Cerca de cuarenta marroquíes residentes en España se concentran en el consulado de Tánger para pedir ayuda

Cerca de cuarenta marroquíes residentes en España y nacionalizados se han concentrado este lunes a las 11.30 horas (horario marroquí) a las puertas del consulado español en Tánger para pedir ayuda tanto al Gobierno español como al marroquí y que les dejen volver a sus casas en nuestro país.
Provistos todos de mascarillas, algunos con guantes e intentando guardar las distancias, muchos de estos residentes en España que llevan casi dos meses atrapados en su país de origen, se han concentrado a las puertas de los consulados españoles que hay en Marruecos, siendo la más multitudinaria la de Tánger, con casi cuarenta personas, mientras que en Rabat había solo tres personas, y en Tetuán, debido a que la Policía marroquí no les dejaba estar ahí, solo han llegado dos personas.
Piden al Ministerio de Asuntos Exteriores español y al marroquí que “se pongan de acuerdo de una vez por todas” y “nos ayude a regresar a nuestras casas y con nuestras familias” en España.
Son muchos los “dramas” que hay detrás de la historia de cada uno de ellos. Familias que están separadas de sus hijos y de sus hogares; personas mayores, personas enfermas, “con enfermedades terminales”, mujeres embarazadas a punto de dar a luz solas y en casas que no son las suyas, y en general personas que han de pasar esta cuarentena y el Ramadán “sufriendo la agonía de no saber cuándo podremos regresar a casa, a España, que es nuestro hogar”, explica Karim, un marroquí de 45 años, que lleva 32 afincado como residente en Madrid y que ha organizado al grupo que se ha manifestado en Tánger, donde han estado más de una hora.

Karim viajó a Marrakech desde Madrid, donde le esperan su mujer y su hija, el día 9 de este mes junto al hijo de su socio “cuando aún todo era normal”. Karim tiene dos restaurantes de comida árabe en Madrid y junto a su socio están trabajando en la creación de un nuevo negocio de patinetes eléctricos en Marrakech, motivo por el que se desplazaron y cuya vuelta estaba programada para el 14 de marzo.
Samir, un marroquí de origen de 38 años con nacionalidad española que lleva 12 años viviendo en Málaga, donde tiene una pastelería y cafetería, ha estado en el consulado de Tetuán. “Pero como no había nadie y la policía me ha mandado para casa he tenido que irme”, ha relatado. Se ha mostrado pesimista pues lleva dos meses atrapado en Tetuán y cree que este mes no van a poder volver porque “ambos gobiernos no llegan a un acuerdo y no sabemos qué es lo que estarán negociando tanto tiempo”. Además, considera “absurdo” que teniendo la nacionalidad española “sigamos siendo marroquíes” y ha criticado que a ambos países les “importamos muy poco”. “Uno no puede ni dormir, la cabeza la tenemos hecha polvo”, ha continuado.
Saber, un marroquí de 34 años aunque se vino con solo dos años para España, fue quien propuso esta iniciativa y ha estado en la concentración en Rabat. Ha explicado lo importante para ellos es que se conozca su situación. “Lo que nos interesa es ir todos ahí y llegar a los medios. Hay consulados que ni siquiera nos cogen las llamadas y porque nos juntemos en la puerta no van a abrir. Pero, el objetivo es que se enteren los medios, que la gente lo vea en las noticias y se enteren en España porque esto se tiene que ver en España y la única manera es a través de los medios y de las noticias. Es España quien nos puede ayudar”, ha insistido Saber.

