El CIS evita preguntar sobre la gestión de Sánchez en Ceuta y califica la invasión de “incidente fronterizo”

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha hecho público este lunes su Barómetro de Opinión de septiembre, el primero en el que se incluye una estimación de voto justo después de la entrada masiva de Ceuta, cuando más de 80.000 personas cruzaron desde Marruecos.

Ese sondeo deja al PSOE como la primera fuerza en estimación de voto, con un 31%, seguido de PP, que alcanza un 25,5%. Lo más llamativo de este Barómetro es que incluye preguntas sobre Ceuta entre las que falta la más importante, una sobre la gestión que ha hecho el Gobierno central sobre la crisis.

Califica lo sucedido como “incidente fronterizo” al formular la siguiente pregunta. ¿Cree usted que, en el caso de los incidentes fronterizos ocurridos este verano, hay países, líderes y/o actores mundiales, que están intentando crear problemas o malentendidos que pueden afectar a las relaciones entre España y Marruecos? Un 67,7% cree que sí.

A continuación, formula otra dirigida a los que piensan que sí, indicándoles que detallen que países son, ofreciendo entre las alternativas Estados Unidos, sectores de la sociedad marroquí o incluso Donald Trump y Netanyahu.

Incluye también Rusia y Mohamed VI, además de Pedro Sánchez. La amplia mayoría señala a Estados Unidos, a un sector de la sociedad marroquí y a Israel.

La polémica pregunta sobre la situación de Ceuta y Melilla

¿Cuál es su opinión acerca de la situación de las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla?, se pregunta también.

Se ofrece como posibles respuestas una muy grave: “Tienen una situación ambigua y especial que debe ser objeto de acuerdos y entendimiento con Marruecos”. A esa respuesta se suma un 14,3% de los encuestados mientras que un 77,1% mantiene que son españolas como cualquier otro territorio.

En la propia respuesta se incluye, por tanto, una alternativa a la duda sobre la españolidad.

Fronteras reforzadas y entendimiento con Marruecos

¿Cree usted que España debería reforzar sus fronteras para evitar entradas masivas de personas procedentes de otros países en ciudades como Ceuta y Melilla? El 82,2% cree que sí, mientras que un 13,3% no lo ve necesario.

¿Qué importancia tiene el entendimiento entre España y Marruecos para garantizar la seguridad de las fronteras? El 63,4% cree que mucha y solo un 5,9%, ninguna.

¿Cree que la UE debe colaborar más con España en la gestión de la situación de Ceuta? El 89,4% mantiene que sí debería colaborar más.

En el cuestionario también se pregunta sobre la importancia de mantener una política de amistad y buena vecindad entre España y Marruecos. El 45,6% cree que tiene mucha importancia.

Naves del Tarajal: la vida de los menores, el miedo ante los incendios y unos comercios asfixiados

Las naves del Tarajal siguen siendo escenario de dos realidades que conviven a escasos metros. Por un lado, los comercios que intentan mantener sus puertas abiertas. Por otro, los asentamientos donde decenas de personas, entre ellas numerosos menores, pasan los días esperando una oportunidad.

Este lunes, El Faro se ha desplazado hasta la zona para conocer cómo viven esta situación quienes trabajan allí y quienes han convertido este espacio en su alojamiento mientras esperan “una solución”.

Comercios afectados

Nisrim, comerciante, recibe a este periódico en uno de los negocios situado junto al asentamiento. Es la encargada de una tienda y reconoce que la situación empieza a pesar sobre la actividad.

“Evidentemente la gente tiene un poquito de miedo, no le gusta venir en esta situación, en las condiciones que estamos ahora mismo”, explica.

Cuenta que algunos clientes habituales han dejado de acudir. Personas que antes se acercaban con frecuencia a comprar perfumes ahora sienten cierto pudor ante la imagen que encuentran en los alrededores. El olor también juega en contra.

Limpieza, cambio evidente

La comerciante recuerda la limpieza realizada hace aproximadamente una semana. En su puerta, dice, el cambio fue evidente.

“Ya no hay esas botellas que había antes de pipí, no está el asentamiento, ya no hay ese olor en esta parte de aquí”, relata.

Pero basta con avanzar unos metros para comprobar que la situación cambia. Más abajo permanecen asentamientos y continúan los malos olores que afectan a otros negocios.

Nisrim considera necesaria una limpieza periódica. Su comercio, explica, ha quedado en una zona algo más despejada, pero otros compañeros siguen soportando las consecuencias.

“Les cargamos los teléfonos”

Reduan también trabaja en las naves. Su negocio se encuentra junto a los asentamientos y conoce de cerca a quienes viven allí.

“Les damos un poco de agua, a veces les cargamos los teléfonos, pero la verdad nos llevamos bien con ellos, nos respetan”, cuenta.

