Ayer asistí a la manifestación para apoyar al pueblo palestino. Como siempre la Plaza de los Reyes es la tribuna desde la que habla el pueblo.
Ya llevo muchas concentraciones y aunque asista poca o mucha gente, la sensación de solidarizarme, de entender los problemas y reivindicar soluciones forman parte de mi idiosincrasia, de mi manera de poder devolver todo lo que he recibido.
No paso hambre pero me duele el hambre de los otros. No soy emigrante pero me imagino qué es viajar en una patera hacinada y con la muerte rondando en el mar. No soy israelita pero entiendo al pueblo de Israel que ha sufrido una masacre de inocentes víctimas de un terrorismo sin límites. No soy palestino pero puedo ponerme en el lugar de los que sufren el GENOCIDIO DE ISRAEL, la ira del ejército más poderoso del mundo contra seres humanos indefensos, acorralados, sin agua, comida o electricidad.
El bombardeo que sufrió ayer el hospital de Gaza, sean unos u otros, nos enseña que el valor de la humanidad no importa, que no importa la historia, que no importan las víctimas, que la realidad se reviste de artificios para que la podamos soportar.
La política es el negocio de los poderosos y el fracaso de los que no tienen el poder. Así ha sido por más que nos quieran vender lo contrario
¿Parar a Israel?¿Atarle las manos? ¿Romper relaciones diplomáticas?¿Aislarlo? ¿Presionarlo?
Los poderosos no lo permitirán jamás. Dirán que esto, que si lo otro, que si lo de más allá, pero las bombas y el terror no cesarán en ninguna de sus manifestaciones.
La banalidad del bien y la banalidad del mal, ya todo es lo mismo. No importa.
Hoy nadie habló de lo sucedido ayer: compañeros, alumnos, vecinos. No pasó nada que saliera de lo cotidiano pues eso no va con nosotros.
¿ Y si Ceuta fuera Gaza? ¿ Y si un grupo terrorista afincado en nuestra ciudad perpetra un atentado terrorista contra Israel? ¿Y si Israel responde bombardeando nuestro hospital, nuestras escuelas, nuestros institutos, nuestros mercados?
¿Y si no podemos huir a Marruecos? ¿Y si no hay barcos ni helicópteros?
¿ Y si la comunidad internacional le riñe a Israel pero ellos siguen lanzando misiles porque el grupo terrorista no se localiza? ¿Y si tú, horrorizado, sin nada, sabes que nadie te salvará porque nadie tiene los cojones de parar a Israel?
Será el cañonazo lo que seguirá sonando cada vez que los aviones de guerra bombardeen nuestro cielo.
Israel, dirán, tiene derecho a defenderse.
Al menos el cañonazo no tendrá miedo.
Categoría: Opinión
Lunes, 19: coyuntura (casi) de plata para clarificar conceptualmente la diplomacia contenciosa española
(Y no de oro porque en el refranero comparativo mientras que, como elocuentes ejemplos, otros desean “buena suerte” nosotros nos limitamos a “suerte” y en lo referente al título del artículo, los franceses ofrecen al enemigo que huye puente “de oro” y nosotros lo rebajamos a “de plata”).
Este próximo lunes, 19, hablarán, entre otros temas, el presidente del gobierno y el líder de la oposición, de nuestra política exterior. Y aunque ya ha quedado, nunca recluida, pero sí en su lugar en la historia, el apotegma de Ranke formulado en el XIX, de que “sin política exterior no hay política alguna”, que he utilizado en más de una ocasión, siguen en vigor, no sé hasta qué punto plenamente, dos máximas mías, que conforman la diarquía operativa del accionar exterior de España.
Una reza que, A pesar de contar con unas credenciales impresionantes o quizá por eso mismo, España a veces da la impresión de tener más dificultades que otros países similares no ya para gestionar el interés nacional sino hasta para localizarlo e incluso para identificarlo. Y la otra, Hasta que España no resuelva o al menos encauce debidamente su en verdad harto complicado expediente de controversias territoriales, no podrá volver a ocupar en el concierto de las naciones, el lugar que correspondería a la que fue primera potencia planetaria y cofundadora del derecho internacional al más noble de los títulos, la introducción del humanismo en el derecho de gentes.
Pues bien, Feijóo -y luego en línea similar a sustanciales efectos electorales, Santiago Abascal- tiene la oportunidad de presionar a Sánchez en mi reconocida especialidad, donde se recordará que se ha pedido hasta públicamente y desde más de una instancia cualificada, que se me ponga al frente o se me integre en una oficina ad hoc, dado el déficit diplomático que presentan en la globalidad.
En el Sáhara Occidental, que diga de una vez lo que se le ha venido preguntando desde distintos sectores: por qué no informó previamente ni a posteriori a nadie de su cambio de posición, lo que no encaja con la diplomacia secreta.

Sobre Gibraltar, por qué no muta de política hacia la ortodoxia, ya que así no se sigue el iter hacia la llave que pende en la puerta del castillo del pendón gibraltareño, esto es, la soberanía. (El impostergable desarrollo del Campo es otra cuestión, perfectamente factible y obligada para un país del nivel del nuestro)
En Melilla (y Ceuta) que Feijóo reafirme su acertado compromiso de “abrir una carpeta”, ante lo que yo vengo denominando, con la indicada ponderación, “la hipostenia de la posición hispánica”.
Hasta aquí, los tres grandes contenciosos, lo que constituiría un buen principio. Y si quisiera añadir, aunque en esta fase resulta, salvo las islas Salvajes, menos imperativo, los tres diferendos. Es más; reactivar Perejil, corregirlo, podría calificarse de inoportuno, pero ante un Marruecos, que nunca va a renunciar a su imprescriptible reivindicación sobre nuestras posesiones, y cuyo contencioso en horizontes tal vez no contemplables todavía, quizá se solventara -supone otra modalidad incluible en el Estatuto de Territorios No Autónomos- sobre la voluntad de sus habitantes, base de cualquier derecho internacional que se postule moderno, significaría un precedente a esgrimir en la dialéctica.
Las Salvajes, porque implican la muy importante delimitación de aguas, ya que además de las propias, tocan las Canarias y las saharauis, con todo lo que conllevan, amén de las mediterráneas.
En Perejil, no se debió de aceptar la vuelta al statu quo ante, imputable al PP, como la mega reconquista, y García Flórez, el primero que alertó sobre el riesgo potencial de que no se ejercieran actos de soberanía. sostiene que España cuenta con argumentos para defenderlo ante el TIJ, y que yo, que propugno en principio con el vecino del sur la diplomacia regia antes que mediaciones ajenas, enuncio así: en mi opinión, España tiene un mejor, no un único, pero sí un mejor derecho.
Y en Olivenza, cuestión incómoda, porque con Portugal como con Iberoamérica -vayamos aquí al lobby iberoamericano ante Naciones Unidas- tema fascinante y top, que ya he sugerido con anterioridad, nuestras relaciones tienen que ser las mejores, donde Olivenza, asunto no jurídico por indiscutible en esos términos a favor de España, pero al que el Convenio de Viena endosó la cláusula de “justicia para Portugal”, se inscribe en las relaciones de (buena) vecindad y yo he propuesto, cierto que muy sotto voce, un referéndum, que según están las cosas parece que sería favorable a nuestros colores.
Discriminación positiva
Anda la “derechona” envalentonada, desde que han conseguido situar a los suyos en el gobierno de Andalucía. Tenían que acabar con casi 40 años de gobierno socialista. Esta es la excusa que han esgrimido para pactar con los que no tienen empacho en negar valores esenciales de nuestra democracia. Uno de ellos es la defensa de los colectivos más desfavorecidos. Otro, la protección de la inmigración.
Que las sociedades avanzadas se doten de reglas para proteger a los más débiles, es lo más razonable y normal. Considero que es algo consustancial al comportamiento del ser humano. Bajo mi punto de vista, también es la evidencia más clara de la bondad humana. El hombre es bueno por naturaleza, nos decía Locke y Rousseau, aunque Hobbes mantuviera lo contrario en su Leviatan. ¿Qué sería de nosotros si no protegiéramos a la infancia?, por ejemplo. ¿O si no dictáramos normas para proteger a las tribus perdidas en las selvas, que aún siguen sin contactar con la especie humana más desarrollada?.
