“Cuando te coja de paisano la cosa va a cambiar”: amenazas a la Policía con castigo

El titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha condenado al llamado I.H.O. por un delito de desobediencia grave. El acusado ha reconocido los hechos y ha aceptado la pena de 6 meses de multa a razón de 3 euros diarios. De no abonar dicha multa, el acusado deberá cumplir 3 meses de prisión, impuesta como responsabilidad civil subsidiaria. El acuerdo entre el Ministerio Fiscal y la Defensa evitó que se tuviera que celebrar el juicio oral donde el acusado se enfrentaba a la pena de 12 meses de prisión.

Los hechos a los que se ha hecho referencia en esta conformidad ocurrieron el pasado 7 de febrero. Sobre las 00:41 horas, en pleno toque de queda impuesto por el Ejecutivo Local, el acusado se encontraba junto a otras personas en la calle Doctora Soraya, cuando fue requerido por agentes de la Policía Local para que se identificara. El acusado no se mostró participativo y, con ánimo de desatender el principio de autoridad, con actitud agresiva y amenazante hacia los agentes, profirió a los mismos expresiones tales como: “Yo no tengo por qué identificarme, no pienso marcharme de aquí, esto no va a quedar así. A mí no me detiene ningún policía que vive en el centro, hijos de putas, cabrones… Esto no va acabar así, me cago en vuestra puta madre, a mi me respeta todo el mundo en el Príncipe”. Asimismo, a uno de los agentes le amenazó diciéndole “cuando te coja de paisano la cosa va a cambiar, hablaremos de otro tema, cuando te coja se va a liar gorda”, generando en el agente un gran desasosiego y temor.

Por esta actitud, el acusado fue denunciado por un delito de desobediencia grave y este mismo miércoles ha reconocido y ha aceptado la pena impuesta, al haber una conformidad entre las partes.

Condenado por dar un préstamo falso para la adquisición de un vehículo

El titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha condenado al llamado B.R. por un delito de estafa.  El acusado a través de videoconferencia reconoció los hechos y se mostró conforme con la pena solicitada. B.R. aceptó 3 meses de prisión, que no cumplirá al no contar con antecedentes penales, e indemnizar al perjudicado en la cantidad que quede fijada en Ejecutoria por los gastos ocasionados en otro vehículo, taxis y los servicios morales causados. Asimismo, quedó reflejado que el acusado abonó con fecha 9 de marzo, la cantidad de 14.500 euros como responsabilidad civil por lo que se le tuvo en cuenta a la hora de la conformidad como atenuante de la reparación del daño muy cualificada.
Los hechos a los que se ha hecho referencia en esta conformidad ocurrieron entre el 7 y el 14 de marzo de 2016. El acusado con el ánimo de procurarse un beneficio patrimonial ilícito intervino como empleado de la entidad de financiación Amar Ceuta Cars SL, en la que fue partícipe para la concesión de un préstamo dirigido a la adquisición de un vehículo.

Ya están abonados los 14.500 de responsabilidad civil

Tras la concesión de dicho préstamo a la víctima, el acusado debía proceder la entrega de la suma pactada, que ascendía al importe de 14.500 euros, al vendedor R.F. con cuya finalidad le entregó dos cheques a cobrar en BBVA a sabiendas que carecía por completo de salado bancario para afrontar. El perjudicado se personó en dicha entidad bancaria siendo imposible el cobro del precio pactado a la venta, dinero que el acusado incorporó a su patrimonio.

Asimismo, el perjudicado ha manifestado que reclama el importe por las cantidad estafada, y los gastos y perjuicios morales causados. La conformidad ha evitado la celebración del juicio donde se enfrentaba a una pena de prisión de hasta 3 años.

Absueltos tres acusados de facilitar la logística para pases de hachís

La magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha absuelto a los tres acusados de aportar la logística necesaria para llevar a cabo el pase de hachís oculto en dobles fondos de vehículos, bien fueran coches o motos. Así los llamados N.L.M., su madre F.M.A. y M.L.A. se enfrentaban a hasta seis años de cárcel por delitos contra la salud pública y organización criminal, después de ser vinculados con estas prácticas por la Guardia Civil. De acuerdo con la sentencia, a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso El Faro de Ceuta, no existen pruebas que pudieran relacionarles con los hechos. Sí que cabe condena, en concreto de 3 años y 6 meses de prisión, para el cuarto de los acusados: J.B.R., un vecino de León que fue arrestado en noviembre de 2019 con 30 kilos de hachís en el coche que conducía y que ya había reconocido los hechos.
Los tres acusados que han quedado absueltos -cuyos intereses han estado defendidos por el abogado Mario Gil Pacheco- fueron vinculados por la Policía Judicial de la Guardia Civil con la logística que posibilitó cuatro pases de drogas llevados a cabo en distintos periodos del año 2019, y cuyos transportistas ya fueron condenados y están ahora en prisión. La vinculación se basaba en que los vehículos empleados tenían como titulares a estas tres personas, quienes se personaban en el puerto para recogerlos una vez era frustrado el embarque del hachís.