Conectados en el grupo ‘Regresar a nuestras casas’

Además, la mayoría de ellos se han quedado sin dinero, alojados en casas de conocidos o familiares que les han dejado quedarse ahí, e incluso, “algunos estamos en la calle”.
Desde el pasado 13 de marzo la frontera está cerrada a cal y canto. Por ello, crearon un grupo a través de WhatsApp, denominado ‘Regresar a nuestras casas’, con el fin de pasarse información sobre el posible vuelo que el Ministerio pondría para la próxima semana desde Casablanca hasta Madrid, y fue a través de ese grupo, en el que “comenzaron muy pocos” y ahora son más de cien personas, a través del que se empezaron a organizar la semana pasada “para reivindicar nuestros derechos como españoles”.
El pasado 3 de abril muchos españoles pudieron volver en el avión que el Gobierno fletó desde Casablanca hasta Madrid. Pero, la gran mayoría de estos marroquíes residentes o con nacionalidad española no pudo hacerlo “al tener pasaporte verde”, incluso muchos teniendo la nacionalidad española, ya que “al nacer en Marruecos, nuestro país considera que somos de aquí y por eso no nos dejan salir”.
“Nos han dicho que están negociando para poner un barco o más aviones, pero esto no es seguro. De todas formas un vuelo al mes no es suficiente y con España tenemos 14 kilómetros de distancia, no tiene ninguna explicación que no sean capaces de mandar un ferry y otros países sí lo estén haciendo. Lo que están haciendo es ganar tiempo para ahorrarse dinero, que comience la desescalada y volvamos en vuelos chárter”, prosiguió Saber.
Finalmente, han criticado que otros países estén repatriando a sus nacionales y residentes y España no lo esté haciendo. “Este fin de semana ha salido dos aviones de Casablanca a Bélgica, pero nosotros no tenemos derechos, ni nuestros hijos, ni de recuperar nuestra vida ni nada. Necesitamos que alguien nos diga algo, no podemos seguir aquí desamparados sin que nadie nos dé una solución ni nos guíe”, comentaba una manifestante en Tánger, donde ha salido un representante del consulado para “decirnos que todo depende de Marruecos y que no pueden hacer nada”. “Alguien nos tendrá que dar una explicación y explicarnos el por qué no se ponen de acuerdo con España y con otros países sí”, ha concluido.

Marroquíes residentes en España plantean manifestarse ante los consulados españoles para “regresar a nuestras casas”

Cientos de marroquíes residentes en España y españoles llevan casi dos meses atrapados en Marruecos, por lo que se están organizando para manifestarse este lunes a las 11.30 horas en todos los consulados españoles del vecino país para pedir al Ministerio de Asuntos Exteriores español que “actúe de una vez por todas” y “nos ayude a regresar a nuestras casas” en España.

Desde el pasado 13 de marzo la frontera del Tarajal es un desierto. Ceuta es la puerta a la Unión Europea y el destino deseado de “cientos” de marroquíes que al tener la nacionalidad son ya españoles o residentes que llevan media vida en nuestro país.
La unión hace la fuerza y “nadie habla de los marroquíes residentes en España que nos hemos quedado atrapados en Marruecos”, ha criticado Karim, un marroquí de 45 años, que lleva 32 afincado como residente en Madrid. Por ello, crearon un grupo a través de WhatsApp, denominado ‘Regresar a nuestras casas’, con el fin de pasarse información sobre el posible vuelo que el Ministerio pondría para la próxima semana desde Casablanca hasta Madrid.

En ese mismo grupo, que “comenzó con muy pocos”, además de compartir su sentimiento de frustración y situaciones personales, se han ido organizando y poniendo de acuerdo, que “ha sido lo más complicado”, para acudir este lunes a las 11.30 horas a las puertas de los seis consulados españoles que hay en Marruecos: Tánger, Casablanca, Rabat, Tetuán, Nador y Agadir.

Saber, un marroquí de 34 años aunque se vino con solo dos años para España, fue quien propuso esta iniciativa, ha explicado que en un principio pensaron hacerla este pasado viernes, 1 de mayo, ya que no les importaba que fuera festivo y “los consulados estuvieran cerrados”.

«Quieren que se enteren en España»

Pero finalmente se han decantado por hacerla este lunes porque “la gente que tiene que desplazarse hasta el consulado más cercano podría tener problemas ya que hay muchos controles y no podrían justificar que van al consulado porque estuvieran cerrados, pero en el de Tánger seremos más de 15 personas”, comenta Karim.

“Lo que nos interesa es ir todos ahí y llegar a los medios. Hay consulados que ni siquiera nos cogen las llamadas y porque nos juntemos en la puerta no van a abrir. Pero, el objetivo es que se enteren los medios, que la gente lo vea en las noticias y se enteren en España porque esto se tiene que ver en España y la única manera es a través de los medios y de las noticias. Es España quien nos puede ayudar”, ha insistido Saber.

