Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
FAROTV ha salido a la calle para conocer la opinión de los ceutíes sobre la visita de los Reyes de España a Ceuta, que se produce después de 20 años y cuando se cumplen dos meses de la invasión.
Las respuestas reflejan sentimientos encontrados: satisfacción por su llegada, críticas por el retraso y dudas sobre las consecuencias de esta cita con la ciudad.
Para muchos vecinos, la presencia de Felipe VI y Letizia supone una alegría y una oportunidad para que Ceuta vuelva a ocupar un lugar destacado en la parrilla informativa actual.
Sin embargo, esa valoración positiva viene acompañada de una misma reivindicación: la visita debería haberse producido antes.
“Una alegría muy grande, la verdad, que venga el Rey a vernos”, decía un vecino, que celebraba la llegada de los monarcas a pesar de considerar que se ha demorado demasiado.
Otros vecinos comparten esa opinión y recuerdan las dificultades que atraviesa la ciudad. “Muy bien, por un lado, pero por otro, tenía que haber venido antes y no darnos de lado, porque aquí estamos pasando calamidades”, relató otro vecino.
También había quienes consideraban que el momento actual permite desarrollar una visita “como Dios manda”, con más tranquilidad, aunque insisten en que Ceuta necesitaba antes esa presencia de Sus Majestades los Reyes.
No todos comparten el entusiasmo. Algunos ciudadanos creen que la visita puede volver a situar a Ceuta en el foco mediático, pero cuestionan que la visita del Rey sea lo más apropiado ahora.
“Por mí se puede quedar en Madrid”, traslada una señora que afirma vivir en el centro y critica que las barriadas sigan en una situación crítica. Por lo que, para esta señora, la visita no es necesaria.
En contraposición a esta visión de la cita de los Reyes con Ceuta, hay muchos que consideran fundamental que Ceuta no caiga en el olvido mediático.
Las opiniones recogidas por FAROTV muestran así una ciudad dividida entre quienes celebran la llegada de los monarcas y quienes creen que se produce demasiado tarde o que ya no era necesaria.
También están aquellos que la ven tardía pero se decantan por el “más vale tarde que nunca”.