Un viaje sorpresa que escondía el pase de 30 kilos de hachís

Tres años y 9 meses de prisión. Esa es la pena que ha aceptado el llamado M.H.A., quien el pasado 8 de octubre fue detenido en el puerto de Ceuta ocultando 30 kilos de hachís en un doble fondo del vehículo que conducía. Iba acompañado de dos personas, uno menor de edad. Agentes de la Guardia Civil sorprendieron el intento de pase a primera hora de la tarde, reconociendo la sustancia que estaba escondida en el piso del coche. Fue tras los registros que se efectúan en el embarque por parte de componentes de la Compañía Fiscal y del Servicio Cinológico sobre todos los vehículos que quieren embarcar destino a Algeciras.

Este lunes, ante la magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 2, se ha confesado criminalmente responsable del pase de drogas, aceptando por tanto la pena acordada entre Ministerio Fiscal y Defensa evitándose así la celebración del juicio oral. Ha aceptado 3 años y 9 meses, además de una multa de 128.000 euros a sustituir por tres días de privación de libertad. Se da así el carpetazo judicial a uno de los pocos servicios antidroga que se están llevando a cabo en el embarque, dado que la mayor parte de los traslados de hachís se están llevando a cabo por vía marítima a bordo de narcolanchas.

En el caso de marras, el hecho de asumir la responsabilidad del delito ha evitado la celebración del juicio. En este asunto lo que llamó la atención de los guardias civiles fue que el detenido embarcaba con otras dos personas, uno menor, pero de igual manera no sirvió para evitar un registro exhaustivo del coche localizándose la droga. Tanto el hachís como el vehículo quedaron intervenidos, lo primero como pieza demostrativa de la comisión del delito y el segundo como objeto implicado en el pretendido pase que quedó abortado por la Benemérita.

Los guías caninos de la Policía Nacional requisan 10 kilos de hachís

Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de Ceuta, concretamente a la Unidad de Guías Caninos, dentro de los dispositivos establecidos por la Jefatura Superior de Policía, localizaron siete paquetes de una sustancia al parecer hachís, gracias a la labor de los canes.

Cuando los agentes de policía junto a los perros realizaban sus funciones en el marco anteriormente citado, observaron como una mochila sospechosa se encontraba en los alrededores de la playa Benítez.

En ese instante, este cuerpo de seguridad del Estado activó los protocolos necesarios para indagar en el interior de la mochila, resultando la misma positiva en esta sustancia estupefaciente. La Jefatura Superior de la Policía Nacional no ha informado sobre detenidos relacionados con esta droga.

Unidad especializada

Esta Unidad especializada del Cuerpo Nacional de Policía ha sido clave en el hallazgo de la sustancia estupefaciente, cuyo olfato ha conducido a los agentes hasta el hallazgo que resultó ser un pequeño alijo de droga olvidado junto a las escolleras de Benítez o bien dejado deliberadamente por alguna razón. Fuera de la investigación policial, por la cantidad y el método de transporte empleado, dentro de una mochila, podría tratarse de un cargamento dedicado al menudeo de drogas en las calles de la ciudad autónoma.

Benítez se ha convertido, tanto por mar como ahora en tierra, en un lugar donde los agentes de distintos cuerpos se topan con hachís preparado en bloques o en fardos. Dentro de este segundo grupo, destaca la intervención realizada hace algunas semanas por la Guardia Civil cuando encontró varios de estos paquetes flotando en el mar, aparentemente, abandonados y arrastrados por el mar. En ambos casos supone un paso más en la lucha contra el narcotráfico y el menudeo que supone una actividad delincuencial a erradicar porque supone una ilegalidad y por el coste social que conllevan estas prácticas.

 

Casi 1.000 kilos de hachís y 4 acusados que se enfrentan a 5 años de cárcel

Cuatro personas se han sentado este miércoles en el banquillo de los acusados por su presunta relación con el decomiso de casi mil kilos de hachís que llevó a cabo la Guardia Civil en agosto de 2019. La vinculación con los 975 kilos de dos de los acusados, los llamados P.M.C. y J.M.B., es clara puesto que ellos mismos confesaron los hechos el día de su arresto y también esta mañana ante el tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta. La Fiscalía les pide 5 años de cárcel y su Defensa ha solicitado que, dada su colaboración y confesión de los hechos, se le pueda rebajar en algo esa condena más que evidente. Ambos están cumpliendo prisión preventiva desde su arresto.

