
La situación no pinta bien y desde que la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social se ha puesto en trabajar en Ceuta, no les queda más remedio que denunciarlo alzando la voz por mucho que no guste el contenido de lo que hablan. “En Ceuta hay poco trabajo, cada vez hay más gente susceptible de ser pobre y en eso, lamentablemente somos los primeros de España según la encuesta de Calidad de Vida”, lamenta la presidenta de la entidad, María Sánchez Miaja. Las III Jornadas de Capacitación al Voluntariado en Empleo y Pobreza reunieron en torno a una serie de ponencias a personas implicadas que dedican parte de su esfuerzo en cambiar las cifras, pero durante la mesa de debate quedaron al descubierto afirmaciones tan contundentes como la de otorgar un suspenso a los políticos que con sus actuaciones siguen empeorando cada vez más la situación de los más vulnerables. En 2008 un 43% de la población en Ceuta estaba en paro según las cifras proporcionadas por el Servicio Público de Empleo Estatal. Ocho años más tarde la cifra ha bajado un sólo punto siendo aún la más alta del país.
Saben que el mercado de trabajo está en una constante trasformación, sometido a los cambios tecnológicos que llevan a una mayor automatización de los procesos laborales, la flexibilización del mercado de trabajo y la globalización que lleva a una descentralización productiva con la consiguiente deslocalización de actividad y la extensión de la subcontratación. A estos cambios se les añade el agravante de la crisis económica que lleva afectando y endureciendo las condiciones de vida de toda la sociedad y especialmente de las personas en situación de exclusión.
Pero suspenden los intentos a nivel político por incentivar el empleo a través de las diferentes reformas laborales. “No han hecho sino empeorar la situación de los más vulnerables. Sin olvidar que estos procesos tienen un impacto nocivo para el medio ambiente y también producen retrocesos en la cuestión de género”, denuncian desde EAPN Ceuta.
“Hay una pérdida y desaparición de puestos de trabajo, proliferan contratos a tiempo parcial involuntarios, empeoran las condiciones laborales incluida la flexibilización del despido, hay salarios más bajos que no garantizan una vida digna y un largo etcétera que no ha hecho sino empeorar la situación de las personas en situación de exclusión”, lamentan con datos sobre la mesa. En una diapositiva durante las ponencias, la pirámide poblacional de las cifras de paro en Ceuta en comparación con otras regiones, daba evidencia de que la realidad debe digerirse para actuar eficazmente.
Buscar garantía de rentas
Según el informe Adecco 2016 la automatización destruirá gran parte de los empleos menos cualificados en la misma medida que creará un nuevo tipo de empleos, el problema con el que nos encontramos es que estos nuevos empleos orientados a las competencias y requerirán de los trabajadores una gran versatilidad y capacidad para el cambio, así como a su vez una gran especialización y vinculación subjetiva con el puesto de trabajo. Esto podría no resultar problemático como muchas otras transformaciones que se han producido, pero en este caso para las personas en situación de vulnerabilidad sí que lo es.
“Todos estos cambios, unidos a la realidad de que no hay trabajo suficiente para todos, nos plantea al Tercer Sector el reto de reinventar el acompañamiento y las salidas laborales y vitales de las personas vulnerables”, dice EAPN Ceuta en un comunicado que Sánchez Miaja suscribe letra por letra. “Tenemos que buscar métodos para paliar las consecuencias vitales y emocionales de las situaciones de largo desempleo, la frustración y culpa del rechazo, mantener la motivación de las personas ante las dificultades de encontrar empleo. Unido a todo esto como Tercer Sector debemos luchar por una garantía de rentas independiente del empleo y que garantice una vida digna a todas las personas”.
Gabi Jorquera, especialista en pobreza
Lamenta que el sistema ha invertido más en las personas que tienen algún nivel de cualificación y eso supone que “dediquemos una mayor inversión a un colectivo que no requiere tanto esfuerzo para conseguir empleo y dejemos fuera focos que si lo necesitan”. Además, la coordinadora de la Red Madrileña de Lucha contra la pobreza fue tajante: “El empleo sigue siendo una buena protección frente a la pobreza, pero ya no es una seguridad”.
Eva María Caravaca, experta en emprendimiento
Asegura que ser mujer es sinónimo de pobreza y que “nosotras soportamos la crisis, pero si hay bonanza no avanzamos”. Durante su ponencia ante los voluntarios apostó por proporcionar alternativas para evitar esta discriminación como pueden ser el trabajo en red y el fomento de la proactividad: “Hay que salir a buscar oportunidades y no quedarse esperando a que lleguen”.
Asunción Martínez, profesora doctora en la UGR
“Hay que saber diagnosticar las necesidades de las personas demandantes de empleo para luego adaptarlas al grupo y poder orientar de manera adecuada”, apuntó la experta en Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación. Recordó además que la orientación es necesaria ya que “no sólo nos ayuda a preparar un currículum o una entrevista sino a descubrir lo que nos gusta y para lo que estamos capacitados”.