Designado Fernández Medina como gerente de Amgevicesa

El Consejo de Administración ha sido presidido por el consejero de Gobernación, Jacob Hachuel

Esta mañana se ha celebrado la reunión del Consejo de Administración de Amgevicesa, en el que se ha aprobado la designación de José Luis Fernández Medina como nuevo gerente de esta sociedad municipal. El Consejo de Administración ha sido presidido por el consejero de Gobernación, Jacob Hachuel. Fernández Medina era hasta ahora gestor de Servicios de la Consejería de Gobernación.

El nombramiento llega tras la dimisión presentada por Antonio Díaz al presidente de la Ciudad y al consejero, tras haber prestado declaración en el Juzgado y confirmarse su condición de investigado en el caso investigado por la Guardia Civil sobre los vehículos intervenidos por parte de la Gerencia de Justicia.

En una reunión entre el presidente Vivas y el consejero de Gobernación salió el nombre de Fernández Medina para pilotar esta empresa municipal, con más de ciento cincuenta empleados y con un gran número de competencias, por ser una personas de total confianza del Gobierno y además por su dilatada experiencia política.

Fernández Medina, después de haber ocupado cargos de consejeros en los primeros años de la década de los 90 regresó a la política activa en nuestra ciudad tras las elecciones autonómicas del año 2015, cuando Hachuel le fichó para ser su mano derecho, primero en la Consejería de Presidencia, Gobernación y Empleo y luego, cuando las competencias quedaron reducidas únicamente en Gobernación.

Ahora, el puesto de gestor de Servicios quedará vacante hasta que se produzca un nuevo nombramiento por parte del Consejo de Gobierno.

Sentido del humor

Fe de etarras

Llevaba tiempo viendo venirse que pese a los que negaban que Internet fuera más que un medio para distribuir producto pirateado, se acercaban tiempos de cambio en la manera de producir cine. Hoy nos encontramos finalmente comentando, nos iniciamos en ello, un estreno de y para plataformas digitales. En realidad sí que ha sido estrenada en algún que otro cine, pero de forma muy anecdótica y principalmente por motivos de cumplir el requisito para poder presentarla a festivales.
El caso es que llega a nuestras pantallas domésticas por cortesía de Netflix, quién si no, Fe de etarras (no recuerdo un título más incisivo en mucho tiempo), la opción en España de la compañía por el talento local en su estrategia global por apostar en cada país por parte de producto propio en el catálogo. Borja Cobeaga, director de cintas como Pagafantas y coguionista de los Ocho apellidos vascos y también catalanes, firma en clave de humor negro, descarnado, sin aditivos y tomado desde el respeto y la seriedad que el asunto requiere, la historia de los últimos coletazos de un comando etarra que aguarda en 2010, frente a los rumores del fin de la lucha armada, la posibilidad de entrar en acción para preservarla, demostrar cosas o simplemente sentir la adrenalina, dependiendo de cada uno de los integrantes.
El escenario nos sitúa en un piso franco fuera de territorio vasco a un veterano, el jefe, interpretado por Javier Cámara, a una pareja de activistas que son novios pero no admiten serlo (Miren Ibarguren y Gorka Otxoa), y a un descerebrado de Albacete, Julián López, que se ha metido en el “fregado” para sentirse Rambo. Los cuatro tendrán que esperar una llamada que les indique cuál es su siguiente paso. Y para colmo del delirio general, la espera transcurre durante el archifamoso verano en que la selección española de fútbol ganó el mundial, entre victoria y victoria, entre bandera y bandera, entre celebración y celebración…
A lo original del argumento, que Cobeaga tenía en la recámara desde hace años esperando a que alguien se atreviese a respaldar económicamente un proyecto realmente osado que no tenía por qué tener la aceptación deseada, hay que añadir la valentía de estrenarla en los tiempos convulsos que corren y hablar en clave de comedia de los nacionalismos españoles. Mencionemos que Cobeaga es vasco y suficientemente inteligente como para no ofender a nadie con un trabajo que no pretende envilecer o juzgar, sino recomendar dosis de humor para alimentar el cerebro y seguramente el entendimiento entre las personas. Aquello de que cuanto más tonto más enfadado que se dice…
A una puesta en escena fresca y divertidísima, con momentos y diálogos de cuidada finura, sumamos que todo el reparto está brillante en sus interpretaciones, logrando que (buenos) actores que uno asocia con la comedia más loca te hagan reír de la misma manera que te hacen creer que sus personajes sienten y padecen, logrando que el espectador vea la actuación más allá de sus conocidos rostros. Altísimamente recomendable en especial, si me permiten, para aprender a aligerar tensiones que luego pueden atacar a la salud de las sociedades.

