Cuando las aguas de la gran presa de Asuán amenazaron con sepultar de forma irreversible los templos de Ramsés II en Abu Simbel, el mundo no miró hacia otro lado. Entre 1964 y 1968, decenas de países unieron sus ingenieros, tecnologías y presupuestos para cortar los templos en bloques gigantes, elevarlos y salvarlos del olvido. No era solo piedra; era la memoria colectiva de la humanidad que no podía quedar sumergida.
En esta ocasión también participó Marruecos con Egipto; en ese grandioso acontecimiento. Ahora no sé entiende que pueda querer hacer tanto daño a su país vecino.
Fue la primera gran campaña de solidaridad internacional para salvar el patrimonio cultural de la humanidad; donde colaboraron 50 países.
"El respaldo a Ceuta es una hazaña diaria de la fraternidad territorial y templanza"
En reconocimiento por este apoyo, el gobierno egipcio donó el Templo de Debod, situado en Madrid; a España en 1968.
Ese mismo espíritu de rescate, coordinación y firmeza es el que se activa en España cuando la mirada se posa sobre Ceuta. Al igual que el monumento egipcio requirió el esfuerzo de múltiples naciones lejanas, Ceuta encuentra su sustento y su fuerza en el compromiso de todas y cada una de las provincias españolas. La distancia geográfica entre los territorios peninsulares y la ciudad autónoma se disuelve mediante la solidaridad institucional y civil. Cuando Ceuta se enfrenta a momentos de crisis migratorias, desafíos logísticos o aislamiento económico, la respuesta del resto de provincias actúa como el equipo de ingenieros de la UNESCO en los años sesenta.

Cada comunidad autónoma y cada diputación provincial aporta su propio “bloque” al engranaje de apoyo.
Salvar Abu Simbel demostró que ningún monumento histórico está solo si la voluntad global decide protegerlo. De la misma manera, el apoyo nacional demuestra que Ceuta, o Melilla, no son un islote aislado en el norte de África, sino un pilar fundamental sostenido por el peso y el afecto de todo un país.
"Ceuta no está sola en la frontera. Ceuta está en el centro del compromiso de toda España"
El traslado en Egipto fue una hazaña de la ingeniería; el respaldo a Ceuta es una hazaña diaria de la fraternidad territorial y templanza.
Ceuta no está sola en la frontera. Ceuta está en el centro del compromiso de toda España. Sigamos adelante con la misma determinación con la que se reconstruyeron aquellos templos piedra a piedra: unidos, firmes, sin perder la calma y conscientes de que nuestra mayor riqueza es y siempre será, el auxilio mutuo.
Ceuta no se vende. Ceuta se defiende.
Muchas gracias a tod@s.







Como caballa que vivo en Barcelona, todo mi cariño y apoyo a mis paisanos en estos momentos tan difíciles. Lo primero sois vosotros y vuestras familias a pesar de lo que dicen los partidos indeseables de Susana Díaz e Irene Montero. Es muy fácil hablar si saber. Mohamed VI igual que los ha llevado hasta Ceuta que se lleve de vuelta a todos que dinero tiene para ser sede de un mundial de futbol, comprar armamento militar y ser el máximo productor de hachís del mundo.
La única solución es expulsar a los invasores y que su rey los mantenga no nosotros.Ceuta está harta y la normalidad solo llegará así que el gobierno actúe como tal en esta emergencia nacional y no como una marioneta de Marruecos sus socios políticos y las ONG.