Patria, de Fernando Aramburu

Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”, esa es una de las reflexiones que nos brinda el ya fallecido escritor José Saramago en su libro “Cuadernos de Lanzarote”, una consideración que por desgracia se desoye de continuo en un país como el nuestro. Es un hecho que, antropológicamente nos diferenciamos de otras especies por nuestra capacidad de aprendizaje, lo que está íntimamente conectado con nuestra memoria. Pero hay otra faceta en nosotros, la que nos viene dada como animales políticos que somos, que necesitaría ser revisada con urgencia: nuestra flagrante e interesada facilidad para olvidar. Como sociedad, ya sea por comodidad o por pura conveniencia, constantemente ponemos en marcha mecanismos cuyo único fin no es otro que consumar toda una política de desmemoria y ponerla al servicio de unos pocos intereses partidistas.
Es en ese punto, donde la literatura se puede convertir en una magnífica herramienta que nos permita ver, sentir y reflexionar por nosotros mismos sobre hechos de nuestra historia común, para tratar así de luchar contra el ominoso silencio que supone el olvido. Una novela puede ser muchas cosas. Un contenedor donde caben la imaginación, el ensayo, el testimonio, los recuerdos. Pero también es una manera de ordenar el caos, de luchar contra la desmemoria. O por los menos así parece que ha sido para el escritor Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) en su última novela  “PATRIA”  (Tusquets), libro que ha sido propuesto para ser comentado en el CLUB DE LECTURA de la Biblioteca Pública del Estado en Ceuta para nuestra reunión mensual. A través de esta obra, logramos adentrarnos en al alma de dos familias en el País Vasco, en los años del horror terrorista: dos hombres, dos mujeres y sus cinco hijos, unidos por una prolongada amistad que se rompe el día en que a uno de ellos, empresario, se le exige el pago del impuesto revolucionario, el día en que uno de los hijos del  amigo íntimo entra a formar parte de la organización terrorista ETA. La ruptura de esta amistad acaba convirtiéndose en símbolo de la fractura de un pueblo; unos, víctimas absolutamente inocentes; los otros, sus asesinos y sus cómplices. De un lado tenemos a Bittori, la mujer de Txato, un hombre humilde metido a gerente de una pequeña empresa de transportes al que en un momento dado ETA envía una carta exigiéndole el pago de una cantidad de dinero. Bittori es una mujer sencilla, poco ilustrada, muy religiosa y en ocasiones casi beata. Del otro lado está Miren, la madre del etarra, del miembro de ETA que participa en el asesinato de Txato. Ambas hablan con sus fantasmas interiores de manera muy directa; Bittori con su marido muerto (al modo de “Cinco horas con Mario” de Delibes) , Miren con San Ignacio de Loyola, pero a pesar de que se parecen mucho en su estructura mental terminaran por convertirse en dos polos completamente opuestos.

Como advertía Albert Camus en su ensayo “ El mito de Sísifo” , cualquier tipo de terrorismo tiene una única raíz: el fanatismo, esa forma de ceguera ideológica y depravación moral que ha hecho correr tanta sangre e injusticia a lo largo de la Historia

