Así era la casa patera gestionada por una pareja que ha destapado la Guardia Civil

La Guardia Civil ha dado a conocer cómo era el interior de la casa patera en donde ha localizado a 25 inmigrantes, entre ellos hombres, mujeres y menores de edad. Vivían hacinados en Ceuta y, gracias al vídeo facilitado por el Instituto Armado, se sabe en qué condiciones.

Destaca la Benemérita que vivían de forma muy precaria y con unas condiciones de salubridad nulas, todos ellos en el mismo piso, ubicado en el número 91 de la calle Real.

Habían entrado en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio, en las avalanchas. Seis de ellos son menores. Han sido detenidos los dos propietarios del piso, un hombre y una mujer que son madre e hijo.

Una casa tercermundista habitada por varios inmigrantes

En la casa se aprecian sábanas y almohadas en el suelo, ropa tirada, maletas junto a sillas, una cocina repleta de enseres… Donde debían habitar como mucho 4 o 5 personas había 30.

La Guardia Civil ha trasladado a todos los inmigrantes a otras dependencias y presentará a los detenidos en el juzgado por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.

Los vecinos habían alertado de las entradas y salidas continuadas de la casa de gran número de personas, lo que derivó en esta investigación. Las fuerzas de seguridad están tras varias viviendas en las que viven hacinadas muchas personas que accedieron a Ceuta durante la avalancha.

Dinero en negro y negocio redondo tras la entrada masiva

Pagan en negro por tener una vivienda en donde dormir o trabajan en obras ilegales que están siendo investigadas para abonar el tener una vivienda a sabiendas de que deben vivir en situaciones deplorables como hoy se ha puesto en evidencia.

Hay quienes están haciendo un negocio redondo a costa de la entrada masiva. Las viviendas patera están operando en muchos sitios de nuestra ciudad.

Los inmigrantes se convierten en víctimas por este tipo de individuos.

Solidaridad exige más inspecciones para frenar el empleo clandestino en Ceuta

El sindicato Solidaridad ha reclamado un refuerzo de las inspecciones de trabajo en Ceuta tras conocer informaciones sobre la utilización de mano de obra ilegal en distintos negocios de la ciudad después de la entrada masiva de miles de inmigrantes del pasado 30 de julio.

La organización sindical ha valorado la puesta en marcha de un operativo conjunto de la Inspección de Trabajo y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, aunque considera necesario que las actuaciones no se limiten a una intervención puntual.

Solidaridad habla de “competencia desleal intolerable”

El sindicato advierte de que la utilización de inmigrantes como mano de obra ilegal supone también, a su juicio, “una competencia desleal intolerable” para los trabajadores autónomos y las empresas ceutíes que cumplen con sus obligaciones laborales y fiscales.

Solidaridad sostiene que estas empresas pagan salarios, cotizaciones e impuestos y cumplen con la legislación, por lo que considera necesario impedir que se utilice a trabajadores sin cumplir la normativa para reducir costes.

“No se puede permitir que aquellos que llegaron para invadir Ceuta terminen convirtiéndose en mano de obra barata al servicio de quienes pretenden enriquecerse vulnerando los derechos laborales”, afirma el sindicato en su comunicado.

Pide inspecciones continuadas y conocer sus resultados

Solidaridad reclama un refuerzo extraordinario y continuado de la Inspección de Trabajo en Ceuta, especialmente en aquellos sectores en los que, según señala, pueden detectarse estas prácticas.

Entre ellos menciona la construcción, las reformas, la hostelería, el comercio y otros servicios.

Además, la organización sindical anuncia que solicitará conocer el alcance de las actuaciones desarrolladas hasta el momento, así como el número de personas detectadas trabajando de manera ilegal y las actuaciones iniciadas contra los empleadores responsables.

El sindicato insiste en que todos los empresarios deben cumplir la ley y rechaza que se utilice a inmigrantes para abaratar costes y generar una situación de competencia desleal para un tejido empresarial que, según señala, ya se encuentra afectado por las consecuencias de la situación vivida en Ceuta.

Solidaridad considera así que el refuerzo de los controles debe mantenerse en el tiempo para detectar y evitar situaciones de empleo clandestino en la ciudad.

