Comerciantes del Tarajal: “La Delegación del Gobierno está en nuestra contra y a favor del fraude”

  • Los empresarios volvieron a cortar la salida de bultos, pero las porteadoras se colaron por la vaguada donde hace unos meses pusieron en riesgo su integridad física.

  • La “severidad con la que el GRS acata órdenes” se vio al “confundir” a una ceutí con una porteadora.

  • Una porteadora resulta herida en una aglomeración en el lado marroquí del paso.

Los comerciantes de los polígonos volvieron a cortar ayer la salida de bultos por el ‘Tarajal II’. Los empresarios bloquearon el paso para protestar contra la que describen como competencia desleal de las que llaman consignas “irregulares”. Los concentrados corearon eslóganes como “no al bulto” y “queremos soluciones”, mientras las porteadoras comenzaban a agolparse en la puerta del recinto al carecer de vía libre hacia el paso de mercancías. Las lágrimas humedecieron las mejillas de estas marroquíes ante su veto y los policías nacionales blandieron el material antidisturbios por si la situación se descontrolaba.
Una obstrucción del tránsito de porteadores como medida de presión que ya adoptaron en dos ocasiones la semana pasada. Sin embargo, este miércoles las mulas –como también se les denomina en el argot del comercio atípico– consiguieron eludir el ‘tapón’ formado por los comerciantes a través de la vaguada en el perímetro de los polígonos, en la entrada de ‘Línea Cocina’. El mismo desfiladero por donde hace unos meses las porteadoras pusieron en peligro su integridad física despeñándose por el terraplén, quedando al borde del aplastamiento y que hizo a las autoridades modificar el circuito. Sin embargo, el operativo de seguridad desplegado ayer –formado por la Policía Nacional, Local y vigilantes de seguridad– no hizo nada para evitarlo.
“Aquí se ve una prueba clara de que la Delegación del Gobierno está en contra de ayudar a los comerciantes. Nosotros intentamos quitar el fraude, eliminar la mercancía ilegal y ellos, por lo visto, están en nuestra contra y a favor del fraude”, expuso Bilal Dadi Mizziam, presidente del Tarajal Fase II. “Nosotros cerramos una puerta y ellos dejan pasar a los porteadores por otra”, concluyó este portavoz respaldado por sus compañeros.
En torno a las 12:00 del mediodía, las autoridades españolas echaron el cierre al ‘Tarajal II’, pero aún quedaban porteadoras en la infraestructura de Servicios Tributarios, donde los comerciantes, de nuevo, se manifestaron. “Desde aquí vemos cómo la Delegación del Gobierno permite un paso ilegal de mercancía y mientras, nosotros, con los negocios cerrados”, denunció de forma pública Dadi “enjaulados” detrás de una valla y bajo la estrecha vigilancia de la UIP y la UIR. A su alrededor, casi todas las naves de la Fase I con el cartel de ‘se alquila’ colgado.
El GRS de la Guardia Civil volvió a estar en la diana de las declaraciones de los empresarios. “Hace dos días hubo un altercado con una mujer de Ceuta que iba a la playa con sus hijos y fue confundida con una porteadora. Una prueba de la severidad con la que los guardias acatan las órdenes dadas por la Delegación”, indicaron. Allí mismo, exigieron la “dimisión” de Nicolás Fernández Cucurull.

Delante del operativo de seguridad Sobre las 10.00, los comerciantes formaron una cadena humana que frenó a las porteadoras quienes, tras cargar en las consignas “irregulares” un fardo de mercancía que “no paga sus impuestos”, se disponían a cruzar el ‘Tarajal II’. Las mujeres recorrieron el camino a la inversa para abandonar los polígonos por la puerta de ‘Línea Cocina’ y atravesaron el camino escarpado del perímetro de los almacenes hasta colocarse en fila fuera de los polígonos, sorteando así el bloqueo de los empresarios en la puerta principal. Las porteadoras alcanzaron el paso de mercancías con el beneplácito del operativo de seguridad que permanecía inmóvil mientras las mujeres corrían alocadas lejos del circuito.

Presión en los accesos Uno de los guardas de los polígonos se vio rebasado por las porteadoras que intentaron eludir el ‘tapón’ de los empresarios hasta que este contuvo a la muchedumbre y logró cerrar la puerta.

Acumulación en frontera El cierre ocasionado por los empresarios pudo ser el causante de la aglomeración de un centenar de personas que se produjo en el lado marroquí de la frontera y que intentaba entrar en Ceuta.