Los otros dos acusados, llamados M.H. y N.M., negaron tener algo que ver con este delito contra la salud pública. Ambos fueron detenidos con posterioridad a la incautación y están en libertad. La representante del Ministerio Fiscal pidió no solo que fueran condenados también a 5 años sino que, además, en una vista posterior al juicio solicitó su ingreso en prisión ante el riesgo de fuga si el máximo órgano judicial en la ciudad dictamina que son culpables.

El acusado P.M.C. declaró que había venido a Ceuta para arreglar la embarcación que patroneaba dado que le dio problemas en plena travesía. En nuestra ciudad quedó con J.M.B. quien, a su vez, había llegado en ferry. Ambos habían quedado para hacer una carga de hachís que debían introducir en Málaga. Ninguno de los dos lo negó, aunque P.M.C. resaltó en varias ocasiones que la Guardia Civil le detuvo en aguas internacionales. La narcolancha la había comprado unos días antes con 42.000 euros que tenía en su poder, fruto de su actividad orientada a arreglo de iglesias y otro tipo de templos religiosos. Cuando le sorprendió la Benemérita al principio intentó huir porque pensaba, dijo, que no eran guardias civiles sino alguien que iba a robarles. Después se detuvo y, junto a J.M.B. mostró una actitud colaboradora confesando el pase de drogas a la Benemérita. Algo que verificó un agente del Servicio Marítimo que declaró por videoconferencia.

mil kilos hachis semirrigida

Tanto P.M.C. como J.M.B. insistieron en que no están compinchados con los otros dos acusados para la comisión de un pase de drogas. Pagaron 100 euros por la reparación que hizo el acusado H.M. (un cambio de filtro), quien a su vez había sido localizado para tal labor por su primo N.M. El primero insistió en que solo fue comisionado para arreglar la lancha y el segundo verificó esa gestión. Ambos indicaron desconocer el uso delictivo que se iba a dar a la lancha o estar vinculados con el pase de drogas. Para el arreglo de la lancha, H.M. se subió a la misma para probarla, haciendo los arreglos que debía en el mar. Allí mismo fue entregada a los dos patrones que cometerían el ilícito penal y que se aproximaron a la narcolancha en una más pequeña.

Esa maniobra es entendida por los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil como un cambio de pilotos, algo que también cree la Fiscalía y rechazan las defensas. Tras el decomiso de los casi mil kilos de hachís la Guardia Civil investigó los teléfonos móviles de los arrestados, sin que por esa vía obtuvieran dato alguno. Después analizaron las grabaciones de las cámaras del CAS, en donde sí se recogía la presencia de los otros dos detenidos y su contacto con los pilotos arrestados con la droga. La lancha la sacaron del puerto los acusados M.H. y N.M. por lo que la Benemérita infiere que era para hacer un cambio posterior de pilotos.

Informes de la Fiscalía y las defensas, dos puntos de vista distintos

Para la Fiscalía es evidente la implicación de los cuatro en un delito contra la salud pública con la agravante de uso de embarcación. Indicó la existencia de “poderosos indicios” para vincular a M.H. y N.M. con este delito al aparecer un día antes el puerto, tener contacto con los dos pilotos y tener relación con la narcolancha. Muy al contrario las defensas de estos dos acusados negaron la mayor, recalcando ante el tribunal la inexistencia de pruebas e indicios que enerven la presunción de inocencia de sus patrocinados. Tildaron de meras hipótesis las mantenidas por la Guardia Civil, indicando que si estos dos acusados tuvieron relación con la embarcación fue por la avería, nada más. No sabían de las intenciones de los otros dos autores confesos del delito. La investigación de la Policía Judicial es considerada por las defensas como suposiciones y deducciones, haciendo partícipe a estos acusados por haber tenido esa vinculación con el vehículo acuático. ¿Qué prueba existe de la concertación de un pase de drogas entre los cuatro más allá de las suposiciones de la Guardia Civil?, se preguntó uno de los letrados.

mil kilos hachis semirrigida

En el turno de la última palabra, fue significativo que los dos detenidos en posesión del hachís indicaron que no conocían de nada a los otros dos acusados y que no querían que pagaran por un delito justos por pecadores. Uno de ellos indicó que se les había ofrecido una condena de 3 años y medio de cárcel pero si confesaban la vinculación de los otros dos, algo que no hicieron porque “no es justo que vayan a la cárcel”, destacó J.M.B.

