Escribir en caliente 4

El deseo de vivir y morir en Ceuta. Hace 46 años decidimos que Ceuta era nuestra ciudad para el futuro, donde queríamos anclar nuestro matrimonio y la familia que Dios nos diera. Trabajábamos los dos y yo lo hacía en la península, así que esperamos la oportunidad y en unos años regresé a casa, nuestra hija tenía por entonces dieciocho meses. Atrás dejé una incipiente carrera administrativa, una dirección de oficina, una buena y alegre capital de provincia que sigo amando, y la sensación de seguridad que se me ofrecía frente a ciertas incertidumbres de vida que siempre había evocado Ceuta en mí; incertidumbres que, con los años y una vida serena y plena, se fueron diluyendo.

Cuando hago recuento de lo vivido y rememoro las ausencias de familiares, amigos de juventud, compañeros de trabajo o vecinos, los que marcharon siempre me salen a ganar por goleada frente a los que nos quedamos. Así, de mi familia de origen cuatro hermanos viven fuera de Ceuta y dos permanecemos aún unidos a esta tierra; de los compañeros de clase sólo unos pocos siguen viviendo en Ceuta (entre ellos nuestro presidente, dos pupitres más atrás del mío); de los compañeros de trabajo que no eran de Ceuta casi todos fueron cogiendo las de Villadiego según se jubilaban y de los de aquí algunos también… y así podríamos ir desgranando la diáspora ceutí, cada uno con su historia, cada uno según su deseo.

Hasta aquí otros tantos ceutíes podrían contar lo mismo (lo del pupitre no) ya que mi relato es muy común en Ceuta, así que la pregunta se hace obligada, ¿por qué seguimos aquí? Así, a vuela pluma, me respondo que quizá sea porque cuando tienes estabilidad laboral, familiar, social y emocional no te planteas modificar tu modus vivendi, máxime si tienes aquí los hijos, tu patrimonio y un modo de vida que no serías capaz de igualar fuera de Ceuta; y quizá, también, porque cuando llega la jubilación y la posibilidad de afrontar este último punto de inflexión vital, al hacer la prueba del nueve -esa que repasa la “operación de tu vida” para ver si está bien hecho el cálculo-compruebas que lo que hiciste fue correcto y por lo tanto puedes ser feliz en tu ciudad en este nuevo y último estadio vital.

Pero nosotros, los que estamos en esta fase tranquila de la vida, somos sólo una pequeña parte del problema, y nos duele comprobar -seguro que lo pensamos muchos- cómo se siguen dando hoy los mismos factores negativos que influyeron en la diáspora juvenil (y no juvenil) de nuestra adolescencia. Factores que están por lo tanto en la génesis del problema y que parecen de difícil solución. Sea como fuere, los gobiernos de mi país -los de cualquier tiempo- están obligados a resolver el problema para salvaguardar el territorio, incidiendo es sus causas principales, a saber:

(1) la fuga de talentos y mano de obra, que la estadística de Variaciones Residenciales fija como el principal motivo de salida de jóvenes, pues al no contar la ciudad con una oferta universitaria completa cientos de estudiantes encadenan sus estudios con sus primeros empleos para ya no regresar; por otro lado, muchos de los formados en la ciudad buscan su proyección fuera, privados como estamos de un tejido industrial que incorpore nuestros profesionales al mundo laboral; (2) la calidad de vida, factor esencial a tener en cuenta hoy en día, pues las nuevas generaciones no se conforman ya con darse paseos por el Revellín; la ciudad se sitúa, actualmente, en los puestos más bajos del país en ese factor, que resulta ser decisivo a la hora de planificar la salida de la ciudad o el retorno a ella.

Por otro lado, Ceuta tiene que superar los bajos índices que ocupamos en los ranquin de bienestar social, al objeto de que las diferencias que se observan se minimicen y la ciudad deje de ser un volcán durmiente o polvorín de mecha vista. Sirva como nuestra el medallero local: en tasas de riesgo de pobreza y exclusión social tenemos de las más elevadas del país; en abandono escolar temprano y falta de infraestructuras educativas alternativas también nos dan pódium; en indicadores de salud estamos situados en el tramo inferior de la esperanza de vida; y el mercado inmobiliario es escaso y caro, aquí también estamos a la cola.

Aún así tenemos aspectos positivos que compensan y que debemos cuidar y mantener, como la seguridad ciudadana, un entorno tranquilo para la convivencia y el fácil cuido de nuestros hijos; o la proximidad de lo necesario para el día a día, la facilidad de la conciliación familiar a lo que ayuda la dimensión de la ciudad y un estilo de vida agradable entre lo urbano y sus entornos naturales.