Son muchas las familias que están separadas de sus hijos y de sus hogares; personas mayores, personas enfermas, mujeres embarazadas a punto de dar a luz solas y en casas que no son las suyas, y en general personas que han de pasar esta cuarentena y el Ramadán “sufriendo la agonía de no saber cuándo podremos regresar a casa, a España, que es nuestro hogar”, explica Karim.

No obstante, el cierre de fronteras el pasado 13 de marzo no fue hermético: de hecho, muchos españoles pudieron volver a sus casas el pasado 3 de abril en el avión que el Gobierno fletó desde Casablanca hasta Madrid. Pero, la gran mayoría de estos marroquíes residentes o con nacionalidad española no pudo volver “al tener pasaporte verde”, incluso muchos teniendo la nacionalidad española, ya que “al nacer en Marruecos, nuestro país considera que somos de aquí y por eso no nos dejan salir”.

No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores anunció el pasado miércoles que la Embajada española en Rabat está preparando un nuevo vuelo de repatriación de los españoles que deseen abandonar Marruecos. Aunque, no hay fecha precisa para la salida del avión, sería para la próxima semana desde Casablanca.

Tendrán prioridad los pasajeros con nacionalidad española, aunque se estudia permitir el acceso de marroquíes residentes en España “siempre que puedan justificar razones de inaplazable urgencia”, como pueden ser la separación familiar con hijos pequeños, la pérdida de un trabajo o la continuidad de un tratamiento médico. Para ellos, debería valer con que son españoles.

“Nos han dicho que están negociando para poner un barco o más aviones, pero esto no es seguro. De todas formas un vuelo al mes no es suficiente y con España tenemos 14 kilómetros de distancia, no tiene ninguna explicación que no sean capaces de mandar un ferry y otros países sí lo estén haciendo. Lo que están haciendo es ganar tiempo para ahorrarse dinero, que comience la desescalada y volvamos en vuelos chárter”, prosiguió Saber.

Finalmente, Karim, que también es muy activo en el grupo, sobre todo en el de Tánger, ha agradecido a El Faro la “gran labor que estáis haciendo mostrando nuestras historias pues sois el único medio español que lo está haciendo”.

Marruecos, listo para exportar a Europa mascarillas contra el coronavirus

Marruecos está listo para exportar las mascarillas sanitarias contra coronavirus en las próximas semanas a Europa, tras haber cubierto las necesidades del mercado nacional, según explicaron fuentes del Ministerio de Industria y Comercio.

Las mascarillas que serán exportadas son las de tela lavable y reutilizables; de ellas, el país fabrica un millón de mascarillas a diario, con una capacidad de duplicar esa cifra.

Según las mismas fuentes, un total de 54 empresas certificadas, entre las cuales hay varias cooperativas, están implicadas en este proceso de fabricación de las mascarillas reutilizables.

Junto a estas mascarillas, Marruecos tiene cubierto el mercado nacional, explican las fuentes, con la categoría de mascarillas de tela no tejida, desechables tras un solo uso, que el estado subvenciona (para que el usuario pague solo 0,8 dirhams o 0,07 euros) y cuya exportación no está prevista por el momento.

Con una producción diaria de 7 millones de mascarillas en 36 fábricas, el país tiene actualmente una producción acumulada de 147 millones de mascarillas desechables.

«Ahora que la producción ha aumentado y que el abastecimiento del mercado nacional se ha estabilizado y ya está bajo control, hemos permitido la exportación», subrayaron las fuentes.

En el marco de sus medidas de lucha contra el coronavirus, Marruecos decretó el pasado 7 de abril la obligatoriedad de llevar una mascarilla para todo desplazamiento en el exterior, y cualquier infracción a esta medida se puede sancionar por penas de hasta 3 meses de cárcel y una multa de hasta 1.300 dirhams (110 euros).

