Lucha contra el coronavirus: las obras de Tragsa y de la frontera, paralizadas

La decisión del Gobierno de parar toda la actividad económica que no sea considera esencial en estos momentos de lucha contra el coronavirus trae consigo la paralización de uno de los sectores más importantes como es el de la construcción. Tanto en el caso de la Ciudad Autónoma como en el de la Administración General del Estado se frena un buen número de acciones públicas.
En Ceuta afecta a la empresa pública Tragsa, que ya recibió en años anteriores varias encomiendas de la Ciudad Autónoma como medio propio. En este sentido, a partir de la jornada de este lunes y hasta el próximo día 9 de abril deben paralizarse obras tan emblemáticas como la culminación de los trabajos en la Gran Vía y sus alrededores, las que se ejecutan en la calle Capitán Claudio Vázquez o el polideportivo Díaz Flor por citar únicamente las que cuentan con una inversión mayor. En el caso concreto de la Gran Vía, la idea que tenía la empresa Tragsa era que estuviera todo ultimado para los primeros días de abril, pero ahora con esta situación sufrirá un retraso al menos de dos semanas más.
Por otro lado, ya entrando en la actividad de la Administración General del Estado nos encontramos con el freno a las obras que se están ejecutando en el paso fronterizo del Tarajal. Unos trabajos que contaban, ahora mismo, con la facilidad de estar ejecutándose estando la frontera cerrada desde hace más de quince días con lo cual no se han tenido que tomar medidas excepcionales que permitieran la convivencia de estos arreglos con el paso diario de miles de personas y vehículos a través del mismo. Recordar que el tiempo de ejecución previsto para esta inversión finalizaba a comienzos del verano.
Igualmente tampoco se podrá continuar con las obras de remodelación de la zona adyacente al nuevo paso elevado de Miramar, ya finalizado hace varios meses por Tragsa y que está ejecutando la Administración General del Estado. Una inversión que consistía en el reforzamiento de todo el pretil así como del pavimento.
Esta decisión también afectaba a todos los contratos que ha licitado la Consejería de Fomento y que se ejecutan en distintas barriadas de nuestra ciudad dentro del Plan de Barriadas que diseño el gobierno presidido por Juan Vivas.

Los obreros ceutíes piden al Gobierno parar mientras dure el estado de alarma

Durante el estado de confinamiento y mientras las personas se encuentran en sus hogares hay otras que tienen que ir a trabajar porque su sector no ha parado a pesar del riesgo que eso conlleva y aunque estén trabajando están sufriendo grandes pérdidas. Hay muchas empresas que se encuentran en una grave situación y concretamente el sector de la construcción vuelve a ser uno de los más maltratados. A pesar del estado de alarma tienen que seguir trabajando, con un riesgo de contagio alto y con pérdidas por todos lados. Los empresarios de la construcción no paran de presionar al Gobierno central para que tome medidas y busque una solución viable que no sería otro que parasen y poder aplicar un ERTE.
En Ceuta hay muchas empresas que están hablando con sus gestorías intentando buscar una solución para poder tener las menores pérdidas posibles. Fuentes consultadas por esta redacción aseguran que la situación es crítica y que hay que buscar unas medidas cuanto antes. El periodo de estado de alarma parece que se va alargar durante el mes de abril y hay empresas que no saben si van a poder hacerse cargo de las nóminas de sus trabajadores en ese periodo concreto. El nivel de trabajo es paupérrimo pero el Gobierno a pesar de que se lo han pedido, de momento, hace caso omiso y obliga a acudir a los trabajadores.
Por otra parte, los trabajadores de la construcción denuncian que no cuentan con la medida de prevención adecuada. Su exposición de tener que estar en las obras y encima de no contar con la protección adecuada hace que su riesgo de contagio sea muy alto. Cabe recordar que en nuestra ciudad están subiendo los casos de positivos en coronavirus y que según Sanidad lo seguirá haciendo en un alto porcentaje por lo que menos se entiende que no se busque una pronta solución por los obreros y se estén jugando la vida cada día en sus respectivos puestos de trabajos.

