Estado de sitio

Tras las multitudinarias y reconfortantes manifestaciones de apoyo a Ceuta por toda España, y la decepcionante comparecencia en el Congreso del presidente Sánchez, toca hacer balance de la situación, aclarar lo que el Gobierno nos ofrece como solución y plantear alternativas.

En primer lugar, creo que los ceutíes podemos felicitarnos de que la Nación española está con nosotros. Desde las movilizaciones masivas por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, no se habían visto en España demostraciones de solidaridad tan grandes.

Si aquellas dieron origen al “Espíritu de Ermua” que fue el principio del fin de ETA, esperemos que éstas alumbren el “Espíritu de Ceuta” que acabe con la subordinación de España a Marruecos y dé paso a una posición firme e indubitada en el respeto a nuestra integridad territorial y en el anclaje de Ceuta y Melilla en la UE, a través de su incorporación al Comité de las Regiones, el despliegue de FRONTEX en nuestras fronteras y la creación de un régimen especial equiparable al de las Regiones Ultraperiféricas, como Canarias.

En segundo lugar, todo el arco parlamentario, excepto el PSOE, reconoce que el Gobierno lo ha hecho todo tarde y mal. El desfile constante de ministros por Ceuta del mes de agosto, sólo sirvió de tapadera para cubrir las largas e indolentes vacaciones de Sánchez en La Mareta.

Hasta el 26 de agosto no se publicó el Real Decreto por el que se declara la situación de interés para la seguridad nacional en la ciudad de Ceuta, solicitado por Vivas desde el 30 de julio. Llegó, por fin, el mando único, en manos del ministro Ángel Víctor Torres, con una indignante designación de espacios para albergar a los invasores, que incluía los polideportivos municipales y escolares, y zonas vecinas a las barriadas de Manzanera -la antigua fábrica de harina-, el Mixto -el Físcer-, u O’Donnell -Hospital Militar-, y que agotó la paciencia de los ceutíes. La presión social logró que el Gobierno reculara, aunque persisten las polémicas por el uso del Centro Ecuestre, y de las explanadas del muelle de Poniente más la adyacente a la nueva Escuela Infantil, detrás de la antigua prisión de Los Rosales.

El Gobierno se está centrando en acomodarlos, algo necesario para poder contarlos y para eliminar la imagen tercermundista de la playa del Trampolín o de las naves del Tarajal, o de cientos de personas durmiendo al raso en Loma Colmenar, Miramar, los alrededores del CETI, y otros asentamientos en acantilados y montes. Lamentablemente, ha descartado la propuesta de la Ciudad de traer un buque con camarotes donde alojarles de forma provisional.

La mayor preocupación del pueblo de Ceuta es saber hasta cuándo va a durar esta situación. El Gobierno se empeña en abordar el problema como una mera crisis migratoria, aplicando los procedimientos ordinarios de Extranjería y, si procede, de Protección Internacional. Pero ¿cuántos son y a qué ritmo avanza el trabajo administrativo policial? El mismo hecho de que el Gobierno no haya sido capaz de contarlos después de un mes y de que cada día se informen cifras contradictorias ya dice mucho de su gravísima negligencia en la gestión de la crisis.

¿Cuántos entraron los días 30 y 31 de julio? La ministra de Defensa, Margarita Robles, en su comparecencia del 25 de agosto, informó de que habían entrado a un ritmo de 5.200 a la hora. Estimando ese flujo constante durante 24 horas nos salen más de 120.000 invasores. Las últimas declaraciones gubernamentales nos hablan de unos 80.000, y el presidente Sánchez en su comparecencia en el Congreso del 3 de septiembre habló de 63.000 retornados en las primeras 72 horas. ¿Cuántos quedan?

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que 5.000 en la Comisión del 28 de agosto. Sin embargo, el propio presidente anunció el 3 de septiembre que se alcanzarían las 7.000 plazas de alojamiento temporal, cuando concluya la instalación de carpas. Y fuentes de las ONG, que les proporcionan raciones diarias, hablan de alrededor de 9.000. No parece que en estos cálculos entren los menores no acompañados, que oscilan entre los 1.500 reconocidos por el Ministerio del Interior, los 2.900 que mencionan los Servicios de Menores de la Ciudad, y los 4.800 que informaron algunos líderes vecinales en los primeros días de agosto.

¿Cuánto nos queda, por tanto, para volver a la normalidad? Aunque el ministro Torres se negó a proporcionar ninguna estimación a nuestra senadora Cristina Díaz en su comparecencia del 27 de agosto en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, el Gobierno sí ha dejado varias pistas en sus declaraciones de la semana pasada. Marlaska reconoció en la Comisión de Interior que se había habilitado presupuesto suficiente para sufragar el despliegue de las UIP -los antidisturbios- en Ceuta hasta finales de diciembre. Y el propio decreto que declara la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta establece su duración hasta el 31 de diciembre de 2026… prorrogable.

Respecto a la labor policial de identificación y registro de los invasores, el sindicato policial SUP denuncia que sólo hay 14 ordenadores y que apenas se tramitan 80 expedientes al día en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). El ministerio de Interior anunció la semana pasada que el 4 de septiembre se alcanzarían los 24 equipos policiales para los trabajos de identificación: 14 en el CATE, 4 en la Jefatura Superior de Policía y 6 en el paso fronterizo del Tarajal.

