La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha condenado a 3 años y medio de prisión al llamado A.H.A., a quien la Guardia Civil lo detuvo el 26 de enero de este año cuando pretendía embarcar con destino a Algeciras ocultando 25 kilos de hachís en el interior del salpicadero del vehículo que ocupaba. En el registro se hallaron hasta 54 bloques de esta droga además de casi 36 gramos de kifi.
El acusado negó conocer la existencia de la droga, admitiendo que lo único que había acordado era la introducción de kifi y unas pipas, manteniendo que había sido engañado por un amigo de su padre, dueño real del vehículo y que nunca fue localizado por el Instituto Armado, encontrándose de hecho en busca y captura.
Las “meras alegaciones exculpatorias” no han servido para tumbar la carga de la prueba, resultando ser “inaceptables desde la lógica de las cosas, el sentido común o las reglas de la experiencia”. Mantiene la magistrada, en la sentencia a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso El Faro de Ceuta, que nadie “arriesga una mercancía tan valiosa como la interceptada si no controla la persona que conduce el vehículo y el destino”.
El hallazgo de la droga en el coche que conducía el acusado unido a la falta de una explicación mínimamente creíble y corroborada por datos objetivos, conduce a tener por probada la pretensión acusatoria. El acusado narró un auténtico culebrón con el que pretendía sostener su inocencia. Residente en Sevilla, dijo que se había desplazado a Ceuta con su coche para vendérselo a otra persona por poco más de mil euros. Dinero este con el que pagaría un tratamiento para tener un hijo con su pareja. Una vez vendido su coche, volvió a Sevilla utilizando el vehículo de un amigo de su padre, precisamente en el que la Guardia Civil encontró la droga.
En esta causa ha permanecido acusado el hombre que compró el coche propiedad de A.H.A., pero en el acto de juicio oral celebrado la semana pasada se le puso en libertad toda vez que el Ministerio Fiscal retiró la acusación, dictándose sentencia in voce de inmediato.
La pena aplicada para A.H.A. se corresponde con la comisión de un delito contra la salud pública que no causa grave daño a la salud, en su modalidad de notoria importancia.
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Con múltiples antecedentes, le detienen con drogas cerca de menores
Agentes de la Policía Nacional de Ceuta adscritos a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de nuestra ciudad, concretamente a la Unidad de Prevención y Reacción U.P.R, detuvieron a un individuo en la avenida Regulares, cerca de un colegio, por un delito contra la salud pública. Tiene varias detenciones por hechos similares, tal y como ha informado la Jefatura Superior. Se le localizó cerca de un colegio, en un servicio del que ahora se ha informado pero que tuvo lugar el pasado 19 de diciembre, todavía en periodo escolar
Cuando los agentes de la U.P.R realizaban sus funciones en el marco de patrullas y control de seguridad observaron a un individuo en actitud sospechosa en las inmediaciones de una zona frecuentada por menores, por lo que los agentes decidieron identificarle.
De esta manera se comprobó que tenía multitud de antecedentes por delitos contra la salud pública y tras el preceptivo cacheo de seguridad le encontraron diversa cantidad de cantidad de dinero en efectivo y medicamentos, entre ellos 55 comprimidos de Trankimazin y 23 comprimidos de Rivotril sin la perceptiva receta médica para el consumo.
Por estos hechos los agentes procedieron a la requisa de los medicamentos y a su detención como presunto autor de un delito contra la salud pública. M.M.A.L., de 55 años de edad, fue entregado en el juzgado.
La Jefatura Superior de Policía de Ceuta, a través de la Brigada de Seguridad Ciudadana, implementa este tipo de intervenciones en las cercanías de los colegios y parques infantiles para prevenir el consumo de drogas entre los más jóvenes y perseguir este tipo de expresiones delictivas. Son muy importantes este tipo de servicios precisamente para frenar prácticas que puedan hacer daño a quienes forman un sector fácil de engañar y que puede ser captado para el consumo de estupefacientes en una edad temprana.
80 kilos de hachís y un cabeza de turco
“Lleva seis meses en la cárcel por algo que no ha hecho”. Habla la esposa de uno de los detenidos en la operación llevada a cabo por la Guardia Civil en julio del pasado año, en Juan XXIII, que terminó con casi 80 kilos de hachís intervenidos. Insiste en la inocencia de su marido. Lo dibuja como una persona que estaba “en el momento y en la hora” equivocados y que, por ello, ha terminado con sus huesos en una celda de la prisión de Mendizábal de la que no sale desde hace ya seis meses.