Los contratos públicos de imposible ejecución, suspendidos

El Real Decreto-ley de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del Covid-19 publicado ayer en el BOE establece, en su artículo 34, que los contratos públicos de servicios y de suministros de prestación sucesiva vigentes y celebrados por las entidades pertenecientes al Sector Público cuya ejecución “devenga imposible” como consecuencia del coronavirus o de las medidas adoptadas por el Estado, las comunidades autónomas o la Administración local para combatirlo, quedarán “automáticamente suspendidos desde que se produjera la situación de hecho que impide su prestación y hasta que dicha prestación pueda reanudarse”.
Según las fuentes consultadas por este periódico, entre los servicios que podrían verse afectados en la ciudad autónoma estarían los de limpieza de centros educativos (hasta que reste “aproximadamente una semana” para que se retomen las clases no se prevé su ejecución) o el de gestión de la explanada de embolsamiento de coches camino de la frontera, cerrada desde la madrugada del viernes pasado.
A estos efectos, se entenderá que la prestación puede reanudarse “cuando, habiendo cesado las circunstancias o medidas que la vinieran impidiendo, el órgano de contratación notificara al contratista el fin de la suspensión”.

Las obras no se paralizan a pesar de permanecer en estado de alarma

No todo está paralizado en la ciudad. A pesar de no ser de primera necesidad, en distintos puntos de Ceuta se comprueba que siguen trabajando operarios de obras con medidas sanitarias pero con peligro.
Ceuta no se ha paralizado al completo, parecía que con el estado de alarma decretado, la mayoría de personas se quedaría en sus casas, pero no ha sido del todo así. Ayer desde primera hora de la mañana se pudo comprobar cómo los operarios de distintas obras se colocaban su ‘mono de trabajo’ y procedían a realizar su día a día.
Una cuestión curiosa, ya que estas obras no son de primera necesidad en estos momentos y según marca el decreto del Gobierno, deberían estar paralizadas.
Parques de Ceuta, Avenida Otero, Polígono Virgen de África o incluso en Jardines del Hacho… Allí se estuvo procediendo a los trabajos diarios que estos operarios realizan en la ciudad o en domicilios privados.
Los obreros sí trabajaron con las medidas sanitarias para evitar cualquier contagio del coronavirus, es decir, guantes y mascarillas. Pero en la misma obra se podía ver a varios operarios juntos, con lo que el contagio se puede producir igualmente.
La Policía Local se estuvo esforzando al máximo para impedir que se produjeran contactos fuera del decreto del Gobierno, sin embargo, ante este hecho, parece no haberse producido ninguna sanción.
Las obras no están marcadas dentro de las primeras necesidades que anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero sin embargo en este segundo día del estado de alarma se produjeron con total normalidad pero con medidas sanitarias.
En muchos lugares de Ceuta e incluso en redes sociales se ha criticado estos trabajos e incluso se pudo ver a algún ciudadano desde una ventana protestando por estas circunstancias.
Todos los ciudadanos están cumpliendo con su deber aunque algunos siguen intentando saltárselo como pueden. No es momento de no cumplir la ley, porque lo importante es evitar el contagio del COVID-19. Quedarse en casa es el lema, habrá que ver si estas obras terminan o se paralizan durante las próximas horas o días.

El futuro Centro de Interpretación de las Murallas Reales cobra forma 

La segunda conferencia enmarcada dentro de las Jornadas de Arquitectura y Urbanismo, organizadas por el Instituto de Estudios Ceutíes, ha desvelado el que será el futuro Centro de Interpretación de las Murallas Reales de Ceuta. Los arquitectos del proyecto ganador, Javier Alejo Ayllón, Verónica Paradela Pernas y Javier de Andrés de Vicente han sido los encargados de desvelar los detalles de un proyecto que gira en torno a un concepto: la resiliencia.

“Nos hemos basado en este concepto. En todo lo que la resiliencia tiene que ver con la arquitectura, la psicología, en un espacio que estaba un poco degradado o muy degradado y en volver a darle un valor, una sostenibilidad”, ha adelantado a El Faro Ayllón.

Durante la presentación del proyecto, que ha tenido lugar la tarde de este jueves en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública del Estado, han desgranado las bases del una idea que impulsa el estudio de arquitectura ‘Ayllón. Paradela. De Andrés’, ubicado en Madrid.

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“Nos hemos basado en tres técnicas: restaurar, rehabilitar y reconfigurar. En la reconfiguración la hemos hecho en base a dos puntos de vista. Uno más funcional y programático, a través de un recurso que nos han solicitado como un museo, y luego una reconfiguración urbana para también potenciar el acceso a ese centro”.

