Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Ceuta lo ha dejado claro: hay riesgo sanitario asociado al contacto con el agua de la playa del Trampolín porque está contaminada.
A pesar de ello, los inmigrantes que viven en este asentamiento no cambian su modo de vida. Se bañan en esas aguas, lavan sartenes, cacerolas y utensilios de cocina, también sus prendas de vestir… Todo. Nada cambia, todo sigue igual.
Muchos salen de sus tiendas y orinan directamente en la playa. El mismo espacio en cuyos recovecos hacen sus necesidades fisiológicas.
Los análisis microbiológicos que se han hecho por parte del Laboratorio adscrito a la consejería de Sanidad en los días 23, 25 y 28 de septiembre en la playa del Trampolín muestran “concentraciones muy elevadas de enterococos intestinales y Escherichia coli, claramente superiores a los valores de referencia establecidos para aguas costeras en el RD 1341/2007 sobre la gestión de la calidad de aguas de baño”.
En el informe, cuyo contenido ha sido adelantado por El Faro, se recoge un indicador de contaminación fecal relevante desde el punto de vista sanitario”.
Pues bien, una visita al Trampolín este mismo viernes demuestra que más allá del contenido de un documento que obra en poder de los ministerios de Sanidad y Migraciones, el asentamiento funciona igual que siempre.
De un canal existente en la playa salen aguas fecales, en su interior no hay inmigrantes, pero sí al lado.
Hay madres con niños muy pequeños que se bañan en esas aguas contaminadas. No conocen lo que concluye el informe, ellos viven en una realidad paralela. Los que allí están asentados continúan con el día a día en unas aguas en donde se debería haber actuado ya.
El informe de Sanidad resalta que, por el riesgo para la salud de las personas que están en el asentamiento, se deben adoptar medidas urgentes “para garantizar la salud de los inmigrantes de la zona y prevenir los riesgos sanitarios derivados de la contaminación microbiológica detectada”.

Al margen de ese día a día, los menores que habitan en el Trampolín y el Guano siguen con sus protestas. O al menos lo intentan.
La Policía, como en días atrás, ha tenido que intervenir para retirar la pancarta que llevaban e impedir que iniciaran una manifestación hacia el centro de Ceuta.
Reclaman que sean respetados sus derechos y dejar de estar en esta zona de la ciudad.