En un ambiente neutro, un tanto frío salió a escena la Orquesta Profesional del Conservatorio y el profundo silencio que inundaba el Auditorio quedó roto con una suave melodía que partía de las traveseras, a quienes siguieron los violines que crearon un ambiente de tensión como entradilla a la obra de J.Offenbach ‘Bacarolla’. Y en un melódico Adagio comenzó a sonar la famosa pieza del alemán cuyas notas llenaron el Revellín con una perfecta, meticulosa y cuidada melodía.
Fue seguida por la obra ‘Frozen’ de J.S Bach que puso fin a la intervención de la orquesta, quienes fueron despedidos con una gran ovación de los asistentes. Momento en el que florecían los nervios entre los nueve alumnos participantes en el VIII Concurso Musical María Jesús Bravo, que se celebró ayer tarde en el Teatro Auditorio del Revellín. Los citados participantes, alumnos del conservatorio profesional de música ‘Ángel García Ruiz’, demostraron la gran profesionalidad que caracteriza a la escuela, pues los niños que no llegaban a los diez años no hicieron temblar ni una sola nota e hicieron disfrutar al público con cada una de las obras que interpretaron.