Cuando llega a trabajar, según cuenta, los menores se apartan para facilitarle el acceso. La convivencia diaria le ha permitido conocer algo más de sus historias y este hombre ha podido relatarlas a El Faro.

Reciben dinero de sus familias

Algunos reciben dinero de sus familias. Otros salen a pedir. Entre ellos también surgen discusiones por pequeñas cantidades de dinero o incluso por un cigarrillo. Son escenas de una vida marcada por la espera y la precariedad.

Además, hay una imagen que permanece en el recuerdo tras una noche marcada por el miedo: el fuego.

Temor por el incendio

“Pensaban que estaban quemando las naves”, dicen los menores, quienes aseguran haber vivido el suceso con gran temor.

Los menores también sintieron miedo. Para quienes duermen en chabolas, un incendio supone una amenaza directa. Viven pendientes de lo que ocurre alrededor y con la incertidumbre de no saber cuánto tiempo tendrán que permanecer allí.

Menores que quieren llegar a España

Entre ellos hay jóvenes de 16, 17 y 19 años. Algunos han llegado con una idea muy concreta: encontrar trabajo y comenzar una nueva vida en España.

Reduan explica que muchos recibieron información de amigos o conocidos a través de Facebook. Les hablaban de oportunidades, de empleo y de una vida que, desde lejos, parecía mucho más sencilla.

La realidad que encontraron en Ceuta ha sido otra. “Ellos piensan que en España hay trabajo, es muy difícil, han venido engañados”, cuenta Reduan, quien hace de traductor entre los menores y este periódico.

Echan de menos a sus familias, pero no volverán

Ahora pasan los días como pueden. Van a la playa, buscan agua y tratan de cubrir sus necesidades básicas. Algunos echan de menos a sus familias. Otros aseguran que quieren continuar hacia la Península.

También hay quienes se han cansado y han decidido regresar con sus familiares. “Muchos se van”, explican, haciendo referencia a que algunos cruzan de vuelta la frontera de forma voluntaria, pero los que permanecen siguen esperando.

“No comen, no beben”

“No comen, no beben”, trasladan durante la conversación. Sus palabras reflejan el cansancio de quienes llevan días viviendo en unas condiciones que ellos mismos describen como muy duras.

A pocos metros, los comercios continúan abiertos. Los trabajadores levantan la persiana, atienden a los clientes y tratan de mantener sus negocios en marcha, pero se les está haciendo cuesta arriba.

En las naves del Tarajal cada jornada deja una historia distinta. Comerciantes que piden recuperar la normalidad, menores que miran hacia la península y personas que, mientras esperan una solución, continúan buscándose la vida.

La invasión e información medioambiental

Hace unos días, hemos recibido una petición de información ambiental, a colación de los graves incidentes acaecidos en el territorio de Ceuta, por la avalancha y establecimiento ilegal de marroquíes en el medio natural y urbano de nuestra querida, bonita, pequeñita y marinera ciudad.

Ciertamente, compartimos la preocupación por la situación, hemos escrito varios artículos al respecto desde el fatídico jueves de finales de julio, y así se lo hemos hecho saber a la propia consejería: Compartimos la misma preocupación por los graves impactos medioambientales que está provocando la presencia de un número indeterminado de inmigrantes en nuestra ciudad, que se cuentan por miles, desde el pasado mes de julio. La misma entrada masiva de inmigrantes dejó toneladas de residuos en la playa del Tarajal y en los fondos marinos de este punto del litoral. A este primer impacto se suma la ocupación, en los días posteriores, de numerosos puntos del borde costero y de los montes ceutíes. A día de hoy no sabemos cuántos son y dónde están algunos, ya que andan escondidos en las zonas forestales. Lo que sí sabemos, pues es bastante reconocible, es el gran asentamiento generado en la playa del Trampolín y áreas adyacentes, así como en las inmediaciones del CETI. Estos asentamientos, sin servicios básicos, están contaminando los arenales, las aguas próximas, en cuanto al medio marino; y grandes acumulaciones de residuos en los montes. Esta basura, además de contaminar estos espacios, atraen roedores y otras especies. A este problema se suma, como habéis indicado en el documento que nos habéis remitido, serios peligros de incendio. Ayer tuvimos en el monte de la Tortuga un primer aviso serio. En el mismo sentido, se están alterando espacios protegidos y detectando afecciones a especies protegidas, como la patella ferruginea; y la manipulación de mamíferos marinos, igualmente declarados vulnerables, como el caso de la cría de delfín.

Es de agradecer que quiera implicar y solicitar información a todas aquellas entidades participantes en el Consejo Sectorial de Mediaombiente. El eterno aislamiento de la sociedad civil de estas cuestiones, parece que por el momento ha concluido, y la Consejería ha emprendido el camino del entendimiento y la colaboración mutua, en la resolución de los problemas ambientales crónicos que sufre nuestra ciudad. Ahora, a todo este abandono histórico de las cuestiones ambientales ceutíes, hay que sumar también, este infame episodio de ocupación ilegal del territorio y sus consecuencias. Enviamos desde estas líneas, nuestra sincera muestra de apoyo, a la incipiente línea de colaboración emprendida desde la Consejería, con todo el corpus del asociacionismo ambiental ceutí.