La idea, han contado durante su exposición, es “desnudar todo el volumen interior, los espacios” pero sin tocar las ruinas arqueológicas que se conservan. El fin es doble: “preservarlo y darle valor para que se vean las huellas de la Historia”. La manera de hacerlo posible fue con un elemento sencillo pero a la vez efectivo.

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“Hemos generado una cinta de latón como hilo conductor que va a ir suspendida de las bóvedas, y sobre esa cinta se va a colgar la iluminación, los paneles, todos los elementos expositivos, y esa cinta de latón cambia en forma de lamas sale a ese espacio urbano como para darle acceso y generar toda la idea del nuevo centro de interpretación”.

Los arquitectos han desvelado además que prevén que la finalización del Centro de Interpretación de las Murallas Reales se estima para dentro de, aproximadamente, dos años.

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El acceso al hotel La Muralla se dificulta debido a las obras en la Plaza de África

Las obras de remodelación de la Gran Vía y su entorno están dando sus últimos coletazos antes de concluir. No obstante, pese a que en cuestión de meses, esta vez sí, se darán por terminadas, las molestias a causa de los cortes de tráfico siguen siendo el mayor de los problemas tanto para conductores como para los empresarios de la zona. El más afectado ahora es el Hotel-Parador La Muralla, que ha visto reducido su acceso en coche al Paseo de las Palmeras.
La entrada por Martínez Catena permanece cerrada hasta el final de las obras y desde hace una semana se ha cambiado el sentido para acceder, lo que ha provocado, según ha podido saber El Faro, cierta molestia entre los conductores al quejarse de la falta de señalización sobre este último cambio.
El problema principal recae en las personas que no son de Ceuta y que no están al corriente de esta obra. Si usan dispositivos como GPS, obviamente las indicaciones no coinciden y terminan por dar un rodeo hasta poder llegar al establecimiento.
Los accesos cortados no sólo inician desde Martínez Catena, donde se indica el interinario alternativo, sino que también se impide el paso a la zona desde la calle Jáudenes.
Además de ser una molestia para los que intenta llegar al hotel, esta situación ha perjudicado también al negocio, como ya ocurriera con los comerciantes de Gran Vía o de la calle Jáudenes. El último que sigue arrastrando esta obra que se ha prolongado demasiado en el tiempo es el hotel, que ha percibido cierta merma en su operatividad.
Se supone que ya queda poco, pero son dos años los que se ha estado en esta situación, un hecho que todos los negocios no han podido soportar.
No será hasta la próxima primavera cuando, supuestamente, se abra al público la obra que ha ejecutado la empresa Tragsa y que ha sufrido distintos inconvenientes, lo que ha provocado que se tuviera que prorrogar, varias veces, su entrega.

Un proyecto eliminará las barreras de varios bloques de Los Rosales

La Ciudad llevará a cabo un nuevo proyecto en una de las barriadas ceutíes, concretamente en Los Rosales, que consistirá en la eliminación de barreras arquitectónicas en los accesos a los portales 39, 40 y 41.
El proyecto, que ha sido adjudicado a la empresa Estructuras del Estrecho, se llevará a cabo por una partida de 63.955 euros, frente a los 87.094 euros del presupuestos inicial de licitación y su ejecución se prevé en tres meses.
La adjudicación de la obra incluye la redacción de un proyecto geotécnico que determine la capacidad del terreno y sus características, ya que se levanta una estructura para las rampas, cimentadas mediante zapatas.
Esta actuación propone dar solucione a las distintas deficiencias existentes en el entorno de los citados bloques, cuyos vecinos demandan una serie de medidas arquitectónicas para satisfacer las necesidades básicas de accesibilidad.
La topografía tan acusada del terreno, donde se ubican las viviendas de Los Rosales, dificulta la accesibilidad a algunos de estos bloques, concretamente los número del 39 al 41, en los que se han detectado importantes barreras arquitectónicas en el recorrido peatonal de acceso a los mismos, especialmente entre personas con discapacidad motriz y mayores.
La intervención permitirá hacer accesible el recorrido hasta los portones y mejorar el estado del pavimento, actualmente en pésimas condiciones. Para ello, el proyecto se ha presentado a la Oficina Técnica de Accesibilidad de Ceuta (OTACE) para su correspondiente visto bueno.
La intervención incluye los trabajos necesarios para sustituir las barreras, tales como escaleras por rampas y, para ello, se ha diseñado una rampa en tres tramos, constituida por una estructura de losa armada apoyada sobre pilares, toda ella de hormigón armado.
Los portones dispondrán de pasamanos a ambos lados y en aquellas escaleras cuya anchura supere los cuatro metros, se situará además uno central. Se deben colocar a una altura comprendida entre 90 y 105 centímetros medidos en los rellanos y en el centro de los peldaños, siendo aconsejable colocar un segundo pasamanos a una altura entre 65 y 75 centímetros.
Los pasamanos tendrán un diseño anatómico para una mejor adaptabilidad de la mano y no deberán tener elementos que impidan la continuidad. Tiene que llegar hasta el último peldaño y en ambos extremos de la escalera se debe situar una franja de pavimento señalizador de 80 centímetros de ancho.
Siempre que sea posible, las escaleras irán acompañadas de rampas que cumplan las especificaciones de la ordenanza de accesibilidad, o bien de ascensores si la diferencia de nivel es muy acusada.
Las rampas del exterior no podrán superar el 10% máximo de pendiente y el ancho mínimo será de metro y medio.