A ese ritmo ordinario se tardarán meses en la identificación de todos. Pero el problema se agrava porque es de suponer que casi todos los invasores solicitarán Protección Internacional para evitar su expulsión inmediata e iniciar otro proceso burocrático. Incluso en el caso más sencillo de los marroquíes mayores de edad, tomando en consideración que Marruecos es considerado un país seguro en el Reglamento que desarrolla el Pacto Europeo de Migración y Asilo, el plazo máximo de tramitación puede llegar a las 12 semanas antes de que se resuelva la admisión del asilo o su denegación y expulsión.

Hasta ahora sólo han salido de Ceuta los que han querido voluntariamente, los condenados por delitos en juicio rápido y los que han pagado a las narcomafias un pase a la península. ¿Saben cuántas órdenes de expulsión se han ejecutado, hasta ahora, como consecuencia de la denegación de asilo a los invasores del 30 de julio? Ninguna. La Dirección General de Protección Internacional debe tramitar los expedientes en estricto orden de registro, y todavía andan ocupados con solicitudes anteriores a la avalancha en Ceuta.

El pueblo de Ceuta no se merece esto. Meses de anormalidad con un daño económico, reputacional y moral inmenso. Se canceló la Feria y ahora el Mercado Medieval. Se han perdido las escalas de los cruceros, eventos deportivos, fichajes de la AD Ceuta… ¿Cuántos sanitarios y docentes renunciarán a trabajar a nuestra ciudad en estas circunstancias? ¿Cuántas alumnas del Grado universitario de Enfermería no se atreverán a venir? ¿Podremos celebrar la Mochila? ¿Podremos celebrar la Navidad con normalidad? ¿Acaso el Carnaval?

El Gobierno de Sánchez nos condena a meses de incertidumbre, inseguridad, insalubridad y tensión social para mantener su relato de que lo ocurrido es una simple crisis migratoria. ¿Quién puede asegurar que cuando lleguen las primeras resoluciones de retorno a Marruecos no estallará un motín entre los invasores? ¿Quién escuchará las llamadas a la calma del presidente Vivas y de la mayoría de los representantes políticos de esta ciudad, si se comete algún crimen horrendo contra un o una ceutí?

La avalancha del 30 y 31 de julio no fue una crisis migratoria. El informe del CENIF y las recientes declaraciones de tres ministros marroquíes cuestionando la soberanía española sobre Ceuta y Melilla despejan cualquier duda sobre el papel de Marruecos.

El régimen alauí aprovechó lo que, en sus inicios, era una crisis migratoria derivada de la sentencia del Supremo, simplificada en las redes sociales en la idea de que las puertas de Europa estaban abiertas de par en par, para convertirla en un ataque de guerra híbrida, utilizando a su población como munición contra España. No son migrantes. Son invasores. Un mexicano que cruza el Río Grande (o Bravo) no reivindica la soberanía sobre Texas. El fin último de este método de agresión “suave” es inducir una progresiva limpieza étnica de la población española de Ceuta que, desmoralizada, empezaría a replantearse su vida en otro lugar.

Ante una situación excepcional, sólo caben medidas excepcionales. En mi opinión personal, al margen de mi condición de diputado nacional del Partido Popular, del que me honro en pertenecer, “un ataque, una violación de la integridad territorial de España” en palabras literales del presidente del Gobierno en su breve visita a Ceuta, es una de las situaciones que permiten al Gobierno proponer al Congreso de los Diputados la declaración del Estado de Sitio, conforme al artículo 32 de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio.

Una declaración, limitada en el espacio a la ciudad de Ceuta, limitada en el tiempo a la operación de retorno de los invasores a Marruecos, y que bajo autoridad militar permita acotar su libertad de movimientos y acelerar la tramitación simultánea de expedientes de identificación y protección internacional, de forma sumarísima, de quienes no puedan demostrar que estaban en Ceuta antes del 30 de julio.

La legislación europea y española prohíben expresamente las expulsiones colectivas de personas, por evidentes precedentes históricos, para evitar un genocidio. Pero nada impide simplificar al máximo la tramitación de expedientes individuales para, de conformidad con el espíritu del Pacto Europeo de Migración y Asilo, evitar que el derecho de Asilo se convierta en una treta legal de quienes no sufren ningún tipo de persecución en su país de origen.

La invocación al Estado de Sitio puede parecer tremendista, pero en los últimos doce años hemos vivido en España diferentes situaciones inéditas, contempladas expresamente en la Constitución, y no se ha parado el mundo. En 2014 la abdicación del rey y la proclamación de Felipe VI, en 2017 la aplicación del 155 a la Generalitat de Cataluña, en 2018 la caída del Gobierno mediante una moción de censura, en 2020 la proclamación del Estado de Alarma por la pandemia, desde 2023 la prórroga automática de los Presupuestos Generales del Estado, por la inoperancia del Gobierno, sin que se bloqueen las Administraciones Públicas.

En Ceuta no habrá recelo ante una autoridad militar, porque cuando un ceutí ve a un militar español lo que siente es confianza y orgullo. Si a alguien se le ocurre una solución más rápida, dentro de la ley, que la exponga. El Gobierno socialista no tuvo reparos en aprobar una Ley de Amnistía aconstitucional para comprar la investidura de Sánchez. Así que ha demostrado que cuando hay voluntad política, se pueden adoptar medidas excepcionales.

