Detenidos 71 narcotraficantes que enviaban droga desde España a toda Europa

Una operación conjunta de la Guardia Civil, la Policía Nacional, el Departamento Nacional de Operaciones (NOA) de Suecia, Eurojust y Europol se ha saldado con la detención de 71 personas que conformaban una red de narcotráfico dedicada a transportar droga por Europa a través de una empresa de mudanzas.
Los agentes han intervenido una gran cantidad de drogas (1.700 kilogramos de hachís, 500 kg de marihuana, cocaína y anfetamina), armas (dos subfusiles, un fusil, una granada de mano, cinco pistolas de aire comprimido y 400 cartuchos), y 600.000 euros en efectivo, 1,85 millones en cuentas bancarias y monederos de bitcoins con un valor de 15.000 euros.
Las investigaciones comenzaron a finales de 2018, cuando las autoridades suecas pidieron varias órdenes europeas de investigación sobre un grupo de individuos de aquel pais que acudía de forma habitual a España para negociar la compra de partidas de estupefacientes.
El grupo resultó estar vinculado con distintas organizaciones criminales suecas que controlaban la distribución de droga en ciudades como Estocolmo y Gotemburgo y que han causado la muerte de alrededor de 50 personas al año por ajustes de cuentas.
Han sido cuatro las fases del operativo policial que ha acabado con las 71 detenciones.
En primer lugar, se investigó una empresa de mudanzas sueca con sede en Torrevieja (Alicante) y San Pedro Alcántara (Málaga) que se dedicaba a ocultar la droga en portes legales para trasladarla desde España al país sueco.
En distintas intervenciones, los agentes de seguridad lograron hacerse con la droga y detener también a clientes del clan y organizadores y en España se arrestó a dos individuos en el interior de una de las naves de San Pedro Alcántara que preparaban 265 kilogramos de hachís para su transporte.
Más adelante, se detuvo en Madrid a un violento criminal -catalogado por Europol como objetivo de alto valor- que se encontraba en paradero desconocido, sospechoso de implicación en delitos de conspiración para el homicidio, tráfico de drogas, secuestro y extorsión. Y en Suecia fueron detenidos los integrantes de la red criminal que dirigía.
En una tercera fase de la investigación se detectó que la organización también introducía hachís en España desde Marruecos en el casco de embarcaciones recreativas.
Una vez en España, la droga era enviada a países europeos oculta en el interior de diversos objetos a través de empresas de paquetería o escondida entre mercancía legal en camiones de gran tonelaje.
En esta fase, los agentes hallaron armas de fuego, un subfusil de guerra Kalashnikov AK-47 y una granada de fracturación M52 y se incautaron de una tonelada de anfetamina, 5 kilogramos de cocaína; varias armas de fuego, dos camiones, 18 turismos, tres embarcaciones y 439.000 euros en distintas divisas.
Además, el grupo criminal invertía el dinero de procedencia ilícita en inmuebles de lujo en Marbella y otros municipios de la zona.
Los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional investigaron más de 100 empresas españolas a través de las que se blanqueaba el dinero y con las que influían muy negativamente en el mercado inmobiliario de la zona y descubrieron las conexiones del grupo criminal con terceros países, muchos de ellos considerados paraísos fiscales.
En esta última etapa, se detuvo en España a nueve personas y a otra en Brasil.

La Policía Local impuso solo en julio 245 denuncias por consumo o tenencia de drogas

La Policía Local de Ceuta ha dado a conocer los datos más relevantes de las actuaciones realizadas por los agentes durante el mes de julio. Dichas actuaciones han formado parte del plan de protección ciudadana que tiene como objetivos el garantizar la seguridad de los ciudadanos y la colaboración con otros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

En los datos han destacado la detención de 13 personas durante la realización de 35 diligencias en Cuerpo Nacional de Policía, destacando 10 de ellas por presuntas reyertas o agresiones.