Una porteadora resulta herida en una aglomeración en el lado marroquí del paso

Tragsa trabaja ya en acondicionar el embolsamiento de coches-patera en Loma Colmenar

Donde los porteadores relataron que se desencadenó una avalancha en la mañana de ayer fue en el lado marroquí del ‘Tarajal II’. Una ambulancia del Servicio de Emergencias 061 atendió, ya en los polígonos del Tarajal, a una porteadora rendida en el suelo con dolor en la espalda y pecho. Ella misma aseguró que quedó aplastada entre sus compañeras cuando aguardaba para entrar en Ceuta y, a duras penas, logró recorrer el túnel de acceso a la ciudad.
La Delegación del Gobierno rebajó el alcance del incidente y definió lo ocurrido como una aglomeración de personas.
El vehículo de transporte sanitario trasladó a esta mujer al Hospital Universitario, pero ella no habría sido la única herida en ese hacinamiento de acuerdo con su testimonio y el de otros camalos.
Mientras la movilización tenía lugar en el interior de los polígonos, los coches-patera esperaban, ya no tan pacientemente, una oportunidad de entrar en Marruecos cargados de mercancías, ocupando uno de los carriles de la carretera nacional. El nerviosismo se palpó en el ambiente ante la inminente interrupción del porteo por la Feria.
Parece que su presencia pasará más desapercibida, al menos a la vista, próximamente, ya que Tragsa ha comenzado a actuar en el área donde se creará la zona de embolsamiento de vehículos dedicados al transporte de mercancías anunciada por la Ciudad Autónoma. Una ubicación que los vecinos de Loma Colmenar ya advirtieron de que empeorará la situación puesto que colapsará la barriada donde, además, se encuentra el Hospital Universitario.

El CNP interviene drogas sintéticas para hacer ‘karkubi’

  • Dos detenidos con sustancias estupefacientes usadas para preparar la droga de los pobres

Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos ceutíes de 38 y 20 años en posesión de sustancias estupefacientes durante controles llevados a cabo el fin de semana en la zona portuaria. En las intervenciones además de hachís se encontraron drogas sintéticas de las utilizadas para preparar la llamada droga de los pobres, el ‘karkubi’, que está causando importantes problemas en Marruecos, al haberse detectado la apertura de una vía de entrada desde Ceuta.
Tal y como ha explicado la Jefatura Superior, al llamado A.M.A., de 38 años, se le encontró, adosadas en la pelvis, cinco tabletas de hachís de gran pureza, destinadas al tráfico de minorista. Este joven, vecino de Ceuta, pretendía embarcar con destino a la península.
Más relevante fue la segunda de las intervenciones, que se saldó con el arresto del llamado H.S.M., de 20 años, cuando desembarcaba procedente de Algeciras. A él se le encontraron 95 pastillas de trankimazín y 390 comprimidos de Rivotril, ambas sustancias empleadas en la composición del ‘karkubi’. “Esta sustancia fue en principio muy consumida en Marruecos en grandes dosis mezcladas con hachís, alcohol o pegamento, lo que puede llegar a provocar alucinaciones y conductas psicópatas, y ahora extendidas a barriadas marginales”, explica la Jefatura Superior en un comunicado.
Ambos detenidos han sido acusados de un delito contra la salud pública del que deberán responder en próximas vistas judiciales.
Desde la Policía Nacional se quiere incidir en la necesidad de denunciar este tipo de hechos delictivos, “toda vez que afecta directamente a la salud de nuestra juventud y colectivos desfavorecidos”.

La droga que está haciendo estragos en Marruecos en los sectores desfavorecidos

Es la droga que más daño está haciendo en Marruecos. El ‘karkubi’, un psicotrópico que circula por los barrios más pobres, se ha convertido en una auténtica pesadilla. Entre sus componentes se encuentra el Rivotril y el tranquimazín y hace unas semanas la Guardia Civil desmanteló una organización dedicada al tráfico de recetas falsas que vendían después en Marruecos. Fueron detenidas 18 personas, entre ellas varias en Ceuta, que servían de enlaces para el tráfico de esta mercancía.
El nombre coloquial para estos psicotrópicos es karkubi, pero «Cartucho», «Recarga», «Ampolla roja» o «Guadalupe» (en alusión a la serie mexicana que en los 90 causó furor en la sociedad marroquí) son otros apelativos que se usan para especificar las diferentes cápsulas que circulan en el mercado negro. La bomba de relojería estalla cuando el karkubi se añade al «maajun», una popular masa de harina mezclada con hachís en polvo: un viaje directo a un «paraíso» con peligrosos efectos secundarios. «Los consumidores de psicotrópicos pueden sumergirse en efectos secundarios que conducen a la amnesia, la automutilación e ideas suicidas e incluso asesinas», apuntó el doctor Abdelá en un informe del Centro Especializado en Adicción de Casablanca en una entrevista concedida a Efe Marruecos.

