Madre e hija, detenidas con 64 kilos de hachís en el coche

Agentes de la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta han detenido a una madre y su hija cuando pretendían cruzar a Algeciras con 64 kilos de hachís en el coche.

Fueron interceptadas en el servicio de control de preembarque de los vehículos que pretenden acceder a los ferry con dirección a la Península. Los agentes procedieron a la identificación y reconocimiento de un vehículo que pretendía realizar el embarque y que les resultó sospechoso.

Cuenta el Instituto Armado en una nota de prensa que, durante la actuación, y contando con el apoyo del Servicio Cinológico de la Comandancia, el perro oficial detector de narcóticos, guiado por su responsable, marcó de forma inequívoca la posible existencia de sustancias estupefacientes en el interior del turismo.

Sospecha y localización del hachís

El vehículo fue conducido a las instalaciones del garaje de la Unidad, en donde los agentes actuantes procedieron a realizar un reconocimiento exhaustivo del coche.

Como resultado de la minuciosa inspección, se logró localizar un doble fondo practicado en el interior del maletero, diseñado para eludir los controles policiales, toda la droga, un total de 64 kilos de hachís.

De inmediato, se procedió a detener a madre e hija, por su presunta relación con un delito contra la salud pública. Eran las únicas ocupantes del coche.

Las detenidas, en unión de las diligencias serán puestas a disposición del Juzgado de Instrucción número 5, en funciones de guardia, quedando la sustancia intervenida depositada en el Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno y el vehículo a disposición de dicha autoridad judicial.

Primeras devoluciones de subsaharianos de Ceuta a Marruecos: «La Policía vino de madrugada»

Habla con El Faro desde Marruecos. Su testimonio confirma que ha sido entregado esta misma madrugada desde Ceuta. Es un joven sudanés y forma parte de un grupo de hasta 14 subsaharianos que han sido entregados a la Policía marroquí por la frontera del Tarajal.

Un día antes se hizo la misma operativa con otro grupo de casi 25 subsaharianos. A todos se les había abierto un expediente policial de devolución firmado por la administración de la plaza de los Reyes.

“Vinieron los policías de madrugada, nos sacaron de la cama”, explica uno de los primeros subsaharianos que ha sido devuelto a Marruecos, aunque oficialmente no se ha informado por parte del Ministerio del Interior de estos pasos dados.

“Somos todos sudaneses”, detalla en alusión a su grupo, pero hay de otros orígenes. “La Policía de Marruecos nos ha quitado todo en la frontera”, explica. Después recuperaron sus teléfonos una vez revisados y fueron alejados a una zona llamada Aïn Harrouda, a 17 kilómetros de Casablanca, a las afueras de un río.

De la conversación mantenida con este periódico, indican que estaban en un asentamiento, sin dejar claro si era el CETI o Loma Margarita.

Fotografías que sirven de prueba de dónde están

Con los papeles de la Policía en sus manos, envían unas fotografías como prueba de que se encuentran en Marruecos.

Al menos en varios de los casos, sus abogados habían presentado recurso de alzada. La devolución se ha llevado a cabo de forma legal, bajo el argumento de que ese recurso no es suspensivo del proceso de devolución que ha sido ejecutado como tal.

Esta pasada noche fueron 14 los devueltos a Marruecos -según explican a este periódico los propios inmigrantes-. Son subsaharianos, pero también habría algún yemení y argelino.

Sin petición de protección internacional

En el triaje llevado a cabo por la Policía no pidieron asilo, ya que se trata de inmigrantes que aspiran a no quedar bloqueados en España sino a marchar a otros países en donde tienen apoyo de su comunidad. En este caso que ha contactado con el periódico, su idea era marchar a Reino Unido.

Estos grupos serían los primeros que han sido devueltos de origen subsahariano. Con anterioridad sí que se han producido expulsiones de marroquíes del CETI a los que les llegó la resolución denegatoria del asilo, tratándose de grupos que habían llegado a Ceuta antes de las avalanchas de julio. Es el camino que seguirán todos los marroquíes y ellos, además, son conscientes.

Oficialmente, el Gobierno de España ha dejado claro que van a ser devueltos todos los inmigrantes. Marruecos también ha dicho que facilitará esas entregas. La clave está en llevar a cabo los triajes.

Lo que resuelve la Delegación del Gobierno

Uno de los subsaharianos que ha sido devuelto esta madrugada recibió la resolución de expediente de devolución esta misma semana, en concreto, el día 23. Se acordaba así al haber entrado ilegalmente en España el pasado día 30, después de “cruzar la línea habiendo superado los elementos de contención fronterizos”.

El 23 de septiembre, la Delegación del Gobierno dicta dicha resolución en la que se recoge textualmente que se acuerda que la devolución se ejecute “a su punto de origen en el plazo más breve posible”. Con el recurso de alzada presentado prácticamente 24 horas después, ya se ha ejecutado esa orden porque dicho recurso no es suspensivo.

Ahora mismo se encuentran alejados de la zona norte de Marruecos, es decir, apartados del entorno fronterizo en donde sigue habiendo más vigilancia que antes de la entrada masiva.