El pasado 27 de julio, la Guardia Civil comunicaba la detención de tres personas y el decomiso de varios paquetes de hachís. La historia que había detrás de ese pase la protagonizaban un adulto y un menor a los que detuvieron recogiendo la droga y a quienes colocaron los grilletes in situ, ya que estaban junto a la mercancía que resultó ser, tras su análisis, hachís. Ya en el mar, procederían a la detención del patrón de una embarcación que, según la Benemérita, estaba vinculada con esa droga. No se le arrestó en posesión de la mercancía, ni tampoco el perro del Servicio Cinológico que inspeccionó en el puerto deportivo la cabinada, marcó la presencia reciente de hachís. No obstante, este vecino de Ceuta ingresó en prisión preventiva a la espera de un juicio para el que todavía no hay siquiera fecha. Su mujer insiste, en una entrevista con El Faro de Ceuta, en que su marido es ajeno a la comisión de ese delito. Su único error fue acercarse hacia donde estaba la Guardia Civil “por curiosidad”. Relata que acababa de salir del puerto deportivo para ir a pescar, usando un barco que le había dejado un familiar y que, de hecho, tenía que llevar después al varadero para unos arreglos. Cuando la Guardia Civil lo detuvo llevaba poco más de 2.000 euros encima. Es el dinero con el que tenía pagar ese arreglo del barco y es la misma cantidad que consta en el presupuesto que hizo el taller. Además ese día de la detención tenía cita previa en las instalaciones, como así está registrado. A ojos del Instituto Armado, en cambio, ese dinero es una prueba de su vinculación con el alijo intervenido, aunque la valoración de casi 80 kilos de droga superaría de una manera importante esa cantidad.
Los vecinos que avisaron a la Benemérita advirtiendo de que veían movimientos sospechosos indicaron que una embarcación con toldo era la que había estado en contacto con los detenidos arrojando la droga; estos a su vez hablaron de una patera. En cambio, el barco que patroneaba el protagonista de esta historia no cumple con ninguna de esas características y tampoco fue visionada por las cámaras del COS en el momento en que se localizaron los paquetes con hachís y se detuvo a los receptores.
La esposa mantiene que le han detenido solo porque “pasó por ahí”, sin que se haya demostrado que conoce a los otros dos arrestados y sin que haya tenido contacto con la droga.
Su abogado ha solicitado en varias ocasiones la puesta en libertad, trámite que no ha sido atendido en estos seis meses que lleva entre rejas. Considera que las declaraciones de los agentes estuvieron plagadas de contradicciones, pero han terminado vinculándolo con este pase de drogas. La esposa se enteró del arresto al encontrar a su marido en el CAS, ya detenido y esposado. Mantiene que es inocente y que nadie le ha visto ni en contacto con el hachís ni arrojándolo al mar para su recogida. Las semanas pasan sin que haya novedad en una historia en la que lo sitúan como una mera cabeza de turco.
Un detenido en Tetuán tras incautarse más de dos toneladas de chira
El pasado lunes, durante la noche, los elementos del servicio prefectoral de la policía judicial de la ciudad marroquí de Tetuán lograron incautar más de dos toneladas de chira. En concreto, fueron 2,286 las toneladas captadas por los agentes de seguridad, según las informaciones proporcionadas a la agencia MAP a través de los servicios de la Dirección General de la Vigilancia del Territorio. Además de esta cantidad de droga, ahora en manos de las fuerzas policiales, consta un detenido que además está registrado como reincidente en otros casos similares relacionados con drogas y robos. Precisamente, se le vincula presuntamente con una red criminal actualmente activa en el tráfico de drogas y psicotrópicos.
En un comunicado oficial, la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) indica que el sospechoso, de 54 años de edad, fue detenido en coordinación con elementos de la Gendarmería Real, en la zona rural ‘Sebt Zinat’, a la altura de la carretera secundaria que une Larache y Tánger. Allí se dirigía a bordo de un vehículo y fue en el interior del mismo coche donde se incautaron las toneladas de droga que portaba.
El sospechoso ha sido puesto bajo custodia policial a disposición de la investigación que se lleva a cabo bajo la supervisión de la fiscalía competente para determinar las posibles ramificaciones de esta actividad delictiva y detener a todos los presuntos cómplices, tal y como concluye la DGSN.
