Huye de la Guardia Civil tras abandonar su coche en el Sarchal con 50 kilos de hachís

Agentes de la Guardia Civil interceptaron este sábado un vehículo en cuyo maletero había dos fardos de hachís, que alcanzaron un peso de unos 50 kilos. El conductor del coche emprendió la huida por la zona del Sarchal, tal y como han confirmado testigos presenciales a El Faro de Ceuta.

En medio de la hilera de servicios que tienen mucho que ver con la entrada masiva, se suceden casos como este, que evidencian cómo quienes trafican con hachís y quienes buscan preparar pases de droga ocultando droga en viviendas siguen trabajando activamente.

El control en el mar, con más presencia de embarcaciones para vetar los pases de inmigrantes, no frena a los que viven de la introducción del hachís a través de la frontera del Tarajal, su posterior almacenaje en guarderías y el pase final al otro lado del Estrecho.

Escapada y la prueba del delito

En este caso en concreto, ante la falta de datos oficiales al respecto, se sabe que el conductor del vehículo realizó maniobras sospechosas para, al ver una patrulla de la Guardia Civil, acelerar, abandonar el coche y escapar.

Cuando los agentes registraron el vehículo dieron con 2 fardos de esta droga escondidos en el maletero. En total, según las fuentes consultadas, unos 50 kilos de hachís.

Investigación sobre los hechos

El vehículo y la droga quedaron intervenidos. Es de lógica que ahora la Policía Judicial abrirá la oportuna investigación para dar con el dueño del vehículo y localizar huellas que conduzcan a saber quién era la persona que lo conducía y que, al verse sorprendido por la Guardia Civil, optó por escapar dejando el hachís en el coche.

Fruto de esas investigaciones podrá darse con el implicado que se vería relacionado con un delito contra la salud pública.

El coche tuvo que ser retirado con una grúa para trasladarlo a la base de la compañía fiscal de la Guardia Civil para su posterior examen por parte de los componentes de la Policía Judicial.

La prensa marroquí interpreta como una «politización del deporte» la visita de De la Fuente y Louzán a Ceuta

La visita realizada este viernes por el seleccionador nacional, Luis De la Fuente, y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, a Ceuta no ha pasado desapercibida al otro lado de la frontera.

Diversos medios de comunicación marroquíes han reaccionado al desplazamiento de ambos dirigentes deportivos a la ciudad autónoma, interpretándolo como un gesto que trasciende el ámbito deportivo y que supone una “politización del deporte”.

La presencia de De la Fuente y Louzán en Ceuta tuvo como principal motivo la llegada del trofeo que acredita a España como campeona del mundo, además de trasladar un mensaje de respaldo a los ceutíes en un momento especialmente delicado tras la crisis provocada por la entrada masiva de inmigrantes registrada el pasado 30 de julio.

La visita fue presentada por la Federación como una muestra de apoyo institucional y de cercanía hacia los ciudadanos de Ceuta. Sin embargo, en Marruecos ha sido recibida con una lectura muy diferente.

«Dimensiones políticas» más allá del fútbol

Uno de los medios que ha dedicado mayor atención al viaje ha sido el diario deportivo marroquí Almontakhab, que considera que la presencia de los máximos representantes del fútbol español en Ceuta «encierra delicadas dimensiones políticas» y no puede entenderse únicamente desde una perspectiva deportiva.

En un artículo publicado tras la visita, el medio sostiene que el desplazamiento debe analizarse dentro de lo que denomina la “geopolítica deportiva” entre Marruecos y España. Además, se refiere a Ceuta como una ciudad “ocupada”, reproduciendo la posición histórica mantenida por Rabat respecto a las ciudades autónomas españolas.

Según esta publicación, el viaje proyecta un mensaje con múltiples interpretaciones que trasciende la promoción del fútbol o el apoyo institucional a la población ceutí.

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El Mundial de 2030 entra en el debate

Almontakhab también vincula la visita con la organización conjunta del Mundial de Fútbol de 2030, que España, Marruecos y Portugal celebrarán de manera compartida.

A pesar de lo ocurrido a finales de julio, cuando miles de personas procedentes de Marruecos violentaron la frontera española, el medio ha planteado dudas sobre la compatibilidad de este tipo de gestos con el espíritu de cooperación que debería presidir una candidatura conjunta de semejante magnitud.

En su análisis, iniciativas de este tipo podrían generar tensiones innecesarias entre dos países llamados a colaborar estrechamente durante los próximos años en la preparación de la cita mundialista.

La publicación llega incluso a afirmar que determinadas actuaciones de las instituciones deportivas españolas pueden interpretarse como herramientas al servicio de disputas históricas y territoriales.

Críticas desde otros medios marroquíes

La misma línea argumental ha sido seguida por otros medios de comunicación marroquíes.

El portal Al3omk.com publicó una información en la que aseguraba que la visita del seleccionador español a Ceuta reabre el debate sobre la utilización del deporte para fines políticos, especialmente en un contexto marcado por la crisis migratoria que afecta a la ciudad.