Por eso, llegada la jubilación, y siendo conscientes de los pros y contras, decidimos con igual firmeza que cuando jóvenes reafirmarnos en nuestro deseo de permanecer en nuestra tierra, pues ahora las cosas sencillas son las que llenan nuestras vidas: la cordialidad de la ciudad, el buen clima, los amigos y conocidos de toda una vida con los que te saludas a diario, los recuerdos de la infancia y juventud que se hacen presentes en multitud de rincones (esos que permanecen en la memoria y unen los pedazos sueltos de tu existencia), el campo y la playa cercanos que te mantienen en permanente contacto con la naturaleza, o el poder disfrutar de una extensa oferta de ocio y actividades… y como no, si tienes la suerte de contar con tus hijos y nietos el poder verlos y abrazarlos todos los días es algo maravilloso… en fin, una ciudad que tiene lo necesario para que este último tramo de nuestras vidas sea tranquilo, amable, sin tensiones y fácil de gestionar en el día a día.

¡Y todo eso han intentado quebrarlo! En pocas horas la ciudad se estremeció con una afluencia de personas que, de forma inusitada e inédita, violentando los limites de la razón, quieren cambiar -de forma consciente o inconsciente- nuestras vidas. Ni en el peor de los sueños los ceutíes podríamos haber imaginado las escenas contempladas aquella mañana del 30 de julio.

Creo que todavía no hemos llegado a procesar la dimensión y gravedad de la situación vivida, pero en cualquier caso tenemos que ser optimistas con Ceuta, nuestra tierra, y luchar por desenmascarar a nuestros verdaderos enemigos, que los tenemos dentro y fuera.

Pasados los días pienso que Marruecos ha hecho su trabajo a la perfección. ¿Si sus gobernantes no aman a su pueblo, antes bien lo maltratan y desprecian, les va a importar la población ceutí, nuestro dolor, nuestras vidas? Llevan años poniéndole cerco a España, al que consideran su histórico enemigo, y por mucho que hablen de país hermano habrá que recordar que Cain y Abel también eran hermanos y ya saben como terminó la historia. Hace tiempo que el país vecino se compró un partido (el PSOE) y en el paquete iban incluidas las voluntades de muchos de nuestros políticos para defender sus intereses, lo que poco a poco ha ido consiguiendo para su desarrollo y beneficio de las castas dirigentes: propia, española y europea.

Los gobiernos de España, por el contrario, no han hecho bien su trabajo (con excepción de Perejil y ya conocemos sus consecuencias), pues llevan años consintiendo lo que es difícil de entender en España y en Europa (quedan fuera los políticos de la mamela, esos sí lo han entendido).

Sánchez y sus ministros tienen perdida la vergüenza, la política y la personal, también el partido que los sustenta. A los 23 días de la invasión que escribo no comprendo como los representantes locales del socialismo son tan ciegos como para defender la gestión gubernamental de este caos (hasta ahora se salvan sólo León y Guerrero); tampoco comprendo como los afiliados no les dan con el puño y la rosa a los de la sede de Daoiz donde más les duele, en su adhesión inquebrantable. Mienten continuamente, y no se ponen coloraos ni cuando ocultan la verdad ni cuando muestran su ineptitud. Cínicos que, con chulería, se muestran indignados con los lideres que nos visitan, supongo que por quitarles el protagonismo que no han sido capaces de tener ni con las visitas de sus siete ministriles. Todos incapaces de hacer propuestas alentadoras como las que han presentado recientemente Vivas (si hay alguien que se lo ha currado es él) y Feijoo; propuestas que nos devuelven la esperanza y la ilusión de que si llegan a gobernar el país, Ceuta aún tiene futuro.

¡Desde luego, con estos socialistas dirigidos por el que está solazándose en la Mareta di que no!

Ceuta: inacción como decisión

Lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio fue, se diga lo que se diga, una auténtica invasión de 72.000 personas procedentes de Marruecos que entraron ilegalmente en territorio español en apenas 24 o 48 horas. No es una estimación de la oposición política ni una cifra aleatoria; es el dato oficialmente mantenido por el propio Gobierno. Una masa humana equivalente a casi toda la población de Ceuta atravesó la frontera desde Marruecos contraviniendo nuestras leyes, sin que España pudiera, supiera o quisiera impedirlo.

No debe esconderse la realidad detrás de eufemismos como «crisis migratoria», «entrada masiva» o «presión fronteriza». Estas calificaciones pueden ser cómodas expresiones administrativas, pero resultan insuficientes para describir la realidad, es decir, que 72.000 extranjeros entraron ilegalmente en una ciudad española en cuestión de horas. Si la palabra «invasión» conserva algún significado fuera del ámbito estrictamente militar, difícilmente puede encontrarse un supuesto que se le aproxime más.

Conviene también señalar dónde no estuvo el fracaso. Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas actuaron con los medios disponibles cumpliendo las órdenes recibidas. Ellos no fracasaron. Quien obedece no fracasa. El fracaso fue político y estratégico. El fracaso está en quien tiene la responsabilidad de prevenirlo, impedirlo y remediarlo. Tres semanas después, el triple fracaso continúa y sigue desplegando todos sus perniciosos efectos.

