Velas para no olvidar las catorce muertes del 6F en la ruta migratoria por mar

Catorce velas encendidas en una sala de la sede de la ONG Luna Blanca han iluminado el recuerdo de los migrantes que en 2014 perdieron la vida en su ruta hacia Ceuta. Catorce llamas que han sido encendidas para que sus muertes sirvan para aprender de cara al futuro.

El seis febrero Yves, Samba, Daouda, Armand, Luc Roger Chimie, Larios, Youssouf, Ousmane, Keita, Jeannot, Oumarou, Blaise y otro compañero sin identificar no consiguieron pisar tierra firme. Tras de sí dejaron un reguero de sueños, de oportunidades y, sobre todo, de esperanza.

Han pasado doce años desde que el mar fue testigo de su final. Poco más de una década en el que sus nombres han servido para pedir una respuesta en los juzgados y para repensar las políticas migratorias actuales.

Reflexionar

La XIII Marcha del Tarajal ha traído del pasado al presente ese negro episodio de la migración hacia España, una historia que desde la ciudadanía se rememora para exigir cambios y reflexionar.

Este 2026 Francia, Alemania, Italia, Marruecos, Costa de Marfil y España se han unido en un mismo gesto y manifiesto. Ceuta, ciudad muy próxima al escenario del suceso, se ha sumado al movimiento como cada año.

Las lluvias y las fuertes rachas de viento no han logrado pausar la edición de este año. Las instalaciones de la ONG Luna Blanca han refugiado a los participantes que, con carteles en la mano, se han congregado para hacer públicas sus denuncias y exigencias.

fotos-acto-conmemoración-6F-marcha-tarajal

Racismo

Reunidos al calor de las velas, han mostrado su desacuerdo con el estado actual del procedimiento judicial “que sigue pendiente de amparo ante el Tribunal Constitucional que admitió a trámite el recurso en junio de 2023”.

Ante esta situación han demandado que se retome y que el órgano judicial “reconozca que se han violado los derechos fundamentales de las víctimas y de sus familias”. La circunstancia actual del trámite les ha servido de puente para aludir al estado español y a su “racismo institucional cada vez más explícito, más presente y más normalizado por una parte de la sociedad”.

No solo el país ha estado en el punto de mira en su discurso. Los defensores de la búsqueda de una resolución a las catorce personas fallecidas también han sacado a relucir las acciones tomadas por la Unión Europea.

Pacto europeo

“Avanza a toda prisa hacia una nueva ley de deportación que facilitará su persecución y detención, su deportación a naciones no seguras e incluso en las que nunca han estado”, ha criticado María Jiménez, organizadora del evento que ha dado voz al mensaje del grupo.

La normativa en camino no ha sido el único aspecto rechazado de forma pública por los integrantes de la Marcha por la dignidad. Han afirmado que, la elaboración del Pacto de las Migraciones y Asilo “se implementa sin transparencia ni debate público”.

Sin embargo, dentro de toda esa oposición, han recalcado como buena práctica la reciente regularización de migrantes. “Es un logro histórico que, tras años de campaña y movilización de Regularización Ya, ha aprobado el Gobierno español”, ha trasladado.

«Sistema discriminatorio»

A pesar de que ha sido una buena noticia, han hecho hincapié a que el sistema en sí es “discriminatorio” y que los centros de detención en Mauritania impulsados por España “refuerza un modelo de control migratorio basado en la externalización, la violencia y la vulneración sistemática de derechos”, ha subrayado.

Desde su perspectiva ha asegurado que todo en su conjunto “perpetúa las muertes y las desapariciones en las vallas y en el mar”. Jiménez ha resaltado el contraste entre los ciudadanos de Europa y los que no son parte del continente viejo.

A través del contraste entre las posibilidades de las que disponen ambos, ha denunciado las políticas actuales vigentes. “Mientras que los que tienen pasaporte europeo pueden circular libremente, viajar a Marruecos y por otros países sin visado, en Ceuta, la frontera sigue haciéndose cada año más restrictiva para personas marroquíes y de otras nacionalidades.

Perder la vida

La obligación de poseer este documento “ha hecho que muchos hayan visto como única alternativa lanzarse al mar para ejercer su derecho a la libre circulación” lo que pone en riesgo sus propias vidas.

No solo los fallecidos pagan con este precio. Sus familiares se ven abocados a exigir repatriaciones desde otras naciones y, en muchas ocasiones, a perder la oportunidad de despedirse de sus seres queridos con una sepultura. El final de muchos migrantes es el cementerio de Sidi Embarek.

Otros desconocen qué ha sido de sus allegados y conviven cada día con la ausencia de información. Los nombres de los jóvenes a los que se les pierde la pista se cuelan en los titulares en un intento por saber qué ha sido de ellos.

Movilidad

Tras poner el foco en las historias reales tras la migración, han mostrado su repudio a las políticas actuales “alentadas por los discursos de odio y el racismo” que “criminalizan a quienes ejercen su derecho a la movilidad, personas que proceden de países con un pasado colonial”.

