Deberá pagar 1.080 euros y derribar su obra ilegal en parcela pública

Acusado de un delito contra la ordenación del territorio

Una multa de 1.080 euros y un año de pena privativa de libertad, que no deberá cumplir bajo el compromiso de derribar su obra, es la pena impuesta por la magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 a M.R.L. acusado de un delito contra la ordenación del territorio.

El acusado ha levantado una estructura en una parcela de la vía pública incluida en el Plan Especial del Príncipe Alfonso sobre una planta de siete metros y medio. La actuación se llevó a cabo sobre bienes de dominio público local de manera ilegal, cometiendo una infracción contra la Ordenanza Reguladora de la Disciplina Urbanística

Acepta seis meses de prisión por atentar contra un policía

El policía sufrió erosiones en la rodilla

I.C.M. se conformó con seis meses de prisión por un delito de atentado y 150 euros de multa por otro leve de lesiones contra un agente de la Policía Nacional que le pidió que se identificara al existir contra él una requisitoria policial.

Los hechos ocurrieron el 31 de agosto de 2016 en la playa de la Almadraba cuando, tras haber sido requerido por los agentes, el acusado se dirigió hacia uno de ellos, propinándole un fuerte empujón que lo lanzó al suelo, a consecuencia del cual, el policía sufrió erosiones en la rodilla y una tendinitis en la mano

Piden para un argelino cinco años de prisión por robo y agresión

El supuesto atacante cogió por el cuello a un joven marroquí y le provocó una incisión en el cuello cuando intentaba sustraerle varios objetos

Visto para sentencia ha quedado la vista celebrada ayer en el Juzgado número 1 de lo Penal contra F.B., acusado de un delito de robo con violencia y lesiones por el que el Ministerio Fiscal ha pedido cinco años de cárcel y una multa de 720 euros.

Los hechos se remontan al 6 de diciembre del pasado año, cuando F.B., un argelino que suele ayudar con las bolsas de compra a los clientes de los supermercados del Puerto, se dirigió, supuestamente, contra A.T., un joven marroquí, al que cogió por la chaqueta mientras lo cacheaba para sustraerle la cartera y el móvil.

Negación de los hechos

Seguidamente, y según el escrito de la Acusación, sacó un cuchillo con el que le provocó lesiones en el cuello. El joven se zafó de su agresor quitándose la cazadora, donde quedó su pasaporte. El acusado negó los hechos, asegurando que únicamente intentó ayudar a este joven después de que otros marroquíes le hubieran agredido.

Además negó haber portado algún cuchillo, señalando que no fue hasta el día siguiente durante su declaración en la Jefatura cuando los policías le indicaron que habían confiscado el arma blanca.

Amenazado con un cuchillo

Por su parte, la víctima relató cómo el acusado, al que reconoció en la sala, le amenazó con un cuchillo para exigirle sus pertenencias, llegando a provocarle una incisión en el cuello.

Tras lograr escapar del atacante quitándose la chaqueta, dejó su móvil y su cartera en manos de un amigo para regresar al lugar en que se encontraba el argelino para pedirle que le devolviera el pasaporte a fin de regresar a Marruecos esa noche. A.T. testificó que se atrevió a acercarse debido a que el supuesto agresor le había dicho que no tuviera miedo, aunque una vez a su alcance lo cogió por el cuello y lo registró en busca de algo de valor, mientras que le daba un puñetazo.

Reconocimiento del acusado como autor

Esta declaración fue corroborada por un amigo de la víctima, además de por los dos agentes de la Policía Nacional que se encontraban patrullando por la Avenida Juan de Borbón, lugar en que transcurrieron los hechos.

Los policías comprobaron cómo una persona agarraba por el cuello a otra, mientras lo cacheaba, por lo que decidieron intervenir, deteniendo al agresor al que identificaron como a la persona que ayer se sentaba en el banquillo.

Fruto de la inspección al que fue sometido, uno de los agentes localizó un cuchillo que tras el decomiso, lo arrojó al interior del vehículo.

Conclusiones del Ministerio Público

Las conclusiones del Ministerio Público se basaron en aclarar que el joven atracado se acercó por segunda vez a su agresor superando su miedo a un ataque con arma blanca con la intención de recuperar un documento necesario para cruzar a su país de origen, en respuesta a la intervención de la Defensa que insistió en repetidas ocasiones en que su representado no portaba cuchillo alguno.