Hace unos días se incautaban siete toneladas de hachís al norte de Rabat
Precisamente hace unos días, el viernes pasado, la Marina Real marroquí también captaba en las costas atlánticas de la ciudad de Kenitra, a 40 kilómetros al norte de Rabat, unas siete toneladas de hachís en un barco de pesca con rumbo a Europa, y detuvo a sus siete tripulantes. Esta operación de calidad conjunta se llevó a cabo en las primeras horas del viernes.
En libertad el único acusado preso desde 2018, tras el decomiso de hachís en Benzú
El único de los acusados en el juicio que se ha seguido hasta este lunes por narcotráfico en la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta que seguía en prisión preventiva ha sido puesto en libertad esta misma tarde. La decisión la ha tomado la Sección VI justo un día después de la finalización de la última vista y tras que su abogado solicitara, de nuevo, la puesta en libertad. Era el único que se encontraba en prisión preventiva, tratándose de la persona detenida en Benzú, en la vivienda en donde la Guardia Civil encontró, en mayo de 2018, mochilas con casi 40 kilos de hachís y teléfonos móviles.
Su abogado había solicitado en cuantiosas ocasiones su puesta en libertad sin éxito, la última este mismo lunes. Denunció una desigualdad en el trato, toda vez que era la única persona en preventiva desde que se produjeron los hechos, habiendo cumplido más de dos años entre rejas.
Se le acusa de formar parte de un entramado. No fue el único arrestado pero sí el único que ha permanecido tanto tiempo en prisión. De hecho las distintas vistas judiciales celebradas han conllevado su traslado desde Mendizábal, a diferencia de los demás acusados.
En el último auto dictado por la Audiencia el tribunal había acordado la prórroga de la prisión provisional fijándola hasta mayo de 2022. Algo que a juicio de la Defensa suponía el ejemplo de un claro “trato discriminatorio” hacia su cliente para quien había reclamado su libertad.
La Audiencia consideró como fundamento para prorrogar de manera extraordinaria una prisión provisional ya extendida a los dos años -el plazo máximo- la acusación que pesaba sobre esta persona. La Defensa insistió en que a su patrocinado no se le puede vincular con una organización criminal porque esa estructura no está acreditada, insistiendo en denunciar que su cliente siguiera en prisión mientras que otros detenidos en la causa, con acusaciones más graves, estuvieran en libertad.
En la última sesión judicial las Defensas solicitaron al tribunal la absolución de los acusados pidiendo que fueran declaradas nulas tanto la entrada y registro en la casa del ahora puesto en libertad así como las pruebas obtenidas de las intervenciones de los teléfonos móviles de los que surgieron las demás detenciones.
La Guardia Civil detiene a un motor humano con 13 kilos de hachís
Agentes de la Guardia Civil han detenido a un varón que, ejerciendo de motor humano, venía nadando a Ceuta arrastrando una mochila de hachís. La intervención se ha producido a la altura de la llamada piedra del Pineo, cuando el Servicio Marítimo ha procedido al arresto del nadador. En tierra estaban patrullas de la Policía Local que han cooperado en la operación.
Los componentes del Instituto Armado han llevado al detenido, enfundado en traje de neopreno y con aletas, hasta la base del Servicio Marítimo junto con la prueba en cuestión: la droga. Acusado de un delito contra la salud pública deberá responder de unos hechos que se están repitiendo en demasía al ser una modalidad delictiva en el pase de estupefacientes reactivada ante el cierre de la frontera.
Los llamados motores humanos recuperan las técnicas de los antiguos pasadores de inmigrantes que introducían a subsaharianos que no sabían nadar por mar, arrastrándolos y guiándolos hasta la meta que no era otra que llegar a Ceuta.
Ahora el negocio está en el tráfico de hachís que es explotado entre fronteras. En algunos casos de manera especializada ya que los pasadores se ayudan de motores submarinos. En este caso lo que guiaba este nadador marroquí era una mochila con 13 kilos de droga que ha podido ser recuperada por la Benemérita en el mar.
Las diligencias las instruye la Guardia Civil a través de los componentes del Servicio Marítimo por delito contra la salud pública por lo que esta persona se enfrentará a más de tres años de cárcel.
Precisamente este miércoles el Juzgado de lo Penal 2 condenaba a 3 años y 2 meses de cárcel a otro pasador que arrastraba la misma cantidad de droga que en este caso.