Ante su disconformidad han propuesto como alternativa “apuestas valientes como la regularización para una acogida digna y para el reconocimiento de su dignidad”. Asimismo, han remarcado que no llevarlas a cabo alimenta una situación que “los expone a más violencias y a vivir en la calle”.

Este año han denunciado “el neocolonialismo presente en las políticas de cooperación al servicio del control y la externalización de fronteras y la instrumentalización de los migrantes y la explotación de sus cuerpos”.

Muertes

Han criticado que el Estado español no se ha “responsabilizado” de las muertes que se producen en las rutas hacia Europa y a la “no búsqueda de los desaparecidos”. Han mostrado su rechazo a las cifras de fallecidos y desaparecidos en su camino hacia Ceuta, Melilla o las islas Canarias, así como al racismo “en todas sus formas”.

Es por todo ello por lo que han exigido al Gobierno que asuman su papel ante las pérdidas vitales que se dan en la frontera, incluidas las víctimas de la “tragedia del Tarajal y de la masacre de Melilla”.

Han pedido que se repare tanto a los migrantes fallecidos como a sus familias, así como la implementación de “mecanismos efectos para proteger la vida en las fronteras” y que se “garantice el rescate en el mar de migrantes, se asegura su búsqueda, su identificación y los derechos de sus seres queridos”.

Externalización

Han solicitado el fin de la “externalización de las fronteras y a los acuerdos que vulneran derechos humanos, sometiéndolos a evaluaciones públicas, filtros de transparencia y de control democrático con participación de la sociedad civil”.

Han demandado un monitoreo independiente en las zonas fronterizas, el reconocimiento de “la libre circulación de todos” mediante vías legales, el acceso al asilo, la derogación de legislaciones “que atentan contra su dignidad” como, por ejemplo, la ley de Extranjería.

Han propuesto que sean reemplazadas por un marco igualitario y caracterizado por la justifica social. La gestión transparente de recursos públicos con destino a la acogida de migrantes también ha sido otra de las exigencias.

Los miembros de la Marcha por la dignidad también han remarcado la importancia de que las administraciones desarrollen acciones “firmes y sostenidas contra el racismo, la xenofobia y los discursos de odio”.

Yves, Samba, Daouda, Armand, Luc Roger Chimie, Larios, Youssouf, Ousmane, Keita, Jeannot, Oumarou, Blaise y otro compañero sin identificar han regresado en la memoria de quienes los recuerdan para, una vez más, tratar de impulsar un cambio y moldear hacia otra dirección la situación actual de los migrantes.

Brice O., superviviente del 6F: «Nuestros derechos deben ser respetados»

La XIII Marcha por la Dignidad ha comenzado en la mañana de este sábado con la celebración de una mesa redonda que ha contado con la asistencia de Brice 0., superviviente de la tragedia del Tarajal, quien ha contado la experiencia vivida en primera persona en Ceuta.

En este acto también ha participado la periodista Lucia Asué Mbomio para ofrecer una charla para hablar de las nuevas narrativas para hacer memoria.

Este ha sido el inicio de una jornada que, como cada año, pretende recordar los hechos ocurridos el 6 de febrero de 2014 en la playa del Tarajal para exigir justicia para las víctimas y sus familias bajo el lema ‘El racismo mata, la memoria resiste’.

El IES Abyla, primer escenario

A las 12 del mediodía, las puertas del Salón de Actos del IES Abyla se han abierto para celebrar la mesa redonda a la que han asistido decenas de personas implicadas en esta causa.

La artista local Ebhel ha sido la encargada de abrir este acto interpretando una canción.

Seguidamente, se ha conectado de forma remota la abogada Patuca Fernández, defensora de las víctimas de esta causa, quien ha señalado que “hemos visto mucho racismo en los años de búsqueda de justicia”.

Además, ha explicado que, actualmente, “la causa está en el Tribunal Constitucional para estudiar si en el proceso se atentaron contra los derechos humanos” de las víctimas de la tragedia del Tarajal.

Por otro lado, la abogada ha querido recordar que “la memoria ha hecho resistencia a la impunidad del Tarajal. Proclámanos que esas vidas nos importan”, poniendo así de manifiesto la importancia de este tipo de actos que se celebran año tras año.

Un minuto de silencio

Tras la breve intervención de la abogada Patuca Fernández, han subido al escenario los protagonistas de la mesa redonda, formada por Brice O., superviviente de la tragedia del Tarajal; Hanaa Hakiki, abogada del centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos; y Lucia Asué Mbomio, periodista.

Hakiki ha sido la encargada de tomar la palabra en primer lugar para presentar a Brice, natural de Camerún, aunque lleva viviendo varios años en Canadá.

Él fue una de las víctimas y también superviviente de la tragedia del Tarajal del 6 de febrero de 2014, quien tiene una causa abierta contra la ONU “por la violencia que sufrió y que le costó la pérdida de la visión de un ojo”, ha dicho Hanna Hakiki.

Además, perdió a sus hermanos, en recuerdo a quien se ha guardado un minuto de silencio.