audiencia-1

El instructor de las diligencias, máximo responsable de la Policía Judicial, indicó en la sesión de juicio oral celebrada la semana pasada que la investigación había partido del teléfono intervenido al leonés sorprendido con hachís, y que él mismo había entregado a los agentes para su análisis. A partir de ahí obtuvieron autorización del juzgado de instrucción para hacer más intervenciones, sin poder detener a quien continúa en busca y captura, familiar de los absueltos, y al que se le presupone líder de la organización. A preguntas de la defensa, el agente aseveró que “de las conversaciones interceptadas no se infirió la connivencia familiar en los transportes de las drogas, ya que esa connivencia se dedujo de la titularidad de los vehículos y de que fuesen a recogerlos una vez quedaban depositados en el puerto a disposición del propietario”.
Los indicios de criminalidad contra los acusados se traducían, básicamente, en ser los titulares formales de los vehículos utilizados en los diversos pases de droga, vehículos que recuperaban después de ser interceptado el hachís y ser puestos a su disposición. En base a esto, la magistrada concluye que esos indicios son “insuficientes para enervar la presunción de inocencia”, dictando por tanto sentencia absolutoria. La única prueba de cargo y que, por tanto, ha derivado en una condena es la que afecta a J.B.R., ya que la Guardia Civil lo arrestó efectuando un intento de entrada en Algeciras con la narcótica sustancia escondida en un doble fondo del coche que ocupaba. Él mismo admitió haber cometido el delito, aplicándose, dada la cantidad de droga intervenida, la agravante de notoria importancia.
En sentencia se ha ordenado además deducir testimonio de la declaración de una testigo por si pudiera haber incurrido en un falso testimonio en su declaración.

guardia-2

¿Cómo llegaron a sentarse estas tres personas ahora absueltas en el banquillo y acusadas de formar una organización criminal? Fue tras la investigación llevada a cabo por la Policía Judicial que consideró que se estaba ante una organización que obtenía beneficios económicos al disponer de vehículos que eran conducidos por terceras personas para el transporte de drogas. Si los pasadores eran detenidos, como ocurrió en cuatro ocasiones, los dueños acudían a recoger los coches de su propiedad.
La Guardia Civil los relacionó con el pase de ese 2 de noviembre, pero también con otro del 31 de agosto, cuando se detuvo a un pasador con 23 kilos de hachís; un tercero de 12 de septiembre de 2019, cuando se detuvo a otro pasador con 33 kilos de la misma droga y un cuarto, que se saldó con la detención de otra persona con casi dos kilos de droga en una moto. Pero fue incapaz de sostener una connivencia delictiva más allá de que eran titulares de coches luego intervenidos, sin llegar siquiera a poder vincular a los ahora absueltos con el supuesto cabecilla que sigue en rebeldía y que no se presentó al acto de juicio oral que se celebró en la Audiencia dada la cantidad de acusados y la asistencia, como público, de policías locales que se estaban formando en prácticas.
La sentencia no es firme y contra la misma cabe recurso ante instancia superior, en este caso la Audiencia.

Condenado por colisionar contra otro vehículo bajo los efectos del alcohol

El Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha dictado sentencia condenatoria para el llamado J.M.L. por un delito contra la seguridad vial. El acusado aceptó la pena de 6 meses de multa a razón de 10 euros diarios, así como la privación del derecho de conducir vehículos a motor o ciclomotor durante 2 años. Además deberá indemnizar a las dos víctimas en la cantidad de 3.985’67 y 12.981’20 euros respectivamente. El acusado reconoció los hechos y aceptó la pena dictada que fue consensuada entre el Ministerio Público y la Defensa.

Los hechos a los que se ha hecho referencia en esta conformidad ocurrieron el 28 de febrero del año pasado. Sobre las 15:00 horas, el acusado cogió su coche bajo los efectos de bebidas alcohólica, cuando en la avenida Juan XXIII perdió el control y lo empotró contra otro coche en el que iban las dos víctimas.