Ficha técnica

DIRECCIÓN: Borja Cobeaga.

DURACIÓN: 89 min

PAÍS: España

GÉNERO:Comedia negra

INTÉRPRETES: Javier Cámara, Julián López, Miren Ibarguren, Gorka Otxoa, Ramón Barea, Luis Bermejo, Tina Sáinz, Bárbara Santa-Cruz, Josean Bengoetxea.

PRODUCCIÓN: Netflix España / Mediapro

GUIÓN: Diego San José, Borja Cobeaga MÚSICA: Aránzazu Calleja

FOTOGRAFÍA: Jon D. Domínguez

ESTRENO EN ESPAÑA: 12 de octubre 2017.

EMAIL: co*********@***oo.es

Cuando España y Portugal se repartieron el mundo

España y Portugal, tras sus respectivos descubrimientos de finales del siglo XV, se convirtieron en dos imperios marítimos. La conquista de Ceuta por Portugal el año 1415 permitía a Portugal asegurarse una valiosísima posición estratégica que le facilitaba el acceso a la vigilancia y control del Estrecho de Gibraltar desde el territorio africano. También Ceuta le serviría de cabeza de puente de cara a emprender nuevos descubrimientos y tener así acceso a las grandes rutas comerciales entre Europa y África, entre Occidente y Oriente. Pero, además, la noticia produjo una impresión muy favorable a toda la Cristiandad, dado que, con su ocupación, se lograba colocar una punta de lanza que sirviera para promover la evangelización del territorio africano. Portugal supo vender bien al mundo cristiano la importancia que había tenido su victorioso hecho de armas; buscó granjearse un mayor acercamiento a la Santa Sede, de manera que ésta le apoyara, dada la gran autoridad que entonces tenían en la Europa cristiana los Papas, que eran tenidos como máximos jueces que conferían la potestad y la legitimación para la toma de posesión de los nuevos territorios descubiertos, su conquista y evangelización. Y vamos a poder ver cómo la conquista de Ceuta tuvo también gran influjo en el posicionamiento a favor de Portugal de la Santa Sede.
Ya con anterioridad al descubrimiento de América por Cristóbal Colón, Portugal en sus territorios descubiertos había recurrido a los sucesivos Papas para recibir de ellos la legitimación jurídica que le confiriera la potestad para poder poseer, colonizar y evangelizar los territorios. La fuente jurídica a que para ello se recurría era el llamado derecho «Uti possidetis, ita possideatis» (quien posee de hecho, debe poseer de derecho). A tal efecto, los descubridores llegaban al territorio descubierto, hacían ondear la bandera de su país, con la presencia de religiosos que llevaban embarcados y que con la cruz en alto invocaban al Todopoderoso y, acto seguido, tomaban posesión del territorio “en nombre de Dios y para el rey” del país descubridor.
Entre los años 1402 y 1405, las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Hierro fueron conquistadas por caballeros normandos para España (entonces reino de Castilla). Pero los navegantes portugueses no dejaron de tocar tierra en dichas islas y capturar en ellas esclavos. De manera que entre España y Portugal surgió la disputa sobre la posesión de las Canarias, que fue planteada en el Concilio de Basilea de 1435. Incluso en 1449 el rey Alfonso V de Portugal llegó a otorgarse el monopolio del comercio de Canarias. En el Tratado de Ayllón de 31-10-1411 ya Portugal y España sometieron el conflicto al arbitraje papal. El litigio fue dirimido en 1435 – veinte años después – de forma favorable para España, a la que le fueron entregadas por Portugal dichas Islas en propiedad. Portugal acató en principio el arbitraje, pero no de buen agrado y el problema continuó.
Tras la conquista de Ceuta por los portugueses, la posición benefactora de los Papas con España cambió para favorecer ahora a Portugal, volcándose Roma en favor de Ceuta. Ejemplos de ello se tienen en que el 4-04-1418 el Papa Martín V declaró a Ceuta “Bastión de la cristiandad de Occidente en el Norte de África, y única ciudad que confiesa la fe cristiana en África…”, elevando su iglesia ceutí a diócesis. En 1441 el Papa Eugenio IV puso la diócesis bajo su directa protección, sin la intermediación de ningún metropolitano, hecho poco usual y que volvía a poner de manifiesto el enorme interés que la Santa Sede por Ceuta. También el Papa Eugenio IV, en 1444 concedió a su obispo fray Juan Manuel el título de Primado de África. Ceuta, para tener una mayor dotación económica, llegó a