Ceuta, entre un eclipse y una integridad territorial

El 30 y 31 de julio, Ceuta vivió una entrada masiva de inmigrantes que desbordó la capacidad de respuesta de la ciudad. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una visita de menos de dos horas a Ceuta, calificó lo ocurrido como una “violación de nuestra integridad territorial”. Después, se marchó de vacaciones.

No estamos hablando, por tanto, de un episodio menor ni de una simple cuestión administrativa. El artículo 8.1 de nuestra Constitución establece que las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Si el propio presidente del Gobierno calificó lo ocurrido como “violación de nuestra integridad territorial”, ¿cómo se explica que, apenas un día después, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asegurase que el Gobierno de España había “revertido la situación en 24 horas”?

El alcalde-presidente de la Ciudad solicitó la activación de un Mando Unificado que permitiera coordinar de manera extraordinaria la respuesta ante una situación que el propio presidente había calificado en términos tan graves. La petición fue denegada desde el Ministerio del Interior con el argumento de que la situación estaba controlada.

Aquí comienza lo que para muchos ceutíes resulta difícil de entender.

Interior sí ha activado un Puesto de Mando Unificado para coordinar el dispositivo de seguimiento del eclipse solar.

A los ceutíes nos parece una tomadura de pelo.

No porque el Gobierno deba dejar de ocuparse del eclipse, naturalmente. Lo que resulta insultante es que sea capaz de organizar una respuesta extraordinaria para un fenómeno perfectamente previsible mientras niega esa misma respuesta a una ciudad que acababa de sufrir lo que su propio presidente calificó como una “violación de nuestra integridad territorial”.

Para esto sí hay un Puesto de Mando Unificado. Para aquello, no.

¿En qué momento una “violación de nuestra integridad territorial”. deja de requerir una respuesta extraordinaria del Estado? ¿Cuándo dejan de aparecer las imágenes en los informativos? ¿Cuándo los focos se marchan de Ceuta? ¿O cuándo los ciudadanos que seguimos aquí dejamos de ser noticia?

Porque para quienes vivimos aquí, aquello no terminó cuando dejaron de verse las imágenes de la entrada masiva en la frontera. Sus consecuencias permanecen en nuestras calles y también en nuestras playas.

En pleno verano, en una ciudad cuya vida está íntimamente ligada al mar, muchos ceutíes han dejado de acudir a sus playas porque, sencillamente, están ocupadas. Mientras tanto, crece con el paso de los días la sensación de inseguridad: robos, reyertas y peleas se suceden, y la Policía investiga la comisión de, al menos, diez agresiones sexuales.

¿De verdad se puede hablar de una situación “revertida” cuando sus consecuencias siguen condicionando la vida de quienes vivimos aquí?

Pero hay algo más difícil de cuantificar y, precisamente por eso, quizá más difícil de explicar: la vida de los ceutíes tal y como la conocíamos se ha esfumado, ha desaparecido.

No hablo ya de recuperar la “normalidad”, una palabra que hemos escuchado tantas veces que ha terminado por perder su significado. Hablo de algo más profundo: de poder volver a vivir nuestra ciudad, a utilizar nuestros espacios, a salir, pasear, ir a la playa y sentir que seguimos habitando la misma Ceuta que conocíamos.

Porque lo que se ha perdido no cabe en una estadística. No se mide únicamente contando cuántas personas entraron, cuántas fueron devueltas o cuántas permanecen todavía en nuestras calles. Se mide también en aquello que los ceutíes hemos dejado de hacer, en los lugares que hemos dejado de frecuentar y en la sensación creciente de que nuestra ciudad se nos está haciendo irreconocible.

Existe además una realidad de la que apenas se habla. Entre las personas que han permanecido en la ciudad tras aquellos acontecimientos, los ceutíes estamos observando también a individuos que, según numerosos testimonios y por sus características visibles, podrían encontrarse entre los presos marroquíes beneficiados por los indultos concedidos con motivo de la Fiesta del Trono. Algunos presentan en los antebrazos las cicatrices paralelas conocidas como “tashlat”, asociadas en contextos carcelarios y callejeros a una demostración de resistencia, valentía o capacidad para afrontar el peligro.

No se trata de señalar a nadie por su apariencia ni de convertir una cicatriz en una prueba de antecedentes. Se trata de preguntarnos por qué una cuestión que preocupa a tantos ciudadanos apenas parece formar parte de la conversación pública y, sobre todo, por qué quienes vivimos aquí tenemos la sensación de que nuestras preocupaciones no están siendo escuchadas.

Porque mientras Ceuta afronta las consecuencias de aquellos días, el Gobierno parece haber pasado página. Nosotros no podemos hacerlo.

El presidente habló de una violación de nuestra integridad territorial. El ministro del Interior dijo que la situación se había revertido en 24 horas. Trece días después, los ceutíes seguimos viendo cómo cambia nuestra ciudad y cómo se altera nuestra forma de vida.

Entonces llega la pregunta inevitable: ¿Qué ha cambiado realmente en estos trece días? ¿La gravedad de lo ocurrido en Ceuta o las prioridades del Gobierno?