Personada en el lugar una dotación de la Policía Local, los agentes pudieron comprobar que el acusado presentaba síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol, por lo que fue requerido para someterse a las pruebas de detención de bebidas alcohólicas arrojando un valor de 0.84mg/l, y minutos más tardes de 0,85mg/l. En ese momento fue acusado de un delito contra la seguridad vial.

Como consecuencia de este choque, M.T.P. sufrió lesiones consistentes en latigazo cervical, omalgia izquierda postraumática y fractura del tercio medio de clavícula izquierda, lesiones que precisaron tratamiento consistente en analgésicos, relajantes musculares, reposo, infiltraciones y tratamiento rehabilitador que tardaron en sanar 111 días, quedando secuelas.

Por otra parte, F.E.M. sufrió lesiones consistentes en latigazo cervical, traumatismo costar izquierdo, lesiones que no precisaron tratamiento facultativo, pero que tardaron en sanar 45 días. A esta víctima también le quedaron secuelas del accidente.

Antes de la conformidad, el acusado se enfrentaba a la pena de 6 meses de prisión y privación del derecho de conducir vehículos a motor o ciclomotor por tiempo de 4 años.

Una acusada de traficar con 43 kilos de hachís declara que fue víctima de un engaño

El Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha acogido este martes la celebración de un juicio de un delito contra la salud pública. La llamada, D.M.G. se enfrenta a una pena de 3 años y 10 meses de prisión y una multa de de 205.022 euros con responsabilidad personal subsidiaria en caso de imago de 180 días. El Ministerio Fiscal, tras escuchar las versiones de la testigo y los agentes de la Guardia Civil, siguió con su escrito de acusación solicitando la pena inicial; mientras que la Defensa, por su parte, pidió la libre absolución, ya que a su juicio, su representada ofreció una versión coherente a la dado en Instrucción y no queda enervada su presunción de inocencia.

Los hechos a los que se ha hecho referencia en este juicio ocurrieron el 25 de mayo de 2019. La acusada intentó pasar el control de la Guardia Civil en su vehículo antes de embarcar en el ferri con dirección a Algeciras. Tras una inspección, el guía canino empezó a indicar a los agentes un lugar donde pudiera haber droga. Tas inspeccionar uno de los agentes comprobó que justo en la parte donde pisa la piloto podría estar modificado por lo que solicitó que se metiera en el garaje para hacer una mejor inspección. Cuando empezaron a comprobar vieron, según cuenta los agentes, que existía un doble fondo en el que encontraron alrededor de 43 kilos de hachís.

Asimismo, los agentes explicaron que la conductora del vehículo se quedó “perpleja” y no dijo nada a los agentes, añadiendo que iba acompañada en el coche de una menor de edad.

En la declaración de la acusada indicó que viven en Benalmádena (Málaga) y que el coche que llevaba con droga fue un regalo de un amigo. Que tras ese regalo, le instó a que viajara hasta Ceuta para que un sobrino del que le había regalado el coche lo llevara a Marruecos para hacerle unos arreglos. Asimismo afirmó que no le pareció raro, porque su amigo tenía familia marroquí y según le había contado él tenía muchos negocios en la zona. Un día antes de su detención fue cuando viajó a nuestra ciudad, acompañada de su hija menor, que se fue a una hotel de la zona del puerto y por la mañana se llevaron su coche y después de unas horas se lo devolvieron. Insistiendo que no se dio cuenta que llevaba droga en su coche y de haberlo sabido nunca hubiera intentado cruzar a la península.

15 meses de cárcel por amenazar a su padre y hermano con un cuchillo

El titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ceuta ha condenado a la llamada M.P.R. a 15 meses de prisión por un delito de robo con intimidación que reconoció en sede judicial. Un acuerdo entre el Ministerio Fiscal y la Defensa evitó la celebración del juicio en el que la acusada se enfrentaba a la pena de 3 años, 5 meses y 29 días de prisión. Asimismo, tras el acuerdo que se llegó antes de la celebración se le retiró dos delitos leves de amenazas. La acusada, que fue conducida desde la prisión, reconoció los hechos y aceptó la pena dictada, por lo que deberá volver a la cárcel y cumplir con el resto ya que se le denegó la suspensión de la pena por tener antecedentes computables a la misma, tal y como se explicó tras el acuerdo.