Por cierto que en la lectura del informe, la Fiscalía ha pedido que se abra de nuevo la causa en relación a una persona que fue investigada en su día por su relación con los hechos, pero se sobreseyó. Considera que en la vista oral ha habido detalles y nuevos datos que le implican como quien pudo haber dado las indicaciones para conectar a los cuatro acusados.

Sorprendido con una bolsa llena de droga: ahora pasará 3 años y 4 meses en la cárcel

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha condenado a 3 años y 4 meses de prisión al ceutí K.A.A.A. por incurrir en un delito contra la salud pública, cuya autoría ha reconocido este lunes. A la pena de prisión se añade una multa de 102.627’92 euros, con 3 días de responsabilidad civil si no la abona. Se ha aplicado la agravante de reincidencia.

El ahora condenado fue detenido el pasado 8 de enero en la zona del Sarchal por la Guardia Civil. Los agentes que estaban de servicio lo detectaron en la playa portando una bolsa negra en cuyo interior transportaba dos bloques de hachís que, al peso, arrojaron un total de 24 kilos y 150 gramos. La mercancía estaba valorada en poco más de 40.000 euros. La actitud sospechosa de este vecino de Ceuta motivó la intervención de los agentes que procedieron a su identificación, corroborando así que llevaba droga en esa bolsa.

El acusado entró en prisión el mismo 9 de enero, permaneciendo en preventiva hasta hoy, cuando se ha dictado condena en aplicación de la figura jurídica de la conformidad. El acercamiento entre las partes y el reconocimiento de los hechos por parte de K.A.A.A. ha sido determinante para evitar la celebración del juicio, dictándose sentencia in voce.

De esta manera se pone el broche judicial a uno de los servicios antidroga llevados a cabo por las patrullas del Instituto Armado, servicios que han aumentado debido al cierre de la frontera y a la introducción de la mercancía por otras vías, sobre todo la marítima. Las pequeñas organizaciones dedicadas a ejercer este último paso en el negocio del narcotráfico cuentan con enlaces que se dedican a la recogida de la mercancía y posterior ocultación. En este caso concreto, el acusado fue localizado en la propia playa portando la bolsa con el hachís ya en su poder.

La costa de Ceuta, la presión por pasar droga

La droga se intenta pasar como sea. Y la vía marítima se ha convertido en la explotada para sacar la mercancía de Ceuta o para introducirla en la ciudad desde Marruecos. Los nadadores marroquíes son usados para la introducción de bultos, aunque no siempre se les puede interceptar con ‘las manos en la masa’.

Este domingo la Guardia Civil detenía a un buceador procedente de Marruecos. Cuando lo detectó el Servicio Marítimo se sumergió, pudiendo ser localizado cuando salía a flote. No se le encontró droga ni tampoco el motor de propulsión que están empleando para el tráfico de estupefacientes a través de Benzú. Pero sí portaba el traje de neopreno con su careta, las aletas y un reloj de buceo con su GPS para guiarse. No se localizó una botella de aire que podría portar en esta entrada que ya se ha convertido en común, en una costa presionada y carente de los medios suficientes.

No es un servicio aleatorio. Hace unas semanas la Guardia Civil detuvo también a otros dos marroquíes con sus plomos, sus trajes de neopreno y GPS y meses atrás cayeron en una sola madrugada hasta tres ‘motores humanos’ con su motor, en dos de los casos. Fueron condenados, están ya en prisión, pero a pesar de que en un principio esta medida judicial supuso un parón en las entradas, poco ha durado. En el caso de marras, el marroquí no pudo ser vinculado con un delito contra la salud pública al no hallarse droga y fue trasladado a las naves del Tarajal para la prueba sanitaria de detección del virus, en aplicación del protocolo en vigor.

