Continúan las espadas en todo lo alto

A falta de dos jornadas para que finalice la liga regular, no están definidos los equipos que disputarán los play off por el título. Se prevén partidos muy emocionantes la próxima semana


La Liga de Veteranos de Fútbol-8, organizada por la Federación de Fútbol de Ceuta, sigue disputándose en el campo ‘Emilio Cózar’.

Tras la disputa de la séptima jornada, no se conocen aún los equipos que jugarán los play off por el título.

En el grupo A, tan sólo tiene la clasificación conseguida el Ramón y Cajal. Muchos lo dan como favorito, pues tiene jugadores que atesoran gran calidad en sus botas: Salvi, Ismael Barrientos, Rafa García, Javi Tirado, Mario Barrientos…

Por las otras tres plazas pelean cinco equipos. El Polillas, con 13 puntos, debe enfrentarse al propio Ramón y Cajal y a la AD Ceuta FC. Con 10 puntos se encuentran ABSERCON y AD Ceuta FC, que logrando cuatro puntos se meterían. Por detrás pero con opciones, están el Camoens y el Celtic de Ceuta, que jugaron un interesantísimo encuentro, que finalmente se decantó para los naranjas por 3-2.

En el grupo B, Juan Carlos I encabeza la tabla clasificatoria con 19 puntos, pero no ha descansado todavía. Le sigue el equipo de la Federación de Fútbol de Ceuta con 16 puntos. El conjunto formado por Dani Olsson, Kryos, Juanma, Sandro, Migue Cordero, Felipe Barrientos, Ezequiel Gómez,… no conoce la derrota hasta ahora y tiene el pase en el bolsillo. Le siguen Carnicería Castillo con 13 puntos, Sporting de Ceuta con 10 y Balompédica Ceutí con 9. Todo parece indicar que serán dos de esos equipos los que consigan las dos últimas plazas para jugar la fase final.

A partir de mañana se celebrará la octava jornada en el ‘Emilio Cózar’ con encuentros muy interesantes.

El lunes se jugará el Sporting de Ceuta – Betis de Hadú a las 21:00 horas y el FFCE – Juan Carlos I a las 22:00 horas.

El martes, a las 21:00 horas, Amigos del Deporte – Peña Madridista de Ceuta y Camoens – ABSERCON.

El miércoles, a las 21:00 horas, Cafetería La Alhambra – Celtic de Ceuta y a las 22:00 horas, Balompédica Ceutí – Carnicería Castillo Real 90.

El jueves se cerrará la jornada con el Trace – AD Ceuta FC a las 21:00 horas y el Polillas Ceuta – Ramón y Cajal a las 22:00 horas.

Con estos duelos se dilucidarán las posiciones a falta de la última jornada.

Torcuato Recover, abogado especialista en discapacidad: «La accesibilidad cognitiva es una asignatura pendiente»

Durante la Jornada Jurídica que Plena inclusión celebra el próximo martes, impartirá una conferencia que abordará los mecanismos actuales de protección jurídica de la discapacidad


Con la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad como referencia, el coordinador de la Red de Juristas de Plena inclusión y asesor jurídico de la Asociación Española de Fundaciones Tutelares, Torcuato Recover, participará en la Jornada Jurídica que Plena inclusión organiza el próximo martes, 8 de mayo, para discutir sobre los diferentes medios de protección que las personas con discapacidad tienen a nivel jurídico.

En su conferencia va a hablar de una reforma en favor de la protección jurídica de las personas con discapacidad.


Se está plantando una necesaria reforma legal dentro del ordenamiento jurídico español que se refiere al procedimiento de incapacidad, de tutela, curatela… Ahora mismo en España nos regimos, en ese aspecto, por una serie de disposiciones del Código Civil que son bastante antiguas, que casi proceden del derecho romano, aunque se han dado algunas reformas, pero que corresponden a una visión de las discapacidad hoy, completamente obsoleta.

Responden a una visión médica de la discapacidad conforme a la cual se establecía un diagnóstico determinado. Una persona con discapacidad intelectual o con retraso mental ya no tenía capacidad para realizar actos jurídicos ninguno.

Eso se ha cambiado con la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad y que hoy forma parte de nuestra propia legislación. La convención proclama que las personas con discapacidad deben tener capacidad jurídica plena, en igualdad de condiciones que las demás personas y lo que hay es que facilitarles el ejercicio de esa capacidad mediante apoyos.

¿Hasta ahora la ley no contempla esta disposición?


Nuestro código actual no contempla eso. Lo que hace es, en un juicio de incapacidad, determinar que esa persona tiene una discapacidad determinada, suponer por tanto que ya no puede tomar decisiones por sí mismo y nombrarle un tutor que sustituye ya a la personas.

Esa persona parece que jurídicamente deja de existir, queda sustituido por el tutor. Eso la convención lo ha cuestionado completamente y se hace necesaria una reforma de la ley, que ya está en marcha y esperamos el proyecto de una reforma legal para finales de este año, 2018. Va a ser una reforma importante, muy sustancial.

¿Cuáles son esos cambios jurídicos que están en marcha?


En este momento el Código Civil responde a una visión de la discapacidad anticuada, que no se corresponde con la visión social actual. Se considera que una persona con una enfermedad o con una deficiencia grave no puede adoptar decisiones por sí misma y por tanto hay que incapacitarla.

Esa propia visión de declarar la incapacidad, ya es contraria a lo que establece la convención que proclama abiertamente lo contrario: las personas con discapacidad tienen capacidad jurídica plena, lo que hay es que apoyarles para que la ejerciten.

¿Actualmente la ley contempla grados de discapacidad o incapacita por igual?


El Código Civil establece que la incapacidades deben ser graduadas. La verdad es que durante muchos años esto ha sido una asignatura de escasa importancia en la experiencia judicial y ante una situación de incapacidad intelectual, los jueces no graduaban demasiado y se declaraba la incapacidad plena sin más.

Hoy se va avanzando en eso, la convención lleva ya más de 10 años de vigor en España y por tanto también va ayudando a que el ámbito judicial y los operadores jurídicos vayamos cambiando de criterio en ese sentido.

¿Esta reforma viene a favorecer la inclusión de las personas con discapacidad?


Esa es la finalidad última. Hay un apartado de la convención que lo expresa bien y dice, no tanto que la persona con discapacidad tiene derecho a estar incluida en la sociedad, sino que la sociedad se beneficia con la aportación de las personas con discapacidad.