Los hechos ocurrieron en el domicilio que la acusada comparte con su padre y hermano

Los hechos a los que se hizo referencia en esta conformidad ocurrieron en en febrero de este mismo año. Sobre las 20:20 horas, la acusada se encontraba en el interior de su domicilio situado en la avenida Reyes Católicos donde convive con su padre y hermano, ambos también mayores de edad. De repente, y con ánimo de obtener un ilícito beneficio le exigió dinero a su padre y ante la negativa de este a entregarle lo que le exigía, la acusada cogió un cuchillo y profirió expresiones como: “Os voy a matar, os voy a cortar, o me dais el dinero o me corto yo”, intentando alcanzar con dicho cuchillo a su hermano, generando una gran sensación de temor y desasosiego de ambos.
Por estos hechos, la acusada fue detenida y conducida a prisión por un delito de robo con intimidación en grado de tentativa. Desde la fecha, la acusada cumple la pena de cárcel en la prisión de Mendizábal. En ningún momento se opuso a la pena que exigía el Ministerio Público.

Prisión para el detenido por disparar a un coche y a una persona en Hadú

El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta ha ordenado el ingreso en prisión comunicada y sin fianza para el detenido el pasado jueves por disparar a un vehículo estacionado frente al cuartel de Regulares, repitiendo la misma acción contra su dueño. Según ha confirmado a El Faro de Ceuta el TSJA, se le investiga por delito de tenencia ilícita de armas y un segundo delito de tentativa de homicidio. Tras ser conducido desde la Jefatura Superior al juzgado esta mañana, el magistrado ha dictado auto de entrada en la prisión de Mendizábal.

Tal y como adelantó este periódico, los hechos tuvieron lugar el pasado domingo, a las cuatro de la tarde, en la barriada de Hadú. El detenido disparó en tres ocasiones contra el coche, que estaba aparcado, y dos contra su titular, que se encontraba en la zona. La Policía Científica examinó el turismo y el afectado interpuso denuncia en la Jefatura Superior iniciándose así la oportuna investigación, que dio con la identidad del involucrado.

Este pasado jueves, de madrugada, la Udyco acudía a la barriada del Príncipe, a la vivienda donde sabían que se encontraba el denunciado, procediéndose a su detención sin ningún tipo de problema ni incidente. Se llevaba a cabo de inmediato su traslado a la Jefatura y desde la sede del paseo de Colón ha tenido lugar su puesta a disposición judicial. Ha sido el magistrado de guardia el que, tras la declaración, ha dictado auto de entrada en prisión provisional.

La Udyco continúa con las investigaciones para dar con el implicado en otro tiroteo reciente, ocurrido en el Príncipe, en una vivienda del zoco. Allí una persona resultó herida en una pierna, la Policía tiene identificado al autor y lo busca desde entonces.

Se han recabado testimonios de lo acontecido, un suceso que en este caso terminó con la víctima ingresada en otro incidente con uso de armas de fuego de por medio.

Condenado por abuso sexual, tras intentar besar a una menor

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha condenado al llamado M.M.M. por un delito de abuso sexual a 2 años de prisión, pena que queda suspendida ya que los antecedentes que tenía están ya cancelados. Asimismo a dicha pena se añaden 3 años de alejamiento respecto de la menor y también de poder comunicarse con ella, además del abono de 500 euros en concepto de responsabilidad civil.

El acusado ha reconocido los hechos, aceptando la pena que ha sido impuesta por conformidad entre las partes, por lo que no se ha tenido que celebrar la vista judicial que estaba señalada para este jueves. Se ha dejado concretado que el ya penado no tenía conocimiento de que la menor, víctima de este delito, tenía menos de 16 años.

Los hechos que han derivado en esta conformidad se produjeron el 26 de noviembre de 2020, cuando el llamado M.M.M. abordó de manera sorpresiva a la menor, en la avenida de Madrid. Eran las 21:00 horas y aprovechó que estaba sola para rodearle evitando así que pudiera escapar e intentar besarla, sin llegar a conseguir ese propósito porque fue empujado por la víctima. Los hechos han sido considerados como un delito de abuso sexual, dictándose la pena que ha sido acordada entre Ministerio Fiscal y Defensa.

El ahora condenado, vecino de Ceuta y de 31 años, ha reconocido el haber incurrido en ese delito pero sin conocer que la víctima tenía, en el momento de los hechos, 14 años. La conformidad extrajudicial, es decir el acuerdo entre las partes, ha evitado que se celebrara el juicio por estos hechos acontecidos hace tan solo unos meses. La condena es firme y contra la misma ya no cabe recurso, siendo dictada in voce –de viva voz- por la magistrada titular del Penal 1 en Ceuta.