Sin embargo, desde nuestra entidad, consideramos que es preciso realizar una exhaustiva recopilación de pruebas documentales (fotografías, noticias de prensa, vídeos, etc…) que permitan identificar, cuantificar y clasificar los impactos medioambientales vinculados a la masiva presencia de inmigrantes en Ceuta. Una vez identificadas las afecciones ambientales, se tendrían que plantear unas medidas o acciones de intervención y gestión, acompañadas con una estimación económica y la determinación del organismo competente para implementarlas. Además de la información que tiene recabada la propia consejería de otras asociaciones, esperamos que los datos estén debidamente contrastados y confirmados con los lugares de la observación precisos, fechas, informante, y si es posible con imágenes que muestren los impactos. La información que se nos ha remitido, es un primer paso, pero no creemos que, en su actual formato, deba remitirse al MITECO. Nos parece que debemos esperar mucho más vigilancia y trabajo, por parte de los servicios técnicos de la consejería. Puede que ya exista tales documentos, no queremos ser injustos, y esto solo sea una petición de información con carácter urgente que pretenda solicitar financiación extra del propio ministerio para elaborar un plan de restauración y vigilancia. En fin, un ejercicio de oportunismo económico legítimo de la ciudad, para obtener financiación extra aprovechando este desgraciado incidente. Sugerimos, que quizá, podría ser un buen momento, para obtener aquella financiación perdida para la causa ambiental, y que a pesar de las promesas no repusieron las arcas de la Ciudad Autónoma, tal y como se nos prometió cuando se solicitó de forma urgente nuestra participación pública hace ya más de un año.

No obstante, no terminamos de entender, la ausencia generalizada de actuaciones de vigilancia, y de procedimientos sancionadores, en todo este desmán ambiental provocado por la entrada masiva de marroquíes. Y si se han producido, ya nos informarán convenientemente desde la consejería, o eso esperamos. Si hemos superado la fase de aislamiento y postergamiento de la sociedad civil, no parece que hayamos entrado todavía, en la fase de establecer presupuestos concretos, por parte de la consejería, en un ejercicio de responsabilidad en relación a las competencias que tiene asumidas en muchas áreas de competencia ambiental. En este sentido, continuar pidiendo al ministerio, sin los deberes hechos, no parece una política de gestión apropiada, pues se alimentan inercias, con la consecuente dependencia excesiva de financiación exterior. Además, sin los planes de ordenación correspondientes, y de los usos dentro de los espacios naturales protegidos, es difícil saber lo que está ocurriendo a ciencia cierta. Menos todavía, si no existe la necesaria señalización y vigilancia, y los planes de conservación sobre especies y hábitats concretos. No se tiene control efectivo sobre el medio natural. Y los planes que existen en el caso de algunas especies, no se ejecutan, ni hay efectos apreciables de los mismos. Los episodios de P. ferruginea, son especialmente graves ahora, con la invasión de mariscadores en zonas naturales de arrecifes rocosos, mucho más vulnerables y valiosas que las escolleras, que también lo son. Pero la cuestión, es que estos episodios de vandalismo y delitos ecológicos inconscientes, se dan a lo largo del verano en zonas del litoral del Hacho, debido a la falta de ordenación, señalización, educación ambiental, concienciación y vigilancia. Y todo eso son competencias de la consejería, puede que en muchos casos también compartidas con el Estado. Por no hablar de la pesca litoral desde los entornos rocosos.

Las administraciones no se preocupan mucho por hacer efectivas las legislaciones que protegen el medio natural, y están muy ocupadas en cumplimentar informes administrativos, y dejar gran parte de los espacios protegidos, sus hábitats y especies bastante abandonadas a su suerte. En eso, las dos administraciones comparten culpas, y no se enmiendan ni ponen presupuestos para hacer viable el cumplimiento de las leyes. Todo son problemas y encogimiento de hombros. En Ceuta, ahora hay buenas intenciones políticas y administrativas, pero no obras concretas y efectivas que las avalen. Y sigue pasando el tiempo sin ver resultados. Está muy bien el celo por las aves marinas y las no marinas, gracias al combate legítimo de la SEO, pero el resto del sector marino (una auténtica maravilla) parece que no va con nadie y sigue durmiendo el sueño de los justos. Al igual que la vigilancia de caminos y senderos en el ámbito forestal, así como la intención de sacar adelante puestos de vigilante forestales. De la misma forma, estos puestos, si algún día ven la luz, deberían ampliarse al litoral, al menos en su franja costera protegida, y a la vigilancia desde barco. En esto, las asociaciones podríamos aportar información y trabajo efectivo en colaboración con las administraciones competentes.