Es la sociedad la que gana con el hecho de tener personas con discapacidad incluidas dentro de su contexto y participando. Por tanto lo que debe hacer esta reforma es facilitar que se produzca esa inclusión efectiva.

Como asesor jurídico de personas con discapacidad, ¿cuáles son esos casos más comunes a los que se enfrenta?


Coordino a nivel nacional una red de juristas, abogados la mayor parte, donde compartimos experiencias, establecemos buenas prácticas, posicionamientos… La mayor parte son los actuales procedimientos de incapacidad.

En esos estamos, pero intentando actuar conforme a los criterios de la convención, de manera que no se incapacite cuando no sea necesario y que las medidas que se adopten sean medidas de apoyo y se procure el derecho de todo aquello que puede hacer la persona.

Ese es uno de lo ámbitos, quizás, más numeroso, pero también hay muchos en las lesiones de los derechos de las personas. En muchas ocasiones la situación de discapacidad genera lesiones de derechos.

Usted que es asesor, ¿cree que el jurista está formado en materia de discapacidad?


Si soy sincero tendría que decir que lamentablemente no. La formación que se ofrece en la Facultad de Derecho es escasa y además no está actualizada. Me consta que en muchas facultades todavía no se enseña nada de la implicación que ha supuesto la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad. Se sale con escasísima formación en ese aspecto. Y cuando digo la Facultad de Derecho estoy hablando de todos los operadores jurídicos: abogados, jueces, fiscales… Es necesario profundizar mucho más.

La propia convención, cuando habla del derecho de acceso a la justicia, es un resorte fundamental porque se supone que cualquier persona que se considere perjudicada, cuando se le viola cualquier tipo de derecho, siempre tiene la garantía constitucional de poder dirigirse a los tribunales para pedir la tutela judicial de ese derecho. La persona con discapacidad lo tiene más difícil por todas las barreras.

Además de la inclusión física, ¿se está trabajando en la inclusión cognitiva?


Parece que lo que se ha ganado en accesibilidad es sólo en el ámbito de lo motórico, pero la accesibilidad cognitiva es una asignatura pendiente en nuestro país, en muchísimas cosas. Hay situaciones en ese aspecto gravísimas.

Tenemos constancia mediante datos de que alrededor de un 6,5% de la población que hoy cumple penas privativas de libertad padecen alguna tipo de discapacidad intelectual o deterioro cognitivo.

Estamos hablando de casi 4.000 personas y en muchos casos estas personas han pasado por unos procedimientos sin que se valorase su discapacidad, es decir, nadie se ha dado cuenta de su problema y no se le ha facilitado que tuviese la opción de comprender lo que se les decía y de defenderse adecuadamente y eso es grave.

Centenario Ferrocarril Ceuta-Tetuán (V): La locomotora C-1 ‘Ceuta’, una joya de la arqueología industrial

Víctimas del desguace por su total oxidación, nada queda de las otras primitivas cinco locomotoras Alco de la línea, como tampoco la de las que llegaron más tarde


Llegó a Ceuta a principios de 1918. Le cupo el honor de ser la primera locomotora de la línea conduciendo el convoy inaugural, un veinte de mayo de aquel año, y de permanecer en servicio hasta el cierre de la misma.

Supo de toda clase de vicisitudes a lo largo de su sufrida existencia: de los ataques de los cabileños y ver blindados sus convoyes para protegerse de sus proyectiles; de posibilitar movimientos de tropas y material durante la campaña de pacificación de Marruecos; de alimentar sus calderas durante larguísimos periodos con cepas leñosas en lugar de bloques de antracita como consecuencia de la escasez de carbón en épocas de conflictos bélicos internacionales al precio de sufrir gravísimas averías; de tirar de vagones–hospital evacuando a heridos de guerra; de un descarrilamiento en 1923 en las proximidades de Restinga…

Y en el lado opuesto, aquellos felices traslados de millares de personas a ferias, playas, festejos taurinos, peregrinaciones y partidos de fútbol surcando hermosos paisajes exóticos.


Ante la imposibilidad de adquirirla en Europa por la primera gran guerra, nuestra locomotora C-1, ‘Ceuta’, fabricada en los EE.UU, llegó a Cádiz en 1917 junto a otras cinco hermanas gemelas, algunas de las cuales fueron bautizadas con los nombres de las estaciones más inmediatas, el caso de las C-2, ‘Miramar’, C-3, ‘Castillejos’, C-4, ‘Negro’ y las C-5 y C-6, números que lucían en las respectivas tapas de sus cofres, y en el caso de los nombres tanto en la cabina como en el tender de cada una de ellas.

De gran tamaño todas, su peso en vacío era de unos 30.400 kilos. Curiosamente, tuvieron que permanecer junto con sus primeros vagones cuatro meses retenidas en el puerto de Cádiz, hasta encontrar una embarcación apropiada que pudiera trasladarlas a Ceuta.

Nuestra locomotora C-1, consta de tres ejes acoplados y pesaba en origen unas cincuenta toneladas. Tenía el tender separado, frenos de vacío y dinamo para producir el alumbrado. Posiblemente estemos ante un ejemplar único en su estilo al no estar ni siquiera catalogada. De ahí el interés que suscitó en diversos museos ferroviarios del país y del propio nacional de Marruecos, hará más de tres décadas, después del completo estudio que sobre ella hizo el catedrático Joaquín Ruiz Peláez, recientemente fallecido.

Estamos pues ante una valiosa pieza tecnológica, orgullo de la historia de los ferrocarriles norteafricanos, “un patrimonio arqueológico – histórico y una auténtica obra de arte de la arqueología industrial”, como la definía el recordado Joaquín.

Medio siglo de olvido y abandono


Liquidada la chatarra de máquinas y convoyes que durante muchísimos años permaneció abandonada a su suerte una vez se clausuró la línea, sólo se salvó nuestra C-1, como homenaje a la ciudad que llevaba su nombre. Quedó depositada en su hangar durante casi cuatro décadas, olvidada de todos y en medio de un amasijo de restos de las carrozas de ferias que durante un tiempo estuvo haciendo en dicho lugar Pepe Garzón.

Insólito fue el hecho de que se tapiara el acceso a dicho hangar con un murete de frágil mampostería, dejando al exterior del mismo la parte frontal del parachoques de cabeza y el sistema de engarce, a pesar de que había espacio de vía suficiente en el interior del local para haber dejado convenientemente enclaustrada la máquina.