Quizá dentro de unos días el eclipse haya pasado y todo vuelva a ocupar su lugar. Para Ceuta, en cambio, el problema es que hay cosas que ya no sabemos cómo volver a colocar en su sitio.

Para seguir la trayectoria del eclipse, el Estado ha dispuesto un Puesto de Mando Unificado.

Para atender a Ceuta, no. Bastó una frase del ministro del Interior: “El Gobierno de España ha revertido la situación en 24 horas.

Eso, señor presidente, es precisamente lo que los ceutíes no podemos aceptar. Porque mientras el Estado despliega medios y coordinación para seguir un fenómeno astronómico perfectamente previsible, nosotros seguimos esperando una respuesta a una situación que usted mismo calificó como una “violación de nuestra integridad territorial” sin que se tomara ninguna medida excepcional para combatirla.

Sus consecuencias las seguimos padeciendo. Y cuando el propio presidente del Gobierno reconoce que se ha producido una “violación de nuestra integridad territorial” y, aun así, el Estado no adopta ninguna medida excepcional para defenderla, resulta difícil para muchos ceutíes no sentir que hemos sido abandonados. Pero hay una palabra todavía más dura que empieza a abrirse paso entre nosotros: traición.

Muchos sentimos, por eso, que no se ha traicionado solamente una petición concreta de ayuda, ni la confianza depositada en un Gobierno. Sentimos que se ha traicionado algo mucho más importante: a un territorio español y a quienes vivimos en él.

Porque Ceuta no pide privilegios.

Sencillamente pide que España defienda a España.

Francisco Javier Viruel Moreno

Ceuta mira al cielo para disfrutar de un eclipse solar que devuelve la ilusión

El cielo de Ceuta se ha convertido este 12 de agosto en el gran protagonista. El eclipse solar ha despertado una enorme expectación entre la población ceutí, que no ha querido perderse un fenómeno astronómico esperado con ganas y que ha llevado a numerosos vecinos a buscar los mejores puntos de la ciudad para contemplarlo.

Desde el mirador de San Antonio, El Faro ha vivido el eclipse junto a decenas de ceutíes que se han acercado hasta este lugar para disfrutar del acontecimiento.

Familias, grupos de amigos y vecinos de todas las edades han dirigido sus miradas hacia el cielo, pendientes de cada instante y tratando de guardar en sus teléfonos móviles el recuerdo de una tarde diferente con cuidado de no dañar sus cámaras.

Una tarde para mirar al cielo


El mirador de San Antonio no ha sido el único punto elegido. Otros lugares como Benzú, el mirador de Isabel II y diferentes zonas de la ciudad también han concentrado a ciudadanos que querían encontrar una buena perspectiva para observar el eclipse.

Uno de los elementos que más se ha repetido entre quienes han acudido a contemplar el fenómeno han sido las gafas especiales para eclipses.

Muchos ceutíes habían conseguido previamente este objeto para poder mirar al Sol de manera segura y no perderse ningún detalle.

Un recuerdo histórico


Móviles en alto, cámaras preparadas y las gafas colocadas han formado parte de una escena que ha sido protagonista durante la tarde.

Numerosos vecinos han intentado grabar y fotografiar el eclipse para conservarlo como recuerdo y compartir posteriormente las imágenes en redes sociales.

Ingenio para no perderse el eclipse


Quienes no consiguieron hacerse con unas gafas especiales también demostraron que el ingenio puede convertirse en una alternativa para observar indirectamente el fenómeno.

Algunos recurrieron a un sencillo artefacto casero fabricado con una caja de cartón, dos pequeños agujeros y un trozo de papel de aluminio.

La idea, descubierta por algunos vecinos a través de internet, consistía en dejar que la luz del Sol entrara por uno de los pequeños orificios para que la imagen proyectada pudiera observarse sobre en el fondo del cartón.


Un respiro en medio de la preocupación


Más allá del fenómeno astronómico, el eclipse ha servido también como un pequeño paréntesis para una ciudad que atraviesa días marcados por la preocupación y la incertidumbre.

Durante unos minutos, las miradas de muchos ceutíes han abandonado los problemas cotidianos para dirigirse hacia el cielo.

A disfrutar y despejarse


Los vecinos consultados por El Faro han coincidido en señalar que han disfrutado mucho de la experiencia y que necesitaban un momento como este.

La expectación previa se ha transformado finalmente en satisfacción entre quienes han podido contemplarlo desde los diferentes puntos de la ciudad.


Un momento esperado


Ceuta ha querido así vivir de forma colectiva un acontecimiento que llevaba tiempo esperando.

Desde los miradores hasta terrazas, los ceutíes han levantado la mirada para disfrutar de un espectáculo poco habitual y convertir este 12 de agosto en una jornada para recordar.

El eclipse ha pasado, pero quedarán las fotografías, los vídeos y, sobre todo, el recuerdo de una tarde en la que buena parte de la ciudad decidió mirar al cielo al mismo tiempo.

