Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
Pedro Sánchez adelanta las elecciones generales al 29 de noviembre. Es la noticia de la mañana en Ceuta.
El presidente del Gobierno ha optado finalmente por disolver las Cortes y convocar a los españoles a las urnas después de un fin de semana marcado por las consultas con ministros, dirigentes del PSOE y miembros de su entorno político.
La decisión llega después del rechazo en el Congreso de los dos decretos sobre vivienda impulsados por el Ejecutivo, que fueron tumbados el pasado viernes con los votos de PP, Vox y Junts.
El resultado parlamentario abrió un escenario de incertidumbre sobre la continuidad de la legislatura y llevó a Sánchez a valorar durante todo el fin de semana las distintas alternativas.
En una comparecencia en el palacio de la Moncloa, Sánchez ha defendido el trabajo de su Gobierno durante la legislatura y ha llamado a los españoles a decidir si quieren que España se sume a la «ola ultraderechista» que involuciona y recorta derechos o desean que España siga siendo «un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental».

El anuncio de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre hecho este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conlleva un calendario de plazos que se inicia este martes con la publicación del decreto correspondiente en el Boletín Oficial del Estado.
Estas son las principales fechas del proceso electoral que se abre a partir de ahora:

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido este lunes la confianza de los españoles tras el anuncio de la convocatoria electoral, ha afirmado que «por fin» la palabra «la tiene España» y ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de pretender esparcir «el temor a la alternancia».
Feijóo ha ofrecido una declaración institucional en la sede del PP de la calle Génova una hora después de que Sánchez haya anunciado en la Moncloa la disolución de las Cortes y el adelanto de las elecciones generales al domingo 29 de noviembre.
El líder de la oposición ha asegurado que estas elecciones no son como las anteriores, son para que «España le gane a Sánchez» y a lo que representa, van -ha dicho- de que «la nación y la democracia venzan a quien más daño le ha causado».
A su juicio, los españoles deben elegir entre «un proyecto de ambición personalista o un proyecto de país», entre «corrupción o decencia» y entre «decadencia o prosperidad».
Feijóo ha dicho que ante este panorama los retos de quien gobierne España después de Sánchez solo son comparables con los que España tuvo que afrontar hace 50 años, tras la muerte de Francisco Franco y la llegada de la democracia.
Según el líder del PP, lo que «realmente» hay detrás de la convocatoria del día de hoy es «el miedo» a que se conozca lo que queda por saber «en la maraña de casos de corrupción abiertos, los más graves de toda la democracia».
Convocar elecciones ahora, ha agregado, es «el último recurso desesperado para intentar esparcir ese miedo» entre la población, el temor a la alternancia, y es «un comportamiento profundamente antidemocrático».
En su comparecencia Sánchez, pese a asumir errores, ha defendido el trabajo de su Gobierno durante la legislatura y ha llamado a los españoles a decidir si quieren que España se sume a la «ola ultraderechista» que involuciona y recorta derechos o desean que España siga siendo «un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental».
Feijóo ha dicho que en los ocho años de Gobierno de Sánchez «se ha levantado un muro entre españoles» y se ha llegado a un momento en el que el coste de la vida «es insoportable», la vivienda «está inalcanzable» y hay una «inmigración descontrolada» y «más inseguridad».
El líder de la oposición ha afirmado que el daño del presidente es «descomunal» pero que no es «irreversible» y España «puede darse otra oportunidad».
Para ello hay que abordar «una reconstrucción nacional», reconstruir la confianza en las instituciones, la fortaleza de las economías familiares, la igualdad de todos los españoles y la convivencia.
Feijóo ha dicho que es «perfectamente consciente» de la dimensión del trabajo que habrá que hacer. «No me temblará el pulso. Si los españoles me dan su confianza, yo no la traicionaré», ha agregado.
A estas alturas de su vida, ha afirmado, no tiene «una carrera por hacer» ni «una meta personal que conquistar» y sólo le mueve servir a su país para «dejar atrás esta negra etapa».
«Tenemos la energía, tenemos la obligación y tenemos el proyecto para ello, para un cambio profundo, honesto y necesario», ha concluido.

Podemos está dispuesta a ir en coalición con los partidos de la nueva alianza de Sumar en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, pero para ello ha insistido en la celebración de unas primarias abiertas para elegir cabeza de cartel y ha puesto como fecha los días 14 y 15 de octubre.
«No hay tiempo que perder y tenemos mucho trabajo que hacer. Y ofrecemos, ofrezco, unas primarias abiertas a que pueda votar todo el mundo los días 14 y 15 de octubre para elegir entre todas esa candidatura de la mayoría social», ha declarado a los medios este lunes la número dos de Podemos, Irene Montero, que se presentaría a este proceso para optar a ser candidata.
Por su parte, los cuatro partidos de la nueva coalición Sumar (Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes) siguen sin candidato pero tienen previsto presentar al cabeza de cartel y su nuevo proyecto político bajo el nombre de Frente Amplio en un acto el próximo 17 de octubre.

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha celebrado este lunes la convocatoria de las elecciones para el 29 de noviembre, pero ha pedido a los ciudadanos que no confíen en las encuestas ni en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que vayan a votar y, si es posible, lo hagan presencialmente.
«Me alegro profundamente, porque hace mucho tiempo que las reclamamos y sobre todo la reclaman los españoles«, ha destacado Abascal en una entrevista en Antena 3 recogida por EFE, en la que ha advertido de que, a pesar de los que indican los sondeos a favor del bloque de derechas, van a ser unas elecciones «muy inciertas».
Tras advertir de que España irá a las urnas Ceuta «invadida» y un candidato, Sánchez, «al servicio de los intereses de Marruecos», ha insistido en que no confío nunca en las encuestas y ha pedido a los ciudadanos que tampoco crean en ellas.