De todas formas resultó providencial el largo confinamiento de la locomotora pues nada más derribarse aquel muro, la rapiña y el vandalismo hicieron su acto de presencia desapareciendo casi de inmediato sus elementos más valiosos como la tapadera del cofre, la caldera o el propio barómetro, además de otras importantes piezas de cobre.

Indagando por el lugar en 1994, pude saber por los operarios de una obra próxima que esa tapa del cofre, la joya de la corona de la máquina, habían visto como se la llevaba un señor “muy bien puesto”, de lo que di cuenta en estas páginas en uno de mis reportajes sobre el tema (04/12/94).

Qué casualidad que aquella pieza que había desaparecido de la noche a la mañana, fuera devuelta, casi de inmediato, por un caballero que afirmaba venir en nombre de su suegro. “La tenía desde hace unos seis años en su casa”, manifestaba esa persona cuando la depositó en el Almacén General Municipal.

Tal aparición fue toda una gran alegría para Diego Vivo, un enamorado del ferrocarril y el director por entonces de una Escuela Taller del Instituto de Empleo que, merced a un convenio con la concejalía de Cultura, había iniciado la restauración de dicha máquina.

Pero, por desgracia, los trabajos se quedaron en esa tapadera y a partir de ahí vino la ruina de la locomotora. Poco tiempo después se derribó el hangar en el que se encontraba, dejándola completamente a la intemperie durante tres lustros, cruelmente condenada a la oxidación y a las garras de la rapiña y del vandalismo de turno, que terminaron arrebatándole más piezas y destrozándole cuanto pudieron. Increíble como cierto, y las fotos son el mejor testimonio de cuanto contamos.

En la actualidad la locomotora, al igual que la estación, paralizadas sus respectivas restauraciones, en las que se ha avanzado bastante, al tiempo que la histórica C-1, ‘Ceuta’, permanece en un cobertizo junto al edificio, vallado y vigilado como todo el conjunto.

Parece, pues, que definitivamente, ahora sí, pronto, me aseguran fuentes de total credibilidad. Si se hubiera hecho en su momento, la locomotora estaría ahora con todos sus elementos. Y vean que la cosa viene de lejos ya que los primeros acuerdos municipales de rehabilitarla datan de 1986 y 1989. Ya ha llovido desde entonces. Mayor desidia, imposible.

Catorce locomotoras para una línea de 41 km


Víctimas del desguace por su total oxidación, nada queda de las otras primitivas cinco locomotoras Alco de la línea, como tampoco la de las que llegaron más tarde. En concreto en 1925 se incorporaron cuatro más construidas por la firma Henschel que recibieron los números 7, 8 y 13.

En 1940 y según las investigaciones de Ruiz Peláez, el parque de locomotoras era de doce unidades, y seis años después el total ascendía a catorce, con las dos que se habían traído desde Melilla tras la desaparición de la línea Nador – Tistuin. Ya no vinieron más, dado que, poco después, lo que llegaron fueron los automotores de los que ya nos ocupamos en su momento.

No fue sólo la falta de carbón en algunos periodos de tiempo lo que perjudicó el estado de las máquinas. También jugó en su contra el mal estado de las vías en determinados momentos y la escasa calidad del agua que consumían, de ahí que fuera preciso cambiar las calderas algunas de ellas, lo que motivó que se terminara recurriendo a un sistema de tratamiento del líquido elemento en el desaparecido y artístico depósito en el que hacían sus aguadas.

Indignacción, por Germinal Castillo

En los terribles años cincuenta, el bilbaíno Blas de Otero incluía en su poemario “Pido la paz y la palabra” el texto “En el principio”, tan maravillosamente versionado posteriormente por Paco Ibáñez.

Con una particular métrica, el vasco terminaba ese texto clamando:

“Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria, Si abrí los labios hasta desgarrármelos, Me queda la palabra”.

Sesenta años después, también con una métrica particular, se lanza al mundo un singular mensaje en forma de publicación corta. El escrito parecía un recordatorio del poeta euskaldún de los años 50: aunque no lo creamos, nos sigue quedando la palabra.

Nacido en 1917 en Berlín, el francés Stéphane Hessel se compromete desde el principio en la lucha contra las nazis. El 13 de junio de 1940, desde Londres, el General De Gaulle llama a luchar contra el régimen de Hitler y el gobierno títere de Vichy hasta la liberación de Francia. El futuro diplomático no lo duda y, junto a su amigo Jean Moulin, francmasón como él, organiza la lucha contra los nazis en suelo galo e ingresa en el Consejo Nacional de la Resistencia (CNR), gobierno francés en el exilio.

En Londres, y tras aprobar su licencia como navegador aéreo, ingresa en 1942 en el legendario BCRA, los servicios de “Inteligencia y Acción” de la Francia Libre. La lucha es sin cuartel.
En esa peligrosa batalla, el mítico jefe de la resistencia en Francia, Jean Moulin, es detenido y torturado salvajemente. Muere el 8 de junio de 1943 sin revelar nada, a la altura de Metz, en el tren que lo llevaba hacia un campo de concentración.

Poco meses después, y delatado por una compañera sometida por el dolor de las brutalidades, Hessel es detenido. Salvajemente torturado también, lo trasladan, junto a otro medio centenar de resistentes, a otro campo de la muerte. Todo ese grupo será colgado de un gancho de carnicero como castigo y escarmiento, excepto Hessel y otras dos prisioneras. Logran esquivar la barbarie por poco.

GTras la “Libération”, ingresa en la carrera diplomática. Elige como destino profesional las Naciones Unidas. Es uno de los corredactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU en 1948 e impulsa decididamente el embrionario proyecto de la Unión Europea.

En 1977 es nombrado embajador de Francia en la ONU en Ginebra. Trabaja intensamente en el CNUED (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) y elabora un tratado internacional para la creación de un fondo común para los productos básicos en beneficio de los países pobres. El documento no pasará de la papelera. Lo de siempre.

Humanista convencido y extremadamente preocupado por la deriva neoliberal, apoya en 2009 la lista de “Europa Ecología-Los Verdes”, junto a Daniel Cohn-Bendit, con la esperanza de impulsar un proyecto de “izquierda molesta” que pueda tener un peso específico. En el Parlamento Europeo, Cohn-Bendit cumplirá con ese compromiso.

Pero para él todo es poco. Stéphane Hessel, en 2009 y con 93 años de edad, decide hacer un llamamiento a la juventud para combatir la dictadura de los mercados financieros. Una proclama similar a la que hizo De Gaulle para luchar contra las nazis.