Por su parte, el medio francófono Le360 calificó el viaje como una visita “cargada de simbolismo” y sostuvo que contribuye a difuminar la frontera existente entre el deporte y la política.

Además, este portal relacionó el desplazamiento de De la Fuente y Louzán con la pugna existente en torno a la sede de la final del Mundial de 2030, una cuestión sobre la que Marruecos ha mostrado abiertamente su interés para que se dispute en Casablanca.

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Una visita anunciada como gesto de apoyo

La presencia de ambos dirigentes en Ceuta ya había sido anunciada días antes como una iniciativa destinada a mostrar la solidaridad del fútbol español con la ciudad autónoma.

La Federación consideró que el fútbol, por su capacidad de influencia social y su enorme repercusión mediática, debía estar presente para respaldar a los ciudadanos ceutíes en una situación excepcional.

De hecho, Luis de la Fuente ya había expresado públicamente su preocupación por lo que estaba ocurriendo en la ciudad.

Durante una entrevista concedida a Radio Nacional de España, el seleccionador defendió que la prioridad debía centrarse en los ceutíes afectados por la crisis.

«Primero con los ceutíes siempre, mis compatriotas, mis paisanos», afirmó entonces el técnico riojano, quien insistió en la necesidad de recuperar la normalidad en la ciudad antes de afrontar el resto de desafíos derivados de la situación.

Repercusión más allá del ámbito deportivo

La reacción de la prensa marroquí evidencia que una visita concebida desde España como un gesto de apoyo institucional y social ha sido interpretada en el país vecino desde una óptica política y diplomática.

Las informaciones publicadas reflejan cómo cualquier iniciativa desarrollada en Ceuta por representantes de instituciones nacionales continúa siendo observada con especial atención en Marruecos, especialmente en un momento marcado por la crisis y por la creciente relevancia internacional que tendrá la organización del Mundial de 2030.

Torres evita calificar de definitiva la lealtad de Vivas: «Cuando acabe todo, lógicamente diremos»

El ministro de Política Territorial y responsable del mando único para la gestión de la situación en Ceuta, Ángel Víctor Torres, ha ofrecido detalles clave sobre la relación con el gobierno de la ciudad autónoma, la necesidad de infraestructuras temporales y la cooperación con Marruecos para encauzar la devolución de los inmigrantes

De acuerdo con la información publicada por la Agencia de Noticias EFE citando una entrevista publicada en La Vanguardia, el ministro Torres ha valorado la actitud del presidente de Ceuta, Juan Vivas, señalando que ha trabajado de la mano con el Gobierno de España «en lo fundamental» desde que se produjo la entrada masiva de inmigrantes.

No obstante, Torres ha evitado calificar de manera definitiva si el mandatario autonómico ha actuado con lealtad institucional en estos momentos, indicando que «hay cuestiones que, cuando acabe todo, lógicamente diremos».

Por otro lado, el titular de Política Territorial ha lanzado duras críticas hacia la dirección nacional del Partido Popular. Torres ha recordado que el PP votó en contra de la iniciativa para la redistribución y reubicación de los menores inmigrantes.

Según el ministro, esta postura parlamentaria demuestra que «es falso que ayudaran a Ceuta», argumentando que la propia dirección de su partido «le dio la espalda» a Vivas cuando este solicitaba de forma urgente dicha reubicación para aliviar la presión local.

Infraestructuras provisionales y la atención en la ciudad autónoma

Según lo reseñado por EFE, uno de los mayores desafíos actuales en Ceuta es la obtención de espacios adecuados para atender de forma digna a las personas migrantes, realizar los trámites de filiación y acelerar los procesos de devolución. Torres ha insistido en que las instalaciones habilitadas en zonas como el área del puerto y Los Rosales son estrictamente infraestructuras temporales y provisionales que posteriormente recuperarán su uso habitual.

«El suelo del puerto quedará como estaba, la voluntad es que haya un número mínimo de plazas fijas en espacios específicos, pero no serán estos que hemos habilitado ahora», ha señalado.

El ministro ha reconocido que existe cierta contestación vecinal por la apertura de estos centros provisionales, pero ha defendido que habilitar estos espacios específicos es una medida necesaria para reducir la presión en la ciudad.

Asimismo, ha recalcado que, a pesar de la urgencia y la necesidad de actuar con la máxima rapidez, bajo ninguna circunstancia el Gobierno se saltará la ley. En este sentido, ha explicado que la prioridad absoluta del Ejecutivo en este momento es la reorganización y el reagrupamiento familiar.

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El papel de Marruecos y la investigación del salto de julio

Torres ha salido al paso de las críticas y ha defendido firmemente la cooperación con Marruecos, afirmando que ha sido clave para gestionar la emergencia.

De hecho, ha asegurado que «es evidente que, si no se hubiese colaborado desde el Gobierno de Marruecos, no habría regresado el 90% de esas personas en los días siguientes».