Mientras el Gobierno siga arrastrando los pies, después de un mes perdido por respeto al sacrosanto derecho vacacional de Pedro Sánchez, los ceutíes seguiremos siendo los asediados. Resulta crucial mantener las movilizaciones y el foco mediático, y hacer comprender a quienes han sido utilizados como peones de un acto de guerra híbrida, que han sido engañados. Que llevan malviviendo más de un mes en la ciudad para nada. Que la inmensa mayoría no conseguirá el asilo.

Para finalizar, quiero rememorar el cariño y los gritos de ánimo a los ceutíes a lo largo de toda la geografía española, que yo viví en la Cibeles; y apelar a la resistencia heroica de nuestros antepasados en el testimonio de Alejandro Correa da Franca (1673-1750) sobre la reacción de los ceutíes cuando se levantó el asedio de Muley Ismail en 1727: “Es indecible el gozo que este día indujo a los habitadores de esta nobilísima ciudad, por tan varios modos tan porfiadamente afligida treinta y dos años y cinco meses […] A una voz todos resonaban y repetían gracias al Altísimo por tan singular bien. Todos salíamos al campo y hasta las más ancianas mujeres pretendían, y después lograron, el consuelo de ver y pisar aquellos campos […] poco antes dominados de enemigos […] Se cantó el Te Deum y dieron gracias a la Virgen de África, con la más festiva alegre devoción, por el favor nuevamente experimentado.”

Javier Celaya Brey

Diputado nacional por Ceuta

Marcos Fernández dedica su primer gol en Primera al Ceuta

¿Quién sino que Marcos Fernández iba a marcar un gol y dedicárselo a Ceuta? El que fuera el delantero de la Agrupación Deportiva el curso pasado, un jugador que con un debut profesional fulgurante con los caballas (14 goles y 2 asistencias), ha marcado su primer gol en primera con dedicatoria para su exciudad.

Así ha ocurrido en la noche del domingo cuando el ariete de Cambrils ha logrado marcar un gol in extremis para empatar ante el Sevilla en el RCDE Stadium.

El que fuera ‘9’ de la AD Ceuta marcó el gol que certificó el empate en el descuento. Al marcar, se levantó la camiseta y miró a la cámara: “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende” estaba escrito en su camiseta, que la mostró en su celebración.

Un idilio entre delantero y Ceuta

Marcos quedó muy marcado por su estancia en Ceuta, por el trato con el aficionado, siempre incondicional, y por su rendimiento, espectacular, por encima de lo esperado por el aficionado.

Un regalo caído del cielo. El joven de 23 años fue uno de los nombres propios del combinado caballa en el curso pasado, explotando su garra, olfato goleador y condiciones de un futbolista de una gran proyección.

Según los parámetros de medición de Transfermarkt, el catalán ha quintuplicado su valor desde que llegó en junio al Ceuta. Llegó costando 200.000 euros y al finalizar la temporada estaba valorado en un millón de euros.

El gol

El gol de Marcos Fernández valió para que su equipo, el RCD Espanyol, lograra el empate en el descuento ante el Sevilla.

Un balón al área fue rematado por Marcos de cabeza. El balón tomó una comba, iba para golazo, pero se encontró con el palo. El catalán, eso sí, se encontró con el rechace y la metió con suspense para salvar un punto en el estadio de los pericos.

Noche terrible de vandalismo: varios coches y contenedores quemados, además de peleas

Ha sido una de las peores noches de vandalismo. ¿Quién está detrás? Esto es lo que debe esclarecer más pronto que tarde la Policía en Ceuta toda vez que todos los sucesos han sido provocados.

La ciudad ha vivido una noche marcada por quemas intencionadas y peleas. Todos los incendios son provocados y en distintos puntos de la ciudad. No hay detenidos, pero no existen dudas de que todas han sido acciones provocadas y para hacer daño.

Han quemado 3 coches, varios contenedores y, además, ha ardido basura y restos en asentamientos que hay en los montes.

En uno de los casos de quema de coches se pudo reaccionar con rapidez apagando las llamas con un extintor, los otros dos están destrozados. Ha sido en la zona del Polígono, cerca del edificio del Imserso, y en Benítez.

El serio peligro en los montes

En el monte, se han prendido fuegos, en algunos casos de enseres.

Esto es muy preocupante porque ya se han producido varios incendios en distintas zonas de monte y en asentamientos.

Los bomberos ya advirtieron su temor a que esto pueda generar graves daños en montes de Ceuta por quedar descontrolados.

Peleas entre inmigrantes

A las quemas de esta noche, en donde se ha registrado un repunte evidente en atentados contra vehículos y contenedores además de focos descontrolados en asentamientos, se suman las peleas que se han registrado entre inmigrantes.

Una de ellas ha coincidido con la quema de un vehículo. Unos 15 minutos de separación entre un suceso y otro, según los vecinos.

El incendio del coche alcanzó parte de un árbol próximo.

Inseguridad al alza

Desde la entrada masiva ha aumentado en un 150% las llamadas al 112 por sucesos. Los ciudadanos alertan sobre todo de peleas. Las fuerzas de seguridad no pueden atender todas las incidencias.

Lejos de calmarse, el panorama es cada vez más delicado sobre todo por las noches y madrugadas.

Han sido horas terribles para Bomberos y fuerzas de seguridad.

Uno de los incendios se produjo además cerca del vallado, en zona de seguridad.

