefensión de Ceuta no procede, por tanto, de quienes tienen encomendada su defensa o la vigilancia de sus fronteras. Su origen es anterior: las condiciones jurídicas, políticas y diplomáticas en las que se les obliga a actuar. Una frontera no se protege únicamente con unidades militares o policiales, vallas, cámaras y otras medidas materiales. Se protege también mediante leyes eficaces, procedimientos adecuados, voluntad política y un servicio exterior capaz de hacer comprender al Estado vecino que determinadas conductas producen consecuencias. Cuando alguno de esos elementos falla, la frontera comienza a convertirse en una abstracción administrativa: sigue existiendo sobre el mapa, pero resulta cada vez más difícil hacerla efectiva sobre el terreno.

Los episodios de entradas masivas procedentes de Marruecos han dejado patente esa disfunción. Podrán discutirse sus causas, sus responsables o su grado de organización, pero difícilmente puede negarse que la irrupción simultánea de miles o decenas de miles de personas en una ciudad de apenas veinte kilómetros cuadrados desborda ampliamente la gestión ordinaria de la inmigración irregular. En determinadas circunstancias, la cantidad termina alterando la propia naturaleza del fenómeno.

La sentencia del Tribunal Supremo de 29 de junio de 2026 ha puesto de manifiesto ese desajuste con particular claridad. Al delimitar los supuestos en que resulta admisible el rechazo en frontera, el Tribunal ha resuelto conforme al Derecho vigente una cuestión que el legislador había dejado sin regular con la precisión que la realidad exigía. El reproche, si ha de dirigirse a alguien, no corresponde al órgano que aplica la norma, sino a quien no la ha adaptado a las circunstancias que él mismo podía anticipar.

El problema, singularmente agudo en España, reside en haber construido un sistema en el que la defensa jurídica de la frontera queda sometida a exigencias difícilmente ejecutables cuando la entrada deja de ser individual y adquiere carácter masivo. La identificación individualizada, la atención específica de los menores, la eventual solicitud de protección internacional, las garantías frente a la devolución y los correspondientes controles administrativos y judiciales son exigencias propias del Estado de Derecho. Nadie razonable debería defender su desaparición. Pero el legislador debe preguntarse qué ocurre cuando decenas de miles de personas reclaman simultáneamente procedimientos concebidos para situaciones ordinarias e individuales.

Si el ordenamiento jurídico o los responsables políticos no ofrecen una respuesta excepcional ante una situación extraordinaria, se produce una paradoja evidente: cuanto mayor sea la presión sobre la frontera, menor será la capacidad efectiva del Estado para controlarla. A esa fragilidad normativa se suma una política migratoria extraordinariamente tolerante con la permanencia irregular.   Con demasiada frecuencia se ha confundido la necesaria protección humanitaria de quien verdaderamente la necesita con la renuncia a defender inequívocamente el principio de entrada legal. Una política migratoria coherente debe mantener simultáneamente dos principios: respeto absoluto a la dignidad de la persona y firmeza respecto de las condiciones legales de acceso y permanencia.       La inmigración irregular constituye, por definición, una situación contraria al ordenamiento jurídico y no puede acabar convirtiéndose en una vía alternativa de acceso más eficaz que la inmigración legal. Surge aquí otro elemento decisivo: el efecto llamada. No es necesario atribuirle toda entrada irregular para reconocer que las decisiones de los Estados generan incentivos. Cuando quien proyecta emigrar percibe que la entrada irregular raramente termina en una expulsión efectiva y que el paso del tiempo puede abrir sucesivas posibilidades de arraigo o regularización, la conclusión racional puede ser que conseguir entrar constituye ya la parte esencial del proceso.

La regularización extraordinaria aprobada este año refuerza esa percepción. Podrán invocarse sus fundamentos, pero resulta igualmente legítimo preguntarse qué mensaje proyecta hacia el exterior. Una regularización amplia de personas previamente situadas en la irregularidad puede consolidar la expectativa de que esa situación es meramente provisional y de que, permaneciendo suficiente tiempo en España, surgirá antes o después una oportunidad para obtener la residencia legal. Esto no significa que todos quienes cruzan irregularmente una frontera actúen movidos por esa expectativa. Significa, simplemente, que cualquier política pública responsable debe valorar no solo sus efectos inmediatos, sino también los incentivos que genera. La inmigración irregular no puede convertirse así en una apuesta razonable cuyo eventual fracaso sea la devolución y cuyo éxito consista sencillamente en permanecer hasta la próxima regularización.