 

El desajuste entre España y Marruecos malogra la reapertura del Tarajal II

  • Más de 4.000 porteadores accedieron ayer a Ceuta, pero el país vecino restringió su regreso.

  • Una ralentización que provocó aglomeraciones que dieron pie a avalanchas y otras situaciones de riesgo.

 

Los engranajes del nuevo paso de mercancías Tarajal II, cuya reapertura tuvo lugar ayer después de una semana de parón por reajustes, continúan sin estar engrasados. España y Marruecos aún tienen que afinar en su coordinación para que el comercio transfronterizo deje atrás el caos que volvió a marcar otra jornada más en el Tarajal. “Complicada” fue el calificativo con el que la Delegación del Gobierno definió ayer la dinámica del porteo. Una dificultad que imperó en los aledaños de los polígonos –no dentro– ya que el nuevo paso dio fluidez a la circulación a pie una vez que los porteadores cruzaron los arcos que establecen las dimensiones máximas del bulto. Todo lo ocurrido este lunes fue analizado en la reunión celebrada en la Delegación del Gobierno a la que asistieron representantes de la Ciudad Autónoma y los comerciantes.

El reinicio de la actividad se produjo con la limitación de entrada a Ceuta en 4.000 camalos, como solicitaron la Delegación del Gobierno y la Ciudad al país vecino a fin de evitar los colapsos que dieron al traste con los planes de funcionamiento del Tarajal II en su semana de estreno. Un control que Marruecos ejerció, aunque de forma insuficiente, ya que los camalos accedían a la ciudad autónoma pero no regresaban al país vecino porque quedaban atrapados en suelo español. El motivo fue que las fuerzas de seguridad alauíes ralentizaron la entrada de productos durante gran parte de la mañana, según algunos comerciantes, al exigir que los bultos estuviesen empaquetados en plástico transparente; y según fuentes oficiales, por una manifestación de porteadores que obligó al reino alauí a cortar su tránsito hacia los polígonos.

Marruecos tampoco lo tuvo fácil en su terreno ya que, como pudo comprobar este periódico y atestiguan los vídeos proporcionados a los perfiles de El Faro en redes sociales, desplegó a sus fuerzas auxiliares y gendarmes para ordenar a la ingente cantidad de conciudadanos que pretendían alcanzar Ceuta en protesta. De no ser por su intervención, añadieron las mismas fuentes institucionales, la afluencia de marroquíes hubiese superado con creces el cupo de 4.000.

Ya fuese por los impedimentos del país vecino o por la organización que establecieron las autoridades españolas, la espera a este lado de la frontera hizo que los camalos se acumulasen por centenares hasta perderse la cuenta del número de personas que acudieron ayer a Ceuta a portear. No obstante, según estimaciones oficiales, estuvieron por encima de las 4.000. Tan solo al amanecer, la Policía Nacional, que acudió al lugar a comprobar el operativo de seguridad privada, ya contabilizó a cientos que hicieron noche en la ciudad para asegurarse uno de los primeros sitios en la reapertura del nuevo paso de mercancías.

Hasta que el Tarajal II empezó a absorber los paquetes que durante horas estas personas cargaron a sus espaldas, las filas serpentearon en interminables colas por las inmediaciones de los polígonos e incluso penetraron dentro del recinto de las naves. Una imagen que, desde el helicóptero de la Guardia Civil que sobrevoló la zona, debió ser impresionante al desbordar las zonas de embolsamiento de porteadores.

La tensión creció en los alrededores de los polígonos a medida que avanzaba la mañana de este lunes, el día de reanudación de estas operaciones comerciales. La penúltima organización de las filas de porteadores –porque hoy podría experimentar nuevas modificaciones– multiplicó los puntos de riesgo. Uno de ellos la vaguada entre el polígono de La Chimenea y la carretera del Príncipe, convertida en una trampa imprevista que amenazó, este lunes, con ser mortal.

Las mujeres corrieron alocadas por la fiebre del paquete de mercancías. Se despeñaron por el terraplén que acaba en la vaguada; se aplastaron entre ellas por seguir adelante y se pisotearon por conservar el turno. La intervención de unos jóvenes impidió que ocurriese una desgracia durante la aglomeración. A su auxilio, salió la Policía Local que devolvió el orden a una fila cuya longitud era tal que se internaba en La Chimenea.

Pero la situación aún empeoró. Las avalanchas humanas, sobre todo de mujeres, superiores en número respecto a los hombres, obligaron a la Policía Nacional a establecer filtros para el control de masas. Cientos de personas difíciles de controlar con las que la seguridad privada contratada por la Ciudad Autónoma lidió desde primera hora. Soportando incluso amenazas.