Durante el séptimo mes del año la Policía Local atendió además “245 denuncias e intervenciones relacionadas con el consumo-tenencia ilícita de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en la vía y espacios públicos como establece la Ley 4/15 de protección de la Seguridad Ciudadana”.

Denuncias por falta de respeto a los agentes

Expone el parte de prensa que además “dentro de la citada Ley” se denunciaron a 42 ciudadanos, “31 de ellos por falta de respeto o consideración a un agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones, cinco por desobediencia o resistencia a un agente de la autoridad; dos por causar desórdenes graves en la vía pública o establecimientos y otros dos por la negativa a identificarse. Asimismo, se han intervenido 20 armas blancas y objetos cortantes”.

Inmigración

De igual modo, atendieron 166 requerimientos por servicios humanitarios, destacando treinta y tres traslados de Menores Extranjeros No Acompañados a centros de acogida y 42 a urgencias del hospital. La labor de los agentes de seguridad pública durante el mes de julio también incluyó la realización de 251 inspecciones, “procediendo al inicio del expediente de baja de 29 ciudadanos por incumplimiento de la normativa vigente y 84 revisiones domiciliarias”.

Colaboración con otros cuerpos de seguridad

Durante el lapso mencionado han colaborado con otros cuerpos de seguridad en 136 ocasiones, “64 requerimientos de Bomberos, 48 ocasiones en materia de seguridad ciudadana con Cuerpo Nacional de Policía y 24 con la Guardia Civil en materia de tráfico”.

Mientras que el Gabinete de Atestados de la Jefatura ha atendido un total de 78 accidentes de tráfico, en los que no ha sufrido lesiones graves ningún ciudadano, solo 36 heridos leves, sin lamentarse víctimas mortales. Además se han realizado 25 diligencias a los juzgados, seis pruebas de alcoholemia resultando 1 positivo con diligencias en comisaría; cuatro positivos con denuncias administrativas, mientras que fueron dos las pruebas realizadas para detección de drogas con un positivo con denuncia administrativa.

Igualmente, se han realizado 40 controles rutinarios de tráfico a través de los Puntos de verificación, destacando 29 denuncias por no haber concertado el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil para vehículos a motor y 63 por circular sin haber realizado la Inspección Técnica al Vehículo (ITV) y 16 por carecer de permiso de conducir.

Del mismo modo, se han tramitado un total de 323 denuncias de Tráfico de la Ciudad, seis de ellas por circular sin casco de protección; 18 por no respetar una señal vertical de prohibición; 37 por estacionar encima de la acera; 15 por estacionar en pasos de peatones y zonas peatonales; 33 por estacionar en carga y descarga; 9 por estacionar en doble fila; 32 por estacionar en línea amarilla; 33 por estacionar en zonas reservadas (Vados minusválidos, reservados asociaciones…); 3 por estacionar en parada de bus/taxis; 24 por estacionar en carril de circulación; 2 por no respetar la luz roja del semáforo; 5 por no obedecer señal del agente; 5 por conducir de modo temerario/negligente; 2 por llevar cristales tintados; 24 por uso de dispositivos de telefonía móvil en la conducción, 14 por no hacer uso del cinturón de seguridad. Además, se retiraron con la grúa de estacionamientos prohibidos a 6 turismos y 1 motocicleta.

Incumplimiento de la Ordenanza de Limpieza

También, y en aplicación de la nueva Ordenanza de Limpieza, se denunciaron a 29 ciudadanos, destacando 8 por el vertido de escombros, 12 por el abandono de muebles y enseres y 3 por no recoger los excrementos de sus mascotas.

Los agentes de la Policía Local han realizado en julio 55 inspecciones en establecimientos públicos, extendiendo 14 denuncias por incumplimiento de la Ordenanza Reguladora de Establecimientos Públicos al realizar una actividad no contemplada en la licencia; 5 denuncia por terrazas y veladores; y se redactaron 3 informes solicitados por Fomento.