Existe, además, una dimensión exterior. Marruecos es país vecino y socio comercial de España, pero precisamente por ello debería comportarse también como un socio fiable. Las relaciones de buena vecindad exigen reciprocidad. La cooperación migratoria no puede depender periódicamente del estado de las relaciones diplomáticas ni convertirse, siquiera indirectamente, en un instrumento de presión política. España ha reaccionado con excesiva laxitud ante conductas marroquíes difícilmente compatibles con una relación plenamente amistosa. Esa actitud puede resultar comprensible como instrumento ocasional de distensión diplomática, pero, convertida en criterio permanente, termina proyectando debilidad. Y en política internacional la debilidad percibida suele generar nuevas exigencias, no una mayor moderación.

Ceuta es, al mismo tiempo, frontera española y frontera exterior de la Unión Europea. Su vulnerabilidad afecta directamente a sus habitantes, pero también a la capacidad del Estado para ejercer de manera efectiva su soberanía sobre el territorio. Por eso, hablar de «Ceuta indefensa» no supone reproche alguno a quienes tienen encomendada su defensa material. Significa exactamente lo contrario. No cabe exigir a policías, guardias civiles o militares que resuelvan mediante profesionalidad aquello que previamente no ha sido resuelto mediante el Derecho, la política migratoria y la diplomacia. Porque una frontera puede encontrarse magníficamente vigilada y, sin embargo, permanecer jurídica, política y diplomáticamente indefensa.

Tomás Torres Peral

Comandante de Caballería y abogado

Academia de las Ciencias y Artes Militares

Las barriadas de Ceuta reclaman más seguridad tras graves peleas entre inmigrantes

Los vecinos de las distintas barriadas de Ceuta se convierten día tras día en testigos de las peleas entre grupos de inmigrantes que siguen ocupando las calles después de la entrada masiva orquestada por Marruecos y llevada a cabo entre el 30 y 31 de julio.

Las peleas y enfrentamientos son continuas, por eso desde la Ciudad se reclamó este mismo miércoles a la ministra de Defensa, Margarita Robles, más presencia del Ejército en el extrarradio con capacidad, además, operativa.

Los vecinos se han visto obligados a tener que intervenir ante incidentes en los que incluso peligra la vida de los participantes.

Enfrentamientos en Avenida de África y Arcos Quebrados


Esto ha pasado esta madrugada en la Avenida de África. Pasadas las cuatro de la madrugada, se produjo una grave pelea entre inmigrantes que se enfrentaban por una manta.

Participaron alrededor de 14 personas y tuvieron que bajar los vecinos para evitar un linchamiento.

Los autores de la agresión llevaban cuchillos y palos, se pegaban entre ellos, cebándose con uno de sus compatriotas.

Los vecinos alertaron a la Policía, cuando llegaron las distintas unidades policiales los inmigrantes habían escapado al igual que la víctima.

Otra situación de riesgo se producía en la zona de Arcos Quebrados, allí también los vecinos eran testigos de otra pelea de gravedad entre los propios inmigrantes. El empleo de armas blancas y palos dota de mayor agresividad a este tipo de actos, que en muchas ocasiones contiene otro aliciente más: el consumo de alcohol.


Petición de más seguridad


Los presidentes de las distintas barriadas y, también, de manera particular, los propios vecinos reclaman más presencia policial debido a los episodios de inseguridad.

Según la Ciudad puede haber alrededor de 8.000 personas todavía en la calle, centrándose los asentamientos en barriadas. Siguen los retornos voluntarios, pero la población que permanece en Ceuta no baja.

Policialmente se trabaja en habilitar una zona, un CATE, en una de las naves del Tarajal que está siendo adecentada para centralizar las labores de triaje y poder ir agilizando los trámites de identificación. No obstante, para ello hace falta personal y materialmente los tiempos no acompañan.

Las barriadas se unen para exigir más seguridad


La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Ceuta (FPAV) ha trasladado además su profunda preocupación ante la grave situación que está viviendo la ciudad, una situación excepcional que “está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de los servicios públicos y que está generando una creciente preocupación entre los vecinos de nuestras barriadas”.