Un año de prisión por llevarse material de una obra en la Marina

Un año de cárcel por un delito de hurto. Esa es la pena que se ha impuesto este jueves al llamado M.L.H. por haberse llevado una escalera doble de aluminio y decenas de puntales de sujeción de una obra que estaba haciendo la empresa Jomasa en la Marina. Aunque en un principio estaba acusado de un robo con violencia, se ha llegado a una conformidad y el autor ha reconocido los hechos encuadrados en un delito de hurto. No entrará en prisión al carecer de antecedentes pero debe hacer frente al pago de 1.107 euros, dinero que se corresponde con la tasación de los efectos sustraídos.

Este suceso se produjo en julio de 2020, cuando M.L.H., guiado por el ánimo de procurarse un beneficio patrimonial ilícito, acudió a una obra en la Marina y, tras forzar los amarres de seguridad de las vallas que delimitaban el perímetro de la obra, accedió al interior de la misma, llevándose una escalera doble de aluminio de 3’5 metros cada tramo y 60 o 70 puntales de sujeción de encofrado de 4’5 metros de largo.

Indemnización por los objetos robados

Fue descubierto y en un principio se le acusó de un robo con violencia por el que le llegaban a pedir hasta 2 años de cárcel. Este jueves ha habido una modificación de los hechos, encuadrándose el delito en un hurto. El acusado ha asumido su responsabilidad y reconocido los hechos, aceptando la pena impuesta así como el abono del dinero por los objetos que se llevó, sin ser de su propiedad. El acusado tendrá así que indemnizar a la empresa constructora Jomasa por los efectos sustraídos.

La sustracción de los mismos se llevó a cabo aprovechando el desarrollo de la obra, adentrándose en un espacio al que no debería tener acceso con el fin de perpetrar dicha acción.

Juzgada una supuesta red que facilitaba la logística para el narcotráfico

La magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha dejado visto para sentencia un juicio seguido contra cuatro personas a las que el Ministerio Fiscal diferencia en dos cargas acusatorias distintas. Por un lado, está el llamado J.B.R., un vecino de León que fue detenido en noviembre de 2019 con 30 kilos de hachís ocultos en su vehículo. Fiscalía solicita que se le condene por tráfico de drogas a una pena de 3 años y 6 meses de cárcel. El acusado ha reconocido que contactó con una persona para embarcar con el coche cargado de droga, reconociendo así su implicación en un delito contra la salud pública por el que ya está pagando prisión preventiva.

Por otro lado, están los llamados N.L.M., su madre F.M.A. y otro acusado M.L.A. Quien no se sienta en el banquillo es M.L.M., que está en busca y captura y que se supone que es el cabeza de una organización criminal que aportaba la logística para los pases de droga, es decir, facilitaba los coches o motos. Es miembro de la unidad familiar. Para los tres, Fiscalía solicita 4 años y 3 meses de cárcel por un delito contra la salud pública y dos más por constitución o integración en grupo criminal. Los tres, que solo han declarado a preguntas de su abogado, han negado los hechos. Todos han coincidido en que nunca dejaron los vehículos que pudieran tener a su nombre para ser cargados con droga. Es más, F.M.A. carece de carné de conducir pero tiene una moto a su nombre. Ha dicho que se la compró su marido para que sus hijos le llevaran a Marruecos evitando así las colas que se organizaban antaño. Todos han negado tener relación con el mundo de la droga. También lo ha hecho N.L.M., que es el titular del coche, modelo BMW, con el que fue detenido J.B.R. En su declaración ha dicho que ni conocía a este pasador y que pudo haberle cogido el vehículo algún amigo para ser usado para la comisión de ese ilícito penal que desconocía.

¿Cómo llegan a sentarse estas tres personas en el banquillo de los acusados por formar una organización criminal? El transportista de la droga es el único que ha reconocido los hechos, ante la evidencia de ser detenido por la Guardia Civil con la droga en su poder. Los demás han llegado a este caso después de la investigación que inició la Policía Judicial tras analizar el teléfono del pasador detenido. Un teléfono que este mismo entregó de manera voluntaria, aunque ni siquiera figura en el atestado que hizo la Benemérita cuando se le detuvo en el puerto. Un “error” que le ha servido a la Defensa para pedir la nulidad de esa investigación toda vez que es imposible verificar si la cadena de custodia se ha respetado o si, realmente, ese teléfono es el que portaba el detenido el día de los hechos.