Publica una obra [maestra] de 22 páginas. Utiliza un estilo directo. Nunca cae en los eufemismos descafeinados, ni en el lenguaje de las “politicas” que hacen del servicio a las ciudadanas el supermercado de las poderosas. Ese trabajo escrito acaba considerándose un texto de referencia. Continúa siéndolo.

El antiguo resistente mantiene en su pequeño libro un planteamiento claro.

En primer lugar, información.

En segundo lugar, indignación.

Y en tercer lugar, reacción.

Acaba de nacer “¡Indignaos!”.

“Indignez-vous” vende millones de ejemplares en todo el mundo al precio de 3 euros y es, efectivamente una verdadera llamada a la insurgencia contra la opresión, como aquella del 13 de junio de 1940 desde Londres.

Y en esas estamos.

El viejo diplomático afirma en “¡Indignaos!” que debe recordar que “con ocasión del sesenta aniversario del Programa del antes citado Consejo Nacional de la Resistencia decíamos, nosotras las veteranas de los movimientos de Resistencia y de las fuerzas combatientes de la Franca Libre (1940-1945) que, ciertamente el nazismo fue vencido gracias al sacrificio de nuestros hermanos y nuestras hermanas de la Resistencia y de las naciones unidas contra la barbarie fascista. Pero –agrega Hessel- esta amenaza no ha desaparecido por completo y nuestra cólera contra la injusticia sigue intacta. Por ello –prosigue el corredactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU- llamemos a una verdadera insurrección pacífica contra los mass-media que sólo nos ofrecen como horizonte para nuestra juventud el consumo masivo y de masas, el desprecio de las más débiles y de la cultura, la amnesia generalizada y la competitividad a ultranza del todos contra todos” (sic). ¿De verdad que no le suena?

Quizás usted es de las que opina que no va a hacerle frente a un nuevo tipo de sibilina dictadura a la que nos vemos sometidas. Es posible además que piense que esta lucha está trasnochada y que solo le atañe a perraflautas, yayaflautas y demás antisistemas. De ser así, además de no estar en lo cierto, usted no alcanza ni tan siquiera a ver los grilletes que le encadenan. Pase y lea.

La crisis de 1929 en Wall Street provocó, a su vez, una serie de férreas regulaciones en Estados Unidos (Ley Gass-Steagal de 1933) que impidieron que el sistema financiero se fuese de nuevo a pique y llevase a la ruina a millones de personas, dando prioridad al sistema productivo.

Poco a poco, y desde la era Reagan, las barreras de seguridad se han ido suprimiendo. W. Bush tuvo el dudoso honor de liquidarlas de forma definitiva.

Como consecuencia de ello, las grandes corporaciones bancarias ya pueden invertir su dinero en operaciones de riesgo sin tener que pedir autorizaciones, ni acreditar que tienen fondos como respaldo en caso de fiasco. Es decir, todo lo que le exigen a usted para otorgarle una hipoteca, pero al revés. ¿A que ahora ya se va clarificando el tema un poco más? Pero, además de ponernos a todas en peligro con operaciones que si salen bien solo benefician a quienes intervienen en el sistema financiero, hacen que las ciudadanas paguemos las consecuencias de todos estos desmanes.

Las hipotecas subprime norteamericanas, o los rescates a los bancos españoles son buena prueba de ello. Pero, por si fuera poco y para “rematar” la faena, culpan de todo a la ciudadanía (hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, etc.) y afirman que la pobreza de nuestros países es consecuencia de la crisis.

¿Cómo se puede afirmar que somos pobres si Europa o los Estados Unidos no han parado de crecer desde el final de la IIGM? Por el contrario, sí se puede (y se debe) decir que el improductivo sistema financiero provoca grandes bolsas de pobreza, con el beneplácito de unas políticas serviles (no todas, lo vuelvo a repetir) que atienden a la voz de su ama y no a las ciudadanas que juran y perjuran defender.

Mientras, los hospitales se quedan sin medios ni personal, la educación tiene cada menos recursos y los servicios públicos (cada vez con menos servicios y cada vez menos públicos) no son ya ni la sombra de lo que fueron. Nos hundimos cada vez más en la precariedad social.

Al mismo tiempo, nuestras jubiladas tienen que ponerse en pie de guerra para reclamar lo que les corresponde y las trabajadoras, a base de reformas laborales, son pura y precaria carne de cañón.

¿De verdad creemos que no hay razones para indignarse? ¿Todavía pensamos que si nos movilizamos nuestra opinión no va a ser tenida en cuenta?

Pero, como afirma Stéphane Hessel, indignarse ya no va ser suficiente para cambiar el rumbo de las cosas. Ahora, toca llevar a cabo acciones pacíficas y masivas para poder alzar nuestra voz y decir ¡Basta!

Usted, como siempre, sabrá lo que más le conviene, pero si no empieza pronto a analizar, indignarse y reaccionar, lo poco que aún le han dejado va a acabar desapareciendo miserablemente.
El tiempo de las esclavas está más cerca de lo que cree. De puta pena.

Sí, Hessel llevó a cabo un nuevo llamamiento del 13 de junio para resistir contra estos renovados ejércitos que nos asolan.

Quizás haya llegado el momento de crear algo nuevo entre todas, algo que supere lo conocido y lo tradicional. Einstein afirmaba que para hacer cosas nuevas no se podían seguir haciendo las mismas cosas de siempre.

Sentencia Stéphane Hessel en “Indignaos” que “Crear es resistir. Resistir es crear”. Ha llegado, pues, la hora de transformar en realidad una voluntad de cambio real y profundo de la sociedad. Es la hora de la acción. Para ello, tal y como decía Blas de Otero en sus versos, no podemos olvidarnos de que “nos queda la palabra”. Al menos por ahora. Nada más que añadir, Señoría.

La Autonomía de Ceuta en dosis pequeñas (II): Lo que la Transición nos aportó

Ha de reconocérsele a UCD el peso más significativo y determinante de las iniciativas y de las propuestas que dieron como resultado lo establecido en la Constitución sobre Ceuta


La mayoría de nosotros sabemos, más o menos, que la Transición española a la democracia fue el periodo de tiempo durante el que se evolucionó de manera pacífica, desde la dictadura a un sistema democrático. Aunque esa evolución no estuvo exenta de la violencia ejercida para intentar abortarla por ETA, la extrema derecha y la ultraizquierda. Pero se sabe demasiado poco sobre las condiciones y las cosas que se llevaron a cabo para conseguir una democracia real y estable.