Como ocurre necesariamente en el seno de las reuniones del CLUB DE LECTURA, las opiniones sobre la novela fueron tan heterogéneas como en el fondo lo somos cada uno de sus lectores, lo que sin duda, es muy de agradecer, ya que de ese modo siempre las conversaciones y el debate son mucho más ricos en matices. Mientras que para algunos de nosotros se trata de una novela farragosa de leer, escrita en un lenguaje demasiado escueto, desprovisto de matices verdaderamente literarios, y cuya popularidad y éxito de ventas podría achacarse a los subterfugios mercantiles del mundo editorial, para otros (entre los que me incluyo) ha supuesto el encuentro con una gran novela, que se puede leer como un relato de ficción acerca de una historia real, en gran parte debido a que el autor ha sabido ponerse en la situación de los distintos actores que intervienen, pero que sobretodo, resulta un relato sobre las víctimas y la incesante victimización a la que son sometidas. Ofrece esta obra asimismo, muchos niveles de lectura, en los que el autor trata multitud de temas transversales, como el papel de la iglesia en el conflicto vasco, la tupida trama de control, extorsión y opresión a la que estaba sometidos las personas que no comulgaban con el ideario abertzale, la angustia que supone pasar toda una vida en la cárcel (Aramburu nos esboza a unos “malos” que son vulnerables, y a la vez responsables de su propia destrucción), etc. Pero por encima de todo podemos encontrar entre sus páginas una firme y constante llamada a la reflexión sobre la insensata costumbre de los seres humanos de creer que asesinando a los adversarios políticos se resuelven los problemas.
Como advertía Albert Camus en su ensayo “ El mito de Sísifo” , cualquier tipo de terrorismo tiene una única raíz: el fanatismo, esa forma de ceguera ideológica y depravación moral que ha hecho correr tanta sangre e injusticia a lo largo de la Historia. Así pues, en “PATRIA”, ese fanatismo rezuma por todos lados, desde cómo se dirige hacia los jóvenes simpatizantes del bando etarra arrastrados al asesinato por absurdas consignas (los jóvenes son siempre los eslabones más débiles de la cadena), pasando por la sistemática tergiversación de la realidad, hasta el modo en que ese fanatismo es tan intenso que quiebra uno de los lazos más fuertes que es capaz de tejer el ser humano; la amistad que existe entre las dos familias protagonistas.
Así, el autor trata de explicar el conflicto humano que subyace bajo el guirigay mediático y político, adentrándonos en los sentimientos de las personas, poniendo el foco en esas dos familias de clase media pueblerina (de las que ni tan siquiera conocemos los apellidos). Emplea para ello una técnica bastante novedosa, muy directa, con una prosa sin realces pero al mismo tiempo apremiante y minuciosa, que se apoya en diálogos expresivos, y que al principio puede incluso confundir al lector (no sabemos quién cuenta las cosas porque a menudo mezcla la primera persona con el estilo indirecto y el narrador omnisciente). La estructura del texto también puede resultar algo desconcertante, ya que el ritmo del relato se cimenta sobre un centenar de capítulos breves que , sin embargo, no siguen un orden cronológico, sino más bien un orden de naturaleza emocional, en un ejercicio de habilidosos saltos temporales que nos sitúan como lectores en planos de realidad simultáneos, ofreciendo una visión panorámica y total que a menudo resulta estremecedora.
Así todo, el enorme merito, que a mi juicio, supone esta novela radica en que no pretende ser un ensayo, ni una investigación histórica, ni un tratado moral o político, sino una narración emotiva, empática, abierta y fundada en la experiencia humana, que invita al lector a un continuo ejercicio de reflexión profunda sobre los temas que abarca, convirtiéndonos, de ese modo, en nuestros propios instrumentos contra el fanatismo, contra el odio, contra los falsos e infames señuelos que proporcionan algunas creencias, y sobre todo, contra el olvido y la desleal desmemoria, algo que no es nada fácil para nosotros, pero absolutamente necesario si queremos avanzar hacia un futuro más justo.

Puigdemont y los cuatro exconsellers se entregan a la Policía belga

Puigdemont, Antoni Comín, Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret se han personado en una comisaría en Bruselas


El expresidente de Cataluña Carles Puigdemont y los cuatro exconsellers de la Generalitat se han entregado hoy a la Policía belga, previa citación a instancias de la fiscalía de distrito de Bruselas, según ha podido saber Efe a través de fuentes próximas al caso.

Puigdemont, Antoni Comín, Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret se han personado en una comisaría de la policía belga en Bruselas acompañados de sus abogados.

Esta misma mañana la Fiscalía belga había ordenado a la policía detener a Puigdemont y sus exconsellers antes de designar a un juez de instrucción que les tome declaración para decidir sobre sus euroórdenes.

