Era una de las declaraciones más esperadas. Gonzalo Sanz, quien fuera jefe de gabinete del ya exdelegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha declarado como testigo ante la jueza María Tardón.
Él es quien habló por WhatsApp con un agente del CNI antes de las entradas masivas de finales de julio. Quien después tuvo una conversación de 11 minutos.
Hoy ha dado su móvil a la jueza Tardón y ha ratificado lo declarado por Juan Vivas en cuanto a las alertas dadas. En la Audiencia Nacional disponen de medios para el clonado de ese celular, trámite que se ha llevado a cabo.
Sanz ha dado información de su móvil para ilustrar su testimonio.
Este hecho ha causado que se prolongue su comparecencia en el juzgado, donde se encuentra desde las 12:00 horas para prestar declaración en calidad de testigo.
Sanz presentó su dimisión el pasado 11 de septiembre como jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta Miguel Ángel Pérez Triano, quien ha dimitido a sus vez esta misma semana.

Declaración tras la de Vivas
Su declaración tiene lugar después de la de ayer del presidente Juan Vivas, quien aseguró haber llamado diez veces para hablar con el presidente del Gobierno antes de la entrada masiva del 30 de julio y que solo obtuvo tres veces respuesta de su jefe de gabinete, versión que Moncloa ha desmentido.
Gonzalo Sanz presentó su dimisión tras mantener que él dio traslado a sus superiores del mensaje de un miembro del CNI, que un día antes de las entradas masivas le avisó de la convocatoria que se movía en redes sociales para acceder a España aprovechando la Fiesta del Trono marroquí, afirmación que negó Pérez Triano.
Sanz ha dicho que avisó de esos del CNI a Triano, aunque esto no ha supuesto una crítica al ya exdelegado que lo negó.
De igual forma ha dicho que se envió información a varios ministerios a finales de julio antes de entregar a la jueza María Tardón mensajes almacenados en su teléfono móvil.
Además, Sanz ha dado a conocer que no todos los informes que hay son los que desclasificó Moncloa. Hay más que no se conocen.

Dos horas de declaración y el famoso «sus rilas»
Sanz ha declarado durante unas dos horas como testigo en el marco de la investigación por las entradas masivas.
Tal y como siempre ha mantenido, Sanz ha insistido en que sí trasladó al entonces delegado del Gobierno todas las conversaciones que mantenía con Inteligencia.
El testigo ha mantenido en esencia la versión que aportó en su carta de dimisión, donde también hacía referencia a «la labor de aviso y alerta que se realizó desde Delegación del Gobierno hacia los distintos ministerios», se ha informado.
El 29 de julio queda reflejado en su teléfono una conversación por WhatsApp con el CNI, que le trasladó a las 13:52 horas la existencia de un llamamiento en redes para un asalto por la valla y por mar el día siguiente, a las 20:00 horas, aprovechando la Fiesta del Trono, ya que las fuerzas y cuerpos de seguridad de Marruecos «estarían liados».
En otro mensaje, el CNI señalaba la existencia de dos grupos diferentes en redes con un total de 180.000 seguidores para que este se hiciera «una idea del alcance de la difusión», ante lo que el exjefe de gabinete respondió «sus rilas», una expresión coloquial que refleja asombro.

La desclasificación de informes
Todo esto se supo al quedar desclasificados por parte del Gobierno varios informes, aunque no todos.
Fue entonces cuando el delegado en Ceuta negó que tuviera conocimiento de esas advertencias, lo que precipitó la dimisión de Gonzalo Sanz, que mantiene la versión contraria.
En su carta, Sanz apuntó a la «evidente incompatibilidad» entre su afirmación sobre que transmitió los mensajes al propio delegado «ese mismo día» y las declaraciones de quien era su superior.
«Tomo esta decisión sin la más mínima acritud hacia el delegado porque sé que desde Delegación del Gobierno se ha trabajado de forma denodada para lograr acciones por parte del Gobierno central desde el primer minuto, sabedor de que existen informes que demuestran la labor de aviso y alerta que se realizó desde Delegación del Gobierno hacia los distintos ministerios», sostuvo Sanz en su escrito, que este jueves ha confirmado como testigo.
Este testigo dimitió antes de que lo hiciera quien había sido su superior, Miguel Ángel Pérez Triano, que el pasado lunes renunció como delegado del Gobierno en Ceuta, dejó la política y su cargo orgánico, pues era también el secretario general del PSOE en la ciudad autónoma.

Sigue la investigación
Con la testifical de Sanz y también la de Sebastián Vega continúa la investigación para esclarecer la entrada de miles de inmigrantes por la frontera de Ceuta a finales de julio, que se sumará a la querella contra Triano.