Podríamos seguir poniendo ejemplos, hasta llegar a las especies animales, a los espacios naturales, a los océanos,……El avance humano de los últimos 200 años, a consecuencia de los descubrimientos científicos, es de tal magnitud, que estamos poniendo en peligro el propio equilibrio natural del planeta. El cambio climático es el ejemplo más evidente de lo que digo. Esta situación nos lleva, irremediablemente, a adoptar medidas que reviertan la situación. Hay que proteger, prevenir y contenernos en el consumo.
Una forma de ayudar a la protección de los más desfavorecidos son los programas de discriminación positiva, que consisten básicamente en la puesta en marcha de medidas que, aunque formalmente discriminatorias, están destinadas a eliminar o a reducir desigualdades fácticas. Se aplican, preferentemente, en el ámbito laboral, el sistema educativo o la política de vivienda (Velasco Arroyo, 2007). El concepto de discriminación positiva nace en Estados Unidos, donde las personas negras sufrieron durante siglos una opresión racial. Aunque en un primer momento se refería a la discriminación por raza, a partir de los años 60 del siglo XX empezó a trascender a otras esferas, como la sexual, la religiosa o la social. Y ahí comenzó todo (https://blog.oxfamintermon.org/la-discriminacion-positiva-ejemplos-y-ventajas/).
En el caso de las medidas de protección de género, las mismas son necesarias a consecuencia de la secular desigualdad que sufren las mujeres respecto a los hombres. Hay multitud de estudios que muestran esta discriminación en los salarios, en las promociones laborales, en el acceso a cargos directivos. En muchos países aún es necesario que los hombres den permiso a las mujeres para cosas tan simples como viajar. Y los actos de violencia de género son una lacra de la sociedad actual. No es preciso dar cifras. Casi a diario se producen agresiones sexuales y muertes de mujeres a manos de sus parejas. También de hombres, aunque muy pocas en comparación con las anteriores.
En estas circunstancias, dictar normas internacionales y nacionales que prohíban la discriminación por razón de sexo es lo propio de una sociedad avanzada. En nuestro país, además del artículo 14 de la Constitución, que prohíbe cualquier tipo de discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, ha sido el propio Tribunal Constitucional el que ha dado carta de naturaleza a la discriminación positiva a favor de las mujeres pronunciándose en el sentido de avalar la legalidad de “…los tratos diferenciados a favor de las mujeres con el fin de corregir desigualdades de partida, de eliminar situaciones discriminatorias, de conseguir resultados igualadores y de paliar la discriminación sufrida por el conjunto social de las mujeres”. De esta forma la Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección contra la Violencia de Género está vigente en toda su amplitud.
De la misma forma, como se nos dice desde Oxfam, “con la Ley Orgánica 3/2007, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, se ponía en marcha en nuestro país una iniciativa decisiva para romper con las barreras entre ambos géneros. Su objetivo es luchar contra cualquier manifestación de discriminación, directa o indirecta, por cuestión de género, y fomentar la equidad real, de modo que se garantizase el derecho de las mujeres y se enriqueciera a toda la sociedad. Así, se reconocía que la desigualdad salarial, la escasa presencia de las mujeres en los cargos de responsabilidad o la violencia de género, que reflejaban que la igualdad plena aún estaba por conseguirse en España y que, para alcanzarla, eran necesarios nuevos instrumentos jurídicos”. A lo anterior hay que añadir la legislación de reconocimiento de matrimonios del mismo sexo, las leyes de inmigración, o la protección a colectivos tradicionalmente perseguidos.
Esta es la realidad de nuestra España actual y plural. Un país diverso, con distintas sensibilidades y realidades regionales. Con multitud de colectivos y de ciudadanos provenientes de distintas partes del mundo. Un país, que, a fuerza de consenso, ha llegado hasta ahora en paz. Aunque aún no se hayan podido cerrar algunas heridas del pasado. Pese a las fuerzas disgregadoras existentes, que ya denunciaran intelectuales y humanistas como Madariaga, que siguen actuando, aún resistimos.
Mientras que en países avanzados como Suecia, se producen alianzas para frenar el avance de la extrema derecha, es decir, de aquellas formaciones que se apoyan en la democracia para destruirla, en España se acaba de abrir la “caja de los truenos” y se ha dado paso al “monstruo”. Sí, al Monstruo con mayúscula. A los que quieren sembrar el odio y la discriminación. A los que pretenden mantener subyugadas a las mujeres, o escondidos a los que tengan una condición sexual diferente. A los que, en definitiva, quieren devolvernos a la España de la fanfarria y la pandereta y a los años negros de la represión pura y dura a todos los que no pensaban como ellos.
Soy positivo por naturaleza. Y confío en el género humano. Por eso tengo esperanzas de que la situación no llegará a más y se frenará a tiempo. Pero, por si acaso, habrá que estar expectantes y no contribuir con nuestra inacción, a una involución de nuestra democracia.
La asimetría del conflicto palestino israelí recobra el pulso vital (I)
Hoy por hoy, cualquier intento de alcanzar un pequeño resquicio de paz en este escenario irresoluto, inevitablemente, pasa por entrever la realidad que subyace en Palestina, el status de Jerusalén, el asunto de los refugiados y las colonias judías. Porque, eludir alguno de estos puntos, acarrearía al fracaso incipiente.
Con lo cual, lo que aquí se dirime cuenta con una secuenciación cíclica y una extensión enmarcada en las limitaciones requeridas para el tema en cuestión, coherente y singular en cuatro partes bien definidas, en cuyas manos está en juego el ser o no ser de millones de personas, haciéndolo en un contexto real determinado.
De ahí, que se condense en un grupo atomizado con una microhistoria y más que obtenerse desde concepciones, se contemplan clarividencias políticas enquistadas. Luego, lo que se fundamenta en este y otros tres pasajes, es una crítica constructiva a los más poderosos, a quienes la opinión pública le sugiere ser más condescendientes, en un entramado inaplazable en el que al menos aflore un mínimo rayo de esperanza a la negociación.
El enfoque histórico junto a la tormenta de réplicas en una frágil tregua, parece una senda en la que deberían construirse algunos guiones de calado. En este sentido, valga la redundancia, la Historia desempeña el protagonismo en ser la herramienta de la negociación y no de la dicotomía, prescindiendo de los lugares comunes, como los facilismos, o los comentarios maniqueos firmados en blanco sobre negro y los relatos nacionales e intrigas, que desenmascaran los indicios partidistas.
Ciertamente, exponer la enorme complejidad de lo que aquí se decide y subrayar con pelos y señales la reprobación o defensa de sus coyunturas, demanda de una discriminación meticulosa con un recorrido sucinto que fundamente el conflicto palestino-israelí.
Tal vez, la lejanía de esta crisis y su consecuente actualidad como la que en este momento percute para mal, impide ver el prisma de lo que realmente se proyecta sustanciar. Conjuntamente, es necesario reseñar, que la crítica es un mecanismo sano del trabajo preferente de toda persona intelectual, aspirando a argumentar el calado de un problema peliagudo como el que me lleva a esta exposición.
Es sabido, que cualquier nación o color político hilvanado en el plano global, puede ser censurable y ello, obviamente, envuelve al Estado de Israel, porque en pleno siglo XXI existe la inercia radical entre algunos, de catalogar ‘antisemita’ a quien tenga el valor legítimo de hacerlo. Como, del mismo modo, no falta quien entiende, que el respaldo a los palestinos se asemeja a salvaguardar los lazos del terrorismo. O, acaso, a lo vinculado con una violencia descabellada y por lo tanto, punible.