Una pegada de carteles pide en Barcelona libertad para los «presos políticos»


Alrededor de 350 personas, según la Guardia Urbana, han acudido hoy a la plaza Universitat de Barcelona para iniciar una pegada de carteles y pedir la libertad de los ocho exconsellers encarcelados y de los líderes de Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Òmnium Cultural, también en prisión.

«Libertad presos políticos. Somos República» rezan los carteles de color amarillo e ilustrados con el rostro de los exconsellers en prisión que han cubierto hoy las paradas de autobús, el metro y las fachadas del entorno de esta plaza barcelonesa, llena de asistentes a un acto organizado por Òmnium y ANC.

Iniciativas similares se han organizado en otras ciudades catalanas, como Lleida, Girona o Tarragona, con la participación de centenares de personas.

Muchas personas han acudido a esta pegada multitudinaria en Barcelona que ha hecho las veces de concentración, algunas de ellas del colectivo Anonymous, ataviados con caretas de la película «V de Vendetta», y otras con lazos amarillos, tanto de tela como de cartulina, para pedir la libertad de los dirigentes independentistas, cuya prisión consideran la «vergüenza de Europa».

Buscando a la amada lideresa

En caso de tribulaciones, no hacer mudanza”, aconsejaba Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, a los nuevos miembros de la orden. Dicho de otra forma, San Ignacio sugería que en caso de problemas, los cambios no eran buenos. Y en ello andamos.
Las que pueblan el mundo político, como profesionales del ramo que son, (no todas, lo reitero de nuevo) saben perfectamente que en los momentos de crisis, las masas -domadas para seguir la voz de más alto tono- suelen amalgamarse alrededor de la lideresa de turno. La endémica falta de pensamiento crítico, unida a la sistemática estigmatización/persecución del Librepensamiento, provoca un ciego seguimiento borreguil a la poseedora de cualquier vara de mando.
En la película Sospechosos habituales se afirma que “el mejor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía, pero sabemos que no se ha ido”.
Parafraseando esta réplica del largometraje de Bryan Singer, podemos afirmar que el mejor invento del Poder fue hacernos creer que no somos capaces de gobernarnos a nosotras mismas y que, por ende, necesitamos imperiosamente una luz divina que nos conduzca en mitad de las oscuridades. La falta de esa Guía, según los dogmas con los que nos machacan el cerebro, nos llevaría irremediablemente a perecer en las tinieblas de una supuesta e ingobernable ley de la jungla. Como si lo que vivimos a diario, donde impera la ley de la más poderosa, no lo fuese ya.
Constantemente huérfanas de carismáticas referencias basadas en modernas apariencias o rancias actitudes, trituramos el tiempo que deberíamos utilizar en pensar cómo cambiar las cosas, en buscar constantemente una supuesta voz que clamaría en el desierto por nuestro bienestar. Así nos va.
Desgraciadamente, ejemplos no faltan para ilustrar nuestra inutilidad manifiesta de estar vendiéndole sin cesar nuestra alma al diablo a cambio de vanas ilusiones. Pasen y vean…