La tragedia en primera persona

Brice O. ha tomado la palabra para hablar de lo vivido aquel 6 de febrero de 2014, cuando “perdí la vista de mi ojo por una bala de goma. La razón por la que vine de Canadá a Ceuta es para recordar a mis tres amigos con los que hice la ruta” y que fallecieron aquel día.

“Estoy aquí hoy, pero es muy difícil encontrar las palabras” para transmitir el remolino de sentimientos que hay en su interior.

Hanaa Hakiki ha sido la encargada de traducir las palabras de Brice O., quien se ha expresado en todo momento en francés.

Por otro lado, ha añadido que “vine de Canadá en homenaje a las familias que perdieron a sus hijos ese 6 de febrero estábamos casi mil personas y muy pocas sobrevivieron”; así como “a las pocas víctimas que sobrevivieron”.

Para finalizar su intervención, ha recordado que “el año pasado presenté una queja al Comité contra la Tortura por el trauma que yo viví, estoy muy decepcionado” porque no ha tenido la respuesta esperada.

“Quiero decir que nuestros derechos como migrantes deben ser respetados. Nosotros somos humanos y quisiera agradecer a todas las personas que durante este año que han trabajado para mantener viva la justicia y la memoria del Tarajal”, ha concluido. 

Nuevas narrativas

La mesa redonda la ha cerrado Lucia Asué Mbomio, periodista, quien ha hablado de lo que se llaman “nuevas narrativas, aunque en realidad no lo son. Lo que pasa, es que no siempre se han visibilizado como lo están haciendo en la actualidad y gracias a las redes sociales”.

En ese sentido, se ha referido a la “idea de que acabamos de llegar recientemente, que fomentan mucho los medios de comunicación, porque la gente negra solo aparece bajo ciertas premisas, o bien llegando en patera o bien saltando una valla. Pero, ¿qué pasa cuando están aquí o cuando somos de aquí? No hay una narrativa de lo cotidiano por la cual podamos hablar del tiempo, de que nos encantan las croquetas o de aquello a lo que nos dedicamos y sabemos”.

En su caso, Mbomio habla de cuestiones de raza en los libros. Pero no es lo único, “también hablo de ser mujer, de ser de barrio. Yo insisto mucho en la narrativa de lo cotidiano. Como surmadrileña que soy, me encantaría que me preguntaran, por ejemplo, qué me parece la tasa de la basura”.

“Aún no se ha hecho justicia”

Por otro lado, y en la relación a las actividades programadas por la XIII Marcha de la Dignidad, la periodista considera que “de momento, no se ha hecho justicia y precisamente por eso, esta marcha sigue teniendo sentido”.

“Y mientras sigan muriendo personas tratando de llegar, y no me refiero solo a cómo se recibe, sino qué es lo que motiva que la gente tenga que emigrar, entonces tenemos que hacernos también preguntas que vayan más allá de lo que sucede en la frontera”, ha finalizado Lucia Asué Mbomio.

6F: la búsqueda de una respuesta judicial y un cambio de paradigma

Recordar a quienes fallecieron en su intento de entrar a España. Es tan solo uno de los objetivos que persiguen desde hace años distintas voces que aún consideran que, en todo este tiempo, no se ha obtenido una respuesta suficiente ante lo acaecido aquel seis de febrero de 2014. Ceuta se ha convertido un año más en el escenario de la Marcha por la dignidad, que alcanza su doceava edición.

Los primeros actos han comenzado en el instituto Abyla donde se ha celebrado una mesa redonda para debatir esta cuestión. Así, lo que fue un suceso y una crónica negra, se ha convertido en un punto de inflexión que invita al debate sobre el paradigma migratorio y los canales de entrada de estas personas al país.

La meta principal de estas conversaciones no es otra que la de reflexionar y reclamar la garantía de vías tanto más accesibles como seguras con la finalidad de evitar situaciones como las que se dieron en aquella fecha.

Distintos ponentes se han presentado al salón de actos del centro educativo para trasladar sus visiones sobre este tema. El evento ha estado protagonizado por Patuca Fernández como moderadora; Marra junior, que se ha encargado de hablar sobre la frontera sur; Loueila Sid Ahmed, que ha enfocado su intervención a los pactos actuales en torno a este asunto y Sani Ladank, que ha ahondado sobre los visados y las diferencias judiciales entre África y Europa.

“Fronteras que matan”

Este año el lema que ha recogido a toda esta amalgama de actos activistas ha sido el de “fronteras que matan”, un claro alegato que hace referencia a lo que significan los hechos que se dieron aquel 6F.

Ramsés Azumik, voluntario de Elín y uno de los organizadores, ha expresado que, desde su perspectiva, las políticas migratorias actuales tienen “una tónica relacionada con la represión, con el control de la violencia y sobre todo externalizar este control a terceros países”.

Asimismo, ha trasladado cuál es su visión y la de esta plataforma acerca de cómo deberían desarrollarse. “Tienen que aludir a acoger, a posibilitar vías legales y que no supongan un riesgo. Sobre todo, que permitan que puedan hacer rutas sin poner en peligro su vida para llegar a un lugar”, ha señalado. Es este el motivo por el que han exigido “un pacto por el derecho a migrar en contraposición con el que ha salido recientemente y que se va a implementar”.

