Condenado tras huir de la Policía con droga, en pleno toque de queda

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta condenó este lunes al llamado M.A.A. por un delito contra la salud pública en el que incurrió el pasado 19 de enero, burlando el toque de queda y escapando de la Policía que le había sorprendido en la calle San Daniel. El acusado, que ya en su día había quedado en libertad con cargos, aceptó una pena de 9 meses de prisión, que queda suspendida durante un periodo de 3 años siempre y cuando no cometa delito además de tener que pasar por un programa de desintoxicación y pagar una multa de 340 euros. Se le condenó además por un delito de resistencia a 6 meses de multa a razón de 3 euros diarios, suprimiéndose el delito de lesiones por el que se le acusaba inicialmente ya que ha pagado la cantidad de 360 euros al agente herido.

Los hechos a los que hace referencia esta conformidad tuvieron lugar en pleno estado de alarma, este mismo año, cuando la Policía vio al acusado de madrugada incumpliendo el toque de queda. Al darle el alto, lejos de atender la orden de los agentes, y con ánimo de infringir el principio de autoridad, se dio a la fuga, golpeando en esa acción a uno de los componentes de la Policía Nacional que estaban interviniendo. A consecuencia del golpe, el agente sufrió lesiones traducidas en contusión en la pierna y tobillo.

La Policía logró detenerlo y tras el cacheo oportuno le encontraron tres trozos de resina de hachís que al peso fueron 200 gramos, con un THC del 33,64% y un valor en el mercado de 340 euros.

Previo al acto de juicio oral que se iba a celebrar este lunes hubo un acercamiento entre las partes, alcanzándose una conformidad entre Ministerio Fiscal y Defensa, que pasó porque el acusado reconociera los hechos, como así hizo.

Por otro lado, en la misma jornada de este lunes, se condenó al llamado M.Ch.M, por incurrir en un delito de quebrantamiento y no de amenazas, como se le acusaba inicialmente. Se le condena, y así lo aceptó, a 12 meses de multa a razón de 3 euros diarios. Además, por tenencia ilícita de armas, se le condena a 12 meses de prisión, pena que se le suspende durante 3 años siempre y cuando no cometa un delito y haga un programa de desintoxicación en relación con las drogas y el alcohol.

Tres acusados y una condena por posesión de pastillas tras un acuerdo

Tres acusados, un lote de pastillas de Rivotril y Trankimazin y una acusación formal de delito contra la salud pública. A esto se enfrentaba la magistrada del Juzgado de lo Penal 1 al inicio de la vista oral que se iba a celebrar este lunes y que terminó con un acuerdo entre las partes.

Uno de los tres acusados aceptó ser el responsable de los hechos, por lo que fue condenado a 2 años de prisión y una multa de 7.457 euros. La pena se le suspendió durante un periodo de dos años. Mientras, los otros dos acusados quedaron absueltos.

A los tres los descubrió la Guardia Civil en el transcurso de una patrulla en posesión de pastillas de Rivotril y Trankimazin. El servicio se llevó a cabo en noviembre de 2019, cuando los tres se encontraban dentro de un vehículo estacionado en la avenida Muelle Cañonero Dato. Al infundir sospechas a los agentes que estaban en la zona, se procedió a la inspección del coche.

En el interior de una mochila se hallaron 1.590 pastillas de Rivotril además de 150 en un bote de Trankimazin. Tras un acuerdo entre las partes se ha podido cerrar este asunto que tras llegar al juzgado se le da carpetazo en forma de acuerdo extrajudicial entre las partes por un delito contra la salud pública.

Un histórico narco británico, cabecilla de los detenidos en la operación policial en el Recinto

Agentes de la Policía Nacional y funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, en colaboración con la National Crime Agency, han desmantelado una organización criminal liderada por un histórico narcotraficante británico, con vecinos de Ceuta implicados y en la que han intervenido más de una tonelada y media de hachís. La investigación ha sido coordinada por la Fiscalía Antidroga del Campo de Gibraltar.

Esta operación, llamada Candado y de la que ahora informa la Policía, se inició la semana pasada en Ceuta con varios arrestos en el Recinto, en concreto en Pasaje Recreo, calle Sevilla y Linares, procediéndose a la detención de distintas personas de las que un grueso importante permanece en prisión preventiva.