La presión en el mar es constante en el tráfico de drogas sobre todo tras el cierre del Tarajal que ha derivado en esta vía alternativa para introducir en Ceuta el producto originario de las plantaciones de hachís de Marruecos.
Dos hermanos cumplirán casi 4 años de cárcel por pasar hachís a nado
La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha condenado a 3 años y 8 meses de prisión a los dos hermanos de Castillejos que fueron detenidos el pasado 30 de marzo tras entrar a nado empujando, a modo de motores humanos, dos fardos de hachís que alcanzaron un peso de 43 kilos. Aunque los llamados Lofti y Yassin negaron que esos bultos con droga fueran suyos, la magistrada ha considerado probada la existencia de un delito contra la salud pública, dictando condena y acordando que al cumplirse las dos terceras partes puedan ser expulsados a su país, prohibiéndoseles la entrada en España en el plazo de cinco años. Así queda recogido en la sentencia a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso El Faro de Ceuta.
La magistrada califica los testimonios de los guardias civiles que intervinieron en la detención de la pareja y el decomiso del hachís de “coherentes, firmes, persistentes y complementarios entre sí” sin que haya “motivo” alguno para “dudar de su credibilidad”, máxime cuando “estos testimonios se encuentran corroborados por el dato objetivo del hallazgo de la droga”.
La magistrada ha considerado la declaración “firme” de la Guardia Civil
Hay detalles de esas declaraciones que han sido claves, como el hecho de que nunca se perdiera de vista la trayectoria que seguían los nadadores y los bultos que empujaban en dirección a la Almadraba. Incluso uno de los guardias civiles que prestó declaración supo reconocer en el acto de juicio oral quién de los dos hermanos había llegado primero a la playa y quién segundo.
Los dos acusados negaron tener relación con un delito contra la salud pública, indicando que su único objetivo al echarse al mar no fue otro que venir a Ceuta a trabajar para poder alimentar a sus familias en Marruecos. “No lograron explicar”, en cambio, “la coincidencia espacio temporal con los fardos de droga ni por qué los agentes de la Guardia Civil los incriminan de forma tan rotunda”, se recoge en sentencia.
Los hechos, que forman parte de un supuesto de los conocidos como farderos, son constitutivos de un delito contra la salud pública aplicándose la agravante de notoria importancia. El propio Tribunal Supremo recoge el supuesto del fardero como un acto de favorecimiento directo del tráfico de drogas. Considera la magistrada que los dos acusados son responsables de los hechos, prescindiendo de la aplicación de la pena mínima -que serían 3 años- dada la cantidad de droga intervenida, más de 40 kilos.
La sentencia no es firme, pero en el caso de que se presentara recurso ante instancia superior -la Audiencia-, se ha acordado la prórroga de la prisión preventiva que ambos acusados cumplen desde que se les detuvo.
A la pena de prisión impuesta se añade la imposición de una multa de 87.479 euros.
Los tres ceutíes detenidos tras huir en una lancha de la Guardia Civil, en libertad
Los tres vecinos de Ceuta que fueron detenidos por la Guardia Civil de Cádiz en el transcurso de la operación Índalo, tras huir de la embarcación oficial y terminar siendo rescatados por la misma, han quedado en libertad con cargos, tal y como ha informado a El Faro de Ceuta el Instituto Armado. Se les acusa de delitos de contrabando, resistencia y desobediencia.
Los tres eran ocupantes de una embarcación y fueron rescatados tras caer al agua cuando trataban de realizar una maniobra de evasión en Barbate (Cádiz). Fueron trasladados al puerto para recibir asistencia médica por contusiones al caer al agua y detenidos por la comisión de estos supuestos delitos de los que deberán responder en sede judicial.
La intervención se efectuó este sábado sobre las 9.30 horas cuando la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz detectó por SIVE, a unas 13 millas náuticas al Sur de Cabo Trafalgar (Barbate), una embarcación sospechosa. Para comprobar la información, se procedió a enviar una embarcación del Destacamento de Inspección Pesquera del Grupo Marítimo del Estrecho, que estaba operando en aguas de la demarcación de Cádiz, y a efectivos aéreos de Operación Indalo, que localizaron visualmente la embarcación a las 11:00 horas.