Este acto ha despertado una oleada de reacciones. Numerosas personas de distintos puntos de la península se han unido, según ha contado. “Son personas de aquí de Ceuta que consideran que lo que estamos demandando es justo. Son chicos y chicas que los que forman parte también, desde migrantes en las diferentes asociaciones que trabajamos con ellos y gente de entidades que trabajan en torno a los derechos humanos. Vienen de ciudades como Cádiz, Sevilla, Granada, Madrid, Bilbao o Valencia” ha destacado.

Dos recursos judiciales

Aún no han obtenido la respuesta que desean por vía judicial. Lo más reciente han sido dos recursos interpuestos ante el Tribunal Constitucional, tal y como ha indicado Patuca Fernández.

“Uno es el de las familias de cuatro de las víctimas que solicitan amparo a este órgano. Entienden que se ha vulnerado no solo el derecho a la vida de estos chicos, sino también el derecho el de ellas a acceder a la justicia porque no se les permitió participar del procedimiento. Este incluye el de la libertad religiosa y a la intimidad, por la identificación de los cuerpos y los entierros. No se les posibilitó decidir sobre los restos de sus hijos”, ha explicado.

“El otro viene de parte de las asociaciones, en concreto, por faltar a la tutela judicial efectiva y el derecho a la vida. Este último recurso ya ha sido admitido a trámite en junio del año 2023 y está pendiente de resolución. El otro citado anteriormente, va un poquito por detrás y todavía no hay decisión”, ha comentado.

“Espero que esta luz verde a trámite se convierta en una resolución que reconozca el derecho a la vida y a la movilidad para que se eleven los estándares de protección del mismo en las sedes judiciales”, ha mencionado.

Todos estos años no se ha logrado este propósito, sin embargo, no todo han sido pasos lentos. La abogada representante de la Coordinadora de Barrios ha considerado que el mayor cambio son las denuncias presentadas por los afectados.

Once años y una tragedia en el recuerdo: las 15 víctimas del 6F

Once años y una tragedia en el recuerdo. 15 muertos, aunque todos se empecinan en hablar únicamente de 14 víctimas. Una cifra demoledora que marca el llamado Caso Tarajal atrapado en una maraña de procedimientos judiciales iniciados en Ceuta y cuyo último episodio, de momento, se ha detenido en el Tribunal Constitucional.

Allí, ante esa instancia, fue admitido a trámite el recurso contra el archivo del 6F promovido por la Asociación Coordinadora de Barrios para el Seguimiento de Menores y Jóvenes, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la Asociación Pro Derechos Humanos de España (Apdhe).

Hace un año, uno de los supervivientes de aquella tragedia presentó una queja contra España ante el Comité contra la Tortura de la ONU. En la misma se pedía la reapertura de una nueva vía hacia la justicia.

Aún no hay una resolución sobre estos dos últimos movimientos judiciales, sí la hubo el 17 de mayo de 2022, cuando el Tribunal Supremo desestimó el recurso de casación contra el auto de sobreseimiento dictado por la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta.

El máximo órgano judicial en la ciudad había resumido en un auto el 28 de julio de 2020 la desestimación de los recursos de apelación cursados por varias oenegés, que argumentaron que la actuación de la Guardia Civil no había sido proporcionada aquella madrugada del 6F.

¿Qué es lo que pasó?

homenaje-tarajal-tragedia-6f-4

 Fueron más de 200 personas las que buscaron la forma de bordear el espigón del Tarajal. Ese paso fue difundido mediáticamente como algo nuevo. No era verdad, solo semanas atrás otros grupos de subsaharianos habían accedido cruzando por el arenal, tal y como recogió este periódico en varios reportajes.

No hubo nada distinto a lo de otras semanas, salvo la tragedia con la que terminó aquel acercamiento. 15 subsaharianos murieron, aunque esa víctima última, la número 15 que nunca fue identificada, se ha convertido en la olvidada no solo por medios de comunicación sino también por organizadores. Los cuerpos fueron encontrados a uno y otro lado de la frontera.

El Caso Tarajal evidenció además una nefasta gestión política del asunto. Hubo apreciaciones tan dispares y tan opuestas, que chocaron versiones en cuestiones de horas, demostrando que el interés no era, ni por asomo, trasladar la verdad.

Hubo una comisión de investigación y tuvieron que visionarse las grabaciones de lo que había pasado para hacerse una idea del descontrol que llegó a concentrarse en el entorno del espigón. El mismo donde hoy luce una placa que se renueva cada año.

Cinco de los fallecidos fueron enterrados en Santa Catalina, el resto en Marruecos. Tras aquellos hubo más, un goteo constante de pérdidas de vidas en la valla y en el mar. En la frontera sur poco cambia, aunque días como hoy todas las miradas se centran en aquella madrugada del 6 de febrero.

La Marcha por la Dignidad tras los sucesos del 6F será el 8 de febrero

Ya hay fecha para la XII Marcha por la Dignidad con la que se quiere recordar la tragedia del 6F en Ceuta. Tal y como ha concretado la organización será el 8 de febrero, sábado, cuando se desarrollen los actos con los que se sigue exigiendo “verdad, justicia y reparación”.

