
Antes de comenzar a leer un consejo, olvide todo lo que cree saber del Síndrome de Asperger, si llega a conocer algo, principalmente. Si su única fuente de información ha sido el cine, producciones televisivas o los ecos populares. Lo primero que hay que saber sobre este trastorno es que no es una enfermedad, no es una alteración más o menos grave de la salud, sino que tiene un origen neurobiológico que afecta desde etapas muy tempranas de la vida y se extiende a lo largo de esta. Esta dolencia afecta al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.
El próximo 18 de febrero aso.ciaciones de familiares de todo el mundo se preparan con jornadas y actividades al aire libre para acercar al resto de la población este desconocido trastrono del cual la ciencia tampoco conoce en profundidad. El Faro se hace eco de algunos de los mitos que circulan alrededor de la misma, que han sido resueltos desde la Asociación Síndrome de Asperger Ceuta, donde planean organizar varios actos a pie de calle a partir de la próxima semana. “Asperger no es lo mismo que autismo”, explica el presidente de la asociación, Juan José Muñoz, “el Síndrome de Asperger es un trastorno dentro del autismo y se ha diferenciado recientemente del autismo típico, pese a que todavía existe poca información”, comenta. Según Muñoz el motivo es que se considera que los aspergianos, comparados con otras formas de autismo, podrán, con mayor probabilidad, convertirse en adultos independientes y llevar una vida absolutamente normal. “En el autismo, todas las alteraciones son muy evidentes en los tres primeros años de vida, mientras que en los aspergianos no existe evidencia de retraso cognitivo y, en su gran mayoría, tienen una capacidad intelectual por encima de lo normal”, aclara el presidente. En este sentido, pueden hablar con facilidad más de cinco idiomas pero son incapaces de captar un doble sentido. Por una parte, se encuentra el talento; por otra, la discapacidad social, he ahí el problema. Son conocidos personajes de la historia a los que se les ha atribuido este comportamiento: Albert Einstein, Charles Darwin, Andy Warhol o Steven Spielberg, todos ellos tienen en común dos cosas, gozan de un talento fuera de serie para actividades muy concretas, pero son incapaces de relacionarse normalmente con los demás.
Son esas habilidades sociales las que pueden empezar a detectarse desde edades tempranas, niños que no se comportan acorde a su edad, que tienen un comportamiento social “raro”. “Los chicos con Asperger actúan como si no tuvieran pelos en la lengua, dicen lo que piensan en cada momento, comentarios que cualquier otra persona no hace por simple decoro”, explica. Pero no es causa de una mala educación o consentimiento, sino del desconocimiento total de las convenciones sociales. “Cosas que todo el mundo aprende instintivamente y que, sin embargo, para ellos son desconocidas”, declara.
Un síndrome que puede definirse como una “ceguera social” para quienes lo padecen y todo un reto para los padres, aunque asegura Muñoz que “también nos da grandes satisfacciones. Se consigue una sociabilidad algo ortopédica pero se consigue”.
Otro gran mito que rodea a este trastorno es el concerniente a la afectividad, ¿quieren los niños con asperger?. “Su afectividad es especial. Sienten, pero de otra forma. Carecen de empatía pero sólo porque no son conscientes de las emociones ajenas. A veces expresan sus sentimientos, pero de manera inapropiada, porque se fijan en cosas que resultan extrañas a los ojos de los demás”, comenta.
El futuro de las personas con Asperger, aunque su trastorno no tiene cura, es esperanzador. “Si tienen el tratamiento adecuado pueden estudiar, conseguir una titulación universitaria, desempeñar un trabajo con cierto éxito e incluso tener una pareja sentimental, aunque nunca dejarán de tener los problemas básicos de relación social”.
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Artículos de este tipo no publican información verídica. El Asperger está dentro del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). El S. Asperger ha sido reconocido por la comunidad científica [DSM-4: Diagnostic and Statistical Manual]), en 1994 e incluído en 2013 como parte del TEA (Trastorno de Espectro Autista). Y dicho aún más, existen personas diagnosticadas de Asperger y con certificados de discapacidad en el area psiquica, así que basta ya de hablar de Asperger separado de TEA, no existen autistas de primera clase o de segunda clase. Distinto es que no se quiera asumir una realidad y se pretenda hacer distinciones en las asociaciones, me parece un poco absurdo aparte de que traslada ideas erróneas, cuando lo que hay son graduaciones en areas comunes.