El dato del Real Valladolid que amenaza a la AD Ceuta

La Agrupación Deportiva Ceuta ya prepara su choque liguero del próximo domingo en el Estadio Alfonso Murube. El rival será el Real Valladolid, un equipo que, si bien está herido, cuenta con un precedente de lo más positivo.

Los de José Juan Romero tratarán de inaugurar su casillero de puntos en la competición, mientras que el club pucelano intentará despegar tras un duro correctivo del Real Oviedo en la pasada jornada (0-3).

Por ello, ambos clubes se miran entre sí, enfrentándose en el ‘Murube’ este próximo fin de semana. Las dos entidades tratarán de llevarse la victoria y mirando las estadísticas y la historia, los blanquinegros tendrán que luchar contra los datos.

Si bien ha habido pocos encuentros entre los dos equipos, existe una premisa que es favorable para el Real Valladolid. Los blanquivioletas nunca han perdido en el Estadio Alfonso Murube en un encuentro liguero.

Los precedentes

Se fijan tres precedentes en competiciones domésticas. Dos empates durante las temporadas 64/65 y 65/66 y la última victoria de los pucelanos la pasada campaña.

En el curso 25/26, los de JJ Romero no pudieron contra los visitantes, cayendo por un contundente 0-3 en el Estadio Alfonso Murube. Las contras y el balón parado fueron algunos de los aspectos que acabaron penalizando en exceso al combinado caballa.

David Torres, Víctor Meseguer y Chuki sentenciaron el duelo antes de que se cumpliese la primera hora de partido. A pesar del resultado, el Ceuta acabó el curso en una mejor posición, realizando una temporada mucho más regular y sólida.

Las estadísticas están para romperlas

La Agrupación Deportiva Ceuta aparcará los números a un lado y tratará de sumar sus tres primeros puntos de la competición. Las estadísticas están para romperlas y los de José Juan Romero irán al máximo desde el primer minuto del partido que se jugará el domingo.

Con los precedentes en contra, pero con la necesidad de reaccionar como principal aliciente, el Ceuta afronta una nueva oportunidad para cambiar el rumbo de su inicio liguero.

El ‘Alfonso Murube’ será el escenario de un duelo donde los de José Juan Romero buscarán convertir su trabajo en puntos, revertir la situación y romper además la estadística del Valladolid.

Despedida del párroco de San Juan de Dios

Quisiera compartir una reflexión desde la tristeza, pero también desde el profundo cariño que siento por mi parroquia y por la Iglesia.

En apenas seis años, nuestra parroquia ha tenido cuatro sacerdotes. Algunos se marcharon porque las circunstancias así lo quisieron, otro porque no llegó a encajar, y ahora, cuando por fin teníamos a un sacerdote que había conseguido ganarse el cariño, la confianza y el respeto de tantísimas personas, nos encontramos con que, después de solo dos años, se lo llevan.

Y duele. Duele mucho.

No porque no entendamos que un sacerdote pueda ser destinado a otro lugar. Sabemos que forma parte de su misión y que la Iglesia necesita sacerdotes allí donde sean necesarios. Y, por supuesto, si este nuevo destino puede ser bueno para él, más cerca de su familia o por las razones que correspondan, debemos alegrarnos y desearle lo mejor.

Pero también creo que la Iglesia debe escuchar a sus parroquias y cuidar a sus sacerdotes.

Cuando una comunidad encuentra a un sacerdote como el Padre Antonio con el que se siente unida, cuando existe buena sintonía, cuando él está feliz con su parroquia y la parroquia está feliz con él, ¿no sería razonable valorar también esa realidad antes de tomar una decisión?

Y hay algo más que no quiero dejar en el olvido: su labor fuera de las paredes de nuestra parroquia. Durante estos dos años ha dedicado también parte de su tiempo a ayudar a los inmigrantes, dándoles clases de español y acompañándolos desde la cercanía y la solidaridad. Y ha desarrollado igualmente una importante labor con los internos del Centro Penitenciario de Ceuta, llevando su presencia, su palabra y su acompañamiento a personas que también necesitan sentirse escuchadas y acogidas.