Labores de triaje

Mientras, la Policía Nacional sigue realizando triajes a todos los inmigrantes y el Gobierno de España ha sido claro en los mensajes públicos que hace al confirmar que todos los que entraron de manera ilegal en las avalanchas del 30 y 31 de julio van a ser devueltos a su país, salvo los casos de asilo que sean concedidos porque requieran de protección internacional.

Hay que retrotraerse a hace unos años para constatar las entregas a Marruecos por el paso fronterizo del Tarajal de subsaharianos.

Línea Avales ICO Ceuta: las entidades financieras ya pueden activar su adhesión

Las entidades financieras ya pueden sumarse a la nueva Línea de Avales ICO Ceuta para canalizar financiación a pymes y autónomos que operen en la ciudad autónoma.

Esta iniciativa del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, gestionada a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), cuenta con una dotación presupuestaria de 50 millones de euros.

Su propósito central es proteger el mantenimiento del empleo, aliviar el impacto económico derivado de los acontecimientos del 30 y 31 de julio e impulsar la recuperación del tejido empresarial de Ceuta.

Modalidades de financiación ICO: liquidez, circulante e inversión empresarial

La financiación se canaliza a través de entidades de crédito y establecimientos supervisados por el Banco de España mediante dos modalidades principales:

  • Liquidez y capital circulante: orientada a cubrir necesidades transitorias como el pago de salarios, facturas a proveedores, obligaciones tributarias y otros gastos operativos.
  • Inversión: diseñada para respaldar proyectos de recuperación económica, adaptación, modernización o relanzamiento empresarial.

En cuanto a los plazos de devolución, la amortización de préstamos alcanza hasta cinco años para liquidez, hasta siete años para inversiones generales y hasta diez años para proyectos del sector agrícola.

Cobertura pública, avales gratuitos y plazos de solicitud

La garantía pública del Estado asume el 80% del principal en las operaciones concedidas a pymes y autónomos, mientras que para las grandes empresas la cobertura es del 70%. Debido a las circunstancias excepcionales de la medida, los avales son gratuitos tanto para las empresas solicitantes como para las entidades financieras.

Para acceder a este programa, las empresas y trabajadores autónomos deben contar con su domicilio social o centro de trabajo en Ceuta y cumplir con los criterios de elegibilidad fijados.

Las solicitudes de financiación se gestionarán en las entidades adheridas para operaciones formalizadas entre el 31 de julio y el 15 de diciembre de 2026, siendo el 31 de diciembre de 2026 la fecha límite para la concesión de los avales.

El fútbol base de Ceuta levanta el telón de una nueva temporada

El fútbol base de Ceuta vuelve a ponerse en marcha. Desde esta tarde, a partir de las 16:00 horas, los distintos terrenos de juego de la ciudad vuelven a acoger partidos y, con ellos, la ilusión de cientos de jugadores que afrontan una nueva temporada cargada de expectativas, aprendizaje y, como no podía ser de otra manera, muchas ganas de disfrutar del deporte.

Primeras categorías

Este fin de semana se ha dado el pistoletazo de salida al grueso de las competiciones organizadas por la Real Federación de Fútbol de Ceuta, con el inicio de las categorías que van desde Prebenjamines hasta Cadetes.

Una amplia programación que volverá a reunir a los más jóvenes futbolistas ceutíes y que servirá para recuperar la normalidad competitiva después del parón estival.

Oportunidades

Cada nueva temporada supone también una oportunidad para descubrir nuevos talentos, ver la evolución de los jugadores que ya llevan varios años compitiendo y, sobre todo, disfrutar de una cantera que continúa siendo una parte fundamental del fútbol de la ciudad.

Los resultados quedarán, una vez más, en un segundo plano frente al aprendizaje, la formación y los valores que representa el deporte base.

Próximas semanas

La competición continuará ampliándose en las próximas semanas. La categoría Juvenil será la siguiente en entrar en escena y lo hará durante el fin de semana del 2 y 3 de octubre, incorporando a la competición a los futbolistas que se encuentran en una de las etapas más importantes de su formación deportiva.

Habrá que esperar algo más para que se complete el calendario de las competiciones de la Federación. Las categorías Debutante, Femenino y Regional Preferente serán las últimas en comenzar, con sus primeros encuentros previstos para los días 16, 17 y 18 de octubre. Será entonces cuando todas las categorías hayan iniciado su particular camino en una temporada que se presenta nuevamente repleta de partidos y de historias por contar.

Estrena pabellón

Además, esta campaña tendrá un aliciente especial para el fútbol sala ceutí. La Real Federación de Fútbol de Ceuta estrenará el nuevo pabellón de fútbol-sala ‘José Mª Oliveira’, una instalación que ya desde este mismo fin de semana comenzará a acoger sus primeros encuentros oficiales. La puesta en funcionamiento del nuevo recinto supone una de las principales novedades de esta temporada y permitirá que los equipos de fútbol sala dispongan de un nuevo escenario para desarrollar sus competiciones.

Con el balón echando a rodar desde esta tarde, Ceuta vuelve a respirar fútbol base. Entrenadores, jugadores, familias y aficionados se preparan para acompañar a sus equipos durante los próximos meses. Comienza una nueva temporada y, con ella, una nueva oportunidad para que las jóvenes promesas de la ciudad disfruten, aprendan y hagan disfrutar a todos los amantes del fútbol ceutí.