El lema de este año es: “Ante fronteras que matan, un pacto por el derecho a migrar. Vías legales y seguras” y, conforme avancen las fechas, se irán conociendo actos para el programa que tendrá su momento clave con la marcha hacia el espigón del Tarajal, pero antes habrá conferencias y debates.

La organización ha habilitado estos canales y perfiles de redes sociales para ir trasladando noticias de cara al 8 de febrero: Twitter: @marchatarajal; Facebook: @marcha.tarajal; Instagram: @marcha.tarajal; email: ma************@***il.com.

De momento se han cerrado actos de debate y encuentro en el IES Abyla desde las 11:45 horas de ese día 8 y la marcha, que se iniciará después de comer y prevé llegar a la playa del Tarajal a las 18:30 horas para hacer el acto de homenaje en recuerdo de los fallecidos en el intento por cruzar el espigón del Tarajal el 6 de febrero de 2014.

Lucha al margen del procedimiento judicial

Al margen del procedimiento judicial que ha tenido este asunto tras la muerte de 15 subsaharianos, permanece la conciencia social de rechazo a las políticas fronterizas, a la concepción de Europa en torno a una Frontera Sur que sigue dejando un rosario de tragedias.

Los cuerpos de los fallecidos fueron enterrados en Ceuta y en Marruecos, no se permitió la llegada a España de familias de estas personas ni se les concedieron visados especiales para reconocer a sus hijos.

El asunto, tras varios archivos, llegó hasta el Constitucional tras las denuncias presentadas por varias oenegés.

Diez años del 6F: negativa a ADN y visados, familias rotas y un recurso en el TC

Este año se cumple el décimo aniversario de la muerte de 15 personas que trataban de acceder a la ciudad de Ceuta el 6 de febrero de 2014, el fatídico 6F.

Las organizaciones Solidarité et Sensibilisation des Familles des Migrants, Ca-minando Fronteras, Coordinadora de Barrios y la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) han denunciado este martes la «inacción» de las autoridades españolas con las víctimas del Tarajal, como publica Europa Press.

En este sentido, han criticado que, en este tiempo, el Estado «se ha negado a identificar los cuerpos de cuatro de las cinco víctimas enterradas en España». Además, han lamentado que los familiares no han tenido «posibilidad real y efectiva» de ser parte en el procedimiento.

«Los consulados han denegado la toma de muestras de ADN y rechazó en varias ocasiones la petición de visados para que las familias pudiesen visitar el lugar de la muerte de sus hijos y sus sepulturas», han apuntado.

Asimismo, han expuesto que, en la actualidad, el Tribunal Constitucional (TC) está estudiando el recurso de amparo interpuesto por las acusaciones populares, pero está pendiente la admisión a trámite del recurso de amparo interpuesto por las familias.

En todo caso, han precisado que valoran «de forma positiva» que el Ministerio Fiscal se haya sumado al recurso interpuesto por las acusaciones populares, «reconociendo que el procedimiento judicial no ha cumplico los cánones de la protección del derecho a la vida reconocido en nuestra Constitución».

Sin embargo, han lamentado que en estos diez años los distintos gobiernos «han seguido causando dolor a las familias y negando los derechos de las muertas». «Tarajal es el ejemplo de cómo las políticas de control de fronteras vulneran de forma sistemática el derecho a la vida de las personas migrantes», han asegurado.

El padre de una de las víctimas: «Pido al tribunal español que reparase el daño causado a nuestra familia»

WhatsApp Image 2023-02-04 at 19.02.45

Por su parte, el padre de una de las víctimas del Tarajal, Yves Martine Bilong, ha explicado que, desde la desaparición de su hijo, su familia y él están «destrozados». «Mi hijo debería ser el jefe de la familia y mira lo que ha pasado. Su desaparición ha hecho mucho daño a su madre, que cayó tan enferma que acabó muriendo. Su abuela también murió y yo, su padre, estoy enfermo desde aquel día. Por eso, pido al tribunal español de hacer justicia y reparar el daño causado a nuestra familia», ha manifestado.

También el hermano de Larios Fotio, ha señalado que no ha encontrado «un ápice de justicia, ni siquiera la verdad sobre lo que pasó ese día del 6 de febrero de 2014 en la playa de Tarajal». «A pesar del dolor profundo de su pérdida y de la injusticia, intentamos día a día de superar esta pérdida y continuamos luchando. Seguimos teniendo esperanza y llevando a cabo nuestra lucha, que no es otra que obtener reparación y justicia», ha expuesto.

El hermano de uno de los fallecidos: «Seguimos exigiendo que se reconozca la verdad de lo que ocurrió»

Por otro lado, el hermano mayor de Daouda, ha puesto de manifiesto que «han sido diez años difíciles» y que «la forma en la que murieron, cómo el Gobierno disparó contra ellos, hace que el dolor sea aún más fuerte», según sus palabras que recoge Europa Press.