Creo que todo eso también es hacer Iglesia. Estar al lado de quien más lo necesita, sea cual sea su situación. Y esa labor, muchas veces silenciosa y que quizá no todos conocen, merece ser reconocida y valorada.

Los sacerdotes no son piezas que simplemente se cambian de un lugar a otro. Son personas. Tienen sentimientos, vínculos, ilusiones y también necesitan sentirse queridos y apoyados. Y las comunidades parroquiales también necesitamos estabilidad para crecer, trabajar juntos y construir una verdadera familia.

Por eso me pregunto, con todo respeto: ¿por qué se toman algunas decisiones sin tener en cuenta el sentimiento de una comunidad que está funcionando y que está contenta con su sacerdote?

Nuestra parroquia ha vivido demasiados cambios en muy poco tiempo. Y cuando por fin parecía que habíamos encontrado estabilidad, volvemos a empezar.

No escribo esto para enfrentarme a nadie ni para cuestionar la autoridad de la Iglesia. Lo escribo porque quiero a mi parroquia, porque quiero a nuestros sacerdotes y porque creo que también tenemos derecho a expresar nuestro dolor cuando algo nos duele.

Ojalá quienes toman estas decisiones puedan comprender que detrás de cada traslado hay una comunidad, personas que sufren, un sacerdote que deja atrás a gente que lo quiere y un trabajo pastoral que necesita continuidad.

A nuestro querido Padre Antonio, solo podemos decirle GRACIAS. Gracias por estos años, por tu entrega, por tu cercanía y por todo el bien que has hecho. Te vas dejando una parroquia que te quiere y que, sinceramente, no quería que te fueras.

Y a quienes tienen la responsabilidad de decidir, solo les pediría que, además de mirar las necesidades de la Iglesia, escuchen también el corazón de las parroquias.

Porque una Iglesia viva se construye también escuchando a su pueblo.

Seguro que en tu nuevo destino sabrán acogerte como en tu querida Ceuta. Que Dios te bendiga.

La AD Ceuta y el arte de remar a contracorriente

Cero puntos de los primeros quince posibles, una ciudad autónoma insegura y abandonada e incluso, insultos hacia un presidente que es historia viva de la entidad deportiva. Con esto, no hace falta ser un erudito para saber que el panorama que respira la Agrupación Deportiva Ceuta no es para nada positivo.

Para más inri, tras la finalización de la quinta jornada de la Segunda División, el combinado blanquinegro se convierte en el único del fútbol profesional español que todavía no ha puntuado. El Albacete lo igualaba, sin embargo, sumó un punto contra el Granada en el Estadio Nuevo Los Cármenes.

Tras una magnífica pasada temporada, el Ceuta tendrá que combatir a contracorriente, con los soldados justos y el arsenal que se mantenga. No es la situación de cursos anteriores, ahora el equipo caballa se enfrenta a un nivel superior: jugar con lo justo y viviendo sin una normalidad que se añora en cada suspiro.

Vestuario unido

A pesar de la oscuridad que rodea a la AD Ceuta, de algo no hay duda: unión en el vestuario. Desde el presidente hasta el menor puesto del cuerpo técnico, todos saben hacia donde hay que ir y ninguna fuerza provoca colisiones ni choques.

Desde el club, la confianza es plena: fiel a la filosofía de José Juan Romero, otra leyenda viva de la AD Ceuta, y jugar al 300% sobre el terreno de juego. Estos dos valores son esenciales en la entidad deportiva y se seguirán impartiendo.

No hace falta ser el lápiz más afilado del estuche para saber que no es el comienzo deseado, pero en momentos así, es donde se demuestra el carácter, el honor por el escudo y la resiliencia de cada uno. De esto último, el Ceuta sabe mucho.

Objetivo, el Real Valladolid

Con todo ello, el Ceuta solo piensa en una premisa: sumar. Y este próximo domingo, los de José Juan Romero tendrán una nueva ventana para hacerlo: el encuentro contra el Real Valladolid.

Además, el duelo tendrá lugar en el Estadio Alfonso Murube, recinto de mil noches mágicas para un combinado caballa que quiere honrar a su afición, estableciendo sus tres primeros puntos en el casillero.