Fallece un inmigrante en el asentamiento de la fábrica del Guano

Un inmigrante que se encontraba en el asentamiento de la antigua fábrica del Guano ha fallecido este viernes en Ceuta. Hasta el lugar ha acudido la Policía Nacional y el 061 sin que haya sido posible salvar su vida.

El hombre se encontraba en la zona de las duchas en donde se ha producido el accidente, que ha terminado con esta fatal desenlace.

El cuerpo, tendido en el suelo, ha sido tapado con una sábana mientras los demás inmigrantes se encontraban alrededor. La Policía ha tenido que estar en el lugar, en concreto la UIP, para evitar cualquier foco de tensión.

La muerte ha sido accidental aunque habrá que realizar la autopsia que lo concrete. Todo apunta a que ha podido sufrir un infarto y posteriormente, al desplomarse, se golpeó.

Según los primeros datos facilitados, el fallecido tenía algo más de 50 años y era magrebí.

 

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Medios de comunicación en el lugar

Los medios de comunicación nacionales que se encuentran en la zona están siendo testigos de la realidad que se da en Ceuta, con inmigrantes fallecidos en las rutas a nado, por la valla o de forma accidental.

En este caso la muerte del hombre ha tenido lugar en la zona de las duchas colocadas en este punto para la comunidad de inmigrantes que hay aquí.

Con la Policía en la zona, custodiando el lugar, los demás compañeros de asentamiento permanecen en los alrededores.

El fallecido tapado con una manta no ha podido superar las lesiones a pesar de la intervención sanitaria a través del 061.

Se espera la llegada de la comitiva forense y de la funeraria para proceder a la retirada del cuerpo sin vida.

La práctica posterior de la autopsia determinará exactamente la causa del fallecimiento.

Muertes tras las avalanchas

Este no es el primer fallecimiento de inmigrante llegado tras la avalancha, ya que se han producido otras en el hospital por enfermedad o por hechos delictivos.

Sí que es el primer fallecido en este asentamiento en donde ya ha habido otros sucesos de gravedad.

 

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Hace unas semanas otro inmigrante sufrió un infarto que a punto estuvo de costarle la vida.

La administración central ha dispuesto duchas y servicios. En una de ellas es en donde ha ocurrido la muerte.

Tres arrestados en el Trampolín por la detención ilegal de menores

Agentes de la Policía Nacional adscritos a la UIP han detenido a tres marroquíes que vivían en el asentamiento del Trampolín, en Ceuta, por su presunta relación con la detención ilegal de dos menores también inmigrantes.

El operativo se ha llevado a cabo en el transcurso de la incursión de los agentes en este centro, labores de las que ha informado este periódico ya que han contado con numerosos efectivos de esta unidad acompañados de un guía canino.

Las dos menores han sido reconocidas en el hospital mientras que los tres detenidos han sido conducidos a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía.

Uno de los arrestados presentaba una herida que ha sido reconocida por las víctimas lo que ha favorecido su localización.

Detención ilegal y lesiones

Ahora se tratará de esclarecer unos hechos asociados a una detención ilegal y lesiones, de acuerdo con las indagaciones efectuadas por la propia Policía que han derivado en esta operación.

La Policía tiene además conocimiento de informaciones que apuntan a prostitución de mujeres inmigrantes por la zona, aprovechando la vulnerabilidad de un colectivo que en muchos de los casos sigue en la calle.

Hoy precisamente la Dirección General de Atención Humanitaria ha realojado sin incidentes en el recurso de la Hípica a 63 personas, todas ellas mujeres solas o con hijos menores a cargo, que se encontraban a las puertas del recinto, aliviando así la situación que vivían desde hace semanas.

No se trata de una ampliación del recurso, dado que las 63 plazas libres ocupadas hoy, correspondían a mujeres que se encontraban en la Hípica y que han sido trasladadas en las últimas 48 horas al CETI, donde serán atendidas a partir de ahora.

Despliegue constante

Las fuerzas de seguridad han redoblado los controles y despliegues en zonas consideradas foco de tensión como es el Trampolín a donde acudían este viernes cuantiosos agentes de la UIP para controlar y revisar la zona.

El caso está ya bajo investigación policial y pendiente del juzgado.

Las detenciones se producen después de que una de las víctimas fuera encontrada anoche con lesiones. Tras indagar en este caso es como han llegado a dar con los tres arrestados.

La UIP irrumpe en el asentamiento de inmigrantes del Trampolín

La UIP de la Policía Nacional ha irrumpido este viernes en el asentamiento del Trampolín. Lo ha hecho con distintas unidades que se han encargado de revisar tiendas e incluso cachear a determinados inmigrantes, además de hacer un reconocimiento exhaustivo y registros en el mayor foco de tensión que hay en Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio.

Junto a los agentes de la UIP, el dispositivo se ha reforzado con guías caninos, encargados de registrar y revisar toda la zona. Estaba en concreto un miembro de esta unidad con un can especializado en detección de sustancias.

Los policías nacionales han permanecido por la mañana en el lugar, llevando a cabo labores de control constante en todas y cada una de las tiendas. Esa presencia no va a ser aleatoria, sino constante. Como, de igual modo, lo ha sido la acción para erradicar la venta ambulante.