El laberinto tras la avalancha en Ceuta: marroquíes que regresan y asilos rechazados

Es como un laberinto que sí tiene salida. Irrumpieron por la fuerza, días después siguen saliendo de Ceuta tras sortear el espigón del Tarajal cuando Marruecos no ejercía blindaje alguno fronterizo.

Después de la avalancha de miles y miles de personas, Ceuta no ha recuperado ni por asomo la normalidad.

Siguen saliendo marroquíes en retornos voluntarios de regreso a su país. Son grupos pequeños, pero constantes. Un día 30, otros algo más. Van marchando a Marruecos saliendo por la puerta paralela al espigón, la que el vecino país ha habilitado para que todos los que irrumpieron en avalancha puedan regresar.

El mensaje cala entre quienes conocen ya que las peticiones de asilo cursadas por marroquíes están llegando denegadas a los que con anterioridad habían llegado a Ceuta y se encontraban en el CETI.

Sin asilo y trámites de urgencia


Esa denegación supone que no obtienen ninguna protección en España. Marruecos admite por tanto su entrega vía expulsión. Es la vía que derivará en una respuesta similar a todos los que, con esta avalancha, habían usado el recurso del asilo para otras aspiraciones.

Quedan miles todavía en la ciudad, en una Ceuta extraña que ha tenido que adaptarse a tener asentamientos en distintos puntos o a ofrecer barriadas en las que se han generado focos de conflictividad.

La frontera se sigue reforzando en Marruecos por mar y tierra. Este mismo miércoles, se llevaba a cabo otra escenificación de medios.

Una nave para la Policía en el Tarajal

En el polígono del Tarajal, las naves en donde permanecen los menores conviven con otras instalaciones que prevén usarse para labores policiales. Se está adecentando una de estas infraestructuras para empleo por parte del CNP como punto de identificación para adultos, justo al lado de las que se emplean para menores.

Ya se pensó en este espacio, a modo de CATE (Centro de Atención Temporal de Extranjeros), antes de la avalancha sobre el espigón. Ahora se aceleran los pasos para evitar que grupos y grupos sigan deambulando por las calles sin control policial alguno.

Lo que se busca es agilizar un plan para que la normalidad perdida se recupere en una zona transformada de manera urgente que no reporta las mejores condiciones. Muchas de esas naves están en tan malas condiciones que no son habitables. Se baraja el empleo de otra infraestructura en el puerto.

 La playa del Trampolín en el punto de mira


Mientras, la playa del Trampolín sigue siendo el mayor foco de conflictividad. Allí, los enfrentamientos entre distintos grupos asentados han derivado en intervenciones continuas de la Policía Nacional y en reyertas que terminan con heridos y detenciones.

La imagen es tercermundista. Cabañas, reparto de comida, masificación… un mundo al margen de todo en el que las oenegés intentan poner orden. Existe una enorme preocupación policial por lo que allí sucede y por los enfrentamientos entre grupos de inmigrantes a los que se suman otros desplazados del CETI.

Esta misma mañana, un grupo numeroso de personas de origen subsahariano se vio implicado en una disputa que terminó derivando en violencia y con uno de los participantes herido por arma blanca.

Los vecinos de la zona han grabado varios vídeos en los que se observa cómo el grupo, que se desplazaba de manera numerosa, en masa, comenzaba una discusión que posteriormente se trasladó hasta la carretera.

La concentración llegó a ocupar parte de la calzada, obligando a los vehículos que circulaban por la zona a reducir la velocidad y tocar el claxon para reclamar que abandonaran la vía.

Ceuta no logra esa normalidad previa al 30 de julio, atrapada en las amenazas de una conflictividad fronteriza como la que ocurrió en esa jornada.

Marruecos evalúa romper el pacto de extradición con España por «falta de seriedad»

El Gobierno de Marruecos ha puesto sobre la mesa la suspensión del acuerdo de extradición vigente con España. Según ha confirmado el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, su departamento se encuentra debatiendo esta posibilidad debido a lo que consideran fallos sistemáticos e incomprensibles en la entrega de personas reclamadas por la justicia de su país.deport

De acuerdo con la información publicada por la Agencia de Noticias EFE, el descontento de Rabat radica en la operativa logística y judicial.

Ouahbi ha denunciado que, en múltiples ocasiones, tras haber verificado la identidad de un individuo y fijado una fecha para su traslado, las autoridades españolas no ejecutan la entrega.

El ministro relató situaciones en las que Marruecos envía agentes de seguridad para hacerse cargo del reclamado, solo para ser informados en el último momento de que la persona ha sido puesta en libertad o simplemente no se ha presentado a la hora prevista para el vuelo.

Falta de «seriedad»


Esta situación ha sido calificada como una falta de «seriedad» por parte de las autoridades españolas.

Desde el Ministerio de Justicia marroquí se subraya el contraste entre ambos países, asegurando que Marruecos sí cumple rigurosamente con todas las entregas solicitadas por España.

El mensaje es tajante: Rabat no está dispuesto a costear ni organizar más operaciones de entrega que terminen en fracaso debido a la gestión interna española, advirtiendo que, si no se respetan los procedimientos de entrega, el acuerdo podría quedar en suspenso de manera indefinida.