Sea como fuere, para dar algo de luz e interpretar un desafío en toda regla, bastaría con descifrar que las tierras ocupadas han sido objeto de un sinfín de acometimientos, tanto por la disposición geográfica estratégica, como por el peso religioso que amasa. Fundamentalmente, la Ciudad de Jerusalén, hoy capital del Estado de Israel y para Palestina, su porción Oriental es la reivindicada como su capital.
Comenzando brevemente por Palestina, situada en el Próximo Oriente, su área está contenida entre el Levante Mediterráneo, limitando con el Estado de Israel, el Reino Hachemita de Jordania, la República Árabe de Egipto y la ribera Sudoriental del Mar Mediterráneo y, de Oeste a Este, con los alrededores de la depresión del río Jordán; además, entre algunas franjas de la República Libanesa hasta el río Litani y el desierto del Néguev.
“Lo que se fundamenta en este y otros tres pasajes, es una crítica constructiva a los más poderosos, a quienes la opinión pública le sugiere ser más condescendientes, en un entramado inaplazable en el que al menos aflore un mínimo rayo de esperanza a la negociación”
Históricamente, el medio geomorfológico que habita Palestina posee un importante valor estratégico, al ser un itinerario comercial entre continentes y como tal, ha hospedado numerosas culturas y talantes de pensamiento.
Toda vez, que a pesar de la insinuada diversidad, persistentemente han concurrido una mayoría de poblaciones árabes, que por entonces, se establecieron en tribus profesantes de la fe islámica, pero con colisiones habituales entre sus jefes tribales y discordias geográficas. Igualmente, los parajes palestinos quedaron a merced de varios imperios, siendo el turco otomano el último en gobernarlo hasta las postrimerías de la ‘Primera Guerra Mundial’ o ‘Gran Guerra’ (28-VII-1914/11-XI-1918).
A la consumación del combate en 1918, Inglaterra y Francia se distribuyeron las demarcaciones incautadas a los otomanos, estableciendo las fronteras presentes de la República Árabe Siria, la República Libanesa y la República de Irak.
Con todo, hubo un sector sin designación y sobre el que la Sociedad de Naciones o Liga de las Naciones, precursora de la Organización de las Naciones Unidas, por sus siglas, ONU, encomendó el ‘Mandato Británico de Palestina’. Durante esta administración territorial y con motivo de las intimidaciones del sionismo, los clanes palestinos comenzaron a limar rigideces y a contemplarse como un pueblo único, llamado a afrontar la intrusión británica y el esparcimiento colonialista sionista.
Lo cierto es, que el estatus inglés se mantuvo hasta 1948, intervalo en que la ONU convino la distribución de los territorios en dos Estados, uno judío y otro árabe con superficies jurisdiccionales aproximadamente semejantes.
Entretanto, en Palestina predominaban dos fuerzas políticas. De un lado, la Organización para la Liberación Palestina, abreviado, ‘OLP’, fundada en 1964 por el fallecido y mítico Yasir Arafat (1929-2004), que reside en una Coalición de Organizaciones palestinas, fusionadas con el designio de alumbrar el Estado de Palestina y la rehabilitación del departamento perdido.
Posteriormente, la ‘OLP’ logró el reconocimiento de la Liga de Estados Árabes, LEA, y a posteriori, la ONU, como único y legítimo garante del pueblo palestino. Lo que le otorgó la particularidad oficial de ser observador en la Asamblea General de la ONU.
El retrato político de la ‘OLP’ es el partido ‘Al Fatah’, de inclinación nacionalista laica, identificado por una visión más abierta a la interlocución y a los recursos por la línea de la negociación. Su representante y líder efectivo es Mahmud Abás (1935-85 años).
También, se atina el Movimiento de Resistencia Islámico, ‘Hamas’, cuyo brazo político lleva el mismo nombre. Nace como contraparte de la ‘OLP’ y ‘Al Fatah’, gracias a la ayuda de la población que se hallaba contrariada por la incompetencia en adquirir la independencia palestina, y el influjo ideológico de la revolución iraní del Ayatola Jomeini (1902-1989).
Al ‘Al Fatah’ se define por ser nacionalista, yihadista e islámico conservador. Sus vías de acción son más moderadas que las de su posición. A la par, no le tiembla el pulso a la hora de recurrir a los automatismos de la fuerza para multiplicar el apremio político y apoderarse de sus aspiraciones. Desde el asesinato de Ábdel Azir ar-Rantisi (1947-2004), el liderazgo recae en Khaled Mashal (1956-64 años).
Juntamente, Palestina estuvo bajo el encargo de la Autoridad Nacional Palestina, ‘ANP’, cuyo nombre oficial es Autoridad Palestina de Cisjordania y Franja de Gaza, anclada tras los Acuerdos de Oslo de 1993.
Esta institución administrativa autónoma se fragmentó como consecuencia de las pugnas entre la ‘OLP’ y ‘Hamas’ en 2006 y 2007, respectivamente. Quedando propiamente la segmentación de Palestina en dos Gobiernos: la Franja de Gaza conducida por ‘Hamas’ y Cisjordania por la ‘OLP’.
Legalmente, Palestina no es un Estado, estando falto del reconocimiento internacional y los pocos que lo admiten, lo sostienen con evidente cautela.
En el caso del Estado de Israel, es un país del Medio Oriente emplazado en la ribera Sudoriental del Mar Mediterráneo, con notable significación religiosa, porque en sus circunscripciones se atinan recintos santos afines a los tres cultos principales del orbe, como el cristianismo, judaísmo e islamismo.
No obstante, me refiero a un Estado relativamente reciente cuyos umbrales guardan sus raíces en un ideal religioso y una coyuntura histórica social, con un activismo proisraelita en Europa y Estados Unidos.
Si bien, los judíos siempre han estado vinculados al Medio Oriente con la presencia del Monte Sion, utilizado por vez primera en las Sagradas Escrituras para la Ciudad de David y, subsiguientemente, por el Monte del Templo de Jerusalén. Una tierra de la que fueron desterrados y que provocaría la Historia errante del pueblo judío.
De esta manera, el anhelo de regreso donde estuvieron sus ancestros no queda al margen, permaneciendo implícito en los corazones con la creación del Estado israelí en la antigua Tierra de Israel. Sin embargo, este empeño es impulsado con el surgimiento de la ideología sionista.
El sionismo afloró en el Viejo Continente Central y Oriental, terciado el siglo XIX como respuesta a la ola antisemita que recorría esos años, concretado como el movimiento de liberación nacional del pueblo judío.
Su finalidad es agrupar a la urbe en un solo territorio, instaurando un Estado libre y soberano que de por concluido el éxodo de sus ciudadanos. Sin duda, esta rama descrita como ‘nacionalismo de la diáspora’, trascendió en una etapa en que se propagaron las corrientes nacionalistas y las causas colonialistas, por lo que sus promotores estuvieron influenciados por estos elementos. Los espacios de Palestina y Transjordania eran los apropiados para plasmar el deseo sionista: primero, por constituir las tierras que moraron sus antepasados; y, segundo, por las circunstancias políticas tras el repliegue de los turcos y el mandato británico.
En síntesis, el paradigma sionista se cimentó en la colonización de las comarcas que actualmente satisfacen el Estado de Israel, mediante la llegada acompasada de judíos procedentes de Europa, quienes forjaron asentamientos y desalojaron a las poblaciones árabes arraigadas.
Gradualmente, se sucedieron diversos sucesos, hasta que el 14/V/1948 Israel proclamara su independencia, declarando su rehúso a la proposición efectuada por la ONU, para el hipotético establecimiento de dos Estados Independientes.
En nuestros días, Israel sienta en la Knéset o Asamblea, a tres fuerzas políticas que perceptiblemente muestran la atomización de su parlamento: Primero, el ‘Partido Laborista Israelí’, abreviado, ‘PLI’, de posición de izquierda moderada con alineación social demócrata y sionista; segundo, el ‘Likud’, ‘Partido de Centro Derecha’, conservador y sionista revisionista, remiso al engendro de un Estado palestino y a ceder en los acuerdos; tradicionalmente colisiona con la dirección del ‘PLI’ y su líder es el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu (1949-71 años); y, tercero, el ‘Kadima’, ‘Partido Centrista y Sionista Liberal’, encajando ideológicamente entre el ‘PLI’ y el ‘Likud’.