Se trata de una persona de la que ya constaba su presencia en Ceuta, con orden de expulsión en vigor. Las ideas y venidas de estos individuos son, en algunos de los casos, constantes. El modus operandi seguido para estas prácticas es el de la detección de la droga fondeada para introducirla en Ceuta o el pase del bulto con hachís por sus propios medios.

Presión en la valla y en el mar

El abanico de posibilidades es amplio, cuentan con un espacio fronterizo y una costa suficiente para intentar los pases de manera constante, coincidentes en muchos casos con intentos de entrada por el perímetro fronterizo de subsaharianos. Casualidad o no, ya son varios los episodios en los que las entradas de nadadores tienen lugar a la misma hora en la que se registran intentos de pase por la valla.

La Guardia Civil destina de manera prioritaria al perímetro todas sus fuerzas. Una valla cuyo sistema de vigilancia queda en evidencia con las obras llevadas a cabo para sustituir las concertinas por peines. La costa sufre esa misma presión o más pero el número de agentes se centra más en un vallado cuya visualización en los medios de comunicación es mucho mayor a pesar de que la mayoría de servicios sigue teniendo de escenario el mar. Faltan vehículos suficientes y recursos para controlar una costa cuya presión se ha desbordado.

Nadadores, inmigración, pases de drogas, huida constante de atrapados y entradas de nuevos… y en ese escenario asoman estos modus operandi para el tráfico. Modus operandi que se nutren también de la constante presencia de pateras marroquíes para dejar droga en determinados puntos que luego es recogida por kayak o motos de agua tras permanecer fondeada. Aprovechan su entrada a Ceuta para estas prácticas colando mercancía que dejan depositada en determinados puntos para su recogida.

‘Nimo’, el ceutí que trabajaba para el ‘Messi del hachís’, a prisión

‘Nimo’, el ceutí que ejercía de lugarteniente del ‘Messi del hachís’, ha ingresado este jueves en prisión. Y lo ha hecho con otros seis detenidos más en la operación llevada a cabo por la UDYCO de Algeciras, el GRECO y OCON-SUR, desarrollada en el Campo de Gibraltar y que ha situado a este vecino de Ceuta en la cúpula de la organización dedicada al tráfico de drogas.

Según han confirmado fuentes del TSJA a El Faro de Ceuta, los ocho detenidos han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Algeciras, en funciones de guardia, que ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de seis de ellos; el ingreso en prisión provisional eludible con el pago de una fianza de 25.000 euros de uno de los arrestados, y la libertad provisional de otro de los detenidos con la obligación de comparecencia apud acta en sede judicial, la prohibición de salida de territorio nacional y la retirada del pasaporte. Se investigan presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública, receptación y contrabando. La Fiscalía había pedido el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de los ocho detenidos.

Entre rejas se encuentra ya Abdeselam M.A., apodado ‘Nimo’, quien según los investigadores trabaja en coordinación directa con Abdellah El Haj Sadek, el conocido como ‘Messi del hachís’ heredando el manejo del narcotráfico en el Campo de Gibraltar, el lugar de residencia en donde se han establecido varios ceutíes para ejercer de eslabones con los barones de la droga asentados en Marruecos. Entre todos los detenidos en la operación figuran además dos marroquíes que tenían residencia en nuestra ciudad.

El ceutí fue detenido en un chalé de Estepona junto a otras personas, en el marco de un amplio operativo que movilizó a unos 300 agentes de ambas fuerzas de seguridad y que supone un nuevo golpe al narcotráfico que se hace fuerte en todo el Campo de Gibraltar.

Pierde 8 meses el carné tras chocar contra varios coches al circular bebida

La titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha condenado a la llamada D.N. por un delito contra la seguridad vial bajo los efectos de bebidas alcohólicas. La acusada deberá abonar 4 meses de multa a razón de 10 euros diarios. Asimismo estará durante 8 meses privada del carné de conducir. Antes de que comenzara la vista, la Defensa y Fiscalía llegaron a un acuerdo por lo que no hubo que celebrarse el juicio que estaba señalado para este martes.

Los hechos a los que se ha llegado en esta conformidad ocurrieron en noviembre de 2019. Concretamente, el 14 de ese mes sobre las 21:45 horas, la acusada iba con su vehículo por la avenida África cuando, a la altura del estadio Alfonso Murube, por culpa de ir bajos los efectos de las bebidas alcohólicas perdió el control y lo estrelló contra otros coches que estaban aparcados en la zona, causando varios daños.