Por su parte, el abogado defensor alegó contradicciones de los testigos, incluyendo el de los policías sobre quienes señaló que no habían sido testigos de la agresión y que el hecho de que el acusado no hubiera huido en el momento en que se presentaron los agentes evidenciaba su inocencia.

Absueltos de un delito de lesiones por el que se les pedía entre 5 y 6 años de prisión

Los implicados no quisieron testificar sobre la reyerta que tuvo lugar en un pub del Poblado Marinero

La magistrada del Juzgado de lo Penal número 2 dictó ayer sentencia absolutoria contra E.J.P., J.M.G, R.F. y S.M.M., acusados de un delito de lesiones, dado que ninguno de ellos quiso declarar en la vista en la que el Ministerio Fiscal pidió 4 años y 9 meses de prisión para dos de ellos, seis años de privación de libertad para otro y una multa de 900 euros para el cuarto.

Los hechos se remontan a diciembre de 2015 cuando los acusados se encontraban en el pub Nouveau, en el Poblado Marinero, donde comenzó una discusión entre E.J.P. y J.M.G., durante la cual el segundo golpeó al primero con un vaso de cristal en la cabeza.

Los jóvenes se enzarzaron en una pelea que continuó en el exterior del local

Comenzó entonces una agresión a golpes entre ambos, hasta que fueron separados y expulsados del local. Ya en el exterior, ambos se volvieron a encontrar y E.J.P. recibió un nuevo ataque por parte de J.M.G. que, en esta ocasión se encontraba acompañado de otras seis personas, que le propinaron golpes y patadas, cayendo al suelo sin poder defenderse.

Como consecuencia de la agresión E.J.P sufrió lesiones en cuero cabelludo, cara, espalda, brazos y pecho que requirieron tratamiento médico y que dejó varias cicatrices. Finalmente, cuatro de los implicados en esta reyerta se sentaron ayer en el banquillo por un delito de lesiones del que ninguno de ellos quiso declarar.

Parte del terreno del monte de la Tortuga no podrá ser reforestado

Septem Nostra denuncia que no se actuó con la necesaria inmediatez y hay zonas irrecuperables

Hace más de tres años que Ceuta sufrió una de las peores catástrofes medioambientales de su historia. Unas maniobras militares en el monte de la Tortuga desencadenaron un grave incendio que arrasó más de 30 hectáreas y dejó tras de sí importantes pérdidas a nivel de flora y fauna.

Fue en octubre de 2015 y aunque poco tiempo después se llevaron a cabo trabajos de limpieza y de ciertos preparativos para la futura recuperación de la zona, desde Septem Nostra consideran que estas tareas han sido a todas luces insuficientes para restablecer todo el valor ecológico de esta área de García Aldave.

“Una de las consecuencias del fuego al no actuar a tiempo es la desaparición de la cobertura vegetal que lleva a la erosión del suelo y lo vuelve irrecuperable”, explica el presidente de Septem Nostra, José Manuel Pérez Rivera. Es lo que ha ocurrido en parte del terreno que hace algo más de tres años fue pasto de las llamas. “Debido a que no se inició un proceso de reforestación inmediato hay zonas que ya no se podrán reforestar”, añade.

Los ecologistas piden un Plan de Gestión Forestal para el estudio de zonas verdes

La pendiente del terreno sumado a las lluvias que arrastran la cobertura vegetal terminan de convertir en insalvable un terreno sobre el que se podía haber actuado con mayor inmediatez. Esta parece ser, a juicio de la asociación ecologista, la tónica habitual en una ciudad donde los estragos causados por los incendios no reciben el tratamiento adecuado. “En cuanto se produce un fuego hay que adoptar medidas urgentes para sostener la cobertura del suelo y que no se pierda. Si no se actúa pronto, es irrecuperable”, apunta Pérez Rivera.

Esta situación deriva de una “falta de visión global y planificación” por parte del Gobierno local, tal y como estima el ecologista. “No existe un Plan de Gestión Forestal para hacer un diagnóstico de los montes y establecer si los usos que se les dan son correctos o no”.

Los estragos causados por el fuego en el monte de la Tortuga fueron muy graves.

Pérez Rivera recuerda que Ceuta cuenta con dos montes declarados Bien de Interés Cultural o BIC y es necesario “establecer unos objetivos mínimos de conservación, difusión y, por qué no, de aprovechamiento a nivel turístico o socio-educativo”. Es la manera, insiste, de “limitar usos” que sean compatibles con el entorno medioambiental.

