“Ceuta tiene desencanto y miedo, pero conserva la esperanza”

  • Nuestro colaborador Juan Luis Aróstegui presenta ‘Rabiosa esperanza. Ceuta contra sí misma’, una selección de los mejores artículos que cada jueves publica El Faro de Ceuta


“Merece la pena luchar por la Ceuta del futuro”, sentenció ayer Juan Luis Aróstegui durante la presentación de su nuevo libro ‘Rabiosa esperanza. Ceuta contra sí misma’, editada por El Faro de Ceuta y Foro Faro. El volumen es una selección de los mejores artículos de nuestro colaborador que los lectores pueden disfrutar cada semana, bien titulado ‘El dardo de los jueves’, donde el líder de CCOO Ceuta y portavoz de Coalición Caballas pone el dedo en la llaga de los problemas más acuciantes de nuestra ciudad. La presentación del libro generó gran expectación entre el público ceutí que llenó la sala del hotel Ulises que acogió el evento. Allí Aróstegui se sintió arropado por muchos ciudadanos y también los compañeros del sindicato y del partido.
La presentación corrió a cargo el editor del Grupo Faro, Rafael Montero, y el prologuista del libro Alberto Núñez, quienes no dudaron en alabar a la persona y al personaje público como es Juan Luis Aróstegui.
“Ceuta tiene desencanto, miedo e incertidumbre, pero conserva la esperanza”, afirmó Aróstegui a preguntas del público sobre su visión de la ciudad. Una visión que no está exenta de realismo, como el autor plasma cada semana en sus artículos. Un ejercicio, el de escribir, que lo hace, dijo, “para pensar y pienso para escribir”.
Hasta el momento El Faro de Ceuta ha publicado más de 850 artículos de Aróstegui en su ‘dardo de los jueves’ y aseguró no estar cansado incluso cuando le reprochan de alguna manera qué objetivo puede tener alzar la voz, por escrito, si más parece que clama en el desierto. “Me preguntan por qué escribo sino voy a cambiar a los malvados. Escribo para no cambiar yo”, reflexionó.
“Vivimos tiempos difíciles en los que la inseguridad ciudadana no es esa de la Policía, sino la inseguridad ciudadana de la que si te descuidas, te roban un principio. Nos lo roban de manera sibilina”, aseveró el político caballa, quien agregó que “la única receta contra la manipulación es pensar con espíritu crítico”.

“El motor de la rebeldía”
Aróstegui invitó a los ceutíes a leer la selección de artículos que ha realizado en ‘Rabiosa esperanza. Ceuta contra sí misma’ porque “puede que la escritura sea agresiva, pero hay un poso de reflexión e invitación”. Explicó a los presentes cómo elaboró el título del volumen recopilatorio porque es importante mantener la esperanza a pesar de que hoy día pueda estar “devaluada” y rabiosa porque es, señaló, “la pasión más fuerte, que va más allá de la indignación y es el motor de la rebeldía”. Y Ceuta lucha contra sí misma, apostilló Aróstegui, por empeño, “negando la realidad y reviviendo el pasado”. Lógicamente en los últimos años nuestra ciudad “ha cambiado” mucho, pero en muchos aspectos, opinó el político caballa, “a peor, pero por no atajar los problemas, por no preverlos y por ir detrás de los acontecimientos”.
“Muchas cosas han cambiado en Ceuta, hoy es diferente, pero es nuestra Ceuta”, remarcó el autor quien reprochó que aún hoy algunas personas sigan “presas de lo que fuimos o lo que quisimos ser”.
“Estoy convencido de que no hay otra forma de hacer ciudad que contar con las personas, pero con respeto y lejos de la indiferencia. Si todos hacemos un esfuerzo para que Ceuta sea de todos, sin diferencias, seguiremos en la brecha y combatiendo por que Ceuta sea la ciudad que todos queremos”, concluyó Aróstegui.