A pesar del tiempo transcurrido, Ceuta no ha recuperado su normalidad social. Miles de personas que entraron ilegalmente en España permanecen todavía en la ciudad, deambulando por calles, playas e instalaciones improvisadas y alterando gravemente la convivencia y la seguridad ciudadanas. Los servicios sanitarios soportan una presión extraordinaria y sectores económicos locales denuncian gravísimas pérdidas. A estas alturas, hablar de una emergencia ya superada significa desconocer la realidad.

Pero más grave que la persistencia de la crisis es la ausencia de una respuesta política adecuada que permita pensar que España ha aprendido algo de ella. Porque esta no ha sido la primera invasión.

En mayo de 2021 entraron irregularmente en Ceuta alrededor de 8.000 personas en dos días, ante la pasividad de las fuerzas de seguridad marroquíes. España recibió entonces una advertencia inequívoca acerca de la vulnerabilidad de la ciudad cuando Marruecos decide relajar el control de su frontera. Cinco años después, la misma operación se ha producido, pero multiplicando los efectos del precedente. La invasión de 2021 pudo resultar inesperada; en la de 2026, el factor sorpresa ya no podía existir para una Administración diligente.

Y, después de la segunda, la obligación primordial del Gobierno debería ser explicar qué medidas ha adoptado para solucionarla e impedir una tercera. No basta con reforzar temporalmente el número de policías y guardias civiles. No basta con habilitar alojamientos, transferir fondos o distribuir menores entre comunidades autónomas. Todo ello es altamente insuficiente para resolver la situación de extrema gravedad que vive Ceuta. Pero ninguna de esas medidas responde a la pregunta esencial: ¿qué impedirá que, dentro de unos meses o unos años, vuelvan a concentrarse decenas de miles de personas al otro lado de la frontera y entren nuevamente en Ceuta?

Tampoco basta con repetir que «Marruecos coopera». La experiencia demuestra precisamente lo contrario. No colabora quien produce la acción, ya sea por activa o por pasiva. La seguridad fronteriza de Ceuta no puede depender de lo que Marruecos decida hacer en cada momento. Cuando sus fuerzas contienen los movimientos, la frontera funciona como tal. Cuando dejan de hacerlo, España comprueba que carece de capacidad —¿y de voluntad?— para impedir una entrada masiva. Eso constituye una vulnerabilidad estratégica de primer orden que en absoluto debe admitirse.

Después de 2021 debió elaborarse una política destinada a reducir esa dependencia. Después de julio de 2026, hacerlo resulta inaplazable. España necesita capacidad autónoma de protección fronteriza, planes de contingencia para entradas masivas, mecanismos jurídicos eficaces, una estrategia diplomática que establezca consecuencias ante el incumplimiento de las obligaciones de cooperación y una revisión completa de las condiciones de seguridad de Ceuta.

Sin embargo, nada permite apreciar una reacción proporcional a lo sucedido. El Gobierno parece paralizado aunque anuncie una coordinación que no se observa por ningún lado. Da por superada la crisis, pero la realidad lo desmiente. Gobernar no consiste únicamente en gestionar los daños después de que se produzcan. Consiste también, y sobre todo, en identificar por qué se produjeron y adoptar medidas para impedir que se repitan.

En 2021 entraron 8.000 personas. En 2026 han sido 72.000. La progresión debería bastar para tomarse el asunto muy en serio.

Una tercera invasión ya no podría atribuirse a la sorpresa —tampoco la segunda y, probablemente, ni siquiera la primera—, a las circunstancias ni a una imprevisible crisis migratoria.

Si después de dos advertencias de esta magnitud, el Estado continúa dependiendo de que Marruecos quiera mantener cerrada su frontera y el Gobierno no adopta medidas estructurales para garantizar la seguridad de Ceuta, la siguiente crisis tendrá una responsabilidad difícil de eludir.

Después de 2021 pudo haber pasividad ante lo previsible. Después de julio de 2026, la inacción podría ser considerada ya una decisión consciente.

El comentario inocente

En el asalto a la frontera de Ceuta de unos 70.000 inmigrantes en julio del presente año 2026, se enfrentan encontradas opiniones sobre el origen, los causantes, su conocimiento, la situación presente y el destino futuro de los 10.000 jóvenes aproximadamente que continúan en la ciudad comunitaria de Ceuta.

Los miembros del gobierno en general con el ministro de Asuntos Exteriores a la cabeza, manifiestan que Marruecos colabora activamente con España en el tema y no impidió el reciente asalto porque sus autoridades no se enteraron o no valoraron suficientemente que miles de jóvenes se trasladaban hacia Fnideq (Castillejos) doblando su población y sin que la Gendarmería se enterara tampoco. Dicho gobierno marroquí incluso no captó que miles de jóvenes se lanzaban al mar nadando hacia Ceuta y poniendo incluso sus vidas en juego.