“La Federación considera imprescindible y urgente reforzar de manera inmediata la presencia de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Ceuta, incrementando el número de efectivos disponibles hasta garantizar que todas y cada una de las barriadas de nuestra ciudad cuenten con los medios suficientes para preservar la seguridad y la convivencia”, exponen en un comunicado.

“La seguridad de los vecinos debe ser una prioridad absoluta. Los ciudadanos tienen derecho a desarrollar su vida cotidiana con tranquilidad, y ninguna barriada puede quedar desatendida o percibir que no dispone de los efectivos necesarios para responder ante situaciones de inseguridad”, añaden.

«Estrecha colaboración con la Ciudad»


La FPAV pone en valor “la estrecha colaboración que desde el primer momento se ha mantenido con el Gobierno de la Ciudad. La comunicación entre ambas partes está siendo permanente y fluida, permitiendo trasladar de manera directa las necesidades y preocupaciones que se están produciendo en las distintas barriadas”.

La Federación de asociaciones vecinales recalca que el Gobierno de la Ciudad ha puesto a disposición de esta situación “un importante despliegue de medios y recursos, especialmente en materia de limpieza, retirada de residuos, Policía Local, atención y asistencia social y apoyo a los colectivos más vulnerables, reforzando los servicios municipales para hacer frente a las necesidades extraordinarias que está atravesando la ciudad”.

Considera que es fundamental que todas las administraciones, entidades y organizaciones trabajen de manera coordinada, “porque Ceuta necesita ahora unidad, responsabilidad y capacidad de respuesta”.

En este sentido, “queremos expresar nuestro reconocimiento y agradecimiento a todos los trabajadores de los servicios públicos, que están realizando un esfuerzo extraordinario para mantener la ciudad en las mejores condiciones posibles en unas circunstancias especialmente difíciles”, expone la entidad.

El trabajo de las barriadas y el “trabajo descomunal” de los vecinos


De manera muy especial, la FPAV quiere reconocer el trabajo que están desarrollando las asociaciones de vecinos que integran la Federación, así como sus presidentes y juntas directivas.

“Su labor sobre el terreno está siendo descomunal. Son quienes conocen de primera mano las necesidades de cada barriada, quienes están en contacto permanente con sus vecinos y quienes están contribuyendo, junto al Gobierno de la Ciudad, a dar respuesta a las numerosas situaciones que se están produciendo”.

La Federación recalca que seguirá manteniendo una comunicación permanente y fluida con las Administraciones Públicas, trasladando las necesidades y preocupaciones de los vecinos y colaborando en todo aquello que sea necesario para garantizar la seguridad, el funcionamiento de los servicios públicos y la atención a las barriadas.

Llamada de atención a la Delegación del Gobierno: más medios policiales


La FPAV recuerda, no obstante, que la seguridad ciudadana es una competencia que debe contar con los recursos suficientes del Estado. Por ello, reclaman al Gobierno de la Nación que “incremente de manera inmediata los efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil destinados a Ceuta, de forma que pueda garantizarse la seguridad efectiva de nuestros barrios y de todos los ciudadanos”.

“Ceuta no puede afrontar una situación extraordinaria con medios ordinarios, seguirá trabajando, desde la responsabilidad y junto a las asociaciones vecinales, para defender los intereses de todos los ceutíes y contribuir a que nuestra ciudad pueda superar esta situación con la mayor unidad y fortaleza posible”.

Del sueño argentino a la pesadilla en Ceuta: la historia de Bilal y su deseo de volver a Marruecos

Entre las historias relacionadas con la entrada masiva a Ceuta a finales de julio está la de una mujer a miles de kilómetros de distancia. Claudia, desde Argentina, cuenta cómo su pareja marroquí, que fue uno de los tantos que estuvo en esa avalancha, ahora se arrepiente y quiere regresar a su país, pero tiene miedo de hacerlo.

“Hay muchos marroquíes que quieren volver, solo que tienen miedo, buscan volver seguros, con garantías. Han cometido un error, se han dejado llevar por comentarios y por eso han cruzado, y ahora solo buscan volver de manera segura”, explica la mujer señalando que este es precisamente el caso de su pareja, Bilal.

Según Claudia, Bilal cruzó a Ceuta “porque se dejó llevar por comentarios de sus amigos de que conseguiría documentación allí y que al no necesitar visa para viajar a Argentina, sería más fácil”.