Los rostros, sobre todo femeninos, mostraron a personas al borde de la extenuación por ganarse, ayer, entre 10 y 15 euros por cada fardo que alcanzase la explanada donde aguardan los propietarios de las mercancías, o sus intermediarios, en Castillejos. Muchos de estos paquetes, “ajenos a los negocios legalmente establecidos en los polígonos, procedían de las consignas irregulares o bien fueron descargados por motocarros ya que estaban almacenados en garajes de barriadas.

Por su parte, unos 30 ceutíes con pasaporte español protestaron porque, aseguraron, las autoridades marroquíes les “impidieron” dedicarse al transporte de productos de Ceuta a Marruecos pese a tener “la documentación en regla y pasaporte”. Un veto que interpretaron como una “discriminación” ya que, a su juicio, “tenemos tantos derechos como los marroquíes a pasar un bulto porque antes tenían la excusa de que el Biutz era un agujero en la valla, pero ahora el Tarajal II forma parte de la frontera”. Los afectados, que se declararon en situación de desempleo, criticaron que las “autoridades marroquíes entregan la documentación a la Policía Nacional que la fotocopia y nos la devuelve a la semana”.

Cuatro guardas destinó la Comunidad de Propietarios de los Polígonos del Tarajal al control de filas de porteadores dentro de las naves. La Policía Local y Nacional, como anunció el delegado del Gobierno la semana pasada, actuaron en el marco de sus competencias, pero fuera de los almacenes.

Su colaboración tampoco fue sinónimo de satisfacción por la nueva organización de las filas hacia el paso de mercancías. Los empresarios de las Fases I y II reclamaron a las autoridades que abran las escaleras que conducen a sus naves porque, de lo contrario, asfixiarán a sus negocios.

Las incomodidades provocadas por el comercio transfronterizo van ahora más allá de los polígonos. Los vecinos de la barriada Príncipe Felipe denunciaron de forma pública las molestias que soportan por el nuevo recorrido que trazan las filas. “La organización está muy mal porque solo piensa en los porteadores y se olvidan de los vecinos”, lamentó una de las residentes en los bloques colindantes. “No podemos dormir porque se ponen a gritar debajo de la ventana; hacen sus necesidades; y se pelean. Las autoridades tienen que darnos una solución”, sentención una portavoz vecinal.

La contratación de la seguridad privada por parte de la Comunidad de Propietarios continúa en el aire

“Los polígonos han funcionado con cuatro aficionados mientras que ciudad y delegación necesitan 140 efectivos”

El control de porteadores dentro de los polígonos hacia el Tarajal II transcurrió “medianamente bien” salvo por algunos momentos de confusión a primera hora de la mañana hasta que los camalos y las fuerzas de seguridad asimilaron el sentido de entrada y salida del recinto que alberga las naves. Una operatividad que los almacenes consiguieron pese a “disponer solo de cuatro aficionados”, como apuntó un empresario en referencia a los cuatro guardas que se encargaron de la regulación del tránsito de porteadores que se hacían con los bultos en los polígonos y abandonaban los mismos para ocupar un puesto en las filas que discurrían por las cercanías en dirección al nuevo paso de mercancías. El mismo comerciante ironizó con la idea de que, mientras cuatro personas asumieron ayer esta función, “la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma necesitan a 140 efectivos entre policías, guardias civiles y personal de seguridad privada pero, ni con ese contingente, logran estabilizar la situación”. La reunión de los presidentes de los polígonos, prevista ayer para acordar algunos flecos pendientes del nuevo operativo como es la contratación de seguridad privada, aún está pendiente. La intención de sus portavoces es reunirse en las próximas horas antes de pronunciarse al respecto. No obstante, el colectivo baraja como argumento que el Tarajal II es usado tanto por los comerciantes como por grandes superficies y otros establecimientos ubicados en distintos puntos de la ciudad autónoma, de modo que considerarían injusto sufragar un gasto en torno a una estructura empleada por más negocios locales. Sin contar con las consignas irregulares ocultas tanto en el entresijo de almacenes como en barriadas. Sin embargo, en la reunión celebrada ayer en la Delegación, los comerciantes habría expresado su voluntad de contratar el servicio de seguridad privada.

Cuatro horas de retenciones en el lado marroquí de la frontera

Colapso en el puente internacional por los ‘coches-almacén’ y transeúntes con mercancías

Ceutíes y visitantes quedaron ayer atrapados durante cuatro horas en Bab Sebta por culpa del atasco ocasionado por los coches-almacén y las restricciones a los transeúntes que llevaban productos en el puente internacional. Ante la negativa de acceso a Ceuta por parte del Cuerpo Nacional de Policía, los vehículos regresaban al territorio vecino para volver a intentar su entrada en la ciudad autónoma, rodeos que ocasionaron retenciones en el paso fronterizo que duraron horas. Por su parte, el GRS de la Guardia Civil se personó en la ‘zona de nadie’ para dar fluidez al tránsito de personas.