tener iglesias sufragáneas hasta en Badajoz y Galicia. Los mismos obispos de Ceuta, llegaron a tener su residencia en Olivenza, que la preciosa iglesia de Santa María Magdalena oliventina, de gran realce y vistosidad, se construyó para que la misma se correspondiera con la categoría y relevancia de sede episcopal ceutí. Es decir, Ceuta fue considerada como una avanzadilla privilegiada por la oportunidad que su conquista ofrecía para la evangelización de África, hasta el punto de que, a partir de su conquista por los portugueses, puede decirse que, desde el Papa Martín V hasta Inocencio VIII, la Santa Sede favoreció mucho a Portugal, en detrimento de España y de otros países europeos de la cristiandad.
Así, por la bula Romanus Pontifex de 8-01-1454, el Papa Nicolás V determinó un primer deslinde de las tierras e islas que se descubrieran en la zona del Atlántico, adjudicando a Portugal las islas de la zona del paralelo de las Canarias hacia el sur de Guinea en la costa de África, que los portugueses luego descubrieron hasta el cabo de Buena Esperanza. Sixto IV mediante la bula Aeternis Regis Clementis del 22-06-1481 les otorgó su explotación y los portugueses sacaron inmenso provecho de las ricas minas de oro y el tráfico de esclavos, que posteriormente adquirió un gran desarrollo en las colonias españolas. Pero los Reyes Católicos, entonces en guerra con Portugal, enviaron expediciones a Guinea en busca de oro, cera, añil y cueros.
Ambos países, Castilla y Portugal, negociaron bilateralmente el Tratado de Alcaçova, de 4-09-1479, por el que se repartieron el Océano Atlántico trazando una línea horizontal por el paralelo del cabo Bojador, que puso fin al conflicto. Por este tratado, Portugal cedió definitivamente las islas Canarias a España. A cambio, España reconoció el monopolio portugués del comercio con África y la soberanía sobre las islas de Cabo Verde, Azores y Madeira. Entre los problemas que resolvió el Tratado de Alcáçovas, están los siguientes: Declaró la paz entre ambos países y puso fin a la Guerra de Sucesión castellana (1475-1479). El ya rey portugués, Alfonso V, renunció al trono de Castilla y, a cambio, Fernando e Isabel renunciaron al trono de Portugal. Repartió los territorios del Océano Atlántico entre ambos países. Portugal mantuvo el control sobre sus posesiones de Guinea, Elmina, Madeira, las Azores, Flores y Cabo Verde. Y a España se le reconoció definitivamente la soberanía sobre las Islas Canarias. Dos años después, el papa Sixto IV confirmó el tratado y aclaró que cualquier nuevo descubrimiento al sur y al este de las Canarias sería para Portugal. Pero el nuevo rey portugués, Juan II, abusando del total apoyo papal que siempre Portugal recibía de Roma, se le ocurrió reclamar todos los territorios descubiertos en 1492 por Colón. Los Reyes Católicos se negaron y apelaron al nuevo Papa, Alejandro VI, que había tomado posesión a la vez que Colón descubría América; pidiéndole que se le concediera el derecho que le asistía de colonizar y evangelizar los nuevos territorios, siendo apoyada su petición.
Con el descubrimiento de Colón, los resquemores de España respecto de la violación del tratado de Alcaçova se disiparon. Pero el imperio marítimo de Portugal, que hasta entonces dominaba las grandes empresas ultramarinas, empezó a mostrase receloso y hostil. Colón encontró una nueva ruta atlántica que, sin afectar los derechos de Portugal, ofreció un nuevo mundo a España, incluso situándola en preponderancia respecto a Portugal. Juan II protestó por la violación de sus dominios, invocando el tratado de Alcaçova. Y, a partir del descubrimiento de América, la Santa Sede cambió de posición, ahora favorable a España.