La historia de Claudia y Bilal


La mujer relata que se conocieron a través de redes sociales compartiendo páginas que ambos seguían y que su plan era que Bilal viajara a Argentina para casarse y formar una familia.

Para ello, él ya había renovado su pasaporte en Marruecos y también había arreglado unos problemas que tenía en su cuenta bancaria, mientras tanto Claudia tramitaba una carta de invitación mediante el sistema de trámites a distancia.

No obstante, hubo un giró inesperado el pasado 30 de julio. “Yo me enteré solo cuando él ya estaba en Ceuta y se animó a decirme la verdad, hace días que está muy mal, muy triste, está arrepentido entiende que se equivocó y solo desea volver a Marruecos de manera segura para que podamos seguir con los trámites”.

Un error que no saben cómo enmendar


La mujer asegura que su pareja se enteró por redes sociales de una entrada masiva a la ciudad autónoma. Afirma que “lo convencieron de que, si conseguía papeles en España, no necesitaría visa para viajar a Argentina y el trámite sería más fácil”.

Con esta certeza equivocada, Bilal cruzó nadando y era la primera vez que lo intentaba.

Pero ahora, “él está arrepentido, quiere volver a Marruecos pero de una forma segura. Es una buena persona, solo que se equivocó se dejó llevar y convencer por estas personas cercanas a él”.

Bilal está «arrepentido y muy triste»


Claudia explica que su pareja “se encuentra en una especie de bosque y tiene muy poca comunicación porque no tiene cargador para su celular”. La mujer relata que hay días en los que no ha conseguido comida y solo ha estado tomando agua.

Hace hincapié en que Bilal está “arrepentido, muy triste y reconoce que cometió un error al dejarse convencer, solo desea volver a Marruecos de forma segura para continuar con los trámites legales que ya habían iniciado”.

«Hay muchos abogados que se están aprovechando de la situación»


Desesperada y a miles de kilómetros, Claudia se ha dedicado a consultar a abogados en Argentina, pero estos solo le ofrecen tramitar el asilo en España. La mujer opina que muchos se están aprovechando de la situación cobrando por gestionar un asilo imposible.

“Hay muchos abogados que se están aprovechando de la situación, cobrando muchísimo dinero por un asilo que saben que no van a lograr para ellos y creo que esto también está mal porque sigue fomentando que la gente crea que conseguirán ese asilo”, denuncia.

Claudia espera una solución para que su pareja y otros marroquíes que están en la misma situación “puedan ser devueltos a su país de manera segura y con garantías”.

Marruecos aspira a una «responsabilidad compartida» con España en la gestión migratoria según el analista Mohamed Bouden

Marruecos busca consolidar un modelo de cooperación internacional basado en la equidad y la eficacia. Esto es lo que afirma el experto en asuntos internacionales contemporáneos, Mohamed Bouden, quien explicó que el país “mira hacia el futuro y trabaja en el marco de una asociación eficaz, equilibrada y equitativa”.

De acuerdo con el texto publicado por la Agencia de Noticias MAP, este enfoque tiene como prioridad el reparto de responsabilidades en la gestión de los flujos migratorios, especialmente en la relación bilateral con España.

Bouden destaca, según lo que traslada MAP, que esta colaboración debe fundamentarse en el “entendimiento mutuo” para abordar los desafíos comunes que presenta la migración en la región.

Enfoque multidimensional y lucha contra la inmigración irregular


Según el experto, la estrategia marroquí no se limita a la vigilancia fronteriza, sino que adopta un enfoque multidimensional frente a la inmigración irregular.

Destaca que este modelo se guía por el principio de responsabilidad compartida y el refuerzo constante de las medidas preventivas.

Pero, Bouden advierte que este dispositivo de seguridad es un “esfuerzo diario, reforzado y adaptado cada vez que sea necesario”, desvinculándolo de contextos coyunturales o llamadas específicas, para centrarse en una protección estructural.

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Protección de menores ante mensajes engañosos y redes sociales


Uno de los puntos más críticos señalados por Mohamed Bouden es la vulnerabilidad de los menores no acompañados frente a las nuevas tecnologías.

Marruecos ha alertado sobre los peligros de que estos jóvenes sean “objetivos de llamadas anónimas, mensajes engañosos e incitaciones falsas”.

Ante el uso de herramientas digitales para “difundir llamadas sospechosas, propagar rumores y manipular a las víctimas”, el experto afirma que las autoridades marroquíes mantienen un sistema de vigilancia soberano y continuo.