 

Intentan quemar el vehículo de un policía nacional en Príncipe Felipe

El pasado jueves intentaron quemar el vehículo de un miembro del Cuerpo Nacional de Policía en la barriada Príncipe Felipe, según han confirmado a esta redacción  fuentes policiales. Al parecer, la rápida actuación de los integrantes del Servicio de Extinción de Incendios impidió que el fuego se propagase por todo el automóvil, quedando solamente afectadas la parte trasera del mismo. Por parte de la Jefatura Superior se han abierto las oportunas investigaciones para intentar dar con el autor o autores del hecho.
Por otro lado, hace dos semanas en el Polígono Avenida de Africa resultó siniestrado un vehículo de un guardias civil, resultando también quemados otros dos automóviles que se encontraban aparcados delante del mismo. Y el pasado mes de noviembre, en la barriada de Enquicia, un vehículo y una moto, de un guardia civil y un policía nacional, respectivamente, resultaron calcinados.

Atracado a punta de pistola un conductor del 061 dentro de la Base

Un individuo con un pasamontañas atracó ayer a punta de pistola a un conductor de las ambulancias del Servicio de Emergencias del 061 dentro de su Base, ubicada en el complejo del Hospital Universitario. Este profesional consiguió salir ileso del robo y, gracias a sus dotes de persuasión, logró que el sujeto desistiera de su intención, que no era otra que desvalijar las dependencias, y abandonase así el lugar.
El asalto se produjo poco antes de las 7.00 de esta mañana, cuando este técnico en Emergencias salió de las instalaciones hacia una de las ambulancias donde tenía que depositar unos utensilios en el interior del vehículo. Al regresar a la base, el conductor se topó con el encapuchado dentro, encañonándole directamente a la cabeza. El delincuente, además, le amenazó para que su víctima le diese todo lo que llevaba encima.
El conductor, prudente, entregó la cartera al atracador y le convenció para que se marchase sin sustraer nada más de la base ya que el sujeto pretendía llevarse otras pertenencias, como una pantalla de plasma. El individuo pudo colarse detrás del trabajador aprovechando el momento preciso en el que éste salía y acceder así hasta la habitación de los técnicos. El pistolero huyó de la base sin que fuese interceptado por los vigilantes de seguridad del Hospital Universitario, que se personaron inmediatamente en el ala donde sucedieron los hechos, ni por la Policía Nacional que también acudió hasta el lugar.
Los efectivos de seguridad privada en el turno del atraco recibieron la llamada telefónica de alerta en torno a las 6.50 horas. El vigilante, en aquel momento en Urgencias, atravesó a la carrera una zona ajardinada a fin de llegar cuanto antes a la Base del 061 y controlar la trayectoria del asaltante ya que éste portaba un arma de fuego. El individuó escapó por el vial que discurre ante el Hospital de Día y el aparcamiento del centro hospitalario, desapareciendo en la zona pero sin que entrase en el parking, según pudo conocer este periódico.
Otro compañero del operativo de seguridad realizó la misma maniobra que el primero aunque en dirección a esa misma carretera, sin tampoco cruzarse con el forajido, quien podría haber saltado la verja del perímetro.
El Cuerpo Nacional de Policía fue requerido en el lugar donde inició las pesquisas y tomó declaración a los presentes. Al cierre de esta edición aún no se habían producido detenciones.
José Antonio Carbonell, vicepresidente de la Asociación Marea Negra por la Seguridad Privada, consideró que el equipo encargado del Hospital Universitario “se queda corto en personal y dispone de pocos medios porque solo una porra y unos grilletes resultan un equipamiento prehistórico”. La entidad apostó por la dotación de pistolas táser –arma de electrochoque–, pulverizadores o spray pimienta y chalecos antiapuñalamiento. No obstante, el uso de pistola es un asunto “sensible” para un servicio como éste en Loma Colmenar, donde cada día se registra una elevada afluencia de personas.
Otra de las recomendaciones de Marea Negra consiste en la realización de rondas del perímetro en pareja “y no como están haciendo, una sola persona para unos 30.000 m2”. La entidad culpa a las administraciones de que licitan unos servicios “donde dan la mínima seguridad”. A su juicio, sin un remedio, “un día irá a más”, en especial, porque este centro hospitalario adolece de un “departamento de seguridad con un director al frente” ya no solo por el material sino por la protección de datos.
Esta asociación exige a Ingesa que de cinco vigilantes –más uno de refuerzo de 15.00 a 22.00– pasen a ser ocho: uno de refuerzo en Urgencias; otro en control de accesos y el tercero con quien se dedique a rondas perimetrales y apoyo, resumió Carbonell.