“Un libro imprescindible que no dejará indiferente a nadie”

Alberto Núñez es el artífice del prólogo del libro de Aróstegui y con estas palabras definió el volúmen recopilatorio. Destacó que muchas veces “las formas” en las que el político local se expresa ‘empañan’ de alguna manera la profundidad de los pensamientos del autor, pero que “golpe a golpe, verso a verso”, apostilló Núñez, siempre habla de Ceuta “con el cariño más vehemente”. Núñez subrayó que el libro de Aróstegui es “imprescindible” para conocer la realidad de nuestra ciudad aún cuando “las soluciones son difíciles y lentas y corren malos tiempos”, pero que, sin duda, recalcó Núñez “es necesario leer el libro”.

Ideas opuestas, un ideal común

  • “Si no hubiera un político local como Aróstegui, habría que inventarlo”


El editor del Grupo Faro, Rafael Montero, fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a la presentación del libro ‘Rabiosa esperanza. Ceuta contra sí misma’ que recopila los mejores artículos de uno de los colaboradores más constantes de nuestro diario El Faro de Ceuta. No ha fallado ningún jueves en su cita con nuestros lectores para poner el dedo en la llaga de los problemas de nuestra ciudad. Montero destacó que Juan Luis Aróstegui ha publicado más de 850 artículos en los que ha abordado diferentes temáticas pero siempre en defensa de los intereses de Ceuta.
Montero tiró de anecdotario no solamente para ilustrar al público cómo ha evolucionado, con el tiempo, la relación entre él y Aróstegui sino también para evidenciar cómo se ha luchado y se lucha por Ceuta. En esos tiempos en los que se reclamaba el Estatuto de Autonomía y se defendió en el Congreso, Montero recordó cómo él y Aróstegui pasaron cuatro horas “sin hablarnos” mientras pintaban juntos unas pancartas con la bandera de Ceuta que luego mostrarían en el Parlamento.
“La defensa de la Autonomía nos unió. No nos hablábamos, pero fuimos a Madrid juntos. Hoy puedo decir con orgullo que somos amigos”, remarcó el editor. Reconoció también que muchas de las opiniones del político caballa no son compartidas por su persona, opiniones que se plasman cada semana en ‘El dardo de los jueves’ en las páginas de El Faro, y, a pesar de las presiones, que las ha habido, apostilló Montero, “nunca se le ha tocado una coma”.
El editor de El Faro no dudó en destacar que Aróstegui es uno de los diez ceutíes más influyentes de la ciudad, y que destaca por algunas cualidades que Montero dijo admirar, como la “dedicación y organización, su honradez y su falta de egoísmo”.
A pesar de que ayer y hoy, ambos puedan estar separados ideológicamente siempre les ha unido el ideal de “una Ceuta de todos y para todos”, remarcó Montero, aunque haya personas aún, lamentó, que piense que en nuestra ciudad “hay castas”. “Él (Aróstegui) defiende la igualdad sin importar la etnia, la cultura… y ello le ha creado mucha crítica, pero sigue constante y está acertando, como explica en sus artículos”, apostilló Montero.
Así pues, el editor de este diario animó a los presentes a leer la selección de artículos de Juan Luis Aróstegui porque, además, “si no hubiera un político local así, habría que inventarlo” y al propio Aróstegui le animó a seguir luchando, al menos, “hasta que haya ese relevo de juventud” en ese ideal de una Ceuta de “convivencia compartida y en la que todos nos sintamos a gusto”.