Esta última formación política es la preponderante en el parlamento israelí, lo que insta que la perspectiva reinante sea más ponderada y favorezca la inmovilización de las conversaciones entre israelíes y palestinos.
Con estos antecedentes preliminares y una inexistente frialdad, al menos, en la palestra universal, la tesis del conflicto palestino-israelí regresa al tablero de ajedrez, donde una vez más, comparecen dos bandos en una partida enquistada.
“Sea como fuere, para dar algo de luz e interpretar un desafío en toda regla, bastaría con descifrar que las tierras ocupadas han sido objeto de un sinfín de acometimientos, tanto por la disposición geográfica estratégica, como por el peso religioso que amasa”
Y es que, habían transcurrido siete años en que el ímpetu violento entre Israel y Palestina no alcanzaba cotas tan descomedidas, con incalculables agresiones y que irremediablemente están derivando en cientos de muertos, destrucción y miedo donde el alto al fuego no es un hecho humanitario, sino político.
Una mirada retrospectiva a un suelo conquistado en diferentes lapsos de los anales por imperios y reinos, pero ninguno se eternizó tanto como el árabe, que rigió desde la toma de Bizancio en el año 638 d. C. hasta 1192, en que se originaría el asalto cristiano con las cruzadas en la Edad Media.
Comprobadamente, la comunidad judía era una minoría a la que se le prohibían libertades, como los derechos de representación, participación y vía política. Pero, con la conquista de Israel en 1833 por el General Ibrahim Falla (1789-1848), un cambio se generó y confirió más prerrogativas a los judíos y cristianos, entre los que sobresalieron el libre tránsito y la aportación política representativa.
Precisamente, este episodio colmó la gota y habilitó la expansión del colectivo judío, dando pie a la plasmación de un territorio israelí adecuado y autónomo a sus intereses. O, lo que es igual: la articulación del plan sionista. Por lo demás, el entorno propicio para que esto irrumpiese, se desplegó en el curso final del mandato del Reino Unido, en lo que en aquel momento se conocía como Transjordania y Palestina. El trastorno logístico administrativo británico, correspondido con el paso de transición de la Liga de las Naciones a la ONU y los instantes conclusivos de su gestión, catalizaron el oportunismo israelí.
Recuérdese de forma muy somera, algunos precedentes para contextualizar debidamente lo que seguidamente fundamentaré, abordando el entresijo de Palestina, el posicionamiento de Jerusalén, las razones de los refugiados palestinos y, por último, las colonias judías que a la postre me reportarán al cierre de esta disertación con algunas conclusiones.
Inicialmente, la ascensión de la crisis en el Medio Oriente es cercana y escasamente data del siglo XX. Puntualmente, corresponde a la época en que Gran Bretaña se hizo con la supremacía dominante del Medio Oriente y Palestina: los británicos la ocuparon entre 1917 y 1918, con los efectos intemperantes de la ‘Gran Guerra’.
Como resultado de ser ganadores en la belicosidad, los británicos anduvieron hasta 1948 en el territorio denominado ‘Mandato Británico de Palestina’, que abarcó lo que ahora es considerado como el Estado de Israel más Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén. En la memoria perdura el ofrecimiento a los judíos de un hogar, como el de posibilitarles el acceso a miles de ellos.
A su vez, se entablaron negociaciones con los palestinos, pero en 1936, se promovió una revuelta popular llamada la primera ‘Intifada’, tratando de poner fin a la asfixiante situación social en que vivían con grandes tasas de desempleo y la represión sistemática de las fuerzas de ocupación. Más adelante, inmediatamente a la ‘Segunda Guerra Mundial’ (1-IX-1939/2-IX-1945), cayeron en las garras del terrorismo y la región era ingobernable, arbitrándose que la ONU resolviera un obstáculo enmarañado.
El 29/XI/1947, en atención a la Resolución 181, la ONU fraccionó Palestina. Amén, que en el ‘Mandato Británico de Palestina’, los judíos consiguieron edificar un Estado dentro del Estado. Indiscutiblemente, favorecidos por su gran aliado, los británicos y contando con una inmigración progresiva y el sostén financiero. Por supuesto, en esta etapa disponían de estructuras políticas y paramilitares que incluían a un Ejército moderno.
Ya, con el genocidio consumado del Holocausto (1941-1945), los judíos estaban empujados a disponer de un Estado propio que los salvaguardase. En el imaginario conjunto hebreo, se contemplaba que Palestina les fuese conferida por obra de su Dios y, como tal, habrían de retornar a ella.
Un dato a tener en cuenta: al acabar la ‘Gran Guerra’, los judíos constituían la décima parte de la población en el territorio del mandato, y en 1948, la tercera parte.
Tras el laberinto bélico, Medio Oriente era algo así como una efervescencia de nacionalismos, los árabes convencidos que con el desplome del ‘Imperio Turco’ controlando la zona desde el siglo XVI, llegaba la ocasión de reclamar la Independencia.
Por ende, los palestinos presentían que su tierra era usurpada por los británicos y judíos, sospechando que estos últimos se conjurasen en los verdaderos opresores.
En 1937, la ‘Comisión Peel’, conocida formalmente como la ‘Comisión Real Palestina’, constituida por los ingleses para supervisar los motivos de los tumultos en el ‘Mandato Británico’ tras la huelga general árabe, se ratificó que el resentimiento árabe se sustentaba literalmente en “… el incumplimiento de las promesas de independencia que se les había hecho durante la guerra y el temor que el establecimiento de un hogar nacional judío, conllevaría a un aumento de la inmigración judía y significaría la sujeción económica y política de los palestinos a los judíos”.
Exponentes detonantes que trasegaron en las primeras embestidas contra los judíos. Sin obviar, las profundas desmembraciones internas como las familias de los Husseini y los Nashashibi, hasta tal punto, que algunos de sus miembros se asociaron con los británicos.
En esta inestabilidad de afanes concéntricos, el liderazgo palestino, aún semifeudal en el campo y absorbente en las ciudades, no supo adaptarse al espectro angosto de la política de destacados judíos. Como asimismo, no estuvo a la altura lógica para movilizarse social y políticamente y así contrarrestar los desafíos que enfrentaba.
Finalmente, la insurrección palestina concluyó en un descalabro y la entereza decayó. No admitiendo el fraccionamiento de Palestina de 1947, al cuestionar que era incongruente con los valores democráticos, porque la amplia mayoría la impugnaba. Llegando incluso a plantear, que aquello era parecido a como si la República Argelina Democrática y Popular se desmenuzara para los franceses y árabes.
Qué referir al respecto de los actores que no pierden de vista las sacudidas del conflicto palestino-israelí: la Federación de Rusia se muestra con incontestable neutralidad en la materia, sin dejar de aludir que ante todo, pide sortear cualquier actitud que ponga en jaque la seguridad regional de Oriente Medio.
En tanto, la Unión Europea, UE, no ha sabido incorporar una postura unificada y llamémosle conjugada, porque entre los Estados Miembros desentonan los posicionamientos. Así, países como España y Francia, emiten abiertamente su amparo al consentimiento del status palestino como Estado observador.
Mientras, en América Latina, naciones como Venezuela, Ecuador, Argentina, Brasil, Cuba, Costa Rica, Guyana, El Salvador, Paraguay y Nicaragua están de acuerdo con el Estado palestino libre e independiente de 1967. A diferencia de Uruguay, República Dominicana, Chile y Perú que lo distinguen, pero sin sus límites fronterizos: aclaración que valoran ha de ser convenida por Palestina e Israel.
Y mi amiga Isa se casó
Si me pongo a pensar no sé cómo conocí a Isa. Me refiero el día en concreto y la manera en la que empezamos a hablar de más cosas que lo puramente laboral. Solo tengo claro que pasan los años y sigue siendo fácil marcar su número de teléfono para hablar de mucho o de poco pero para hablar.