Políticas migratorias contradictorias


Más allá de la cooperación judicial, el ministro Ouahbi ha lanzado una dura crítica contra lo que define como «políticas contradictorias» por parte del Gobierno de España en materia migratoria.

El núcleo del conflicto reside en que, mientras las fuerzas de seguridad marroquíes invierten recursos en impedir la salida de inmigrantes —tanto nacionales como de otras nacionalidades— hacia Europa, una vez que estos logran pisar suelo español, son «aceptados» y «regularizados».

Esta disparidad de criterios está generando una crisis de autoridad en la frontera. Según el titular de Justicia, los propios migrantes cuestionan a los agentes marroquíes preguntando: «¿Por qué nos paráis si España nos acepta?».

Para Rabat, esta falta de coherencia entre dos Estados que comparten una frontera crítica es insostenible. El ministro defiende que el asunto debe resolverse «desde la raíz», proponiendo que ambos países coordinen sus posiciones de forma efectiva: o se opta por aceptar conjuntamente los flujos migratorios o se rechazan de forma concertada.

La frustración marroquí es evidente en las declaraciones de Ouahbi, quien llegó a sugerir irónicamente que Marruecos debería dejar de actuar como barrera: «Si España anuncia que está dispuesta a recibir a todos los inmigrantes, ¿por qué obligamos a la gente a saltar las vallas y a lanzarse al mar?«.

En este sentido, instó a Madrid a definir si desea una frontera abierta o un control real, señalando que Marruecos no puede seguir asumiendo el desgaste de impedir entradas que luego España valida mediante procesos de regularización.

El Foro Ceuta Siglo XXI exige igualdad de derechos en su ‘Manifiesto por Ceuta’

El Foro Ceuta Siglo XXI ha hecho público hoy su ‘Manifiesto por Ceuta’, un documento estratégico que surge ante el momento crítico que atraviesa la ciudad.

El objetivo principal es reclamar para los ceutíes los mismos derechos, protección y atención que recibe cualquier otro ciudadano español o europeo, planteando medidas estructurales y definitivas para garantizar un futuro estable y seguro en la región.

Entre las reivindicaciones más destacadas se encuentra la exigencia de una mayor presencia del Estado y una equivalencia real en el trato institucional.

Esto incluye la petición de una visita oficial del rey Felipe VI y la protección explícita de Ceuta y Melilla por parte de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN). Asimismo, se demanda una integración europea real, que contemple la entrada de la ciudad en la Unión Aduanera y el cumplimiento de los acuerdos plenarios de la Asamblea de Ceuta.

PUEDE PINCHAR AQUÍ PARA TENER ACCESO AL MANIFIESTO COMPLETO

Seguridad, frontera y relación con Marruecos


El foro aboga por una posición de firmeza y reciprocidad frente a Marruecos, proponiendo cambios urgentes en los protocolos de repatriación y en la normativa sobre menores inmigrantes.

En cuanto a la seguridad fronteriza, el manifiesto solicita: el reconocimiento del paso del Tarajal como frontera exterior de la Unión Europea, el apoyo operativo permanente de Frontex, la plena aplicación de las garantías del espacio Schengen y un incremento sustancial de efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

MANIFIESTO por Ceuta

Plan de choque para servicios básicos


Más allá de la seguridad, se reclama un plan de choque urgente para resolver carencias históricas en pilares fundamentales como la sanidad, la educación y los transportes.

El documento concluye con una exigencia firme: los ceutíes deben tener igualdad de derechos y estar presentes en las mesas de negociación donde se decide el futuro de su ciudad.

Desde el Foro Ceuta Siglo XXI, se espera que este manifiesto sirva como punto de partida para un debate serio y compromisos concretos por parte de las instituciones responsables.

Loma Colmenar, al límite: vecinos denuncian peleas, robos y cobros por dormir en la calle

La crisis que atraviesa Ceuta está dejando su huella en cada rincón de la ciudad. También en Loma Colmenar, en donde algunos vecinos aseguran haber llegado a una situación límite.

Nora Sebbah y su madre, Rajaa, residentes en la zona, denuncian una convivencia cada vez más complicada y reclaman una respuesta de las administraciones ante lo que describen como noches marcadas por peleas, robos, menores en situación de vulnerabilidad y personas durmiendo en la calle.

“Queremos una solución”

“Queremos una solución ya para el barrio porque estamos muy cansados”, explica Nora. La joven asegura que los vecinos han tratado de ayudar a quienes llegan sin recursos, proporcionando comida y agua, pero considera que la situación ha desbordado a los propios residentes.

Tanto madre como hija defiende que quienes se han asentado pacíficamente en la barriada “no dan problemas”, son “quienes vienen de otros barrios” quienes “ocasiones las peleas y robos”.


Producen enfrentamientos

Según cuentan, algunas personas procedentes de otros puntos de la ciudad acuden a Loma Colmenar y se producen enfrentamientos. “No podemos dormir debido a que hay inmigrantes que vienen aquí a pelearse, a pegarse con gente que a lo mejor está tranquila”, afirma.