Ropa y luz, los culpables de la mayor subida del IPC en Ceuta

  • Los precios al consumo crecieron en octubre un 1,1% en nuestra ciudad, el mayor porcentaje en lo que llevamos de año


El vestido y los gastos comunes de la vivienda, luz y agua, fueron los culpables del incremento del 1,1% del índice de precios al consumo (IPC) que experimentó Ceuta el mes pasado. De hecho, es la mayor subida que ha sufrido nuestra ciudad en lo que llevamos de año, si bien el acumulado anual del IPC únicamente registra una subida del 0,4%. El precio del vestido y el calzado aumentó en octubre en Ceuta un 12,9% y los gastos de la vivienda lo hicieron en un 1,8%. Los precios que más bajaron fueron los relativos al grupo de Ocio y Cultura, que disminuyeron en un 0,9%, según los datos publicados ayer por el INE.
Concretamente el vestido se encareció un 14,4% y el calzado en un 7,7%. Las subidas se registran en la ropa de hombre, mujer y niño así como en los complementos y reparaciones de las prendas de vestir, en más de un 14%. El calzado de mujer fue lo que más se encareció en octubre, un 10,2%.
En cuanto a los gastos relativos a la viviendas, éstos se  encarecieron en materia de electricidad, gas y otros combustibles un 5,8%, la calefacción, el alumbrado y distribución del agua lo hicieron en un 4,1%, mientras que el precio del alquiler de la vivienda se mantuvo inalterable y los precios en mantenimiento de la vivienda descendieron un 0,3%.
En el apartado de ocio y cultura, los precios se abarataron a causa de las fuertes caídas en el precio de los viajes organizados, que lo hicieron en un 7,2% y el alojamiento en hoteles y similares cayeron un 4,4% en octubre en nuestra ciudad. No obstante, subieron sensiblemente los precios en materia de libros, prensa y papelería un 0,2% y los artículos de enseñanza se encarecieron un 0,7%.
En cuanto a los alimentos, los precios en Ceuta bajaron un 0,2% en octubre, lo0 que  más se abarató fueron las frutas frescas, un 1,6% mientras que el pescado fresco y la carne de vacuno se encareció un 1,1% y un 0,8%, respectivamente.
En el conjunto del país el índice de precios de consumo del pasado octubre, comparado con el del mismo mes del año pasado, subió en todas las comunidades autónomas gracias a la tendencia al alza del precio de la vivienda, situándose Asturias y Navarra como las comunidades con los mayores crecimientos. El aumento obedece esencialmente al crecimiento del precio de la vivienda, de casi dos puntos y medio. Incremento que, a su vez, proviene de la variación del precio de la electricidad.

El PP propone la homogeneidad autonómica de los Servicios Sociales

  • El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso ha presentado una proposición no de ley para la firma de un Pacto de Estado por los Servicios Sociales


El objetivo es que ese pacto venga a “lograr una gestión ágil, común y sostenible de todos los servicios sociales”, siempre consensuado con las autonomías del Consejo Territorial de Servicios Sociales y de la Dependencia. La propuesta viene firmada por el portavoz del Grupo, Antonio Hernando, quien recuerda en su exposición de motivos que la prestación de unos servicios sociales básicos de calidad y la garantía al acceso a los mismos en condiciones de igualdad “deben ser prioritarias para cualquier sociedad que aspire a alcanzar el pleno bienestar social”.
Sin embargo, apunta el grupo popular, “la distribución competencial en materia de servicios sociales ha propiciado un panorama muy heterogéneo en cuanto a normas, prestaciones y servicios en el ámbito de las Comunidades Autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla. Es decir, los ciudadanos españoles pueden recibir diferente trato en función de su lugar de residencia”, razona el parlamentario popular Hernando.

El BOE publica las plazas de superintendente y jefe del SEIS en Ceuta

  • En ambos casos, se recoge que el plazo para presentar las solicitudes es de quince días hábiles


El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer las resoluciones para la convocatoria de los puestos de superintendente de la Policía Local y jefe del SEIS de Bomberos en Ceuta por el sistema de libre designación. El anuncio recuerda la publicación el pasado día 3 en el Bocce la publicación de las bases para la cobertura de ambas plazas. Concretamente la de superintendente jefe del Cuerpo de la Policía Local, “perteneciente a la escala de Administración Especial, subescala Servicios Especiales, escala Técnica y clase Policía, subgrupo A1, mediante libre designación”. El plazo para la presentación de solicitudes será de quince días hábiles desde la publicación en el BOE.