Isa, Bea y yo. Las tres coincidimos en una época y las tres convivimos en una Ceuta distinta. Eran otros tiempos bien diferentes a los de ahora y aquella amistad siguió siempre de acompañamiento, como una música de fondo que no tienes que alimentar porque sabes que durará siempre.
Puedes no contactar en semanas, meses, años que el recuerdo y las vivencias de una verdadera amistad siempre estarán ahí, el recuerdo y las vivencias compartidas años atrás nunca podrán olvidarse.
Sencilla, natural y cercana. Isa sabe entenderte, te conoce y te respeta. Es una joya y eso lo sabemos quienes la conocemos de verdad o mejor dicho quienes tenemos la suerte de conocerla.
Los que somos unos privilegiados por tenerla como amiga nos alegramos muchísimo por este día tan esperado en el que estoy segura que existió un hueco muy especial para ese caballero legionario que tuve la fortuna de conocer y que Isa se encarga siempre de recordar.
Isa se merece todo lo bonito que le pueda dar la vida, esa carrera tan complicada que nos toca ir completando por etapas. Se lo merece por como es y por como ha sabido tratar a las personas sin distinciones ni menosprecios. Y eso es difícil, mucho, más hoy en día en donde parecen primar otro tipo de valores.
Me quedo con este 21 de octubre tan esperado, con el inicio de un periodo más especial si cabe y con la alegría de la familia Brasero acompañada de esa madre tan especial y cariñosa.
Un beso enorme.
Laureada a los defensores del Alcázar de Toledo
Sirva este artículo de homenaje a uno de los edificios militares más emblemáticos de nuestra patria: el Alcázar de Toledo, símbolo y seña del Arma de Infantería. Durante la contienda civil de 1936, el Alcázar sufrió un asedio de setenta días en los que se vivieron actos de extraordinario valor, heroísmo y humanidad.
Aquella gesta asombraría al mundo al salir a la luz el diario de campaña y las impactantes imágenes de la destrucción sufrida por la Academia de Infantería, cuyo sacrificio quedó grabado para siempre en la historia de España.
Situado en la zona más alta de la Ciudad Imperial, este imponente edificio de planta rectangular y torreones cuadrados en sus cuatro esquinas, consta de tres plantas, dos sótanos y dos entreplantas siendo proyectado por los arquitectos Alonso de Covarrubias y Gaspar de Vega, en 1537.
En 1857 se instalaría la Academia de Infantería, reedificándose en el año de 1882, momento en que la Academia General Militar por Decreto de 20 de febrero situa el centro de formación en la ciudad de Toledo, durante el periodo que abarcaría los años de 1882 a 1893, siendo su primer director el General D. José Galbis Abella.
El entonces ministro de la Guerra, D. José López Domínguez, en febrero de 1893, alegando razones económicas y un mejor aprovechamiento del tiempo con el sistema de Academias independientes, ponía a la firma de la Reina Regente Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena, el Decreto que suprimía la Academia General Militar, pasando cada una de las Armas y Cuerpos a disponer de Centros de formación independientes.
En la 2ª Época de su organización, febrero de 1927, por iniciativa del Jefe del Gobierno, capitán General D. Miguel Primo de Rivera, el rey Alfonso XIII firmaba el Decreto por el que se establece en Zaragoza la Academia General Militar mientras continuaba su labor docente militar la Academia de Infantería.
Llegado las siete de la mañana del día veintiuno de julio de 1936, el capitán Vela-Hidalgo leería la proclama del estado de guerra en el patio del Alcázar. Se iniciaría así, los setenta días del asedio.
El dieciocho de julio de 1936, las unidades existentes en Toledo, enteradas de la sublevación, decidieron sumarse al bando nacional. Las unidades situadas en la ciudad eran, la Academia de Infantería al mando accidental del teniente coronel Antonio Valencia al encontrarse ausente su director, el coronel Jose Abeilhe (fusilado mas tarde en Paracuellos del Jarama el siete de noviembre), la Escuela Central de Gimnasia de la cual era su director el coronel Moscardó, la Caja de Recluta no3 de Toledo y la Fábrica Nacional de Armas, en la que se almacenaba cerca de un millón de proyectiles para armas ligeras. Por ello el coronel Moscardó al ser el más caracterizado, toma el mando de la situación.
Anteriormente, el treinta de marzo, el teniente coronel de la Guardia Civil Pedro Romero Basart, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, ordena la entrega a cada Puesto, Línea y Compañía un sobre lacrado, con instrucciones de no abrir hasta que recibieran la consigna “Siempre fiel a su deber”. Esta consigna indicaba que todos miembros de la Guardia Civil, desplegados por la provincia de Toledo, se concentrarían en la ciudad de Toledo con su familia, objetos personales que necesitaran, y portando su armamento reglamentario.
Así todos y cada uno de los Puestos fueron concentrándose en el Alcázar con excepción del Puesto de Tembleque, que con un teniente y 29 guardias fueron los únicos que no pudieron incorporarse al carecer de transporte y haberse iniciado el ataque miliciano de la Columna Madrid, quedando bajo control republicano.
Alcanzarían el Alcázar, un total de 693 miembros de la Guardia Civil. Distintas autoridades gubernamentales comenzaron a contactar con el coronel Moscardó para que depusiera de su actitud, entregando las armas y si en un plazo prudencial de tiempo no se cumplían estas órdenes bombardearían el Alcázar.
El día veintiuno de julio a las 7 de la mañana es declarado el estado de guerra en el interior del edificio. El general Riquelme llama por teléfono al coronel Moscardó para saber cuál es su postura, ordenándole de nuevo la entrega de las armas y municiones, negándose a ello.
A media mañana se aproximaba al objetivo la Columna Madrid, compuesta por más de 2.000 hombres, con tropas del Regimiento núm. 2, Guardias de Asalto, milicianos, una batería de artillería y tres blindados.
Se hizo una distribución de fuerzas para seguridad y defensa de la plaza, ocupando o reforzando el hospital de Tavera, Fábrica de Armas, convento de los Carmelitas, bancos, Ayuntamiento, Catedral, Zocodover, Correos, Telégrafos, Teléfono, Miradero, Cuartel de Asalto, puertas y puentes. Esa misma tarde un avión arrojaría doce bombas sobre el objetivo. Más tarde se repetiría el bombardeo por otros 3 aviones.

Al día siguiente, la Columna de Madrid recibió nuevos refuerzos continuando los combates, apoyados por medios aéreos que bombardeó a las 5 y 10 de la mañana y a las 4 de la tarde.
Resistiendo durante dos días frente a las acometidas de las fuerzas gubernamentales y milicianas, permitió el repliegue de los miembros de la Guardia Civil, trasladar la munición de la Fábrica Nacional de Armas, aproximadamente 700.000 cartuchos, y organizar la defensa del Alcázar. A las cuatro de la tarde, el comandante Villalba, responsable de la defensa del hospital de Tavera, ordenó la retirada al Alcázar.
El día veintidós, la artillería enemiga rompe el fuego de sus piezas artilleras desde la zona de Pinedo dejando sin corriente eléctrica al Alcázar.
El veintitrés de julio a las 10 de la mañana, Cándido Cabello, decano del Colegio de Abogados de Toledo telefonea al coronel Moscardó, en la que comunica que tiene como rehén a su hijo Luis y que, si en el plazo de 10 minutos no se rinde el Alcázar, fusilaría a su hijo. Mantendrían una conversación, padre e hijo, indicándole que no se rendiría. A Cabello, le respondía que le sobran los 10 minutos y que el Alcázar no se rendiría. Luis seria fusilado el día veintitrés de agosto junto con otros 63 presos procedentes de la cárcel.