Así mismo se han ejecutado 42 inspecciones de obras menores, denunciando a 12 ciudadanos por incumplir la Ordenanza de Disciplina Urbanística, al realizar obras sin la licencia pertinente y realizado 4 informes solicitados por Fomento.

Animales abandonados

Se avisó al servicio de laceros de la ciudad en 5 ocasiones por animales abandonados/sueltos en la vía pública.

Sanciones por ensuciar la calle

Las actuaciones realizadas también se incluye el levantamiento de un total de 7 actas por vehículos abandonados, seis coches y una moto, en la vía pública. Se atendieron 97 requerimientos por posible incumplimiento de la Ordenanza Reguladora de Ruidos y Vibraciones, proponiendo para sanción a 5 ciudadanos por superar los niveles establecidos. También se efectuaron 36 controles de velocidad realizándose 2.486 mediciones con el Cinemómetro radar, proponiendo para sanción a 74 usuarios por superar los límites de velocidad establecidos.

Violencia de Género

La Unidad de Violencia de Género del cuerpo de Policía Local atendió un total de 93 casos activos; se realizaron 47 valoraciones policiales del nivel de riesgo; hubo 10 nuevos casos; 4 de inactivación de casos y un total de 201 contactos telefónicos.

22 denuncias por incumplir la normativa covid

Se realizaron un total de 22 denuncias en relación al COVID-19, destacando que se han denunciado 12 ciudadanos por no portar mascarillas; seis por botellón y cuatro por incumplimiento en establecimientos públicos. Otros 19 ciudadanos han sido denunciados por incumplimiento de la Ordenanza de buen uso de playa, mientras que la Central de Comunicaciones ha atendido un total de 1.202 incidencias de un total de 2.643 llamadas atendidas.

Por último, la Jefatura de la Policía Local ha agradecido “la colaboración ciudadana prestada y solicita nuevamente de los vecinos que cualquier información sobre nuevos puntos de consumo, venta de drogas, infracciones a las Ordenanzas Municipales o cualquier otro delito o alteración del orden público sean comunicados al correo co***********@*****ia.es en la seguridad de que esos correos serán tratados de forma anónima.

La Policía Local de Ceuta detiene a un individuo por venta de estupefacientes

Con un bate de madera, una pequeña hacha, dos navajas y otras herramientas afiladas. Así detuvieron la semana pasada agentes de la Policía Local de Ceuta a un individuo por venta de estupefacientes.  Desafortunadamente este tipo de actuaciones se han vuelto comunes en las calles de la ciudad y en muchas ocasiones pasan desapercibidas.

Esta misma mañana se sabía que la Guardia Civil ha intervenido 38 kilos de hachís. En el operativo se ha procedido a la detención de un individuo, natural de Ceuta y nacido en 1985, además de a la intervención de la embarcación recreativa en la que iba.

Sobre las 17:00 horas de este martes componentes del Destacamento de Inspección Pesquera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que se encontraban prestando servicio en aguas próximas a esta Ceuta, observaron una embarcación que por sus características técnicas y rumbo de navegación adoptado encajaba dentro del tipo a las que se les realiza un especial seguimiento por ser utilizadas para al transporte de sustancias estupefacientes hasta las costas peninsulares.

Ante dicha situación se realizaron las oportunas maniobras de aproximación para su plena identificación, momento en que su único ocupante intentó darse a la fuga realizando maniobras evasivas, haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas que desde la embarcación oficial se les hacía, observándose como estaban arrojando al mar un fardo de arpillera de los utilizados para portar sustancias estupefacientes en su interior.

La venta de estupefacientes no es tan solo una práctica penada por ley. También es un delito cuyas consecuencias contribuyen a mermar poco a poco la salud pública, convirtiéndose en una lacra que alcanza uno de los puntos álgidos especialmente en esta zona, la del Estrecho. Este es solo un caso más que vuelve a recordar uno de los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad, y que pone en alerta tanto a las autoridades policiales como a aquellas especializadas en el control y la detección el tráfico de drogas y estupefacientes.