Sobre este mecanismo, explica que coordina a diversos actores para neutralizar las redes que incentivan la inmigración mediante desinformación.

El interés superior del niño y el derecho internacional


Por último, el experto señala que para que la cooperación entre Marruecos y España sea efectiva, considera imprescindible una acción sostenida que garantice el “respeto del derecho internacional y de los convenios bilaterales”.

En este sentido, indica que el objetivo final de esta asociación es situar, de manera inequívoca, el “interés superior de los niños y de los menores en el centro de esta acción”, asegurando que las políticas migratorias respeten siempre los marcos legales y humanitarios establecidos.

El PP exige a Interior mantener el refuerzo de seguridad en Ceuta hasta estabilizar la situación

El Partido Popular de Ceuta se ha sumado oficialmente al llamamiento realizado por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, instando a los ceutíes a extremar la prudencia ante la grave situación que atraviesa la ciudad autónoma. Desde la formación política se hace hincapié en la importancia de mantener la serenidad y actuar con responsabilidad, evitando dar credibilidad a rumores o informaciones que no provengan exclusivamente de fuentes oficiales.

Para los populares, es fundamental evitar que se genere una mayor preocupación entre los ciudadanos en un contexto de excepcionalidad como el actual.

Exigencia de refuerzos para la Policía Nacional y la Guardia Civil


Más allá de la petición de calma, el PP de Ceuta insiste en que la respuesta ciudadana debe ir acompañada de una acción contundente por parte del Gobierno de España. En este sentido, respaldan la exigencia de Juan Vivas para que se desplacen de manera inmediatpa más efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desde la Península.

Las reclamaciones de los populares incluyen: un refuerzo suficiente de la Policía Nacional y la Guardia Civil, la permanencia del despliegue policial en las calles y barriadas de Ceuta y que el Ministerio del Interior no retire efectivos hasta que la situación esté plenamente estabilizada.

La seguridad en Ceuta es responsabilidad del Gobierno de España


Desde el partido subrayan que, aunque los ceutíes están demostrando una gran responsabilidad y serenidad, tienen el derecho constitucional a sentirse seguros en su ciudad. El Partido Popular recuerda de forma reiterada que garantizar la seguridad ciudadana es una competencia y obligación directa del Ejecutivo central.

Por ello, han vuelto a exigir al Gobierno de la nación que aporte los medios y la presencia policial necesarios para que la tranquilidad de los ciudadanos esté respaldada por una protección real y efectiva en todos los puntos críticos de la ciudad.

Reunión técnica por los menores de Ceuta con la ausencia anunciada de Vox

El Ministerio de Juventud e Infancia ha convocado para este jueves una Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia de carácter técnico. El objetivo principal de este encuentro telemático es abordar la situación de los menores inmigrantes no acompañados en Ceuta y preparar la próxima Conferencia Sectorial que se celebrará a finales de agosto con la ministra Sira Rego.

Según la información publicada por la Agencia de Noticias EFE, esta reunión, presidida por el secretario de Estado de Juventud, Rubén Pérez, busca establecer los puntos del orden del día para el encuentro de alto nivel con los consejeros autonómicos.

Vox anuncia su ausencia en rechazo al reparto de menores


A pesar de la importancia de la cita, las comunidades autónomas donde Vox ostenta las competencias en materia de Infancia —Castilla y León, Aragón y Extremadura— han anunciado que no asistirán. El motivo del desplante es su rechazo frontal al sistema de reubicación de niños y adolescentes diseñado por el Gobierno central para aliviar las zonas con mayor presión asistencial, como es el caso de la ciudad autónoma de Ceuta.

Además de oponerse al traslado de los menores a otros territorios, estas administraciones critican la transferencia directa de 25 millones de euros a Ceuta aprobada por el Ejecutivo para la acogida y atención de este colectivo.

Financiación extraordinaria y próximos pasos


El punto central de la agenda de este jueves es la elevación a la Conferencia de un crédito extraordinario de 25 millones de euros destinados específicamente a Ceuta. Aunque la mayoría de las comunidades han confirmado su asistencia, todavía existen dudas sobre la postura de regiones como Madrid, Murcia, Andalucía o Melilla, que no habían aclarado su participación horas antes del encuentro.

Esta comisión técnica es un paso previo fundamental para fijar la estrategia de protección a la infancia migrante que se debatirá formalmente a finales de mes con todos los responsables autonómicos.