Ceutíes musulmanes, insultados y señalados por participar en la manifestación por Ceuta

La manifestación celebrada el Día de la Autonomía fue histórica, como también el respaldo que tuvo Ceuta en el resto de ciudades del país.

A la calle salieron los ceutíes sin distinción. O como repite una y otra vez el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, salieron todos “recen como recen”.

Pero es precisamente ese “recen como recen” lo que se ha convertido en una auténtica amenaza para muchos musulmanes de Ceuta que estuvieron a la cabeza enarbolando la bandera de su país, España.

Desde ese día, aspirantes a influencers, meros charlatanes que asoman en redes sociales de Marruecos, se han dedicado a insultar, difundir imágenes y literalmente acribillar a musulmanes que aparecían en vídeos y fotografías reproducidas por los medios de comunicación ese día.

Las amenazas son de envergadura cuando se trata de personas públicas como la política Fatima Hamed, cabeza visible de MDyC. «Lo único que me duele es tu nombre, Fátima”, se dice en una de las grabaciones que forma parte de una auténtica campaña dirigida contra musulmanes de Ceuta.

Críticas y mensajes atentatorios contra Ceuta y Melilla

Musulmanes que, por cierto, han tenido también que aguantar críticas en foros de Ceuta cuestionando si participaban o no en las manifestaciones que se han ido celebrando en la ciudad. Críticas que buscaban solo enfrentamientos o recelos entre los propios ceutíes y que quedaron en nada con la gran marcha del pasado día 2, que llenó las calles de Ceuta de miles de caballas sin distinción.

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La diferencia es que, en Marruecos, las campañas están formando parte de esos mensajes atentatorios contra Ceuta y los ceutíes. Mensajes en general para todos los musulmanes y, en particular, para personas conocidas como es Hamed.

“¿Con qué te compraron? ¿Con el pasaporte o con la nacionalidad?”, llegan a insultar a la dirigente de MDyC cuestionando incluso su españolidad.

“Fátima, mi país te crio antes de que lo negaras y renegaras de él; y te pusiste del lado del enemigo en su contra, viendo cómo la bandera de tu país era humillada frente a ti.

No te moviste, ni te inmutaste, Fátima”, prosiguen, tildando a Hamed de marroquí.

Las amenazas se generalizan con frases del tipo: “Marruecos no es para ti ni para tus semejantes. Y esperamos que las autoridades tomen medidas en tu contra; sanciones para que no vuelvas a entrar a Marruecos, porque ya no mereces volver a pisar esta tierra honrada y pura de la que tú saliste —qué lástima— y a la que has dado la espalda”, insisten.

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Amenazas graves para que se actúe contra ceutíes

Las amenazas son graves en el caso de Hamed, pero también con personas que son señaladas una y otra vez por aparecer en los vídeos, directos e imágenes extendidas por redes sociales. Se cuelgan sus fotos o se reproducen los vídeos en donde se aprecia a varias personas, pero se señala solo a los que son musulmanes.

Van señalando a los musulmanes de Ceuta que salieron a la calle para gritar junto al resto que esta tierra es española. Usan términos como “traidores” e instan a las autoridades marroquíes a que si cruzan a Marruecos se actúe contra ellos.

“Ruego a las autoridades que se centren en cada hiena de estas y los detengan a todos cuando entren a Marruecos”, se denuncia.

Las continuadas reclamaciones de Ceuta y Melilla

Los insultos y esta campaña contra ceutíes musulmanes la enlazan con las reclamaciones de Ceuta y Melilla, señalando al príncipe heredero de Marruecos, Moulay El Hassan, como el encargado de intervenir cuando llegue el momento.

Es una campaña que ataca a españoles, que advierten de acciones contra su integridad si cruzan la frontera. No es algo nuevo. Tras la crisis masiva se difundieron imágenes de ceutíes a los que amenazaban con golpear si cruzaban a Marruecos y se ha dado publicidad a mensajes atentatorios contra ellos.

Quienes alimentan estas redes son de zonas variadas como Rabat, Casablanca o partes del centro del país.

Defensores

La mejor forma de contrarrestar a estos amagos de influencers es rebatirles en sus propias redes. Es lo que muchos están haciendo. En el caso de Hamed, la defienden recordando que es española, “musulmana y española”.

“No tiene la nacionalidad marroquí, ni es marroquí. Ustedes no conocen a la gente de Ceuta”.

El giro de la crisis de Ceuta: cruz de navajas, deslealtad y Marruecos de espectador

Entraron miles. Ponerle un número exacto no debiera ser complicado, pero el Gobierno de Pedro Sánchez se afana en buscar mil y una excusas para no hacerlo. La crisis de Ceuta sigue durmiendo en las tinieblas: no se sabe el número de personas que cruzaron, tampoco las que quedan y prevalece un empeño en ocultar cualquier responsabilidad del reino que maneja, como puede, Mohamed VI.

Los enanos le crecen al rey marroquí, con más crispación cuanto más de cerca se siente el ambiente electoral.

Es imposible pensar que miles y miles de personas, entre ellas mujeres y niños, muchos bebés, pudieron emprender una especie de Marcha Verde hacia Ceuta sin que existiera un conocimiento de Marruecos y una responsabilidad.

De igual manera es imposible sostener que con los preliminares a ese día 30 en el que en Ceuta se marcó un antes y un después, ni el CNI ni los Servicios de Información hubieran avisado de la que se venía encima. Lo hicieron, tanto es así que no hacía falta más que leer las crónicas escritas desde casi 10 días antes para saber que esto podía suceder.