Opina también el Ejecutivo español que no se enteró de nada porque los servicios de información propios en Marruecos no captaron tampoco ese desplazamiento masivo de jóvenes hacia la frontera de la ciudad comunitaria de Ceuta y por tanto no lo comunicaron en su momento. Y cree igualmente el gobierno español que el vecino del sur es un leal colaborador que incluso ha ofertado el regreso a su país de los 10.000 inmigrantes que quedan en Ceuta, aunque sin embargo nuestro citado gobierno no ha puesto en marcha la aceptación de tal ofrecimiento, ni siquiera de los que han sido legalmente identificados. Dicho Ejecutivo español manifiesta que hace todo lo posible por Ceuta y que sus ciudadanos, su sanidad y economía están totalmente a salvo.

Por el contrario, algunos ciudadanos de Ceuta opinan que la invasión del pasado julio fue animada y consentida desde Marruecos, teniendo conocimiento el Gobierno español del tema previamente por sus servicios de información, si bien no tomó las medidas con urgencia que habría sido blindar la frontera y también el mar, porque la Sentencia del Tribunal Supremo se conocía con anterioridad. Quizás influyó la errónea valoración del problema, el no atender debidamente los citados avisos de los servicios de información españoles o las vacaciones del Presidente del Gobierno que estaban a punto de comenzar.

Igualmente que se barajan opiniones sobre el origen del asalto, están sobre la mesa soluciones varias para los 10.000 inmigrantes que agobian la vida ciudadana de Ceuta, desde el mencionado ofrecimiento marroquí para el que se lo crea, hasta el traslado a la Península ya ofertado en parte y, desde luego, la acertada opinión de la Unión Europea de retornar a Marruecos mayores y menores, previamente registrados. La preocupación de los socios europeos es que los migrantes que se trasladen a la Peninsula puedan desplazarse hacia el norte entrando en el resto de Europa a través de España. En este sentido, el portavoz de Interior de la citada Unión Europea, mencionó la Directiva de Retorno para devolver los inmigrantes ilegales a Marruecos, ya que dicha Directiva forma parte del Pacto Migratorio Europeo aprobado el pasado mes de junio, mencionando incluso la negociación de Centros de Retorno en este caso en Marruecos, solución que ya se propuso por nuestra Fundación hace tiempo.

El resumen es que los inmigrantes que quedan en Ceuta deben devolverse a la mayor brevedad y en el caso de Marruecos como destino, se cuenta con las instrucciones de la Unión Europea y la conformidad del país origen del problema. Lo que no se entiende es la razón por la que no se toman decisiones concretas y seguimos con visitas, entrevistas, informativos alarmantes y destrucción de la vida ciudadana en la encantadora ciudad de Ceuta.

Todo se ha hecho mal: Ceuta no se lo merece

Todo se ha hecho mal. ¿Y por qué? Cada uno que saque sus propias conclusiones, pero a estas alturas, a nadie escapa que el Gobierno de la Nación no ha mirado por Ceuta, no ha calibrado la envergadura del problema y no ha sabido reaccionar como debía.

Esto, en nuestras casas, tiene su excusa. Un padre o una madre se puede equivocar con sus hijos, no afrontar los problemas domésticos y meter la pata. La diferencia es que aquí, quien ha cometido una y mil tropelías ha sido todo un Gobierno de la Nación, cuyo presidente prefirió estar de vacaciones que atender la mayor crisis del país.

Porque aquí se ha producido un ataque a Ceuta, pero también a toda España. Aquí se ha atacado una frontera y, por tanto, la integridad territorial y la seguridad de todo un país.

Mientras, Pedro Sánchez prefirió estar disfrutando de su descanso antes que suspenderlo y atender una situación que dejó desamparados a miles de españoles a los que, siempre decía, atendía como ningún otro gobierno había hecho. Va a ser que no.

La historia le otorgará el reconocimiento al presidente más nefasto para estos españoles que convivimos aquí, en Ceuta, en nuestra tierra. Pasará a la historia como el presidente que no midió la gravedad de lo que estaba sucediendo, el presidente que se burló de toda Ceuta, porque no atender a los ceutíes, no estar aquí desde el minuto 1, no tomar medidas de envergadura cuando miles de marroquíes nos estaban invadiendo gracias al socio fiable que dicen tener, es eso: una burla.

25 días después del inicio de la crisis, el Gobierno anuncia la creación de un mando único para Ceuta.