Alejandro VI dictó tres bulas. Por la ”Inter caetera”, de 3-05-1493, otorgó a España la posesión de las tierras descubiertas. Por la “Inter caetera”, segunda, dada al día siguiente, le concedía, “por la autoridad de Dios omnipotente”, el dominio exclusivo y perpetuo de los nuevos territorios, fijando una nueva línea divisoria de norte a sur a unos 560 kilómetros (350 millas) al oeste de las islas de Cabo Verde. El papa determinó que todas las tierras descubiertas o por descubrir al oeste de esa línea pertenecían a España, siempre que estuviesen situadas más allá de una línea que fuese de polo a polo, ubicada a cien leguas, por el Poniente y Mediodía, de cualesquiera de las islas Azores y Cabo Verde. Nuevamente los términos confusos de este documento suscitaron diversas interpretaciones, aunque resultaba claro que al autorizar expediciones castellanas hacia el Mediodía, invalidaba la pretensión portuguesa que sostenía la extensión al Poniente del paralelo del cabo Bojador, como lo pactado en Alcaçova. Y por la “Eximie devotionis”, dada secretamente concedía a España los indultos y mismos privilegios dados a Portugal. El rey portugués montó en cólera, alegando ambigüedad de la bula.
Las bulas alejandrinas «Inter caetera», «Piis fidelium» e «Inter caetera» (segunda), derogaban anteriores dictados y anulaban, “a ojos de Dios”, los tratados que reconocían los derechos portugueses en los mares y tierras africanos más allá de Canarias. Hasta tal punto que la «Eximie devotionis» fue otorgada por vía extraordinaria y secreta a los Reyes Católicos. Otras bulas, en cambio, favorecieron alternativamente a Castilla y Portugal que, «a fuerza de tanto conceder, concluyeron por no conceder nada» (escribe Molinari), y las dos coronas debieron buscar la solución a sus pleitos coloniales por medio de arreglos directos.
Por fin, España y Portugal tuvieron que negociar y así llegaron al Tratado de Tordesillas de 7-06-1494. Por este acuerdo bilateral España y Portugal intentaron repartirse el Nuevo Mundo. Se fijó el meridiano de partición en 370 leguas al oeste de las islas del Cabo Verde, extendiendo hacia Occidente la línea fijada por el papa Alejandro VI: el hemisferio occidental pertenecería a Castilla y el oriental a Portugal. Los castellanos obtuvieron el derecho a la libre navegación en aguas portuguesas para llegar a su sector. Sin embargo, a medida que Holanda y Gran Bretaña desarrollaron su poder naval no respetaron la resolución pontificia ni el posterior acuerdo entre Castilla y Portugal. Al fundar su prosperidad en el tráfico marítimo y los beneficios del intercambio comercial, necesariamente navegaron por el «mare closum» (mar cerrado a otros estados) y arribaron a las islas y costas americanas. Como consecuencia de la extensión de las rutas comerciales, la piratería (que era común en el Mediterráneo) apareció en el Atlántico.
Por el Tratado de Tordesillas, los dos reinos dividieron el Océano Atlántico por medio de una raya trazada de polo a polo, 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, quedando el hemisferio oriental para la Corona de Portugal y el hemisferio occidental para la Corona de Castilla. Así, España y Portugal acuerdan las conquistas que podrán realizar ambos estados en relación con el mundo recién descubierto. Por primera vez se establece una frontera que divide tanto el mar como la tierra, y la nueva concepción de división territorial va a determinar la actual configuración de América del Sur. Fue un reparto equilibrado negociado de forma ardua y astuta entre los dos países. De esa forma, se resolvió el problema favorable a España, ya que los españoles no podían navegar sus mares sin permiso del rey lusitano. Y, no obstante, dicho tratado no modificaba la adjudicación de tierras ya resuelta por la bula pontificia de 1454, y fue ratificado por España.
Si bien, como los lectores bien conocen, aquel reparto del mundo entre España y Portugal hoy no rige; fue perdiendo efectividad a medida que Inglaterra, Holanda, Francia y otros países comenzaron a emerger como potencias marítimas. A partir de entonces la navegación de los mares hubo que adaptarla cada vez más a la coparticipación de los demás países, hasta llegar a la actual Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, firmada en Montego Bay (Jamaica), que impone la plena libertad de navegación. Pero con las siguientes limitaciones: la excepción del ”mar territorial”, que alcanza a una anchura hacia dentro del mar de 12 millas marinas (22.222 metros), espacio que es de plena soberanía de los países ribereños. La “zona contigua”, que alcanza hasta 24 millas, con ciertas limitaciones de navegación a efectos fiscales y de persecución del contrabando.
Y la “zona económica exclusiva”, a efectos de la explotación de los recursos marinos, que alcanza hasta las 200 millas.