Los espacios ajardinados también serán objeto de una rehabilitación

Los pavimentos en aceras o itinerarios peatonales deberán ser antideslizantes y ejecutados de tal forma que no presenten rebordes que impidan o dificulten el paso.
En cuanto a las tapas de registro de las arquetas, imbornales, tragaluces de sótanos e instalaciones similares, colocadas en itinerarios peatonales, deben estar perfectamente enrasadas con el pavimento, a fin de evitar que los peatones puedan tropezar.
Los alcorques deberán estar protegidos en estos itinerarios peatonales y el elemento de protección deberá estar perfectamente enrasado con el pavimento.
Los espacios públicos ajardinados dentro del suelo urbano deben de ser accesibles y, por tanto, cumplir con la normativa de accesibilidad en lo que se refiere a condiciones de los accesos, sendas peatonales, áreas de descanso y recreo, aseos, iluminación e información.
Por otra parte, el crecimiento del arbolado de las vías peatonales estará controlado para evitar un crecimiento desordenado de sus ramas. Para ello, se podarán periódicamente todas las ramas que están por debajo de los 2,20 metros y se evitará la inclinación de los árboles, poniendo guías metálicas cuando se observe cualquier salida de la vertical del tronco.

Las jornadas de arquitectura comienzan con el planteamiento de Arturo Soria de unir Ceuta y Tetuán a través de una ciudad lineal

Las ‘VIII Jornadas de Arquitectura y Urbanismo’ han dado comienzo con una conferencia inaugural sobre la ciudad lineal propuesta por el urbanista Arturo Soria quien, a finales del siglo XIX, propuso este planteamiento constructivo, el cual se materializó en la Ciudad Lineal de Madrid, una barriada de cinco kilómetros en la que plasma las ideas que preconiza: la ejecución de viviendas unifamiliares para diferentes clases sociales. “La ciudad tradicional está comprando terreno de alrededor y el valor del suelo se mide en relación con el centro, pero él propone que la nueva ciudad tiene que desarrollarse a lo largo de un eje no central, lo que equilibraría el precio del suelo”, ha expuesto Miguel Ángel Maure, arquitecto y profesor de la Universidad Complutense de Madrid y encargado de la primera ponencia de estas jornadas.
Este planteamiento de ciudad lineal lo extrapola, durante el Protectorado, al proyecto Ceuta-Tetuán que plantea, a través de un artículo en la revista ‘La ciudad lineal’, al entonces ministro Álvaro Figueroa y Torres o conde de Romanones. “Es una ciudad militar con edificios que podían servir de refugio en tiempos de guerra. La plantea estrecha porque quiere unir rápidamente ambas ciudades”.
Según el ponente, la propuesta de Soria es “interesante” en cuanto mantiene el criterio de “vivienda unifamiliar y aporta una nueva idea de que los terrenos de alrededor fueran dedicados a la agricultura, minería e industria, mientras que el comercio y otras sedes públicas se alternaría con las viviendas”.
Esta novedosa propuesta la continuó el cónsul Hilario González del Castillo quién, además, incorporó a las ideas de Soria las nuevas tendencias del urbanismo, en las que la ciudad se dividía en viviendas, zona comercial e industrial, “aunque en línea recta y poniendo todo esto en paralelo de Ceuta a Tetuán”.
Maure considera que este tipo de planteamiento urbanístico podría ser una “solución al crecimiento desmesurado de la ciudad tradicional ya que la gran metrópoli no sabe cómo detener su crecimiento”. El ponente ha asegurado que la ciudad lineal sería un “enlace con la población más próxima a través de más viviendas”, solucionando así, entre otros aspectos, la despoblación a que se ven abocadas algunas localidades.