 

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El mayor foco de tensión e inseguridad

En este punto es en donde más incidentes se han registrado, con peleas, apuñalamientos, agresiones, robos, además de tráfico de inmigrantes con la aproximación de embarcaciones que llegan para llevar a cabo las cargas de personas que son introducidas en las costas peninsulares.

A la UIP se le ha encomendado esta labor para lo que se ha producido un amplio despliegue.

Los inmigrantes que habitan este asentamiento, que se cuentan por miles, ocupan lo que es toda la explanada del Trampolín, pasan la antigua fábrica del Guano y llegan casi hasta Calamocarro.

Los agentes han reconocido un escenario en el que se siguen levantando nuevas tiendas. Se quiere tenerlo controlado, más aún ante las informaciones publicadas de presencia de jóvenes por este entorno que estarían siendo captadas para el ejercicio de la prostitución, además de trapicheo de sustancias ilegales.

Quien está ya en Ceuta es el mando coordinador nombrado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el que fuera jefe superior de la Jefatura de la ciudad, Francisco López Gordo.

El compromiso del ministro Torres

El ministro de Política Territorial y coordinador del Mando Único, Ángel Víctor Torres, se ha comprometido a hacer «todo lo posible» para que las playas de Ceuta queden desalojadas antes de mediados de octubre.

Una medida que conllevaría el cierre del Trampolín, en donde a diario se están ejecutando labores por parte de la Ciudad Autónoma para que los puestos de venta ambulante no se vuelvan a ubicar.

A pesar del compromiso asumido como autoridad funcional encargada de coordinar la respuesta del Estado, el ministro ha explicado las dificultades legales y operativas que condicionan la actuación de las administraciones.

Mejor será que Torres no hable del traslado

El mando único, Ángel Víctor Torres, hizo balance ayer sobre las actuaciones coordinadas por el Gobierno de España para intentar recuperar la normalidad en Ceuta. Se detuvo, de nuevo, en el traslado de los inmigrantes a los asentamientos del puerto que se llevó a cabo hace hoy una semana.

Insiste el ministro en defender la gestión hecha, insistiendo en lo difícil que resultó mover a 1.700 personas, haciendo hincapié en que no hubo lesionados.

Sabe el mando único que ese operativo fue una auténtica vergüenza. Como también sabe que si medio se salvó fue gracias a que los agentes de la UIP supieron evitar que aquello no terminara siendo una tragedia.

Se puso en riesgo a los policías y se puso en riesgo a los propios inmigrantes, también a los medios de comunicación que estaban cubriendo el traslado y a los ciudadanos que circulaban por la carretera sin que existiera un mínimo control porque nadie se hizo responsable de desviar el tráfico ya que ni siquiera se tenía alertada a la Policía Local.

Aquello fue un desastre. Coincidió una auténtica estampida de inmigrantes corriendo por la carretera de Benítez con motoristas que acudían a sus puestos de trabajo, con coches que tenían que apartarse a otro lado. Todo eso pasó mientras, en el inicio del traslado, solo había un puñado de guardias civiles hasta aparecer, después, la UIP.

Así que aquello sí, señor ministro, fue un auténtico desastre del que no debería estar para nada orgulloso y que se salvó gracias a la profesionalidad de unos policías, no a los políticos o mandos cuya previsión y coordinación hizo aguas por todos lados.

No es algo que sorprenda. El día de las avalanchas tampoco había coordinación hasta el punto de producirse un enfrentamiento entre CNP y Guardia Civil mientras cientos de inmigrantes cruzaban por la puerta del espigón. De esto, el Gobierno de España todavía no ha dado ni una sola explicación, pero así es como tenía controlada la plaza, con el mismo despropósito que el traslado al puerto que tanto ha gustado a Ángel Víctor Torres.

Lo responsable hubiera sido dar explicaciones de, primero, quién metió la pata; quién ordenó que sí o sí se ejecutara ese traslado sin haberlo preparado y dispuesto como se debía, estando desde el origen todo blindado de policías, impidiendo carreras, vetando posibles avalanchas.

Eso hubiera sido lo responsable y esperado, pero pedir esto es demasiado. Pudimos estar hablando de muertos. No es para estar orgulloso. Si este es el nivel, resulta preocupante.

ANA VÁZQUEZ Y EL SPRAY PIMIENTA

La diputada por el PP Ana Vázquez me recordó a Tejero con eso de «todo el mundo al suelo».

Burla burlando, sacó un spray tóxico durante la sesión de control al Gobierno en una intervención relacionada con la crisis de Ceuta. La presidenta del Congreso le pidió abandonar el hemiciclo por portar un «arma» y le exigió salir a depositarlo.

Después de risas, aplausos y chistes de la bancada popular, la diputada pimienta salió de la cámara a regañadientes con cierta burla y socarronería.

Olvidaría doña Ana, después de más de veinte años en el Congreso, que ese spray es considerado como arma por el reglamento de la Cámara.

Mientras Feijóo se quedó mudo y perplejo en el escaño como marcaba el guión del sainete, a la interfecta se le escapó el asunto de las manos.