La Guardia Civil interviene 38 kilos de hachís y detiene a una persona

Nuevo golpe contra la droga. La Guardia Civil ha intervenido 38 kilos de hachís en una embarcación a la que se aproximaron durante la jornada de ayer, mientras se encontraban de servicio cerca de las aguas próximas a Ceuta, por ser sospechosa de ser utilizadas para al transporte de sustancias estupefacientes hasta las costas peninsulares.

Sobre las 17:00 horas de este martes componentes del Destacamento de Inspección Pesquera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que se encontraban prestando servicio en aguas próximas a esta Ceuta, observaron una embarcación que por sus características técnicas y rumbo de navegación adoptado encajaba dentro del tipo a las que se les realiza un especial seguimiento por ser utilizadas para al transporte de sustancias estupefacientes hasta las costas peninsulares.

Ante dicha situación se realizaron las oportunas maniobras de aproximación para su plena identificación, momento en que su único ocupante intentó darse a la fuga realizando maniobras evasivas, haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas que desde la embarcación oficial se les hacía, observándose como estaban arrojando al mar un fardo de arpillera de los utilizados para portar sustancias estupefacientes en su interior.

Trasladada a base la referida embarcación, se concretó que se trataba de una recreativa cabinada, provista de un motor marca “Yamaha”, de 300 CV, con matrícula española, constatándose que el fardo arrojado contenía un total de 38.400 gramos de hachís.

Por todo lo expuesto se procedió a la detención del ocupante de la embarcación interceptada, nacido el año 1985, con domicilio en Ceuta y provisto de permiso de residencia en España.

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Del hecho se instruyeron las oportunas diligencias que en unión del detenido por el presunto delito de tráfico de drogas, fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción de Guardia de los de esta ciudad, quedando la embarcación y motores intervenidos a disposición de la citada Autoridad judicial.

Tres ceutíes, entre los detenidos en el golpe al ‘Messi del hachís’

El triángulo del narcotráfico que ha terminado por controlar el Campo de Gibraltar tiene uno de sus vértices en Ceuta. Las investigaciones llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad para hacer daño a las organizaciones que controlan el tráfico de hachís terminan teniendo algún tipo de relación con nuestra ciudad, situada en el punto estratégico de este negocio.

Por eso no es de extrañar que en cada gran golpe al negocio de la droga aparezca algún ceutí. Y en el que se ha asestado a la organización del ‘Messi del hachís’ tampoco podían faltar.

Tres de los detenidos son vecinos de Ceuta, vinculados al entramado desarticulado por agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional con el que han golpeado de nuevo una de las principales organizaciones de tráfico de drogas en el Campo de Gibraltar, dirigida por el mediático narco que sigue escondido en Marruecos, fugado de la justicia española y oculto junto a otros tres capos de la droga más a los que buscan las fuerzas de seguridad.

En la operación se ha detenido a 77 personas e incautado ocho toneladas de hachís. Los investigadores han podido comprobar cómo este narcotraficante sigue siendo el responsable de la mayor parte del tráfico de drogas en el Estrecho, ha ramificado su organización y gestiona toda la logística desde Marruecos.

Desde su fuga en marzo de 2019 alegando como razón para su huida la presión policial, la parte de su organización afincada en Algeciras se ha desarticulado hasta en cuatro ocasiones, deteniendo con ello a sus principales lugartenientes. En una de ellas fue arrestado otro ceutí, ‘Nimo’, que ejercía de lugarteniente de este capo. El objetivo de la organización ahora golpeada era la introducción de hachís en España por vía marítima utilizando para ello embarcaciones de alta velocidad. Estas embarcaciones transportan el hachís desde la costa norte de Marruecos hasta calas escondidas y con accesos escarpados, principalmente en las inmediaciones del Faro de Punta Carnero y en el interior de la Bahía de Algeciras cerca del río Palmones.