El día veinticuatro de julio, sin saber el tiempo que podría durar el asedio, casi sin alimentos y estando en su interior casi 1.800 personas, aproximadamente 800 guardias civiles, cadetes de la Academia de Infantería, soldados y falangistas, junto a unos 500 civiles (mujeres y niños, familiares de los combatientes), se decide la salida del Alcázar de 2 compañías de la Guardia Civil para procurarse víveres. Regresaron inmediatamente sin poder cumplir su objetivo, al encontrar resistencia por la superioridad del enemigo. Por todo ello, la alimentación de los sitiados seria carne de los caballos y mulos que había en el interior (de 97 caballos sólo quedo 1 vivo y de los 27 mulos, solo quedaron 5).
Al carecer de electricidad para poder utilizar la radio de la Guardia Civil e intentar comunicarse con otras unidades informando de la situación, se decidió que el capitán Luis Alba Navas, de la Escuela de Educación Física, saliese del Alcázar el día veinticinco disfrazado de miliciano para intentar conectar con las fuerzas del General Mola situadas en la Sierra de Guadarrama. Al ser reconocido, fue detenido y fusilado dos días después.
Ocupada la ciudad, se situaron proyectores en el castillo de San Servando; piezas de artillería (nueve obuses de 15,5 cm, ocho cañones de 10,5 cm y siete de 7,5 cm) en Pinedo y los Alijares; asentamientos de morteros y ametralladoras en la ermita de la Virgen del Valle, y armas automáticas en casas, azoteas y en la torre de San Miguel. De este modo, el Alcázar quedó totalmente cercado.
También se emplearon así mismo durante el asedio, autos blindados, tanques orugas ligeras y pesadas, artefactos fumígenos, artefactos incendiarios compuesto por bidones de gasolina portando un dispositivo especial de percusión para provocar incendios, cargas explosivas confeccionadas con petardos reglamentarios para empleo en hornillos y minas.
Los defensores, solo disponían además del armamento personal, 2 cañones de 7 cm, 4 morteros, 13 ametralladoras y 13 fusiles ametralladores, granadas de mano Laffitte además de la cartuchería trasladada desde la Fábrica de Armas.
La Aviación nacional, descargo en dos ocasiones, el veintidós de agosto y el seis de septiembre, paquetes con alimentos y mensajes de apoyo, indicando que pronto llegaría la liberación. No todos los paquetes cayeron dentro, por lo que se perdieron algunos.

El día 16 de agosto comenzaron a percibirse los primeros ruidos de la construcción de una mina subterránea con la única intención de volar los cimientos del edificio. El teniente Barber de Ingenieros, auxiliado por el cabo de la Guardia Civil Rodríguez Caridad, antiguo minero, se encargó de informar de los trabajos de su construcción y anticipar sus posibles efectos. La construcción de la mina tenía dos direcciones, una bajo el torreón Suroeste, la otra a la fachada Oeste. Estaba confeccionada con 5.000 Kg. de trilita.
El día nueve de septiembre, a las 8 de la mañana, el Comandante Rojo, antiguo profesor de la Academia se reunió con el coronel Moscardó, para pedir la rendición o dejar salir a las mujeres y niños, propuesta que fue rechazada. Los defensores solicitaron la presencia de un sacerdote, presentándose el día once el sacerdote Enrique Vázquez Camarasa, canónigo de la Catedral de Madrid en una visita de tres horas, durante la cual celebro la Santa Misa, realizando una homilía con intención de minar la moral de los defensores, por lo que fue expulsado y rechazada su petición. El día trece se presentó el Embajador de Chile, Aurelio Nuñez Morgado, Decano del Cuerpo Diplomático, siendo denegada su presencia invitándole a que se dirigiese al Gobierno de Burgos.
Amaneciendo el día dieciocho de septiembre, las piezas del 15.5 cm. iniciaron una cortina intensa de fuego, momento en que se produjo la detonación de la mina subterránea, destruyéndose el torreón y parte de la fachada Oeste. A continuación, se iniciaba un asalto general de las fuerzas que asediaban al Alcázar, pero tras duros combates fueron rechazados causándoles gran cantidad de bajas.
El día veinte de septiembre, fue el día que más bombardeo artillero sufrió el Alcázar, llegándose a contabilizar 472 disparos de los obuses del 15,5 cm.
El veintisiete de septiembre, cercanas las fuerzas liberadoras, hizo explosión una nueva mina a las 6 horas de la mañana, en la explanada Este, que levantó una gran nube de polvo. El ataque fue iniciado rociándose los escombros de la fachada principal con gasolina que produjo una humareda tan grande que se divisaba a larga distancia por las tropas que llegaban para socorrer el Alcázar.
Tras duros combates de las fuerzas del General Varela los días veintiséis y veintisiete, se dio orden de ocupar el Alcázar. A la caída de la tarde, una sección de Regulares de Tetuán núm. 1 al mando del teniente Luis Lahuerta Ciordia y la 19a Compañía de la 5a Bandera de La Legiónal mando del capitán Enrique Tiede Zeden, entraron en el Alcázar. El Alcázar toledano había sido liberado.
El veintiocho de septiembre entró en el Alcázar el general Varela, cuando el coronel Moscardó le saludó con la famosa frase:” Mi General, en el Alcázar, sin novedad”.
Después de un Juicio Contradictorio, fue concedida por los méritos contraídos por la heroica defensa del Alcázar toledano, la Cruz Laureada de San Fernando Individual al coronel José Moscardó Ituarte, Así mismo, fue concedida la Cruz Laureada con carácter Colectivo a todas cuantas personas se encontraban en el interior del Alcázar, combatientes o no durante el asedio, tanto supervivientes como aquellos que fallecieron en su defensa.
El general Franco, en una decisión táctica, decidió desviar el avance de las Columnas que se dirigían hacia Madrid para liberar Toledo.
Más allá de su valor militar, la defensa del Alcázar fue unavictoria propagandística que sirvió para consolidar su liderazgo militar ante sus compañeros de armas y para proyectar ante el mundo una imagen de resistencia numantina.
Toda esta acción quedó recogida en un periódico que se editó durante el asedio, “El Alcázar”. Este periódico nace el veintiséis de julio, fecha del primer número de la tirada, debido a una idea del comandante Víctor Martínez Simancas, que fue su primer director, y Félix Gutiérrez Cano, su redactor.
El objetivo primordial de este periódico fue de levantar la moral de los defensores publicándose un total de 63 ejemplares.
Ceuta ante el mundo
Quien tiene un amigo tiene un diamante en bruto. Mucha gente no sabe tallar está piedra preciosa y por eso la dejan olvidada en el fondo de algún cajón. Esta mañana me ha llegado un vídeo de José Merce donde defendía una canción que se llama: ‘Ceuta es así’. Fueron unos minutos donde mis sentimientos se volcaron plenamente y me faltó muy poco para que las lágrimas salieran a flote. Mi perla del Mediterráneo expuesta en tres minutos de una forma magistral y que no parece la nuestra. Pero yo ante todo soy crítico. Dónde está mi bandera blanca y negra que debería de salir al principio de este anuncio. Dónde está mi himno que debo de decir ante todo el mundo que sólo me arrancó con la mano derecha al lado de mi corazón en decir y luego tararear: “Ceuta mi ciudad querida…. “. Y poco más se .Y no me escondo en decir que es cultura primordial enseñar a los niños en clase de música sus raíces y cuál más profunda que esta canción que llevamos por Montera los puros caballas. Es nuestro estandarte.
Pero por fin han dado en la tecla de buscar a personas con algo de nombre en el mundo musical para vender la imagen de ceuta en esa feria de fitur. Todavía nos quedan muchos kilómetros por recorrer para poder llegar a formar parte de los top 10 de nuestra querida España que tiene como video promocional en todo el mundo sus playas, su sol, su cultura gastronómica y las buenas juergas que se pueden correr por poco dinero por tener la bebida mucho más barata. Cosa que nuestros vecinos saben y vienen a catar una cosa prohibida en el Magreb, el alcohol. Ceuta debe de exportar algo nuevo. Hoy por hoy debemos de aclimatarnos a una serie de clientes en potencia. Pero vamos por partes.