En este sentido, la Ciudad Autónoma de Ceuta, y en concreto la Consejería de Medio Ambiente, tiene la competencia en buena parte de la amplia diversidad de responsabilidades ambientales (residuos, protección de los ecosistemas y especies protegidas, gestión del ciclo integral del agua, etc…).

No cabe duda que la situación generada por la presencia de miles de inmigrantes ilegales ha provocado unos impactos que para su corrección se requieren una inversión económica y unos recursos técnicos y humanos que superan la capacidad financiera de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Esta idea la hemos expuesto en nuestros últimos artículos de opinión en “El Faro de Ceuta”.

Consideramos que la mejor manera de abordar la resolución de los problemas ambientales vinculados a la crisis migratoria es hacerlo desde la participación ciudadana. Por este motivo, solicitamos que se convoque una reunión extraordinaria y urgente del Consejo Sectorial del Medio Ambiente (proponemos que se celebre en la Sirena de Punta Almina) para analizar la situación, compartir información, proponer medidas y esbozar el contenido de una “evaluación de impacto ambiental de la crisis migratoria y un plan de restauración del medio natural de Ceuta”. En ella, también se debe analizar seriamente la implementación de una nueva política ambiental con presupuestos concretos y atención a los hábitats y a las especies más importantes y sobre todo a los espacios protegidos. Debe servir para iniciar decididamente, los planes de ordenación, gestión sostenible y señalización de los espacios protegidos. Debe ser un documento detallado, con el mínimo rigor técnico, que podamos elevar al gobierno central y a la Unión Europea. En este documento, insistimos, debe quedar claro qué impactos se han dado, la falta de medios y recursos económicos de la propia ciudad. Esta parece que se ve imposibilitada para hacerse cargo del medio natural de su competencia desde hace ya décadas. También se deberá concretar a quién compete intervenir y qué recursos se habilitan para su mitigación. Pensamos que los problemas que sufre Ceuta en su medioambiente en general, y en la conservación de la naturaleza en particular, son estructurales. Por lo tanto, se deben abordar con una mirada amplia, que ponga las bases para un modelo de gestión que actualmente parece inexistente, desde luego en el litoral es así, que por cierto está muy afectado por estos nuevos impactos sumados a los anteriores generados por la propia dejadez institucional.

Siempre, estamos dispuestos a colaborar en aquello que podamos resultar de utilidad, y aportar nuestra modesta visión constructiva en la resolución de los problemas ambientales.

Invasores

Es vergüenza verlos correr, agolpados unos en otros sin que sea posible- para ojo bien adiestrado -entrever donde empieza una chancleta y donde termina una gorra. Monstruosas criaturas que vienen en tropel a robarnos la sustancia, el aire que respiramos, la comida qué comemos y ese espacio tan patrio y nuestro. No puedo, de verdad, verlos porque me dan alergia y me lloran los ojos de dolor con estos invasores perplejos y esquivos, corredores avezados que transitan por doquier, deleitándose –y lo que es mucho peor, cachondeándose– de todo lo que a nosotros nos parece sagrado y originario.

No somos ellos, ni ellos son nosotros. No tenemos la misma piel, ni el mismo idioma, ni las mismas madres, ¡¡¡ni las mismas puñeteras ideas!!!, ¡¡¡qué narices, no se engañen!!!Pero hay por ahí quienes se parten la boca pidiéndoles los mismos derechos a ellos que nunca fueron otra cosa que transitorios, temporeros y veletas. En cambio, nosotros –los locales– somos los que sufrimos siendo escalas forzosas a otro país o territorio. ¿Creen que no nos damos cuenta?

Pues sí, los locales nos la damos y encima tenemos sentimientos muy agrios, muy negros y muy oscuros cuando los vemos acelerar como locos solo pasar el espigón del muelle, sin que los que custodiando las puertas puedan hacer otra cosa que apartarse o la avalancha de invasores aguerridos en mil desembarcos, se los llevan como riada de octubre. No sé si lo han visto en las noticias, no sé si como a mí les ha cogido por sorpresa viéndolos llegar, como salidos de la nada para cubrirlo todo como las langostas a la cosecha, inundando con su presencia obligada supermercados, lugares típicos, calles transitables y hasta parques. Yo los miraba alucinada porque no podía creerlo, me quedé muda y helada a su sola visión de masa humana invadiendo. Luego los vi en Internet, en las noticias, en todas partes. Había muchos que se quejaban abiertamente contra ellos y no solo porque aparcar- tras esa marabunta humana- cuesta un huevo. No hay sitio o calleja adonde no lleguen.