Se avisó del repunte migratorio y no se tomaron medidas. El verso suelto que ha supuesto la figura de la ministra de Defensa, Margarita Robles, rompe con el empecinamiento del Gobierno de Pedro Sánchez de enrocarse en la gran mentira de convertir toda una operación de ataque a un país utilizando la frontera sur de Europa en algo accidental o extraordinario.

En Marruecos esos dos conceptos no existen. Nada puede ocurrir sin que el rey lo sepa, nada se mueve sin que los agentes de información lo conozcan. La teoría explotada por un presidente osado que defiende su derecho a las vacaciones mientras toda una ciudad quedaba sometida a las mentiras y al abandono es cuanto menos un esperpento, un insulto a la inteligencia o una broma de mal gusto.

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Estamos ante el giro de la crisis de Ceuta: cruz de navajas, deslealtad y Marruecos de espectador.

Investigaciones judiciales que requieren de colaboración

La Audiencia Nacional ha sido encomendada a iniciar una investigación sobre un asunto que se sostiene sobre dos patas. Una de ellas está en Marruecos. El resultado dependerá de su colaboración, nula en otras investigaciones de envergadura como la del narcotúnel.

En esta historia se olvidan los más de 140 muertos. Una cifra que tampoco se detalla. Sabemos los cadáveres recogidos en aguas españolas, no los localizados en Marruecos, un país que ha permitido que los cuerpos de los identificados no fueran enterrados en su propio país. Ha roto cualquier posibilidad de repatriación de sus propios nacionales.

Pasado prácticamente mes y medio de este golpe a la estabilidad de Ceuta que lleva a que Marruecos se frote las manos liderando una imagen de poder, el Gobierno de España ha optado por dar un giro a su política con Ceuta.

Hasta ahora había soportado casi todo, hasta bailes de ministros para soportar las iras de un pueblo caballa cansado con la situación vivida y malinterpretada en muchos de los mensajes que calan en la Península.

De ese soportar todo, de ese empezar incluso a reconocer que algo se había hecho mal (de nuevo la ministra Margarita Robles fue la primera y casi única en mostrar un perdón sincero ante los ceutíes), se ha pasado a la postura más belicosa de cuestionar al Gobierno de Ceuta acusándole de deslealtad.

El mensaje de la deslealtad

La educación del mando único, ejercido por el ministro Ángel Víctor Torres, quien ha optado por deslizar que llegará el momento en el que se podrá hablar de ello, se ha pasado al mensaje del ministro bronco de Sánchez, el símil del gamberro de la clase capaz de enfrentarse con cualquier ciudadano en un tren o en un perfil en redes sociales en el que alardea de lo que luego no se hace.

Ese es Óscar Puente quien no ha dudado en acusar a Vivas de ser un mero peón de Feijóo, cuando hasta hace cuatro telediarios estaba incluso marcado por su propio partido debido a las políticas más colaboracionistas con el Gobierno de la Nación, aunque esto supusiera enfrentamientos con el propio PP nacional.

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El Gobierno de Sánchez ha dado un giro. Ha introducido en su mensaje esa palabra, la de la deslealtad. Y lo hace después del Día de Ceuta, en el que dos ministros fueron abucheados y tuvieron que salir bajo las acusaciones de traidores del acto desarrollado en el Teatro del Revellín.

También lo hizo el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, a quien la sociedad caballa lo ha marcado como el culpable de todos los males por alinearse con la postura del Gobierno central. Con él están siendo especialmente duros, mucho más que con quien tiene la responsabilidad de todo lo ocurrido, un presidente del Gobierno que se marcha de vacaciones.

“Unidad y lealtad son la receta que va a permitir a Ceuta salir con más fuerza de esta crisis”, dijo el presidente Sánchez en el Congreso la semana pasada.

La presión social sobre Ceuta

Un mensaje que parece haberse quebrado en un ambiente de enorme presión social en Ceuta, con miles de inmigrantes en las calles, con asentamientos tercermundistas e impropios de este país, con mujeres y niñas hacinadas, con un repunte de agresiones sexuales sin comparación con otras épocas y miles de niños a los que se debe dar una protección.

Dicen que Ceuta puede ser la tumba del Sanchismo. Las avalanchas del 30 y 31 de julio han terminado siendo un monstruo para Ceuta, pero también para el centro de España.

Ahora solo queda por saber el giro que se dará en el ciclo político que empieza este septiembre, si se apuesta por la idea de seguir un camino recto para dar con una pronta solución o hacer estallar la bomba a golpe de navajazos políticos teñidos de ideologías y acusaciones que en nada benefician a un ceutí cansado, harto y, lo más grave, cada vez más afectado en lo psicológico.

El Comentario Inocente

El Presidente del Gobierno en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados hizo una descripción angelical de la invasión sufrida por Ceuta el pasado julio y anunció la puesta en marcha de cinco grandes ejes que, según dijo, cambiaría en positivo la economía y la vida de la ciudad después de la crisis vivida.

Los cinco ejes citados no coinciden con las necesidades de Ceuta en su totalidad, por lo que la situación de la ciudad seguiría estando en entredicho. En el citado discurso trata el Presidente, entre otros temas, de la integración de Ceuta en las estructuras europeas preservando el Régimen Fiscal con incorporación en el Comité europeo de las Regiones (CDR), reconocimiento como Región ultraperiférica (RUP), etc. También refuerzo de la frontera y ampliación de los espigones, aumentando la capacidad del Estado para responder a situaciones migratorias extraordinarias (pero no cita a las invasiones), reforzar la economía y los servicios públicos, lucha contra las Mafias de la inmigración y otras iniciativas.