Un pobre trabajador del PP manipuló el envase y lo accionó hasta tres veces, mientras “intentaba limpiarlo” antes de entregarlo a la Policía, “dos veces en un baño y una tercera en otro”, algo raro pues solo quería limpiar un envase vacío según jaleaba Ana Vázquez en las televisiones.

Doce personas tuvieron que recibir atención por parte de los servicios médicos de la Cámara. La mayoría de los atendidos presentaron picores intensos en la nariz y los ojos, así como irritación de garganta. El caso más grave fue el de una mujer perteneciente a una delegación oficial de Mauritania. Sufrió efectos más agudos, experimentando fuertes crisis de tos, problemas respiratorios y vómitos. El gas se dispersó a través de los conductos de ventilación tras ser accionado «accidentalmente» en un baño por un asesor del Partido Popular, lo que obligó a la Policía Nacional a clausurar y precintar varios aseos, cocinas, una cafetería y algunos despachos.

Así y todo, mientras los afectados tosían, estornudaban, lloraban a lágrima viva por la pimienta en las pupilas, la diputada, erre que erre, seguía manteniendo que el arma no estaba cargada.

Esperemos que, si vuelve al Congreso, no se lleve piedras, cuchillos, monte un mercadillo, se fume un porro, le pegue un tirón al bolso de una compañera de escaño o le robe la cadena de oro a Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso de los Diputados.

También podría quemar contenedores, invitar a diez mil afiliados del PP a entrar en masa al Congreso o hacerse una chabola en la tribuna de oradores.
Serían explicaciones muy gráficas para que al pueblo español le quedara claro lo que pasa en Ceuta.

Ana Vázquez será nombrada a mejor profesora del año por su pedagogía activa y por el manejo de un instrumental docente que, no por primitivo, no deja de tener su valor académico.

Esperemos que Abascal no le tire una pedrada a Armengol en aras de superar a la Diputada Pimienta.

Las malas lenguas dicen que han hecho desaparecer al asesor.

En el carnaval de Cádiz hay una chirigota que habla de Barbie Gaza y Barbie pimienta.

La implementación de la política de prestigio en el proyecto estratégico colonial

Si en clave geoestratégica la ciudad de Larache se convirtió en uno de los focos principales por su ubicación en el río Lucus (control de la vía fluvial para el acceso al interior y defensa del territorio occidental del Protectorado), también interesó como sede militar para asegurar la región y atajar la influencia extranjera. Y no sería menos la política de prestigio con la que cerraré esta disertación, base del expansionismo europeo en el Norte de África frente a la proyección francesa. Con lo cual, el enclave de Larache, adquirió un peso significativo durante el Protectorado en Marruecos.

Apodada la ‘perla del Norte’, como se le distinguió en la pluma de la retórica colonial, obtuvo tal importancia en aquella época gracias a su emplazamiento preferente en la desembocadura del río Lucus.

Ni que decir tiene que su análisis territorial fue un multiplicador primordial para la ocupación de esta plaza desde 1911. De este modo y adelantándome a lo que seguidamente fundamentaré, pretendo arrojar algo de luz sobre el efecto civilizador del Protectorado en este sector geográfico marroquí. Así, en los preludios del siglo XX, Larache era captada como parte de la herencia expansionista que la aventura colonial de Marruecos perseguía hacer resurgir por razones de la referida política de prestigio que a ciencia cierta hipnotizaba el imperialismo europeo.

Y a criterio de diversos investigadores, la incrustación del régimen de Protectorado bajo control español comportó una acentuación de la colonización europea en la demarcación marroquí.

Este hecho que efectivamente arrancó décadas antes del encaje oficial del Protectorado en 1912, tuvo entre sus alicientes más acusados la variación de la composición demográfica, junto a una mutación extremada de la zona metropolitana existente en el país magrebí. Y como no podía ser de otra manera, el cambio progresivo de Larache acotó el aspecto territorial, social, económico, jurídico, etcétera.

Mientras, el mecanismo colonial produjo amplios cambios en la colectividad autóctona de distinta caracterización, en virtud de la etapa histórica y de las peculiaridades específicas de las superficies en los que se desenvolvió.

Al objeto de no extralimitarme en la extensión de este texto, Larache, era la única zona otorgada a España tras un enrevesado proceso de negociaciones, tanto en la primera y segunda ocupación (1610 y 1911), respectivamente. En sí, las relevancias geoestratégicas con relación a su posición en el Mediterráneo occidental, fueron fundamentales a la hora de decidirse por colocar tropas españolas en torno a la urbe del Lucus.

Dicho esto, es de presumir que la colonización se concibió como fórmula de apuntalar la nueva gobernanza durante la etapa del Protectorado español en Marruecos, con el establecimiento de población europea. Lo que ocasionó una transformación considerable en el dinamismo económico de este municipio, al igual que en el estatus de los moradores indígenas.