Ya ni el mercado es sagrado, ni las plazoletas refugio de viejos jubilados de Aeronáutica, ni las comparsas o chirigota pueden dejar de hablar de ellos, paseantes con pulsera de todo gratis que solo gastan pasos en su reloj electronico.

Estos cruceristas altivos que marcan territorio por donde pasan, invasores de primera clase que nos miran desde arriba del polo de marca, solo porque su tarjeta de embarque les da la venia. No me digan que no son otra cosa que invasores de pago corriente, corriendo a toda mecha, no por miedo, ni libertad, sino por tomarse una foto para subirla a redes. No chancletean por medicinas, ni sanidad universal, no por poder pensar lo que les dé la gana, sino por sentarse junto a piedras milenarias a las que tardarán dos segundos en olvidar antes de la siguiente escala.

No habrá necesidad de echarlos, ni reubicarlos, ni mucho menos llamar a las fuerzas de seguridad por si causan disturbios, porque a la hora convenida de su plan magistral de viaje volverán al crucero con la barra libre, el comedor gratis y la piscina de agua salada y toboganes. Los locales que los vimos pasar la valla vencida del muelle –abierta por consanguineidad dineral, pegándose patadas para entrar– los veremos irse, masa sin nombre ni apellidos, guiris ellos en su absolutez disoluta con pasos acelerados subiendo la pasarela porque se les va la hora de recogida.

Nada más nos queda esperar la siguiente invasión de cruceristas entre sumisos, resignados o intolerantes a estos migrantes temporales y adinerados.

Arde Ceuta

Ocho vehículos quemados, cuatro contenedores afectados por el fuego y 42 chabolas calcinadas en las inmediaciones de las naves del Tarajal. Los sucesos se han producido en diferentes zonas de Ceuta.

El incendio originado en el Monte de la tortuga quemó 10.000 metros cuadrados. Ceuta arde; las llamas, el terror, la inseguridad, el miedo de unos y otros.

Ahora buscamos  culpables e inocentes, pirómanos, incendiarios que  provocan el fuego de forma consciente por un interés económico o por venganza.

Vivir entre llamas, escuchar la sirena de los bomberos que despiertan el alma, habitar el caos, convivir con la desesperación como compañera.

Ceuta es un polvorín, un volcán, un laberinto  sin salida esperando la tragedia a cada instante conviviendo con bombas.

Mientras la humareda se adueña del cielo y la chamusquina contamina el aire irrespirable, perdemos la esperanza, besamos la derrota y oteamos una guerra híbrida que acabará con nuestra ciudad.

Y entre el pánico, entre los gritos y las carreras, entre las explosiones de los vehículos, caminamos sobre cenizas en un mar que huele a muerte.

Nos mienten, nos inoculan ira, nos roban la paciencia con palabras que son puñaladas.

El Presidente del Gobierno Sugiere que las 6.000 nuevas plazas de acogida en Ceuta serán permanentes: «El Estado tiene que tener centros más amplios para asumir esta realidad». Marlaska, calificó de «inseguridad subjetiva» o «sentimiento subjetivo de inseguridad» la preocupación y el miedo de los vecinos de Ceuta.

Hoy dimitió el Jefe de Gabinete de la delegación del Gobierno. Esta mañana una corona funeraria fue depositada en la plaza de los Reyes.

Los bulos, las mentiras, las mafias, los intereses en sacar tajada de este contexto en el que todo vale…Alejados de la península, a años luz de Europa, ninguneados, olvidados, desprotegidos: migrantes, ceutíes, ayuda humanitaria, ejército, policía, menores no acompañados, políticos indignos…

Ceuta arderá como el infierno si nos dejamos llevar por los demonios, por los diablos que quieren comprarnos a cualquier precio.

El día después tras el incendio en las chabolas junto al Tarajal

La Policía Nacional cree que el incendio originado en la entrada a las naves del Tarajal, que se llevó por delante más de 40 casetas de inmigrantes, tiene un origen accidental. No obstante, tal y como apuntan a El Faro de Ceuta, se agotará toda línea de investigación para esclarecer lo ocurrido en una noche en la que se provocaron más incendios en otros puntos.

A las puertas de las naves hay unas 100 chabolas en donde viven menores y familias al completo. El incendio se hizo fuerte al arder neumáticos que hay en la zona además de colchones.

Las llamas de casi 8 metros de altura asustaron a quienes terminaron huyendo del lugar. La rápida llegada de los Bomberos evitó un desastre y que hubiera heridos.

Una persona asistida que salió del interior de una nave

El fuego no afectó a las naves, pero sí que se tuvo que intervenir en una pegada a la espalda de estas chabolas, toda vez que había una persona en su interior que tuvo que ser asistida al haberse visto afectado por el humo.

Era marroquí y se desconoce qué hacía en el interior de este local. El fuego, presumiblemente, lo habría despertado.

Las naves no se han visto afectadas en su estructura, pero sí que buena parte de este asentamiento quedó destrozado.