El coliseo blanquinegro volverá a ser el escenario donde la Agrupación Deportiva Ceuta busque cambiar de rumbo. El Real Valladolid pondrá a prueba a un equipo que, pese a las dificultades, mantiene intacta su unión y compromiso.

Remar a contracorriente con decisión, ahora más que nunca. El conjunto caballa necesita trasformar su fortaleza en puntos. El domingo y ante una afición que siempre cumple, el Ceuta tendrá una nueva oportunidad de comenzar a escribir un capítulo diferente.

Detenido un inmigrante marroquí por rajarle la cara a un menor en el Trampolín

La Policía Nacional ha detenido en Ceuta a un inmigrante marroquí tras una presunta agresión con arma blanca a un menor de 17 años en la zona de la playa del Trampolín.

Los hechos se produjeron alrededor de las 3:00 horas, cuando el menor habría sido presuntamente agredido con un arma blanca, causándole lesiones en la cara.

La intervención policial permitió localizar y detener al presunto autor de la agresión, en una actuación desarrollada durante la madrugada de este miércoles.

Otro detenido por allanamiento de morada

En otra actuación desarrollada también en Ceuta, la Policía Nacional detuvo a otro inmigrante por un presunto delito de allanamiento de morada.

Se trata de dos sucesos distintos ocurridos en las últimas horas en la ciudad y que han requerido la intervención de los agentes de la Policía Nacional.

Se están produciendo varios casos de allanamientos de morada en la ciudad que se saldan con detenciones de quienes quieren acceder a viviendas particulares u otro tipo de propiedades.

De hecho, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ponía este miércoles como ejemplo una reciente intervención de agentes del GAC que permitió la detención de un individuo por la ocupación no autorizada de una vivienda en obras.

Tráfico de llamadas al 112 y tipología de las actuaciones

Según los datos facilitados por el 112, la tipología de las llamadas que mayor impacto están causando es la alusiva a Extranjería, es decir, todas las que tienen que ver con la situación de los inmigrantes. Se gestionaron 2.081 expedientes, lo que supone un peso sobre el total del 29,4%.

Después se sitúan las agresiones: 1.357, lo que representa un 19,2%. Los allanamientos de morada fueron 837, un 11,8% sobre el total, mientras que los casos relacionados con alteración del orden público fueron 437, un 6,2%.

“El aumento no se explica solo por Extranjería, porque excluyéndola, los expedientes han pasado de 1.070 en 2025 a 4.992 en 2026, es decir un incremento del 366,5%, lo que afecta directamente al conjunto de la seguridad ciudadana”, detallaron desde el 112 a este periódico.

El SUP exige sacar a los policías del CATE y que los agentes estén «al 100%» en las calles de Ceuta

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Ceuta ha reclamado que las patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) permanezcan en las calles y que los agentes destinados actualmente a puntos fijos de custodia y vigilancia, como el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), sean liberados de esas funciones mediante la contratación de seguridad privada.

La organización sindical ha puesto como ejemplo una reciente intervención de agentes del GAC que permitió la detención de un individuo por la ocupación no autorizada de una vivienda en obras. Para el SUP, esta actuación demuestra la importancia de contar con efectivos patrullando las calles y con presencia policial preventiva.

El SUP reclama más agentes patrullando

El sindicato denuncia la “sangría de efectivos” que, a su juicio, sufre la plantilla de la Policía Nacional en Ceuta y considera que existe una asignación de recursos operativos que no resulta eficiente.

Según explica, actualmente numerosos agentes y patrullas continúan adscritos a puntos fijos de custodia y vigilancia estática, entre ellos el CATE. Esta situación, sostiene el SUP, reduce de manera considerable el número de indicativos disponibles para patrullar las distintas barriadas de la ciudad.

La organización considera que las tareas de custodia y vigilancia perimetral de instalaciones como el CATE pueden ser asumidas por personal de seguridad privada, tal y como, según señala, se hace en otras dependencias e infraestructuras públicas.

Para el sindicato, no resulta razonable mantener a policías nacionales realizando vigilancia fija mientras la ciudadanía reclama una mayor presencia policial en las calles para prevenir delitos y responder rápidamente ante los requerimientos.