Marruecos niega la repatriación de 6 cadáveres tras la avalancha del Tarajal

Marruecos no ha tramitado ninguno de los expedientes para poder repatriar 6 de los cadávares de varones marroquíes que perdieron la vida en la avalancha del espigón del Tarajal, en aguas de Ceuta, a finales de julio.

El juzgado ceutí había realizado todos los trámites y documentos tras la finalización de los trabajos desempeñados por el Instituto de Medicina Legal y el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.

Únicamente se estaba pendiente de la entrega de la documentación en la delegación marroquí para ejecutar en las próximas horas el traslado a Marruecos de esos cadáveres.

Son seis varones naturales de distintos puntos del país vecino: Rincón, Larache o Castillejos, entre otros. Cinco murieron en la propia avalancha, ahogados y aplastados, mientras que otro falleció de una parada cardiorrespiratoria en el hospital.

Por causas que no han sido aclaradas, y cuando toda la documentación estaba tramitada a la espera solo de la autorización de Marruecos, se ha respondido que no se va a tramitar ningún expediente de repatriación correspondiente a esos seis cadáveres.

La orden viene directamente desde Rabat. De momento, esos cuerpos no salen, a pesar de que las familias estaban esperando recibirlos para enterrarlos en su país.

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Los trabajos que finalizó el IML y la Guardia Civil

Esta situación nunca se ha producido con otros fallecidos en Ceuta, permitiéndose las repatriaciones de manera regular. Nadie ha logrado dar una versión oficial, una explicación a semejante e injustificada traba.

El Instituto de Medicina Legal (IML) de Ceuta finalizó el pasado 7 de agosto las autopsias de 82 personas fallecidas en el mar intentando cruzar la frontera hacia España.

En esa fecha desactivó el protocolo nacional de actuación médico forense y de Policía científica activado con motivo de la crisis migratoria acontecida en la Ciudad Autónoma de Ceuta.

De los cuerpos hallados hubo tres identificadas a través de huellas dactilares y otros tres mediante estudios biológicos. Las seis personas plenamente identificadas son varones, mayores de edad y marroquíes.

Los médicos forenses y el servicio de Criminalística de la Guardia Civil recogieron muestras biológicas y huellas dactilares de todos los cuerpos encontrados en el mar.

Una vez realizada la autopsia, el servicio de Criminalística de la Guardia Civil envía las huellas dactilares digitalizadas para su identificación. También se recogen muestras biológicas para poder cotejarlas con familiares y que exista otra posible vía de identificar a las personas fallecidas.

El Juzgado avaló la identidad de dichas personas completando todos los trámites.

El Comentario Inocente

Como ya le expliqué a las autoridades, desde hace algún tiempo y sin noticia de cambio, los módulos de la Policía Nacional situados en el puerto de Ceuta y antes de embarcar para Algeciras, llevan el rótulo FRONTERAS, aunque es evidente que se trata de un posible error porque entre Ceuta y la citada Algeciras -dos ciudades españolas- no puede existir ninguna frontera, ya que solo hay una frontera en la zona que nos separa de un país extranjero como Marruecos. Incluso, en una información aparecida en la página 7 del periódico El Faro del 16 de julio pasado, una nota de prensa se refería al tema diciendo “el Puerto de Ceuta constituye una de las fronteras más importantes de Europa”.
Como el mencionado error puede ser usado muy negativamente para España, Ceuta y la Unión Europea, se esperaba una reacción rápida de las citadas autoridades cambiando el rótulo de FRONTERAS por POLICÍA NACIONAL u otro parecido. Y como alguien opinó que la iniciativa podría venir de Europa, se informó a la central de Frontex en Polonia que contestaron que el tema no era de su competencia, sino de las autoridades españolas y ello a pesar de que los agentes de policía de servicio en el Puerto llevan el distintivo de Frontex en el uniforme.
Con lo que está cayendo entre invasiones de inmigrantes, imposibilidad de retornos, informes de los servicios de información españoles, intervención del Ejército y otros sucesos, no se entiende que los sufridos ciudadanos de Ceuta tengan que cruzar una falsa frontera para viajar en barco desde Ceuta a Algeciras.