Con la primera elección del primer presidente afroamericano de la historia de los Estados Unidos, todas fuimos (en mayor o menor medida) “obamitas” en potencia. Se abría “una nueva era”, nos vendieron a todo bombo. Y las creímos. Pero, al margen de unos logros (tímidos, si los comparamos con Europa) en temas sociales que hubiesen podido representar un avance real (el Obamacare, por ejemplo, ahora derogado por Trump y el lobby de la sanidad privada), Obama pasará a la historia por ser el inquilino principal del 1600 de Pennsylvania Avenue a quien se le concedió el Nobel de la Paz nada más aterrizar en el despacho oval. Pero también lo hará por ser el presidente que más intervino contra los derechos y las libertades civiles al potenciar al máximo las agencias de espionaje electrónico, interviniendo todo lo intervenible en materia de comunicaciones. Y no, el terrorismo no era el principal objetivo.
Por su parte, las condenadas por disidencia a los campos de concentración soviéticos afirmaban en voz baja que las penurias a las que estaban sometidas sólo eran posibles porque el camarada Stalin las desconocía. Obvio es que el propio Stalin era quien las mandaba directamente al infierno. Los Gulags, creados en 1930 y disueltos oficialmente en 1960, eran el arma perfecta del dictador para enterrar en vida a toda aquella que molestase al carnicero del Kremlin, y sin embargo las propias masacradas eran quienes lo exoneraban de cualquier culpa.
¿Qué decir de Hitler, Castro o Mussolini, que con mensajes identitarios y presuntamente revolucionarios, lograron engañar a todas sus contemporáneas, quienes -en la inmensa mayoría de las ocasiones- les siguieron hasta la hoguera?
Con Franco también tuvimos la ración correspondiente de “él no es tan malo, son las que lo rodean las responsables de todo”. Así, durante décadas, el generalísimo que firmaba personalmente las condenas a muerte, se veía envuelto en un manto protector que impedía poner en cuestión cualquier actuación, por muy mal que fuese. Las que sí se atrevieron terminaron como todas ustedes conocen perfectamente.
Aunque, en este tema, la nota de humor la supieron poner los Monty Phyton en la película “La vida de Brian”, en la que el protagonista tiene una vida paralela a la de Jesús.
Ambientada en Judea, al protagonista lo toman por un ser superior, persiguiéndolo por todas partes. En un momento, Brian escapa corriendo, dejando atrás una de sus chanclas. Quienes le siguen ven en esa zapatilla una señal, procediendo inmediatamente a quedarse con un pie descalzo, gritando: “¡esto es una señal!”, zapato alzado hacia los cielos. Un humor negro perfectamente asimilable a la historia de cualquier lideresa presente, pasada o por llegar.
Cierto es que a las lideresas, como a sus súbditas, les encantan las interminables ovaciones cerradas, pero mucho cuidado con los rítmicos aplausos que suelen acompasar los pasos de la oca de turno, porque cuando ambos ritmos sintonizan, la libertad y quienes la defienden tienen las horas contadas.
Usted, como siempre, sabrá lo que más le conviene, pero bueno es que sepa que la veneración a una amada lideresa siempre llega al punto de que esa lideresa nunca acepta la disidencia, sea en el ámbito que sea y sea del tipo que sea. Las lideresas jamás se equivocan, bien es sabido.
Llegadas a ese preciso punto de dictadura, las liprepensadoras se transforman en enemigas por el simple hecho de osar pensar a contracorriente, y aquí, la disidencia siempre se paga con muerte. Que sea real o figurada sólo depende del momento.