Jefe de Bomberos
La segunda resolución hace referencia a la convocatoria para la cobertura del puesto de jefe del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), “perteneciente a la escala de Administración Especial, subescala Servicios Especiales, escala Técnica, subgrupo A1, mediante libre designación”. Igualmente, el plazo para la presentación de solicitudes será de quince días hábiles a partir de la publicación del anuncio en el BOE. Ambas resoluciones están firmadas por la consejera de Economía, Hacienda y Administración Pública, Susana Román con fecha el pasado 3 de noviembre.

Dos años de cárcel y expulsión para el marroquí que acuchilló a un MENA en el puerto

  •  El hombre de 34 años aceptó la pena por haber lesionado al menor en cabeza, cara y cuello


El pasado 19 de octubre un menor de nacionalidad marroquí acudió por sus propios medios a centro SUAP de José Lafont tras sufrir una grave agresión. Presentaba cortes en cabeza, cara y cuello. Alertada la Policía Nacional sobre los hechos, los agentes detuvieron al presunto agresor pocas horas después del ataque. El detenido, también de nacionalidad marroquí y de 34 años de edad se declaró ayer culpable de la agresión en el Juzgado de lo Penal 1 de nuestra ciudad. A.B. aceptó una pena de dos años de prisión por un delito de lesiones, condena que fue sustituida por una orden de expulsión del territorio nacional con la prohibición de entrada al país durante un periodo de cinco años. Igualmente la juez mantuvo la orden de alejamiento por el mismo periodo de tiempo y el acusado deberá indemnizar al menor agredido con la cantidad de 450 euros.
Los hechos ocurrieron en las escolleras del muelle de Poniente en el puerto de nuestra ciudad el pasado 19 de octubre. Según el escrito de acusación, el acusado atacó al menor con un cuchillo de diez centímetros de hoja provocándole heridas en cuello, cara y cabeza.
El menor fue atendido de las mismas en el ‘José Lafont’, donde se iniciaron las pesquisas policiales que concluyeron con el arresto de A.B. gracias a otros menores que habían presenciado los hechos y pudieron, como la víctima, reconocer al agresor en la rueda de reconocimiento que se efectuó en dependencias policiales.
Ese día, el presunto agresor al percatarse de la presencia policial en las escolleras portuarias trató de huir a la carrera, siendo alcanzado por los policías. El hombre se resistió violentamente a la detención, lesionando igualmente a los propios agentes. En el cacheo correspondiente, los policías hallaron un cuchillo y unos guantes de goma, los cuales presentaban restos de sangre. La víctima y los testigos reconocieron también el arma y los guantes.

Año y medio de cárcel al comprar psicotrópicos con recetas falsas de la Muface

  • Compró 2.700 dosis de tranquimazín por valor de unos 300€ falsificando recetas


Una mujer ha sido condenada por un delito contra la salud pública, comúnmente conocido como tráfico de drogas, tras reconocer que en 2014 compró hasta un total de 2.700 pastillas del conocido psicotrópico Tranquimazin. La condena ha sido de año y medio de prisión y una multa de más de 5.600 euros, pero dado que la acusada no tiene antecedentes, la pena de cárcel fue suspendida a condición de que en los próximos dos años no cometa ningún delito y sea condenada por él. Eso sí, deberá indemnizar a Muface por el importe de las recetas que utilizó para adquirir el psicotrópico que asciende a algo más de 300 euros.
La acusada reconoció que en 2014 falsificó recetas de la Muface (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) para poder adquirir Tranquimazin, aprovechándose de que su ex marido era funcionario del Estado. La Muface se percató de la salida inusual de este tipo de psicotrópicos e investigó sus causas, desvelándose así el comportamiento de la acusada que ayer se reconoció culpable en el Juzgado de lo Penal 1 de nuestra ciudad

La joven tiroteada en el Príncipe, juzgada por llevar 210 pastillas de tranquimazín