Las vecinas también denuncian episodios de robos y amenazas y reclaman una mayor presencia policial. Nora relata que llegó a llamar a la Policía durante una pelea en las inmediaciones de la pista deportiva de la barriada.

“Había casi 20 inmigrantes matándose entre sí arriba”, sostiene, asegurando que uno de ellos portaba un cuchillo.

Cobros para dormir y el caso de Hamza

Uno de los episodios que más ha impactado a estas vecinas es el supuesto cobro de dinero a personas migrantes para poder dormir en una pista deportiva, en el suelo.

Nora y Rajaa aseguran que pudieron comprobar personalmente cómo una persona controlaba el acceso y apuntaba los nombres de quienes entraban y pagaban.

“Nos admitió que estaba cobrando”

“Nos admitió que estaba cobrando en la puerta y que estaba apuntando los nombres de la gente”, relata Nora.

Según las mismas declaraciones, posteriormente regresaron al lugar y encontraron a personas llorando, entre ellas menores, después de que se produjeran presuntamente robos.

En este contexto aparece la historia de Hamza, quien asegura haber pagado por dormir en dicha pista deportiva, hasta 20 euros por noche.

Rajaa y Nora intervinieron para auxiliarlo y ayudarlo a encontrar un lugar donde pudiera permanecer protegido durante la noche.


Menores y niñas, la mayor preocupación

Más allá de la convivencia en el barrio, Nora insiste en que su principal preocupación son los menores que se encuentran en la calle. Asegura haber visto a niñas menores de edad en situaciones que considera de extrema vulnerabilidad.

Rajaa relata un episodio en el que una niña, de unos 12 o 13 años, habría sido perseguida por varios hombres y despojada de parte de su ropa.

Trasladada al área de menores

Según su testimonio, sus hijos intervinieron y posteriormente la menor fue trasladada al área de menores.

Nora también denuncia que algunas adolescentes podrían verse obligadas a aceptar situaciones de explotación para conseguir comida o alojamiento. “Hay menores de 13, de 12, de 13, niñas”, insiste.

Ayudar, pero también recuperar la tranquilidad.

Organización vecinal

Nora asegura que los vecinos han tenido que organizarse por su cuenta para proporcionar alimentos y agua. “Hemos sido los vecinos entre nosotros ayudándonos”, explica.

Kautar, otra historia de vulnerabilidad

Durante el encuentro también aparece Kautar, una mujer argelina de 31 años que, según explica, huyó de su país después de sufrir violencia por parte de su marido, quien habría amenazado con quemarla.

Asegura disponer de documentación relacionada con su situación y afirma encontrarse ahora sin un lugar estable al que acudir.

Enferma y sin atención

Kautar relata además que ha padecido cáncer de mama y que actualmente no estaría recibiendo tratamiento. Su historia se suma a la de otras personas vulnerables que, en medio de la crisis en Ceuta, permanecen sin una solución clara.

Mientras tanto, las vecinas aseguran que la Policía habría retirado ya a las personas que estaban durmiendo en la pista deportiva.

Pero para Nora y Rajaa la preocupación continúa. Loma Colmenar, dicen, necesita recuperar la tranquilidad sin dejar de atender a quienes llegan en situación de necesidad.

Llevo días sin coger el autobús

Buenas tardes, me dirijo a usted porque llevo días sin poder coger el autobús la zona donde vivo solo pasa el número cinco dirección al centro pero que da igual el número porque todos los autobuses están llenitos de ilegales, vergüenza me da que expongan a los conductores y a los ciudadanos en tener el contacto con ellos cuando ya se detectado varias enfermedades como sarna, tuberculosis, etc.

Yo siendo española me tengo que ir andando me niego a montarme así en el bus y ellos sentaditos y fresquito, la parada del mercado imposible montarte x qué están ellos ahí los primeros y encima se cuelan por detrás pero esto que es ya está bien, nos están exponiendo a qué nos peguen cualquier enfermedad tanto a nosotros como a los conductores, ahora en poco tiempo empieza el instituto y el colegio, quien tenga vehículo lo tiene fácil pero y los que no tenemos que dependemos del autobús, y seguramente mis hijos tengan que ir a un instituto andado?

Ni de coña no irán y luego que me llame la asistenta social del menor que la voy a mandar bien lejitos. Muy cansada de ver todo lo que está pasando y exponernos así de esta manera tanto a los conductores como a nosotros.

Que se vayan andando que los ciudadanos somos los que tenemos que coger el autobús para ir a trabajar ir al médico arreglar nuestras cosas y llegamos tarde siempre x qué los autobuses van con retraso x culpa de ellos, manda cojones lo que se permite en este puto país, encima que nos cortaron la playa, la calle, ahora también los autobuses de vergüenza.


Además, los conductores tienen que llevar hasta mascarillas puestas y desinfectantes , así que tenemos que arriesgarnos a que nos pegues cualquier enfermedad.