Agentes de la Policía Nacional se personaron en este lugar de nuestra ciudad y comprobaron que la acusada iba bajo los efectos del alcohol presentando los “ojos vidriosos y además balbuceaba” cuando intentaba dar algún tipo de explicación sobre los hechos. A esto se suma que presentaba un “fuerte olor” a alcohol. Comprobando esos detalles, le realizaron dos pruebas y verificando a las 23:32 horas y 23:45 horas dieron como resultado unas tasas de 0,93 y 0,90 miligramos respectivamente.

Eso sí, la acusada reconoció los hechos ante los agentes de la Policía colaborando en todo momento con ellos en el procedimiento. Ese reconocimiento desde el principio le ha servido de atenuante para rebajar su condena. Y así esta misma mañana ha habido una conformidad entre las partes evitándose la celebración del juicio y pasando por el reconocimiento de los hechos por los que ha aceptado la pena dictada de viva voz por la magistrada.

Golpe al narco: 28 detenidos y un camión de vidrio cargado de hachís

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, en una operación conjunta, han desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de hachís y han intervenido 630 kilos de sustancia estupefaciente. Hay 28 personas detenidas en Galicia, Málaga y Almería, por su presunta implicación en diversas operaciones relacionadas con el narcotráfico. Los agentes han intervenido 330 kilos de hachís ocultos en un camión y otros 300 kilos en un yate que era utilizado por la organización para importar hachís hasta Almería.

La investigación relaciona a esta red dedicada al narcotráfico con la utilización de un camión de recogida de vidrio para el transporte de la droga. A finales del pasado mes de junio, y gracias a los controles establecidos al efecto, los investigadores detectaron que el referido camión embarcó en un ferry con destino a Ceuta. Asimismo, las gestiones policiales revelaron que el fin de dicho viaje era transportar una importante, pero indeterminada, cantidad de hachís. Tres días después, la Guardia Civil de Ceuta informó de que habían hallado alrededor de 330 kilos de hachís ocultos en un lugar (fabricado para tal fin) de la zona de carga del camión. Además, también detuvieron al conductor, quien ya había sido identificado por la Policía Nacional por tratarse de un destacado miembro de la organización investigada. El vecino de Almería A.V.G., de 50 años, aceptó una pena de 4 años y 1 mes de cárcel.

Las pesquisas se remontan a finales del año 2019, cuando los agentes investigaban las actividades ilícitas a las que, presuntamente, se dedicaba una organización criminal dirigida por un histórico narcotraficante gallego desde una comarca de Pontevedra. Estas primeras gestiones permitieron identificar a un grupo de personas que prestaba apoyo logístico desde Almería, Cádiz y Málaga. Además, esta investigación se cruzó con otra, llevada a cabo por la Guardia Civil, sobre los mismos individuos y actividades. Por tal motivo, a partir de este momento, los agentes continuaron investigando de forma conjunta. Enseguida identificaron un yate, presuntamente empleado por la organización para transportar hachís hasta Almería, una nave industrial en Los Barrios (Cádiz), y un camión –de los que habitualmente se emplean para la recogida y transporte del vidrio a las plantas de reciclaje- en el que también ocultaban y transportaban la droga.

400 kilos de hachís ocultos en un camión y 230 kilos en un yate

Después de localizarse casi 400 kilos de hachís ocultos en un camión de recogida de vidrio en Ceuta, en febrero del presente año, los agentes localizaron un yate cargado con 300 kilos de hachís. Además, en el momento del abordaje estaba ocupado por dos individuos, miembros de la organización, que también fueron arrestados.

28 detenidos en Galicia, Málaga y Almería

Una vez detenidos los principales miembros de la organización, los investigadores identificaron y localizaron al resto de personas implicadas en las operaciones de narcotráfico abortadas. En este sentido, los agentes arrestaron a 28 personas en Galicia, Málaga y Almería, desmantelando por completo el entramado criminal investigado. Además, como resultado de la investigación, también intervinieron 42.000 euros en efectivo, tres vehículos, una embarcación y numeroso material telefónico.