Marea Negra alerta de que el CETI “solo tiene 10 vigilantes” para mil residentes

  • La asociación exige más efectivos, dotarles de “material antidisturbios” e impartirles “cursos de control de masas” para estar preparados en caso de “batalla campal» en el centro del Jaral

La entrada irregular de casi 500 personas por el perímetro fronterizo este viernes ha sobreocupado un Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que ya estaba por encima de su capacidad –512 plazas– con 620 residentes. Para José Antonio Carbonell, vicepresidente de la Asociación Marea Negra por la Seguridad Privada, no pasa desapercibido que “solo nueve vigilantes más uno de refuerzo” se ocupen de garantizar la seguridad en un centro cuya población ronda los 1.100 acogidos.
Marea Negra se pregunta cómo es posible que en un centro “con tal afluencia de personas cada dos meses” –de acuerdo con la periodicidad de las últimas entradas multitudinarias– cuente con una dotación de “una decena de profesionales”. El portavoz de esta entidad de implantación estatal aseguró que los “riesgos” derivados de este “hacinamiento” se están “obviando”.
La organización exigió la incorporación de más efectivos a este servicio pero, además, que los vigilantes estén equipados con “material antidisturbios” y reciban “cursos para el control de masas” para adelantarse a las “posibles circunstancias” que puedan darse en un CETI con ese volumen de residentes. Carbonell detalló que estos agentes de seguridad privada deberían contar con “casco, escudo y chaleco antiagresiones” para “sentirse seguros” ya que carecen de “medios en caso de batalla campal”. Unos altercados que, precisó el vicepresidente de Marea Negra, pueden estallar por fricciones entre los propios residentes debido a las condiciones derivadas de la sobreocupación y la volatilidad propia del “hacinamiento”.
El equipo de Carbonell, subrayó, ya denunció esta situación ante la Unidad Central de Seguridad Privada en Madrid “hace un año” pero, lamentó, “todo sigue igual” y, hasta el momento, “no ha aumentado la plantilla”. Este responsable insistió en que “con una porra y unos grilletes” resulta “imposible” calmar “una revuelta” en un centro con mil inquilinos porque, mientras que llega la Policía Nacional, “doblegan a una decena de personas”.
La mediación del Cuerpo Nacional de Policía en la mañana del viernes fue fundamental, a juicio de Carbonell, para ordenar la afluencia de personas que esperaban el momento de acceder al centro del Jaral. Este representante de la asociación defendió la labor de sus compañeros del gremio y rompió una lanza a favor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No obstante, precisó, la “complejidad” de la confluencia entre el paso fronterizo del Tarajal, la barriada del Príncipe y los polígonos industriales requiere que los agentes se centren en esa encrucijada en vez de en un servicio que “podrían desempeñar los vigilantes privados con formación y los medios necesarios”.
Un planteamiento que concretó en las naves del Tarajal donde, aseguró, “los empresarios en connivencia con la Ciudad Autónoma y la Delegación del Gobierno tienen encomendado a una serie de personas las tareas de vigilancia que les corresponden a una empresa de seguridad privada”.
Un asunto que, reiteró Carbonell, Marea Negra denunció ante la Unidad Central de Seguridad Privada del Cuerpo Nacional de Policía. Su crítica estuvo acompañada de una propuesta de servicio de seguridad para controlar un movimiento de varios miles de personas de forma eficiente.
Un operativo privado que, añadió el portavoz de la organización, serviría para asesorar a los grupos policiales procedentes de la Península que rotan periódicamente. El vicepresidente de esta asociación estimó oportuno “dar un respiro” a los agentes porque, “dentro de los márgenes en que se mueven, no se les puede criticar sin contar con el excepcional trabajo que están haciendo”.
La actuación de los agentes de las Fuerzas de Seguridad “no es por iniciativa propia”, recordó este representante del colectivo dedicado a la seguridad privada, “sino por órdenes del Ministerio del Interior” por lo cual “se ven en inmersos en una lucha voraz y desbordados porque no tiene personal”. Carbonell fundó sus afirmaciones en los contactos que, indicó, mantienen con distintos sindicatos policiales.

“Lecciones de humanidad” contra “levantar vallas”

José Antonio Carbonell antepone su condición de ciudadano a la de vicepresidente de Marea Negra y, como tal, reflexionó acerca del fenómeno migratorio y la reacción de la población. Aseguró que estas personas “se ven abocadas a venir por las circunstancias políticas en sus países”, pero, lamentó, “son demonizados por sectores de la población y otros hacen negocio con ellos”. Como padre, animó a “dar lecciones de humanidad a nuestros hijos y trazar puentes por la igualdad”. Una “asignatura pendiente”, en su opinión, “de nuestros políticos que lo único que hacen es levantar vallas descomunales”, criticó Carbonell.