La Comisión Europea envía una misión a Ceuta para evaluar la situación migratoria

La Comisión Europea (CE) ha dado un paso decisivo en la gestión de las fronteras exteriores de la Unión al enviar a la ciudad autónoma de Ceuta a un equipo especializado de la Dirección General de Migraciones e Interior. Esta misión tiene como objetivo primordial analizar sobre el terreno la situación migratoria actual y realizar una evaluación detallada para informar a las autoridades comunitarias sobre las necesidades reales de la zona.

De acuerdo con la información publicada por la Agencia de Noticias EFE, el anuncio fue realizado este miércoles por el comisario de Interior, el austríaco Magnus Brunner, quien subrayó la importancia de conocer la realidad de la frontera española «de primera mano» para coordinar una respuesta eficaz.

Colaboración de agencias europeas: Frontex, Europol y EUAA


La evaluación en Ceuta no es un esfuerzo aislado de la Comisión, sino que cuenta con el respaldo técnico y operativo de las principales agencias de seguridad y asilo de la Unión Europea. Según confirmó Brunner, el equipo enviado trabaja en estrecha colaboración con Frontex (agencia de fronteras), Europol (agencia policial) y la EUAA (Agencia de Asilo de la Unión Europea).

Actualmente, Frontex mantiene un despliegue operativo de 30 trabajadores en la ciudad autónoma, quienes prestan apoyo constante en el control de los flujos migratorios en el norte de África.

Este lunes, el comisario mantuvo reuniones de seguimiento con estas agencias para balancear la situación y determinar en qué áreas específicas se puede fortalecer el apoyo técnico y humano.

Disponibilidad de apoyo y el papel del Gobierno de España


Desde Bruselas se ha enviado un mensaje claro de solidaridad y cooperación. El Ejecutivo europeo ha manifestado que está «listo para intensificar» el apoyo actual si el Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, así lo solicitara formalmente.

No obstante, fuentes comunitarias han precisado que, aunque se han debatido diversas formas para evitar crisis migratorias similares en el futuro, todavía no se ha discutido un respaldo extraordinario sobre el terreno. Esto se debe a que, hasta el momento, el Ejecutivo español no ha formulado una petición formal de refuerzos adicionales ante la Comisión Europea.

El contexto de la crisis humanitaria de julio


Este despliegue de expertos es una respuesta directa a los graves acontecimientos vividos en la frontera a finales del pasado mes de julio. En ese periodo, la ciudad de Ceuta enfrentó un desafío sin precedentes cuando más de 70.000 personas intentaron entrar de forma irregular desde Marruecos.

Aunque algunos de estos inmigrantes regresaron a su país de origen poco tiempo después, el volumen de entradas desató una crisis humanitaria severa en la ciudad autónoma.

Cuando la luz queda oculta: una reflexión hindú sobre el eclipse solar

Este artículo estaba escrito y preparado antes de los graves acontecimientos que está atravesando Ceuta en estos días. Sin embargo, siendo esta la ciudad donde nací y donde vivo, me resultaría frívolo escribir sobre un eclipse, sobre la oscuridad y la luz, sin dedicar antes unas palabras a la
realidad que estamos viviendo.

Como ceutí que está viviendo estos acontecimientos en primera persona, no quiero suavizar con palabras lo que siento ni la preocupación que percibo a mi alrededor. Para muchos de nosotros, la magnitud de la entrada irregular de personas que está sufriendo nuestra ciudad se vive como una verdadera invasión y ha generado sentimientos de inseguridad, abandono e incertidumbre.

Son momentos muy difíciles para una ciudad pequeña, con un territorio y unos recursos limitados, que necesita respuestas, serenidad y responsabilidad.

Utilizo aquí la palabra «invasión» desde mi percepción personal como ciudadano que vive esta situación, no para deshumanizar a quienes llegan ni para convertir el sufrimiento humano en motivo de enfrentamiento.

Detrás de cada crisis existen personas y circunstancias diferentes. Pero reconocer esa humanidad tampoco debería impedirnos expresar con claridad la preocupación, el miedo o la sensación de abandono que pueden experimentar quienes ven profundamente alterada la vida cotidiana de su
ciudad.

Quizá por ello el simbolismo del eclipse adquiere para mí este año un significado especial. Durante un eclipse, la luz del Sol queda temporalmente oculta y, durante unos instantes, la sombra parece
imponerse. Sin embargo, el Sol no ha desaparecido. Continúa brillando detrás de la oscuridad.

Quiero pensar lo mismo de Ceuta. En estos momentos podemos sentirnos sumidos en una cierta oscuridad, marcada por la inseguridad, el abandono y la incertidumbre. Pero confío en que esa oscuridad sea transitoria. Ceuta ha atravesado momentos difíciles a lo largo de su historia y ha sabido seguir adelante. Espero que también ahora sepamos recuperar la seguridad, la
convivencia, la serenidad y la confianza que nuestra ciudad necesita.

Desde esa esperanza, y sin olvidar por un momento la realidad que nos rodea, quisiera compartir una reflexión sobre el significado que tradicionalmente tiene el eclipse solar dentro del hinduismo.