Una vez descargan la droga, grupos de entre 50 y 100 jóvenes cargan fardos que contienen en su interior aproximadamente 30 kilos de hachís. La droga es porteada hasta coches de carga que esperan para transportar la mercancía hasta lugares seguros conocidos como guarderías asentadas principalmente en las localidades de Algeciras y los Barrios.

La operación denominada Operación Blaki comenzó en diciembre de 2020 y en total se han incautado ocho toneladas de hachís en 17 aprehensiones distintas para lo que se han realizado 14 entradas y registros en guarderías, y se han recuperado un total de 22 vehículos que figuraban como sustraídos.

El uso de estos vehículos por las organizaciones criminales para ser usados en la carga y transporte de droga ha propiciado un aumento de la demanda de vehículos robados en su mayoría en Cataluña y la Costa del Sol. Lo que hace prever que pueda darse un repunte de este tipo delictivo.

Además de las 14 entradas y registros en guarderías, se han autorizado diez registros domiciliarios de forma simultánea en la localidad de Algeciras. Como resultado de esta macrooperación se ha detenido a 77 personas a las que se les imputa en la mayoría de los casos delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, falsedad documental y receptación entre otros. También se han intervenido dos armas de fuego en disposición de uso para la custodia de la droga y 15.000 euros en efectivo.

El asentamiento de inmigrantes que descubrió la Policía al rastrear un dron

La Policía Nacional ha interceptado finalmente a hasta 9 personas, todas ellas marroquíes, que habían formado un asentamiento dentro del Fuerte ubicado en la barriada del Príncipe de Ceuta, a donde entraron los efectivos del CNP cuando estaban participando en un operativo de investigación de drones usados para el tráfico de hachís.

En una de esas labores de vigilancia, los agentes localizaron un dron cargado con droga, lo que les condujo a entrar en el fuerte, descubriendo allí a los 9 marroquíes y gran cantidad de armas blancas, desde hachas hasta cuchillos, algunos de grandes dimensiones como los usados para cortar bananas. Los agentes procedieron a la detención y traslado a la Jefatura Superior de todos ellos, además de a la intervención de las armas blancas y del dron con droga, cuya cantidad no ha sido concretada por la Policía.

Estas personas no tendrían nada que ver con el tráfico de estupefacientes, pero sí con las armas blancas encontradas y la ocupación ilegal de un bien protegido. Los funcionarios del CNP fueron trasladando uno a uno a Extranjería para filiar a todos los interceptados durante el transcurso de la mañana, mientras que el dron ha quedado intervenido para intentar su rastreo.

La Jefatura Superior comunicó este viernes que, sobre este asunto, hay varios puntos por esclarecer y que los grupos de investigación siguen trabajando.

El tráfico de drogas a través del empleo de drones es constante, abriéndose una vía floreciente para alimentar el negocio del hachís sorteando la frontera del Tarajal, cerrada desde marzo de 2020.

Las fuerzas de seguridad siguen trabajando e investigando en torno a estos hechos, a veces de manera aislada otras en cooperación como ocurrió con el operativo que llevó a cabo de forma conjunta hace meses tanto CNP como Guardia Civil.

Tras ese golpe se han ido interviniendo drones, algunos en Ceuta, otros en Marruecos. Además en la Península se han decomisado aparatos elevadores de grandes dimensiones a modo de pequeños aviones que pueden soportar un mayor peso de hachís.

Robos, atracos con machetes y tráfico de drogas: el CNP arresta a 12 personas

Agentes de la Policía Nacional de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta han procedido a la detención de un total de 12 personas por diversos hechos delictivos ocurridos en los últimos días, impidiendo la comisión de varios robos.