No obstante, en las primeras semanas tras decretar esta medida los marroquíes se quejaron de la penuria de este producto además de su mala calidad, unos problemas que fueron superados actualmente según las fuentes que señalaron la «fuerte» movilización de los mayoristas para abastecer el mercado nacional con mascarillas, que se venden esencialmente en las farmacias.

El PP pide una comisión interministerial para Ceuta y Melilla ante las «medidas unilaterales» de Marruecos

El Grupo Parlamentario Popular ha registrado en el Congreso una proposición no de ley (PNL) para instar al Gobierno a crear una comisión interministerial que tome medidas «que garanticen la sostenibilidad de la vida en Ceuta y Melilla» ante la «sucesión de medidas de carácter unilateral» aplicadas por Marruecos en sus fronteras.

La PNL subraya que hace ya más de 20 meses -el 31 de julio de 2018- que Marruecos decidió cerrar la aduana comercial de Beni Enzar, en el paso con Melilla, para promocionar la actividad comercial del puerto marroquí contiguo, en la provincia de Nador, a lo que se suma la reciente prohibición de entrada de pescado marroquí en Ceuta.

Los diputados Cayetana Álvarez de Toledo, Marta González y Fernando Gutiérrez ven un «evidente desequilibrio» en cómo España y Marruecos perciben su relación fronteriza. En Melilla, dicen, pese al cierre fronterizo, los servicios sanitarios, escolares y de administración pública se ven «fuertemente sobrecargados y en ocasiones colapsados», por las atenciones a ciudadanos transfronterizos que, invocando principios de buena vecindad, acceden libremente a la ciudad reclamando la prestación de dichos servicios» y provocan «una importante sobrecarga».

Marruecos «relega» la buena vecindad

Así, afirman que mientras en España son «escrupulosamente contemplados» los principios humanitarios y de buena vecindad, en Marruecos son «relegados», con medidas que se toman «en el uso legítimo de su soberanía sin tener en consideración, al mismo tiempo, la necesidad de contribuir al mantenimiento de los niveles de sostenibilidad de vida en las ciudades de Ceuta y Melilla», tal como «cabría esperar de una adecuada interpretación de los Acuerdos de buena vecindad» entre los dos países.

Por eso, en primer lugar, quieren que el Congreso inste al Gobierno a pronunciarse sobre las medidas adoptadas de forma unilateral por el Gobierno de Rabat. Marruecos no reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, y las considera ciudades ocupadas.

Siete Ministerios y dos Gobiernos Autónomos

En segundo lugar, proponen una comisión interministerial, dirigida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, en el que participen, al menos, representantes de Hacienda, Interior, Educación y Formación Profesional, Industria, Comercio y Turismo; Sanidad e Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, junto a los gobiernos de las dos ciudades autónomas, con el objetivo de analizar su situación.

El trabajo de esa comisión es el que debería servir para proponer medidas «que garanticen la sostenibilidad de la vida en ambas ciudades» frente a las medidas unilaterales adoptadas por Marruecos.

Los ‘populares’ recuerdan que ya preguntaron al Gobierno por el cierre de la aduana en Melilla y por las medidas tomadas para contrarrestar los daños, pero la respuesta fue que se había creado un «grupo de trabajo de aduanas» entre ambos países que no ha logrado un punto de encuentro.

El pasado enero, después de unas 50 personas tratase en forzar el paso fronterizo de Farhana para entrar en la ciudad, el PP preguntó por acciones para reforzar las plantillas de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (CFSE) en la ciudad y por la colaboración con Marruecos para diseñar unos pasos fronterizos más eficaces y seguros para las policías de ambos países. La respuesta fue que las plantillas ya están en un nivel muy alto y que el contacto con Marruecos es permanente.

Motín de subsaharianos en un centro de internamiento marroquí

Un grupo de subsaharianos protagonizó ayer un violento motín en un centro de internamiento marroquí en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, en un intento infructuoso de escapar en el que resultaron heridos cuatro inmigrantes y un agente, según un comunicado de la policía.

Eran 78 inmigrantes irregulares, todos ellos subsaharianos, que estaban recluidos en un centro desde la declaración del «estado de emergencia sanitaria» el 19 de marzo, y hoy trataron de huir de allí atacando a los agentes de seguridad con utensilios de cocina.