Más allá del fenómeno astronómico: el eclipse desde la mirada del hinduismo. El eclipse solar de este año ha despertado una enorme expectación en España. Millones de personas esperan contemplarlo y se han organizado actividades de observación y divulgación científica, mientras numerosos visitantes se desplazan hacia aquellos lugares desde los que el fenómeno podrá apreciarse mejor. Es comprensible: estamos ante un acontecimiento astronómico extraordinario y de una belleza difícil de describir.

Sin embargo, el hinduismo contempla tradicionalmente los eclipses desde una perspectiva diferente. Esto no significa negar su explicación astronómica ni rechazar el conocimiento científico. La astronomía nos explica cómo y por qué se produce un eclipse; la tradición religiosa se pregunta también qué significado espiritual y ritual puede tener ese momento. Son dimensiones distintas que no necesitan entrar en conflicto.

En la tradición hindú, un eclipse solar, conocido como Surya Grahana, se considera un periodo espiritualmente significativo, aunque ritualmente poco auspicioso. Esto no debe entenderse desde el miedo o el fatalismo.

Por el contrario, tradicionalmente se considera un momento especial para el recogimiento, la oración, la meditación, la introspección y la recitación de mantras.

Mientras buena parte de la sociedad contemporánea dirige durante estas horas su mirada hacia el cielo para contemplar el eclipse, millones de hindúes prefieren dirigir la mirada hacia su interior. No necesariamente por temor al fenómeno, sino porque la tradición entiende que existen
determinados momentos en los que la propia naturaleza nos invita a
detenernos.

Durante el eclipse, los templos hindúes permanecen cerrados y el culto habitual se interrumpe temporalmente. Tradicionalmente también se evita cocinar y comer desde el comienzo hasta la finalización del fenómeno, pues este periodo no se considera apropiado para la preparación o el
consumo de alimentos.

Una vez finalizado el eclipse, es habitual realizar un baño de purificación y, dependiendo de cada tradición, limpiar los altares domésticos y los espacios de culto antes de reanudar las actividades religiosas habituales.

Son costumbres antiguas que forman parte de una determinada concepción de la pureza ritual y de la relación entre el ser humano, la naturaleza y lo sagrado.

Pero existe otro aspecto que considero especialmente hermoso: aquello que ritualmente se considera poco auspicioso puede convertirse, al mismo tiempo, en una extraordinaria oportunidad para la práctica espiritual.

Durante un eclipse, muchos hindúes dedican ese periodo al japa —la repetición meditativa de un mantra o del nombre de la Divinidad—, a la meditación, la oración y el recuerdo de Dios. De esta manera, un fenómeno que invita a suspender temporalmente determinadas actividades cotidianas
se transforma en una oportunidad para el silencio, la introspección y una
mayor concentración espiritual.

Por tanto, la actitud tradicional del hinduismo ante un eclipse no debería entenderse como una actitud de temor. Es, más bien, una actitud de respeto, recogimiento y conciencia espiritual. Durante unas horas se reducen las actividades ordinarias y se dirige la atención hacia aquello que
normalmente queda oculto bajo el ruido de nuestra vida cotidiana.

Como sacerdote hindú, considero también importante recordar que las tradiciones deben vivirse con conocimiento y discernimiento, no desde el miedo ni desde una interpretación rígida. Mi opinión personal es que estas observancias deben respetarse y seguirse con sinceridad, pero teniendo siempre presentes el tiempo, el lugar y las circunstancias personales. No
todas las personas viven en las mismas condiciones ni pueden observar las
tradiciones de idéntica manera.

La práctica religiosa nunca debería convertirse en una fuente de angustia, temor o superstición. Las observancias externas tienen su valor y su significado, pero no debemos perder de vista aquello hacia lo que apuntan: la fe, la devoción, el recuerdo de la Divinidad y la transformación interior.

Desde mi propia tradición vaishnava, mantengo mi confianza en Srima Narayana como refugio y protector, respetando al mismo tiempo las diferentes formas en que las diversas tradiciones del Sanatana Dharma comprenden y se relacionan con la Divinidad. Más allá de nuestras
diferencias filosóficas o rituales, el eclipse puede recordarnos algo profundamente humano: ninguna oscuridad permanece para siempre.

Y quizá ahí se encuentren nuevamente el eclipse que contemplamos en el
cielo y la situación que vivimos hoy en Ceuta.

Un eclipse nos recuerda que incluso aquello que nos proporciona luz puede quedar temporalmente oculto. Pero ocultar la luz no significa destruirla. El Sol continúa brillando detrás de la sombra y, llegado el momento, vuelve a manifestarse.

Deseo profundamente que suceda lo mismo con mi ciudad. Que la sombra que hoy atraviesa Ceuta sea, como la de un eclipse, solamente pasajera; que vuelvan la serenidad, la seguridad y la confianza, y que nunca perdamos aquello que durante generaciones ha caracterizado a nuestra tierra: su capacidad para levantarse, convivir y seguir adelante.