Si observamos los comentarios políticos que aparecen en la prensa local de aquella época, resulta relevante cómo en los debates que se producen subyace tanto como destaca la poca confianza en el futuro de la ciudad. El condicionante mayor era la experiencia adquirida durante la descolonización del Sahara, Guinea e Ifni, que fomentó una sensación de abandono, de dejar a su suerte a la población de esos territorios. Lo cual unido al aprovechamiento que Marruecos utilizaba sobre la falta de legitimidad del régimen franquista en el contexto internacional y por la debilidad que en los últimos años de la Dictadura se había puesto de manifiesto, se convertían en elementos traumáticos que justificaban esa sensación de falta de confianza.


En esta situación, los beneficios de una buena Transición hacia la democracia para los ciudadanos de Ceuta y de Melilla podían ser mayores que para el resto de los españoles, porque además de conseguir los derechos y libertades políticas, así como los beneficios derivados de unas legítimas instituciones democráticas, una España fuerte podría resolver mejor el problema de las reclamaciones.

La consecuencia más importante en Ceuta de las elecciones generales de 1977, fue que los resultados tanto para la representación en el Congreso de los Diputados como para el Senado, se atribuyeron a la UCD, el partido que había logrado convertirse en la principal fuerza política en las instituciones del Estado. Esa coincidencia fue buena para Ceuta, porque la vinculación de su representación con la nacional daría una audiencia y una fuerza especial a sus reivindicaciones.

El principal objetivo que se marcaron los partidos ceutíes fue dejar sentada la plena españolidad de Ceuta en las Cortes Constituyentes. No se mencionaban reclamaciones autonómicas, ni se hablaba de autogobierno. De manera que los parlamentarios de Ceuta se propusieron desde el inicio del debate que el texto constitucional mencionase a los dos ciudades como integrantes de España de forma expresa y singular, como señal inequívoca de que estaban amparadas y protegidas por la Constitución.

En el Anteproyecto elaborado por la Comisión redactora no se incluía ninguna referencia a Ceuta y Melilla. Durante el debate se planteó la necesidad de tratar de integrar en la organización territorial del Estado a las dos ciudades, con la misma aplicación del principio dispositivo que presidía el Título VIII y la misma vía general prevista para las regiones.

Lo más destacable de las posiciones que los grupos mantuvieron en el proceso constituyente, sin duda la de mayor valor político, fue el consenso que se logró. Ese consenso amparó las soluciones y los preceptos concretos que tratan de Ceuta; extendió a la ciudad la posibilidad de adecuar su especial situación a la estructura territorial del Estado autonómico; y aprobó el tratamiento singular y las menciones específicas que tanto preocupó a la opinión pública local y tantos esfuerzos generó en la actuación política de los representantes locales durante el periodo de la Transición.

Ha de reconocérsele a UCD el peso más significativo y determinante de las iniciativas y de las propuestas que dieron como resultado lo establecido en la Constitución sobre Ceuta. Sus iniciativas fueron claramente el inicio de estos preceptos. Y también, con igual intensidad hay que hacerlo con el PSOE, quién en ambas cámaras contribuyó a la redacción y aprobación de los preceptos mencionados. Su apoyo a las iniciativas fue en todo momento expreso, haciendo posible la adopción y aprobación de las mismas.

Lo regulado para Ceuta obtuvo el apoyo unánime de las Cortes Generales, y podemos valorar las siguientes conclusiones, extraídas del proceso constituyente:

1º. Por primera vez en una Constitución española aparecía mencionada Ceuta por su propio nombre. Era parte integrante del territorio nacional, tal como los ceutíes habían reclamado. El objetivo de incluir de forma expresa en el articulado la mención de Ceuta quedó de sobra conseguido. Junto con Melilla, son las poblaciones más nombradas en la Constitución.

2º. Se le otorga una representación privilegiada, superior a las del resto de España según les corresponde por el censo, lo cual fue objetado por algunos grupos políticos, pero terminó prevaleciendo.

3º. En el artículo 144 b) se prevé como excepción a la regla general que se pueda autorizar o acordar un Estatuto de Autonomía como territorios no integrados en la organización provincial.

4º. La Transitoria 5ª posibilita que puedan constituirse en Comunidades Autónomas, mediante una ley orgánica, según lo previsto en el artículo 144.

5º. Ceuta quedó integrada, amparada y protegida por la Constitución.

Como sucedió con las elecciones generales de junio de 1977, el comportamiento electoral de los ceutíes en el referéndum constitucional fue muy semejante y en el mismo sentido que en el conjunto de España. La Constitución fue refrendada por una mayoría abrumadora de votantes en sentido afirmativo, a pesar de las diferencias y controversias que en la ciudad se explicitaron.

El porcentaje de votantes fue incluso superior a la media española, ya que participó el 72,80% de los ceutíes, por encima del 67,11% del total de España, lo que suponía solo un 27,20% de abstención en Ceuta frente al 32,89% del total de España.

No obstante estos resultados, que eran mayores que los demandados en los programas de los partidos políticos locales, la acogida que tuvieron en la ciudad no pareció que se correspondiese con la importancia de lo logrado. La pregunta crucial, entonces, es: ¿cómo es que un resultado tan favorable no concitó las energías necesarias para aprovechar la coyuntura y sacar adelante el autogobierno de la ciudad? La respuesta es, sucintamente, que la conclusión ha de buscarse en las dificultades que surgieron para lograr una posición común entre los partidos políticos de Ceuta, que en gran medida determinó que el proceso autonómico de la ciudad no se materializase hasta transcurridos más de dieciséis años.

La revolución de las mujeres, por Juan Amado (AEGC)

Una epidemia azota nuestro país, también a las sociedades desarrolladas y, mucho más, en los países donde la violencia muestra su cara más cruel o donde la religión es más que una opción personal una imposición del Estado. Esa epidemia tiene un nombre terrible, aunque se puede llamar de distintas maneras. Da igual las letras que utilicemos para definirla “violación, abusos, agresión sexual, violencia de género”, porque la terror y la tiranía la ejercen hombres y la padecen las mujeres. Da igual la edad, su clase social, el lugar donde vivan, porque todas  pueden ser víctimas de esta gentuza.

