Lo innecesario

Hasta esos límites hemos llegado. A tener que enseñar, como a párvulos, qué es lo que es correcto y qué es lo que sobrepasa los límites de la honradez. El absurdo ha adquirido dimensiones tan mentecatas que incluso llegan a cifrar en euros, 20 euros, los regalos que pueden recibir los cargos políticos.

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Gota a gota

Así se erosiona la roca más sólida, gota a gota. Ninguna de las decisiones que toman los gobiernos, los partidos políticos, los sindicatos, u otras instituciones públicas o privadas, pasan en balde para la democracia. Por muy desapercibidas que transcurran ante la sociedad, cada decisión, cada acción, produce un efecto, bueno o malo, constructivo o destructivo, sobre nuestro flaco sistema de libertades.

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Hemos perdido un gran valedor

Corría el año 1983. En aquellos días estaba transcurriendo la campaña electoral de las municipales. Yo iba en coche, acompañado de algunos amigos, cuando al pasar por la Avenida de África oímos, a lo lejos, una voz potente y bien timbrada que hablaba por megafonía, diciendo muy bien lo que quería decir. Agradablemente sorprendido, pregunté a mis acompañantes si sabían quien era aquel excelente orador, y uno de ellos me respondió: «Ese es Paco Antonio, el de Nuevas Generaciones». Aquello quedó grabado en mi mente. «Me gustaría conocerlo», pensé, «pues ahí hay un político en ciernes de mucha categoría».

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Dos preguntas inevitables

 Predice el último barómetro del CIS que el próximo 24 de mayo el PP será despojado de sus amplias mayorías municipales y autonómicas. Esto dejará a los populares en una difícil posición. Posición que obligará a plantearse la misma pregunta que en el congreso de Valencia soltó J.M. Aznar en forma de saeta: “¿Dónde está el PP?” . La cuestión no tiene respuesta rápida, ni fácil; pero sus bases, ya no tan fieles, están deseosas de reencontrarse con un liderazgo que ahora las tiene huérfanas, y van a exigir respuestas de aquellos que fueron construyendo con paciencia y ahínco la derrota más anunciada de la democracia. Salvo excepciones locales, como es el caso de Ceuta, donde el liderazgo es tan incuestionable que la persona eclipsa las siglas, la mayoría de los alcaldables se presentan bajo el descrédito de la marca común PP que, ahora pesa más que levita, por dos motivos fundamentales: uno, las acciones de un Gobierno Nacional que, posiblemente, va a tener el demérito de devolver al PSOE al poder tan solo cuatro años después de la hecatombe de Zapatero; y otro, el salpicado contínuo de titulares sobre corrupción en aquellos lugares donde el partido no veló lo suficiente para salvaguardarse de esa legión de cortabolsas que tanto daño han hecho a las siglas populares. Muchos líderes del PP se verán obligados a realizar campañas personales, que en muchos casos no disgustan a sus protagonistas; cuando la solución se encuentra en abandonar un rumbo errático que nunca debió tomarse, renovar todo aquello que huela a esqueleto en el armario, y devolver la fuerza ideológica a sus legítimos propietarios, las bases. Lo tienen fácil y con fecha. A partir del 24M, tras el vaticinado varapalo electoral, o muy extendidos andan los narcisos – como ha sido el caso de Andalucía -, o alguien tomará nota de esto. Pero la cuestión que de verdad nos debería preocupar es ¿Qué va a ser de nuestro futuro tras las elecciones del 24M? Si el PP no gobierna con mayoría absoluta, nos enfrentaremos a un futuro desconcertante e imprevisible, no por un gobierno del PSOE que todavía no ha encontrado su norte, sino por el afán y necesidad de protagonismo que necesitan los partidos minoritarios a la hora de presentarse o justificarse ante un electorado que se muestra reticente a la estabilidad, prefiriendo la incertidumbre ante más de lo mismo. El calvario al que se pueden enfrentar numerosos alcaldables del PP para continuar al frente de las instituciones va a pasar buena factura al precario equilibrio presupuestario que ahora empuja a España. No lo dude, pacto político siempre equivale a movimientos de partidas presupuestarias, partidas que, precisamente ahora, apoyan un fuerte crecimiento económico que, por fin, comienza a traducirse en empleo. tespectivas, por eso de interrumpir el sueño de los niños.