La investigación se inició el pasado año 2020 y se centró en un ciudadano británico, residente en una lujosa urbanización de Cádiz, que se dedicaba al transporte de hachís vía marítima. Este hombre, exmiembro de la Royal Navy Británica con extensos conocimientos náuticos, era conocido desde hace años por los agentes dada su estrecha relación con el tráfico internacional de drogas y sus vínculos con organizaciones criminales asentadas en países europeos como Reino Unido y Ucrania, territorios susceptibles de ser los receptores de la sustancia estupefaciente.

Empresas de compraventa y alquiler de embarcaciones

Contaba con varias empresas dedicadas a la compraventa y alquiler de embarcaciones que utilizaba para realizar los transportes de droga. Igualmente creó sociedades pantalla para introducir en el circuito económico legal, dinero procedente del tráfico de estupefacientes.

Tras las primeras investigaciones, los agentes pudieron constatar la relación del investigado con diferentes individuos afincados en Ceuta, integrantes de la organización criminal suministradora del hachís, con los cuales organizaba los transportes de droga utilizando embarcaciones tipo velero y de recreo.

Alto grado de profesionalidad

Durante la investigación, los agentes constataron el alto grado de profesionalidad de la organización, cuyos miembros adoptaban estrictas medidas de seguridad, tanto en lo que respectaba a sus comunicaciones como a la hora de realizar cualquier tipo de desplazamiento. Este control se incrementaba en los momentos de llevar a cabo las reuniones en las que planificaban los hechos delictivos. Dichos encuentros se producían en lugares que dificultasen la labor policial, y para acudir a los mismos, los arrestados utilizaban embarcaciones particulares, desplazándose incluso en varias ocasiones durante un mismo día, tratando de evitar los medios de transporte público, eludiendo de esta manera dejar rastro de sus datos personales en las compañías de transporte.

La primera fase de la investigación se desarrolló en el mes de agosto del 2020, cuando la organización criminal preparaba el transporte de droga a bordo de una embarcación, la cual fue intervenida en el puerto deportivo de Ceuta cuando los integrantes del grupo la habían cargado con casi 600 kilogramos de hachís. Tres meses más tarde, los investigados planificaron un nuevo transporte de estupefaciente. En esta ocasión emplearon una embarcación de recreo, la cual fue interceptada en el puerto deportivo de Sotogrande en Cádiz, cargada con una tonelada de hachís.

Finalmente, la pasada semana se llevó a cabo la explotación operativa con la detención de diez personas en la ciudad autónoma de Ceuta y en las provincias de Cádiz y Málaga. En los registros practicados, los agentes han intervenido más de 5.800 euros en efectivo, una pistola simulada, una pistola táser, armas blancas y un dron, además de cinco vehículos de alta gama y tres embarcaciones –un velero y dos yates-.