En una nota de prensa aluden no solo a la evitación de actos delictivos sino también a la localización de algunos reclamados por orden judicial. Así, por ejemplo, el pasado 20, agentes adscritos al Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) detuvieron a Y. B., de 21 años, por un delito de robo con violencia en tentativa, encontrándosele un cuchillo de cocina de 20 centímetros de longitud en su poder.

En la madrugada del día después, se produjeron diversas intervenciones policiales. Por ejemplo, en una gasolinera de la misma zona del puerto, y también por parte de policías nacionales adscritos también al GAC, se procedió a arrestar a A. M., de 18 años, quien amenazó al empleado con un machete de carnicero.

Además, también por miembros del GAC se procedió a detener a M. H., de 28 años, por un delito de robo con intimidación en tentativa, cometido en un establecimiento comercial de la zona portuaria. Un equipo de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) impidió que se consumara otro robo con violencia en las inmediaciones de la Avenida de Otero. El presunto autor, que responde a las siglas M.E.K., de casi 50 años, pretendió sustraer los efectos a una persona esgrimiendo unas tijeras y fue detenido por la Policía Nacional antes de que consumara el delito.

Tráfico de drogas, reclamaciones judiciales y alteración del orden

Asimismo, agentes del GAC detuvieron en la misma fecha a una persona que responde a las iniciales de J. M. G. B, de 49 años, una vez que protagonizara varios incidentes en las zonas más céntricas de la ciudad, alterando el orden y amenazando tanto a los usuarios de la vía pública como a los policías.

Dentro del dispositivo de prevención establecido por la Jefatura Superior de Policía de Ceuta, los componentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), comisionados para reforzar la Jefatura Superior de Policía, arrestaron a O. E. H. de 22 años, por un delito de tráfico de drogas, al ser sorprendido portando dos placas de hachís, de un peso total de 190 gramos.

Los funcionarios de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta han localizado y puesto a disposición judicial a cinco personas mayores de edad que tenían órdenes de detención en vigor, así como a un menor, el cual ha pasado a la Fiscalía de menores. La Jefatura Superior de Policía de Ceuta ha reforzado la Brigada de Seguridad Ciudadana aumentando el número de patrullas policiales, tanto con efectivos destinados en la plantilla como con funcionarios en comisión de servicios, en la vía pública y reduciendo el tiempo de respuesta ante cualquier hecho que perturbe la convivencia pacífica de los ciudadanos.

Se enfrentan a 6 años de cárcel tras un desembarco de hachís en Juan XXIII

El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta ha dejado visto para sentencia el juicio seguido contra dos personas, los llamados Y.M.M. y M.R.D., para los que el Ministerio Fiscal pide 6 años de prisión por delito de tráfico de hachís con uso de embarcación. Ambos fueron detenidos el 28 de julio de 2020 en un operativo de la Guardia Civil desarrollado en Juan XXIII, en el que también se arrestó a un menor que ya ha sido condenado por estos hechos. El marroquí M.R.D. reconoce la comisión del delito mientras que el otro acusado, vecino de Ceuta, ha negado en todo momento que participara en esta suerte de plan delictivo para traficar con 69 kilos de hachís. De hecho ha negado que conociera a los otros implicados.

A Y.M.M. lo detuvo el Servicio Marítimo a bordo de una embarcación cabinada de nombre Isabel I, que fue relacionada con el desembarco en las inmediaciones de la piedra del Pineo de unos fardos con droga, en total con 110 paquetes, que iban a ser recogidos a nado por los otros acusados. El acusado ha reconocido que efectivamente pilotaba esa embarcación, propiedad de un familiar, para evaluar el estado en que se encontraba ya que daba fallos en el motor y la quería usar para pescar.