Uno de los agentes hirió a uno de los subsaharianos al dispararle con perdigones, lo que le ocasionó heridas leves; en total, cuatro inmigrantes y un policía resultaron heridos y necesitaron atención médica.

Finalmente, la policía sofocó el motín y retomó el control de la situación.

La Policía Judicial ha abierto una investigación sobre los hechos por orden de la Fiscalía.

Intervenidos 476 kilogramos de cocaína en un local ubicado entre Casablanca y Rabat

La Guardia Civil ha detenido a 51 personas en una operación antidroga que se ha saldado con la intervención de 1.255 kilos de cocaína y 390 kilos de hachís, en una operación desarrollada en el sur de España.

También se han localizado dos plantaciones con cerca de 600 plantas de marihuana y nueve vehículos, cuatro de ellos robados, 60.000 euros en efectivo, tres armas de fuego y seis embarcaciones semirrígidas, según ha informado este viernes la Guardia Civil en un comunicado.

Esta operación, denominada Doberman, ha desmantelado una organización criminal que introducía estupefacientes en España desde el norte de África mediante potentes embarcaciones.

La actuación comenzó el pasado septiembre, cuando la Guardia Civil tuvo sospechas de que en Lebrija (Sevilla) se podrían estar botando embarcaciones semirrígidas como las empleadas para el narcotráfico, tras lo que localizó una nave cerca del río Guadalquivir, usada por los narcotraficantes.

Los agentes siguieron una embarcación que alijó en las costas de Huelva 1.255 kilos de cocaína de gran pureza.

La operación continuó en Marruecos, donde se intervinieron en un local ubicado entre Casablanca y Rabat 476 kilogramos de cocaína.

Fruto de las investigaciones españolas y de la cooperación con las autoridades marroquíes se pudo reconstruir la ruta que siguió la cocaína desde Sudamérica a Europa.

La cocaína llegaría a Marruecos a través de contenedores que se desembarcarían en el puerto de Casablanca, desde donde se llevarían a una nave cerca de la costa entre Casablanca y Rabat, según la Guardia Civil.Finalmente, la droga se transportaría posteriormente a las costas del sur de España.

La operación investigó también a parte de esta organización que tenía su base en Estepona (Málaga), donde se le incautaron 390 kilogramos de hachís.

Tras meses de investigación se ha identificado y detenido como cabecillas de esta red a un vecino de Lebrija y otro de El Cuervo (Sevilla), ninguno de los cuales, según la nota, hacía ostentación de su dinero y llevaban una vida discreta.

Una mujer mata a sus tres hijos en Marruecos por problemas conyugales

Una mujer asesinó ayer a sus tres hijos de 3, 7 y 9 años en su domicilio en la ciudad marroquí de Casablanca presuntamente por «problemas conyugales» y luego se intentó suicidar sin éxito, dijo a Efe una fuente policial.

La parricida, con heridas en diferentes partes del cuerpo, fue puesta bajo supervisión médica en el hospital y, tras despertarse del coma, reconoció haber matado a sus tres hijos como consecuencia de los «problemas» que tiene con su marido.

La Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) había informado ayer en un comunicado del descubrimiento de los cadáveres de los niños en la casa familiar del barrio Hay Hasani de Casablanca con las venas de las muñecas seccionadas con un arma blanca.

La policía judicial halló también en el lugar a la madre, inconsciente y con lesiones en la muñeca y el vientre perpetradas con un objeto afilado.

A su lado, había un mensaje en el que la mujer expresaba su voluntad de suicidarse.

La policía se incautó de medicamentos hallados en la escena del crimen y que probablemente se usaron para drogar a las tres víctimas antes de ser asesinados.

La acusada ha sido puesta en detención preventiva y la policía ha abierto una investigación preliminar sobre la mujer y su marido, bajo la supervisión de la fiscalía para determinar todas las circunstancias de este suceso.

