Más de 8 horas esperando en la frontera: la odisea que no termina

Después de varios meses, la situación en la frontera del Tarajal sigue siendo la misma. Las largas colas y los atascos kilométricos continúan marcando el día a día de quienes intentan regresar a Ceuta desde Marruecos.

Tanto los conductores como los peatones sufren esperas de más de ocho horas, en una situación que, lejos de mejorar, parece haberse convertido en algo habitual y asumido con resignación.

“Más de 40 motos esperando”, denuncian los ceutíes afectados, describiendo una escena que se repite casi a diario. Una escena que vuelve a repetirse sin que nada ni nadie la solucione.

Una situación inhumana y sin respuestas

Los afectados aseguran estar cansados de una situación que califican de inhumana, en la que no obtienen respuestas y en la que la paciencia comienza a agotarse.

Muchos de ellos cruzan a diario o con frecuencia para motivos familiares, laborales o comerciales, y se encuentran con un embudo fronterizo que no distingue entre horarios ni días de la semana.

Los retrasos se producen tanto en el acceso peatonal como en los carriles para vehículos, donde se acumulan coches y motocicletas bajo el sol o la lluvia durante horas.

Los testigos describen una escena de agotamiento y frustración, con familias sin acceso a servicios básicos, la historia que no deja de repetirse.

Una situación que ya estalló en protestas

El pasado mes de enero, la situación en la frontera superó con creces cualquier expectativa. Fueron más de 18 horas de espera para los que volvían del país vecino.

La situación fue tan insostenible que llegó a desembocar en protestas de decenas de personas que marcharon a pedir explicaciones a la Policía marroquí por los retrasos y la caótica organización.

Los conductores de los vehículos que llevaban casi un día bloqueados salieron de los mismos para llegar por su propio pie a la frontera a protestar.

Ni un kilo de chebakia: las normas de la frontera que nadie entiende

Madre e hija. Vienen de pasar un día en Marruecos y regresan a Ceuta, su hogar. Entre sus pertenencias traen 1 kilo de chebakia (conocida popularmente como chuparquía) y 2 de aceitunas.

Un consumo para el hogar ante la cada vez más cercana fecha del inicio del mes sagrado de Ramadán.

Tras cruzar el Tarajal, ambas pudieron regresar a su casa, pero sin la chebakia y sin las aceitunas. A cambio, recibieron un acta de destrucción de esos alimentos firmada por la Guardia Civil.

“Se intercepta a la persona tratando de importar mercancía sin presentarla para su despacho en la oficina de la aduana”, recoge el boletín que firmó el agente. Los alimentos terminaron en el contenedor y las dos mujeres, prácticamente etiquetadas de contrabandistas por haber introducido esos alimentos para su hogar en un carrito de compra.

Del disgusto, una de ellas necesitó ir al servicio. No pudo. No es de uso público, le dijeron.

La frontera del Tarajal, el ejemplo del caos

La frontera del Tarajal, que separa Ceuta de Marruecos, sigue siendo un ejemplo de confusión, de normas indefinidas.

En septiembre del año pasado, MDyC llevaba al Pleno una petición para que los ciudadanos pudieran pasar más productos por la frontera y una reclamación de mayor claridad que chocó con la falta de respaldo de otras formaciones.

El paso fronterizo sigue sin normalizarse y sin unas normas claras que sepan diferenciar lo que es una carga que un par de mujeres traen a su casa para consumo en familia y una especie de porteo encubierto.

La radicalidad con la que se aborda este asunto lleva a medidas y decisiones esperpénticas.

Una circular cuestionada por Aduanas

La circular que hace 4 años trasladó Delegación del Gobierno a los medios de comunicación para notificar públicamente qué podía pasarse y qué no terminó siendo tildada de “errónea” por Aduanas.

“Nos reiteramos: las octavillas, trípticos o panfletos informativos o publicitarios carecen de fuerza legislativa sin menoscabar la buena fe o intención de informar a los ciudadanos de forma general, aunque en el presente caso de manera errónea”, respondía Aduanas a un ciudadano sancionado con 500 euros por entrar en Ceuta con varias cajas de perfumes.