El seguimiento de los medios de comunicación de la agresión a una joven en Pamplona por el grupo “la manada” ha puesto en evidencia las dificultades a las que se enfrentan las mujeres para denunciar una violación. Tienen que armarse de valentía para dar el primer paso: denunciar y someterse al protocolo en este tipo de delitos: reconocimientos médicos, identificación de agresores y el relato de unos hechos muy desagradables y traumáticos. Además,  tienen que demostrar que se han resistido fuertemente, aunque la vida le vaya en ello para cruzar la línea divisoria entre violación o abuso. Deben encerrarse en sus domicilios para que los abogados de los imputados no puedan argumentar que la brutal agresión no le afectó gravemente y cuestionarlas. Deben proteger su intimidad de forma monacal, porque serán investigadas para intentar poner en entredicho su forma de vida y, por último, deben enfrentarse a los juicios temerarios de ciudadanos que son capaces de cuestionarla hasta por su forma de vestir.

La prensa ha seguido este caso con especial interés y  nos ha ido informando de todo lo que vengo contando y esta información ha hecho saltar un sentimiento de indignación entre las mujeres, una especie de 11-M: LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES. Mujeres hartas de tanto desvergüenza y han dicho “basta ya”. NO a los violadores, NO a los que tratan de justificarlos; NO a los que las culpan por ser ciudadanas libres que visten como quieren y van donde quieren y NO a una legislación que traza una línea demasiado estrecha entre intimidación y el abuso de superioridad manifiesta que es lo que debe aclarar el Tribunal Supremo.

Esta semana hemos conocido la puesta en libertad tras cumplir 20 años de condena –el máximo que prevé la ley- del  violador múltiple Gregorio Cano, condenado por la Audiencia de Barcelona en 1998 a 167 años de prisión por 15 agresiones sexuales y dos tentativas. Una puesta en libertad que contempla la ley a pesar de que  Instituciones Penitenciarias cree que este violador no está rehabilitado y, al parecer, ese criterio también lo sostiene la Fiscalía que ha pedido a los Mossos d’Esquadra que hagan una vigilancia no invasiva de a Gregorio Cano, además de informar a las víctimas de su salida para ofrecerles protección si la consideran necesaria. Este es uno de los cientos de casos de personas que con estas patologías quedan en libertad con el consiguiente peligro para la vida de las mujeres.

En esta tesitura nos encontramos y todavía hay quien se pregunta por qué miles de mujeres se manifiestan contra una sentencia judicial que consideran injusta y también se preguntan por qué no antes, en otros casos de abusos o violaciones. La respuesta es sencilla, porque están hartas de tanto guarro, de una  sociedad sucia que las culpan por no resistirse hasta que las maten; por cuestionar su forma de vestir y, por supuesto, porque el seguimiento de «la manada» ha sido especialmente mediático y ha propiciado la indignación colectivo de todo un país. Indignación porque es inadmisible que en un país desarrollado y democrático los agresores y violadores estén más protegidas que las víctimas. Unas víctimas que tienen que demostrar que realmente lo son.  
Es el momento de legislar. Ya no hay excusas.

Reserva de agenda, por Basilio (Acefep)

En Acefep nos complace compartir con la sociedad ceutí una visión en positivo de los procesos que rodean a la salud mental. De esta manera celebramos nuestro IX Video Fórum, con un episodio de superación en estado puro, a partir de las 17,00 horas, en el salón de actos de la Biblioteca Pública, el próximo jueves 10 de mayo.

La proyección del magnífico producto audiovisual “¿Y si te dijeran que puedes?” nos acerca a los límites de la experiencia humana, tan necesitada de contacto con la naturaleza.

La pared del Naranjo de Bulnes, en los Picos de Europa, se erige orgullosa y su voz, sincera y milenaria, avisa a los incautos: “Yo sé todo lo que puedes llegar a perder, sin embargo, dejo que te expreses en libertad”. Entonces, ¿cómo alcanzar su cima, su gloria, su techo?

El documental, rodado por el equipo de Al Filo de lo Imposible, narra la experiencia de cinco personas con problemas de salud mental, que junto a un grupo de alpinistas deciden ascender por las paredes de este coloso vertical.

Una metáfora perfecta de lo que supone encaramarse a esta sociedad, híper competitiva y febril, para aquel que tiene que lidiar con la dificultad sobrevenida como es la aparición de un problema de salud mental.

En el foco de la cámara, las riquezas que esconde el corazón humano cuando invocas el nombre de la lucha, y afloran toda clase de matices, que nos hacen soñar con un mundo sin limitaciones. ¿Por qué pararnos a pensar en aquello que nos atenaza cunado podemos potenciar nuestras esperanzas hasta el contacto con lo infinito?

Esta gesta permanecerá escrita en el libro de las estrellas, pues el cielo recién investido por la noche guarda en su memoria los sueños de un grupo de humanos que se convirtieron en titanes de la escalada al caminar con sus manos. Sin falsas ataduras, ni deseos mundanos; la pureza por la pureza.

Imagino la vida de esa asociación hermana del País Vasco cuando recibieron la noticia de este proyecto tan singular, y el rostro de los usuarios elegidos, congestionados por el temor y la ilusión, ante la incertidumbre de un nuevo comienzo.

Hay todo un camino de aprendizaje y de perfección si descubrimos nuestros defectos. Así, veremos cómo nuestros amigos ensanchan sus brazos y sus mentes, al tiempo que disminuyen sus miedos. Así, hasta que las limitaciones sean sólo un reflejo, voces apagadas por el rumor de la belleza que se vacía en nuestros adentros.

Hay sin duda un antes y un después al día en que somos elegidos como ejemplos de lo que puede ser la vida si anteponemos el respeto a la naturaleza y el compañerismo.

Una experiencia vital que será comentada por dos de los protagonistas, venidos de lejos, en la seguridad de que el testimonio en primera persona traerá descanso a los corazones inquietos.

Esperemos que estos peregrinos de un mundo mejor traigan en sus alforjas los secretos de aquello que les hizo crecer. A cambio, Ceuta se sentirá reconfortada.

Memorias de Ceuta. Pasado y futuro, por Manuel Castillo Sempere

Aprovechemos esta oportunidad que nos da EL FARO, y contemos algunos capítulos o algunos hechos que sucedieron en algún momento en las calles y plazas de nuestra ciudad


A propósito del nuevo portal creado por el Faro de Ceuta, a saber: «Memorias de Ceuta», hemos de decir: que nos alegramos de su creación y que sus páginas abran a partir de este pasado domingo con una nueva hoja del periódico dedicada a nuestro pretérito, y a nuestra atávica memoria de nuestros mayores y de nuestros propios recuerdos del siglo pasado.