Reclaman optimizar los recursos policiales

El SUP exige a la Jefatura Superior de Policía y a los responsables del Ministerio del Interior que adopten las medidas organizativas necesarias para optimizar el catálogo de puestos y mejorar la disponibilidad de efectivos para labores operativas.

En concreto, reclama que se contrate seguridad privada para los puntos fijos y que los agentes del GAC puedan dedicarse plenamente a las funciones de atención ciudadana y patrullaje.

El objetivo planteado por el sindicato es que “el 100% de los efectivos del GAC” pueda desarrollar su verdadera función, que el SUP resume como velar por la seguridad de los ceutíes “a pie de calle”.

La organización considera que la reciente detención demuestra la utilidad de disponer de patrullas operativas y defiende que la reorganización de los servicios permitiría aumentar los indicativos disponibles en las calles de Ceuta.

Ya no graznan las gaviotas

Subjetiva” se refiere a aquello que depende del sujeto, de su percepción, pensamiento o emociones, y no de la realidad externa en sí misma .

El graznido de las gaviotas es un sonido áspero y característico que estas aves producen para comunicarse, y puede ser imitado o utilizado en efectos de sonido para proyectos audiovisuales.

Características del graznido

Las gaviotas, emiten llamadas ásperas que recuerdan llantos o gruñidos, acompañadas de un pico robusto y pies palmeados.

Este verano a principios de junio saltaron de todos los lugares las crías de gaviotas y las madres emitían ese graznido para comunicarse con su prole, que ya se iba abriendo paso entre la población ceutí.

Las gaviotas para los que somos caballas de toda la vida, que tenemos nuestra forma de sentir la tierra, nuestra Ceuta y vamos siendo ya unos carrozas que hemos sentido el gentilicio y todas nuestras tradiciones recordamos el vertedero de Santa Catalina, hoy convertido en jardín botánico al amparo de vientos incorregibles testigos de los hileros o isleros de Santa Catalina.

Una vez que sellaron el vertedero, las gaviotas y ratas perdieron su hábitat natural y se desperdigaron y las generaciones siguientes en su ADN perdieron su identidad, su sello que era el vertedero de Santa Catalina.

Una vez desapareció el vertedero, toda la fauna se fue queriendo adaptar por toda la orografía ceutí y nos iban cayendo sobre nuestras cabezas las crías de pavanas, en nuestros patios, aparcamientos, plazas y callejones.

Y, casualmente, con la invasión en toda regla, porque esto es un ataque perpetrado a nosotros por parte del país vecino, que hizo su ensayo en el Perejil, luego el simulacro hace cinco años y ahora aprovechando la debilidad de este gobierno, se ha lanzado a por nosotros, a meter despavorida a una multitud de 80.000 personas, muchos organizados como militares y gendarmes y otros con la ignorancia escrita en su mirada deambulando ya hace casi dos meses por las calles y lugares de Ceuta.

Conforme fueron pasando los días, los caballas, los ceutíes pensábamos en una respuesta fuerte del Gobierno, tirando de chequera para soltar dinero al vecino y con la tetera en la mesa, pensar en el regreso de sus paisanos que no saben que camiseta de que selección ponerse, la suya o la nuestra.

En este tiempo he percibido que ya no se oyen los graznidos de las gaviotas, las aves con patas palmípedas intuyeron en su sexto sentido la que se avecinaba.

Los que tengo por el barrio se les ve bien alimentados, no se van ni con agua caliente, con sus colchonetas, mantas, toallas, sus vasos de café, sus móviles con sus cargadores y todo el santo día tumbados a la bartola.
Sólo nos encomendamos a Dios y su capricho divino que venga la lluvia en toda su modalidad, para purificarnos y que la madre naturaleza haga su recorrido por Siete Colinas.

Ya hace tiempo el ceutí, dejamos de pensar en la esperanza en un gobierno de salvación que se preocupase por Ceuta, han pasado ya para dos meses y la situación es que no los van a echar, que se irán aburriendo y se irán yendo para su tierra, y que todos saldremos felices por las calles como cuando ascendió el Ceuta.