Se trataba de una semirrígida de 8 metros de eslora y un motor 300 CV, sin carga alguna. Tras darles el alto, la embarcación realizó una maniobra evasiva y los tres ocupantes cayeron bruscamente al agua, y el navío quedó sin gobierno y dando vueltas causando un grave peligro para sus vidas, por lo que los agentes tuvieron que hacer uso de su arma larga reglamentaria desde la embarcación del DIP contra el motor para pararla y proceder al rescate de los tres náufragos.
Los tres varones ceutíes fueron trasladados al puerto de Barbate para recibir asistencia médica debido a las contusiones producidas al caer al agua, y a continuación se procedió a su detención por supuestos delitos de contrabando, desobediencia y resistencia.
Condenas para 10 acusados que usaban un narcocamión para tráfico de hachís
El magistrado titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha dictado sentencias condenatorias para los 10 acusados por su relación con la conocida como Operación Puntilla, llevada a cabo por la Policía Nacional en 2019 y que terminó con el arresto de dos empresarios, uno en nuestra ciudad y otro en Sevilla, como cabezas visibles del pase de hachís que se llevaba a cabo mediante el empleo de un narcocamión. El vehículo había sido específicamente preparado para la ocultación de hachís.
En su calificación inicial el Ministerio Fiscal pedía hasta 6 años de cárcel para algunos de los acusados, pero una conformidad entre las partes ha llevado a una reducción importante de condenas, aplicándose a todos ellos la atenuante muy cualificada de colaboración con la Justicia. Así para el llamado M.J.M se ha dictado una condena de 2 años y 8 meses de prisión por un delito contra la salud pública y una multa de 368,316 con 3 días de privación de libertad en caso de impago.
Para los llamados N.A.M, C.A.S, A.C.R, I.M.N., por el delito contra la salud pública 2 años y 3 meses de prisión con multa de 368,316 euros con 3 días en caso de impago. Para el llamado A.M.H. se ha dictado por el delito contra la salud pública 2 años y 1 de prisión, con una multa del 368.316 con 3 días en caso de impago así como 3 meses más de prisión por el delito de tenencia ilícita de armas.
Para el llamado F.M.G. 12 meses de prisión por el delito de encubrimiento y para los identificados como M.B., F.J.L., M.L.M., por ser cómplices en un delito contra la salud pública, 12 meses de prisión y una multa de 184.158 euros con 3 días de responsabilidad en caso de impago. Se le suspende la pena a los que tienen menos de 2 años de prisión, siempre y cuando no cometan delito en un periodo de 3 años y paguen una multa de 600 euros.
Todos los acusados han reconocido su implicación en los hechos conformándose con dichas penas. Dada la cantidad de personas citadas se ha tenido que celebrar esta conformidad en la sala destinada a las vistas orales enjuiciadas por la Sección VI de la Audiencia Provincial con sede en Ceuta. En total fueron 20 detenidos, pero en instrucción se decretó el archivo para una decena al no quedar constancia clara de su vinculación con los delitos investigados.
Así fue la operación que ha derivado en este acuerdo judicial

En esta investigación se logró bloquear el tráfico de drogas que se servía de un vehículo dotado con un innovador sistema de apertura en el suelo de la caja, a través de una compleja técnica con mando a distancia y brazo hidráulico, que incluía medidas de seguridad para evitar que el hachís fuera detectado hasta con un escáner. Ese narcocamión había sido preparado en Sevilla por uno de los dos empresarios detenidos, vinculado al sector de la construcción que disponía de una nave en Alcalá de Guadaíra. Iba a servir para la carga del hachís, con la colaboración del segundo de los empresarios investigado en esta causa, con naves en el puerto.
De acuerdo con las conclusiones del Ministerio Fiscal, contenidas en su escrito de calificación inicial, los acusados formaban parte de un grupo que de manera concertada entre sí y de común acuerdo tenían como finalidad llevar a cabo las labores oportunas para proveerse de hachís y posteriormente introducirlo en la Península para proceder a su venta o distribución. Para la realización de los pases, los acusados se relacionaban entre sí y se informaban acerca de la existencia del cargamento, concretando entre ellos las fechas y circunstancias en que se llevaría a cabo la operación de introducción y alijo de la sustancia estupefaciente. Entiende el Ministerio Público que gracias a la operación del CNP no solo se frustró el pase de drogas sino que además se asestó un golpe a un conglomerado de personas que funcionaba repartiéndose funciones concretas para asegurar el buen fin de la operación.