Por otra parte, la investigación ha puesto de manifiesto que la organización había perdido la confianza de los proveedores y que se encontraba acuciada por las deudas, si bien todavía disponían de una embarcación de alta velocidad capaz de viajar hasta Marruecos para realizar una nueva carga.

Operación de la Guardia Civil: registros y al menos un detenido, policía portuario

Agentes de la Guardia Civil desplazados específicamente de la Península a Ceuta han llevado a cabo esta madrugada una operación que, de momento, tal y como ha podido saber El Faro de Ceuta, se ha saldado con una detención, se trata de un agente de la Policía Portuaria. La misma ha tenido lugar en la barriada del Sardinero, tras una entrada y registro en una vivienda que se ha ejecutado con orden judicial en torno a las 5:45 horas. El operativo, enmarcado en una investigación por la comisión de presuntos delitos de tráfico de drogas y blanqueo, viene dirigido desde Málaga, por lo que es ajeno a la Comandancia de la Guardia Civil de nuestra ciudad. En el mismo han participado además de agentes desplazados desde la Península así como componentes de apoyo de los GRS (Grupo Rural de Seguridad) del Instituto Armado.

Hasta el momento no han trascendido muchos datos sobre la operación, más allá de que hay al menos una persona detenida que ha sido trasladada de madrugada a las dependencias del puerto. En el entorno del edificio en el que han entrado los agentes, se han posicionado componentes de los GRS con distintas unidades que han ido abandonando el lugar a partir de las 6:30 de la madrugada. Los últimos coches implicados en el operativo se han marchado del Sardinero en torno a las ocho.

La investigación ha sido dirigida desde Málaga y se enmarca en las investigaciones llevadas a cabo en torno a la comisión de estos delitos. A la vez que se ha intervenido en Ceuta, se están llevando a cabo otras operaciones vinculadas al blanqueo o al tráfico de drogas en otros puntos de la Península como es el caso de Algeciras. No hay vinculaciones entre las mismas salvo que están relacionadas con similares delitos.

El único punto en el que se ha intervenido ha sido en el Sardinero, en el edificio Hispania.

Los motivos políticos y económicos tras el fin del contrabando con Ceuta, según una encuesta de Tetuán

Más de la mitad (55%) de los habitantes de Tetuán y localidades marroquíes norteñas creen que el final del contrabando de mercancías con Ceuta, por su situación como ciudad autónoma española al norte de África, fue por motivos económicos, según desveló una encuesta publicada por la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán.

El estudio señaló además que el 20% de los encuestados creen que las autoridades marroquíes pusieron fin al contrabando de mercancías por motivos políticos «para presionar a España para recuperar la ciudad», mientras un 5% creen que ese fenómeno obstaculiza los esfuerzos de Marruecos para promover el desarrollo en esta zona.

El contrabando, clave en la economía del norte de Marruecos

En octubre de 2019, las autoridades marroquíes pusieron fin al contrabando de mercancías con Ceuta que daba trabajo a alrededor de 9.000 personas.

Según la encuesta, realizada desde el pasado septiembre sobre una muestra de 140 cuestionarios y entrevistas, el 62% de los encuestados piensan que las autoridades marroquíes no han dado tiempo suficiente a los que se dedican a esta actividad atípica (porteadores y comerciantes) para encontrar alternativas, mientras que un 18% piden su continuidad.

Más allá de la supervivencia: un sector controlado por «grandes lobbies»

Por otra parte, el 77% de los encuestados piensan que el contrabando con Ceuta (fenómeno que apareció en la década de los años noventa del siglo pasado) dejó de ser de superviviencia y pasó a ser una actividad «organizada y monopolizada por grandes lobbies».

En cuanto a las alternativas, casi los dos tercios de los encuestados piden la creación de zonas industriales en la región y un 17% piden vincular la zona con el puerto de Tánger-Med. El contrabando ha sido una de las principales causas de economía que sustentaba, principalmente, al lado marroquí. El cierre de la frontera entre ambos países, España y Marruecos, al inicio de la pandemia determinó un frenazo para esta actividad, ante las nuevas restricciones de movilidad que se sumaron a las dificultades de desarrollar unas transacciones ilícitas de por sí.