  • El juicio se celebró ayer, tras suspenderse hace un mes por el disparo que recibió en la pierna


La Policía Nacional interceptó a la acusada en el puerto de nuestra ciudad cuando desembarcaba procedente de Algeciras. En el cacheo rutinario, los agentes hallaron en el bolso de la joven tres botes con un total de 210 pastillas de Tranquimazín y Rivotril que ayer, en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal 1 de nuestra ciudad, aseguró que era para consumo propio, pero no lo justificó con una receta médica. Fue detenida por un delito contra la salud pública por el que la Fiscalía le pide tres años de prisión con el agravante de reincidencia, pues ya ha sido procesada por hechos similares recientemente.
La vista judicial celebrada ayer fue suspendida el pasado 17 de octubre, pues la acusada, K.P.T. de 33 años de edad, se encontraba ingresada en la UCI del Hospital Universitario tras haber recibido un disparo en un tiroteo en la barriada del Príncipe donde reside. El juicio fue entonces suspendido por causa más que justificada y ayer acudió al juzgado para la celebración de la vista.
Los agentes, que la interceptaron en el puerto, declararon que la mujer levantó sus sospechas por su estado de nerviosismo, al instarle a pararse para realizar un control rutinario. Uno de los agentes indicó que la reacción de quien “lleva algo que no debe” es similar a la que tuvo la mujer, en base a la amplia experiencia de los agentes en los controles del puerto.
La abogada defensora insistió en por qué no se realizó siquiera un análisis de sangre para comprobar la veracidad de lo que la acusada les informó, esto es, que estaba con el tratamiento de esta medicación.
Además, la letrada sostuvo que no se puede condenar a su cliente por tráfico de drogas, puesto que los agentes no la sorprendieron vendiendo las pastillas. Recalcó que las pastillas que su cliente portaba no se trata de estupefacientes sino de psicotrópicos, por lo que no se le puede acusar de traficar con drogas e incluso subrayó la incoherencia de acudir a la península a comprar tranquimazín cuando este tipo de medicamento “se puede adquirir en Ceuta y a través de Internet”.
La acusada declaró que la cantidad de pastillas respondía a que era para cubrir dos meses de tratamiento, argumento que no convenció a la fiscal, puesto que 210 pastillas supera los límites del consumo propio establecidos ya en jurisprudencia y, además, “no se puede permitir” que la mujer acuda a la península a por este medicamento en tanto que, si no cuenta con receta médica, la paciente se está automedicando con los riesgos que ello implica. La Fiscalía sostiene que viajó “expresamente” a la península para “llevar tabaco” y de su venta (ilegal también) consiguió los psicotrópicos sin necesidad de llevar una receta. El caso quedó visto para sentencia.

‘En la piel de…’ los pescadores: La pesca lucha por mantenerse a flote en Ceuta

  • Hace unas décadas había más de 300 embarcaciones en Ceuta que salían a diario a faenar a la mar. Hoy quedan menos de una decena. Ellos son ‘Los últimos de Filipinas’. La pesca, un arte milenario que sigue vivo en nuestra ciudad gracias a un puñado de pescadores de toda la vida y que a duras penas sobrevive con el pescado de la bahía