Respecto a las sospechas de una posible implicación de las autoridades de Marruecos en la entrada masiva de inmigrantes ocurrida en julio, el ministro ha confirmado que se está llevando a cabo una investigación para esclarecer lo que ocurrió realmente.

Torres ha tildado de «irresponsable» que los líderes de la oposición señalen y acusen directamente a un gobierno extranjero sin disponer de evidencias o pruebas claras. Sin embargo, ha dejado una advertencia tajante: si la investigación demuestra con pruebas fehacientes que las autoridades marroquíes tuvieron relación con el salto fronterizo, España actuará con total contundencia.

Finalmente, el ministro de Política Territorial ha desmentido cualquier tipo de división en el Gobierno español, subrayando que trabaja diariamente y de forma coordinada con la ministra de Defensa y el ministro del Interior para dar respuesta a la evolución de la crisis.

La irresuelta crisis de Ceuta, uno de los focos en la reactivación del Congreso y Senado

El Congreso y el Senado reanudan esta semana su actividad ordinaria con la mirada fija en la irresuelta crisis de Ceuta. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presidirá una reunión interparlamentaria con los diputados y senadores del PSOE para definir las estrategias del curso político. Paralelamente, el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se desplazará a Madrid para participar en un desayuno informativo acompañado por el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

La presión de la oposición sobre la gestión migratoria y las relaciones exteriores será el eje de las sesiones de control, así lo ha trasladado la Agencia de Noticias EFE explicando que Feijóo preguntará directamente al presidente sobre la viabilidad de lo que queda de legislatura, mientras que el líder de Vox, Santiago Abascal, exigirá aclarar si el Ejecutivo está sufriendo algún tipo de chantaje por parte de Marruecos.

Por su parte, los populares tienen previsto reprobar al Gobierno en el Senado debido a su gestión en Ceuta y defenderán en el Congreso una proposición para reorientar las relaciones con Rabat sin aceptar amenazas.

A esta confrontación se suma el debate de una proposición de ley de Sumar para conceder la nacionalidad española a los nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1977. En medio de este escenario, el Gobierno tiene pendiente desclasificar un dossier con los informes de inteligencia y seguridad sobre la crisis migratoria, coincidiendo además con la visita del presidente del Consejo Europeo, António Costa.

La reactivación de los juzgados y las causas que afectan al PSOE

La atención de la opinión pública también se trasladará al ámbito de los tribunales con la solemne apertura del año judicial en el Tribunal Supremo, en un inicio de curso marcado por procedimientos que salpican al entorno socialista.

Entre las citas judiciales más destacadas de la semana se encuentra la comparecencia de la gerente del PSOE, Ana María Fuentes, en la Audiencia Nacional para aclarar los pagos investigados en el caso de la exmilitante Leire Díez, causa en la que también testificará el exdirector de la Guardia Civil, Leonardo Marcos.

De igual manera, se reanudará la investigación al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por presunto tráfico de influencias relacionado con el préstamo público a la aerolínea Plus Ultra otorgado en 2021.

Por último, el Tribunal Supremo estudiará si suspende cautelarmente las altas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) incorporadas bajo la ley de nietos.

Donald Trump: «Nunca he visto nada igual a lo de Ceuta»

En declaraciones, difundidas en su red social Truth Social y en una entrevista de televisión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de «triste» la situación migratoria en Ceuta y arremetió contra el gobierno español, afirmando que el país tiene «cero control» sobre sus fronteras.

Trump expresó que es «muy triste lo que está pasando en España», describiéndolo textualmente como un país con «CERO control» de su frontera. Esta dura crítica hace referencia directa a la entrada de inmigrantes ocurrida el pasado mes de julio en Ceuta.

Posteriormente, en una entrevista con la cadena británica GB News, Trump reafirmó su postura sobre lo que ocurre en la ciudad autónoma, describiendo la situación como «muy triste de ver». El político estadounidense añadió en dicho medio: «Miles de personas irrumpiendo en masa en su país. Nunca he visto nada igual», aludiendo a los eventos fronterizos de finales de julio.

El conflicto con la OTAN y el gasto en defensa

Las críticas de Donald Trump hacia la administración española no se limitan de manera exclusiva a la seguridad de sus fronteras. El expresidente también ha manifestado de manera recurrente sus discrepancias sobre el gasto en defensa de España y su posicionamiento en conflictos internacionales como los de Gaza o Irán.

Durante su intervención en GB News, Trump se refirió a España como un «país arruinado». Detalló que sus fricciones con la nación ibérica se deben a que «no se está comportando demasiado bien con respecto a la OTAN y no paga lo que debería pagar», exigiendo una mayor responsabilidad financiera dentro de la alianza atlántica.

Contexto de la crisis migratoria en Ceuta

A finales de julio se registró el ingreso irregular de más de 70.000 inmigrantes en Ceuta desde Marruecos. Aunque, según traslada el Gobierno, la mayoría de estas personas retornó en los días posteriores, la situación sigue siendo compleja para la administración española.