«Diez años después las asociaciones seguimos exigiendo que se reconozca la verdad de lo que ocurrió, que se haga justicia con las víctimas, que sean reparadas y reconocidas en sus derechos, y, como garantía de no repetición, la protección de la vida en las fronteras», ha añadido.

Diez años de Tarajal y un dolor que permanece

Participantes de la XI Marcha por la Dignidad, que recuerda las muertes de 15 personas en su intento por llegar a nado a Ceuta el 6 de febrero de 2014, han ofrecido en el IES Abyla varias charlas a cargo de la abogada de la asociación Coordinadora de Barrios, Patuca Fernández, así como los activistas Mouctar Bah y Viviane Ogou.

Fernández, quien ha hablado sobre la tragedia del Tarajal diez años después, ha aludido a la sensibilización que marca estos actos de recuerdo del 6F que se celebran este sábado y que culminarán con la marcha que parte de las 15:15 horas desde la plaza de los Reyes hasta el espigón fronterizo.

“Es un acto de sensibilización dirigido a reflexionar sobre la realidad de la frontera y las causas que generaron la tragedia del Tarajal. Nos juntamos personas de toda la Península para conmemorar las vidas de las personas fallecidas en la playa”, ha explicado Fernández a los periodistas.

“Concebimos la tragedia del Tarajal como el dolor que no cesa porque no solo asoló la vida de aquellos chicos sino también de sus familias que no han podido recuperar los cuerpos de sus hijos. Es un dolor que no cesa porque no ha habido responsables y porque estas tragedias se siguen repitiendo como ha pasado en Melilla el 24 de junio o cada vez que llega un cuerpo a las costas de Ceuta y no puede ser identificado”.

Diez años después, apunta Fernández, “el Tarajal nos demuestra que no se puede hacer justicia en contra de las víctimas, en el procedimiento no se escuchó a los supervivientes, no se permitió a las familias ser parte del mismo, no se recabaron las autopsias de Marruecos y las de España fueron deficientes”, ha denunciado.

“Nos encontramos que falta mucho por saber de lo que ocurrió aquel día. Es importante que empecemos a concebir la importancia del testimonio de supervivientes porque las víctimas migrantes también importan”.

La externalización de las fronteras

Mouctar Bah, especialista en acompañamiento psicosocial a los inmigrantes y refugiados, ha hablado sobre el paso por Marruecos y las vivencias de la externalización de fronteras.

“Hoy es un día que recuerda la tristeza de hace 10 años cuando pasó la tragedia del Tarajal. Exigimos justicia, verdad y reparación. Los países no protegen los derechos de las personas migrantes que cada vez toman rutas más peligrosas. La tasa alta de personas muertas en la ruta de Canarias y el norte es alta por lo que hay que abrir rutas seguras para evitar que nadie muera cuando busca una vida segura”, ha avanzado.

Bah se pone en la piel de las familias de fallecidos, de quienes piden justicia y no pueden ver los cuerpos de sus seres queridos siendo por tanto imposible cerrar el ciclo del duelo.

A lo largo de los años no solo ha ocurrido la tragedia del Tarajal sino también la de Melilla. “No hubo investigación para saber los responsables, no se ha hecho justicia. Lo más importante que podemos hacer es pedir justicia”, ha expuesto.

“La política de externalización de las fronteras de Europa y de España no lleva nada bueno para las personas migrantes, sino solamente violencia. Los acuerdos que hacen Europa y España con Marruecos aumentan la precariedad de la inmigración. Pasan horas y horas para pasar por la frontera y las personas inmigrantes no tienen acceso a servicios básicos como la salud, educación, vivienda para tener unas condiciones de vida digna”.

“No se respetan los derechos de las personas migrantes. La política de externalización de fronteras no funciona, dejar a las personas morir en la frontera no es una buena política”, ha indicado.

Cuando la dignidad se pierde

Viviane Ogou, investigadora y activista, ha hablado sobre la migración digna y segura y ha denunciado “las políticas fronterizas del Estado español y Europa que tienen un impacto sobredimensionado en las vidas de las personas que migran, las criminalizan, hacen que el derecho a la vida no sea respetado. Hay que hacer un acto de justicia para reconocer la masacre del Tarajal, la de Melilla, y las muertes de miles de personas”.

Para Ogou, se tiene que hacer una revisión completa, con medidas integrales que protejan la vida humana, viendo a las personas que migran “como humanos no como personas que cometen un delito”.

Más de 250 organizaciones de España y a nivel internacional se han unido para hacer verdad, justicia y reparación hablando sobre la situación de Tarajal, el juicio o lo que envuelve esta situación. Ejemplifican “la lucha de un movimiento que cada día crece más y que pide humanidad y mejores condiciones”.

La XI Marcha de El Tarajal partirá este año desde Plaza de los Reyes

La organización de la XI Marcha de El Tarajal ha presentado en la mañana de este miércoles el programa de actividades que se llevará a cabo este sábado 3 de febrero, cuando se cumplen 10 años de la tragedia del Tarajal, en Ceuta.