“A pesar de su función como eje administrativo y militar y su valor para la política de prestigio colonial de España, la gestión colonizadora de Larache estaba sentenciada a desintegrarse”

Posteriormente, la vertiente estratégica dispuso la puesta en funcionamiento de la empresa colonial, donde España que por aquel entonces reivindicaba sus derechos legales sobre el territorio de Marruecos, manejando con astucia los vínculos culturales y raciales que habían ensamblado las costas ibéricas con las africanas a través de los tiempos, tuvo que lidiar a un todopoderoso imperio francés, resuelto fuera como fuese, a apoderarse de la integridad del Magreb.
En tanto, tras una ensortijada maniobra política internacional, o digamos, juego de poderes, a partir de 1904, Inglaterra respaldó a toda costa el plan español de hacerse con el sector norte. De esta forma, Londres sorteaba el protagonismo francés en las costas frente a su colonia estratégica de Gibraltar.

Lo cierto es que Larache evidenciaba un sitio singular en lo ilusorio del imperio hispano. Y esta tendencia susceptible y añorante estaba presente en la política exterior de España tras la pérdida de Cuba en 1898. En este entorno, el cataclismo irrevocable del imperio español en Ultramar hizo que la acción colonizadora en África, por condicionada que se encontrase, ganase tanto relieve e interés entre el espíritu de casta de los militares africanistas.

Concretamente, Larache era exclusiva desde esta perspectiva, debido a la aparición española durante el siglo XVII (1610-1689). Y es que en este lapso de años se habría forjado una contribución histórica manifiesta, tanto para España como el municipio magrebí, pronunciada y resaltada en las diversas descriptivas vanguardistas sobre el relato común entre los dos países.

Recuérdese al respecto, que las milicias francesas acabarían por desalojar a la potencia moribunda que en aquellos trechos recaía en la España del último monarca de la Casa de Habsburgo, Carlos II (1661-1700). A la postre, la hostilidad con Francia sobre la ciudad del Lucus redundaría en una situación distinta.

Ya en los comienzos del siglo XX, España remolcaba más que cualquier otro actor, el lastre incómodo de obtener algún sitio en la competencia y pugna imperial en cuanto a Larache, producto de los factores estratégicos venidos de las órbitas coloniales en Madrid, por lo menos en lo que incumbe a nivel propagandístico. Sea como sea, en el litoral noroccidental de Marruecos confluían tres ríos: Lucus, Sebú y Bu Regreg. Y por disponer cada uno de su desembocadura junto a las localidades de Larache, Lamaamora y Salé, proporcionaban óptimos escondites a los saqueos y pillajes de la piratería.

De estas tres plazas, Larache iba a ser la más colindante al Estrecho de Gibraltar y próxima a las costas de la Península. Lo que la convertía en un espacio pretendido históricamente por los dirigentes españoles. De lo que se desprende, que el Ejército de Operaciones de África vio con buenos ojos la coyuntura de la autoridad sobre la ciudad del Lucus, como una salvaguardia de seguridad para preservar los intereses de España entre los dos continentes y eximirlo de los potenciales alicientes extranjeros.

O lo que es igual: dominar Larache era similar a estar presente entre los puntos neurálgicos del canal de agua que une el océano Atlántico con el Mar Mediterráneo y separa a Europa de África. Por lo tanto, ocupar el Norte de Marruecos consintió al régimen de Madrid, tanto a la monarquía como más tarde a la dictadura franquista, hilvanar una instantánea de nación todavía con empaque colonial y depositaria de plazas de soberanía que sumaban magnificencia y lustre a su seguridad nacional.

De hecho, el tono propagandista sobre Larache fue más generalizado que en otras poblaciones de su entorno, como es el caso de Alcazarquivir o Arcila, ya que el impacto del pasado favorecieron la construcción de este retrato sublimado. Mientras que desde la visual estratégica, la ciudad no parecía tan valiosa. Queda claro, que Larache había que tenerla en cuenta, pero nada semejante con Tánger, la punta de lanza de la actividad internacional en el Estrecho de Gibraltar.

En lo que atañe a las apreciaciones económicas, Larache constituía junto con Ceuta, el corredor de entrada al mercado del imperio jerife en la valoración estratégica de los teorizantes coloniales. Lo que empujó a diseñar la disposición de un complejo industrial en la comarca noroccidental, encaminado a suplir las estrecheces de consumo de la región marroquí. Sin soslayar, que a pesar de los muchos obstáculos naturales que limitaban la explotación del puerto de Larache situado en la confluencia del río Lucus, esta instalación marítima acabó reconociéndose como infraestructura portuaria de fuste transatlántico.

Obviamente, a partir de este muelle los españoles confiaban abarcar parte de la labor mercantil de Marruecos, mediante una red viaria de transporte con la línea de ferrocarril Tánger-Fez. A fin de cuentas y desde la visión colonial, Larache era un recinto obligado para la implementación de la estrategia militar y la economía política de la España del momento.

La envergadura estratégica de Larache no se dilató demasiado en saltar a la vista a los pocos años de establecerse el régimen protector. La imparcialidad de España en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) o Gran Guerra, facilitó a la ciudad evolucionar de la noche a la mañana en un puerto de calado mundial que comercializaba con las partes contendientes en la lucha armada. Más aún, su superficie territorial se erigió en un enjambre de operadores alemanes y franceses que pugnaban impetuosamente por las prioridades de sus países. En particular, en lo que concierne al abastecimiento de los cereales recogidos a través de este fondeadero.