En el caso del monte de la Tortuga, cuestiones como la falta de una respuesta inmediata han llevado a que parte de este terreno no pueda ser reforestado. “El no haber actuado antes y adoptar medidas preventivas, que es lo que hacen en cualquier sitio, junto con tareas de mantenimiento, ha derivado en un proceso de erosión”.

El ecologista urge a “no demorar” más la recuperación del suelo que aún pueda ser susceptible de reforestar “porque cada día que pasa es más difícil de recuperar”.

Pistoletazo de salida a la reforma de Gran Vía

Ofrecerá una imagen renovada del centro

La reforma de la Gran Vía ha dado comienzo con los preparativos previos. Unos preparativos apenas perceptibles de colocación de vallas y organización del trabajo que se llevará a cabo durante los próximos meses.

Mejoras

La actuación mejorará algunos aspectos de esta céntrica zona, tanto a nivel de infraestructuras, como de circulación, ya que algunos tramos como el de la calle Valentín Cabillas pasarán a ser peatonales, mientras otros como la carretera de González Tablas se abrirá ahora al tráfico.
De momento estos preparativos darán paso a una prospección de dos zonas declaradas Bien de Interés Cultural: el antiguo convento de los Trinitarios y el parque ubicado en la confluencia con Vitori Goñalons.

Más de un siglo de sanidad militar dice adiós a Ceuta

El Hospital Militar O’Donnell cerró sus puertas en 2013 pasando a convertirse en Clínica médico-pericial

Ha sido un icono de la sanidad militar ceutí. El emblema de una época en la que las circunstancias hacían necesaria la existencia de unas instalaciones sanitarias que cubrieran la demanda de una población mayoritariamente castrense y donde el trasfondo del conflicto bélico con Marruecos justificaban su presencia.

Así nació el Hospital Militar de O’Donnell en 1913, que un siglo después echó el cierre para convertirse en Clínica médico-pericial. A finales de este año clausurará definitivamente sus puertas dejando tras de sí miles de historias y recuerdos plasmados en libros como ‘Hospital Militar O’Donnell de Ceuta: 100 años de historia’, de los doctores J.A. Martínez, J.A. Moreno y M. Lupiani o en la memoria de los que han trabajado entre estas cuatro paredes.

“En el Morro estaba el conocido como cuartel de los mil hombres que se construyó un siglo antes para albergar a los militares que estaban de paso hacia Marruecos y reunía las condiciones necesarias para convertirse en hospital porque estaba relativamente cerca de la frontera y de la batalla”, explica el coronel médico, Manuel Lupiani, antiguo jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Militar.

Superficie

Así nacieron estas instalaciones que se ubican sobre 42.000 metros cuadrados y que se distribuía en cuatro barracones de mampostería de dos pisos, al que se sumaba otro de dimensiones más reducidas que en la actualidad alberga la farmacia militar.

Era la mejor opción para acoger las dependencias militares de sanidad aunque presentaba numerosas deficiencias. “Las cubiertas no estaban en doble vertiente como ahora, sino tipo terraza y había muchas goteras. No había luz, ni retretes o duchas y los soldados se desinfectaban en un sitio llamado ‘La estufa’ en el Morro”.

Lo llamaron Hospital Militar O’Donnell por el general del mismo nombre que pernoctaba junto a su destacamento de camino a la contienda en Marruecos. Su tropa, integrada por mil hombres, también prestó el nombre al antiguo cuartel que dio paso a las dependencias sanitarias.

Primeros auxilios

Aunque el quirófano era también inexistente y tuvo que habilitarse con posterioridad, si había una especialidad en la que destacaba la sanidad militar esa era, sin lugar a dudas, la cirugía. “En esa época había muchos heridos por bala y en el campo de batalla se hacía la primera cura. De ahí pasaban a los puestos de socorro que al principio se llamaban hospitales de sangre, donde se efectuaba una nueva cura y finalmente se trasladaban al hospital donde entraban al quirófano”.

Aunque las obras que se acometieron en el anterior cuartel mejoraron considerablemente las dependencias, sí es cierto que la carencia de medios obligaba al personal a idear métodos para luchar contra muchas de las enfermedades infecciosas de la época.