La Mochila y el deber por conservar nuestras tradiciones

Cuando un pueblo deja de lado sus tradiciones, no solo pierde una parte de sí mismo sino que además su propia identidad se resiente, al dejar de transmitir una parte de su patrimonio más valioso a las generaciones venideras. Con esto no quiero decir que no se pueda aceptar nuevas fórmulas de festejos, pero lo que hay que evitar a toda costa es que se eliminen unas para implantar otras ajenas.
Esto es lo que en cierto modo viene ocurriendo con la paulatina implantación entre nuestros más jóvenes de festejos ajenos a nuestra cultura, como ocurre con las fiestas de Halloween, evento de origen anglosajón que durante los últimos años ha ido haciéndose un hueco en nuestro calendario lúdico-festivo, propiciado sin duda por una influencia abrumadora de los medios televisivos y por el consumo que estos hacen de productos elaborados en el mundo anglosajón, concretamente en el norteamericano, industria que a través de series y películas, ha ido colocando en nuestros hogares todo tipo de comportamientos y conductas originarias de su cultura que por saturación hemos ido asumiendo como propias.
A nivel institucional y muy especialmente desde el ámbito educativo se ha asumido sin reserva alguna la tarea de asentar entre nuestros más jóvenes este tipo de conductas, en este caso en forma de festejos, promoviendo desde los ciclos más elementales de la escuela y entre nuestros más pequeños, todo tipos de fiestas y actividades relacionadas con Halloween, haciéndoles ver desde los primeros momentos que esto es algo de lo más normal en nuestra cultura. Pero insisto con todo esto no quiero decir que este mal asumir, siempre que sea para bien, todo aquello que novedoso aporte o enriquezca lo que ya tenemos, pero en este caso lo que se está haciendo y en Ceuta se está percibiendo, es una mera suplantación de un festejo que forma parte de nuestro acervo cultural local desde hace ya muchos años, por otro totalmente importado y potenciado a nivel televisivo y comercial.
Hay que trabajar en conjunto, a nivel institucional y desde todos los ámbitos, desde el educativo al medioambiental por volver a recuperar una fiesta tan nuestra como la popularmente conocida como “la mochila”. Cabe recordar que hace años, las actividades escolares previas a esta fiesta, tenían una parte importante dedicada a explicar entre nuestros más jóvenes qué significado tenía el festejo y como se relacionaba con nuestro entorno natural, llegándose incluso a organizar en algunos centros, pequeñas excursiones para adelantar y generar la correspondiente expectación entre niños y jóvenes, quienes tras esto y ya en las horas previas, preparaban con ansias sus mochilas cargadas de frutos secos, a la espera de que llegaran los albores del 1 de noviembre para con amigos y familiares desplazarse a nuestros montes a celebrar tan señalado día.
Hoy vemos cómo esto ha cambiado, y los previos al día festivo, se ha convertido en un festival de Halloween, que a modo de carnaval exótico y ciertamente macabro, inunda nuestras calles desactivando de alguna forma el interés de nuestros jóvenes quienes imbuidos de este festejo, acaban perdiendo todo interés por la tradicional “mochila”.
Debemos resistirnos a perder “lo nuestro” hay que insistir en la transmisión de nuestras tradiciones a las nuevas generaciones, es necesario valorar si se está haciendo lo correcto desde el ámbito escolar en potenciar fiestas ajenas en detrimento de las propias, y si es así intentar corregirlo de alguna manera.
No podemos perder nuestra propia identidad, con ello dejaríamos de ser nosotros mismos, quizá es lo que algunos desde el poder buscan, imbuyéndonos de cosas ajenas, pero somos nosotros los que debemos resistirnos y buscar las formulas que permitan que nuestro patrimonio inmaterial siga intacto y se traspase a las generaciones venideras. Así que pongámonos manos a la obra, porque la imagen de nuestra última “Mochila” ha sido realmente desoladora y eso es algo que no debemos dejar que se repita.