No les gusta la comparación, pero a efectos prácticos afirman ser ‘Los últimos de Filipinas’. Un puñado de pescadores son el testimonio hoy día de lo que no hace mucho fue uno de los principales motores económicos de la ciudad. Hace unas décadas había más de 300 embarcaciones que cada día salían a faenar. Hoy quedan menos de una decena y los días de faena apenas llegan para cubrir los gastos. Son muchas la causas por las que la pesca en Ceuta se ha ido perdiendo. La falta de pescado, la mercancía que llega cada día de Marruecos, el cierre de las fábricas conserveras, la falta de mano de obra en el sector y la falta de apoyo institucional, entre otros factores, conforman un cóctel que está terminando con los últimos rescoldos de un arte milenario.
‘Fato TV’ se ‘sumerge’ en el mundo de la pesca y recoge los testimonios de lo que queda del sector que hoy alimenta a unas pocas familias ceutíes.
El presidente de la Cofradía de Pescadores de Ceuta, Rafael Ariza, es uno de esos pescadores de toda la vida en Ceuta y uno de los pilares por los que el sector se mantiene a flote en nuestra ciudad. A primera hora de la mañana, junto con sus empleados, comienzan los preparativos para salir a la almadraba que tiene ubicada en la bahía sur de nuestra ciudad.
El sector se mantiene gracias a las dos almadrabas que cada año se instalan allí. La temporada comienza alrededor del mes de mayo y dura unos seis meses. Tiempo en el que hay que trabajar duro para cubrir siquiera los gastos de combustible, mantenimiento de los materiales, la Seguridad Social, los salarios… Gastos que se costean si se tiene un buen día de faena. Ariza explica a ‘Faro TV’ que se considera un buen día de pesca si se sacan unos 5.000 kilos de pescado, lo suficiente para cubrir los gastos del día.
Pero no todos los días se consigue ese cupo mínimo. La pesca en Ceuta está “esquilmada”. Los bancos de pescado que antes nadaban a sus anchas por la bahía norte y sur de Ceuta han disminuido más de la mitad. La explotación de los bancos en la costa de esta parte del norte de Marruecos está agotando los recursos. El sector pesquero en Ceuta compite directamente con el mercado marroquí. El desarrollo al otro lado de la frontera permite que Ceuta esté abastecida de pescado todos los días.

La lonja de Ceuta, única
Es la ley de la oferta  y la demanda que en nuestra ciudad mantiene abierta, a duras penas, la lonja pesquera.
Juan Manuel Sánchez es el responsable de la subasta en la lonja. Recuerda que hace unos años todos los pescaderos acudían a la lonja a comprar el pescado, hoy sólo unos pocos se acercan para comprar melvas, bonitos, jureles y caballas. La variedad de pescado también ha disminuido en la ciudad en los últimos años.
La lonja de Ceuta no es especial por el hecho de que unos pocos pescadores y pescaderos acudan allí. Es especial porque es la única en toda España en la que la puja se realiza de viva voz y en pesetas. Juan Manuel Sánchez asegura que hacerlo en pesetas es más fácil. Comienza un precio y va subiendo hasta vender las cajas disponibles. En las lonjas españolas, la subasta ya está completamente digitalizada. Cada comprador tiene un mando con el que puja por el pescado que se oferta a través de una pantalla. Aquí la subasta comienza con un precio alto y va bajando hasta que algún comprador pulsa su mando.
Hace unos meses la Autoridad Portuaria realizó algunas mejoras en la lonja de pescadores. Arreglos indispensables para poder albergar allí el pescado cumpliendo los requisitos higiénico-sanitarios. Además, el presidente de la Cofradía, Rafael Ariza, compró recientemente una máquina de hielo, para poder conservar el pescado y venderlo no solamente en Ceuta, sino también para transportarlo a Algeciras, donde también va gran parte del pescado ceutí.
Allí, sí sale algo más rentable vender el pescado del día. Pero incrementa los costes de transporte y la competencia es mayor.