¿Cuántas veces se le pidió y no se atendió esa medida?, ¿a qué insulto tan osado estamos asistiendo? Valiente escándalo, valiente ejercicio de hipocresía se ha escenificado sin vergüenza alguna publicitando una propuesta como si se tratara de una salvación cuando ha sido únicamente el flotador al que se ha aferrado un Gobierno que hace aguas. Un gobierno con ministros enfrentados que ni siquiera se ponen de acuerdo con lo que deben hacer ante una invasión.

Ceuta lleva soportando mucho, demasiado. Como pueblo y como sociedad se ha dado ejemplo a toda España. Ningún otro territorio hubiera aguantado lo de Ceuta, ejemplo de cómo reaccionar tras vivir el impacto, el dolor y una auténtica invasión. Ceuta ha mostrado un nivel y una madurez que deberían ser reconocidos por todos.

Se ha hecho mucho daño a esta tierra, muchísimo. Un daño histórico porque ha jugado no solo con lo económico, sino con lo emocional.

Esta es nuestra tierra, aquí está nuestra historia, y es la parte de España que dejaremos a nuestros hijos. Con todo eso se ha jugado, con sentimientos, recuerdos, apegos, defensa de todo un país, amor a esta tierra. Y eso este pueblo no lo olvida, porque pisotear los corazones de miles de caballas no tiene nombre y permitir que esta inquietud continúe es la mayor afrenta.

¿Cómo todo un Gobierno de la Nación puede permitir que los caballas tengan miedo?, ¿cómo ha podido llegar al extremo de perder un mes en reaccionar sin saber todavía cuántas personas entraron por ese espigón, cuántas quedan y, sobre todo, quiénes son?, ¿cómo se puede provocar una quiebra en la seguridad colectiva de toda una ciudad?

Ahora, 25 días después, se anuncia el mando único que debió existir desde el mismo 30 de julio. Ese mando único que fue solicitado con urgencia por la Ciudad. ¿Qué hizo el Gobierno entonces? Reírse. Sí, debe ser que entendieron esa petición como una idea de barra de bar. Una de tantas.

Los resultados nos demuestran el caos en el que han convertido Ceuta, una ciudad que no se merecía esto, una ciudad a la que no se le ha respetado por inacción, abandono y olvido. Nos han tomado el pelo.

Ceuta saldrá adelante. Debe hacerlo. Saldrá adelante porque tiene una gente orgullosa de ser caballa, una gente que llora, se emociona y le duele esta tierra. Y eso no muchos pueden decirlo. Pero Ceuta sí.

El Gobierno de la Nación ha terminado sus vacaciones y se ha acordado cómo estamos al otro lado del Estrecho. No hay excusas que valgan ante tamaño despropósito, ni una, ni media. Es un insulto imperdonable.

Multa de hasta 6.000 euros y sin casa: la sanción por usar una VPO como piso patera

Multa de hasta 6.000 euros y riesgo de perder la vivienda pública adjudicada. El Gobierno de Ceuta ha emitido un requerimiento informativo para todos los beneficiarios de una vivienda protegida, una VPO que estén usándolas como piso patera.

Lo hace tras tener conocimiento de la existencia de irregularidades en relación a los titulares de los contratos de arrendamiento/compraventa de viviendas protegidas de promoción pública de titularidad municipal, y la ocupación de las mismas e incluso sus garajes para sacar beneficio económico de las miles de personas que entraron por el espigón del Tarajal.

Recuerda la Ciudad que esas viviendas protegidas de promoción públicas deben destinarse exclusivamente a domicilio habitual y permanente de la persona adjudicataria y de la unidad de convivencia autorizada. Es evidente que en esos fines no cabe el empleo como piso patera.

Lo que está prohibido hacer, pero se hace con las viviendas de promoción pública

Está por tanto prohibido ceder, prestar o subarrendar la vivienda, habitaciones, garaje o trastero, así como permitir la ocupación por personas no autorizadas o cualquier explotación económica.

Qué sucede, que ha habido personas que han hecho negocio con esta situación, desviando el uso legítimo de una VPO para usarla de piso patera. Las denuncias o advertencias han llegado a conocimiento de la institución municipal, que ha formulado ya el primer aviso oficial antes de intervenir.

La pérdida de la casa y la gravedad de constatar un beneficio económico

El incumplimiento, advierte, dará lugar al inicio de un expediente sancionador, con multa de hasta 6.000 euros, asícomoelincrementodelasanciónsiexistebeneficioeconómico.

Procederá además el inicio de expediente para la resolución del contrato y pérdida de la vivienda, y el correspondiente desahucio y la recuperación de la posesión, así como otras responsabilidades que procedan si se constata su empleo como piso patera.

Inspecciones en marcha por parte de la Policía Local

El Gobierno local ha anunciado que se van a iniciar todo tipo de actuaciones, entre ellas la inspección e identificación de los moradores de dichas viviendas y anejos vinculados. Así, “cualquier uso indebido detectado será objeto de las actuaciones administrativas y legales correspondientes, con pleno respeto al procedimiento y al derecho de audiencia”, explican.