Bajo el lema ‘10 años exigiendo verdad, justicia y reparación’, este año se celebrará la XI Marcha de El Tarajal. Ramsés Mohamed y Pilu Alba Díaz, parte del equipo organizador de la marcha, han sido los encargados de adelantar los actos que se llevarán a cabo.

Antes de eso, Ramsés Mohamed ha recordado que “tras 10 años seguimos exigiendo verdad ante una situación fatídica de aquel 6 de febrero de 2014, en la que sabemos que 14 personas perdieron la vida intentando llegar a las costas de Ceuta. Una situación completamente evitable que se dio debido a una intervención de la Guardia Civil que, ante las personas que se encontraban en el agua, no permitió que llegaran a la costa con vida”.

Además, según ha expresado, esa situación se podría haber evitado a través de “políticas migratorias justas, en las que se diera una acogida digna a todas las personas”.

Asimismo, Mohamed ha indicado que siguen “exigiendo esta verdad ante un caso en las distintas instancias tribunales, que se ha abierto y cerrado en varias ocasiones y que a día de hoy nos encontramos a la espera de conocer la resolución del tribunal constitucional ante el recurso que se presentó contra el sobreseimiento del caos”.

rueda-prensa-marcha-tarajal-2024-3

También siguen reclamando justicia en la frontera, pidiendo “que se abran y se gestionen a través de unas políticas que reconozcan la libertad de movimientos de todas las personas tal y como está recogida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 13”.

La última exigencia es pedir “reparación para las víctimas y las familias de la tragedia de El Tarajal y de todas las situaciones de violencia, de muerte y desaparición en las fronteras”, ha añadido Mohamed.

La XI Marcha de El Tarajal, el sábado a las 15.15 horas

Tras la intervención de Ramsés Mohamed para poner sobre la mesa una vez más todo lo que rodea a ese hecho, ha tomado la palabra Pilu Alba Díaz, quien ha detallado el programa de actos que se desarrollará a lo largo de este sábado y que se versarán en torno al lema ‘10 años exigiendo verdad, justicia y reparación’.

Así, en primer lugar y girando en torno a la verdad, la jornada comenzará a las 11.30 horas en el salón de actos del IES Abyla, donde tendrá lugar una mesa redonda en la que participarán Patuca Fernández, con la ponencia ‘Tarajal: el dolor que no cesa’; Mouctar Bah, con el ‘El paso por Marruecos: la vivencia de la externalización de fronteras’; y Viviane Ogou, con ‘No repetición: por una migración digna y segura’.

Un acto que se extenderá hasta las 13.30 horas y que también se emitirá en streaming para que todos aquellos que no puedan asistir puedan seguirla en directo.

Tras un breve descanso para comer, el día continuará a las 15.15 en la Plaza de los Reyes. “Este año, por ese décimo aniversario, hemos querido cambiar ese recorrido y empezarlo frente a la Delegación del Gobierno. En este lugar tendrá lugar ese segundo foco dirigido hacia la justicia, segunda palabra del lema”.

Desde ahí partirán hasta la playa de El Tarajal en un recorrido de unos cuatro kilómetros que pasará por el Paseo del Revellín, Gran Vía, Avenida Martínez Catena, Playa El Chorrillo, playa de la Almadraba hasta finalizar en la playa de El Tarajal. Durante todo el recorrido, se tendrá presente a las 14 víctimas “de manera muy especial”, asegura Díaz.

La llegada a la playa está prevista a las 17.30 horas y allí, “como cada año, se leerá el comunicado en varias lenguas, se reestablecerá la placa conmemorativa y se llevarán a cabo una serie de actos centrados en la reparación”, esa tercera palabra  a la que en esta edición quieren darle más fuerza.

Cabe destacar que desde la Playa de El Tarajal habrá a disposición de los asistentes un autobús para trasladarlos hasta el puerto de Ceuta, ya que son muchas las personas que vendrán de fuera para participar en esta jornada.

Así culminará una nueva edición de esta marcha con la que intentan no olvidar a las víctimas y sobre todo, evitar que vuelvan a pasar tragedias como la que se vivió el 6 de febrero de 2014 en la frontera de Ceuta.

“Esto últimos diez años han sido diez años de dolor, de impunidad y de injusticia pero han sido también diez años de lucha, resistencia y fuerza colectiva. Por eso, seguiremos convocando tantas marchas como sea necesaria hasta que estas victimas y sus familias sean reparadas y las fronteras dejen ser un lugar de muerte y de no derecho y hasta que todas las personas pueden ver su dignidad y sus derechos respetados en nuestras fronteras”, ha concluido  Ramsés Mohamed.

Conferencias y una marcha al Tarajal diez años después del 6F

Ya está listo el programa para la XI Marcha por la Dignidad que recordará, diez años después, las muertes de 15 subsaharianos en su intento por llegar a Ceuta bordeando el espigón del Tarajal.

Los actos tendrán lugar el 3 de febrero y comenzarán con varias charlas en el IES Abyla a partir de las 11:30 horas.

Como siempre se contará con la abogada Patuca Fernández, fiel a esta marcha y abogada que ha llevado la causa del 6F. Ofrecerá una conferencia bajo el nombre ‘Tarajal: el dolor que no cesa’.