Desde los muy pudientes que quieren cosas raras como pueden ser los juegos de azar, que tenemos, la pesca deportiva, con alquiler de barcos con o sin tripulación. De esto nunca he oído hablar sin embargo conozco multitud de personas que podrían entrar como instructores y monitores en esta faceta. Los barcos dedicados al submarinismo para poder ver nuestra fauna marina. Incluido los que tienen la quilla trasparente para los menos atrevidos. También hay mercado en el senderismo, Ceuta es muy bonita y tiene unos parajes naturales bellisimos.
Las rutas turísticas guiadas. Ceuta tiene mucho que enseñar. Me acuerdo cuando vino el barco que traía a los ajedrecistas de España y Portugal donde me ofrecí como guía por estar todos ocupados por ser el día clave de la Legión, empollándome un poco de historia se quedaron prendados por todos los rincones que pasearon, incluido el parque Mediterráneo donde ya se les cayó la baba. Pero también deberíamos llevarlos por nuestra noche donde el bastión principal es la zona del antiguo pesquero. Ahí si que digo yo que nos faltaría más variedad. Nuestras antiguas discotecas sería un toque de atención a nuestros inversionistas. Los paseos por el mar donde puedan ver todo nuestro litoral. Y una cosa fundamental. Cuando estuve hace pocas fechas en un pueblecito malagueño que es parte de la ruta de los pueblos blancos llamado Frigiliana un puesto que se encontraba en el centro del pueblo donde había unas máquinas de muñecos que hablaban y daban datos sobre la urbe que íbamos a visitar, previo pago de un modico dinero. Muy atractivo y único.
Hoy he escuchado a nuestro presidente don Juan Vivas decir que debemos de ponernos en modo receptivo para dar cobijo a nuestros visitantes del otro lado de la frontera, que vengan a dejarnos dinero. Y pregunto los coches patera ¿dejan también dinero aquí? Pero está muy bien la bajada de los precios del barco. Esto atraerá a mucha gente. Pero deben de ir coordinados con otro paquete que incluya alguna atracción especial. Nuestras playas. Nuestra atractiva gastronomía donde los típicos pinchitos morunos, los corazones, el cus cus. Las especias morunas. Y el colofón la exitosa carrera de la cuna de la Legión. Y muchas más cosas que deberíamos de exportar por ejemplo un torneo de ajedrez. Ya se hizo el campeonato de España aquí y fue un verdadero éxito. Ahí queda mi órdago.
Rabe y Sumy, dos caballas en el puerto de Estepona
Hace más de cuarenta años me destinaron a Madrid. Allí llegamos seis ceutíes que tuvimos que abandonar nuestra tierra para trabajar. No era nada fácil, porque esta tierra te ata y te la llevas en el corazón, sobre todo cuando eres joven y dejas aquí la familia, los amigos y los recuerdos más hermosos que te acompañan durante el resto de la vida. Todos partíamos con la ilusión de tener un trabajo y con la esperanza de volver lo antes posible. Algunos lo conseguimos; otros formaron su familia fuera y regresan de vacaciones, porque Ceuta te atrapa, se hace querer y se quiere.
En Madrid hice amigos de otras ciudades y todos coincidían en una opinión: “La gente de Ceuta os apoyáis los unos a los otros, sois una piña, eso no nos ocurre a nosotros”. Y esa apreciación era cierta, porque amigos, vecinos o conocidos se ofrecían a que te llegaras a casa de gente de Ceuta, te daban el teléfono de familiares o de amigos por si necesitabas algo. Al final, sin darnos cuenta, nos reuníamos un montón de ceutíes, haciendo piña, ayudándonos entre todos.
Ceuta te atrapa y los ceutíes presumimos de ser de esta tierra, porque no hay mejor tierra ni mejor gente. Gente de distintas culturas, de distintas religiones que nos juntamos en torno a una identidad: SER CABALLA; nada nos separa, ni nos separarán por mucho que se empeñen; presumimos de ser de esta tierra y, sin saberlo, nos convertimos, se convierten en embajadores de Ceuta.
Hace unos días la televisión de Estepona entrevistaba a un joven matrimonio que acababa de abrir un restauran-cafetería en el puerto deportivo de Estepona. La periodista les preguntaba sobre esta aventura y lo primero que dijeron es: “SOMOS CABALLAS”, porque están orgullosos de ser de esta tierra. En ese momento se me vino a la cabeza cuando nosotros nos marchamos de Ceuta, porque esa era nuestra carta de presentación: “SOMOS DE CEUTA”.
Rabe y Sumy son un matrimonio ceutí que, por la falta de oportunidades, tomó la decisión de trasladarse a Estepona. Se abrieron paso trabajando en la construcción, de fontanero, en una empresa de alquiler de coches y en la hostelería, como su esposa Sumy, que desde muy pequeña ha trabajado en este sector. Pero el COVID-19 les afectó quedándose en el paro y fue entonces cuando tomaron la decisión de montar un restaurante en esa ciudad.
En esa situación, con mucho esfuerzo, ilusión y con la incertidumbre han apostado por sacar a sus hijos adelante abriendo COFFEE MARSA y, como dos valientes emprendedores, han invertido lo que tenían, han recuperado el dinero del paro y están dispuestos a trabajar duro y, de esta forma, sin pretenderlo, ser embajadores de su tierra. Una tierra que necesita más que nunca que suene por lo mucho bueno que tenemos, por su buena gente, por lo que nos une a los y las caballas y, sobre todo, porque donde hay un caballa, siempre hay un punto de encuentro, otro caballa dispuesto a ayudarlo.
No conocía a este joven matrimonio, pero al verlos en la televisión local de Estepona, decidí visitar el restaurante que, por cierto, recomiendo porque se come un delicioso cuscús, tienen tapas y productos típicos de nuestra tierra y, por qué no decirlo, porque son dos ceutíes que necesitan un empujón de la gente de su tierra.
Si eres de Ceuta y te sientes caballa, recuerda que en el puerto de Estepona hay dos caballas que regentan la cafetería COFFEE MARSA. Gente buena de esta tierra, caballas que, como otros muchos, han tenido que marcharse para sacar a su familia adelante.
Expertos Militares y Medios de Comunicación
Los Zapadores y la Batalla del Ebro
Considerada la operación militar más larga y sangrienta de la Guerra Civil española, enfrentó a las fuerzas republicanas y nacionales en un extenso frente que abarcaba las provincias de Tarragona, Zaragoza y Teruel.
Tras intensísimos combates que se mantuvieron prácticamente sin interrupción hasta el último día, la batalla provocó un elevadísimo número de bajas en ambos bandos. Este enfrentamiento, decisivo en el desarrollo posterior de la contienda, marcó un punto de inflexión al agotar gran parte de los recursos republicanos y consolidar la iniciativa estratégica del bando nacional.
El entonces general Vicente Rojo Lluch (1894-1966), jefe de Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor del Ejército de Tierra republicano, elaboraba un plan en el que la sorpresa desempeñaba un papel decisivo y en el que su Ejército del Ebro, compuesto por unidades de filiación comunista constituiría el eje de la ofensiva. Esta operación sería conocida posteriormente como la Batalla del Ebro.
La Batalla del Ebro se iniciaba a las 0,15 horas del día veinticinco de julio de 1938 abordando el paso del río las seis divisiones que componían los Cuerpos de Ejército V y XV por doce puntos distintos mientras que el XII Cuerpo de Ejército se mantuvo inicialmente en la reserva en la orilla izquierda, cruzando días más tarde para consolidar las posiciones y relevar a las unidades más desgastadas. La proeza del general Rojo consistió en cruzar un río sin que se detectara sus intenciones, descartando el bando nacional tal hipótesis.
El general Yagüe, jefe del Cuerpo de Ejército Marroquí con las Divisiones 13ª, 40ª, 50ª y 105ª, tenía encomendada la defensa del frente del Ebro, dividida en tres sectores sin medidas especiales de vigilancia, poco tiempo después sus unidades fueron arrolladas.