“El paludismo lo producía un mosquito que ponía los huevos en las charcas. Pues lo que se hacía era cubrir con petróleo estas zonas para impedir que los pusieran”. Este sistema se completó con la construcción de una balsa con peces de la especia gambusia que se alimentan de las larvas de los mosquitos que provocan esta enfermedad.

En esa misma balsa también se criaban ranas para realizar la prueba de embarazo. “En la rana macho se inyectaba orina de la mujer que llevaba una hormona que en caso de estimular la producción de espermatozoides demostraba que estaba embarazada”.

Perspicacia

El ingenio suplía en más de una ocasión la escasez de personal y materiales y este esfuerzo dio como resultado algunos logros que han quedado escritos en las páginas de la historia de la sanidad militar.

“En 1915 en Ceuta comenzó a hacerse una campaña de vacunación del tifus. La primera vacuna se puso aquí de modo experimental. Todo el personal se vacunó y como vieron el éxito que tuvo se extrapoló al resto de España”, apunta Lupiani. A nivel local, el personal del Hospital Militar puede jactarse de haber sido el primer establecimiento sanitario en haber realizado una laparascopia en 1984.

Su construcción fue en un antiguo cuartel conocido como el de los ‘mil hombres’

Los médicos militares también ejercían como forenses y de ahí nace otra de las anécdotas que el coronel Lupiani recuerda. “Teníamos dos neveras donde se metían los cadáveres. Una noche llegaron dos fallecidos y cuando abrimos uno de estos cubículos nos encontramos con que estaba lleno de yogures que un trabajador había colocado ahí porque normalmente nunca se usaban las dos neveras simultáneamente”.

Numerosas historias que superan los cien años de vida y que en unos meses pasarán a la historia cuando estas dependencias alberguen la nueva Unidad de Reconocimiento Periódica (URP).

Coronel médico Manuel Lupiani

Más de 30 años en el servicio | “Como experiencia ha sido sublime”

El coronel médico Manuel Lupiani fue jefe del Servicio de Ginecología en el Hospital Militar donde inició su trayectoria laboral en la década de los 80.

“Primero estuve en el cuerpo de guardia por mi condición de teniente y después pasé al Servicio de Ginecología y Obstetricia como ayudante del doctor Ascaso”.

Resalta de su amplia trayectoria la “experiencia” adquirida, sin olvidar el compañerismo. “Todos han sido excelentes compañeros y muy profesionales. Como experiencia tengo que decir que ha sido algo sublime”.

Un centro subterráneo bajo el propio Hospital O’Donnell

Durante la Guerra Civil española se construyeron unas dependencias sanitarias bajo el propio Hospital O’Donnell, un centro subterráneo para evitar los bombardeos.

“Aunque se dibujó el símbolo de la Cruz Roja en el tejado, dando a entender que era un edificio sanitario y no se podía bombardear, según el Tratado de Ginebra, había gente a la que no le importaba y las bombas seguían cayendo”, asevera Lupiani.

El hospital subterráneo disponía de 50 camas y cinco quirófanos, pero tuvo que descartarse debido a la humedad del lugar. Actualmente, esos túneles, aunque son transitables, están totalmente inundados

Los trabajadores

Antonio Velázquez |Jefe del servicio de anestesia

“Llegué en el año 80 y sólo éramos dos anestesistas. Hemos trabajado y sufrido mucho porque al principio no teníamos casi de nada, ni siquiera podía monitorear al paciente y tenía que tomarles el pulso con el dedo”.

Anécdota: “Había un enfermero que presumía de dormir a los pacientes con hipnosis. Un día el otorrino iba a operar y él comenzó a decirle al paciente: cierra los ojos, te pesan los párpados y el enfermo cerró los ojos. Le dijo al médico que ya tenía al paciente preparado, sin anestesia. Se acercó a él y entonces el paciente abrió los ojos y le preguntó al médico: ¿ya se ha ido el pesado ese?”.

José Gómez-Lama | Jefe del servicio de radiología

“Era un gran hospital con una ocupación media de entre 80 y 100 camas.Teníamos mucho trabajo pero éramos como una gran familia unida y me quedo con ese sentimiento de pertenencia a un grupo de personas que durante un tiempo hizo la historia de la sanidad de Ceuta”.

Anécdota: “Soy cocinillas y en la celebración de la Patrona entraba en la cocina incluso vestido de gala para preparar algún cóctel. Recuerdo la lucha que tenía con Pepe Ramos, que era el jefe de Cocina y no le gustaba mucho que me metiera en la cocina”.