Se ha puesto en conocimiento de los titulares de dichos contratos, que “durante los próximos días se intensificarán las actuaciones de inspección en las promociones públicas de vivienda protegida, con acompañamiento de la Policía Local, con el objetivo de detectar y actuar ante posibles incumplimientos del régimen de vivienda pública” y la detección de pisos patera.

En el Consejo de Gobierno celebrado el pasado 18 de agosto, el consejero responsable en materia de vivienda, Alejandro Ramírez, ya adelantó del estudio de medidas que ahora han cobrado su oficialidad tras la difusión de estas circulares para conocimiento de todos los beneficiarios de una VPO.

Un negocio derivado de la entrada masiva de inmigrantes a finales de julio

La medida se refiere a las viviendas que dependen del Ayuntamiento, ya que al margen hay casos de alquileres en zonas de toda Ceuta que también han copado el protagonismo de distintas noticias.

Este periódico se hizo eco de situaciones en Canalejas y del entorno del Recinto, con vecinos que alertaban con preocupación de la existencia de pisos patera con alquileres que, según sus testimonios, alcanzaban los 2.400 euros mensuales, mientras advertían de la presencia habitual de adolescentes en las calles de la zona.

Un grupo de hackers revela los datos de 70.000 supuestos agentes de inteligencia y policía de Marruecos

Un grupo de hackers identificado como Jabaroot ha cumplido con sus amenazas y ha publicado en redes sociales varias listas que contendrían datos personales de unos 70.000 presuntos agentes de los servicios de inteligencia y seguridad de Marruecos, según informa El Confidencial.

La filtración se produce en plena crisis en Ceuta por la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes a finales de julio.

La información, cuya autenticidad ha sido confirmada al menos parcialmente por varios antiguos agentes de la inteligencia marroquí consultados por El Confidencial, incluiría nombres, números de identificación nacional, números de empleado y años de reclutamiento en la Administración Pública.

Los documentos afectarían a miembros de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST), responsable de la inteligencia interior, y de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), la policía marroquí.

Una filtración con datos de miles de agentes

Según la información publicada por El Confidencial, una de las listas contiene los datos de al menos 70.000 presuntos agentes, mientras que una segunda relación incorpora información adicional de unos 1.400 efectivos, incluidos sus grados dentro del cuerpo y números de identificación bancaria.

Entre los nombres que aparecen figurarían, de acuerdo con las fuentes citadas por el medio, el director de recursos humanos de la DGST, el director adjunto de contraespionaje y el jefe de la Célula de Investigación.

Los antiguos agentes consultados por El Confidencial habrían confirmado la pertenencia a la DGST de algunos de los nombres incluidos en las listas. No obstante, el medio apunta que los documentos podrían haber sido obtenidos tiempo atrás y publicados ahora.

La filtración aparece acompañada de mensajes atribuidos a Jabaroot, un grupo cuya identidad y afiliación continúan sin estar claras. Desde Marruecos, según recoge El Confidencial, se ha apuntado a Argelia como posible origen del grupo.

Jabaroot vincula la filtración con la crisis de Ceuta

La publicación llega después de que Jabaroot amenazara con divulgar estos documentos y señalara a Abdellatif Hammouchi, alto responsable de las agencias de inteligencia interior y seguridad marroquíes, en relación con los acontecimientos de Ceuta.

El grupo sostiene que la filtración demostraría que la migración de ciudadanos marroquíes hacia Europa, y especialmente hacia España, formaría parte de un supuesto plan oficial de Marruecos. Se trata, sin embargo, de una afirmación realizada por los propios hackers y recogida por El Confidencial.

Jabaroot también asegura disponer de una documentación adicional en la que aparecerían los nombres de los agentes que, según su versión, “orquestaron y coordinaron el plan de Ceuta”. El grupo afirma haber obtenido copias de órdenes dirigidas a agentes que habrían viajado a Fnideq, localidad marroquí fronteriza con Ceuta, antes y durante los acontecimientos.

Los hackers llevan desde el 7 de agosto difundiendo mensajes relacionados con Ceuta. Entre sus reivindicaciones figuran disculpas oficiales por lo sucedido, la declaración de un luto nacional y la suspensión de las elecciones legislativas previstas en Marruecos para el 23 de septiembre.

Un grupo con antecedentes de filtraciones

El Confidencial recuerda que Jabaroot acumula desde abril del pasado año un amplio historial de filtraciones a través de Telegram.

Entre las publicaciones atribuidas al grupo se encuentran listas de miles de empleados de los palacios reales y de millones de afiliados a la Seguridad Social, además de documentos relacionados con propiedades inmobiliarias de destacados responsables marroquíes.

Entre las personas cuyos datos habrían aparecido en anteriores filtraciones figuran Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores; Yassin Mansouri, director de la agencia de inteligencia exterior marroquí, DGED; y Mohamed Raji, identificado como número dos de las escuchas de la DGST.