El Ejército del Ebro republicano, al mando del teniente coronel Juan Modesto Guilloto estaba organizado por los Cuerpos de Ejército V con las Divisiones 11ª, 46ª y 45ª Internacional, XII con las Divisiones 16ª, 44ª y 56ª y la XV con las Divisiones 35ª Internacional, 3ª y 42ª y apoyada por la 16ª División del XII Cuerpo de Ejército.
Esta Gran Unidad contaba con el apoyo del XVIII Cuerpo de Ejército compuesto por las Divisiones 27ª, 60ª y 43ª.
La operación del paso del rio Ebro, fue minuciosamente preparada por el Ejército Popular llevando a cabo el Mando de Ingenieros un reconocimiento de la cuenca del río, comprendiendo vados, perfiles de fondo, posibles puntos de paso con barcas, lugares donde se podrían tender los necesarios puentes, los caminos de accesos a las orillas, zonas a utilizar como sitios de concentración y de espera de las tropas, zonas de dislocación de las unidades para estar a cubierto de los observatorios enemigos y puntos de los servicios de suministros y evacuación.
El inicio de la ofensiva se aplazó 24 horas debido al retraso en la incorporación de parte de la artillería y medios de paso, que incluiría botes, pasarelas de infantería, puentes ligeros de vanguardia, puentes pesados de madera, puentes de hierro y compuertas.
El material de pasaderas y puentes estaba fabricado en los talleres de la Inspección ya que no se había podido comprar en el extranjero pero quedaba la duda en lo que se refería al material pesado.

El material de paso constaría de 250 botes de remos, 5 pasaderas ligeras; 2 compuertas, puentes de vanguardia reglamentarios, puentes de madera y puentes de hierro, con sus características:
•Cada bote era dirigido por personal seleccionado con experiencia como remero que en un recorrido de 8 minutos permitía el paso de 8 hombres cada 10 minutos.
• Las pasarelas ligeras disponibles de 1,20 de anchura con una longitud de paso de 150 metros, reforzada con flotadores era tendida en una hora con un equipo de 30 hombres que permitía el paso de los hombres en hilera.
•Las compuertas tenían una capacidad para solo 8 toneladas, tablero montado sobre dos botes corrientes, permitiendo con ello el cruce del río a razón de media hora por viaje con la ayuda de un cable de acero tendido entre ambas orillas.
• Los puentes de vanguardia, para cargas de hasta 4.5 toneladas, se tardaba en tenderlos 12 horas, y permitía el paso una vez instalado de 60 autos y camiones por hora.
• Los puentes pesados de madera para cargas de 12 toneladas admitían el paso de tanques y de camiones pesados. Iniciaron la colocación del primero de ellos el día 25, terminándolo el día 26 al mediodía. No pudo pasar todo el material al haber sido interrumpido su montaje por la Aviación nacional y destruido la parte montada sobre las catorce horas por la crecida del río provocada al haber abierto los nacionales la presa de Camarasa.
• Los puentes de hierro, para cargas superiores a 25 toneladas requerían también de 48 a 72 horas de montaje. Su instalación era más lenta de lo que habían previsto. Todos estos puentes tenían una longitud de 150 metros de vado y cada puente llevaba el personal necesario para su transporte, tendido y entretenimiento. Contaban además con un 25 por 100 de material de repuesto para los puentes que tenían preparados.
Los movimientos de avance de las tropas a las playas de embarque, se iniciaban al anochecer del día 23, guardándose durante toda la operación las mayores precauciones para no ser descubiertos. El Ejército del Ebro terminó el 24 de julio la concentración de las tropas en los puntos de paso junto al acopio de materiales, todo perfectamente enmascarado.
Una vez iniciada la operación de paso del rio, las primeras fuerzas se situaron en la otra orilla, tendiéndose pasaderas en cuatro puntos diferentes, y otras falsas para confundir a la aviación nacional. Al finalizar el día, casi todos los efectivos de los tres Cuerpos de Ejército habían cruzado el Ebro tras 36 horas de combate, el paso fue un éxito para el Ejército Popular.
Tras tomar las posiciones estratégicas de las sierras de Cavalls y Pàndols, además de controlar la meseta de la Terra Alta, y una vez fracasado el intento de cortar las comunicaciones, Rojo se enfrentó a una decisión crucial, una defensa sobre el terreno con intención de conservar la posición mediante trincheras con una anchura de 90 centímetros, nidos de ametralladoras, pozos de tirador y obstaculos, con intención de alargar el conflicto y forzar el desgaste del adversario.
El esfuerzo de los Zapadores de ambos ejércitos fue continuo y extenuante junto a la actuación de los Pontoneros del Ejercito Popular, impecable, tanto táctica como técnicamente, considerando los medios de que disponían. Las fuerzas de Ingenieros republicanas dispusieron del apoyo de un Batallón de Pontoneros, un Batallón de Transmisiones y cinco Batallones de Obras y Fortificación además de las unidades en plantilla.

Las fortificaciones nacionales eran muy simples, estableciendo una línea de vigilancia junto al río, con especial atención a los vados, con puestos reforzados y vigilancia día y noche enmascarándose con ramajes y redes rodeadas de alambradas. El Mando Nacional sabia de la ofensiva que iba a desencadenarse y no hubo sorpresa estratégica, pero si táctica en cuanto a los puntos de paso y direcciones de ataque.
Los ingenieros republicanos habían construido un frente defensivo de trincheras y posiciones de resistencia hasta el vértice Gaeta, en especial la llamada “posición Targa”, clave en la defensa del sector y una auténtica fortaleza defendida por la 3.ª División republicana.
Los ingenieros nacionales intentaron consolidar, bajo fuego enemigo, las posiciones alcanzadas sufriendo grandes pérdidas. Los atacantes quedaron detenidos ante la “posición Targa”, que el día 20 envolvieron y ocuparon en lucha cuerpo a cuerpo. El 22 cayó el vértice Gaeta, a costa de grandes pérdidas.
El cruce del Ebro por el Ejército Popular obligó al Mando Nacional a detener su ofensiva en Levante y desplegar algunas de sus grandes unidades para contener la penetración lograda por los republicanos en el Ebro, reforzando las unidades ya desplegadas en la zona. Las unidades que operaban en Levante se vieron forzadas a establecer una serie de posiciones defensivas en profundidad. Sus Ingenieros contribuyeron decisivamente a repeler al enemigo con un trabajo intenso y arduo, reforzando las posiciones atacadas.
La reacción nacional fue inmediata y el mismo día veinticinco, se ordenó el traslado del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo al mando del general García Valiño y que contaría con la 1.ª División Navarra, la 4.ª División Navarra, y las Divisiones 74.ª, la 82.ª, la 84.ª, la 102.ª, la 150.ª y la 152.ª con el objetivo de cerrar la penetración rápidamente.
Organizándose una contraofensiva que puede dividirse en tres fases; una primera desde los días 26 de julio al 3 de agosto con el cese de la ofensiva y paso a la defensiva, una segunda fase desde los días 3 de agosto al 15 de octubre, de desgaste. Y la última y tercera fase que comprendería los días 30 de octubre al 16 de noviembre, que finalizaría con el repliegue y cruce del rio de las fuerzas del Ejército del Ebro.
Dieron comienzo los peores meses de la batalla, los de mayor desgaste de los contendientes, entre septiembre y octubre de 1938. Las bajas fueron muy cuantiosas en ambos bandos, del orden de 10.000 hombres cada uno.
La Batalla del Ebro finalizó al cruzar las últimas tropas del Ejército del Ebro por su orilla izquierda bajo el mando del teniente coronel Tagüeña el día 15 de noviembre.
La batalla del Ebro proporcionó conceptos de guerra defensiva a los observadores militares internacionales. En una acción de esas características, la infantería y el asalto directo seguían siendo los factores concluyentes para resolver el combate.
En la historiografía de la Guerra Civil Española, tanto extranjera como nacional, esta batalla ha sido estudiada en profundidad por los tratadistas modernos. En este decisivo enfrentamiento, se estima que 130.000 soldados de ambos bandos resultaron bajas, entre muertos, heridos o desaparecidos.