Como ceutí y español, termino estas líneas diciendo desde el corazón: ¡Viva Ceuta! ¡Viva España!
Y como hindú, hago mía una de las oraciones más hermosas y universales de las Upanishad:
Tamaso Ma Jyotir Gamaya «Condúceme de la oscuridad a la luz.» Brihadaranyaka Upanishad 1.3.28

Tomás Cobo alerta de una «crisis de salud pública» tras la entrada masiva de inmigrantes

Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial de España, ha llegado este miércoles a Ceuta para conocer de primera mano la situación sanitaria que se vive en la ciudad tras la entrada masiva de inmigrantes el pasado 30 de julio.

Acompañado por Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, ha podido hablar con los profesionales médicos in situ sobre todo lo que están viviendo en estos días.

Algo que, para Roviralta, es “una catástrofe asistencial, humanitaria, económica y social” y ha provocado que los sanitarios cuenten con deficiencias para poder realizar su trabajo de forma correcta y atender a todas las personas que lo necesitan.

El agradecimiento de Tomás Cobo


Por su parte, Cobo, tras conocer la realidad de los profesionales médicos en la ciudad con la crisis que está viviendo, ha querido, en primer lugar, “manifestar el profundo agradecimiento a todos mis compañeros y compañeras médicos” por la labor ejemplar que están llevando a cabo.

Y es que, tal y como ha señalado, “lo que están haciendo nace de su vocación de servir a los demás en la situación de máxima fragilidad, cuando más vulnerable es la dignidad del ser humano. Y, en este caso, tenemos una emergencia sanitaria de la que se derivan las consecuencias que ahora os voy a decir”.

“Ha sido realmente satisfactorio poder estar con ellos y hacía tiempo que no veía a compañeros romper a llorar por la sobrecarga asistencial que tienen”.

Las consecuencias de esta crisis en los médicos


Hablando de las consecuencias, Tomás Cobo ha puesto de manifiesto que la más importante es la “presión asistencial elevada, una sobrecarga asistencial”.

Y es que, “están ocurriendo casos clínicos que no son habituales de manera frecuente, como son heridas por arma blanca. Eso nos contaban los cirujanos esta mañana, heridas que ocasionalmente se pueden curar en urgencias, pero otras se tienen que curar en el quirófano, con lo que conlleva de, como digo, sobrecarga sobre la rutina habitual de las cirugías programadas y de las cirugías de urgencias normales”.

Y no solo las cirugías. Los radiólogos también están haciendo una importante largo “para comprobar a los menores de edad”, ha asegurado.

Una crisis de salud pública


Otra cosa sobre la que ha advertido el presidente de la Organización Médica Colegial de España es que nos “vamos a enfrentar a una crisis de salud pública”.

Como ha puesto sobre la mesa, “han venido a Ceuta más de 15.000 seres humanos, de los que desconocemos hasta su origen. Ni su identidad, ni por supuesto nada de su historia clínica, con la consecuencia que eso puede tener en salud pública”.

A esto hay que sumarle “algunos duermen en la playa y otros duermen en las calles, con lo que trae eso de crisis de salud pública. De hecho, en el hospital ya me contaban que había habido brotes, como es normal, de infecciones gastrointestinales, de origen por determinar, que pueden conllevar a otro tipo de enfermedades”.

Asimismo, tampoco “sabemos si estos seres humanos están vacunados o no, con las consecuencias que puede tener el que no tengan vacunación con enfermedades que aquí teóricamente están extinguidas, pero que pueden aparecer en un brote”.

Los campamentos para mujeres y niñas


En su visita a Ceuta, Tomás Cobo también ha podido ver en primera persona el campamento montado para proteger a niñas y mujeres en el Príncipe y a alertado del riesgo que corren si no se actúa rápido para garantizarles protección y seguridad.

En ese sentido, lamenta que “estas menores tienen tres rumbos si caen en manos de bandas criminales. Esos destinos son la adopción ilegal, la explotación sexual y el tráfico de órganos”.

Sobre esto último, ha incidido en que “muchas niñas son secuestradas para, en un momento determinado, extraerle el órgano y así poder hacer un trasplante a gente que tiene mucho dinero y compra este tipo de órganos”.

Un mando único


En último lugar, Cobo ha querido compartir que está de acuerdo con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, “de la imperiosa necesidad de crear un ámbito único, un mando único, estratégico, no sólo para entender todo este ámbito sanitario, sino para atender todo el resto de las infraestructuras y de lo que puede venir en días sucesivos. Aquí la clave es tratar de prevenir ya sumergidos en la emergencia humanitaria”.

La respuesta a Mónica García


Por otro lado, el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, se ha referido a la respuesta dada por la ministra Mónica García a la carta de esta entidad.

Así, ha expresado que, “cuando uno pide ayuda y la respuesta es que aquí no pasa, siente decepción y frustración, y máximo cuando viene de una compañera médico”.

También ha afeado el hecho de que “traslade balones a otro lado y decir que no es competencia del Ministerio de Sanidad. Es decir, cuando se habla de salud pública no es cuestión de echar balones fuera, sino, como ha dicho Tomás, lo que habría que hacer es un mando único. Es más, pedimos un Gabinete de Crisis Permanente del Gobierno de España” que esté representado por los diferentes ministerios porque “esto ha llegado a una dimensión de catástrofe y creo que es necesaria y urgente esa cuestión”.