“No me imaginé el sufrimiento que me esperaba por haber cogido ese vuelo”

“Soy un ciudadano español, pero tengo sangre marroquí ya que nací aquí en un viaje que hizo mi madre para ver a mis abuelos y me quede hasta los dos años. En España llevo 32”. Así comienza la historia de Saber, uno de los tantos españoles atrapados al otro lado de la frontera, en el lado marroquí.
Saber, es un español de 34 años que es conductor de un tráiler en Valencia, donde reside junto a su familia. Viajó en avión hasta Casablanca el pasado 10 de marzo con su madre, Latifa, de 64 años. Fue porque su abuelo se encuentra grave de salud.
“Cuando cerraron las fronteras aéreas y terrestres estaba en Rabat. Me entere a través de los medios. Llamé al consulado, me dijeron que dejara mis datos y si hubiera algo se pondrían en contacto conmigo”, relató, pero hasta el momento no ha tenido noticias.
También intentó volver por Ceuta. “Cuando me enteré que abrieron Ceuta, volví a llamar y nada: era para nacionales y ya estaba cerrada. Volví a dejar mis datos”. En total, Saber ha dejado sus datos hasta cuatro veces a cuatro funcionarios distintos “porque se ve que se evaporan”. Pero nadie se ha puesto en contacto con él.
Tampoco pudo optar a volver en el vuelo que el Ministerio de Exteriores fletó el pasado 3 de abril. “No pude volver en el primer vuelo y en este último tengo que justificar con documentación por qué quiero volver cuando está muy claro el porqué”, continuó. Para Saber, debería valer conque son españoles: “Mi justificación es que tengo nacionalidad española, tengo ahí a mi familia, mi novia y toda mi vida, no tenemos que justificarnos, esto es un poco de racismo. La mayoría de la gente cuando se va de viaje no se lleva el contrato de trabajo ni su historial médico y ¡cómo vamos a hacernos de esos documentos si estamos aquí!”, prosiguió.
“Vine para una semana y llevo 50 días. Llamo constantemente al consulado de Rabat al número de emergencia que supuestamente esta las 24 horas y no da tono. Aquí no nos dan ninguna solución para volver. Me dicen que me tengo que resignar, unas palabras que dan mucho ánimo”, comentó con ironía.
Actualmente, Saber está en casa de unos conocidos, pero “el dinero se va agotando ya que pago mi casa y mis gastos de ahí aparte del coche alquilado que tengo aquí, la comida y lo que aporto en este hogar por hacerme el favor”. Pero su preocupación es que los pocos ahorros que tiene se le terminen. “Una vez que se agoten cómo voy a comprar el billete para volver. Nos han dicho que están negociando para poner un barco o más aviones, pero esto no es seguro. De todas formas un vuelo al mes no es suficiente y con España tenemos 14 kilómetros de distancia, no tiene ninguna explicación que no sean capaces de mandar un ferry y otros países sí lo estén haciendo. Lo que están intentando es ganar tiempo para ahorrarse dinero, que comience la desescalada y volvamos en vuelos chárter”, prosiguió Saber.

“Veo que la vida que había creado me la están destruyendo poco a poco”

Está preocupado por la salud de su madre, que lleva un mes sin tomar su medicación y es diabética y padece del corazón. Sin contar conque está apunto de perder su trabajo. “Me da miedo volver y no tener ni trabajo para pagar mi casa y verme en la calle cosa que ningún gobierno, ni el de aquí ni el de ahí, se hace responsable. Me siento más que abandonado y veo que la vida que había creado me la están destruyendo poco a poco”, continuó bastante superado por la situación.
“Estamos desamparados y esto es un ataque a los derechos humanos. Si somos españoles para pagar impuestos, somos españoles para que nos repatríen. Esto es injusto y deprimente. Hay muchos que realmente lo están pasando mal y están cayendo en una depresión. Esta es la otra cara de la verdad que poca gente quiere reconocer o no lo quieren ver. Nunca imaginé el sufrimiento que me esperaba por haber cogido ese vuelo justo aquel día”, concluyó.