Acusados de intentar un pase de más de 20 kilos de hachís

El magistrado titular del Juzgado de lo Penal Número 2 de Ceuta dejó visto para sentencia un juicio por un delito contra la salud pública por el que eran acusados los llamados D.J.M., J.M.F. y P.L.F. El Ministerio Público tras escuchar las versiones de los 3 acusados y los agentes de la Guardia Civil siguió con su escrito de acusación en el que solicita la pena de prisión de 3 años y 4 meses y una multa de 124.062 euros con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de 180 días.
Los hechos a los que se ha hecho referencia en este juicio ocurrieron en febrero de 2019. El primero en testificar fue D.J.M., el que conducía el vehículo que fue interceptado con la droga. Explicó que decidieron venir unos días a Ceuta, para hacer un traslado de droga y que iba a recibir un dinero de parte de otro de los acusados (J.M.F.), concretamente 5.000 euros, pero exculpó al otro acusado (P.L.F.) ya que indicó que ese no sabía de la existencia de la droga y que solo vino a acompañarlo porque atravesaba un mal momento con su esposa.
Asimismo indicó que se quedaron los 4 días en un hostal de la ciudad y que J.D.F. era el que tenía la llave y preparaba todo para el traslado en el ferri. Una vez llegaron a la estación marítima, D.J.M. fue el único que embarcó en el coche, porque eran conocedores de que estaba lleno de droga, mientras los otros dos lo hacían andando. Dijo que decidía decir ahora “la verdad” porque se sentía traicionado ya que el acusado “que me vendió la droga, me dijo que si me detenían se ocuparía de que no le faltara nada a mi familia y a la contratación de un abogado”. Al no hacerlo, decidió dar esa versión.
El otro acusado, que fue culpado de la autoría de la droga, negó todo ante las distintas preguntas de la Fiscalía. Explicó que no tenía constancia de que el coche contenía droga y que solo vino a pasar unos días a la ciudad. A una de las preguntas del Ministerio Público de cuánto hacía que no venía a Ceuta, dijo que “unos 10 años”. El Ministerio Fiscal le indicó que había un billete suyo del mes de enero, a lo que ya el acusado tuvo que admitir que había visitado la ciudad en otras ocasiones.
El último acusado en testificar y que, en parte, fue exculpado por los otros dos, explicó que fue a Ceuta porque atravesaba un mal momento con su mujer, pero que en ningún momento sabía que llevaban droga. Asimismo dijo que no embarcó en el coche porque se bajó antes para comprar en la tienda y que decidió embarcar por su propio pie y verse arriba con los otros dos compañeros.
Los últimos en testificar fueron los agentes de la Guardia Civil que ofrecieron la misma versión. Indicaron que en el control estaban con los guías caninos cuando señalaron los asientos traseros. Ante tal situación, provinieron a llevarlo al taller para comprobar lo que había oculto debajo de los sillones. Allí encontraron 29 bloques de hachís, con un peso neto total de 19.543,67 gramos. Además indicaron que D.J.M. iba solo en el vehículo, y que en ningún momento hizo mención de las otras personas. No fue hasta cuando empezaron las investigaciones cuando comprobaron la involucración de los otros dos acusados en estos hechos.

Condenados a multas tras ser acusados de grupo criminal de tráfico de drogas

El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz con sede en Ceuta condenó ayer a 3 personas por un delito de integración en grupo criminal. Todo ello tras una conformidad entre las distintas partes y en la que también se dejó absueltos a 4 acusados que estaban imputados por el mismo delito. La pena dictada in voce condenó a los 3 imputados a una pena de 6 meses de prisión. Esta pena fue sustituida por 12 meses de multa a razón de 3 euros diarios, es decir, una multa de 1.080 euros.
Los hechos a los que se ha llegado en esta conformidad ocurrieron a lo largo del 2014 e inicio de 2015. Aunque no hay una fecha determinada, formaban un grupo dedicado al control del tráfico de drogas en Ceuta. El grupo tenía como finalidad la perpetración de modo concertado de delitos derivados del ajuste de cuentas con otros miembros de grupos rivales, consistente fundamentalmente en generarles temor o en atentar contra su vida o integridad física.

Uno de los acusados está en prisión por el delito de homicidio del ‘Caniche’

Esta conformidad hizo que los acusados se enfrentaran a penas de prisión más altas, ya que era lo que demandaba la Fiscalía.
Uno de los acusados, está en prisión cumpliendo una condena de diez años de cárcel por un delito de homicidio y otros doce meses de prisión por tenencia ilícita de armas. Además deberá hacer frente a 12 años de destierro y a otros tantos de alejamiento de la familia de la víctima, Mohamed A. ‘Caniche’, cuyo cadáver fue encontrado durante la madrugada del 15 de diciembre de 2014 con al menos un impacto de bala en el asiento del copiloto de un automóvil de alta gama blindado parcialmente calcinado en El Jaral. En esa ocasión, también reconoció los hechos lo que fue clave para la deliberación del Jurado.

