Que Ceuta es hoy una ciudad muy diferente a la de antes de la ocupación del 30 y 31 julio resulta evidente, una realidad que también muestran los datos.
Tan es así, que las cifras oficiales de criminalidad correspondientes al primer semestre de 2026 muestran una evolución descendente de las infracciones penales, pero previamente a la entrada masiva de personas por la frontera del Tarajal.
Entre enero y junio, la ciudad contabilizó 1.718 delitos penales, 30 menos que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso del 1,7%. En España, por el contrario, la criminalidad aumentó un 0,5% hasta junio.
Ni que decir tiene que cuando el departamento que dirige Fernando Grande Marlaska haga públicos los números de julio, agosto y septiembre, la situación será otra a buen seguro tras la entrada de esas más de 80.000 personas provenientes del país vecino.
Los datos antes de la entrada masiva
La evolución descendente de Ceuta se explica fundamentalmente por el comportamiento de la criminalidad convencional, que pasó de 1.439 casos en el primer semestre de 2025 a 1.390 en 2026, un 3,4% menos. La caída de este bloque compensa el incremento registrado en la cibercriminalidad.
Entre los delitos que más disminuyeron se encuentra el tráfico de drogas, que pasó de 123 a 88, un descenso del 28,5%. También bajaron los hechos penales contra la libertad sexual, que pasaron de 26 a 20, un 23,1% menos.
Dentro de este apartado, las agresiones sexuales con penetración se mantuvieron en cuatro casos, mientras que el resto de situaciones contra la libertad sexual descendió de 22 a 16. También se redujeron los robos con violencia o intimidación, que pasaron de 56 a 38, un 32,1% menos, y las sustracciones de vehículos, de 48 a 41, un 14,6% menos.
Sin embargo, no todos los indicadores evolucionaron en la misma dirección. Los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria aumentaron de 33 a 46, un 39,4%, mientras que los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones subieron de 16 a 19, un 18,8%. Los hurtos también crecieron, de 159 a 187, un 17,6%.
Las estafas digitales siguen creciendo
En el caso de los robos con fuerza en domicilios, el balance recoge una decena infracciones frente a nueve en el primer semestre de 2025, un incremento del 11,1%. Los homicidios dolosos y asesinatos consumados pasaron de cero a uno, mientras que los homicidios y asesinatos en grado de tentativa, por el contrario, descendieron de ocho a uno.
La otra cara de la estadística es la cibercriminalidad, que registró un incremento del 6,1% en Ceuta. Las infracciones relacionadas con este ámbito pasaron de 309 en el primer semestre de 2025 a 328 hasta junio de 2026. Dentro de ellas, las estafas informáticas aumentaron de 235 a 249, un 6%, mientras que el resto de ciberdelitos pasó de 74 a 79, un 6,8%.
De esta forma, la evolución de la criminalidad convencional y de la cibercriminalidad explica que el descenso global de Ceuta sea más moderado, puesto que las infracciones convencionales bajaron un 3,4%, pero las cometidas en el ámbito digital aumentaron un 6,1%. El resultado conjunto fue esa reducción del 1,7%, desde las 1.748 infracciones registradas en los seis primeros meses de 2025 hasta las 1.718 de 2026.
Ceuta se desmarca de la evolución nacional
La evolución de la ciudad contrasta con la registrada en el conjunto del país. España contabilizó 1.217.476 infracciones penales entre enero y junio, un 0,5% más que un año antes. La criminalidad convencional aumentó un 0,5%, mientras que la cibercriminalidad alcanzó 245.936 infracciones, el 20,2% del total, con un crecimiento del 0,6%.
El incremento nacional estuvo marcado especialmente por los delitos contra la libertad sexual, que aumentaron un 4%; las agresiones con penetración, un 3,5%; los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, un 10%; y el tráfico de drogas, un 8,3%.
En sentido contrario, los delitos contra el patrimonio (que incluyen robos, hurtos y sustracciones de vehículos) descendieron en conjunto un 3,6% en España. Los robos con violencia o intimidación bajaron un 0,8%, los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones un 5,9%, y los hurtos un 3,8%.
La tasa de criminalidad convencional nacional se situó en 40,5 delitos por cada mil habitantes, mientras que la tasa de cibercriminalidad alcanzó los diez casos por cada millar de ciudadanos, según los datos difundidos por Interior.
En este contexto, Ceuta aparece entre los territorios donde más descendió la criminalidad durante el primer semestre, con un -1,7%, solo por detrás de Cataluña, que registró una caída del 7,4%. Eso sí, sin perder la perspectiva de que el informe no contabiliza aún la criminalidad tras la invasión del 30 y 31 de julio.