Más incendios de noche

Hoy los inmigrantes estaban por la zona retirando restos calcinados del incendio y podía apreciarse cómo se encontraba todo el lugar. Se emplearon más de 7.000 litros de agua para controlar el incendio. Era el momento del día después de un incendio que, de haberse descontrolado, habría dado pie a una tragedia.

Los bomberos refrescaron la zona, una vez controlado el fuego, en una noche en la que tuvieron más salidas por quemas de contenedores y vehículos.

Un coche, que ya había sido quemado con anterioridad en el Polígono, se convirtió de nuevo en una bola de fuego, afectando las llamas a otro vehículo estacionado a su lado.

Más tarde, los Bomberos acudieron a las proximidades del polideportivo Díaz Flor en donde ardieron hasta 3 coches.

1×1 del Burgos-AD Ceuta: buena imagen, pero sin puntos

La Agrupación Deportiva Ceuta volvió a caer. ‘El Plantío’ se mostraba como un coliseo inexpugnable, pero los caballas empezaron muy bien con el gol de Carlos Hernández de cabeza.

A medida que fueron pasando los minutos, las fuerzas comenzaron a igualarse y Dadie puso las tablas con un golazo candidato a diana de la temporada.

Ya en la segunda mitad, el Burgos hizo gala de su filosofía: un bloque defensivo que esperó los errores de la AD Ceuta. Jon Karrikaburu anotó en los primeros compases de la segunda mitad y ya en la recta final, la mala suerte se cebó con Redru, que acabó anotándose en propia tras un sinfín de rebotes en el área.

Pedro López

El cancerbero emeritense entró como titular, dando alternancia a Guille Vallejo. La realidad fue que no pudo hacer mucho en los goles del Burgos Club de Fútbol.

Matos

Volvió el Matos ofensivo. Subió con regularidad por la banda de Camacho. Recibió una falta en el área y acabó sangrando por la boca. A pesar de ello, el colegiado no acabó pitando penalti.

Redru

El lateral fue incisivo desde su banda, provocó faltas de los rivales y no tuvo un mal papel sobre el terreno de juego. La cruz fue su gol en propia en una jugada en la que la mala suerte se cebó con el futbolista.

Yann Bodiger

El galo partió desde la posición de central zurdo. Estuvo bien sobre el verde, mejor que en el pasado duelo liguero. Además, aportó en ataque con centros y amenazando con el disparo.

Carlos Hernández

El ‘kaiser’ de la zaga blanquinegra abrió la lata en el marcador con un cabezazo sin mirar tras un córner botado por Kuki Zalazar. En defensa estuvo en su línea, correcto y corrigiendo algunos errores.

Mawuli

Una grata sorpresa su rendimiento. El exjugador del Antequera mostró criterio en el centro del campo y también músculo cuando se le exigía.

Okoro

Okoro obtuvo su primera titularidad en la AD Ceuta. El jugador del filial se mostró correcto, no desentonando en el centro del campo. Aportó físico y entrega.

Zalazar

El mediapunta dio el rendimiento se esperaba de él: incisivo en parcela ofensiva, atrayendo defensas y decisivo en la zona de tres cuartos de campo. Dio la asistencia en el gol de cabeza de Carlos Hernández.

Álex Camacho

El rondeño ocasionó peligro constante desde el primer minuto desde la banda izquierda. Provocó coberturas rivales, córners a favor y fue el más decisivo en la zona de ataque.

Sevikyan

El armenio partió como titular. No aportó mucho ofensivamente, con el paso de las jornadas y con los entrenos irá adquiriendo el ritmo de competición de esta Liga Hypermotion.

Omar Sadik

El delantero marroquí tuvo una ocasión a pase de Camacho y se mostró guerrillero con los defensas del Burgos.

Umaru Konaré 71’

A los segundos de entrar ya remató. Su físico se hizo palpable en el terreno de juego.

Toni Abad 81’

Poco destacable en la actuación del lateral.

Joaquín 81’

El futbolista entró para contener el centro del campo, sin embargo, el partido quedó controlado por el Burgos, que aceleraba y frenaba según su antojo.

Ale Meléndez 81’

El utrerano entró en la recta final. Poco destacable en los minutos que estuvo sobre el verde.

Jordi Escobar 84’

El delantero catalán entró en los últimos minutos para sumar goles, pero no tengo ninguna ocasión para marcar.

Un Ceuta plagado de bajas cae de pie en Burgos (3-1)

Al Ceuta le tocaba abrir la jornada 5 de La Liga Hypermotion. Viaje a Burgos el jueves para concentrarse en la ciudad castellana de cara a un choque en El Plantío que iba a destacar, principalmente, por la exigencia que se espera del siempre competitivo equipo del norte.