Como he indicado, el puerto de Larache acomodado en la convergencia del río Lucus, originariamente era de complicado acceso, porque regularmente el reflujo y menguante desequilibraban las flotas. A ello hay que añadir, que los vientos fuertes de dirección suroeste o poniente típicos de estas situaciones marinas del Atlántico son de régimen ciclónico y en cuanto existía mar de fondo, su acceso quedaba inactivo.

Motivo por el que en el año 1909 una compañía germana se puso manos a la obra para el levantamiento de un dique en el borde derecho del Lucus, con la finalidad de agilizar el arribo de las embarcaciones. Los alemanes encabezaron el desquinche o desazolve para abrir una vía de contacto en la escollera.

Pese a los esfuerzos de canalización materializados, los trabajos no fueron lo esperado, ya que el dique provocó importantes anomalías en el subsuelo. Y al hilo de lo anterior, diversas fuentes confirman la inquietud persistente de los agentes españoles por esta contrariedad inacabada.

Sin ir más lejos, el Alto Comisario de España en Marruecos, Francisco Gómez-Jordana y de Sousa (1876-1944), se implicó de lleno en esta intervención, remitiendo a la capital de España una petición de fondos por valor de más de un millón de pesetas para llevar a término obras de encauzamiento del río Lucus, con el objetivo de lograr un puerto secundario.


El carácter impostergable de proponer estas reformas, sugiere un indicio sobre el verdadero alcance estratégico de la gestión portuaria en Larache en esta primera fase del Protectorado. Definitivamente, el puerto quedó acondicionado con un dique de situación Este-Oeste, además de un atracadero y una canalización en el costado izquierdo del río. Indiscutiblemente, esta ingeniería portuaria ofrecía un magnífico intercambio comercial y tráfico industrial.

Gradualmente, el mayor repunte económico se centralizó en la zona portuaria, donde a corto plazo se edificaron estructuras asignadas a astilleros, factorías de conservas y salazones, planteles de reparaciones de motores, fábricas de hielo y así un largo etcétera. Y como no podía ser de otra manera, el rotativo colonial puntualizaba el impulso del puerto como si estuviésemos hablando de la expansión económica de metrópolis fabriles.

Al mismo tiempo, la logística marítima surtía varias alternativas profesionales a cientos de individuos. Este cuadro de auge se esparció como la pólvora por los canales de divulgación, admitiendo como compromiso taxativo hacer eco de la tarea ejecutada para exhibir y sacar músculo de lo que el país protector viene cristalizando en esta zona del Norte de África.

Desde el inicio de 1940 y en atención al enfoque dado por el Alto Comisario de España en Marruecos, Luis Orgaz Yoldi (1881-1946), la revaluación económica de la comarca del Lucus se sustentaba en las faenas portuarias de la industria naval y la pesca. El avance paulatino de esta última fue destacada, aunque por la falta de embarcaciones pesqueras la producción no lograba incluir la demanda de sus pobladores.

Pero con anterioridad, en el contexto de la rivalidad mercantil, los franceses habían proyectado el puerto de Kenitra. De esta manera y a efectos de los límites fronterizos coloniales, la comercialización del Norte de la región francesa que en principio transitaba por Larache, se desvió hacia esta ciudad.
Ya a partir de 1917, los propósitos españoles de surtir a Larache de un puerto internacional habían sido invalidados, valorando el problema que entrañaba la dificultad natural que el colonialismo de España fracasó en solucionar.

Por otra parte, en el Norte de Marruecos, excluyendo las plazas de soberanía españolas de Ceuta y Melilla y la ciudad de Tánger, los puertos de la zona del Protectorado no estaban aptos para efectuar comercio regular de importancia. Lo que argumenta el alcance acotado del crecimiento colonial. Después de todo, la propaganda asestada no retoca el pasado efectivo de una sociedad soportada por una oscilación porfiada entre sus componentes sociales y la clase política.

Al fin y al cabo, bajo un engranaje colonial moderado en sus matices políticos y reducido en medios económicos, Larache se aparejaba del puerto complementario más práctico en la dinámica mercantil de la comarca, asumiendo las importaciones y despachando las exportaciones del Protectorado al extranjero.

Podría decirse que la tarea innovadora de España en Larache tuvo una potente resonancia pública. Así y en contraste con sus fronterizos europeos, España no notó una gran transformación económica y tecnológica en el siglo XIX. Pues hasta las postrimerías de este siglo, fue un país en vías de desarrollo cuya economía era básicamente de subsistencia y baja tecnificación.

En estas condiciones económicas el Estado no pudo generar reformas estructurales del sistema productivo y del entramado social de la zona Norte de Marruecos. Y en este aspecto, Larache siguió la regla.

“Larache, apodada la perla del Norte, como se le distinguió en la pluma de la retórica colonial, obtuvo tal importancia en aquella época gracias a su emplazamiento preferente en la desembocadura del río Lucus”

Por activa y por pasiva, a pesar de la acción de colonización tan destacada en los medios periodísticos, la comunidad local persistió aprisionada en las estructuras y jerarquías del poder enraizado marroquí. Los resultados del progreso español difícilmente llegaron a los pobladores nativos, mientras la insuficiencia material permanecía como rasgo socioeconómico. Tampoco hay que olvidar, que aun con la simplificación orgánica o procedimental y de incontrastable progreso técnico de los servicios públicos, las mañas de vejación y coacción social y el exceso de autoridad y arbitrariedad continuaban en uso con arreglo al Majzén.