En ese momento vio que había mucha gente en la zona del Pineo, lo que le llevó a acercarse por allí por mera curiosidad para, al momento, darse la vuelta y emprender regreso al CAS por el Foso, con vistas a volverá a atracar la embarcación en el deportivo que es de donde había salido. Fue a esa altura donde le paró el Servicio Marítimo, vinculándole con la droga arrojada. Su defensa insistió en lo “absurdo” del tráfico de drogas con el que se le quiere vincular a su cliente que, en base a la teoría policial, habría salido del deportivo con la embarcación ya cargada de hachís previamente descargado de un coche para llevarla hasta Juan XXIII y volver. Una ruta anómala para ser creíble.

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El otro acusado, el marroquí M.R.D., reconoció que le habían propuesto recoger de la orilla droga, a lo que se prestó por ganar dinero. Acción que llevó a cabo con un menor. Negó que la persona que le contactó y que debía llevar esa droga fuera Y.M.M., al que conoció estando en los calabozos. Tanto él como el menor –que ha declarado como testigo- han indicado que la embarcación que arrojó la droga no era la que pilotaba Y.M.M., sino otra de color azul –con un toldo- y no como la aprehendida por el Instituto Armado.

Declaraciones de agentes de la Guardia Civil y las tesis expuestas

Ya en el puerto deportivo y con el piloto de la cabinada arrestado, la Guardia Civil hizo un registro exhaustivo para determinar la carga de droga, contando con un agente del Servicio Cinológico. El perro no marcó, pero este guardia civil ha declarado hoy en el juicio que cuando la droga está bien protegida no deja rastro que pueda ser olido por el can especializado.

Varios agentes de la Benemérita han declarado bien por videoconferencia o bien de manera presencial para verificar que se dio el alto a esta embarcación porque desde el COS siempre se mantuvo que la que había arrojado la droga era blanca y cabinada, como la ‘Isabel I’, además de ser la única que estaba próxima al lugar del desembarco. Ninguno ha podido verificar que viera al acusado arrojar esos bultos, pero han insistido en que era el único barco que estaba en el lugar y no se perdió de vista la ruta seguida.

Para el Ministerio Fiscal no hay duda de la implicación de ambos acusados en el delito, por lo que pide que cumplan 6 años de prisión, destacando –como agravante- que se empleó una embarcación para la comisión del tráfico. Mantiene que ambos se conocían y que hablaron entre ellos, buscándose con posterioridad una coartada para exculpar a Y.M.M. del delito, considerando no creíble la versión de que estaba probando el barco para pesar y que solo se aproximó al lugar del desembarco por curiosidad, atraído por la presencia de guardias civiles y otras personas.

El hecho de que el can no marcara la existencia de droga lo vincula a que los paquetes debían estar bien protegidos, ya que de hecho fueron arrojados al mar, habiéndose empleado un medio apto para la comisión de ese tráfico. Por su parte la Defensa de Y.M.M. ha pedido que se cliente sea absuelto al considerar que esa teoría que le incrimina no se sostiene, manteniendo que no hay pruebas que vinculen a su cliente con la droga porque nadie le vio arrojarla, insistiendo en que en el lugar había otra embarcación a la que no se le hizo seguimiento porque se optó por centrar las cámaras en la que ocupaba su patrocinado.

Ha insistido en que no tiene sentido que Y.M.M. fuera al puerto deportivo con su coche cargado de droga para meterla en una embarcación y soltarla en Juan XXIII, arriesgándose a que lo vieran ya en la misma base los guardias civiles, ya que dicha embarcación no tenía bodegas donde ocultar los fardos. Considera insostenible creerse la comisión de un tráfico de drogas “tan absurdo”. La Defensa de M.R.D. ha pedido que a su cliente se le imponga la pena mínima, 3 años, después de que este haya reconocido los hechos, insistiendo en que en su declaración no ha incriminado al otro acusado.

Absuelto el titular de un coche que fue interceptado con pastillas

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 ha absuelto al llamado R.A.A. de un delito contra la salud pública, por el que le pedían 4 años de cárcel después de haber prestado su coche a una persona que fue detenida por la Guardia Civil con casi 10.000 pastillas de Rivotril en su interior.