Dos años de cárcel tras hallarle en su vehículo más de 20 gramos de cocaína

El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz con sede en Ceuta condenó en el día de ayer al llamado F.M.M.P. por un delito contra la salud pública en su grado de grave daño a la salud. El acusado que reconoció los hechos y por lo tanto evitó que se celebrara el juicio oral, aceptó la pena de 2 años de prisión. Una condena que no cumplirá, al no contar con antecedentes penales computables a la pena, pero no podrá cometer otro delito en el periodo de 5 años. De hacerlo, se le sumaría la pena de prisión de esta sentencia.
Asimismo deberá abonar una multa de 1.350 euros con 3 días de responsabilidad civil en caso de impago. El pago de la multa será fraccionado en 24 meses.
Los hechos a los que se ha hecho referencia en esta conformidad ocurrieron en noviembre del año pasado. Concretamente el día 26, sobre las 17:30 horas, el acusado conducía por la N-354, la que lleva desde Benítez hasta Benzú, cuando agentes de la Policía Nacional que se encontraban en la zona realizando un control de tráfico rutinario le dieron el alto.

El acusado fue sorprendido en un control que realizaba la Policía Nacional

Como consecuencia del registro efectuado en su vehículo, los agentes encontraron oculto en el espacio entre el asiento del conductor y el freno de mano un papelina de cocaína, que tras su análisis arrojó un peso bruto de 22,451 gramos, con un valor de 1.370 euros en el mercado ilícito, y que el acusado había adquirido para destinarla a la venta o donación a terceras personas.
La rebaja de la condena que en primer lugar el Ministerio Público solicitaba se debe a dos atenuantes: el primero de ellos al reconocimientos de los hechos desde el primer momento que los agentes encontraron la droga en su vehículo.
El segundo es que el acusado era consumidor de sustancias estupefacientes como el hachís en el momento que ocurrieron los hechos. El acusado, además de la condena y la multa, deberá abonar el dinero de las costas procesales y la droga decomisada será destruida.

Pasará 3 años en prisión tras casi morir colando hachís

El magistrado titular del Juzgado de lo Penal número 2 ha condenado al marroquí H.Ch. a una pena de 3 años y 2 meses de prisión por un delito contra la salud pública, después de que fuera detenido el 8 de abril de este año portando una mochila en cuyo interior ocultaba once kilos y medio de hachís. Arriesgó su vida, ya que a punto estuvo de morir esa mañana en la que quiso cruzar a nado con la droga como particular seguro de vida. Le rescató la Benemérita y, después de pasar por el Hospital, terminó en prisión preventiva a la espera de juicio. Este lunes, ante la evidencia de las pruebas contra él, reconoció los hechos y aceptó la pena acordada entre Ministerio Fiscal y Defensa. A la pena de 3 años y dos meses de prisión se suma una multa de 22.090 euros a sustituir por 3 días de responsabilidad civil subsidiaria.

En la conformidad alcanzada este lunes se acordó que cuando el ahora condenado cumpla dos terceras partes de la pena deberá ser expulsado a Marruecos.

H.Ch. accedió a Ceuta en un día de temporal que complicó mucho su rescate, hasta el punto de que estuvo a punto de ahogarse. La Guardia Civil lo auxilió in extremis con una mochila en su poder donde guardaba la droga. No era el suyo uno de los casos de los típicos farderos sino otra modalidad menos grave aunque basada en el mismo delito: contra la salud pública.

La figura jurídica de la conformidad evitó la celebración de la vista oral prevista y la rebaja de la pena que inicialmente se había solicitado contra su persona. Este joven marroquí se suma a otros que cumplen condena por los mismos hechos y que fueron engañados por las pequeñas redes dedicadas al tráfico de hachís para introducir droga en la ciudad. En el fondo son meras víctimas de lo que es todo un negocio para introducir el hachís tras el cierre radical de la frontera del Tarajal que llevó a que se buscaran alternativas para continuar con el lucrativo negocio de la droga que parte de las plantaciones de Marruecos y que pretende ser introducida en el mercado europeo.

Golpe al narco: 28 detenidos y un camión de vidrio cargado de hachís

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, en una operación conjunta, han desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de hachís y han intervenido 630 kilos de sustancia estupefaciente. Hay 28 personas detenidas en Galicia, Málaga y Almería, por su presunta implicación en diversas operaciones relacionadas con el narcotráfico. Los agentes han intervenido 330 kilos de hachís ocultos en un camión y otros 300 kilos en un yate que era utilizado por la organización para importar hachís hasta Almería.