Luego, era más que visible, que el Protectorado constituía un modelo de expansión que en última instancia quedaba orquestado con señales de abuso. En esta realidad, la narrativa colonial no era más que un menester de solapamiento en sociedades, de por sí implantadas en la imposición, cuya propaganda frecuentemente estuvo flanqueada de procesos de infiltración y transformación parcial e inapelable en las poblaciones sometidas.

Este clima político conformaría una disparidad social en disputa con el sistema hegemónico occidental. Lo que descifra la manifestación en Marruecos de la salafiyya wataniyya (salafismo nacional o patriótico), como oposición política al régimen colonial y corriente político-religiosa que engarza los principios del reformismo islámico con la protección de la identidad nacional, rechazando el colonialismo y ligando la religión con el Estado y la patria.

Es más, en el círculo jalifiano, el pensamiento nacionalista tuvo unos rasgos distintivos, ya que las cúpulas nacionalistas formaban parte del propio régimen colonial. Y en el horizonte sus adeptos desafiaban a más no poder una reclamación de esencia política en razón a la aportación marroquí en la administración local, requiriendo la conformación de una asamblea consultiva en la zona española y más libertad de expresión y participación ciudadana.

Ante este panorama, el régimen colonial se decantó por el dominio territorial e incluso como contrapartida de tonificar las figuras del liderazgo tribal. Estos cabecillas surcaban a la condición de moros rebeldes a moros amigos, mediante el rito de acatamiento ante los Servicios de Intervención, que era el método reglamentario para ensamblar el lazo de poder asentado entre el colonizador y el colonizado. Ahora, este doble rasero punteó la fluctuación política del Protectorado.

Consecuentemente, en la visión global del poder, la geoestrategia es un catalizador político acomodado por una política agresiva e intervencionista desde la óptica de los intereses nacionales.

Digo esto, porque en tiempos de Felipe II (1527-1598) y hasta los africanistas, Larache y sus comarcas en el muelle fluvial de la confluencia del río Lucus, como canal de comunicación y comercio dentro de la región de Yebala y puesto adelantado para la inspección militar y política del espacio atlántico marroquí, fue en todo momento un objetivo estratégico.

Mayormente, por un tema principal de geografía.

Durante la primera mitad del siglo XX, España hubo de tomar parte activa en una andanza colonial para afianzar su disposición en este territorio y conservar los intereses del país, según determinaron los mandos militares y los africanistas afines a las élites coloniales que condujeron dichas cuestiones durante los últimos años del siglo XIX.

En verdad, Larache se convirtió en un componente vital del colonialismo, dentro de la única superficie provechosa en cuantificaciones meramente económicas en la zona del Protectorado. La ciudad experimentó durante el período colonial (1911-1956) una notable planificación urbana, que proporcionó a sus áreas comunes de un signo propio de identidad. No obstante, los estudiosos de la materia tienen la opinión, que tal vez, los españoles magnificaron y extremaron excesivamente los proyectos previos de colonización.

Encajar a Larache como urbe marítima a nivel internacional, no era factible por las barreras naturales e impedimentos físicos propios de su orografía y el impacto mordaz de los límites coloniales que la segmentaron. Como de igual manera, en aquel momento España no aglutinaba las condiciones económicas y técnicas precisas para predisponer una operación de colonización de calibre mundial.

Aun así, su actuación causó un cambio del núcleo primigenio de una ciudad islámica y posibilitó la integración de la sociedad municipal a la originalidad del siglo XX. Indudablemente, todo ello tuvo huellas inextinguibles en el tejido social de la comarca: el más llamativo, el punto de partida de un movimiento elitista nativo nacionalista y opuesto al régimen colonial.

Como quiera que sea, la maquinaria colonial estuvo sujeta por unos contrapesos sociopolíticos quebradizos y arduos de sostener a la larga.
Larache, más que ninguna otra ciudad en el Norte de Marruecos, reprodujo este semblante del colonialismo por medio de la disensión entre el bajá y sus contrincantes nacionalistas. El argumento armado junto al papel político de ambos actores, prueba la vulnerabilidad del sistema. Habida cuenta de las posiciones discordantes e imprecisas contraídas por las partes.

A pesar del vuelco sistémico y drástico en la forma de vida urbana durante el período colonial, en Larache los trabajos de dotación de servicios o ejecución de infraestructuras urbanas e industrialización, tuvieron más temple propagandístico y político que socioeconómico.

Sin lugar a dudas, existió un profundo desafecto entre la justificación civilizatoria y la panorámica social, singularizada por la insuficiencia de medios y la carencia de recursos entre las masas.

Finalmente, por mucha repercusión pública e incidencia en los canales de comunicación de la época, además de su función como eje administrativo y militar crucial y su valor para la política de prestigio colonial de España, la gestión colonizadora de Larache estaba sentenciada a desintegrarse. Y como suele acontecer en casos puntuales de la historia, en esta ocasión, el alzamiento popular masivo que puso el punto y final al mandato español en Larache y las políticas municipales de las sucesivas décadas, empequeñecieron hasta borrar cualquier rastro o estela de la estampa española en la ciudad.