El puerto pesquero
El actual presidente de la Cofradía de Pescadores y todos los que han pasado por este cargo han tratado de solventar con nuestras autoridades otros obstáculos a los que se enfrenta el sector pesquero en Ceuta. Las normativas europeas exigen unos requisitos para poder exportar nuestro pescado. Requisitos que no son fáciles de conseguir, dadas las circunstancias especiales de la ciudad, pero que tras reuniones varias con el presidente de la Ciudad y con su homólogo en la Autoridad Portuaria, las gestiones no han dado frutos.  “Nos tiene casi olvidados y digo casi porque a veces preguntan. Pero no somos votos para ellos”, lamenta Sánchez.
El puerto pesquero está ahora frente al muelle Alfau. No hace muchos años cambió de ubicación y ha quedado reducido en espacio para albergar los pocos barcos que se dedican a faenar.  Es un lugar un tanto solitario, únicamente transitado por los trabajadores del sector y los ceutíes que por la mañana o por la tarde pasean por allí.
Pero este espacio también sufre problemas. No es la primera vez que Ariza y los trabajadores se han encontrado una mañana con las redes rotas o echan en falta alguna pequeña embarcación o patera. Los robos y el vandalismo están a la orden del día. “Se llevan los plomos de las redes para venderlas en Marruecos”, apunta Luis, uno de los trabajadores del puerto pesquero, mientras sus compañeros realizan las maniobras rutinarias de devolver al agua las pequeñas barcas con las que acuden a la almadraba.
Su propietario nos explica que al final de cada día de faena tienen que sacar del agua estas pequeñas embarcaciones y dejarlas en el muelle para evitar que se las roben. Frecuentemente son utilizadas para el tráfico de inmigrantes.

“El Gobierno de Ceuta no hace nada por los pescadores. Están locos por que se pierda”

José Galán también comenzó en el arte de la pesca a los 14 años y le quedan pocos meses antes de que se jubile. Explica que a lo  largo de su carrera pesquera ha tenido varias embarcaciones, pero cuando el sector en Ceuta empezó a decaer los fue vendiendo. Salir a faenar no ha sido tarea fácil para llevar un jornal a casa. A la falta de pescado y los costes de los materiales, el barco y la Seguridad Social, “que se come todo”, se le suman los problemas de competencia con el mercado pesquero marroquí. “Ceuta no tiene aguas ni para bañarse, me han llegado a decir”, asegura. También, los pescadores se tienen que enfrentar en solitario al problema de las aguas jurisdiccionales. “A mí me pusieron dos multas. Dijeron que estaba pescando en sus aguas y era mentira, yo estaba pescando legalmente. Pero aquí te dicen que es su palabra contra la de ellos”, lamenta.  “Aquí quedamos los últimos de Filipinas y cuando nos vayamos jubilando, esto se pierde, porque no se gana. Nosotros que estamos aquí ganamos 80, 90 o 100 euros a la semana y hay semanas que menos”, explica. Dada la situación, entiende que ni siquiera los jóvenes se interesen por la pesca “porque no se gana. Cuando les dices que aquí se gana a la parte, salen corriendo”. “Un hijo mío no se dedicaría a la mar porque no juntaría ni para casarse ni para nada porque no se mantiene un barco de pesca. Nosotros seguimos porque con 60 años, ¿a dónde vamos a ir? Así que estamos esperando a jubilarnos y ya, pues esto está todo perdido”. “El Gobierno de Ceuta no hace nada por los pescadores, no nos dan ninguna ayuda. Están locos por que esto se pierda. Esa es la realidad de la pesca en Ceuta”, lamenta.

Los años dorados de la pesca en Ceuta, 200 barcos, la cooperativa y las conserveras

“Yo estuve cinco años en Carranza y se pillaban las melvas y los atunes que era un contento”, así rememora sus buenos tiempos en la pesca Manuel Ariza. Cuando el sector comenzó a flojear, formaron una cooperativa a principios de los 80, para repartir los beneficios que aún se podían sacar. “Los primeros años míos, tenía yo 10 ó 12 años, trabajando en la mar. Y de ahí para adelante. Había mucho pescado, se ganaba bien en la mar porque había cantidad de pescado. Había melvas, sardinas, boquerón… de todas las clases. Hoy no hay nada. Ya se ha perdido todo. Está todo perdido”, lamenta. “Antes había más de 200 barcos y se han perdido, había cinco o seis fábricas conserveras y se han perdido. La almadraba de Carranza eso era una fortuna. Se cogían 3.000 atunes y de ahí para arriba. Luego vinieron un par de temporadas malas y ya todo eran deudas y más deudas y ya se perdió también. Y hasta ahí mi historia de la mar”, concluye con una amplia sonrisa.