Presos de estulticia

La agrupación política de carácter totalitario Podemos, tiene la habilidad del desdoro, de empeorar la percepción que tenemos de este partido día tras día. Cuando uno ya cree que está harto de tanta corrupción, tanta deslealtad al electorado, tanto incumplimiento, y tanto bipartidismo plutocrático, va Podemos y te devuelve a la realidad con una coz en las meninges. Y digo meninges ya que las afirmaciones de Podemos a lo que más afrentan es a la razón.
Calificar de presos políticos al esperpento catalán que tanto sufrimiento, enfrentamiento, destrucción y dolor ha infligido, es algo así como ciscarse en la Constitución, pasarse por la entrepierna la legislación española, la democracia, y la libertad, para acabar tomándonos el pelo, o estimando que los ciudadanos nos chupamos los dedos. Que además lo hagan desde la impostura de la defensa de las gentes más humildes y desde comunidades netamente acreedoras de la solidaridad nacional, eso sí que es una ofensa a la inteligencia.
Hasta al más despistado de los electores, esta difamación que Podemos regurgita contra el Gobierno, y de paso contra el Estado español, le huele a chamusquina. Poner en tela de juicio la existencia de presos políticos en España después de sufrir una dictadura y más años de terrorismo etarra que de franquismo, es a lo más que puede aspirar esta fuerza política marxista. No se le pueden pedir peras al olmo.
A nadie le sorprende que Podemos defienda la insolidaridad entre regiones cuando sus propios líderes son insolidarios negándose a pagar impuestos correctamente, teniendo a contratados ilegalmente, no pagando seguridad social, o haciendo EREs; es difícil que un partido que odia a España y busca arduamente su destrucción haga otra cosa.
Ellos preferirían una especie de unión de repúblicas socialistas o cualquier otra idea que se alejara del progreso social. Lo sorprendente de todo esto es que lo hagan defendiendo la insolidaridad de los ricos – y ladrones -, la Cataluña independentista, con los más necesitados: Andalucía, Extremadura, Ceuta, Melilla, Canarias …
Un preso político es otra cosa. Son los miles que hay en Cuba, Venezuela, Irán, en cualquier otro país donde el marxismo se haya impuesto, donde los de Podemos, o como quiera que se llamen en esos países, son el Gobierno.
Si además de mentir sobre la existencia de presos políticos, también estigmatizan a quien piensa diferente, llueve sobre mojado. Hay que ser muy necio para llamar fascista a quien sufrió los cuidados especiales de la persecución franquista, al viejo comunista Francisco Frutos, para acto seguido definir como preso político a Junqueras, Puigdemont y compañeros de fechorías.
Podemos ya ha perdido un tercio de su apoyo electoral, y lo pierde porque está preso. Preso de su propio discurso, de su ideología fundamentalista, del odio visceral que rezuma, de la falta de razón y de razones, de su inmoderación, y sobre todo porque sus líderes no dan más de sí.
Que siga así, si además de taimado, llega a ser lúcido e instruido… No sería Podemos.

Preparados para el momento

Existen ya unas perspectivas que desde luego han de ser entendidas por todos si, de verdad, queremos que Ceuta se convierta en una ciudad que pueda atraer a turistas hasta un número considerable. Las cifras que maneja la Autoridad Portuaria para dentro de dos o tres años indican que es muy posible que se pueda pasar de los treinta mil cruceristas que vamos a recibir durante el presente año a unos noventa mil en el año 2020 como máximo, lo que supondrían, desde luego, el triplicar el número de visitantes dentro de este campo. Y es que de los doce cruceros que están confirmados para este año se llegaría a unos treinta para dentro de dos o tres ejercicios.
Cuando se celebró el foro de cruceros ya dijimos que se habían extraído bastantes conclusiones, pero que una de ellas era que el Puerto no puede estar solo en esta aventura, porque, hasta ahora, todo lo que se ha logrado ha sido de su propia cosecha. La Ciudad y los empresarios no pueden mirar hacia otro lado. El nuevo consejero del área, Emilio Carreira, dijo que todos los ceutíes se debían convertir en agentes turísticos si de verdad se cree y hubo expertos que señalaron que si un crucero venía un domingo o un día de fiesta estaba claro que los comercios no podían permanecer cerrados.
Tenemos aún tiempo para estar preparados, para estar concienciados, incluso para lograr más atraques porque ello supondría superar esas cifras que se manejan por parte de la Autoridad Portuaria de nuestra ciudad.

