Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
El ministro de Política Territorial y ‘mando único’ en Ceuta, Ángel Víctor Torres, ha cifrado en alrededor de 18.000 las personas que todavía permanecen en la ciudad tras la entrada masiva registrada el pasado mes de julio. Así lo ha explicado este lunes durante varias entrevistas concedidas a TVE y La Sexta, donde ha detallado la situación de quienes permanecen en la calle y de aquellos que ya han sido trasladados a distintos recursos de acogida.
Según los datos ofrecidos por Torres, entre 3.000 y 3.500 inmigrantes continúan actualmente en la calle, principalmente en las playas del Trampolín y Benítez. El ministro incluye entre ellos tanto a mayores como a menores y asegura que la previsión del Gobierno es que puedan disponer de un lugar donde alojarse «muy pronto».
Torres ha explicado que hasta el momento unas 6.000 personas han sido filiadas, entre ellas alrededor de 500 menores, que deberán ser reubicados debido a que la legislación establece que no pueden permanecer junto a adultos.
A esta cifra se suman los menores que se encuentran bajo la tutela de la Ciudad Autónoma y otros 2.000 inmigrantes distribuidos en los 15 centros habilitados por Ceuta.
«Lo que hace un total de unas 8.000 personas que están en recursos en Ceuta», ha señalado el ministro.
El Gobierno trabaja ahora en la búsqueda de nuevos espacios para reducir la presencia de personas en la calle. Torres ha señalado que esta misma semana está previsto trasladar a unas 300 mujeres a un espacio considerado más adecuado y que, además, se está negociando con la Ciudad Autónoma la habilitación de otro lugar.
En paralelo a la acogida, continúa el retorno voluntario de personas que entraron en Ceuta durante la crisis migratoria. Según Torres, desde el 10 de agosto alrededor de 6.000 inmigrantes han regresado voluntariamente a Marruecos.
Durante este último fin de semana, la cifra se ha situado entre 150 y 200 retornos diarios.
A estos regresos voluntarios se suman 250 expulsiones de personas que habían cometido delitos, según los datos facilitados por el ministro.
Torres también ha señalado que numerosos ciudadanos marroquíes están renunciando a solicitar protección internacional al conocer que, por su nacionalidad, no pueden acogerse al derecho de asilo.
La previsión del Gobierno es que la mayoría de las personas marroquíes que participaron en la entrada de julio puedan regresar a Marruecos, aunque la situación será diferente en el caso de los menores.
«Los que no puedan ser reagrupados, lógicamente la voluntad del Gobierno de España es que estén en el resto del territorio español porque si no seguiría una situación de hacinamiento en la ciudad», ha afirmado Torres.
El ministro ha recordado que el destino de estos menores se determinaría conforme a la legislación vigente y que sería el Gobierno de la nación quien tomaría la decisión.
Durante sus intervenciones, el ‘mando único’ también ha dirigido sus críticas a PP y Vox, a quienes ha acusado de querer prolongar la situación actual.
Torres ha reprochado a «quienes quieren que esta crisis se enquiste» su posición respecto al traslado de menores a otras comunidades y ha defendido que «no se entiende» que desde estas formaciones se haya votado en contra de que los menores sean trasladados a la Península.
El ministro también ha calificado de «temeridad o una imprudencia» afirmar que las personas que entraron en Ceuta pueden ser devueltas inmediatamente a Marruecos. Según Torres, esa postura tampoco coincide con lo expresado por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, quien ha señalado que los retornos no pueden realizarse de un día para otro.
Torres también se ha referido al llamamiento difundido en redes sociales para un nuevo intento de entrada el próximo 23 de septiembre.
El ministro ha confirmado que Marruecos está reforzando la vigilancia en la frontera y ha asegurado que existe comunicación permanente entre ambos países ante este tipo de situaciones.
Preguntado sobre si el Gobierno español dispone de información sobre este posible nuevo intento y sobre el refuerzo llevado a cabo por Marruecos, Torres ha respondido: «Indudablemente sí, porque las hemos tenido en otras ocasiones y la diplomacia y la relación entre los gobiernos está en permanente contacto para que se refuerce esa vigilancia».
Mientras tanto, el Gobierno mantiene como objetivo inmediato dar alojamiento a las entre 3.000 y 3.500 personas que todavía permanecen en las calles de Ceuta, al tiempo que continúa el retorno voluntario a Marruecos y se trabaja en la reubicación de los menores.