La ministra de Defensa, con Ceuta

15 días desde la comisión de un auténtico ataque a Ceuta. 15 días desde que la normalidad de esta tierra fue alterada por completo por un país, Marruecos, que permitió que miles de personas irrumpieran a las bravas en la ciudad bordeando el espigón del Tarajal.
Durante todo ese tiempo, Ceuta se ha visto desamparada no solo por la lenta reacción de un Gobierno de la Nación que en los primeros gestos atentatorios contra nuestra integridad territorial estuvo desaparecido. También lo ha estado por la falta de empatía, proximidad y entendimiento de buena parte de la cúpula ministerial que ha desfilado por esta ciudad.
Como bien apuntaba el presidente del ejecutivo local, Juan Vivas, la situación se agrava día tras día y la falta de soluciones rápidas y medidas eficientes son constatadas por las consecuencias que todos los ceutíes sufren.
Desde barriadas ocupadas hasta un grave impacto en la limpieza y cuidado de los bienes comunes, pasando por el aumento de delitos -algunos tan execrables como las agresiones sexuales a menores-, y la presión derivada de la presencia de miles de personas en las calles de las que nada se sabe, ni su identidad ni su pasado o procedencia.
Esto genera una inseguridad objetiva, una inseguridad clara que puede derivar en auténticas tensiones sociales. Extender esta inestabilidad en el tiempo irá en perjuicio de una Ceuta que ha trabajado mucho por salir adelante, por fortalecer su tejido social y por mostrarse al mundo como un territorio igual que el resto.
Nadie puede entender a qué se ha debido tamaño despropósito. Nadie puede asimilar que un presidente del Gobierno se haga el remolón para venir a Ceuta a resolver un problema que incide en la seguridad nacional y que 24 horas después se asome a la ventana pública de las redes sociales para recomendar canciones de verano. Es un insulto a todos los ceutíes y a toda España, porque atentar como se ha atentado contra la frontera es hacerlo contra todo el país.
Las erráticas consideraciones de un ministro del Interior como Fernando Grande-Marlaska, con experiencia en el terreno, recalcando que se había alcanzado la normalidad han terminado por completar un panorama desalentador para los ceutíes, dañino también en lo personal y en lo psicológico.
Ceuta no se merece esto. Ceuta no se merece un desprecio resumido en la inacción evidenciada al no haber aportado los medios de seguridad y control, además sanitarios, suficientes desde el primer momento. Se tardó incluso en materializar la presencia del Ejército en las calles, horas perdidas porque no se quería tener la imagen de los militares en la playa del Tarajal, todo un despropósito para esta ciudad y este país.
La visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles, merece ser remarcada por la sinceridad, la empatía que ha demostrado con los ceutíes y la determinación para ofrecerle toda colaboración al presidente de la Ciudad, demostrándole el cariño sincero que tiene a esta tierra.
Robles se dejó de loas sin sentido y de mensajes agradecidos. “Ceuta y Melilla son españolísimas, no se las toca”.
La ministra, emocionada y sentida, dejó claro su enfado más enérgico y su determinación a ofrecerse a Ceuta para lo que necesite, marcando como prioridad esta ciudad. Pero no solo hizo eso. Habló con la gente, tendió la mano, escuchó a quien lo necesitaba. No se escapó, no se ocultó en un coche oficial, no se alejó de la ciudadanía. Estuvo al lado de ceutíes que le confesaron tener miedo, que le trasladaron su enfado y su pesar. Robles no los evitó, los atendió, los comprendió, empatizó con esa situación tan crítica que está soportando esta ciudad.
La ministra se bajó del atril, del pedestal, de las etiquetas. Estuvo con la gente del pueblo, escuchando y diciéndoles lo que estas personas necesitaban escuchar. Ese gesto tan sencillo de Robles es el que debería haber tenido desde el minuto 1 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. No lo tuvo, vino, se marchó, no solucionó ninguna crisis y no se entremezcló con las personas de esta ciudad que están sufriendo el mayor de los golpes que ha recibido esta tierra.
Familias que arrastran todavía el impacto emocional de este auténtico mazazo, de este ataque que supone que en cuestión de horas entre en Ceuta prácticamente toda su población, y lo haga sin miramiento ni respeto, causando una grave grieta a la seguridad.
Ceuta necesita medidas urgentes, la activación de toda la maquinaria del Estado, necesita actos concretos, menos promesas y más acciones enérgicas y rápidas.
Cada día que pasa es uno perdido en la necesaria normalidad que es cuestión de Estado.