Choque complicado, pero más que un enfrentamiento, era un momento de encuentro. Rivalidades y competitividad al lado, los burgaleses mostraron un momento para volcarse con los ceutíes y su sufrimiento. Salieron con una camiseta que rezaba “todos somos caballas” y una sonora ovación salió en El Plantío para recibir a los representantes de la ciudad autónoma.

Comenzó el partido

Salieron ambos a jugar y empezó el balón a jugarse por alto, como si esto fuera la cuarta liga inglesa. Parecía prohibido por ley jugarla por bajo. Ahí, llegó un susto. Sevikyan, en su primer balón como caballa puesto que debutaba, la bajó, se resbaló y acabó en una posición propicia para centro del rival que no acabó en nada.

Los primeros diez minutos fueron un monólogo del Ceuta. Sin miedo a pesar de llegar justos en cuanto a efectivos. La presión era asfixiante. Okoro y Mawuli recuperaban con una presencia dominante, no dejaban pasar el balón. Las bolas iban a Sevikyan que buscaba la calma, o Camacho, que arrancaba por la banda como el ganador en el hipódromo.

Así, llegó la primera del Ceuta. Camacho empezó a desbordar, la puso al punto de penalti y Sadik Remató mandándola alta.

Al contrario, Mawuli iba a tener un amago de susto sacando el balón. Un pase de Redru, un control que fue largo y una bola que acabó a merced de Karrikaburu, pero se abortó el ataque.

Camacho volvió a intentar desbordar, puntearon el balón y se quedó adormilado en la frontal. Kuki no dudó un buscó un disparo que fue a la escuadra pero desvió Ander Cantero a córner. Matos gritaba “¡vamos, vamos!”, sabiendo el buen estado de forma.

Gol de Carlos

Lo sabía Matos, las cosas estaban por llegar. El propio Kuki botó el saque de esquina y fue Carlos, el capitán, el káiser, el guripa de gesto desencajado, quien la alojó dentro. Le agarraban y da igual, se hizo paso como golem del Ceuta para tocarla y poner por delante a los caballas. Cantero salió mal, perdido en el área pequeña, y el central caballa aprovechó.

Celebró con rabia el Ceuta, y con autoridad Carlos. El de Jaén se señaló la camiseta, el nombre de la ciudad: lo que importa y debe prevalecer.

El Ceuta no se amilanó a pesar del gol y fue sabiendo que mejor defienden es con la bola. Los jugadores iban con confianza y seguridad, tocaban y adelantaban líneas. Desafiaban al Burgos, lo retaban: querían más.

Respuesta del Burgos

Pero, en el peor momento, el Burgos iba a tener la suerte de cara. Cuando mejor le venía. Un saque de banda, una conducción con mucha oposición de Karrikaburu, un taconazo y Dadie, el lateral, desde 30 metros metió el que puede que fuera el gol de la jornada. Un latigazo potente, veloz, endemoniado, al palo de Pedro que fue imposible de atajar.

Injusto estaba siendo el fútbol en su veredicto. El Ceuta estaba dominando, llevando la batuta, y en su único intento el Burgos la mandaba a dormir. Nada que reprochar a un equipo que no estaba siendo amilanado fuera de casa y que se encontró con la mala fortuna de un disparo imparable en el que pocas pegas pueden ponerte.

Pero el Ceuta no se vino abajo y salió a seguir con la misma tónica: a disputar el partido, a dominarlo, a llevarse los puntos. Así, en una buena conducción, tres toques rápidos, hallaron a un Matos que buscó la escuadra, pero sin éxito.

Llegaron unos minutos en los que el Burgos se sintió mejor y no se dejó dominar tan fácilmente y se llegaron a minutos de pulsos y disputas sin dominio claro, pero el Ceuta seguía en sus trece.

Penalti no pitado

Llegando al descanso, llegó al polémica. Marcelo Expósito, en una lucha con Matos, le iba a propinar un codazo brutal en la boca al de Utrera. El colegiado no señaló nada. Decidió ver como lance de juego una jugada en la que un futbolista acaba sangrando por la boca. Las imágenes no dejan lugar a duda, quizá solo a una: ¿dónde está el VAR?

Incomprensible decisión. El central suelta el brazo sin venir a cuento en la boca del jugador caballa. Normal que Matos, incrédulo, ojiplático, mirara al árbitro con la misma mezcla de confusión y enfado con la que Luis Enrique miraba a Sándor Puhl.

Tuvo algún acercamiento más el Ceuta, pero sin hallar el premio. Un equipo caballa muy superior se iba al descanso igualado, pero con la sensación de que estaban mereciendo un mundo más.

Comienzo con tropiezo

El Ceuta comenzó valiente la segunda parte. Okoro con varios regrates se abrió hueco y abrió los ojos en los aficionados. Puso un centro y no hubo premio. Más bien iba a tener cruz a la cintra.