Según la información de El Confidencial, el volumen de las nuevas listas convertiría esta filtración en una de las mayores brechas de seguridad sufridas por los servicios de seguridad del Reino.

Una filtración en plena tensión

La publicación coincide con la crisis abierta entre España y Marruecos después de la entrada masiva de personas en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio.

Jabaroot atribuye la responsabilidad de los acontecimientos a altos responsables de los servicios de seguridad marroquíes y menciona expresamente a Hammouchi. El grupo sostiene además que el rey Mohamed VI no habría tenido conocimiento de lo ocurrido.

Esta versión coincide parcialmente, según El Confidencial, con una información publicada anteriormente por el propio medio a partir de los testimonios de dos antiguos agentes marroquíes exiliados. Estos afirmaron que un reducido núcleo de poder habría planteado permitir el flujo migratorio como respuesta al contenido de investigaciones periodísticas publicadas en julio por varios medios.

En cualquier caso, las acusaciones de Jabaroot y el contenido de las filtraciones no acreditan por sí mismos la existencia de ese supuesto plan, y la información sobre la autenticidad de los documentos procede de las fuentes consultadas por El Confidencial.

Concentración en Valdemoro en apoyo a Ceuta, el Ejército y las Fuerzas de Seguridad

La Plaza de la Constitución de Valdemoro ha reunido este lunes a cerca de 500 vecinos en una concentración de apoyo a Ceuta, a las Fuerzas Armadas y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

El acto fue convocado conjuntamente por el Ayuntamiento de Valdemoro y la Asociación de Consumidores y Usuarios de Valdemoro (ACUSVAL) y contó con el respaldo de formaciones políticas y colectivos de la sociedad civil.

Durante la jornada se realizó la lectura pública del Manifiesto Ciudadano ‘Ceuta, no estás sola’, centrado en la defensa de la soberanía nacional, el reconocimiento a los agentes destinados en la frontera sur y la reclamación de apoyo socioeconómico para los ciudadanos y el tejido productivo de Ceuta.

Defensa de Ceuta y respaldo a las Fuerzas de Seguridad

El manifiesto señala que Ceuta forma parte “inalienable” de España y defiende que la protección de sus fronteras constituye un elemento esencial de la convivencia democrática y del Estado de Derecho.

El documento también pone en valor la labor desarrollada por la Guardia Civil, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, de quienes destaca su trabajo en unas condiciones de elevada exigencia operativa y escasez material.

En este sentido, los participantes reclamaron a las administraciones que proporcionen a las plantillas los recursos humanos, presupuestarios y logísticos necesarios para desarrollar sus funciones.

El manifiesto también expresa su solidaridad con los vecinos y el tejido productivo de Ceuta, ante el impacto que, según el documento, está provocando la crisis sobre las familias, los comerciantes y el uso del espacio público.

Asimismo, se reclamó una gestión migratoria legal y coordinada, además de una actuación diplomática decidida ante la Unión Europea y el país de origen para abordar las causas estructurales del conflicto.

Minuto de silencio por Vicente Moya

Uno de los momentos más emotivos de la concentración tuvo lugar al finalizar el acto, cuando los asistentes guardaron un minuto de silencio en memoria de Vicente Moya, vecino de Valdemoro y agente de la Guardia Civil fallecido recientemente tras regresar de prestar servicio en tareas de seguridad en Ceuta.

La jornada concluyó con una prolongada ovación y con gritos de “¡Viva Ceuta!”, “¡Viva España!” y “¡Viva la Guardia Civil!”.

Con este acto, Valdemoro mostró públicamente su respaldo a Ceuta, a sus ciudadanos y a los servidores públicos destinados en la ciudad autónoma.

Enterradas 18 víctimas del espigón del Tarajal: la mayor tragedia fronteriza

El cementerio de Sidi Embarek ha acogido en la tarde de este lunes más entierros de víctimas de la tragedia del espigón del Tarajal. Las tumbas comprendidas entre los números 5451 a la 5468 acogen los restos de 18 nuevas víctimas de la mayor tragedia entre fronteras que se ha registrado en España y que tuvo como escenario Ceuta.

De las aguas próximas a ese espigón, los agentes de la Guardia Civil sacaron prácticamente 90 cuerpos sin vida. Al otro lado, en Marruecos, nunca se ha comunicado la cifra. Varias oenegés han cifrado el dato global en más de 140 fallecidos.

Son ya 60 los cadáveres asociados a las avalanchas del 30 y 31 de julio los que han sido enterrados en el cementerio de Sidi Embarek desde que el pasado viernes se iniciaron estas despedidas colectivas. Una muestra de dignidad que se hace siempre con cada cuerpo que termina su final en esta tierra en la que se rompe el periplo clandestino iniciado.