La investigación relaciona a esta red dedicada al narcotráfico con la utilización de un camión de recogida de vidrio para el transporte de la droga. A finales del pasado mes de junio, y gracias a los controles establecidos al efecto, los investigadores detectaron que el referido camión embarcó en un ferry con destino a Ceuta. Asimismo, las gestiones policiales revelaron que el fin de dicho viaje era transportar una importante, pero indeterminada, cantidad de hachís. Tres días después, la Guardia Civil de Ceuta informó de que habían hallado alrededor de 330 kilos de hachís ocultos en un lugar (fabricado para tal fin) de la zona de carga del camión. Además, también detuvieron al conductor, quien ya había sido identificado por la Policía Nacional por tratarse de un destacado miembro de la organización investigada. El vecino de Almería A.V.G., de 50 años, aceptó una pena de 4 años y 1 mes de cárcel.

Las pesquisas se remontan a finales del año 2019, cuando los agentes investigaban las actividades ilícitas a las que, presuntamente, se dedicaba una organización criminal dirigida por un histórico narcotraficante gallego desde una comarca de Pontevedra. Estas primeras gestiones permitieron identificar a un grupo de personas que prestaba apoyo logístico desde Almería, Cádiz y Málaga. Además, esta investigación se cruzó con otra, llevada a cabo por la Guardia Civil, sobre los mismos individuos y actividades. Por tal motivo, a partir de este momento, los agentes continuaron investigando de forma conjunta. Enseguida identificaron un yate, presuntamente empleado por la organización para transportar hachís hasta Almería, una nave industrial en Los Barrios (Cádiz), y un camión –de los que habitualmente se emplean para la recogida y transporte del vidrio a las plantas de reciclaje- en el que también ocultaban y transportaban la droga.

400 kilos de hachís ocultos en un camión y 230 kilos en un yate

Después de localizarse casi 400 kilos de hachís ocultos en un camión de recogida de vidrio en Ceuta, en febrero del presente año, los agentes localizaron un yate cargado con 300 kilos de hachís. Además, en el momento del abordaje estaba ocupado por dos individuos, miembros de la organización, que también fueron arrestados.

28 detenidos en Galicia, Málaga y Almería

Una vez detenidos los principales miembros de la organización, los investigadores identificaron y localizaron al resto de personas implicadas en las operaciones de narcotráfico abortadas. En este sentido, los agentes arrestaron a 28 personas en Galicia, Málaga y Almería, desmantelando por completo el entramado criminal investigado. Además, como resultado de la investigación, también intervinieron 42.000 euros en efectivo, tres vehículos, una embarcación y numeroso material telefónico.

Por otra parte, la investigación ha puesto de manifiesto que la organización había perdido la confianza de los proveedores y que se encontraba acuciada por las deudas, si bien todavía disponían de una embarcación de alta velocidad capaz de viajar hasta Marruecos para realizar una nueva carga.

La Guardia Civil localiza otro dron en el perímetro cargado de hachís

Agentes de la Guardia Civil recuperaron este sábado otro dron que había sido utilizado para la carga y traslado de hachís a través del perímetro fronterizo que separa Ceuta de Marruecos. Los guardias civiles de servicio se hicieron con el elevador y con la carga, que superaba el medio kilo de hachís. No se han practicado detenciones, según los datos que han sido conocidos por este periódico.

Hace una semanas, en las mismas inmediaciones de la línea perimetral, se localizó otro elevador cargado con hasta 7 kilos de esta misma droga, pero tanto sustancia como aparato fueron intervenidos por las fuerzas marroquíes al precipitarse el dron en el lado vecino, abriéndose una investigación.

Los intentos de pase de droga siguiendo este método son constantes, detectándose el empleo de drones de todo tipo: pequeños que no pueden portar más de un kilo de drogas o mucho más grandes, que son cargados con kilos y kilos de la misma mercancía. Con este modus operandi, se introduce hachís en Ceuta mientras que se pasa pastillas o cocaína hacia Marruecos.

El pasado mes de febrero, la Guardia Civil y la Policía Nacional -en una operación conjunta- intervenían varios drones usados para este tráfico de drogas, en el marco de una operación que sentó precedente y sacó al descubierto la operatividad de las nuevas redes de tráfico de estupefacientes para sortear, así, el cierre fronterizo. En las investigaciones se supo que se había intentado emplear este método para intentar colar en la prisión de Mendizábal tanto pequeñas cantidades de hachís como teléfonos móviles.