Miles de inmigrantes permanecen todavía en la ciudad autónoma de Ceuta mientras las autoridades procesan la tramitación de sus respectivos expedientes de devolución o solicitudes de asilo.

Un mal vecino no, peor

A pesar de la tan manida amistad y buena vecindad hispano marroquí, lo cierto y verdadero es que se trata de una frase hecha, políticamente correcta, por tanto mentirosa, y alejada de la realidad. Marruecos es un mal vecino, muy malo. Todas las cesiones y buena voluntad han corrido a cargo de España, comenzando por la monarquía que reina.

Al abuelo del actual rey lo “colocó” Franco, el candidato de Francia era otro, Ben Arafa. La jugada de Franco consistió en adelantarse a Francia. Cual fue el agradecimiento de Mohamed V: la guerra de Ifni provocada por el Ejercito de Liberación Marroquí, donde tuvo el bautismo de fuego la Brigada Paracaidista. Al final de aquella guerra, silenciada en España, Mohamed V se quedó con Ifni.

Esto en gratitud por hacerlo Rey. Su hijo Hassan II, se quedó en el Sàhara, mediante la Marcha Verde, la “no intervención” de Estados Unidos y Francia y el pago a determinados españoles. Ay del día que puedan conocerse aquellos que perciben buenas rentas, pagadas desde Rabat en España y en Europa Su hijo Mohamed VI, ha continuado con esa tradición a costa de España y la cobardía de algunos gobernantes, provocó la ocupación de Perejil y la actuación del ejército español, actuación que dio lugar a chistes y chanzas , por los de siempre, que intentaron humillar a nuestro país. Menos mal que la jugada les salió por la culata a unos y a otros.

Tampoco es cuestión de olvidar el 11 M, para algunos investigadores también hubo participación de nuestro vecino. En 2021, en Ceuta y por tanto España, padecimos un primer “tiento” en nuestra frontera. Ahora ese “tiento” ha sido una invasión, un aumento de la presión fronteriza e internacional de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, amenazando con retornar, lo que nunca ha sido suyo, estas tierras a su reino. A estos actos de buena “vecindad” habría que añadir los pesqueros secuestrados, ametrallados y los pescadores asesinados, la invasión de la droga proveniente de Marruecos y los desembarcos playeros.

Conocen que España no se defenderá y de agravarse la situación propondrá un condominio previo a la cesión. Quedará este “trabajo” para el heredero del actual rey o ampliará “negocio” en Las Canarias. En resumen un “magnífico” vecino.

Pero lo peor de todo esto ha sido la actitud de España, salvo muy honrosas excepciones, con el dineral que le damos, el paso del gas, de electricidad, las importaciones y apoyarlos en Europa para en definitiva la rendición, que viendo la defensa que hace el gobierno de España de este vecino, la critica a nuestras instituciones y de determinados servicios, la ausencia de un criterio, de un plan para contrarrestar el ataque sufrido y lo que está por llegar, parece que nos acercamos a esa permanente “ entregar la cuchara” ante nuestro nunca bien ponderado “visino”. Concluyendo, miedo da el gobierno español que prefiere humillar a España antes que defendernos de Marruecos.

Inmigrantes en el Puerto: Primero lo que dice la Ley aunque resulte aburrido

Esta primera parte probablemente aburrirá a muchos lectores. Lo siento, pero es necesaria. Antes de exigir responsabilidades hay que explicar por qué una decisión adoptada bajo la cobertura de un Real Decreto no queda, por ese solo hecho, convertida en una decisión acertada, segura ni jurídicamente incuestionable.

El Real Decreto 706/2026, de 1 de septiembre, ha sido utilizado para incorporar dos parcelas de la ampliación de Poniente del Puerto de Ceuta entre los espacios susceptibles de ser utilizados para atender la actual situación. El Gobierno se ha proporcionado así una habilitación específica que pretende amparar su decisión.

Pero un Real Decreto no hace desaparecer el resto del ordenamiento jurídico.

Y mucho menos puede hacer desaparecer las obligaciones de seguridad que pesan sobre un puerto.

La primera cuestión es la idoneidad. El propio marco excepcional establecido por el Gobierno exige que los recursos utilizados sean necesarios, idóneos, proporcionados, eficientes y temporales. Por tanto, no basta con señalar sobre un plano dos parcelas del Puerto de Ceuta y afirmar que pueden utilizarse. Hay que justificar por qué esas parcelas son idóneas y, sobre todo, por qué resultan más idóneas que otros espacios disponibles que no afectan a una infraestructura estratégica.

¿Dónde está ese informe?

La segunda cuestión es la seguridad. El Puerto de Ceuta no es un solar vacío. Es una infraestructura sometida a un régimen específico de protección. El Reglamento (CE) n.º 725/2004 incorpora al Derecho de la Unión Europea las exigencias de protección marítima derivadas del Código PBIP/ISPS. A ello se suma la Directiva 2005/65/CE sobre mejora de la protección de los puertos.

Todo este sistema se basa precisamente en evaluar riesgos, controlar accesos, establecer zonas restringidas, proteger instalaciones sensibles y disponer de planes capaces de responder ante incidentes.