Una situación nunca antes vivida


Nunca se había asistido a una cadena de actos de este tipo, con jornadas consecutivas en las que se llevan a cabo entierros de personas que no están identificadas y que coinciden en que todas ellas cruzaron el espigón en los días en los que nada se respetó, en los días en los que no hubo fronteras, lo que dio paso a cuantiosas muertes.

Estos 18 varones que han sido enterrados desde las siete de la tarde son de origen marroquí y carecen de identificación.

Cada uno dispone de su expediente gracias a la labor de la Policía Judicial de la Guardia Civil a través del Servicio de Criminalística. Eso sirve para que, en el caso de que en un futuro se sepa quiénes eran estas personas, quede constancia del lugar en el que fueron enterradas.

Personal de la Consejería de Sanidad y la funeraria Al-Qadr


En todos los entierros ha asistido personal de la Consejería de Sanidad, teniéndose especial cuidado en que cada cuerpo quede registrado con el número de su tumba correspondiente para posibilitar esa hipotética identificación futura.

La funeraria Al-Qadr ha llevado a cabo los traslados de todos los cadáveres desde la morgue habilitada en el hospital militar hasta el cementerio.

Se han realizado los rezos hacia estas personas, con la implicación constante de los trabajadores del cementerio.

Ceuta tendrá dos jueces de guardia hasta que se normalice la situación judicial

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) adoptará este martes nuevas medidas para reforzar la respuesta de los órganos judiciales de Ceuta ante la situación generada tras los acontecimientos de los pasados 30 y 31 de julio.

Las medidas contemplan garantizar que haya dos jueces de guardia de forma permanente mientras se mantenga la situación de excepcionalidad y abrir una comisión de servicio para reforzar la plaza número 4 del Tribunal de Instancia de Ceuta, con competencias en materia de violencia sobre la mujer.

Las decisiones llegan después de la carta remitida este lunes por el secretario de Estado de Justicia al secretario general del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cuyo contenido fue trasladado de inmediato a la Comisión Permanente.

Durante la jornada también se han mantenido contactos con el presidente del TSJA, Lorenzo del Río; la presidenta en funciones, Beatriz Pérez Heredia, y el presidente electo del Tribunal de Instancia de Ceuta, Rubén Salinas.

Dos jueces de guardia hasta normalizar la situación

La primera de las medidas será adoptada por la presidencia del TSJA en virtud de las atribuciones que le confiere el artículo 160.7 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Al amparo del artículo 47 del Reglamento de Aspectos Accesorios de las Actuaciones Judiciales, se establecerá un calendario de guardias que garantice la presencia de dos jueces o juezas de guardia en el partido judicial de Ceuta mientras persista la situación actual.

El objetivo es asegurar la prestación del servicio judicial y evitar que la presión sobre los órganos de la ciudad pueda comprometer su funcionamiento. La medida tendrá carácter temporal y se mantendrá hasta que la situación se normalice, según la información trasladada este lunes.

El TSJA ya había adoptado medidas extraordinarias inmediatamente después de los hechos registrados los días 30 y 31 de julio, incorporando a magistrados de la misma clase y partido judicial para garantizar la continuidad del servicio de guardia.

Refuerzo específico para violencia sobre la mujer

La segunda decisión será la convocatoria de una comisión de servicio para reforzar la plaza número 4 de la Sección correspondiente del Tribunal de Instancia de Ceuta, que tiene competencia en materia de violencia sobre la mujer.

La convocatoria abrirá un plazo para que los jueces y juezas interesados puedan solicitar su nombramiento como refuerzo.

En relación con esta plaza, la Comisión Permanente del CGPJ ya acordó el pasado 18 de agosto diferir el cese del juez en expectativa de destino que venía desempeñando funciones de refuerzo, con el objetivo de mantener este apoyo mientras se articula una solución.

A esta medida se suma el refuerzo transversal acordado esta semana. El miércoles 19 de agosto, un día después de la reunión de la Comisión Permanente, el TSJA convocó otro refuerzo destinado a apoyar las seis plazas de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ceuta.

El CGPJ volverá a analizar la situación

Las medidas se enmarcan en el seguimiento que el Consejo General del Poder Judicial está realizando de la situación de los órganos judiciales de Ceuta.

La presión sobre el sistema judicial se ha incrementado en las últimas semanas como consecuencia de los acontecimientos registrados en la ciudad a finales de julio.

La Comisión Permanente del CGPJ se reunirá nuevamente este martes para continuar evaluando la situación y analizar las necesidades de los órganos judiciales de la ciudad autónoma.

De esta forma, las actuaciones anunciadas buscan combinar el refuerzo inmediato del servicio de guardia con medidas específicas para ámbitos considerados especialmente sensibles, como la violencia sobre la mujer, además del apoyo transversal ya convocado para las secciones Civil y de Instrucción.