Varios de los acusados se pusieron de acuerdo para conseguir el hachís que fue introducido en el camión, modelo Mercedes Iveco, propiedad de otro. Este vehículo fue preparado en el taller de reparación que tenía el empresario sevillano, donde se practicó el doble fondo con el que se colaría la mercancía burlando todas las medidas de seguridad. Tenía al menos hasta diez personas encargadas de la fabricación y manipulación de sofisticados dobles fondos en camiones y toda esta ingeniería de modificación del vehículo destinado el transporte y ocultación del hachís fue vendida a los narcotraficantes por 50.000 euros. “Se trata del sistema más profesional y complejo detectado por los investigadores hasta el momento, contando con varios cortafuegos y siendo necesario conectar varios mecanismos simultáneamente para proceder a su apertura”, contaron en su día los investigadores.

A principios de mayo de 2019 se trasladó el camión hasta la nave de reparaciones, allí se dispuso lo necesario para la práctica y construcción del doble fondo valiéndose de la ayuda de un electricista y de los trabajadores de su empresa aunque no consta ni se ha acreditado que ellos supieran el fin ilícito que iba a tener ese trabajo.
Esa maquinaria preparada para el pase de drogas fue llevada en julio de ese mismo año a otro punto, en Albolote, para cargarlo de palés de frutas y verduras para “dar normalidad” al trayecto que se iba a realizar desde Algeciras a Ceuta. No les importaba su calidad ya que era una carga que funcionaba de mera tapadera. A su llegada, escoltados por apoyo de vigilancia, acudieron a una de las naves del puerto, propiedad de otro de los empresarios detenidos, para descargar los alimentos y cargar la mercancía.
Una vez que el camión había sido provisto con la droga desembarcaron en Algeciras donde la Policía lo detuvo, hallando casi 500 kilos de hachís. No sería hasta pocos meses después cuando se organizó un amplio operativo policial para, a la vez, intervenir en distintos registros y detenciones tanto en Ceuta como en el Campo de Gibraltar, decomisando relojes, joyas, dineros, varios vehículos de todo tipo además de una pistola en la vivienda de uno de los arrestados.
La organización pretendía sostener sus beneficios fruto del tráfico de drogas haciendo empleo de este tipo de tapadera, que fue abortada y por tanto anulada en la operación del CNP. Considera el Ministerio Fiscal que los acusados lo son de delito contra la salud pública y otro de constitución de grupo criminal, añadiendo en el caso de uno de los investigados un tercer delito de tenencia ilícita de armas.
La Guardia Civil interviene 38 kilos de hachís y detiene a una persona
Nuevo golpe contra la droga. La Guardia Civil ha intervenido 38 kilos de hachís en una embarcación a la que se aproximaron durante la jornada de ayer, mientras se encontraban de servicio cerca de las aguas próximas a Ceuta, por ser sospechosa de ser utilizadas para al transporte de sustancias estupefacientes hasta las costas peninsulares.
Sobre las 17:00 horas de este martes componentes del Destacamento de Inspección Pesquera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que se encontraban prestando servicio en aguas próximas a esta Ceuta, observaron una embarcación que por sus características técnicas y rumbo de navegación adoptado encajaba dentro del tipo a las que se les realiza un especial seguimiento por ser utilizadas para al transporte de sustancias estupefacientes hasta las costas peninsulares.
Ante dicha situación se realizaron las oportunas maniobras de aproximación para su plena identificación, momento en que su único ocupante intentó darse a la fuga realizando maniobras evasivas, haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas que desde la embarcación oficial se les hacía, observándose como estaban arrojando al mar un fardo de arpillera de los utilizados para portar sustancias estupefacientes en su interior.

Trasladada a base la referida embarcación, se concretó que se trataba de una recreativa cabinada, provista de un motor marca “Yamaha”, de 300 CV, con matrícula española, constatándose que el fardo arrojado contenía un total de 38.400 gramos de hachís.
Por todo lo expuesto se procedió a la detención del ocupante de la embarcación interceptada, nacido el año 1985, con domicilio en Ceuta y provisto de permiso de residencia en España.

Del hecho se instruyeron las oportunas diligencias que en unión del detenido por el presunto delito de tráfico de drogas, fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción de Guardia de los de esta ciudad, quedando la embarcación y motores intervenidos a disposición de la citada Autoridad judicial.