Trasplante de hígado en Malatya, Turquía

El trabajo televisivo llamado “Vidas Renovadas Donde Nunca se Pone el Sol ” ha sido emitido en las pantallas de la cadena Vuslat TV. Esta obra, que sus rodajes se han concluido el pasado 31 de agosto de 2012, exhibe todo el panorama de un trasplante de hígado y se reunió con sus espectadores de este campo con todos los detalles.   Continue reading «Trasplante de hígado en Malatya, Turquía»

«Canto tu gloriosa historia”.

Así dice el Himno de Ceuta, cuya letra se la debemos al poeta ceutí Luis García Rodríguez, Concejal por el Partido Reformista en los años en que lo redactó (los de la II República), quien, siendo Primer Teniente de la Milicia Voluntaria de Ceuta, integrada en el Grupo de Regulares nº 3, había sido distinguido en 1915 con la Cruz Laureada de San Fernando por su heroico comportamiento en la conquista de Laucién.

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Medidas ¿Electoralistas?

Sí, es cierto. El panorama político y social de este país resulta tan desolador que es difícil abordar cualquier cuestión de esta naturaleza de una forma optimista. El paro, la corrupción, la sanidad, la educación, el desequilibrio social… un sin fin de argumentos con el que amargarnos a todos, todo el santo día. Y es que la preocupación es necesaria, pero estancarse en ese paso abona el insano terreno de la obsesión que nunca ha solucionado nada. Por otro lado, negar la evidencia del malestar social va más allá del optimismo. Esta negación estaría más bien en el entorno de un episodio maníaco que, en el caso de algunos miembros del gobierno sería prolongado. La situación es la que se refleja en todos los hogares de España y esta no va a cambiar con con palabras de ánimo o de desánimo, pero sí con acciones y reacciones, con hechos que pueden mejorar o empeorar las circunstancias que nos rodean. Se trata de eso, de acabar con el discurso y pasar a la acción. Las acusaciones de electoralismo que ahora reciben las súbitas inversiones que emanan de los diferentes consejos de gobiernos de este país, me dejan perplejo ¡Pues claro que es electoralista! ¿Y qué? Los hay quienes, jocosamente, predican que precisamente por esto, deberían existir elecciones cada mes. Da la falsa impresión de que el país se mueve más en los meses de precampaña y campaña electoral que en todo el resto de la legislatura, algo incierto y fácilmente contrastable. Ni siquiera en materia de contenido social se construye más en estos periodos. Lo importante es que se hace, pero no hay que perder de vista que debe hacerse bien. No hace falta recurrir a lo más recóndito de nuestra memoria para rememorar el “Plan E” (FEIL 2010) de Zapatero, o los 400 euros del IRPF del mismo ex presidente. Estas medidas, que también fueron electoralistas, perjudicaron gravemente a la ya maltrecha economía española. Y ahora ¿Nos encontramos ante un caso igual? Los expertos cifran en 20.000 millones, un 2% del PIB, el coste de todo lo anunciado por Soraya la semana pasada, y esto lo hace pese a que la UE nos evidencia un incumplimiento del déficit objetivo. Además, lo que se entiende como inversión realmente no lo es, puesto que el grueso de toda esta gigantesca cifra lo van a deglutir las autonomías, más del 85%, es decir casi 18.000 millones irán destinados al Fondo de Financiación de las Comunidades Autónomas, fondo del que también disfrutan los ayuntamientos. Y como botón de muestra de las prioridades “electoralistas”, bastará saber que el crédito extraordinario para el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación es de 95 millones de euros, es decir, ni siquiera el 75% de lo que recauda la DGT con los radares de velocidad en un año. O sea, que de electoralista, más bien poco. tespectivas, por eso de interrumpir el sueño de los niños.