El espigón ¿inviolable?

  • Benzú se erige en el ejemplo que internamente utiliza la Guardia Civil para sustentar la eficacia de las concertinas

  • Desde hace meses resulta infranqueable

Con las reformas de los espigones de Benzú y Tarajal todavía sin llevarse a efecto, se está trabajando sobre los pilares del existente en Benzú debido a que presenta una merma importante y están podridos por los efectos de los temporales. Cada vez es mayor la presencia de concertinas en toda esta zona, lo que hace imposible cruzar a Europa por esta puerta.

Cuando los gritos, las carreras y el famoso Bozza vinieron a verificar que una entrada se estaba produciendo por el espigón del Tarajal en la noche del pasado viernes, todos los recuerdos llevaron a las míticas promesas políticas de refuerzo del espigón. El por aquel entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, echó mano de su teléfono móvil para inmortalizar, tras la tragedia del 6F, la zona que iba a ser objeto de una reforma. Poco después se mostrarían los planos de ese pretendido muro infranqueable. Tres años más tarde nada se ha hecho, dejando la inviolabilidad o no de la zona en manos de la vigilancia marroquí, que quedó puesta en evidencia por una tromba de agua.
En la otra punta de la frontera asoma Benzú. El otro espigón que durante meses se convirtió en la vía idónea para cruzar a Ceuta. También bajo promesas de ser reformado, promesas que se remontan a hace más de diez años y que nunca se cumplieron. Hoy las máquinas trabajan en cambiar los pilares ya podridos de este espigón mientras que las concertinas terminan convirtiendo cualquier aproximación al mismo en un imposible.
La Guardia Civil concibe este terreno como el ejemplo perfecto para defender sus tesis basadas en que el incremento de las medidas disuasorias determinará un menor número de entradas. Es lo que defiende Interior y también la Dirección General del Instituto Armado.
Hoy el espigón de Benzú está repleto de concertinas. Alambres que lo coronan, espinos que crecen desde su base hasta la mitad y una playa previa preñada de vallas y de más alambres con puertas que imposibilitan su llegada. Y a todo esto se añaden las concertinas que no se ven más que del lado marroquí y que asoman desde debajo del agua hasta las rocas que se encuentran en la base. Quien pueda superar esta auténtica carrera de obstáculos se convierte en un auténtico héroe. Desde hace más de medio año nadie lo ha conseguido.
En los montes marroquíes cercanos, además, las zanjas que se construyen a modo de trampa en las carreteras se rellenan de concertinas, lo que hace más complicado superar esta puerta de entrada a Europa.
La Delegación del Gobierno anunció que el proyecto de reforma del espigón estaba listo pero, sobre el terreno, aún no se han ejecutado los trabajos, más allá de arreglar los desperfectos de una obra que está sometida a unos temporales que han terminado por minar sus bases.
La población subsahariana que espera al otro lado de la valla cada vez lo tiene más complicado, debiendo hacer frente a los obstáculos dispuestos por las fuerzas marroquíes y a las medidas disuasorias que no son más que armas sangrientas que han causado ya varias muertes pero que siguen siendo avaladas por el Ministerio de Interior como único método válido de control.
Mientras en los montes siguen los campamentos con hombres, mujeres y niños esperando oportunidades. O más bien milagros, aunque estos lleguen en forma de lluvia. Como la del viernes.

De la valla a la realidad del mar

El número de inmigrantes que llega a España por mar ya supera a la cifra registrada en 2016. Solo en las últimas dos semanas y hasta el pasado 1 de noviembre, han llegado casi 1.200 inmigrantes, 418 por tierra y 777 por mar. Y es que aunque la valla sigue siendo la vía más llamativa y de hecho en la que más dinero invierte el Estado, el mar ha copado las escapadas de la población migrante que intenta escapar de Marruecos. Casi 15.000 inmigrantes han arribado a bordo de pateras a las costas españolas en lo que va de año, una cifra que supera el total de entradas tanto por mar como por tierra que se registraron en todo 2016, cuando consiguieron llegar a nuestro país 13.246 personas. En Europa se han contabilizado un total de 159.513 entradas de inmigrantes. Son los últimos datos de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), que cifra en 19.067 el número de migrantes que llegaron a España hasta el 31 de octubre, de los que 14.753 lo hicieron por mar y 4.314 por fronteras y aeropuertos. En Europa, se han contabilizado un total de 159.513 entradas, de las que 150.982 se produjeron en las costas, señala la OIM, que destaca además que 2.839 personas perdieron la vida tratando de alcanzar el continente, 154 de ellas España. Pero son cifras que no paran de variar, pues hasta última hora de la tarde del viernes fueron rescatadas en aguas españolas 589 personas que viajaban aglutinadas en 37 pateras. Las intervenciones se suelen realizar principalmente en las aguas del Estrecho de Gibraltar con motivo de la ruta entre Marruecos y Ceuta hacia las costas de Tarifa (Cádiz), seguida del mar de Alborán.