La reventa de tickets en el Biutz

  • Comerciantes denuncian que una pareja de plantos los despacha a 50 euros desde el miércoles

  • Los empresarios instan a las autoridades a investigar cómo caen en sus manos

Los comerciantes de los polígonos del Tarajal denunciaron ayer de forma pública que los porteadores no reciben gratis los tickets para el Biutz porque una pareja de plantos los revende tanto a hombres como a mujeres dedicadas al traslado de bultos de mercancías de Ceuta a Marruecos.
Los empresarios de este recinto aseguraron que dos de estos “marroquíes que colaboran” con la Unidad de Intervención Policial del Cuerpo Nacional (UIP) “organizando las colas” comercian con estos pases que permiten atravesar los tornos cargando fardos de productos.
Los porteadores trasladaron a los comerciantes que ambos individuos demandan “entre 30 y 50 euros por cada uno de estos vales” que deberían obrar en poder de los policías y no estar en manos de los plantones, también conocidos como chipichangas.
La forma en la que, presuntamente, estos tickets caen en manos de sendos sujetos es la incógnita. Los empresarios consultados dijeron desconocer el modo pero invitaron a las autoridades competentes a investigar cómo pueden hacerse con unas autorizaciones que distribuyen los agentes.
Los policías suelen entregar los boletos en el denominado ‘corralito’, el corredor entre los polígonos de Alborán y La Chimenea donde la UIP acumula a los camalos que, con las manos vacías, esperan el ticket para bajar a los aledaños del Biutz y cargar allí bultos que los comerciantes tachan de “fraudulentos” porque “eluden sus obligaciones fiscales”, como protestaron en multitud de ocasiones. Sin embargo, este miércoles y jueves, sostuvieron quienes se manifiestan en contra de este sistema, estos pases se repartieron en la calle del muro –hombres– y en los últimos metros de la fila femenina siendo estas dos personas los recaudadores de este ‘impuesto’. Los porteadores describieron al varón como una persona con una marca distintiva en la piel, según los empresarios que criticaron la situación.
Los comerciantes insistieron ayer en la necesidad de “retirar” a los plantos de los polígonos del Tarajal porque, indicaron, “pese a que las naves están en territorio nacional ellos hacen y deshacen a su antojo”.

La Policía Nacional desmantela el campamento de inmigrantes de la Estación de Ferrocarril

  • La UPR identificó a cuatro argelinos del CETI, entre los que no estaba el agresor de la menor a la que robaron el móvil

La Unidad de Prevención y Reacción del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) desmanteló ayer, en torno a las 7.00 de la mañana, el campamento de inmigrantes que ocupaba el interior de la Estación de Ferrocarril. Un asentamiento que los vecinos de la barriada del mismo nombre venían denunciando desde hacía tiempo por la sensación de inseguridad que les transmite su presencia.
Tras inspeccionar el inmueble, los agentes interceptaron a cuatro argelinos, con documentación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), dentro de este edificio histórico. Como señaló la Jefatura Superior en un comunicado al respecto, la Policía Nacional tuvo conocimiento del asentamiento “a partir de varias quejas vecinales”. En el operativo, los efectivos procedieron a la identificación de los moradores irregulares del lugar.
Los extranjeros se habían instalado en las obras paralizadas de la antigua Estación de Ferrocarril donde cocinaban, se aseaban e incluso habían montado sus dormitorios con camastros, posiblemente, rescatados de algún basurero.
La Policía Nacional realiza batidas por la zona desde hace días. La investigación en torno a la agresión sufrida por una joven que se resistió a entregar a un ladrón  su teléfono móvil, ha conducido a los agentes hasta este asentamiento en unas obras, cuya reanudación, está programada próximamente. Los agentes cuentan con la descripción del desalmado que atacó a la menor –un sujeto de los que merodea por los barracones del Sardinero, Ferrocarril y Puerto–, pero no se encontraba entre los identificados ayer.
Por su parte, Sonia Cubero, presidenta de la Asociación de Vecinos de la Estación de Ferrocarril, estimó que la ocupación del inmueble volverá a repetirse cuantas veces sean necesarias “porque no hay vigilancia”. Además, calculó que el grupo lo compone una quincena de personas, de modo que, si ayer solo interceptaron a cuatro, “aún queda una decena que tarde o temprano regresará”. El vecindario confesó que está inquieto ante la oleada de incidentes que sacuden distintos puntos de la ciudad.

Inspección de arriba a abajo

Hasta las torretas fueron revisadas por si sirviesen de refugio a otros individuos. Los policías recurrieron a los andamios de las obras de rehabilitación para registrar las oquedades de las mismas.

