El Trampolín se ha convertido en el asentamiento de inmigrantes más conocido de toda España. Su nombre ha copado las crónicas periodísticas realizadas desde Ceuta en estos dos meses de crisis. La Policía Nacional ha decidido que este domingo, 4 de octubre, esto debía terminar.
A primera hora de esta mañana, prácticamente despidiéndose la madrugada, agentes de la UIP llegados de distintos puntos de España, como Sevilla, Granada o Málaga, han puesto en marcha la llamada Operación Trampolín, que persigue retirar todas las tiendas de inmigrantes y el asentamiento que mayor inseguridad y tensión ha provocado todo este tiempo.
Las aguas del Trampolín están contaminadas, es imposible garantizar la seguridad, hay un riesgo sanitario clarísimo. Esto, unido a los sucesos que van en alza, ha desencadenado un operativo para el que se ha contado con apoyo de la UPR y agentes de Información de Ceuta y de fuera.
La imagen ha sido espectacular, el reflejo de una estudiada operación para que todo saliera bien, midiendo cada detalle, evitando incidentes.
Por ello se ha contado con un refuerzo notorio de agentes que se han encargado de cerrar todos los accesos al Trampolín evitando fugas al monte o enfrentamientos.
Agentes en cuantioso número, pero también medios que nunca se habían visto en Ceuta como los vehículos llegados desde la Península esta misma semana, adaptados a situaciones de riesgo como la que se puede vivir hoy.
Traslados preparados
De momento hay espacios para acoger inmigrantes en Loma Colmenar, más de mil, y en el puerto.
El operativo funciona de la siguiente manera. Los inmigrantes deben ser previamente filiados antes de su llegada al embolsamiento.
Las llegadas se producen primero al CATE. Es aquí en donde esta semana muchos de los desplazados de Benítez quisieron regresar a su país.
La Policía Local ha comunicado que, desde aproximadamente las siete y media, se producirán cortes de tráfico en las carreteras que comprenden desde Benítez hasta Benzú.
Inicio de la operación
Casi a las 8 de esta mañana ha comenzado el despliegue en el Trampolín después de que los agentes estuvieran activados a las siete.
Todas las unidades han llegado en caravana a este punto en donde los inmigrantes hacían su propia vida, ajenos a lo que estaba por venir.
Música, venta ambulante, algunos recién levantados, otros fumando… ese era el ambiente antes del auténtico desembarco policial.
El primero en llegar fue una furgoneta de la Policía Nacional, pasadas las siete y media. Después llegarían todos los demás.
Se empieza a escribir la historia, aunque de nuevo, del final del Trampolín, con un dispositivo nada oculto. Todos los medios de comunicación se han plantado en la zona antes incluso de la llegada de la Policía.
Con la carretera ya cerrada, con la puesta en práctica de un embolsamiento para impedir altercados, se ha dispuesto este operativo de gran envergadura, el tercero en solo semanas, después de los dos iniciales en Benítez.
Momentos antes de la actuación policial se notaba el nerviosismo entre los inmigrantes, algunos optaron incluso por ir corriendo al monte.
Control en tierra, pero también desde el aire con un dron. Este dispositivo ha tenido de todo, buscado al milímetro, al detalle.
Mientras los agentes coordinaban el desalojo, un intérprete les decía a los inmigrantes en árabe dónde serían trasladados.
Las unidades de la Policía Nacional iban caseta por caseta informando a los inmigrantes que debían salir de ellas. En pleno operativo, en torno a las 8:30, comenzaba a llover.
Qué se está haciendo este domingo
La Policía Nacional ha acordado hoy proceder a levantar solo en una primera fase el asentamiento de la playa del Trampolín.
El operativo cuenta con un gran despliegue de medios humanos y materiales.
Los inmigrantes se trasladarán en autobuses hasta el CATE, donde se les realizará el correspondiente triaje.
Entre los inmigrantes que forman parte de esta primera fase de traslado hay mujeres y niños, pero la mayoría son hombres.
Con ayuda de un intérprete intentan mantenerlos en calma mientras sus casetas quedan retiradas.
Se escribe este domingo el inicio del final de este asentamiento llamado a desaparecer.
A las unidades de UIP y UPR se suman las unidades de extranjería que son testigos de una situación que desborda a todos.
Es increíble la cantidad de personas que había y sigue habiendo en el Trampolín.
Traslado en autobuses al CATE
Cuando rozaban las nueve de la mañana, los inmigrantes han ido subiendo al primero de los autobuses que los lleva al Tarajal.
Así van a ir a todos, para filiarse, aunque no se descarta que algunos opten por marchar a su país.
El primer autobús cargado ha salido hacia las instalaciones. En total, en una hora aproximadamente, se han llenado tres autobuses de inmigrantes con dirección al Tarajal.
Control de la Guardia Civil
En el mar, varias embarcaciones de la Guardia Civil controlan por si algún inmigrante se echa al agua.
Están apoyando hasta 4 embarcaciones con sus agentes.
Esta vez hay coordinación entre medios y se ha contado con la Policía Local para cerrar el tráfico.
Momentos de tensión
Ha sido sobre las 9:40 cuando se ha producido un pequeño incidente después de que inmigrantes embolsados empezaran a protestar gritando “Marruecos no” y “asilo”.
La Policía ha tenido que irrumpir en el grupo para cortar el conato de presión, procediendo a una detención.
Mientras, se está intentando calmar al grupo para evitar que haya altercados.
En la zona permanecen los agentes ante cualquier posible incidente.
En el mar sigue la Guardia Civil y en el Guano otro operativo para evitar que se organice una algarada.
Llegada a la frontera
Los autobuses han llegado a la frontera del Tarajal siguiendo el mismo modus operandi que con el desalojo de Benítez.
Algunos de los trasladados, sí muestran su interés por ir a Marruecos, marchan al momento.
Ya son más de 9.000 los que han retornado de forma voluntaria.
La Jefatura explica el operativo
El dispositivo ha estado formado por 8 grupos de UIP con el apoyo de otras unidades policiales, tales como UPR, GAC, Extranjería y Unidad Aérea, siendo más de 350 agentes desplegados.
También hay numerosos medios materiales desplegados, entre los que destacan los dos vehículos blindados VIPA 6X6 (Vehículo de Interposición, Protección y Aproximación) y vehículo URO (Vehículo de Alta Movilidad Táctico). Todos ellos son utilizados por la Unidad de Intervención Policial (UIP).
El operativo cuenta además con la colaboración de la Comandancia General de Ceuta, que ha procedido a establecer una segunda línea de seguridad al despliegue policial. También está colaborando la Ciudad Autónoma con recursos logísticos y servicios de limpieza.
Las razones que motivan este traslado responden a la disponibilidad de plazas en los recursos habilitados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y a la necesidad de ubicar a los inmigrantes en un lugar protegido ante las lluvias y la insalubridad. Asimismo, también responde a la necesidad de salvaguardar el orden público y la legalidad vigente.














































































































































































































