La propia plataforma ciudadana constituida a modo de crítica contra el caos fronterizo denunciaba el pasado año que la línea fronteriza funciona a criterio del guardia civil. “Lo que hoy está permitido, mañana se prohíbe, generando un clima de inseguridad, confusión e impotencia para los ciudadanos que cruzan a diario”, denunciaron.

aduanas-erronea-circular-delegacion-productos-frontera-tarajal

Límites que son considerados «absurdos»

Las restricciones impuestas tras la pandemia –como “los límites absurdos de peso y los productos prohibidos”– se suman a la aplicación de una circular interna de la Delegación del Gobierno que carece de validez jurídica clara.

“Esta norma, basada en una instrucción de 1994 que ya ha sido derogada, se sigue aplicando de forma abusiva e ilegal. Las propias aduanas desconocen los límites exactos, lo que multiplica la arbitrariedad, el malestar y la sensación de indefensión total de los ciudadanos”, expuso en uno de sus últimos comunicados dicha plataforma.

A esto se suma un grave desequilibrio en el trato por parte de Marruecos, que “no aplica el régimen de viajeros a los ceutíes, impidiendo así el paso de productos básicos como ropa o alimentos”, y dejando a los ciudadanos de Ceuta “en una situación de absoluta indefensión sin que el Gobierno español haya garantizado protección ni reciprocidad”, añadieron desde la plataforma.

Ejemplos sencillos de entender

Cuatro años después de la circular de Delegación que la propia Aduanas pone en evidencia, no se ha dictado ninguna norma clara al respecto.

A pie de calle se repiten ejemplos sencillos de entender. ¿Pueden ser madre e hija autoras de un contrabando cuando llevan solo un par de alimentos en su carrito?

A diario se suceden situaciones de este tipo que terminan de la misma manera. Casos atrapados en una laguna permitida en uno de los puntos fronterizos que mayor tránsito de personas y vehículos atrae.

Y lo más grave de todo son los episodios que terminan rodeando este tipo de intervenciones.

Quejas, denuncias, pérdida de nervios… un ambiente inapropiado para una frontera llamada inteligente en donde sigue habiendo decisiones y protocolos nada claros.

La hemeroteca recoge cuantiosos incidentes con denuncias cruzadas entre ciudadanos y guardias civiles. Los primeros se sienten tratados como criminales y menospreciados por cruzar con 4 tomates.

El control del tendero, lo bautizaron los segundos para protestar por los servicios encomendados.

Cuatro años después de esa famosa circular, nada cambia en el Tarajal.

Localizado el cadáver de Shaaban, un tunecino que quiso cruzar a Ceuta

Ha sido un auténtico mazazo. Las esperanzas por dar con alguna pista que apuntara a que Shaaban estaba vivo se han agotado. El cuerpo sin vida de este joven tunecino que quiso cruzar a nado a Ceuta ha sido encontrado en Marruecos.

Así lo ha comunicado su familia. El joven, natural de la ciudad de Susa, fue localizado en la morgue de Tetuán e identificado por su padre.

Había emprendido ruta a nado hacia Ceuta. Iba acompañado de un joven marroquí. La ausencia de datos sobre su paradero llevó a su familia a comunicar con este periódico con la esperanza de que alguien supiera dónde estaba, si había logrado llegar a la ciudad. Su caso se sumó a los tantos publicados de desaparecidos, una cifra que va a más en las últimas semanas.

Las borrascas y sus consecuencias

Su entrada se produjo, además, en una de las jornadas de temporales que llevan marcando los últimos meses en Ceuta. Borrascas marcadas por la lluvia y el viento que lejos de rechazar o aminorar los intentos de pase, los aumentan.

Los propios nadadores creen que habrá menos vigilancia y que será más sencillo el cruce, lo que termina dando pie a una auténtica trampa mortal.

Shaaban Al-Mazoughi tenía 30 años y era de Túnez.

Desaparecidos y denuncias

La clave en todos estos casos está en denunciar en cualquier Comandancia de la Guardia Civil tanto de Ceuta como de la Península y en aportar el mayor número posible de datos que sirvan para encauzar una de estas historias. Porque lo que no se denuncia no existe.