La mayoría de los drones intervenidos hasta la fecha han sido localizados en las inmediaciones tanto de la frontera como del propio perímetro, lugar que sirve de clave en la trayectoria seguida por estos aparatos para completar el tráfico de drogas a pequeña escala, pero constante, que se produce en nuestra ciudad.

Nea, la agente canina de Ceuta clave para encontrar 30 kilos de hachís

La agente canina Nea, especializada en detección de sustancias estupefacientes así como de billetes de curso legal, ha sido clave en la detección de casi 30 kilos de hachís en Ceuta, en el transcurso de un operativo llevado a cabo en la Junta Obras del Puerto. Tal y como ha explicado la Jefatura Superior en una nota de prensa, un componente de la Policía Nacional adscrito a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, concretamente Unidad de Guías Caninos, localizó gracias al apoyo de su can especializado casi 30 kilos de hachís.

Y es que cuando el agente de la Policía Nacional junto a su perra realizaba inspecciones preventivas detectó un vehículo al que rápidamente la can marcó por posiblemente portar sustancias ilícitas como finalmente sucedió.

En dicho instantes se activaron los protocolos necesarios para conocer qué había en la parte trasera del vehículo. Tras realizar la inspección se observan dos bolsas y una mochila azul, en cuyo interior se encontraban 67 paquetes de color marrón completamente sellados y precintados, cuyo peso asciende a 29.600 gramos.

Unidades caninas especializadas

Nea se encuentra especializada en detección de sustancias estupefacientes así como Billetes de Curso Legal (BCL). La Jefatura Superior de Policía de Ceuta, a través de la Brigada de Seguridad Ciudadana, implementa este tipo de intervenciones, de las más  habituales de la Unidad Guías Caninos, además de otras funciones que tiene encomendada la Unidad, como la realización de dispositivos preventivos.

De hecho en Ceuta se forman estos canes que integran la plantilla del CNP, que son atendidos, formados y cuidados para ejercer de apoyo importante en la lucha contra el delito. Nea ha sido clave para localizar la droga, pero otros de sus compañeros también lo son para detectar drogas, billetes falsos o incluso explosivos en el transcurso de las distintas intervenciones que se llevan a cabo en nuestra ciudad.

El frustrado intento de pasar hachís a bordo de un dron

Agentes marroquíes se hicieron con un dron y la carga de hachís que portaba después de un intento frustrado de introducir ese mercancía en Ceuta. El elevador se precipitó cayendo en el lado fronterizo marroquí cuando tenía marcado su destino a nuestra ciudad, Ceuta, soportando unos 6 o 7 kilos de carga, concretamente de hachís. Tanto la droga como el aparato fueron intervenidos por las fuerzas marroquíes, siendo un dron de grandes dimensiones capaz de soportar ese peso, según fuentes consultadas por El Faro de Ceuta.

El caso no es para nada aislado, los intentos de tráfico de drogas sorteando la frontera que separa nuestra ciudad de Marruecos por el aire son constantes. La presión es evidente para la Guardia Civil y también para Marruecos, porque se trata de una fórmula delictiva que ha venido ‘para quedarse’. A pesar de la operación coordinada entre Guardia Civil y Policía Nacional, que desbarató una red dedicada al uso de drones para introducir en Ceuta hachís y, a su vez, pasar cocaína o pastillas a Marruecos, los intentos de comisión delictiva no solo continúan sino que van en aumento.

En este caso, el dron se precipitó al suelo con la mercancía que portaba en territorio marroquí; en otros, los aparatos han sido hallados en Ceuta o no, al haber resultado con éxito el traslado de la sustancia estupefaciente.

A uno y otro lado de la frontera se coordinan los emisores y receptores de estos trayectos que siguen alimentando, así, el negocio del narcotráfico que ni la clausura del Tarajal ha podido frenar. Al paso de hachís en drones se suma el incremento de casos de farderos, aquellos pasadores que ejercen de motores humanos para mover los bultos con hachís por vía marítima, bien atados a sus cuerpos con una cuerda o bien empujados mientras nadan.