Sin embargo, lo importante es librar a Ceuta de los miles de invasores engañados que todavía ocupan parte de la ciudad y le comunican inseguridad, perjuicios económicos con rotura de imagen, junto a la idea de sentirse agredidos todos y cada uno de sus ciudadanos.

Pero aparte de que algunos de los temas son evidentes, lo que Ceuta necesita ha venido reclamándose a través de seis libros, el primero “Ceuta, problemas y soluciones” de 1997 hasta el último “Ceuta, ciudad en peligro” publicado recientemente en 2024 y dichos temas podrían resumirse en los siguientes términos:

Desde luego suprimir la Excepción del Tratado de Schengen con las medidas correctoras precisas porque en el futuro no será necesario e integraría a Ceuta en dicho Tratado. Por supuesto incorporación de la Ciudad en la Unión Aduanera previo acuerdo sobre las condiciones, porque con ello Ceuta quedaría integrada plenamente en Europa desapareciendo la Aduana de Algeciras con incorporación en todos los órganos de la Unión Europea. En esto último hay que citar la también integración por supuesto en la Política Agraria Común y en la Política de Pesca Común con lo que con esta última, se reactivaría seguramente la tradicional actividad pesquera ceutí. Y no cabe duda que para negociar esto y lo que viene a continuación sería imprescindible contar con una Representación de Ceuta ante la Unión Europea, lo cual se recomendó en 1994, se aprobó después y sigue sin ponerse en marcha cuando han pasado 32 años.

Respecto a la Aduana Comercial con Marruecos que ya trabajaría con la Unión Europea, establecer un Reglamento aprobado por ambas partes que la haga realmente operativa y, en caso contrario, proceder a su anulación quedando tan solo una frontera Europa-Marruecos sin aduana. Y en este caso, sería preciso establecer un régimen que haga a Ceuta independiente económicamente de Marruecos, sobre todo estableciendo un sistema que garantice las tarifas existentes en las comunicaciones Algeciras-Ceuta-Algeciras para residentes ampliándolas también para no residentes, con objeto de eliminar la barrera económica existente para el turismo Europa-Ceuta.

Y desde luego sería imprescindible disponer por fin de un sistema educativo propio adaptado a una ciudad con cuatro culturas que necesitan integrarse de cara a la universidad, la formación profesional y otras actividades.

También el Puerto que fue superado por Algeciras, Tángermed e incluso Gibraltar con el nuevo Tratado, necesita una reforma a fondo de forma que compita con eficacia en el Estrecho. La idea de darle también un enfoque militar con mayor presencia de nuestra Armada hasta convertirlo de acuerdo con la OTAN en una Base Naval, sería valorable en su momento.

Sería necesario defender la posición de Ceuta en las negociaciones del Túnel del Estrecho de Gibraltar ya que su futura instalación podría perjudicar a la Ciudad al quedar marginada. Igualmente, en el plano internacional sería imprescindible gestionar la entrada de Ceuta en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como el resto de España, aportando su situación estratégica en el Estrecho de Gibraltar para la posible instalación de la citada Base Naval que garantice el libre paso por tan delicada área.

Y desde luego asegurar las visitas periódicas de nuestro Rey como a cualquier otra región española, con independencia de lo que opine algún país extranjero.

De algunas de estas medidas que completarían los Ejes enunciados por el Presidente Sánchez, puede ocuparse de inmediato el Gobierno de la Nación y en el resto podrían colaborar organizaciones o personas que conozcan la realidad ceutí ya que aportarían los trabajos necesarios para que las medidas enunciadas u otras que se propongan, puedan salir adelante. En la propia ciudad de Ceuta podrían colaborar con la propia Ciudad Autónoma, desde asociaciones empresariales privadas hasta la Fundación Interservicios Ceuta, el Instituto de Estudios Ceutíes, la UNED local, el Observatorio de Ceuta-Melilla y otras organizaciones locales o nacionales, junto a personas que conocen la ciudad y sus problemas.

El Presidente Sánchez debería completar sus Grandes Ejes con algunas de estas ideas que llevan lustros demandándose por la Ciudad de Ceuta, la cual no cabe duda que seguirá en peligro hasta que por fin actuemos en su defensa global.

Carta a Pedro Sánchez Castejón

Esta carta va dirigida al presidente del gobierno de España por mi indignación como ciudadana,como mujer trabajadora y como madre el procedimiento que ha tenido en la invasión de Ceuta su pasividad catalogada como conciencia anestesiada de la realidad que el y todo su gobierno han permitido.

Lo primero me parece ya anti derechos humanos y constitucionales su sarcasmo de reírse a boca jarro de todos los ceutis que ni les importa su anulación como personas a nivel integral ya que estos mismos ni tienen libertad de movilidad ni han tenido verano los niños y a nivel de turismo anulado por completo.

Su desvergüenza no tiene límites se marcha de vacaciones se blinda de protección todo su contexto de ubicación mientras Ceuta estaba ya invadida con más de ochenta mil personas. Es usted una persona que cosifica al ser humano y ha echo de su partido una organización de corrupción dentro de su cónclave de súbditos con una ideología destructiva llenando de pobreza las familias españolas ya que comer lo básico hoy día en España es un lujo.