Publicar los casos en los medios de comunicación y redes sociales ayuda, pero también hay que dotar de oficialidad esa desaparición para que la Guardia Civil pueda tener todos los datos en las bases de desaparecidos y comparar datos, además de ADN.

Se puede presentar denuncia en el país de origen del propio desaparecido.

Nicho 123: el último adiós en Ceuta a un subsahariano

El nicho 123 de la galería de Santa Irene, en el cementerio de Santa Catalina, en Ceuta, acoge los restos de uno de los inmigrantes que fue localizado por Salvamento Marítimo el pasado 5 de febrero en pleno temporal.

Hoy se ha conocido un dato que antes no había trascendido, era subsahariano.

En un mes han muerto en aguas de Ceuta seis inmigrantes procedentes de puntos del África subsahariana, ya que cada vez son más lo que intentan sortear los espigones, aunque no sepan nadar bien, o los que cruzan la valla, se esconden en los montes y terminan muriendo de frío.

La Funeraria Al-Qadr ha procedido al traslado del ataúd esta misma mañana hasta Santa Catalina, en cuyo cementerio ha sido enterrado sin que se conocieran datos sobre su identidad. 

Siete fallecidos en este 2026

El joven, en cuyo registro quedan solo los datos de ‘varón’ y ‘sin identificar’, ocupa uno de los nichos próximo al de otros inmigrantes que también terminaron falleciendo cuando buscaban el pase a Ceuta.

En lo que va de 2026 han muerto 7 personas bien en pases a nado o bien sorteando el vallado y solo en algunos de esos casos se ha podido saber su identidad.

En los de los subsaharianos fallecidos no se ha conocido nada sobre su pasado, ni una pista, ni un rastro que pueda ser oficial.

Muchos desaparecidos

Tras la autorización judicial se ha procedido al entierro de este joven, liberándose así unas cámaras de conservación que estaban ocupadas en su totalidad, lo que evidencia hasta qué punto alcanza el drama migratorio que salpica a Ceuta.

Precisamente, la falta de infraestructuras lleva a que se tengan que ordenar entierros de forma más o menos rápida ya que la lista de desaparecidos no hace más que aumentar.

A diario se publican peticiones de familiares que ruegan ayuda para conocer algún dato sobre el paradero de sus seres queridos. Las pistas se pierden en los cruces a Ceuta. Existe el temor de que sus cuerpos sin vida terminen apareciendo en las costas de nuestra ciudad.

Un apagón en Castillejos deja la frontera bloqueada más de una hora

Un apagón en Castillejos ha tenido repercusión directa en la frontera que separa Ceuta de Marruecos, toda vez que el lado marroquí quedó completamente a oscuras y con sus medios inoperativos.

Los vehículos que entraban desde el vecino país a nuestra ciudad y los que salían de Ceuta quedaban bloqueados en la frontera marroquí, en donde no funcionaban los sistemas. Así fue hasta las ocho y cuarto de la tarde, cuando se ha recuperado el suministro.

Prácticamente, durante algo más de una hora, se ha tenido la frontera paralizada y quienes se encontraban allí, atrapados. La única iluminación era la que procedía de las luces de los coches.

Esto evidencia la falta de sistemas alternativos para poder sortear este tipo de situaciones que terminan bloqueando la comunicación entre dos países.

Frontera-sin-luz-Marruecos-Ceuta

Medidas de seguridad ante cualquier tardanza y activación de las fuerzas de seguridad

Dentro de la frontera marroquí todo estaba a oscuras, al igual que la zona costera en donde hay despliegue militar.

Las fuerzas de seguridad, tanto Policía Nacional como Guardia Civil, fueron alertadas desde el principio para adoptar medidas preventivas y de refuerzo si la situación persistía.

Todo ello porque del apagón se concluía un problema de seguridad que debía ser tenido en cuenta no solo en la frontera, sino también en la propia valla.

El suministro eléctrico se ha ido recuperando y ahora queda por determinar que el sistema operativo de ordenadores en el lado fronterizo marroquí no dé fallos que ralenticen aún más el sistema de tránsito.