Cabalgaron los locales y Karrikaburu y David González se guisaron entre los dos un buen gol. Mal comienzo para los caballas que se vieron con un segundo golpe en contra en el luminoso.

Menos acierto en los pases y menos ideas. Así estaban siendo los primeros diez minutos de los caballas. No sentó bien el mazazo y había que tocar algo para recuperar las mejores sensaciones.

Probó suerte Camacho desde la frontal. Cantero detuvo un balón que se sintió inseguro en sus manos.

El Ceuta no paraba de intentar dar lo que tenía. Pero no llegaba el gol. Los caballas llegaban al 70 sin que Romero moviera el banquillo.

Acabó por moverlo: Umaru Konaré entraba por Edgar Sevikyan. Buscaba reacción el Ceuta con músculo. De hecho, a la primera la remató el africano. Se fue fuera, pero fue una declaración de intenciones.

Okoro tiraba con coraje, lo mismo Kuki, que llevaba todo el partido sufriendo agarrones por culpa de un colegiado casero que se excedió en permisividades con los locales.

Hizo el Ceuta triple cambio con vistas a sacar lo mejor de sí en los últimos 10 minutos. Entraban Ale Meléndez, Joaquín González y Toni Abad por Matos, Mawuili y Okoro.

La sentencia del Burgos

Pero al momento la mala suerte iba a asestar un bofetón al Ceuta. Un disparo en la frontal a un hombre, un rechace, a otro defensa y ese rebote, pordiosero e inoportuno, da en Redru y entra el balón. La mala suerte se cebaba con el Ceuta. Cuando las cosas no querían salir, no iban a salir.

Entró Escobar por Camacho. El Ceuta buscaba un milagro.

El Burgos se defendía bien y cada minuto parecía alargar una agonía que los aficionados pedían que se acabase. Y así pasó el descuento hasta que el árbitro pitó. El Ceuta cayó de pie.

No pudo ser. Los caballas lo intentaron, lo merecieron y sometieron a los locales durante la gran mayoría del choque, pero las cosas no salieron. Toca volver, remangarse y trabajar para lograr la primera victoria ante el Valladolid.

Ficha técnica

Ceuta agradece al resto de España el apoyo y cariño recibido

Ceuta vuelve a salir a la calle otra tarde más, pero esta vez, el motivo es otro muy distinto. Los caballas han querido agradecer al resto de España su apoyo a la población ceutí, marchando con banderas de distintas comunidades autónomas.

Aun así, la reivindicación de los caballas continúa siendo la misma. Como cada tarde desde hace un mes y medio, los ciudadanos reclaman soluciones vuelven a encontrarse en las calles para hacer oír su voz y exigir respuestas ante una situación que, aseguran, sigue sin resolverse.

Al comienzo de esta manifestación, los caballas han aplaudido a los militares que allí se encontraban.

El mismo recorrido con una parada muy especial

Este viernes, la escena vuelve a repetirse aunque con matices diferentes. La concentración parte de la Plaza de África y avanza hacia la Delegación del Gobierno, un recorrido que se ha convertido ya en parte de este nuevo paisaje de protestas de la ciudad.

Sin embargo, en el camino hacia Delegación, los manifestantes han cambiado ligeramente el rumbo para hacer una parada especial. Los ceutíes han pasado por la Glorieta del Teniente Reinoso, delante del monumento que representa a todas las comunidades de España.

Frente al monumento, los manifestantes han cantado el himno de España, en honor a todas las ciudades que mostraron su apoyo a la ciudad, no solo el 2 de septiembre, sino desde que se produjo en Ceuta la entrada masiva de más de 80.000 inmigrantes.

La reivindicación de los caballas

Han pasado casi seis semanas desde la entrada masiva y desde entonces, las protestas no cesan. Una detrás de otra, prácticamente a diario, los ceutíes vuelven a ocupar el mismo espacio para reclamar soluciones reales y pedir responsabilidades por una situación que consideran insostenible.

La manifestación de este viernes llega, además, en un momento especialmente delicado para la Delegación del Gobierno. La reciente dimisión de Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete del delegado, tras la polémica relacionada con el CNI, vuelve a situar sobre la mesa las dudas sobre la gestión de los avisos previos a la entrada masiva.

Sanz mantuvo una conversación con un miembro del CNI antes de la avalancha cuyo contenido, según se ha conocido, no trasladó posteriormente al delegado del Gobierno.

«Triano, canalla, tú no eres caballa», gritaban los ceutíes al llegar a la Plaza de los Reyes, frente a Delegación.

A la finalización de esta nueva protesta, los ceutíes aplaudieron a los policías y guardias civiles que allí se encontraban al grito de «¡Viva la Policía y la Guardia Civil!». Algunos, incluso, se han acercado a agradecerles personalmente su labor dándole la mano a los agentes.

Sobre las 21:00 horas la manifestación comenzó a disolverse.