Ha llegado al gobierno desde su inicio de legislatura con un único objetivo trocear España y prueba de ello son los socios que cada uno permanece al lado de este corrupto sanchismo para absorber una comunidad o someter a una ciudadanía a base de una dictadura anulando los derechos adquiridos en el itinerario de nuestra democracia.

Ceuta es España y usted ha mentido en su continuo transtorno que lleva en su desenfrenada ambición.

Espero y confío que con esta invasión que estaba más que reorganizada por el gobierno dictador de Marruecos y su actitud rastrera que lleva a lo largo de su destructiva legislatura.

Ceuta es España y nosotros los españoles hemos despertado ya de una vez y hasta que lo salga del gobierno no tendremos estabilidad como ciudadanos.

CEUTA NO SE VENDE.. CEUTA SE DEFIENDE

Una ciudadana indignada.

Haya paz y después gloria

Vamos a organizarnos, no tomar decisiones con las tripas, ser valientes y afrontar las circunstancias por las que estamos pasando.

En estos días, pasaron una encuesta muy elaborada sobre la posibilidad de secundar una huelga en la enseñanza, se preguntaba si podríamos resistir hasta seis meses.

Leí las propuestas de la Junta de Personal Docente, a la que pertenezco, reclamando medidas de seguridad. Me llega la noticia del despliegue de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para garantizar la protección de los alumnos.

Muchos padres comentan la posibilidad de no llevar a sus hijos a los colegios e institutos. Otros padres se manifiestan para que los colegios no estén cercanos a las zonas habilitadas para los migrantes. Los barrios se manifiestan por la cercanía de estas construcciones.

Todo es lento en la tramitación de expedientes. Parece que cada vez estamos peor: no avanzamos, más peleas, más casos de agresión, más miedos.

Ahora el Gobierno no consultará con la ciudad la ubicación de los centros de acogida temporal al no llegar a acuerdos. Siguen zonas colapsadas y el desasosiego campa a sus anchas.

Mañana se pone en marcha la enseñanza. Si decidimos entre unos y otros que se paralice habremos hecho un daño irreparable de consecuencias muy graves.

Boicotear el funcionamiento de colegios e institutos de la forma y manera que sea es una derrota y no podemos ni tenemos derecho a hacerlo. Ceuta resistirá y la prueba la tendremos el martes cuando los chicos y chicas llenen las aulas.

Pediremos, exigiremos, denunciaremos, reclamaremos, gritaremos…, pero el curso tiene que empezar. Trabajaremos codo con codo, nos reiventaremos y daremos ejemplo al mundo que nos mira desde todas partes.

Cicatrices

Tras el trauma de la invasión, llegan las reflexiones mientras esperamos a que la zona deje de sangrar, se desinflame, y que las heridas cicatricen. Pero que durante nuestra convalecencia no se equivoquen y sobre todo que no se equivoquen los gobernantes de España y Europa: Ceuta no va a permitir convertirse en un inmenso campamento de inmigrantes que han llegado de forma ilegal como hicieron con Lesbos o Lampedusa. Ceuta cuenta con un pasado del que su valioso y milenario patrimonio es testigo; con un presente en el que los caballas hemos demostrado una resiliencia tenaz; y con un futuro de ciudad universitaria, cultural, foco de turismo, escenario de una convivencia ejemplar.

Los ceutíes nos sentimos emocionados porque no estamos solos. Y como ejemplo el 2 de septiembre de 2026, que supuso que toda España nos mostrara que podemos contar con ella. Además, grandes autoridades de diferentes campos nos han apoyado: del universitario, Pedro Mercado, rector de la Universidad de Granada, y reconocidos profesores como Fernando Trujillo y Juan Carlos Maroto, pertenecientes también a la institución granadina; en el mundo empresarial la visita de Juan Roig apoyando a la economía ceutí; en la esfera deportiva, el seleccionador Luis de la Fuente, el que nos enseñó que funcionando como un Equipo se puede ganar todo; y en lo artístico, Antonio Banderas, un ejemplo de como el humilde puede llegar a Hollywood, que se acordó de nuestra ciudad cuando Málaga estrenaba una feria que nosotros no vivimos.

Otra cuestión es que perdemos mucho tiempo discutiendo con necios. Ya no digamos Ceuta y Melilla son españolas. Ya se escucha ridículo. No hay nadie diciendo que Soria o Salamanca son españolas. Todo el mundo sabe que Ceuta, Melilla, Soria y Salamanca son españolas. Lo dice la Historia, así que los que saben leer y poseen un mínimo de cultura, no discute ni duda sobre la españolidad de Ceuta y Melilla. Solo los analfabetos no podrían entenderlo y se atreverían a decir estupideces: la ignorancia es muy atrevida y no teme hacer el ridículo. Por eso los medios de comunicación españoles e internacionales no deberían publicar declaraciones o noticias que duden sobre nuestra identidad, porque no hay que dar un altavoz a las necedades de los necios.