Así sobrevive la pesca de almadraba en Ceuta, entre veteranos y noveles

Rafael Ariza es pescador desde los 14 años. Vivía en la bahía sur, aunque luego se mudó, pero toda su familia se ha dedicado a la mar. Sus hijos no recogen el testigo familiar, pero no lo lamenta porque el trabajo de pescador “es muy complicado. Es un trabajo muy duro, muchas noches sin dormir…”. “Mi hija no quiere saber nada de esto, por supuesto, y mi hijo tiene su trabajito en tierra y está muy bien. No le gusta la pesca… le gusta mirar un ratito y ya está”. Rafael no pierde de vista el trabajo de sus empleados en las barcas mientras tiran de la red para ir dirigiendo a los pescados hacia el copo donde después lo distribuirán para ser enviado a la lonja de Ceuta y Algeciras.
La pesca de almadraba consiste en ubicar un conjunto de redes a diferentes profundidades, que a modo de laberinto, atrapa a los pescados, aprovechando las corrientes y la dirección de la migración a lo largo de la costa. Después se ubican varias embarcaciones enfrentadas donde se anclan momentáneamente las redes donde se formará el copo con los pescados atrapados. Los buzos ayudan a dirigir al banco de peces hacia el copo ‘armados’ con unos dispositivos que imitan el sonido de depredadores como las orcas.
Una vez cogida la red se va recogiendo, dirigiendo el banco de pescados hasta el copo y sacándolas a la superficie. Después, con ayuda de una grúa se van sacando los kilos de pescado que se van distribuyendo en cada caja según su especie. Así, pueden ser transportados hasta Algeciras y la lonja de Ceuta para la subasta.
La pesca de almadraba es un arte milenario y gracias a él, el sector pesquero resiste a su desaparición. La mayoría de los pescadores que aún quedan en activo prácticamente están “esperando la jubilación”. Pero la pesca se ha convertido en una salida laboral para personas como Luis, que dedicado hasta hace unos años a la construcción y la hostelería, ha encontrado en este sector su sustento. “Hace falta arrojo, ganas y necesidad. Es muy bonito porque es el hombre contra los elementos, pero es muy duro. Aquí si eres un flojeras y te gusta dormir, mejor te quedas en tu casa. Aquí hay que apencar”, apunta.

Potajá en la Fundación Gallardo

  • Usuarios, familias y trabajadores de la Fundación Eduardo Gallardo celebraron ayer la tradicional potajá para poder tener una sala multisensorial


La sede de la Fundación Eduardo Gallardo en Ceuta celebró la tercera Potajá Solidaria. Una jornada de hermanamiento pero con un componente solidario. En este caso la recaudación de las tapas y bebidas servidas en la potajá financiarán la sala multisensorial que quiere incluir la Fundación en su centro de atención. El buen tiempo otoñal en Ceuta acompañó en esta jornada en la que disfrutaron de ricos platos, todos ellos caseros, en el patio de la Fundación. Potaje, pringá, callos, carne a la moruna, fabada, croquetas y ensaladilla rusa fueron algunos de los platos degustados por los asistentes.
Pero para poder disfrutar de las viandas primero había que pasar por la mesa de los tiquets. Allí se pagaron las tapas a 1,5 euros y las bebidas por un euro. Además, lo que así lo quisieron y a un precio de dos euros, participaron en el sorteo de una atractiva Cesta de Navidad que la Fundación preparó como obsequio.
La velada transcurrió en un ambiente distendido en el que los usuarios y sus familiares pasaron una agradable comida en compañía de los suyos. Con esta iniciativa está más cerca la financiación de una sala multisensorial para el  Centro de Prevención de la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal, un proyecto innovador y pionero en nuestra ciudad en el que la Fundación trabaja para implantarlo el próximo año, con el objeto de atender a diferentes colectivos que demandan este servicio de estimulación.