«No basta con señalar sobre un plano dos parcelas del Puerto de Ceuta y afirmar que pueden utilizarse. Hay que justificar por qué esas parcelas son idóneas…»

Por ello la pregunta resulta inevitable:

¿Se ha evaluado qué supone introducir y mantener aproximadamente a un millar de personas dentro del recinto portuario?

¿Se ha revisado la evaluación de protección?

¿Se ha comprobado su incidencia sobre el Plan de Protección del Puerto?

¿Se han estudiado accesos, evacuaciones, emergencias, circulación de vehículos pesados, mercancías peligrosas y compatibilidad con las restantes actividades portuarias?

¿Quién ha firmado esos informes?

Y, si existen, ¿por qué no se hacen públicos?

La tercera cuestión afecta directamente a la Ley de Puertos.

El Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante establece que en el dominio público portuario únicamente pueden desarrollarse actividades, instalaciones y construcciones acordes con los usos portuarios y aquellos complementarios o auxiliares legalmente admitidos.

Un campamento destinado a alojar durante meses a alrededor de mil personas difícilmente puede calificarse como actividad portuaria.

El Real Decreto podrá proporcionar una habilitación extraordinaria para disponer temporalmente de determinados terrenos. Lo que debe explicarse es cómo se compatibiliza esa decisión excepcional con el régimen especial del dominio público portuario y, especialmente, con las obligaciones de protección que continúan vigentes.

«Un campamento destinado a alojar durante meses a alrededor de mil personas difícilmente puede calificarse como actividad portuaria»

Porque el Real Decreto 706/2026 no deroga la Ley de Puertos.

Tampoco deroga el Reglamento (CE) 725/2004.

Ni suspende el Código PBIP.

Ni convierte la seguridad portuaria en una cuestión secundaria.

Existe además una cuarta cuestión: la proporcionalidad. Si existen otros espacios capaces de cumplir la misma función sin introducir una nueva concentración humana dentro de una infraestructura estratégica, alguien tendrá que explicar por qué se ha elegido precisamente el Puerto.

Y existe una quinta: la coordinación. El Gobierno habla de coordinación con Ceuta. Sin embargo, la Ciudad se opone y el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria ha rechazado el emplazamiento.

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Entonces convendría que alguien explicara qué entiende el Gobierno por «coordinación». Porque imponer no es coordinar.

Finalmente existe una cuestión que resulta especialmente llamativa.

Disponemos de instrumentos jurídicos para actuar sobre quienes han entrado irregularmente. Existe legislación nacional y europea; existen precedentes europeos recientes ante situaciones de presión fronteriza y existe jurisprudencia española sobre determinadas entradas a nado.

Sin embargo, en lugar de concentrar todos los esfuerzos políticos, administrativos y diplomáticos en resolver el problema en su origen y aplicar los instrumentos jurídicos disponibles, se modifica con extraordinaria rapidez un Real Decreto para disponer de terrenos del Puerto contra el parecer de las instituciones ceutíes y portuarias afectadas.

«El Gobierno habla de coordinación con Ceuta. Sin embargo, la Ciudad se opone y el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria ha rechazado el emplazamiento»

Por eso no basta con decir: «tenemos competencia».

Hay que responder a algo bastante más importante:

¿Es legal cada actuación concreta? ¿Es necesaria? ¿Es idónea? ¿Es proporcionada? Y, sobre todo, es segura?

Hasta aquí el Derecho. Ahora hablemos claro, ahora toca hablar de responsabilidades.

Ceuta no necesita más improvisaciones. No necesita que desde un despacho situado a cientos de kilómetros alguien decida dónde acumular el problema para que deje de verse.

Ceuta necesita que el problema se resuelva.

Y eso es precisamente lo que los ciudadanos tenemos derecho a exigir de nuestras autoridades.

Al presidente de la Ciudad ya no le pedimos más declaraciones, protestas ni muestras públicas de indignación. De eso hemos tenido suficiente. Protestar no es gobernar y denunciar políticamente un problema no equivale a combatirlo con los instrumentos que proporciona el Estado de Derecho. Ha llegado el momento de pasar de las palabras a los hechos.

Si considera que las decisiones adoptadas perjudican los intereses de Ceuta, que actúe jurídicamente contra ellas. Si entiende que alguna actuación vulnera la legalidad, que la denuncie. Si existen motivos para solicitar medidas cautelares, que las solicite. Si faltan informes de seguridad, idoneidad o protección portuaria, que los requiera formalmente. Y si el Gobierno está aplicando una política equivocada, que no se limite a decirnos lo que no debe hacerse: que presente alternativas concretas, jurídicamente viables y capaces de resolver el problema.

Eso es lo que esperamos de quien gobierna.

Menos declaraciones y más actuaciones. Menos indignación institucional y más recursos, requerimientos, denuncias y propuestas de solución.