 

Marruecos trabaja en la repatriación de los atrapados en Ceuta y Melilla «en un futuro próximo»

«Estamos trabajando en los procedimientos para el regreso de los marroquíes atrapados en Ceuta y Melilla en un futuro próximo y que este regreso se llevará a cabo en buenas condiciones para todos», anunció el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, al Comité Interior del Parlamento este miércoles 29 de abril. La comisión se reunió en torno al tema de la ley 23.20 relativa al estado de emergencia de salud en Marruecos, según publica el medio de comunicación marroquí medias24.com.

A continuación, las palabras de Abdelouafi Laftit, alrededor del minuto 1:28:00.

Un regreso de los marroquíes bloqueados en Ceuta y Melilla que marcará necesariamente el comienzo de un regreso gradual de otros marroquíes que se encuentran en la misma situación en otros países.
Este retorno probablemente estará rodeado de precauciones de salud, con cuarentena y asistencia médica.
El 23 de abril ante el comité parlamentario de asuntos exteriores, Nasser Bourita anunció que 22.000 marroquíes habían sido identificados y expresó el deseo de regresar al país. Estimó que el número final probablemente será mayor.

Además de los marroquíes que no son residentes en los países donde están atrapados, el Gobierno tiene en cuenta el caso de los estudiantes que se encuentran en la misma situación.

Un listado con 1.400 nombres de súbditos en Bélgica

Por otra parte, al3omk.com comunica que Bélgica ha enviado a las autoridades marroquíes una lista que incluye los nombres de más de 1.400 belgas con doble nacionalidad que desean regresar a su país, según el ministro belga de Asuntos Exteriores, después de que fueron suspendidos en el Reino después de suspender vuelos y cerrar las fronteras. «Después de fructíferas conversaciones con las autoridades marroquíes, pudimos compilar una lista de más de 1.400 belgas que cumplían con los criterios acordados, y son belgas que residen habitualmente en Bélgica y enfrentan una grave condición médica», reproduce este medio las declaraciones del ministro belga.

Fuga a Marruecos: las últimas brazadas de Karim antes de conseguir su libertad

Eran poco más de las tres de la madrugada. A Karim ya no le quedaba prácticamente dinero, estaba desesperado, perdido en una Ceuta en la que quedó bloqueado cuando el rey Mohamed VI ordenó el cierre de la frontera el 13 de marzo. La pasada madrugada decidió que ya no debía aguantar más. Y así empezó su odisea por conseguir la fuga, a nado, hasta el otro lado, hasta su país. Dejó la casa en donde ha estado acogido todos estos días y se acercó al Tarajal. “Allí encontré a más gente y con dos más nos arrojamos al agua”, explica este transfronterizo a El Faro, después de haber conseguido regresar a su país bordeando a nado el espigón fronterizo. Miró hacia atrás, no dejó de nadar, en la orilla quedaron dos compatriotas que fueron interceptados por la Guardia Civil. Ahora está ya en su casa, confinado junto a su familia. “Estaba cansado de esperar la respuesta por parte de Marruecos, no podía aguantar más”, explica. La Benemérita ha confirmado también que horas después una patrulla interceptó a otros dos marroquíes más cuando querían fugarse.

Karim ya está con su madre, a la que le puede comprar medicación. Está ya junto a su familia. No pedía nada más que regresar a su país. Agradece el apoyo dado por quienes le han tenido acogido en su casa por solidaridad. Como él hay más transfronterizos que se encuentran en distintas casas de Ceuta.
A Karim el cierre de la frontera le sorprendió en la ciudad, a donde había cruzado para comprar medicamentos ya que su madre está enferma. El cierre de la frontera le pilló, como a muchos otros marroquíes, por sorpresa. No pensó que esa medida fuera a ser real y se mantuviera durante tanto tiempo.
Entró a nuestra ciudad con 150 euros con los que se ha mantenido este tiempo gracias a que la familia que le acogió no le cobró alquiler y le alimentó como obra de caridad. Solo tenía en mente pasar el Ramadán con sus familiares, estar en casa, poder atender a su madre por la que cruzó a Ceuta. Por eso la pasada madrugada cuando las patrullas de la Guardia Civil llegaron a la playa del Tarajal, Karim no paró de nadar, no miró hacia atrás hasta sentirse seguro. Esa madrugada fue su noche, la fuga que tanto había imaginado salió bien.