Esa aprehensión se produjo en febrero de 2020 en el control de desembarque del puerto. Por un delito contra la salud pública ya fue condenado en su día el conductor del coche, y es ahora cuando no ha quedado probada la participación en el delito del dueño, por lo que se dicta sentencia absolutoria.

Tal y como concreta la magistrada en sentencia, a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso El Faro de Ceuta, la prueba practicada no supera el umbral mínimo exigible para fundamentar una sentencia condenatoria, al no probarse la relación delictiva entre el dueño del coche y la persona que lo ocupaba, a quien le fueron encontradas las 9.900 pastillas. El acusado había sido implicado por otra persona en Instrucción, aunque después esta negó su participación en los hechos enmarcados en un delito contra la salud pública.

En el acto de juicio oral prestó declaración un agente de la Guardia Civil para indicar que tras realizar varias gestiones con las navieras y visionar las cámaras vieron como el acusado había embarcado desde Ceuta a Algeciras y desembarcado posteriormente en Ceuta junto al conductor al que se le hallaron las pastillas en el depósito de combustible. Recogió en el atestado el establecimiento de un modus operandi que implicaba a titular del coche y conductor. No obstante en sentencia se recoge que en dicho atestado no se documentaron las diligencias policiales a partir de las cuales se presume la autoría del acusado, es decir, los contactos con las compañías navieras y el visionado de las cámaras. Ni siquiera, puntualiza, se acompañaron al atestado el resultado de estas diligencias.

Se recoge en sentencia que no se puede considerar prueba de cargo el relato inculpatorio recogido en el atestado, al no incluir los datos objetivos y verificables en los que se sustenta la conclusión incriminatoria, debiendo haberse aportado en el acto de juicio oral los certificados o documentos de las navieras respecto del viaje del acusado y el visionado de las grabaciones.

La persona que conducía el vehículo aceptó en su día la pena de 3 años de prisión y en el acto de juicio oral declaró como testigo para indicar que el acusado nada tenía que ver con los hechos ya que no sabía de la existencia de la droga decomisada.

Condenado tras ser descubierto con droga cuando entraba en prisión

El magistrado del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha condenado a 1 año y 6 meses de cárcel al llamado Y.E., por incurrir en un delito contra la salud pública cometido en septiembre de 2020 y que fue descubierto tras infundir sospechas entre los funcionarios de la prisión de Mendizábal, a donde regresaba el acusado tras cumplir permiso. Portaba en el interior del organismo 54 cápsulas de hachís, con un peso de 504 gramos y un THC del 18,73%.

El acusado ha reconocido los hechos, por lo que no se ha celebrado juicio sino que se ha sellado una conformidad entre las partes. Se le ha aplicado una atenuante de colaboración con la Justicia tras haber reconocido en Instrucción la comisión del delito. A la pena que deberá cumplir se le suma una multa de 2.900 euros a sustituir por tres días de responsabilidad personal subsidiaria en el caso de impago.

Los hechos se produjeron el 1 de septiembre de 2020 cuando Y.E. se encontraba en el acceso a la prisión. Le habían concedido previamente un permiso de salida y a la entrada de regreso al centro penitenciario infundió sospechas entre los funcionarios de la cárcel. Al realizársele las placas radiológicas se comprobó que llevaba la carga de la droga en el interior del organismo, por lo que se le acusó de delito contra la salud pública por el que ahora ha sido penado, debiendo ingresar de nuevo en la cárcel para cumplir con la pena acordada y que ha dado pie al dictado de una sentencia in voce.

El hecho de que se haya posibilitado un acuerdo entre la representante del Ministerio Público y el letrado de la Defensa, tras el reconocimiento de los hechos por parte del acusado, ha permitido el cierre de una conformidad y no la realización de la vista oral que se había señalado para este miércoles.