La investigación de la Guardia Civil

detenidos-drogas-ope-guardia-civil

El responsable de la Policía Judicial ha declarado que la investigación se inició tras la detención de J.B.R. Se estudió el teléfono encontrándose conversaciones de WhatsApp además de contactos y llamadas con otras personas. Se estudió la titularidad del coche usado para el pase y se confirmó que tanto ese coche como otros dos más y una moto correspondían, en su titularidad, a los acusados. La autoridad judicial, en Instrucción, aceptó la intervención del móvil de M.L.M., el supuesto cabecilla de la organización que está en rebeldía, escuchando conversaciones “que hablaban de drogas”. Así fue cómo la Policía Judicial consideró la existencia de una red que obtenía beneficios económicos al disponer de vehículos que eran conducidos por terceras personas para el transporte de drogas. Si los pasadores eran detenidos, como ocurrió en cuatro ocasiones, los dueños acudían a recoger los coches de su propiedad. La Guardia Civil los relaciona con el pase de ese 2 de noviembre, pero también con otro del 31 de agosto, cuando se detuvo a un pasador con 23 kilos de hachís; un tercero de 12 de septiembre de 2019, cuando se detuvo a otro pasador con 33 kilos de la misma droga y un cuarto, que se saldó con la detención de otra persona con casi dos kilos de droga en una moto. Todos los pasadores están condenados, a excepción de J.B.R. Y todos ellos han declarado hoy para indicar que pasaron droga pero no han vinculado esos pases con los acusados.

A ojos de la Policía Judicial, la familia investigada se dedicaba de forma habitual a facilitar los pases de hachís. Aunque a preguntas de la Defensa, ha indicado que no se ha podido inferir una connivencia de los acusados con quien está en rebeldía, que es el único cuyas conversaciones relacionadas con el mundo de la droga están grabadas con autorización judicial.

Los informes de Fiscalía y las Defensas

En sus informes, la Fiscalía ha considerado que está demostrada la autoría de los acusados en los delitos de tráfico de drogas y, en tres de los casos, en otro añadido de integración en organización. Considera la representante del Ministerio Público, que el mero hecho de ser titular de vehículos usados para el pase de drogas es un rol necesario para la comisión del delito, porque no solo es determinante el transportista sino también quien facilita la logística. Ha rechazado la petición de nulidad presentada por la Defensa en torno a la inexistencia del teléfono en el atestado, tildándolo de “error indiferente” ya que el propio detenido ha reconocido que autorizó a la Benemérita su análisis.

En torno a la existencia de una organización, Fiscalía ha insistido en que “al menos” se les puede relacionar con la logística para que el negocio de tráfico de drogas funcione. Ha reseñado que, además, son personas que, por sí mismas, carecen de ingresos para tener los coches que disponían. Los ha señalado como “conscientes” de la colaboración que prestaban para traficar. Además ha valorado el indicio claro de que ninguno de ellos ha podido explicar cómo terminaban esos coches ocupados por otras personas y cargados de droga.

La Defensa de estos tres acusados ha pedido su absolución insistiendo en que no hay pruebas que vinculen a sus patrocinados con el mundo de la droga. De hecho se ha llegado a preguntar a quién se estaba juzgando, porque los posibles indicios se han vinculado únicamente a la persona que figura en busca y captura, no a los demás. Ha insistido en que el propio responsable de la investigación ha concluido que sus defendidos no fueron vinculados directamente con el mundo de la droga. Ha reseñado además que ninguno de los transportistas arrestados ha podido señalar a los acusados como miembros de la red que dieron coches o droga.

La Defensa del otro acusado, el que fue detenido pasando la mercancía, ha pedido su absolución apuntando a que cuando se le arrestó era consumidor de sustancias de todo tipo además estaba marcado por unas serias dificultades económicas.

Policías locales de formación asistieron como público

Los funcionarios en prácticas de la Policía Local que superaron la fase de oposición libre comenzaban el pasado febrero el periodo formativo en el Cuerpo que se prolongará durante los próximos cinco meses. El Curso Selectivo de Formación consta en esta ocasión de una formación teórico-práctica de 700 horas, tras la petición de la Jefatura de la Policía Local de ampliar este periodo, al objeto de conseguir una mayor capacitación profesional en los futuros policías.

Este miércoles han asistido como público a la celebración de esta vista judicial, atendiendo las indicaciones previas de la magistrada del Penal 1, Carmen Serván. Es por ello que la vista tuvo lugar en la Audiencia, de mayores dimensiones, para cumplir con los criterios sanitarios.