Y es que nuestra identidad es la clave: a los ceutíes y melillenses nos representan los valores y las enseñanzas del Mediterráneo, de Hércules y Ulises, de Calipso, de los fenicios, de Atenas y Roma, de la Universidad de Granada, de España, de Europa, de la Constitución del 78, y en el caso de Ceuta, de nuestras raíces portuguesas. Los ceutíes y melillenses no entendemos ni nos sentimos identificados con los necios con pretensiones territoriales ridículas e infantiles, con padres que abandonan a sus hijos y ni se preocupan dónde están, qué comen o dónde duermen, con los que no respetan a las mujeres, con quienes nos invaden, con los envidiosos que solo persiguen desestabilizar a su vecino y extender la miseria, con quienes no les importa la vida de sus menores ni la de sus jóvenes, ni su futuro, ni sus muertes, con quienes no entienden una palabra tan bella como democracia.

Para acabar, mi reconocimiento pleno a nuestro Ejército, a nuestro CNI, a nuestra Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local, a nuestra seguridad privada, y a todas las personas que nos han protegido exponiendo su vida y su salud, que han sacrificado sus vacaciones, que se han sentido presionadas, que han sufrido ataques y han resultado heridas, y que se han enfrentado a una invasión civil con las manos atadas.

Pido esperanza para nuestra convalecencia. Todo cura, aunque por supuesto nos quedarán cicatrices, pero las mostraremos orgullosos, porque nuestras cicatrices también cuentan nuestra historia.

Albares no entiende el marroquí

Nadie puede discutir que hoy el idioma de la diplomacia es el inglés. Ha conseguido imponerse no solo en ese ámbito, sino en casi todos los que implican relaciones internacionales, institucionales o comerciales.

Sin embargo, cuando entre países vecinos existe una interacción tan íntima como la que mantienen España y Marruecos, quizá convenga aprender también a entender los mensajes sin triangular permanentemente su traducción. Sobre todo cuando el vecino no habla solamente mediante el idioma universalmente establecido, y a veces hay que entenderlo y sobre todo escucharlo en su lengua materna, siempre más clara y sin adornos.

Nuestro ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, parece tener ciertas dificultades con este idioma vecino… a no ser que se esté comunicando en un dialecto de Marruecos que los demás desconocemos.

Aunque llevo algún tiempo intentando chapurrear el marroquí en la intimidad, con resultados bastante pobres, me atrevo a ofrecer a nuestro exquisito ministro -representante máximo de nuestra diplomacia- cinco primeras nociones de traducción simultánea.

Primera. La Policía española acaba de entregar a la Audiencia Nacional un informe que apunta a que agentes marroquíes guiaron o facilitaron el movimiento de migrantes hacia Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio. Quizá Marruecos no organizase oficialmente el asalto, pero resulta cada vez más difícil sostener que al otro lado simplemente no ocurrió nada.

Traducción aproximada del marroquí: “Podemos hacerlo cuando queramos”.

Segunda. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha afirmado públicamente que Ceuta y Melilla constituyen un derecho «histórico y geográfico» de Marruecos, ha reclamado un mecanismo de diálogo con España para abordar su futuro y ha asegurado que su país mantendrá esa reivindicación.

Aquí la traducción apenas resulta necesaria: “Esta demanda territorial existe y seguiremos manteniéndola hasta conseguirla”.

Tercera. El mismo Ouahbi reclama que devolvamos a Marruecos a sus menores y llega a ofrecer autobuses para recogerlos en la frontera. Nosotros, mientras tanto, discutimos expedientes individualizados, garantías, audiencias, informes, procedimientos y todas las exigencias que nuestro Estado de derecho establece para poder devolverlos.

Traducción a un marroquí algo más cerrado: “Vuestras leyes son también nuestras armas y vuestras contradicciones. Devolvednos a nuestra gente… los autobuses ya los ponemos nosotros”.

Cuarta. Cuando periodistas de EFE y TVE se desplazaron a Castillejos para informar de lo que estaba sucediendo al otro lado de la frontera, las autoridades marroquíes les ordenaron abandonar la localidad. No hubo demasiadas explicaciones. Se estaban, según les dijeron, -cumpliendo instrucciones-.

Traducción: “Este nuevo envite es nuestro y lo contendremos nosotros. No queremos opinadores mediáticos, y tenemos nuestros métodos para gestionar las crisis con eficacia”.

Quinta. Y quizá la más gráfica. Abu Bakr Azaitar, luchador de artes marciales y amigo íntimo de Mohamed VI, acaba de aparecer en Ceuta comprando hamburguesas en un McDonald’s para repartirlas entre inmigrantes marroquíes que permanecen en la ciudad. Un gesto cuya iniciativa exacta desconocemos y que, por supuesto, no puede atribuirse al monarca. Pero en diplomacia los símbolos tienen la incómoda costumbre de existir aunque nadie los incluya en un comunicado oficial.

Y también tiene una traducción, quizá más libre: “Que sepan que el Rey no se olvida de sus súbditos”.

No espero que con estas cinco ligeras lecciones Albares consiga hablar un marroquí fluido. Ni siquiera que llegue a soltarse. Pero quizá no estaría de más incorporar a su equipo más próximo algún técnico capaz de comprender que las relaciones internacionales no se desarrollan únicamente mediante notas diplomáticas en inglés, declaraciones cuidadosamente redactadas en el mismo idioma y fotografías de apretones de manos.

Los Estados también hablan mediante sus actos, y nuestros vecinos parecen dominar perfectamente ese idioma desde el suyo propio.

Conviene aprenderlo porque algún día una mala traducción puede dejar de ser una anécdota diplomática para terminar tatuada sobre nuestra integridad territorial.

…y es que, en el mundo de la diplomacia, ya no basta con ser bilingüe.

 

Conviene ser políglota.