Reanudar las obras  La firma del acta de reinicio de los trabajos en la antigua Estación de Ferrocarril estaba prevista para ayer, tal y como informó el Gobierno autonómico a mediados de octubre. Fomento trasladó que es probable que la empresa no agote el plazo de 30 días para proceder a la reanudación efectiva de las obras.

Vertedero en el interior  En el lugar se encontraron múltiples colchones y efectos de la acampada, por lo que fue necesaria la colaboración de los Servicios Sanitarios , Parque Móvil y personal del Plan de Empleo de la Ciudad Autónoma, para su limpieza y desinfección. La basura cubre la totalidad del inmueble, con especial incidencia en una planta.

“El apoyo social y familiar es fundamental para que el policía revierta el estrés”

  • Las XVII Jornadas de Actualización en Enfermería del Cuerpo Nacional se clausuraron ayer

Las XVII Jornadas de Actualización en Enfermería del Cuerpo Nacional de Policía quedaron ayer clausuradas en el Hotel Puerta de África –antiguo Tryp– después de dos días ahondando en un plan de formación continuada en la actualización de procedimientos y métodos usados a todos los niveles, que concluyó con un elevado grado de satisfacción entre los participantes.
Miguel Ángel Iglesias Blanco, URS de la Jefatura Superior de Asturias y doctor en esta materia de la Universidad de Santiago de Compostela, impartió ayer una de las últimas conferencias bajo el título ‘Estrés policial. Repercusiones fisiopatológicas en la salud. Papel de la Enfermería’, en la cual también trabajaron en grupos.
Para “revertir este proceso”, Iglesias indicó que en los policías influyen los “estilos de vida” y, por tanto, recomendó aquellos que son “saludables: buena higiene del sueño, actividad deportiva, una alimentación equilibrada…”. Con especial énfasis en el “apoyo social y familiar”, el cual consideró “fundamental” para cualquier profesional pero, sobre todo, para los policías.
Como ocurre en otros sectores, el agente de este Cuerpo de Seguridad del Estado encara sus propios riesgos que pueden derivar en un cuadro de estrés por “una muerte, una detención complicada, una agresión o una lesión”. Por este motivo, resaltó Iglesias Blanco, “hay que prepararles para lo que se llama el afrontamiento ante esos procesos inherentes a su actividad”.
Otro de los factores a tener en cuenta, destacó el ponente, son de naturaleza “organizativa”, es decir, que ayuden a gestionar ese estrés, como puede ser una “buena carrera profesional, el buen liderazgo o que haya compañerismo”. Un conjunto de variables que contribuyan a que el estrés que, supuestamente existe, el policía “lo evite o lo amortigüe”.
No obstante, puntualizó el URS de la Jefatura Superior de Asturias, “el estrés es necesario para poder vivir, pero hay que valorar cuándo esa tensión repercute en la salud; eso es lo importante”. Aquella causa que predispone a sufrir una patología por estrés es “multifactorial”.
Estas jornadas estuvieron organizadas por la División de Formación y Perfeccionamiento en colaboración con el Servicio Sanitario de la División de Personal y la Jefatura Superior de Policía de Ceuta. Además, colaboran el Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta, la Consejería de Turismo de la Ciudad Autónoma y el Hotel Ceuta Puerta de África.

La Policía Nacional organiza sus jornadas de enfermería

La próxima semana se celebrarán en el salón de actos del Hotel Puerta de África –antiguo Tryp– las denominadas XVII Jornadas de Actualización en Enfermería del Cuerpo Nacional de Policía.

La inauguración tendrá lugar el miércoles 19 a las 9:00 horas, clausurándose el jueves 20 a las 18:00.

Unas sesiones que pretenden propiciar una reflexión sobre el presente y el futuro de la enfermería dentro del ámbito policial, facilitar el establecimiento de una puesta en común de las distintas actividades desarrolladas por estos profesionales, suponiendo un incremento significativo en la calidad asistencial de las distintas unidades sanitarias. El programa tratará, igualmente, temas académicos de indudable interés para los técnicos-enfermeros de la Policía Nacional.
Por otro lado, la intención es consolidar un plan de formación continuada en la actualización de procedimientos y métodos utilizados a todos los niveles enfocados desde la óptica de la enfermería laboral. También se trata de tener una puesta en común con otros enfermeros que desarrollan su trabajo profesional en otros ámbitos distintos al del Cuerpo Nacional de Policía. La metodología de cada una de las sesiones que componen el programa consistirá en la exposición del ponente y un coloquio.
Este acontecimiento está organizado por la División de Formación y Perfeccionamiento en colaboración con el Servicio Sanitario de la División de Personal y la Jefatura Superior de Policía de Ceuta. Además, colaboran el Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta, la Consejería de Turismo de la Ciudad Autónoma y el Hotel Ceuta Puerta de África.