Mouctar Bah hablará sobre la vivencia de la externalización de fronteras y el paso por Marruecos mientras que Viviane Ogou lo hará sobre la migración digna y segura.

Las chalas se retransmitirán además desde el canal de Youtube de la Marcha: bit.ly/canaltarajal.

’10 años exigiendo verdad, justicia y reparación’

Bajo el lema ‘10 años exigiendo verdad, justicia y reparación’, se organizará la marcha que partirá a las 15:15 horas desde la plaza de los Reyes teniendo prevista la llegada al arenal del Tarajal en torno a las 18:30 horas.

La marcha recuerda la tragedia del 6F cuando cientos de personas quisieron entrar a nado bordeando el espigón del Tarajal. Ese 6 de febrero de 2014 se escribió una de las grandes tragedias migratorias que dejaron muertes, devoluciones y heridos.

El caso terminó judicializado tras las denuncias de oenegés y la causa terminó años después con el archivo judicial. Así ha sido hasta la decisión del Constitucional de estudiar el recurso presentado.

Con estos actos los organizadores buscan que esta tragedia no quede en el olvido, que se rememore cada año lo que sucedió. Se tendrá en cuenta a los fallecidos ahogados en una madrugada de auténtico caos en la frontera.

Obviar aquello supone olvidarlo y es lo que no quieren quienes no solo siguen poniendo el foco en estos sucesos sino que exigen que haya justicia para quienes no pueden defenderse.

La Justicia asocia la baja definitiva de un guardia civil a la presión de la valla

El Juzgado central de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional ha estimado el recurso interpuesto por el abogado de un agente de la Guardia Civil destinado en Ceuta contra la decisión del Ministerio de Defensa que acordó su jubilación pero ajena a acto de servicio.

En sentencia, a cuyo contenido ha tenido acceso El Faro, se declara efectiva esa incapacidad permanente para el servicio por insuficiencia de condiciones psicofísicas pero con un matiz importante: en acto de servicio.

Los intereses del agente, uno de los que estuvo además encausado por delito de homicidio en el procedimiento del 6F, han estado defendidos por el abogado Antonio Suárez-Valdés.

El letrado valora que esta sentencia supone “un importante espaldarazo a los agentes que trabajan en las vallas de Ceuta y Melilla” que a su juicio venían desempeñando su trabajo “en condiciones de absoluta indefensión al negarse el Ejecutivo a considerar acaecidas en acto de servicio las lesiones que pudieran desarrollar en el ejercicio de su trabajo”.

Una crisis de ansiedad con causa en el 6F

Los hechos que han motivado esta resolución judicial se produjeron el 17 de febrero de 2017. Estando de servicio el agente fue alertado ante otro intento de entrada de inmigrantes por la zona bravo del vallado.

La situación era claramente extrema: una decena de guardias operativos que tenían que controlar la entrada de más de 500 inmigrantes.

6f

La situación terminó con heridos y la entrada de cientos de personas. Un caso extremo en el que el agente sufrió una crisis de ansiedad por lo que causó baja del servicio. Justo había pasado un año de su participación en la llamada causa del Tarajal que terminó con las muertes de 15 subsaharianos en el intento de cruce a Ceuta.

Jubilación desligada del trabajo

Fue entonces cuando el Ministerio de Defensa acordó que era procedente su jubilación pero la consideró ajena a acto de servicio “pese a resultar notorio que en la génesis de su patología psiquiátrica se encontraban los hechos sufridos el 6 de febrero”, justifica su Defensa.

En la causa del 6F se incoaron diligencias previas que terminarían años después con el archivo tras una permanente acusación de 8 años de cárcel sobre este agente.

Las consecuencias psicológicas de aquello fueron claras y afloraron justo un año después cuando le tocó intervenir en una entrada masiva que terminó con su traslado al hospital al sufrir una crisis de ansiedad.

El agente tuvo que ser atendido por distintos psiquiatras que le diagnosticaron trastorno adaptativo de ansiedad ocasionado por estos hechos.

La clave de la resolución judicial: el origen

La clave de esta resolución judicial ha radicado en asociar si la situación psíquica sufrida por el agente venía motivada por una presión laboral como aquí se considera que ocurrió al estar expuesto directamente a ese servicio en el vallado que hizo aflorar el suceso del 6F.

El estrés postraumático que le incapacitó para el servicio se inició tras aquellos sucesos, algo que se considera probado en la sentencia.

“La insuficiencia de condiciones psicofísicas del actor tiene su origen directo y exclusivo en el servicio prestado en su condición de guardia civil en la playa del Tarajal y en la valla fronteriza de Ceuta, sin que conste dato alguno que apunte a la concurrencia de componentes subjetivos que inciden en la enfermedad, ni de rasgo alguno de su personalidad que determine la generación de la patología invalidante”, se indica.

“Las vicisitudes judiciales derivadas de los acontecimientos acaecidos en la playa del Tarajal tienen una conexión directa con el servicio prestado en la Guardia Civil y su condición de miembro de la misma”, concluye.