José Ramos | Jefe de cocina

“He trabajado durante 32 años aquí. Teníamos mucho trabajo y la comida era muy buena, con dos o tres dietas que con el tiempo iban mejorando. Aparte de ganar un sueldo por trabajar, recibíamos y dábamos un plus de cariño como una familia”.

Anécdota: “Mi buen amigo Juan el albañil, el Algarrobo llegaba a la cocina preguntando si había algo de comer. Un día le preparamos un cartón empanado, se lo pusimos en un bocadillo y le metió dos bocados y se lo tuvo que sacar de la boca. Era tan generoso que le había dado un trozo a otro compañero y también se lo tuvo que quitar de la boca”.

Miguel Ángel Molina | Oficial de gestión

“Aquí llevo más de media vida, entré en la década de los 80 y estuve seis años en mantenimiento. Después pasé al almacén de despensa ubicado junto a la cocina donde permanecí durante 26 años y posteriormente fue a la farmacia, donde actualmente llevo la gestión del almacén. Había mucho trabajo, pero estoy muy agradecido al Hospital Militar donde he tenido muchas vivencias”.

Anécdota: “Siempre se ha hablado de espíritus que se han visto por aquí. Yo no vi nada, pero en el ambiente hay algo que te hace pensar que puede ser que sí”.

En la memoria

El Museo del Hospital Militar hace un recorrido por la historia

Visitar el Museo del Hospital Militar es realizar un recorrido por la historia. En varias salas se recogen desde instrumental médico, hasta reproducciones de consultas o habitaciones.

En sus vitrinas se pueden conocer los paquetes de cura individual que el soldado llevaba al campo de batalla, mientras que en otras, cientos de años se esconden tras paquetes de cigarrillos elaborados para las tropas y que, curiosamente, se empleaban como tratamiento en enfermedades pulmonares.

Como otro de sus tesoros, y que quizá muchos desconocen, el Museo alberga la letra del himno que Adrián Guerra y Luis de la Calle compusieron para el cuerpo de sanidad ceutí y que, pasó a ser el himno de Sanidad Militar.

 

 

La Ciudad elabora la reforma de la red de saneamiento del Príncipe

Nace con una partida de licitación de cerca de 2,8 millones de euros

Es una de las demandas más reiteradas por parte de los vecinos de Príncipe Alfonso: la mejora de infraestructuras en la barriada, concretamente las relativas a la red de saneamiento, cuya antigüedad, cifrada en más de medio siglo, provoca un cúmulo de problemas en la zona.

Finalmente, esta problemática podría ser cosa del pasado una vez se ponga en marcha un proyecto de mejora de esta barriada que la Ciudad pondrá en marcha una vez termine de ultimarse el proyecto que tiene un presupuesto base de licitación que ronda los 2,8 millones de euros y deberá ejecutarse en un plazo de diez meses.

El proyecto consiste en la dotación de redes independientes que permitan estabilizar los caudales de aguas fecales, regularizar las acometidas domiciliarias, sistematizar los pozos de registro y aliviadero y, en general, mejorar el transporte de residuales, reduciendo la carga de llegada a las estaciones de impulsión. En resumen, se trata de efectuar un cambio en el funcionamiento de la red tratando, en la medida de lo posible, de convertirla en separativa, aprovechando la proximidad al mar y a las diferentes vaguadas existentes.

La obra, que mejorará la calidad de vida de los vecinos, tendrá una duración de diez meses

El abastecimiento se prevé realizar desde un único punto de suministro donde se instalará un caudalímetro de medición que registrará el consumo a lo largo del día de forma permanente. Se llevará a cabo la instalación de una red de riego y limpieza de calles que irá paralela a la de agua potable, aunque ambas tuberías serán independientes.

Por otra parte, se han proyectado obras relativas a la evacuación de aguas pluviales y aguas negras procedentes de los edificios. En este caso también se escogerá el sistema de red separativa, con el diseño de dos redes de alcantarillado, ya que tras un estudio inicial se ha podido comprobar que la mayoría de las viviendas no tienen independizadas ambas redes.

La solución propuesta es la limpieza y retirada de los residuos de la zona para continuar con la construcción de acometidas domiciliarias agrupadas en pozos conectados entre sí y mediante un tubo que llegue al punto de la red más próximo.