Tránsito recuperado una vez se pudo recuperar el suministro

El tráfico a ambos lados de la frontera ha estado bloqueado durante el periodo de duración de un apagón inusual que se está investigando y que ha afectado a buena parte de Castillejos y a todas las zonas fronterizas.

Los vecinos que se vieron atrapados en el paso del Tarajal han ido o saliendo o entrando de nuestra ciudad, recuperándose así la actividad.

La acción heroica de 3 guardias civiles en Benzú evita la muerte de un inmigrante

La situación más extrema, la más grave, la que pone en evidencia el abandono del Ministerio del Interior en Ceuta ha tenido lugar esta madrugada en Benzú. Tres agentes de la Guardia Civil se han coordinado para salvar la vida a un joven marroquí.

Que hoy no se esté narrando una nueva tragedia es gracias a la implicación de un componente del equipo de búhos y de 2 agentes que estaban prestando servicio en la valla.

Los tres han actuado con total celeridad para evitar que un chico que venía nadando desde Beliones se ahogara, después de quedar prácticamente inconsciente tras golpearse en la cabeza con las rocas, movido por el oleaje.

AEGC lleva tiempo solicitando más medios, más agentes, pero sobre todo medidas que eviten riesgos para los propios inmigrantes y para los guardias civiles. El espigón de Benzú es una auténtica trampa mortal, ha perdido toda consistencia, es el vivo ejemplo de la antesala de una tragedia.

Las denuncias de AEGC cobran protagonismo ante lo ocurrido esta madrugada

AEGC lo ha denunciado, ha reclamado acciones urgentes, pero el Ministerio del Interior parece no tomarse en serio lo que pasa ni en los espigones ni en la valla con Marruecos. El abandono se ha convertido en marca de la casa.

Lo sucedido esta madrugada, poco antes de las seis, ha estado al límite de la tragedia. Un joven cruzaba a nado desde Beliones a Ceuta luchando contra el oleaje. Su pretendida incursión fue detectada por el equipo búhos; también la incidencia gravísima con la que se había topado este muchacho, de origen marroquí, que ha terminado ingresado en el hospital.

La marea y el oleaje lo arrastraron hacia las rocas, provocándole no solo fracturas, sino también que quedara prácticamente inconsciente. Atrapado entre las rocas, no podía salir y estaba siendo golpeado de manera reiterada contra la estructura de un espigón que se cae a pedazos y que ya ha perdido toda la parte final, la que termina en el mar.

Se estaba ahogando, lo que llevó a que desde los búhos se activara aviso al COS y desde la central operativa se movilizara a los agentes más cercanos, dos que estaban prestando servicio de patrullas unipersonales en la valla y que abandonaron el lugar para acudir a salvar esa vida. Era el objetivo único, el perseguido.

La cooperación de 3 guardias civiles para salvar una vida

La cooperación entre los 3 fue determinante para liberar al inmigrante hasta llevarlo a un punto seguro, constatando que presentaba fracturas en una pierna, además de un traumatismo severo en la mandíbula y un golpe craneal.

​Una ambulancia del 061 procedió a su traslado urgente al hospital en donde quedó ingresado. Aunque fueron activados los bomberos, finalmente fue la Guardia Civil la que rescató al joven de una situación extrema, más que nunca al límite.

La cadena de cooperación llevada a cabo entre los tres guardias civiles ha sido clave. El componente de los búhos por su alerta al momento y detección rápida de la ruta que seguía el joven, apreciando el estado en el que se encontraba; los dos agentes de la valla, por su actuación urgente para rescatarlo.

Un golpe de mar había llevado al chico hasta la zona del espigón que ya está hueca. Prácticamente inconsciente no podía salir del hueco al que había sido empujado en esta compleja travesía.

Uno de los guardias civiles desplazados desde la valla se quitó el cinturón y varias prendas para arrojarse al agua y sacar al inmigrante, mientras otro se posicionaba en la estructura del espigón para cooperar.

El espigón, la tragedia y las quejas de AEGC

Un espigón que está hueco, sobre el que AEGC ha alertado en cuantiosas ocasiones porque puede suceder una tragedia si cede totalmente y se lleva a los guardias civiles que prestan servicio en el lugar.