Porque los ciudadanos no necesitamos que nuestro presidente nos explique una y otra vez que está en desacuerdo con Madrid. Necesitamos saber qué ha hecho para impedir aquello con lo que dice estar en desacuerdo y qué solución propone en su lugar.

Al Ayuntamiento y a sus servicios técnicos les corresponde comprobar rigurosamente que cualquier actuación realizada dentro del ámbito de sus competencias cumple hasta la última exigencia legal aplicable. Ni la emergencia ni un Real Decreto pueden convertirse en una patente de corso.

A la Autoridad Portuaria le corresponde defender aquello cuya seguridad y funcionamiento tiene encomendados.

Si su Consejo de Administración ha considerado que ese campamento no debe instalarse allí, que quede por escrito.

«Las empresas contratadas deben saber que una situación excepcional no las exime del cumplimiento de la legalidad»

Que se identifique quién ordena cada actuación.

Que conste quién la autoriza.

Que conste qué EMPRESA la ejecuta.

Que consten los informes técnicos que la respaldan.

Y que quede perfectamente determinado quién asume la responsabilidad de las consecuencias.

Ni una sola decisión sin nombre y apellidos administrativos detrás.

No se trata de amenazar a trabajadores ni de perseguir empresas. Se trata exactamente de lo contrario: de que nadie pueda alegar mañana que simplemente cumplía órdenes sin conocer el marco en el que estaba actuando.

Las empresas contratadas deben saber que una situación excepcional no las exime del cumplimiento de la legalidad. Prevención de riesgos, autorizaciones, seguridad, condiciones técnicas y cualquier otra obligación exigible deben ser comprobadas escrupulosamente por las administraciones competentes.

Y nuestras autoridades deben hacerlo.

Para eso están.

Los ciudadanos tampoco podemos aceptar que se nos diga que debemos permanecer tranquilos mientras las decisiones que afectan directamente a nuestra seguridad se adoptan contra el criterio de nuestras instituciones y sin que conozcamos los informes técnicos que supuestamente las justifican.

Si además se limita el acceso de ciudadanos que pretenden manifestarse pacíficamente, las autoridades deberán explicar qué restricción se ha impuesto, quién la ha ordenado y con qué fundamento jurídico.

Porque la excepcionalidad tampoco suspende el derecho de los ciudadanos a exigir explicaciones.

Ceuta lleva demasiado tiempo soportando que cada crisis provocada en su frontera termine transformándose en un problema exclusivamente ceutí.

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Ya está bien.

La solución no consiste en buscar dónde meter a mil personas.

La solución consiste en impedir que mañana sean otras mil.

Consiste en aplicar la legislación disponible, exigir el cumplimiento de los acuerdos internacionales, utilizar los mecanismos europeos existentes, identificar a quienes han entrado irregularmente y proceder conforme a Derecho en cada supuesto.

Y cuando sea necesaria asistencia humanitaria, se presta.

Pero una cosa es atender a una persona y otra muy distinta convertir una infraestructura estratégica de Ceuta en la válvula de escape permanente de una política que no consigue controlar la frontera.

A nuestras autoridades locales les corresponde decidir ahora qué quieren ser.

Pueden convertirse en espectadores disciplinados de decisiones tomadas desde Madrid.

O pueden utilizar todas las herramientas políticas, administrativas y judiciales que poseen para defender los intereses de la ciudad que representan.

«Ceuta lleva demasiado tiempo soportando que cada crisis provocada en su frontera termine transformándose en un problema exclusivamente ceutí»

No les pedimos gestos.

No les pedimos declaraciones.

Les pedimos que actúen.

Que requieran los informes.

Que fiscalicen las obras.

Que documenten cada decisión.

Que recurran aquello que consideren contrario a Derecho.

Que soliciten, cuando proceda, medidas cautelares.

Que exijan conocer la evaluación de seguridad.

Que defiendan al Puerto.

Y que obliguen políticamente al Gobierno de España a responder a la única pregunta que realmente importa:

¿Cuál es su plan para resolver el problema?

Porque instalar cuarenta tiendas de campaña no es resolverlo.

Es cambiarlo de sitio.

Y Ceuta ya ha pagado demasiadas veces las consecuencias de convertir la improvisación en política de Estado.

El ceutí que quiso burlar a la Policía simulando otra identidad

La autoridad judicial recoge pena de 2 años de cárcel para un vecino de Ceuta que fue sorprendido en la calle Velázquez con documentos identificativos de otra persona que estaba utilizando para ocultar su auténtica identidad.

El motivo no ha podido ser aclarado, pero sí que queda constancia del engaño en el que quiso incurrir ante unos policías nacionales a los que resultó sospechoso.

Esos agentes lo sorprendieron de noche y, cuando solicitaron ver su documentación, este les mostró en su teléfono móvil el pasaporte español expedido a nombre de otra persona, así como documentación digital con datos que no eran los suyos.

El intento por simular ser otro individuo ante los agentes no salió como esperaba. En dependencias policiales sí se pudo saber quién era realmente, pero no se ha confirmado alguna acción posterior que pueda ser penada y que esté asociada a lo que es este delito de falsificación de documento público.