Hablando del Ceuta, este año ascendemos a primera división, porque si hace cinco años el ascenso a segunda RFEF fue el bálsamo curativo para Ceuta y para nosotros los ceutíes, este año con todo lo mal que hemos empezado ascenderemos de categoría.

La angustia que se apodera de mi cada día que regreso al barrio y los veo tirados en la calle, que esto no tiene fin que por las mañanas tienen las caras de todos los Santos del Evangelio con su expresión moribunda y ese sueño profundo cuando uno madrugada para incorporarse al trabajo y de noche esas conversaciones interminables, esas risas y carcajadas por su felicidad y esos cortes de pelo en cualquier rincón el barrio, uno piensa en la fábula de la cigarra y la hormiga porque ya mismo llegará el otoño y después el invierno.

En cada foro de opinión y la poca empatía de los que comentan muchas veces, uno se desata con un comentario angustioso, de rabia, de ira, de dolor que se puede traducir por la ignorancia de quien no empatiza, con xenofobia o racismo.

De siempre de toda la vida, hemos convivido en Ceuta las cuatro culturas, y siempre cristianos y musulmanes hemos ido de la mano en todos los avatares de la ciudad, para bien y para mal en nuestros kilómetros cuadrados, más que amigos, vecinos casi hermanos y ahora nos estamos necesitando por nosotros los de las religiones siempre hemos convivido y como decía mi padre, aquí todos tenemos que comer juntos.

No sabemos como terminaremos los ceutíes, mal de la cabeza, de insomnio, de angustia , así como los últimos días que nos hemos saludado en la playa de la Ribera en primera línea de playa y los invasores como si estuvieran en Acapulco con las sombrillas ocupadas, las duchas con el gel de baño y dando barzones de un lado para otro.

Nuestros hijos, los niños y niñas de Ceuta para mí son los mejores niños y niñas del mundo, en cinco años dos veces se han quedado sin Feria, sin sus cacharros y luces, sus trajes de gitana sus tómbolas y regalos y sus ilusiones.

Nuestra juventud con el miedo en su pensamiento, en su mirada con el móvil y el spray de pimienta y con ese sin vivir de nosotros los padres y nosotros los abuelos.

Antes de terminar, porque en este tiempo a uno se le secó el tintero pero no las ideas , mi agradecimiento a las Fuerzas Armadas y quizá no sería descabellado pensar que habrá que crearse la Misión Ceuta, al igual que hay misión en Afganistán, Kosovo, Líbano o Irak.

Mi agradecimiento a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como a la seguridad privada y por supuesto al equipo sanitario en todas sus ramas de Ceuta.

No sabemos como acabaremos, lucharemos con nuestras fuerzas día a día por nuestras mujeres y nuestros hijos y nietos, nuestras áreas profesionales y en lo que me corresponde dar mi aliento a todas las competiciones deportivas, con sus padres, amigos y hermanos en la gradas y nuestros niños y niñas en el césped o el parquet.

Dios apiádate de nosotros y nosotros nos encomendamos al Cristo de Medinacelli, el Señor de Ceuta y a nuestra Patrona Santa María de Africa.

La seguridad de nuestros centros educativos no puede ser una cuestión de bandos

He leído con atención el artículo publicado por CCOO Enseñanza bajo el título “Primera Evaluación”. Y creo que precisamente porque hablamos de algo tan importante como la seguridad de nuestros centros educativos, merece la pena responder con tranquilidad, pero también con claridad.

Lo primero que quiero dejar claro es algo muy sencillo: nadie debería alegrarse más que nosotros de que durante los primeros días de clase no haya ocurrido ningún incidente. Como joven, como representante de estudiantes y como alguien que lleva semanas preocupado por la situación que estamos viviendo en Ceuta, lo último que quiero es que ocurra algo dentro o fuera de un centro educativo.

Que no haya ocurrido ningún incidente es una buena noticia. Por supuesto que lo es.

Pero hay una cuestión que no podemos confundir: que no haya ocurrido un incidente no significa automáticamente que todas las medidas comprometidas se hayan cumplido.

Y ahí es donde creo que el artículo de CCOO se equivoca al plantear el debate.