Justificación

Redes. La barriada cuenta con una red de saneamiento de carácter unitario que presenta un estado de obsolescencia marcado por su escaso diámetro y antigüedad.

Vertidos

Varias zonas. Se ha constatado la presencia de varios puntos de vertidos incontrolados relacionados con la proliferación de viviendas en zonas no urbanizables.

Instalación

Red de riego. Se instalará paralelamente a la de agua potable, aunque ambas tuberías serán totalmente independientes una de la otra.

Algunos argelinos han enfermado en el cuarto día de protesta

El frío y la falta de alimento empiezan a pasar factura en la Plaza de los Reyes

Es el cuarto día de protesta en la Plaza de los Reyes y las condiciones climatológicas, unido a la falta de alimento que algunos se niegan a ingerir, ya ha pasado factura a alguno de ellos.
El frío y la carencia de alimentos de momento le están ganando la batalla a un joven inmigrante. Pero él se niega a abandonar la Plaza de los Reyes.

Fiebre

No es el único que está sufriendo las consecuencias de esta protesta. Otro de los concentrados ante la Delegación del Gobierno está postrado por la fiebre.
A pesar de ello ninguno quiere moverse de la Plaza de los Reyes, hasta que reciban noticias. Algo que, de momento no ha ocurrido
Dicen estar bien en el CETI pero siguen exigiendo los mismos derechos que el resto de inmigrantes a los que sí se les permite el pase a la Península.

Piden cinco años de prisión por agredir a un policía y a un particular al que robó

I.M. golpeó a la víctima y después intentó atacar al agente con una botella de cerveza en la frontera del Tarajal

Visto para sentencia ha quedado el juicio contra I.M., acusado de un delito de atentado, lesiones y robo con violencia por el que el Ministerio Fiscal ha pedido un total de cinco años de prisión y una multa de 360 euros.
Los hechos por los que fue juzgado ayer ocurrieron el 4 de noviembre del pasado año sobre las 21.30 horas en las inmediaciones de la frontera del Tarajal.
Allí I.M. se dirigió a A.E.C. y le empujó por detrás tirándole al suelo y provocándole varios hematomas en la espalda. Fue la propia víctima la que testificó en la vista que se celebró en el Juzgado de lo Penal número 2, aunque el acusado se acogió a su derecho a no declarar.
El testigo aseveró que el acusado portaba unas tijeras y una navaja, aunque en ningún momento sufrió heridas por arma blanca. Sí en cambio recibió varios golpes en la espalda y el robo de 150 euros.
A.E.C. dijo haber reconocido a su agresor momentos después de los hechos, cuando dos policías nacionales lo interceptaron tras haberse cursado la pertinente llamada al 112, declaración que corroboró uno de estos agentes, que compareció en calidad de testigo.
El policía nacional aludió a la violenta reacción del imputado cuando lo requirieron en la frontera propinando un empujón a uno de ellos en el momento en que le colocaban los grilletes.

Los hechos tuvieron lugar en la frontera del Tarajal el pasado mes de noviembre

Esa primera agresión fue seguida de otro acto violento contra el mismo policía. Según la declaración del testigo, el detenido logró coger una botella de cerveza con la que intentó golpearle en la cabeza. La rápida intervención de su compañero, que detuvo a I.M., impidió que sufriera algún tipo de lesión.
Los agentes registraron al acusado localizando las tijeras y varias monedas pero no la cantidad sustraída a la que aludió la víctima.
El segundo policía, que también acudió en calidad de testigo, corroboró las palabras de su compañero, asegurando que comprobaron como la víctima presentaba hematomas por la supuesta agresión de I.M.

Conclusiones

En sus conclusiones finales, el Ministerio Fiscal aludió a las declaraciones “claras y concisas” de los testigos y la víctima que reconoció a su agresor sin género de dudas y que su actitud agresiva se debió a su culpabilidad.
Por su parte, el letrado de la Defensa se refirió a declaraciones contradictorias y al periodo de tiempo transcurrido entre la agresión y la detención, lo que hizo imposible que el acusado se deshiciera del dinero y de la navaja, la cual no apareció en el registro del detenido. Incidió también en que no se produjo agresión alguna por arma blanca.
La Fiscalía pidió un año de prisión por un delito de atentado; cuatro por dos lesiones leves y una multa de 360 euros por robo con violencia