Uso consciente de documentación ajena, pero no se sabe con qué fin

El implicado utilizó conscientemente una documentación ajena para aparentar una identidad distinta de la suya y dificultar su verdadera identificación policial. En la Jefatura Superior pudo comprobarse que su verdadera identidad era otra, se estaba ante un simulador.

Al no tratarse de un súbdito marroquí se aplica condena que no se sustituye por expulsión como ya ha sucedido en otros casos.

La actuación policial y judicial queda ahí, con este servicio. En otros se ha procedido a detenciones de marroquíes que utilizaban documentos de otras personas pretendiendo así el embarque a la Península o colarse, como al menos ha ocurrido en una ocasión, en el helicóptero.

Tras la entrada masiva de inmigrantes a finales de julio han aumentado de forma notable los casos de falsificación de documentos, cuando ya se estaba tratando como una acción delictiva residual.

El negocio de los pisos patera en Ceuta: cobros, agresiones sexuales y obras ilegales

La Operación Senen, llevada a cabo esta semana en Ceuta por la UCRIF de la Policía Nacional, ha dado pie a la primera condena dictada tras la entrada masiva de finales de julio por utilizar pisos patera para esconder a inmigrantes.

El negocio es redondo. Se alquila en negro todo, hasta portales y descansillos. Las habitaciones cuestan 35 euros diarios, vivir en un garaje con más personas eleva el precio a 900 euros mensuales. Hay casas alquiladas por 3.000 euros.

La Policía pone en sus investigaciones lo que es un secreto a voces. La existencia de viviendas patera que están siendo empleadas para ocultar a los que, tras cruzar el espigón del Tarajal, siguen manteniéndose fuera del control oficial.

Ellos constituyen ese grueso de personas invisibles que no ha aflorado, del que nadie tiene constancia hasta que son descubiertos.

La entrada masiva que tanto daño ha hecho a Ceuta, que ha dado pie a informes oficiales, enfrentamientos políticos y una investigación por parte de la Audiencia Nacional, ha llenado los bolsillos de quienes, carentes de escrúpulos, han transformado incluso trasteros y garajes en viviendas clandestinas en donde puede suceder de todo. A esto, por llamativo que parezca, se suman coches reconvertidos en casas. Una auténtica locura.

Los delitos tras las casas patera: agresiones sexuales, mano de obra clandestina, robos…

La Operación Senen permitió la detención y condena de dos implicados en esas prácticas, pero la Policía sospecha de muchísimos más casos, por cuanto varios de los inmigrantes que han sido detenidos, condenados y expulsados a Marruecos, manifestaron que habían estado durmiendo en viviendas previo pago.

La ley del silencio impera entre quien recibe el dinero y quien paga. Tras esas viviendas puede suceder de todo. Recientemente se tuvo constancia de una tentativa de agresión sexual que tuvo como víctima a una chica que dormía con varias personas más en un garaje clandestino en la barriada del Príncipe.

La joven trasladó que el dueño de ese garaje-patera le ofreció no cobrarle el dinero si accedía a tener relaciones sexuales. El caso quedó en un mero ofrecimiento, no hubo relación, tampoco la forzó, pero existió una práctica que, sospecha la Policía, ha podido materializarse en muchos otros casos.

No solo se trata de abusos de este tipo, casos en los que dueños de viviendas quieran abusar sexualmente de jóvenes, también existe la mano de obra ilegal. De esto también tiene constancia la Policía, de adultos y menores acogidos en viviendas, garajes e incluso habitáculos hechos dentro de pequeños almacenes que pagan ese alquiler con su trabajo.

El pago por esa acogida se hace trabajando en obras ilegales. Información hay mucha y abundante, pero para que las investigaciones lleguen al juzgado necesitan pruebas que son difíciles de obtener al suceder todos los casos en viviendas particulares o propiedades en las que no se puede acceder sin permiso.

Los explotadores que terminan siendo víctimas

A las agresiones sexuales se unen casos de detenciones ilegales o trata de seres humanos si la situación persiste.

El submundo que rodea a estas viviendas patera tiene también sus daños colaterales. Quienes viven de estos negocios ilegales, personas que incluso han llegado a alquilar sus propios coches, han sido víctimas de robos por parte de estos inmigrantes.

La víctima del delito se convierte también en autora de otro, denunciar robos puede terminar aflorando acusaciones de envergadura y gravedad, muchas veces eso se lleva en silencio.

Cuando lo humanitario se confunde con lo delictivo

Para la Policía resulta especialmente complejo llevar estas investigaciones al juzgado porque en muchos casos lo delictivo se puede entremezclar con una acción de carácter humanitario, algo así como dar cobijo a quien no lo tiene. Hay que demostrar el pago, y eso no siempre es posible hacerlo. Demostrarlo y sorprender a los inmigrantes dentro de las casas.

Todas estas personas permanecen fuera de los circuitos ordinarios de alojamiento y protección, buscan lugares donde ocultarse porque en la mayoría de los casos lo que buscan es protagonizar algún pase a la península.