Una actuación en Miramar Bajo mejorará la circulación y accesos

La Ciudad prevé una actuación de reforma de Miramar Bajo que, entre otras cuestiones, prestará una mayor atención a la mejora de las zonas de circulación y accesos a los bloques, con el fin de multiplicar el uso de la misma, más allá que el de paso y acceso.
El proyecto incluye la pavimentación, actuaciones para mejorar la accesibilidad y la seguridad más allá de una labor de adecuación y reparación de las zonas degradadas, ya que la idea es ofrecer un nuevo paisaje urbano a los vecinos.
Debido a que la tipología predominante en la barriada es la de vivienda colectiva, con acceso directo a los portales desde la plaza, también se acometerá una mejora de este espacio común, generando áreas de estancia y mejorando la señalización de los accesos a los portones, a través del pavimento y el mobiliario urbano, incluyendo, además, la habilitación de una zona para aparcamiento de bicicletas.
Varias jardineras se distribuirán por la plaza albergando vegetación autóctona. En todo el proyecto se apostará por materiales de gran durabilidad.
La reforma de la barriada también incluye la ejecución de una nueva cubierta sobre los garajes, mientras que en las áreas peatonales se colocarán peldaños donde sea necesario.
La antigüedad de la red de saneamiento de la barriada también obliga a su sustitución, así como a la colocación de un nuevo sistema de evacuación de pluviales y conexión a la red ya existente.
La obra tiene un plazo de ejecución de dos meses y un presupuesto de 157.220 euros.

La Ciudad destinará casi medio millón de euros a la reforma de tres barriadas

La Ciudad destinará casi medio millón de euros a varios proyectos de rehabilitación y acondicionamiento de tres barriadas que requieren distintas actuaciones, muchas de las cuales han sido consensuadas con las propias asociaciones de vecinos.
Se trata de Loma Colmenar, Pueblo de San Antonio y Miramar Bajo. En cada una de estas barriadas se llevarán a cabo diferentes actuaciones en función de las necesidades y demandas vecinales, al ser los verdaderos conocedores de las principales carencias que sufren sus respectivas barriadas.
En la primera de las obras, la relativa a Loma Colmenar, se ejecutarán trabajos de acondicionamiento de la urbanización de las 317 viviendas de esta barriada, con un coste de 149.376 euros.
Una de las actuaciones a ejecutar será la construcción de un campo de fútbol de reducidas dimensiones, concretamente de 20×9 metros, acotado y bordeado por una red en altura.
El nuevo campo permitirá la práctica de este deporte a los niños y jóvenes de la barriada y se completará con otra infraestructura, también demandada por los vecinos: un parque infantil de 120 metros cuadrados y un vallado perimetral.
Otra de las intervenciones está dirigida a erradicar los actos vandálicos que, según denuncian los propios vecinos, se suceden habitualmente y afectan a alguno de los bloques de la zona, concretamente al número 4, donde se ha producido la quema de colchones, con el consiguiente riesgo que ello supone para los residentes del edificio. Es por ello que el proyecto recoge el cierre de la zona donde se llevan a cabo estos actos vandálicos.
En cuanto a las segunda de las actuaciones que la Ciudad desarrollará, concretamente en Pueblo de San Antonio, se acondicionará el entorno de la barriada por un coste de 139.929 euros, mejorando las infraestructuras y la accesibilidad en las zonas que sea posible.
Finalmente en Miramar Bajo se ejecutará la adecuación del entorno interior de la primera fase de la barriada, incidiendo en la plaza sobre los garajes entre los bloques 1, 2 y 3. En este caso, la partida destinada a esta actuación se ha presupuestado en 142.927 euros.