Radon solicitará pronto el permiso para iniciar la construcción de la clínica

Desde que se le adjudicó el terreno tenía seis meses para presentar la documentación

La empresa oncológica Radon presentará próximamente en la Ciudad Autónoma de Ceuta la documentación necesaria para que por parte de la Consejería de Fomento se les den los permisos oportunos que permitan el inicio de la construcción de la nueva clínica de radioterapia que irá situada en una parcela que se encuentra justo al lado del Hospital Universitario.
Aunque aún no han finalizado las negociaciones con el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) para el pliego de condiciones que deberá regir en un concurso para prestar asistencia a los ceutíes enfermos de cáncer en nuestra ciudad sin necesidad de trasladarse hasta Algeciras, lo cierto es que a finales de año, aproximadamente, se cumple el plazo de seis meses que tiene Radón para la presentación de toda la documentación ante la Ciudad Autónoma, solicitando los permisos oportunos para el inicio de la construcción.

Lo que se desconoce es cuándo podrán comenzar con la propia inversión

Recordemos que la Ciudad convocó un concurso para la cesión de una parcela de unos mil metros cuadrados en las cercanías del Hospital Universitario, con la intención de la construcción de esta clínica de radioterapia.
Al concurso nada más que se presentó Radón, como ya se preveía, y en ese pliego quedaba constancia de que el adjudicatario tenía un plazo de seis meses desde la comunicación del fallo del concurso para solicitar los permisos urbanísticos ante la Consejería de Fomento.
Ese es el paso que va a dar en las próximas semanas Radon, a la espera de la tramitación de los mismos y de que en los primeros meses del año que viene puedan comenzar a construir.

Abierto el plazo para candidatos a ser el número 2 de la Jefatura Superior

Daniel Salgado ya se ha marchado para incorporarse a su puesto en Venezuela

La marcha tras dos años de estancia en la ciudad del segundo responsable de la Jefatura Superior de Policía, Daniel Salgado, ha provocado que se haya abierto la convocatoria para cubrir este puesto esencial, ya que desde el mismo se coordinan las diferentes brigadas que componen la propia Jefatura de Policía.
Según ha podido conocer esta redacción, hasta mediados de noviembre estará abierto este concurso y al final quedará resuelto por parte de la Dirección General de la Policía.
Cabe destacar que antes de finales de año sale una nueva promoción de comisarios.
Mientras que esté vacante el puesto de segundo responsable de la Jefatura Superior de Policía será el jefe de la Brigada de Extranjería y Fronteras el que se hará interinamente cargo del mencionado puesto de responsabilidad.
Daniel Salgado llegó a Ceuta hace dos años y con anterioridad había sido comisario provincial de Jaén y comisario en Marbella, habiendo estado también destinado en Almería.
Ya desde la pasada primavera se sabía que había pedido destino como agregado de Interior en la Embajada de España en Venezuela y se le había concedido por parte del departamento ministerial correspondiente, aunque su incorporación iba a ser para el otoño como así ha resultado.

El grupo de la UIP seguirá, de momento, en Cataluña

El trabajo que estaba desarrollando la UIP en determinados puntos de nuestra ciudad tuvo que pasar a la UPR

A mediados del pasado mes de septiembre se conoció que el grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que estaba destinado en nuestra ciudad iba a ser enviado a Cataluña, ante la convocatoria del referéndum ilegal que tuvo lugar el 1 de octubre. Sin embargo, ante la tensión que se vive en toda Cataluña y de manera especial en la Ciudad Condal, lo cierto es que se ha decidido por la Dirección General que casi todas las unidades destinadas y enviadas desde otros puntos de nuestro país permanezcan allí.
Por lo tanto, el trabajo que estaba desarrollando la UIP en determinados puntos de nuestra ciudad, de manera especial en la zona fronteriza, tuvo que pasar a la UPR. De momento, se desconoce cuándo podrá volver a Ceuta el grupo de la Unidad de Intervención Policial, que se iba rotando cada quince días.