Se alquila todo, incluso chozas y cobertizos para animales. Los inmigrantes pagan por esa ocultación y alimentan el negocio en negro de quienes han hecho, desde la entrada masiva, limpieza en todos los habitáculos que tenían para dejar espacio para cuantas más personas mejor.

Muchos contenedores han recibido un inusual depósito de enseres viejos y muebles sacadas a toda prisa de los espacios en donde se encontraban apilados.

La Policía debe demostrar que esas acogidas no son por caridad, sino previo pago. Más difícil es verificar que esa ocultación forma parte de una cadena mayor, de un entramado integrado por pasadores de inmigrantes.

Los conflictos vecinales

La gran cantidad de viviendas patera ha dado pie a graves conflictos vecinales. De la noche a la mañana, vecinos se han topado con otros residentes que han transformado sus casas en una auténtica feria.

Puertas abiertas, gritos, un ir y venir de individuos desconocidos, insalubridad… Son las consecuencias de transformar una vivienda normal en una especie de pequeño hotel en el que caben todos, entran y salen como quieren, no respetan convivencia.

Las barriadas han denunciado estos hechos, denuncian la falta de vigilancia policial, pero hay algo peor, lo complicado que resulta verificar un delito si se comete dentro de propiedad privada en donde los derechos se convierten en la coartada perfecta.

La popular Isabel Ayuso enciende la mecha para insultar a Aznar en Ceuta

Llevamos mucho tiempo viendo como el insulto a los políticos es utilizado como instrumento de ataque al que piensa distinto. Sin embargo, el facherío reivindica este argumento como algo propio. Una gracieta que puede ser utilizada como eslogan contra cualquier político como arma para denigrar al que piensa distinto. Todas las modas tienen un punto de inflexión y en este caso “el insulto como arma política” tiene su punto de partida en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuando fue captada en el Congreso de los Diputados pronunciando un evidente “hijo de puta” dirigido al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

Ese fue el punto de partida, pero su puesta en escena como moda aplaudida por el facherío del pueblo español fue posteriormente cuando en lugar de pedir disculpa hizo la gracieta de poner de moda “ME GUSTA LA FRUTA”. A mí me gusta la fruta, que fue aplaudida y difundida como gracieta por el facherío patrio. Pero dejemos a un lado a la señora Diaz Ayuso, cuya gestión con los ancianos en la pandemia deja mucho que desear.

Esa misma señora que se ha comprado un ático y cuando la pillan lo pone en venta poniendo la excusa de que iba utilizar el dinero para ayudar a los damnificados por los incendios de Madrid. Esta misma señora que piensa que el problema del ático lo cierra con la famosa frase “chao pescao”. Estos ultimas semanas los ceutíes hemos sufrido una invasión.

Los invasores no tenían la mínima idea de que eran utilizados como balas, como armas política de la invasión, pero sí los instigadores y los promotores de tan lamentable asalto al pueblo de Ceuta. Mientras eso pasaba algunos ciudadanos recibían al presidente del Gobierno, -perdonen si molesto- al señor Pedro Sánchez, con la tan popular y común frase de “Pedro Sánchez hijo de puta” y, como ese eslogan esta muy de moda, sirvió también para recibir a los ministros.

Hasta aquí, todo normal y perfecto para los amantes del insulto como modelo de expresión popular. Por cierto, una expresión un poco machista, que también señala al colectivo insultón. Hace unos pocos días nos visitó el expresidente del Gobierno, José María Aznar, un personaje, que como el presidente actual, no veía lo que ven todos los españoles. Me refiero a los atentados islamistas en Madrid. El señor quería colarnos que ETA había atentado y para más inri nos metió en una guerra inmoral e ilegal. No había armas masivas, sí hambre masiva.

Pues bien, ese mismo día, Aznar fue víctima de la señora Ayuso, de su mismo partido político. Presidenta mal hablada de Madrid o barriobajera por promover insultos. Decía que ese mismo día Aznar fue víctima de Ayuso cuando un ciudadano ceutí en la visita del señor Aznar, lo llamó en vivo y en directo “hijo de puta”. Nada raro en este momento de la historia.

Lo raro y poco habitual es que una ceutí lo censuraba por insultar al señor Aznar, quizás la señora desconocía que eso ahora es lo normal. Efectivamente, el expresidente Aznar puede ser la primera víctima de derecha de la señora Ayuso porque ella puso en marcha esta moda, que no solo denigra al que la utiliza también mancha al conjunto de la sociedad que los insultantes creen representar.

Lamentablemente la clase política es la instigadora de la falta de respeto a esa misma clase política y, como decía, no ha hecho falta cambiar de Gobierno para que los representantes del partido que puso en marcha “me gusta la fruta” comiencen a sufrir el bajuneo intelectual de la barriobajera Diaz Ayuso. Que los representantes del próximo Gobierno tomen nota “la idea fue de la señora Ayuso”. Menudo papelón.