Hoy se narra la historia de un salvamento porque unos agentes de la Comandancia de Ceuta han sumado todas las fuerzas para conseguirlo, pero se vuelve a poner de relieve lo tantas veces denunciado: la auténtica dejación de funciones en la que incurre Interior para mantener como debe las estructuras de seguridad, el espigón y la valla.

Faltan efectivos, pero falta también un sistema renovado, que funcione y que aporte la seguridad debida a los agentes. Y, el espigón de Benzú no ofrece nada de esto. Andar por la estructura es arriesgarse, los últimos temporales han provocado una degradación mayor.

Estas circunstancias ponen en peligro no solo a los agentes del Instituto Armado sino también a los propios inmigrantes. Un peligro doble que esta madrugada ha burlado esa frágil línea que separa en demasiadas ocasiones la vida de la muerte.

El abandono de las estructuras de seguridad fronterizas es un hecho que ya nadie puede negar. En las últimas borrascas ha quedado en evidencia con las entradas constantes de inmigrantes sorteando un vallado ineficaz.

Una valla obsoleta y una situación fronteriza extrema

Los saltos son permanentes mientras la estructura del vallado está ya obsoleta. Una situación que pone además en peligro a los propios subsaharianos. Tres han muerto en solo 15 días, los tres de frío tras saltar la valla y ocultarse entre la maleza.

Esa es otra. Los guardias civiles se ven obligados a patrullar por zonas transformadas en auténticas junglas. Son una especie de selva que serpentea, así está toda la zona del collado, uno de los puntos más permeables.

La Ciudad no limpia toda esa parte, lo que es aprovechada por inmigrantes para esconderse. Vienen heridos, cansados, con hipotermia y terminan muriendo. No se sabe de sus muertes hasta que sus cuerpos sin vida son descubiertos. En dos casos, por la más pura casualidad. Por unos ciclistas y unos senderistas cuyos caminos se toparon con esta dura imagen.

Así está Ceuta, así están sus fronteras y así se producen casos extremos en los que la Guardia Civil frena que se produzcan más muertes, en los que la suerte se pone del lado de la vida en la balanza.

AEGC sigue reclamando medios, agentes, recursos y medidas de seguridad adecuadas en una frontera sur que se encuentra en el olvido.

Desaparecidos en la frontera sur: sus familias piden ayuda

Las familias de dos marroquíes han pedido ayuda para dar con su paradero, toda vez que perdieron su pista tras emprender el cruce a Ceuta desde Marruecos.

Sus casos se suman a las historias publicadas en este periódico que, en ocasiones, sirven para dar con soluciones, ya que la publicación de estos rostros ayuda a que sean localizados.

Es una cadena necesaria en una Ceuta frontera a la que intentan llegar los llamados nadadores.

Mohamed Tijani, de 48 años, natural de Rincón

La familia de Mohamed Tijani no tiene noticias de su paradero desde hace 15 días. Tiene 48 años y es natural de Rincón (Marruecos).

Partió en una embarcación pequeña con 4 personas más, entre los que había vecinos suyos, pero también de Castillejos.

La familia de Mohamed Tijani pide ayuda para intentar obtener alguna pista sobre su paradero.

Mohamed, de 22 años, vecino de Castillejos

Mohamed Tahir, de 22 años, es de Castillejos. Su familia no tiene noticias de él desde hace tres días, cuando emprendió ruta a nado a Ceuta.

Iba con un amigo que fue interceptado en plena travesía. De este joven nada se ha vuelto a saber.

Partió desde la zona de la lonja de Castillejos cerca de la gran mezquita. El amigo de Mohamed fue interceptado en el mar, pero de él no hay rastro.

Le conocen con el apodo de ‘tanino’.

Es importante denunciar

La clave en todos estos casos está en denunciar en cualquier Comandancia de la Guardia Civil y en aportar el mayor número posible de datos que sirvan para encauzar una de estas historias. Porque lo que no se denuncia no existe.

Publicar los casos en los medios de comunicación y redes sociales ayuda, pero también hay que denunciar.

Además, se puede denunciar en el país de origen del propio desaparecido.