Se habla de que determinadas entidades hemos salido públicamente a reclamar seguridad y se llega a calificar esa actuación de irresponsable por poder generar desconfianza entre las familias. Incluso se afirma que se está trasladando a los padres y madres que están llevando a sus hijos a lugares no seguros.

No comparto esa interpretación.

Pedir que se cumplan las medidas de seguridad anunciadas no es decir que los colegios sean lugares inseguros. Es precisamente intentar que sigan siendo lugares seguros.

Y tampoco creo que debamos reducir la seguridad a contar cuántos policías, guardias civiles o militares vemos en la puerta de un centro educativo. La seguridad es mucho más que una fotografía. Tiene que ver con planificación, prevención, coordinación, recursos y capacidad de respuesta.

Precisamente por eso, si desde diferentes sectores educativos se ha advertido que algunas de las medidas comprometidas no se estaban cumpliendo como se había anunciado, creo que es legítimo exigir explicaciones.

¿De verdad podemos considerar irresponsable que una organización educativa pregunte por qué una medida anunciada no se está llevando a cabo?

¿De verdad debemos pedir silencio hasta que ocurra un incidente para poder hablar de seguridad?

Creo que sería un error.

También me llama especialmente la atención que se plantee que estas cuestiones deberían haberse tratado “de manera discreta y sin alarmismos”. Estoy de acuerdo en una cosa: no debemos generar alarma innecesaria. Pero discreción no puede significar silencio.

Las familias tienen derecho a saber qué medidas existen. El alumnado tiene derecho a sentirse seguro. El profesorado tiene derecho a desarrollar su trabajo con garantías. Y las organizaciones que representan a la comunidad educativa tienen derecho a reclamar cuando consideran que algo no se está cumpliendo.

No podemos esperar a que ocurra algo para decir después que quizá deberíamos haber actuado antes.

Además, hay una cuestión que me parece fundamental: las diferentes entidades que han hablado sobre seguridad no tienen por qué coincidir en todo, pero tampoco deberían ser presentadas como parte del problema por hacer pública una preocupación.

Podemos discrepar. Podemos discutir. Podemos incluso considerar equivocada una determinada interpretación. Pero no creo que sea justo señalar públicamente a quienes están intentando defender algo tan básico como la seguridad de nuestros estudiantes.

Y mucho menos insinuar que esas organizaciones están sembrando miedo entre las familias.

Desde el movimiento estudiantil hemos defendido siempre que los centros educativos tienen que ser espacios seguros. Y precisamente por eso no podemos aceptar que la seguridad se convierta en una cuestión política, sindical o partidista.

No estamos hablando de CCOO contra el Ministerio. Ni del Foro de la Educación contra la Delegación. Ni de unas organizaciones contra otras. Estamos hablando de nuestros estudiantes.

Los jóvenes no necesitamos que las instituciones educativas se enfrenten entre ellas. Necesitamos que se sienten en una misma mesa, que compartan información y que expliquen qué medidas existen realmente.

Y si las medidas funcionan, perfecto. Seremos los primeros en reconocerlo.

Pero si alguna medida comprometida no se está cumpliendo, también tendremos que decirlo.

Porque la seguridad no puede medirse únicamente por los incidentes que no han ocurrido. La prevención consiste precisamente en trabajar para que esos incidentes nunca lleguen a ocurrir.

Por eso creo que este debate debería servir para algo mucho más útil que señalarnos unos a otros: para comprobar qué se prometió, qué se ha cumplido, qué falta y qué podemos mejorar.

No quiero que las familias tengan miedo de llevar a sus hijos al colegio.

Pero tampoco quiero que las familias tengan que confiar ciegamente en que todo está bien simplemente porque, por suerte, todavía no ha ocurrido nada.

Entre el alarmismo y el silencio existe un punto intermedio: la responsabilidad.

Y esa responsabilidad consiste en preguntar, exigir respuestas, comprobar las medidas y trabajar conjuntamente.

La seguridad de nuestros centros educativos no debería tener colores políticos ni siglas sindicales.

Debería tener una única prioridad: nuestros estudiantes.

Adil Hamed Cañibano