Profundizando de manera sociológica en nuestra ciudad, es claro, que en los últimos años se ha ido difuminando, producto de tanto cambio urbano y humano, una pérdida de identidad que ha socavado de manera dramática nuestro acervo cultural y nuestro aprecio por las sencillas tradiciones o costumbres que se hallan aquí y allá por cada esquina de nuestra capital.

Tanto es así, que puedo contar a modo de evidencia del asunto de pérdida de identidad que reflexionamos, que sólo hace unos días llamé a un taxi que conducía un joven conductor, y le solicité que me llevara al puente Almina; y cuál fue mi sorpresa, que el joven me preguntó: ¿dónde se encuentra ese puente Almina? A lo que yo le respondí, aún lleno de asombro: ¡En el centro, debajo del reloj de la plaza!, a lo que naturalmente comprendió aquello del centro, pero que de seguro no entendería la segunda parte de la frase, a saber: “debajo del reloj de la plaza”.

Es claro, que la ciudad pasa por un mal momento económico derivado de los problemas de la frontera del Tarajal, con la imposibilidad de que personas y mercancías puedan circular con normalidad. Y, podemos añadir, que este flujo de personas y mercancías en una y otra dirección de la frontera es sumamente vital para el desarrollo del comercio local; y no se vea paralizado en horas interminables guardando turno en un tránsito caótico, fuera de unas comunicaciones que lejos de activar la economía de la región, las paraliza de modo impropio para la Unión Europea y un país tercero con el que mantiene relaciones de acuerdos prioritarios.

Sin embargo, atendiendo a todo lo anterior, cuando el presente y el futuro se encuentran llenos de nubarrones y la borrasca no cesa en su violencia, hemos de buscar en el pasado nuestra propia identidad, con el propósito de alcanzar la fuerza suficiente para paso a paso caminar a un futuro donde habite la esperanza.

No podemos olvidar, de ninguna de las maneras, pues ahí se halla la historia, que los pueblos ante retos importantes que han acaecido en su devenir, han rebuscado en su pretérito la génesis de su identidad para poder afrontar las dificultades presentes que vienen sufriendo. De tal modo, que tengamos la opción real de poder trabajar por un futuro, que nos posibilite un escenario donde se den unas mejores circunstancias para garantizar la economía y el bienestar de la ciudad.

Ningún pueblo que olvida su pasado tiene la fuerza suficiente para alcanzar su futuro. Porque los pueblos que venden su alma al progreso, están condenados, tarden más o tarden menos, a la desaparición o la irrelevancia. No hay más. Es así de claro; y por tanto, la sociedad ceutí lo tiene que tener claro, porque si no el futuro inmediato se apresta, tal como comentamos: «A la irrelevancia y la muerte lenta de nuestra ciudad, hasta caer en el abandono y en el olvido».

Retomando el asunto que nos trajo a esta reflexión, apuntamos que «Memorias de Ceuta», el título elegido por EL FARO, nos trae el nostálgico recuerdo de aquella mítica película de «Memorias de África», protagonizada por Robert Redford y Meryl Streep, de la escritora danesa Karen Blixen (Isak Dinesen), que narra la tristeza de una relación amorosa inconclusa en tierras de África.

No cabe duda que este portal -a mi modo de ver- tiene en estos momentos, una cierta relevancia, porque puede columbrar la vida y la historia de aquella otra Ceuta de hace unos años, a saber: las imágenes en sepia de las antiguas calles, los jardines, los edificios, los barrios… Y la mención de las costumbres, las tradiciones, las canciones, los viejos romances de antaño… En definitiva, el sentir y el alma de los ceutíes que deseen expresar el acontecer de sus vidas en la ciudad que les vio nacer y que han marcado su identidad y su propia existencia.

Aprovechemos, por tanto, esta oportunidad que nos da EL FARO, y contemos algunos capítulos o algunos hechos que sucedieron en algún momento en las calles y plazas de nuestra ciudad, en una ciudad de siete colinas, en una ciudad llamada Ceuta, que bien sabemos que tiene una larga historia que todos llevamos en nuestros corazones, que nunca se rendirá y que sabrá resistir a las dificultades presentes y a las que pudieran estar por llegar. Contad y narrad, pues, en este nuevo portal que nos ofrece el diario, la pequeña historia que un día nos aconteció y siempre deseamos contar…

«Perdonar es de cristianos, pero olvidar es de tontos», por Francisco Olivencia

ETA ha dicho que se disuelve “para hacer política”, aunque los mismos perros, con distintos collares, pulalan ya por ayuntamientos vascos y navarros, por los parlamentos de ambas Comunidades y hasta por el Gobierno de Navarra, una tierra a la que pretenden “vasconizar”. Al menos, dicen haber abandonado lo que, en su jerga, llaman “lucha armada”, es decir, lo que en roman paladino es puro terrorismo.

Miro hacia atrás, y a mi mente llegan los recuerdos de aquellos momentos en los que he sentido, más de cerca, el fétido aliento de ETA. Fui Diputado por UCD desde 1979 hasta 1982. En el Congreso se nos aleccionaba acerca de las medidas que convenía adoptar para evitar ser víctimas de un atentado, muchas de ellas prácticamente imposibles de llevar a cabo, porque íbamos y volvíamos generalmente solos y a pie, sin posibilidad de proteger nuestras espaldas.

Sin embargo, uno de mis compañeros de escaño, Gabriel Cisneros, logró esquivar la muerte, aunque resultó gravemente herido por un pistolero de ETA. Otro, Javier Rupérez, fue secuestrado y finalmente liberado, sabe Dios a cambio de qué condiciones Jaime Mayor Oreja, también Diputado por UCD en aquella legislatura, sufrió un atentado siendo Delegado del Gobierno en el País Vasco, durante los últimos meses de 1982 Le lanzaron una granada cuando estaba en su despacho, pero, por fortuna, una farola la desvió. Por su parte, el que fuera Diputado socialista en aquella legislatura, Ernest Lluch, fue asesinado años más tarde.

En noviembre de 1984, Ceuta dio su triste contribución a ETA, al ser asesinado en Irún, con una granada que le destrozó la espalda causándole la muerte en el acto, el policía nacional ceutí allí destinado, Mohamed Ahmed Abderrahman. También hay aquí una familia que nunca olvidará el final tan cruel de un hombre joven, casado y con una hija aquejada de parálisis cerebral.