Al límite: así llegan subsaharianos a Ceuta tras saltar la valla

Muchos de ellos están llegando al límite. Son subsaharianos que pasan los días escondidos en los montes de Marruecos esperando el momento de sortear el vallado para cruzar a Ceuta.

Se ocultan para que, en el lado marroquí, no los detengan en las batidas que están llevando a cabo. También para evitar que los detecte la Guardia Civil en el salto, que intenta coincidir con las jornadas de intensa lluvia y viento.

Los que llegan mojados, en muchas ocasiones descalzos e incluso sin camiseta se esconden entre las malezas antes de emprender rumbo al CETI. El problema es en ocasiones ese descanso deja de ser momentáneo para transformarse en mortal.

En los últimos 15 días han muerto 3 subsaharianos cuando habían cruzado a Ceuta. Presentaban hipotermia, murieron de frío. Uno el 25 de enero en el entorno de la valla, otro el 29 de ese mes en el arroyo de Calamocarro, y el último, este pasado domingo cerca del fuerte de San Francisco de Asís.

Esos son los localizados porque o bien guardias civiles o bien ciudadanos que pasaban por esa zona los vieron. Sus llamadas alertaron de las muertes. Esto es lo que oficialmente se conoce, pero puede que la realidad sea mucho más dura.

La llamada de un ceutí que ha salvado una vida tras activarse el protocolo

En otras ocasiones esas llamadas sirven para salvar vidas. Esta tarde, un ceutí se encontró a un joven subsahariano exhausto, derrotado en García Aldave, mojado, sin fuerzas y descalzo.

Le echó lo único que tenía a mano para darle cierto calor, un parasol de coche. Después llamó al 112. Ha sido a las 18:30 horas. Pasadas las siete de la tarde, una ambulancia de la Cruz Roja lo recogía para trasladarlo al hospital.

Allí están llegando muchos subsaharianos tras saltar la valla con heridas en manos, en las piernas, en los pies… o incluso en el rostro tras caerse de la parte más elevada del vallado. Llegan también con fracturas, con hipotermia, en situaciones cada vez más extremas.

La permeable valla que deriva en entradas constantes y llegadas al CETI

La permeabilidad de una valla obsoleta se ha convertido en la vía de pase para los grupos de subsaharianos que se acercan a los montes marroquíes para asentarse en el lugar y esperar el salto.

La mayoría cruza la valla, pero también hay quien lo intenta a nado. En diciembre de 2025 murieron dos chicos ahogados. A otros, también subsaharianos que siguieron esa vía, se les ha perdido la pista tras adentrarse en el mar.

Los que llegan por sus propios medios al CETI lo celebran, sus compañeros graban en vídeo ese momento, pero otros tantos quedan atrás. Cuando saltan la valla alcanzan un lugar desconocido, buscan esconderse entregándose a una trampa mortal. El hallazgo de sus cuerpos sin vida refleja la parte más dura de esos periplos migratorios que tienen a Ceuta marcada en la ruta.

Lo que recordó Ca-minando Fronteras

Las oenegés han advertido de esta situación. Ca-minando Fronteras lo ha recogido de hecho en el último informe publicado en el que alude, además, a los fallecidos al otro lado de la valla y a las condiciones extremas en las que se producen esos cruces.

Aludió a las muertes de subsaharianos en concreto en el vallado, pero en zona marroquí, que nunca trascendieron a conocimiento de los medios de comunicación hasta la difusión de este estudio.

En concreto, la entidad social cifró 3 muertes en la valla. “Durante este periodo nuestro observatorio ha documentado tres personas fallecidas en la valla de Ceuta: dos de nacionalidad sudanesa y uno camerunesa”.

Abdel Monaim, el joven que llegó a nado soñando con Cristiano Ronaldo

Tiene tan solo 20 años, pero su historia ya parece la de alguien que ha vivido varias vidas. Su nombre es Abdel Monaim Achtib y decidió desafiar un mar embravecido para pisar las tierras de Ceuta, impulsado no solo por la necesidad, sino por conseguir un sueño que lleva dentro desde pequeño: llegar a lo más alto del mundo del fútbol.

