Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
El Ministerio del Interior ha comunicado el inicio de los trámites necesarios para iniciar las obras de prolongación del espigón del Tarajal, en Ceuta.
Se trata de una intervención que servirá para reforzar la condición fronteriza con Marruecos de esta construcción, erigiéndose en un elemento más de freno toda vez que la reciente entrada masiva tuvo lugar por esta zona.
Para poder acometer la obra, Interior solicitará el correspondiente informe favorable a la Ciudad Autónoma de Ceuta, así como a otros organismos estatales que deben dar su visto bueno a la iniciativa.
«Este procedimiento ha requerido de un trabajo previo, iniciado en la primera semana de agosto, que ha consistido en la elaboración de un estudio técnico-económico para el recrecimiento y la prolongación del espigón y de otro informe técnico de viabilidad para la instalación del balizamiento permanente», ha informado la Delegación del Gobierno en Ceuta.
La obra del espigón del Tarajal se realizará en dos fases. La primera consistirá en la prolongación mar adentro de 15 metros lineales dividida en tres tramos modulados cimentados mediante pilotes y un cerramiento superior de malla ‘antitrepa’ con peines curvos invertidos.
En una segunda fase, la actuación permitirá prolongar mar adentro el espigón en 100 metros lineales mediante un dique vertical.
Esta actuación, en sus dos fases, tendrá un coste estimado de 7 millones de euros.
Con esta intervención se quiere impedir que las personas puedan acceder a la carrera por el espigón, como prácticamente entró el 80% de los marroquíes que cruzaron la estructura a finales de julio.
Pudieron acceder sin problemas, añadiéndose además que la puerta permanecía abierta. Esa orden se dio para evitar una tragedia, o que murieran personas aplastadas.
Por otra parte, Interior anuncia la instalación de un sistema de balizamiento flotante para desplegar una red de contención de alta resistencia suspendida hasta el fondo marino para impedir el paso sumergido tendrá un coste estimado de 2 millones de euros.
Este balizamiento permanente sustituirá a la barrera flotante que, con carácter provisional, se instaló el pasado el pasado mes de agosto.