A finales de mayo de 1989 vinieron a Ceuta una prima de mi mujer, Maribel Franco, y su esposo, el recién ascendido a coronel de Intendencia José María Martín-Posadillo. Estuvieron en nuestra casa y cenamos con ellos en la caseta que por aquel entonces tenia Artillería en la playa, invitados por un amigo común, el Comandante de dicho Cuerpo José Torrens.

Martín-Posadillo era un hombre afable y una buena persona, feliz por haber terminado el Curso de ascenso a Generales y también con su nuevo destino en Madrid, donde tan solo unas semanas más tarde, el 19 de julio de dicho año, fue ametrallado y asesinado por los pistoleros etarras franceses Henri Parot y Jacques Esnal, el primero de ellos ya en libertad, pese a estar condenado a cientos de años de cárcel por la Justicia española, y el otro cumpliendo prisión perpetua en Francia, donde fue juzgado.

No sirvió el invento de la “doctrina Parot”, y resulta evidente la diferencia entre las leyes penales de ambas naciones. Muchos ceutíes recordarán la silueta en nuestro puerto, donde hace años tuvo su base, del buque militar de transporte “Martín Posadillo”, así bautizado en memoria de aquel Coronel que perdió la vida simplemente por ser un jefe del Ejército español, como declararon sus asesinos.

En abril de 1990 la ETA decidió mandar, a nombre de mi hermano, cuando éste ocupaba el cargo de comisario general de la Expo92 de Sevilla, un paquete bomba. Dentro iba un libro preparado de tal forma que, al ser abierto por la secretaria, Carmen de Felipe, le destrozó la mano derecha, pues en él iba la bomba, preparada para estallar en ese momento. La perfidia de ETA rondó cerca de mi familia.

En diciembre de 1991 se celebró en Sevilla la boda de mi sobrina Macarena con Javier Arenas. Entre los invitados estaba Manuel Broseta Pont, catedrático de Derecho Mercantil en la Universidad de Valencia, ex senador por UCD en la misma legislatura en la que yo fui diputado y, además, secretario de Estado para las Comunidades Autónomas, más tarde consejero de Estado, un buen amigo común de mi hermano y mío. Nos dimos un fuerte abrazo sin poder imaginar que sería el último, pues muy poco tiempo después, el 15 de enero de 1992, fue asesinado por ETA en Valencia.

Durante los años 1993 a 2000 fui senador por Ceuta. En la llamada Camara Alta también nos daban consejos para prevenir un atentado, tan difíciles de llevar a la práctica -por no decir imposibles- como los de la época en que era diputado. Recuerdo las largas sesiones en las que se debatían los Presupuestos Generales del Estado, que llegaban a durar hasta las dos de la noche, en las que los senadores salíamos a la calle muchas veces solos. Atravesar toda la Plaza de España en solitario a esas horas, como yo tenía que hacer, no era precisamente un paseo agradable.

Pero fue más tarde, en mayo de 2001, durante unos días que pasamos mi mujer y yo en su ciudad natal, Zaragoza, donde volví a experimentar, y esta vez muy de cerca, la vesania de ETA. El día 6 de dicho mes asesinaron a Manuel González Abad, presidente del PP en Aragón, cuando, junto con un hijo, iba al Estadio de La Romareda para asistir a un partido de fútbol. Tres tiros por la espalda acabaron con la vida de otro hombre bueno. Su capilla ardiente se instaló en el Palacio de la Aljafería, y allí permanecí durante unas horas, pudiendo comprobar en directo el tremendo dolor de una familia hundida y desconsolada.

Ni una sola de las 853 víctimas mortales de ETA merecía tan terrible castigo, y ninguna de sus familias –asimismo víctimas- merecía sufrir el intenso e irreparable dolor de perder a un ser querido de esa forma, tan cruel como inútil. Han sido muchas las víctimas de ETA y mucho el sufrimiento sembrado por esa banda terrorista durante medio siglo.

En una entrevista que publicó el Heraldo de Aragón en enero de 2011, Maribel Franco, la prima de mi mujer, viuda de Martín-Posadillo y madre de sus tres hijos, decía la significativa frase que entonces, como hoy, sirvió de título: “Perdonar es de cristianos, pero olvidar es cosa de tontos”. No, los familiares de los asesinados jamás podrán olvidar que la crueldad de ETA les arrebató para siempre a un ser querido. Todos ellos también son víctimas.

Madre, por Carmen Echarri

Nuestras madres son un referente que nunca se olvida, estén o no a nuestro lado


La historia puede dar mil y una vueltas. La vida cambia. Las madres de ayer no son como las de ahora. Nosotras no seremos como las venideras. Pero la esencia es la misma: una madre nunca se olvida. Una madre marca. Una madre, esa mujer que se ha roto para traerte al mundo merece siempre una veneración. Su ausencia física, en el caso de haberla perdido, es incapaz de anular esa vinculación íntima que siempre se tiene con los hijos. Más allá de este mundo, más allá de un contacto.

En este periodo de cosificación hemos convertido el sentimiento más puro en algo material. El Día de la Madre es otro espacio en el calendario que provoca compras alocadas, detalles con ticket de devolución por si no gusta. Se tiende a obviar lo verdaderamente importante, lo que se tiene que mantener día tras día, año tras año: el respeto hacia quien siempre hará algo más que lo posible por sus hijos, quien sacará tiempo de donde no lo tiene para atenderlos, de quien sufrirá los golpes que reciben los hijos como si impactaran sobre ella, quien lamentará las penas de sus descendientes como auténticas puñaladas.

Nuestras madres son un referente en nuestras vidas, son simplemente ellas. Son las que siempre están ahí, las que hemos hecho sufrir, las que hemos pensado que sabían menos que nosotros y hemos pretendido darles lecciones de una vida que ellas tienen más que aprendida.

No estén obligados a cumplir con la cita del calendario, ni a festejar el primer domingo de mayo porque todos te recuerdan que tienes una madre, ni a poner mensajes en las redes sociales difundiendo entre los millones de amigos virtuales que amas más a una madre que a los millones de ‘me gusta’ que a diario se comparten en las publicaciones, cualesquiera que sean.

No estén obligados a ello. Solo piensen en ella, esté o no físicamente a su lado, se dé o no cuenta de que lo está haciendo. Porque una madre es para siempre, una madre es la persona a la que más hemos hecho sufrir, llorar o disfrutar sin que nunca se haya cansado de que repitamos los mismos aciertos y similares errores.

Habrá tantos días de la madre como queramos elegir, tantos momentos como detalles, tantos recuerdos como nosotros mismos queramos revivir.