Para ello, el futbolista marroquí lucha en los terrenos de juego, sacando a relucir su juego versátil y vistoso tal y como lo hace su ídolo de toda la vida: Cristiano Ronaldo, uno de los mejores jugadores de la historia.

Una travesía complicada

El deportista habla con sinceridad y con palabras muy directas sobre su travesía a nado desde Marruecos hasta la ciudad autónoma, una experiencia de león.

“Fue un momento muy difícil, tenía un poco de preocupación porque el clima era complicado”, explicó a El Faro de Ceuta.

El mar no solo era un obstáculo físico, también una batalla mental. El miedo, el frío y la incertidumbre fueron sus compañeros de viaje.

Su pasión por el fútbol

El amor por el fútbol siempre ha estado presente en la vida de Abdel, evolucionando sus cualidades con el esférico a lo largo del tiempo.

“Siempre me gustó el fútbol desde pequeño, también gracias a mi hermano y otra gente”, confesó.

Además, ha disfrutado de su afición en uno de los clubes más emblemáticos del país vecino: el Mogreb Atlético Tetuán, entidad en la que militó desde 2014.

Cuando está en el terreno de juego, siempre tiene en mente a su principal inspiración: Cristiano Ronaldo, un delantero histórico que lleva 961 dianas en su carrera y que se caracteriza por su envidiable disciplina y talento.

“Mi ídolo es Cristiano Ronaldo porque es un jugador completo que se mantiene en forma”, expresó.

Su estancia en Ceuta y un sueño

Abdel lleva desde el 12 de diciembre de 2025 en Ceuta y reside en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) desde hace nueve días.

La ciudad autónoma es ahora su nuevo punto de partida de un largo camino que tiene por recorrer para alzarse con su sueño: ser futbolista profesional en nuestro país.

“Mi sueño es convertirme en jugador de fútbol, si Dios quiere, en el futuro con un equipo de España”, matizó a este periódico.

Abdel no sabe lo que le esperará mañana, pero sí es consciente de lo que ha demostrado: que no hay ola que pueda frenar a alguien que lo ha apostado todo por una meta. Ahora, el joven empieza el partido más importante de su vida.

Said, Yassine e Issa: desaparecidos en el cruce a Ceuta

En Argelia y en Marruecos hay familias rotas de dolor. La desaparición de sus seres queridos en ruta a Ceuta los ha roto. La ausencia de noticias les hace pedir ayuda.

Se están produciendo jornadas de muchísima presión no solo en el mar sino también en la valla. Las consecuencias de todo ello están en las muertes -dos en las últimas horas-, pero también en las historias de desaparecidos.

Las crónicas de este domingo se suman a las tantas ya publicadas en estos días. Son muchas, demasiadas. Todas de personas que buscaron la entrada a nado en las peores condiciones, cuando ni siquiera las embarcaciones pueden sortear la zona fronteriza

Los amigos argelinos

Los amigos argelinos, Yassine e Issa, están desaparecidos desde el 4 de febrero. Ese día emprendieron rumbo a Ceuta, dejando atrás Castillejos (Marruecos).

Sus familiares piden ayuda para saber dónde están. La carencia de información, la ausencia de la llamada que haga constatar que se encuentran a salvo hace temer lo peor.

Yassine e Issa, de 22 años, son amigos. Juntos emprendieron la ruta hacia el norte de Marruecos y juntos buscaron el pase a nado hasta Ceuta, siguiendo una de las rutas más peligrosas y además en plena borrasca.

Las familias de estos chicos señalan que llevaban traje de neopreno y que siguieron la ruta de los espigones. Es la misma que han seguido otros tantos varones cuyas ausencias han quedado reflejadas en las páginas de este periódico porque sus propias familias lo han solicitado.

Más desaparecidos, Said, de 17 años

Said El Younsi buscó la entrada a nado en la noche del viernes 6 de febrero.

Llevaba puesto pantalón corto negro y camiseta negra. Es de Tetuán y tiene 17 años. Su familia está muy preocupada por él.

Desde ese día nada saben de su paradero, por eso solicitan cualquier tipo de dato que pueda ayudar a poner fin a esta incertidumbre.