Cuando solo la prisión es la alternativa

La Audiencia ratifica una condena de cárcel para un reincidente que a pesar de las multas previas, siguió delinquiendo e incurriendo en delitos contra la seguridad vial

La Sección VI de la Audiencia Provincial ha ratificado la condena que dictó el Juzgado de lo Penal número 2 contra un joven al que sorprendieron conduciendo a sabiendas de que había perdido todos los puntos del carné. Cuál es la relevancia de dicha sentencia: que el máximo órgano judicial en la ciudad se ha erigido en el más acertado sancionador a la hora de confirmar el fallo inicial, que pasaba irremediablemente por la entrada en prisión del condenado.
4 meses y medio entre rejas. Sin medida alternativa alguna. Sin que, como suele ser habitual, se imponga una multa como sustitución. Y todo ello sustentado en la reincidencia del protagonista de estos hechos, que tiene a sus espaldas una condena por hechos similares que no le sirvió de escarmiento alguno.
En esta ocasión, condujo un vehículo a sabiendas de que había perdido el carné y la magistrada del Juzgado de lo Penal consideró que lo acertado era imponer una pena de prisión, adhiriéndose a tal decisión el Ministerio Fiscal por considerar que “la sentencia es ajustada a derecho, al ser procedente imponer una pena de prisión a quien es reincidente por el mismo delito, sin que las condenas anteriores, consistentes en multas, que ni siquiera ha satisfecho, hayan tenido utilidad alguna”, expuso en su oposición al recurso que ha tuvo que ser analizado por la Audiencia.
En su sentencia, la Sección VI considera que la “elección de la pena de prisión en lugar de la multa alternativamente prevista por la ley” es “la más adecuada” ante “el fracaso de las condenas pecuniarias anteriores que en el caso no han cumplido ninguna de las finalidades de la pena, ya que no consta que fuesen pagadas, y la función de prevención especial ha resultado absolutamente inoperante, como lo ha demostrado el hecho de que haya vuelto a incidir en la misma conducta con un desprecio absoluto al cumplimiento de la ley”, refleja en la resolución.
“Ha de tenerse en cuenta”, advierte la Audiencia, “que la juzgadora eligió el mínimo en extensión legalmente posible, dada la agravante de reincidencia, pero ha tenido en cuenta las circunstancias personales del delincuente que son aquellos atributos de su carácter que pueden poner de manifiesto elementos diferenciadores al objeto de llevar a efecto la individualización, no solo para aplicar la pena correspondiente sino para optar por la pena de prisión en lugar de las alternativas legales, precisamente como consecuencia de las características de dicha genérica agravación, como son los antecedentes penales por el mismo delito y el absoluto fracaso de las anteriores sanciones pecuniarias”.
Con esta ratificación de la pena, la Audiencia se erige en la sancionadora de un comportamiento que de forma previa burló las condenas anteriores. Concluye el máximo órgano judicial que “tras esta experiencia” se comprende que “las multas no han servido para evitar su conducta delictiva, habiéndolo llevado a efecto cuando debía ser más sensible al cumplimiento de la ley, a tenor de sus antecedentes penales y sabedor de sus circunstancias personales, lo que evidencia que la ejecución de las anteriores multas no satisficieron convenientemente sus fines de prevención especial ni coadyuvaron a su finalidad resocializadora, sino al contrario, lejos de instruirle y educarle, le han posibilitado seguir delinquiendo, pervirtiendo la función de la pena, con el consiguiente riesgo para los restantes usuarios de las vías públicas, con lo que la pena privativa de libertad tiende a ser de mayor utilidad si consigue la interiorización por el penado de la norma penal, que la imposición de una pena que ha demostrado ya su futilidad e insuficiencia”, concluye.

Derrota inesperada de la UA Ceutí en el ‘Molina’

  • El Infantes FS jugó el partido sin portero y con solo ocho jugadores

La Unión África Ceutí FS no pudo lograr su quinta victoria consecutiva en el complejo deportivo ‘Guilermo Molina’ al caer derrotado por 4-6 frente al Infantes FS, que jugó el partido sin portero y con solo ocho jugadores.

Los unionistas jugaron el peor partido de la temporada como local y nunca pudo con un rival diezmado y que casi siempre fue por delante en el marcador.

El Sporting cae en casa ante el líder (0-2)

  • El conjunto sportinguista no pudo hacer nada para frenar al Sevilla B

El Sporting ha caído en casa ante el líder por 0 a 2. El conjunto sportinguista no pudo hacer nada para frenar al Sevilla B, que hizo su juego y se llevó tres puntos importantes en su lucha por ser campeón.

El equipo de Tayo tuvo la oportunidad de adelantarse con un disparo de Hammito a la cruceta. Pero a partir del minuto 20, los visitantes se hicieron dueños del partido y crearon las mejores ocasiones.

Juanma y Juan Andrés fueron los autores de los tantos del rival sevillista. A pesar de la derrota el Sporting sigue fuera de la zona de descenso.

Un vehículo vuelca tras un accidente junto al Ceuta Center

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  • Hasta el lugar de los hechos se ha trasladado la Policía Local

Un vehículo ha volcado tras un accidente de tráfico que se ha producido junto al edificio Ceuta Center. Hasta allí se han trasladado agentes de la Policía Local.

También acudieron miembros del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento por si era necesario llevar a cabo algún rescate al quedar el vehículo volcado. Sin embargo, no tuvieron que intervenir.

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La lluvia provoca el cierre de pistas y goteras en el ‘Santa Amelia’

  • Varios encuentros se han suspendido

La lluvia ha alterado este sábado el desarrollo de la jornada deportiva, obligando a la suspensión de varios encuentros.

El polideportivo de Zurrón tuvo que cerrar debido a que la pista se encontraba inundada y no permitía la celebración de los encuentros previstos.

Por su parte, en el polideportivo ‘Santa Amelia’ se han producido goteras, inundándose uno de los pasillos de la grada.

Alí pide mejoras en las pistas

El portavoz de Caballas, Mohamed Alí, ha criticado a través de Twitter el estado de las instalaciones deportivas tras la lluvia. «O se mejoran las pistas deportivas o nos quedamos sin deporte los fines de semana», ha afirmado.

“Hay que aprovechar la inercia que llevamos”

  • El entrenador ha hecho hincapié esta semana en la defensa y en la atención que tendrá que prestar a la delantera del Castilleja

El mejor Ceuta afronta mañana el partido ante el Castilleja con la ilusión de seguir su buena racha de resultados y acercarse o colarse en el play-off de ascenso. Juan Ramón Martín ha ofrecido la rueda de prensa previa al encuentro, sabiendo que tendrá un duelo interesante ante el ‘farolillo rojo’ del grupo.

El técnico astigitano ha hablado en la previa del encuentro del buen ambiente que existe en el equipo y las sensaciones que hay en cada encuentro. El colista visita el ‘Murube’ pero no va a poner las cosas fáciles al Ceuta.

El entrenador ha hecho hincapié esta semana en la defensa y en la atención que tendrá que prestar a la delantera del Castilleja. El Ceuta llega mermado por las lesiones y la sanción de Jaime, así que Juan Ramón tendrá que recomponer el equipo.

El conjunto caballa ha mejorado mucho, sobre todo, en la eficacia arriba y eso lo ha destacado el entrenador. El equipo ceutí ha subido un poco más la intensidad y eso se ha traducido en buenos resultados, según ha dicho Juan Ramón.

Jaime no podrá jugar los próximos cuatro partidos

El Ceuta tiene otro nuevo contratiempo, con la sanción del central y capitán Jaime. El futbolista caballa fue expulsado el miércoles pasado en el choque ante el CD Utrera, según recoge el acta por insultar al colegiado.

El Juez Único de Competición de Tercera División ha castigado al jugador con cuatro encuentros sin poder jugar, lo que supone un traspiés para el Ceuta. Jaime estaba siendo titular indiscutible en todos los encuentros y tras la baja de Álvaro Benítez era fundamental mantenerlo en el once.

Ahora con esta sanción, el futbolista se perderá cuatro encuentros fundamentales, sobre todo, viendo la racha que está cogiendo el equipo. Castilleja y Arcos en el ‘Alfonso Murube’ y Sevilla C y Atlético Espeleño a domicilio, serán los partidos que se pierda Jaime.